Final alternativo

parte III

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Jorden.

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— Y… ¿Ahora qué? —preguntó Astrid.

Después de la pequeña presentación de todos los miembros del equipo aliado, todos se habían quedado mudos por no saber cómo tratar a la recién llegada, quien también se sentía como un pez fuera del agua.

—Creo que todos ustedes deben darse la oportunidad de conocerse de nuevo. —Opinó Riziko, mirando de reojo el brann que no podía siquiera levantar su mirada.

—De eso no hay duda. —rio el burlón Spinel.

El jorden miró a su enrojecido amigo Hiccup, quien obviamente no solo sentía su mirada sobre él, si no también la de los demás. Luego, observó a Astrid, esta se veía tan despreocupada y a la vez muy despistada, como si realmente no quisiera estar ahí, y era comprensible, ya que de la nada se le había presentado un mar de gente y…

—¡Eso es! —exclamó de repente.

—Spinel… ¿qué tienes? —preguntó Kaiser asustado.

—Nada… es sólo que se me ocurrió… ¿Qué tal si nos dividimos para hablar con Astrid?

Los presentes fruncieron sus entrecejos.

—¡Sí! Cada uno de nosotros hablará con ella y le contará de los momentos que pasamos juntos, tal vez así ella recuerde algo.

—Creo que es una idea muy tonta. —Opinó Heather con su típico humor —Pero me agrada. —Concluyó con una sonrisa.

—Gracias, preciosa.

Jorden y vinter se sonrieron entre sí, un acto que no pasó desapercibido por Astrid, quien vio todo aquello muy curioso.

— Pues hagámoslo… ¿Quién empezará? —preguntó Heather animada con la idea de su novio.

— ¡Hey, esperen ustedes dos! No se precipiten. —interrumpió Gema. —No es sólo cosa de nosotros, también debemos preguntarle a Astrid que opina al respecto.

De inmediato, todos se volvieron a la neutral, que se tensó al ser nuevamente el centro de atención. Mientras que el silencioso Hiccup, tragaba discretamente saliva, ansioso por saber que opinaba su esposa al respecto, ya que muy por dentro de él, estaban a favor de la idea de Spinel.

Mientras tanto, Astrid se sintió como en un tipo de experimento, ya que todos parecían estar estudiando sus movimientos y reacciones. La mayoría lucía ansioso, a Nero lo notó un poco inquieto, eso le causó curiosidad; Gustav parecía burlarse de ella, y también vio al brann que desde su perspectiva parecía como si se estuviera triturando los dientes; los demás, asentían discretamente para provocar que ella hiciera lo mismo.

—Me…me parece una… buena idea. —Respondió no muy convencida.

— ¡Excelente! Su majestad ha hablado… —Celebró el burlón Spinel. —Ahora a decidir cómo nos turnaremos y…

—Yo iré primero. —Interrumpió Riziko caminando hacia la neutral. —Yo princesa, te hablaré de tu antepasado en lo que los demás se organizan. ¿estás de acuerdo?

—Sí, me parece bien. —aceptó esta sintiéndose de cierto modo aliviada. —Eh… Nero, Gustav… iré con él. —avisó a sus únicos conocidos.

—Adelante Astrid. —la alentó el vann a seguir, para pesar de Hiccup que, aunque no quisiera, sentía celos por la cercanía de esos dos.

Dando una leve sonrisa al grupo, Astrid se alejó con el pegaso. Una vez que la tensión que provocaba la neutral desmemoriada se fue, el grupo se permitió respirar con alivio.

— Spinel… sobre tu idea… ¿Crees que funcione? —Preguntó Hiccup cabizbajo.

—La verdad no lo sé, pero no perdemos nada con intentarlo; y si no les importa… quiero ser el segundo en hablar con ella.

— ¿Por qué tú? —Preguntó Heather.

—Creo que yo fui uno de los que convivió muy poco con ella, y porque creo que hay aquí unas personitas que tienen cosas más complicadas que decirle, por lo que tienen que pensar muy bien cómo hacerlo... —insinuó.

Tanto a Hiccup como a Nero, les cayó aquella directa como un balde agua fría sobre sus cabezas; ambos estaban nerviosos, pues como había dicho el jorden, cada uno de ellos cargaban con verdades que pesarían sobre Astrid.

—Entonces… ¿Un día cada persona? Para que así ella no se agobie tampoco. —Opinó Gema.

—Concuerdo con Gema. —Apoyó Stormfly.

—Que así se haga entonces…—concluyó Spinel. —Muy bien, pues a organizarnos…

El resto del grupo asintió, y en los siguientes minutos determinaron cómo saldrían con Astrid, sólo Hiccup y Nero no se apuntaron, ya que al final, no pudieron decidirse si debían hablar o no con ella.

OOOOOooOOOOOO

Mientras tanto, Riziko había llevado a Astrid a dar un paseo por entre las nuevas casas de Bertrol, donde la neutral se encontró con más personas que no conocía, elementales y neutrales por igual; niños que decían no conocerla personalmente pero que le agradecieron por la manera tan valerosa con la que había peleado en la guerra y quienes le regalaron toda clase de flores y golosinas.

Después de aquel breve encuentro con el pueblo, el pegaso la llevó a los jardines del otro extremo del palacio, en donde le relató los verdaderos sucesos del pasado, su enlace con su tatarabuelo Honeir, la conexión de este con los líderes elementales e incluso el romance que su tatarabuelo había tenido con la líder elemental de la tierra.

También le narró como aquellos acontecimientos repercutieron en su presente, así como la existencia de Draugr, por último, le contó del sacrificio que cada uno de los elegidos del pasado tuvo que hacer, así como los actuales, cuidando de no revelar quién era cada uno de ellos, por motivo de los problemas que estaban implicados.

Pero Astrid estaba muy sorprendida, pues hasta antes de hablar con él, creía que sólo ella había sido parte de ese sacrificio, su padre le había omitido esa parte.

—Riziko… ¿Quiénes son los otros elegidos?

El pegaso rio para sus adentros.

Ya los conociste hace unas horas.

—Ah, ¿sí?

Sí, y creo que lo mejor es que hables con ellos para que ellos te digan su parte de la historia.

—Entiendo. —asintió con una leve sonrisa.

Por mi parte sólo me queda decirte que la guerra ha terminado, sin embargo, aún debemos llevar el mensaje de los dioses a todos para evitar que algo así ocurra nuevamente. Ellos prometieron que ya no intervendría de ningún modo, pero hacer lo correcto es nuestro deber como pobladores de este mundo.

—Sí, eso también lo entiendo. Es nuestro deber como dices, pero… ¿Qué debo hacer?, ¿Cómo puedo ayudar si no recuerdo absolutamente nada de eso? —Preguntó angustiada.

Considero que puedes hacer lo correcto con cada persona que se ayude, con cada acto de humanidad que se haga, con cada árbol que se plante, en resumen, con cada cosa que se haga para cuidar de este mundo estarás aportando para hacer un lugar mejor; sin embargo, Himmelen es enorme y el mensaje debe llegar a todos.

—Comprendo, y me has dado mucho en qué pensar.

Como Danger te dijo… es tu decisión empezar una nueva vida y hacer nuevos recuerdos o puedes tratar de averiguar quién eres.

Astrid se sobresaltó sorprendida.

— ¿Cómo sabes que Danger…?

Lo sentí. Por eso no me preocupé tanto, sin embargo, princesa… realmente estoy complacido de estar aquí y de conocerte; Honeir siempre quiso una hija o nieta, y siempre dijo que el siguiente portador del vacío sería mujer, y aquí estás... creo que estaría muy orgulloso de ti.

Astrid enrojeció, sintiéndose conmovida con sus palabras. Con tranquilidad extendió su mano hacia el equino para acariciar su cabeza. Riziko aceptó sus caricias sin rezongar, y le gustó, ya que definitivamente ella tenía experiencia en la trata de pegasos.

— Riziko… ¿Qué me recomiendas hacer? —Preguntó sin dejar de acariciarlo.

Tú eres dueña de tu vida, tú decide lo que creas que es mejor para ti.

Esa respuesta no le ayudó mucho a Astrid; sin embargo, dentro de su cabeza, empezó a maquilar la idea de que si el plan de Spinel no funcionaba lo dejaría así, no se preocuparía por recuperar recuerdos que tal vez no eran muy gratos y se concentraría sólo vivir en el presente.

Pasó el resto de la tarde en compañía del pegaso hasta que el efecto de la pócima duró y su cuerpo le reclamó por comida.

Ambos regresaron al palacio para la cena, donde Astrid nuevamente se sorprendió, ya que ahí, presenció con más claridad la unión que había ahora entre neutrales, elementales y diversas criaturas míticas.

—Vamos… creo te esperan. —señaló Riziko hacia donde se veía que Heather les señalaba para que los acompañaran.

Astrid dudó en ir con ella y los demás, pero al ver que Nero estaba ahí, optó por ir. Una vez ahí, se sentó a un lado de su conocido, para desgracia de Hiccup, que estaba sentado justo frente a ella, y de Gema, que acompañaba al nervioso vann por su lado izquierdo.

—Y ¿cómo te la pasaste Astrid? —preguntó Spinel con una sonrisa.

—Eh… fue muy agradable hablar con Riziko, me contó algunas cosas que mi padre no me había contado.

El grupo se tensó.

—Y… ¿qué te dijo? —preguntó Nero nervioso.

—Pues… cosas de mi abuelo Honeir y los antiguos elegidos, así como de los nuevos… bueno más bien el sacrificio que ellos y yo tuvimos que hacer, pero no me dijo quienes eran ellos, aunque si me dijo que ya los conocía, cuatro de ustedes lo son ¿no?

Nero tragó saliva.

—Por supuesto. —respondió Spinel con su típico carisma. — Hola nuevamente preciosa, soy el elegido de la tierra.

—Yo, aunque nunca lo quise, soy la elegida aire. —dijo Heather, quien se sentaba a un lado ella y frente a jorden.

Hiccup y Nero no hablaron; sin embargo, Astrid seguía esperando ver quienes eran los dos elegidos restantes.

—Y este muchachote a mi lado es el del fuego. —golpeó Spinel a Hiccup en las costillas, haciendo que a este se dejará caer con pesadez en la mesa por tremendo golpe.

Astrid rio para sus adentros, y se le hizo curioso que ese muchacho fuera uno de los elegidos, ya que su aspecto parecía muy débil, pero cuando este se reincorporó y la vio con esos ojos verdes, se sintió extraña y optó por no juzgar un libro por su portada.

—Eh… ¿Y el del agua? —preguntó dando un carraspeo.

En ese momento, Nero sintió que el alma se le iba como si Draugr se la estuviera arrancando otra vez del cuerpo.

—Es Eret, por supuesto. —respondió el jorden con simpleza

El rey de Ciudad Aqua escupió la bebida que en ese momento tomaba, mientras que Nero sintió el alma le volvía otra vez al cuerpo, aunque sólo esperaba que esa mentirilla que había dicho Spinel no les costara mucho en el futuro.

Astrid al ver a cada uno de ellos, ya no preguntó nada, pues la cena les fue servida para suerte de los demás, y en silencio comenzó a tomar sus alimentos.

—Oye Astrid, yo seré el que hable contigo mañana. —dijo Spinel una vez que terminaron todos. —¿Te parece bien si nos reunimos temprano?

—Ah, claro… después ¿Quién será?

—Acordamos un día cada uno, de mi seguirá Heather, luego Stormfly…

El jorden comenzó a nombrar los que se habían apuntado, entre estos el supuesto elegido del agua que se había puesto casi al final de la lista, algo peculiarmente extraño para Astrid, así como se le hizo extraño que el elegido del fuego no se hubiera apuntado. Al pensar en este, no pudo evitar verlo de reojo, notando que él la miraba de manera extraña, pero que al percatarse de que ella también lo miraba, desvió su vista hasta otro lado.

"Qué tipo tan raro".

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Un nuevo día había llegado a Bertrol. Astrid se había levantado temprano y esperaba a que Spinel la fuera a recoger como habían acordado la noche anterior. Terminaba de arreglarse cuando el que esperaba tocó la puerta un par de veces.

— Buenos días, Astrid… ¿Estás lista? —saludó el jorden cuando abrió la puerta.

—Dame sólo un momento, tengo que ponerme un vendaje limpio. —le mostró su mano suturada.

—Claro, te espero.

Astrid le agradeció, y cerró la puerta nuevamente ya que sin memoria o no, no le gustaba que invadieran su privacidad. Luego, fue hasta donde había encontrado las vendas el día anterior, ahí, al tomar uno de estos, nuevamente vio que estaba aquel singular collar con la piedra y el anillo.

— ¿De quién será? —se preguntó dejando las vendas de lado.

Analizó primeramente la piedra, y determinó que era una de las que usaban para neutralizar elementales sin embargo por el color concluyó que no tenía energía; después, observó el anillo, admirando sorprendida cada uno de sus detalles, pensando que cualquiera que lo hubiera forjado lo había hecho con mucha dedicación, luego, notó que en el interior había algo escrito.

—"Hiccup…"—leyó lentamente. —¿El brann?

Frunció entrecejo confundida, aunque luego recordó que a él lo había encontrado en su habitación el día que despertó, según su padre porque cada uno de sus amigos se turnaban para cuidarla.

"Probablemente se lo quitó o se le cayó, cuando me toque hablar con él se lo devolveré". —pensó.

Creyendo equivocadamente lo que no era, dejó el collar y el anillo en su lugar y salió de la habitación mientras se enrollaba las vendas limpias en la mano; ya que ya había hecho esperar mucho Spinel; sin embargo, cuando se reunió nuevamente con él, este no le dio importancia y la llevó al exterior para juntos pasear por los alrededores en Kaiser.

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Después de unos minutos de haberle enseñado la experiencia de lo que era montar a un lobo; neutral, jorden y compañero caminaron tranquilamente por los interiores del nuevo bosque de Bertrol.

— Ay… ¿Por dónde debo empezar, Astrid? —Preguntó Spinel no muy seguro de estarle hablando con tanta confianza.

—No lo sé. Fue tu idea. —respondió esta encogiéndose de hombros, con su mirada atenta al suelo que pisaba.

—Cierto. ¿Qué tal si tú me haces preguntas y yo las contesto?

La neutral dudó un poco, pero al final se le hizo lo más práctico.

—Bien. Tengo una pregunta, no sé si me la puedas responder. —comenzó dudosa.

—Hasta que no la hagas no lo sabré.

Astrid resopló.

— ¿Por qué el lugar se llama Bertrol y se estableció en el antiguo Berk?

Spinel tragó saliva y se puso nervioso, entonces vio a Kaiser que también parecía estarlo y el cual le dejó el paquete de responder así que lo mejor que pensó fue responderle con una verdad a medias.

—La respuesta del por qué se estableció en el antiguo Berk… creo que le corresponde a otra persona responderla, aunque sólo sería una teoría. —respondió dudoso. —Por otra parte, el nombre de lugar se le ocurrió a Toothless.

—¿Toothless? ¡Ah! El dragón-humano del bran elegido del fuego ¿verdad?

—Sí, el dragón de Hiccup. —respondió Spinel nervioso. —Como vio que se parecían a ambos reinos pues se le ocurrió así nada más… porque sí. —contó dando una risita.

La neutral no quedó muy convencida, pero pensó en otra pregunta.

— ¿Tú conociste Noytrol?

—Bueno yo…

— ¡No! Mejor no me respondas eso, no quiero saber cómo se destruyó el lugar dónde viví.

El jorden sin saber cómo actuar ante eso, empezó a tamborear los dedos sobre su pierna, tratando de pensar qué hacer, ya que no quería presionarla a recordar, pero tampoco tenía alguna idea en mente, pensó que hablar con ella sería fácil, pero realmente no lo era.

Miró despistadamente a su amiga notando que ella empezaba a incomodarse con él. Eso lo obligó a accionar más rápido y pensó: "¿Qué diría Heather en aquellas circunstancias?"

—No tenemos que hablar de eso, si no quieres. —Respondió sabiamente a su propia pregunta. —Es lo que creo que diría Heather.

El jorden rio para sus adentros al recordar a su novia, y estúpidamente se comenzó a sentir tonto por ello, que comenzó a rascar su cabello con nerviosismo. Astrid se percató de aquello, así como del sonrojo de su acompañante cuando este mencionó a aquella chica "Heather".

— ¿Heather?, es la chica vinter, ¿verdad?

El jorden asintió con la sonrisa ensanchada y sus mejillas se pusieron aún más coloradas.

— ¿Acaso ella es tu pareja o algo así? Porque tenía entendido que los elementales no se mezclaban con los de otra raza.

Spinel cesó de rascarse el cabello para suspirar como un tonto enamorado, viendo hacia el páramo que se extendía a lo largo del bosque.

—La verdad es que a nosotros nunca nos importó eso. Y sí, ella sí es mi pareja, y se supone que somos algo así como un matrimonio o eso creía, no sé.

— ¿Por qué lo dices? —Preguntó Astrid intrigada.

—Antes de hacer el sacrificio ellos se casaron. —Respondió Kaiser por su compañero. —Sin embargo, cuando despertaron, ambos se comportaron como si eso no hubiera pasado.

— ¡¿Por qué?! ¿Qué pasó? ¿Cambiaron de parecer? —Preguntó Astrid sintiendo de repente angustia por su acompañante.

Spinel se encogió de hombros, torciendo su boca.

—No. Lo que pasó fue que, en lo que nos rehabilitábamos y nos acostumbrábamos al nuevo mundo, lo dejamos pasar. Cuando ya fue el momento de hablar con ella acerca de lo que había pasado, Heather me dijo que le diera tiempo, que sí quería casarse de la manera "bien" conmigo, sólo que quería que tanto Hiccup como tú despertaran, ya que no podría ser feliz viendo a sus amigos así. Yo también pensé que era lo mejor. Aunque ahora no sé si va a querer esperar a que recuperes la memoria. —Terminó Spinel dando una risita nostálgica.

Saber aquello hizo sentir mal a Astrid; ya que aquella chica Heather estaba esperando a que se recuperara para poder ser feliz, y ella ni siquiera la consideraba por su falta de memoria.

Vio de reojo a Spinel y pudo percibir en él cierta tristeza e inseguridad; y probablemente todo por causa de ella. Pero ya no más. Recordó las palabras de Riziko acerca de ayudar a los demás, y es lo que haría, contribuiría primeramente para aquellos que decían ser sus amigos y aliados, para que ellos fueran felices, esa sería su primera misión con su nueva vida y mundo.

— ¡Spinel, ya no te detengas! —gritó de repente.

El jorden y el lobo se asustaron por tremendo y ensordecedor grito.

—¿Qué te pasa? ¿A qué te refieres?

— ¡Pasa que ya no quiero que seas un idiota!, ¡Ve y pídele que se case contigo! Ya no se detengan por mí ni por nadie.

Spinel quedó boquiabierto, y extrañamente se empezó a sentir motivado con sus palabras, aunque sus ánimos se fueron nuevamente al suelo, al no saber cómo abordar ahora esa importante meta.

— No te preocupes… ¡Yo te ayudaré! —Animó Astrid al notarlo confundido. — ¡Sólo tienes que proponérselo!

— ¿En serio me ayudarías? —Preguntó Spinel sorprendido. — Ah… pero ¿qué hay de ti? Se supone que te tengo que ayudar a que recuerdes algo.

La neutral negó con su cabeza.

—Eso lo haremos luego o en lo que trabajamos en eso, lo primero y lo más importante es que estés con Heather, que ambos sean felices.

— ¡Sí, hazlo Spinel!, ¡Ya no seas idiota! —Apoyó Kaiser, burlándose al mismo tiempo de su compañero.

— ¡Está bien! ¡Está bien! Y ya párenle de decirme idiota. —rio el jorden emocionado. —Entonces hay que prepararnos, la verdad es que quiero proponerle a Heather que se case conmigo de una forma muy especial, pero no se me ocurre nada, no quiero ser como el…

Paró su parloteo en ese momento, ya que casi se le escapaba decir: "No como el bobo de Hiccup que te lo propuso de la nada".

Por suerte, Astrid no notó su titubeo, ya que parecía estar pensando e ideando alguna cosa para ayudarlo, mientras que Kaiser sólo lo miró con los ojos entrecerrados, regañándolo mentalmente por su casi imprudencia.

—Pues debes hacerlo con algo que le guste… ¿Qué le gusta a ella? —Preguntó Astrid sin notar los regaños mentales del lobo hacia el jorden.

—Eh… ¿qué le gusta?... Le gusta comer, come demasiado y no engorda.

Astrid lo golpeó en el brazo.

—Seriedad por favor.

— ¡Ay sí, mamá! —resopló como niño regañado, sobándose donde lo había golpeado. —¡Ah, ya sé! También le gusta bailar…—se silenció al recordar algo muy especial. — ¡Creo que ya sé!

Y como si fuera un secreto, el jorden hizo un circulo con sus acompañantes para contar su plan. Astrid sólo asentía a todo lo que decía, era una idea algo complicada, pero no había imposibles para el amor y aunque fuera vergonzoso ya se había prestado para ayudarlo.

—Aunque necesitarás a más gente y tiempo. —Concluyó Astrid al escuchar todo el plan.

—Lo sé, eso lo tengo arreglado, déjamelo a mí. —sonrió Spinel mientras se frotaba las manos maliciosamente.

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El resto del día, neutral y jorden se la pasaron buscando el lugar para poner su plan en marcha, así como hacer una lista de todo lo que necesitarían; así como una lista de las personas con las que podrían contar, y analizando el tiempo que les tomaría. De estar trabajando en todo aquello, hizo que el día se les pasara volando, para cuando se detuvieron, determinaron que era hora de volver al palacio, ya que ya había anochecido.

Después de la cena, ni Astrid ni Spinel dieron detalles de cómo había sido su día, para desconcierto de los demás y de Hiccup, que esperaba que su amigo hubiera hecho recordar a su esposa, algo que ciertamente no había pasado, pues Astrid en cuanto terminó de cenar, sólo se despidió con cordialidad y se marchó.

—Spinel… ¿qué pasó? —preguntó Hiccup preocupado.

—Pasa amigo, que hay un cambio de planes…

—¿Cambio?

—Sí, lo mejor es reunirnos en otra parte para decirles…—dijo el jorden viendo a todo el grupo. —Así que andando.

El jorden se levantó de su asiento, y se retiró del gran comedor, siendo seguido por todos los demás que estaban más que intrigados con tanto misterio. El jorden guio a todo el grupo hacia una habitación que usaban como biblioteca y ahí soltó las nuevas.

— Amigos míos… ¡Astrid solicitó hablar conmigo durante toda la semana! —Anunció ruidosamente.

— ¿Qué? ¡espera! En eso no habíamos quedado. —Replicó Hiccup de inmediato.

—Ay por favor. Tú ni siquiera te apuntaste. —Se burló. —Y no bromeo. Es en serio, aunque no estaré yo solo con ella, también solicitó la presencia de…—Miró atentamente a todos los presentes que esperaban. — ¡Snotlout!

— ¿A mí? —Se extrañó el brann.

—Sí, cállate y déjame continuar. —siguió buscando Spinel a sus futuros cómplices. — ¡Tuffnut!, ¡Eret!, ¡Fishlegs! y ¡Gustav! Aunque a ti ya te conoce. —susurró pensante.

— ¡Espera! ¿Qué? —Se quejó ahora Heather. — ¡¿Y… nosotros qué?! —Señaló a los demás.

—Mi estimada Heather. —Habló con diplomacia. —La princesa ha requerido que las chicas hablarán con ella cuando esta semana se acabe…"claro, si funciona el plan". —Susurró en voz baja. —Sólo no hagan preguntas, a los que mandó a llamar nos ve mañana temprano en los jardines.

—¡No! yo sí voy a preguntar. —Se quejó Hiccup. —No… ¿no te mencionó querer hablar conmigo o algo así?

—Para nada.

—¿Ni conmigo? —Preguntó Nero temeroso.

—No, no y no.

Respondió Spinel antes que Toothless le preguntara algo, aunque ni sabía que le iba a decir, él sólo vio que estaba a punto de hablar.

—Pero vean el lado bueno… ¡Ustedes dos! —Señaló al brann y al vann. —Aprovechen esta semana para pensar quién será el siguiente de hablar con ella, después de que pase la semana de las chicas. Astrid ha sido muy amable, y la verdad no quisiera seguir mintiéndole, y ustedes tampoco deberían hacerlo

Tanto Hiccup como Nero se miraron entre sí, para después bajar la cabeza como un par de niños regañados.

—En eso tiene razón. —Apoyó Toothless. —Ninguno de los dos se ha propuesto a hacerlo y son los que tienen cosas más serias que decirle.

—Cierto, así que… ¿Quién será el primero? —intrigó Spinel haciéndole como un intermediario. — ¿Acaso será el hombre que en un inicio la traicionó y cuya amistad peligra nuevamente? —señaló a Nero. —O ¿acaso será el hombre que le quitó la inocencia? —Acusó dramáticamente al brann.

—¡Oye! ¡Lo dices como si fuera un depravado que abusó de ella! —Se quejó Hiccup enrojecido.

Spinel rio, aunque rápidamente se puso "serio".

—Tal vez no lo seas mi amigo, pero pregúntale a cualquiera de las chicas. ¿qué es lo que pensaría de estar en la situación de Astrid? —retó.

El acusado, tragó saliva y lentamente se giró hacia sus amigas, que al verlo se pusieron instantáneamente nerviosas. Algo que le dio muy mala espina.

— ¿Heather?, ¿Ruffnut?, ¿Gema?, ¿Stormfly?... ¿Cami? —Preguntó el temeroso Hiccup.

—Bueno yo…—rio Heather tan abochornada que empezó a echarse aire con otro pequeño abanico que había hecho. —Bueno, si yo fuera Astrid y me enterara de… ¡tú sabes! Sí que sería para mí… una ¡sorpresa!… pues… ya sabes, Astrid cree que tiene 18 años y es como una adolescente.

—Pues yo te golpearía hasta matarte. —lloró Ruffnut como toda una víctima. —Porque me has robado la pureza, así ya nadie me va a querer, ¿qué va a ser de mí? Estoy condenada…—dramatizó echándose al piso.

Hiccup se asustó con su reacción y actuación, y sudó al pensar que Astrid podría actuar así.

—Eh… pues yo, no lo podría creer… creo que sería mi primera reacción. —Contestó Gema no queriéndole echar más leña al fuego.

—Y yo creo que te odiaría. —Bromeó Camicazi, aunque al ver la cara de espanto de Hiccup se retractó. —Ay… no te creas, pero lo que sí creo es que… a como es ella, pensaría en tal vez… no sé, tal vez… ver nuevas opciones.

—¿Opciones? —repitió Hiccup sintiéndose cada vez más desdichado.

—Sí, es decir, ya sabes… que conozca y se enamore de alguien más. Después de todo, la guerra los unió a ustedes, pero ahora no hay nada de eso de por medio, así que es una de las posibilidades, lo siento.

El brann bajó la cabeza al pensar en esa probabilidad.

—Pues yo difiero con Camicazi. —se escuchó decir a Stormfly.

Tanto el Hiccup como las chicas se volvieron hacia la dragona.

—Sí, a pesar de ser un dragón, creo que puede haber una posibilidad de Astrid se espante con el tema de Hiccup, pero también sé que es fuerte y trataría de hablar al respecto. —Opinó con seguridad.

Con esa última opinión, el brann sintió una mínima esperanza de su parte, aunque al relacionar todas respuestas concluyó que, en definitiva, sería para su esposa una gran o más bien una enorme sorpresa enterarse que estaba casada con él.

—Así que piénsalo bien lo que le dirás, tú también Nero. —advirtió Spinel para dar por cerrada esa conversación.

OOOOOOooooOOOOOO

Días después…

Todo había salido a la perfección, en cuanto Spinel le comentó a su equipo lo que planeaba hacer, estos los ayudaron sin replica alguna, a excepción de Tuffnut que un inicio le armó un drama y quiso proteger la honra de su hija adoptiva, pero con el paso de los días se apegó al plan y ahora exigía perfección al jorden pues decía que "su Heather" merecía lo mejor y no cualquier propuesta simplona.

Durante aquel tiempo, cuidaron no hacerle a Astrid comentarios que involucraran los secretos de Hiccup y Nero, mientras que la neutral, sólo se apegaba al plan y hacia una que otra pregunta ocasional. Cuando aquellas preguntas involucraban al brann o al vann, los compañeros en turno se evadían respondiéndole que no les correspondían a ellos contestar aquellas preguntas.

De las pocas cosas que Astrid se enteró por sus compañeros fue que le salvó la vida a Eret, Camicazi y a Snotlout en plenas batallas, de parte de Fishlegs que lo ayudó a recuperar su reino en Ciudad Topacio, al cual debía volver después de que la boda. Tuffnut le contó sobre sus fantasías de dominar los cuatro elementos y ser rey de Noytrol, mientras que Gustav le contó la forma en que se había enlazado con su dragón.

Y así se había pasado casi toda la semana…

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Un día para la propuesta.

—¡Wow! Nunca había hecho esto.

Se echó Astrid en el césped, después de haber terminado con el último ensayo.

—Sí como no, sí sé que también eres una muy buena bailarina. —rio Spinel sentándose a un lado de ella.

— ¡¿Qué quieres decir con eso?! —Preguntó molesta.

—Eh… bueno… es que…

Al escuchar tanto titubeo, Astrid le dio un golpecito al jorden en la cabeza.

—¡Ya dilo!

—¡Ash… está bien! Tú bailaste en ciudad Topacio para poder ganar la piedra de la tierra. —Contó rápidamente.

— ¿Qué yo qué?

—Así es…. ¡lo hiciste! —Recordó el sonriente Fishlegs, quien estaba también de apoyo ayudándolos con el ensayo.

—Sí, y estuviste genial. —contó Spinel como no queriendo. —Bailaste como toda una experta y sensual bailarina.

— ¿Una qué? —gruñó esta con recelo, sin poder imaginarse aquello que le contaban.

—Y no te ofendas Astrid, pero que "buen" cuerpo tienes. —Rio Spinel haciendo unas curvas con sus manos. —Aunque prefiero el de Heather.

—Más te vale… —balbuceó la aludida enrojecida, con unas inmensas ganas de golpear al atrevido jorden. —Y… ¿cómo se supone que bailé? —preguntó cómo no queriendo.

—Te contoneabas así y así…—recordó el jorden moviéndose exageradamente. —Provocabas al enemigo resaltando ante él todos tus atributos. —señaló su cuerpo. —Revolvías tu cabello, te echabas al piso, contoneabas trasero, piernas ¡Todo!

Astrid estaba enrojecida; sin poder creer que ella hubiera hecho aquello, seguía sin poder imaginárselo, cuando muy apenas podía bailar la pieza que estaban ensayando.

—Sí, Y luego recuerdas como Hicc…—

En ese momento, Meatlug se echó encima del parlanchín Fishlegs que estaba a punto de soltar como el brann se había puesto celoso.

— ¿Y luego qué? —Preguntó Astrid, totalmente acalorada por la vergüenza.

—Nada…hicc… hicc—Fingió el rey que le daba hipo y salió corriendo con la excusa de que iría por agua.

—Bueno, mejor cambiemos de tema. —pidió Spinel para que evitar que hubiera indiscreciones. — ¿Crees que todo resulte bien?

—Sí, yo creo que sí. —respondió su compañera aún ruborizada.

—Y si Heather me dice que sí… ¿Con quién irás a la boda?

— ¡Ah! ¿con quién? Pues sola… digo con todo el resto del equipo… eso creo.

— ¿Nadie en especial? —Indagó el jorden queriéndole hacer un favor a su amigo.

—Bueno… de tener que escoger a alguien como acompañante…—Dudó Astrid. —Creo que… creo que iría con Nero.

— ¡NOOOOOOO! —Gritó Spinel espantado y espantando a la vez a Astrid.

—¿Qué te pasa? ¿Por qué gritas así? —preguntó esta cohibida.

—Ahm… es que, me refiero a que ¡no!... digo, Nero por si no lo sabías está ocupado, él está con mi hermana.

— ¡Oh! —Astrid enrojeció. —No… no lo sabía… ¿Cómo es qué…?

—Ya te lo contará él. —Cortó Spinel para no contar cosas que no le correspondía. —Pero bueno otra opción... creo que puedes ser acompañante de Hiccup. —Opinó con entusiasmo.

— ¿El brann?

Spinel asintió preocupado, ya que cada vez que podía insinuarle cosas de su amigo, Astrid siempre le respondía con lo mismo "¿El brann?" ni siquiera le decía por su nombre a comparación de los demás miembros del equipo, incluso a Toothless lo llamaba por su nombre con familiaridad.

—El brann se llama Hiccup. ¿Se te olvida su nombre? —preguntó curioso.

—oh… ¡No!, no es que se me olvidé, es sólo que…—dudó. — Es sólo que pronunciar su nombre… no sé, se me hace algo difícil, es extraño, pero así lo siento.

—Entiendo. Tal vez que se te quite eso cuando tengas oportunidad de hablar más con él.

—Supongo, aunque la verdad no creo que él me pueda decir más de lo que ustedes me han dicho.

—"Eso es lo que tú crees". —Pensó Spinel.

—Bien, creo que ya descansamos mucho. ¿Hacemos otro último ensayo? Mañana es el gran día.

—Sí, hagámoslo. —se levantó Spinel del césped, con el sentimiento de que le había fallado a su amigo.

Sin embargo, confiaba en que no importaban las circunstancias, todo algún volvería a su cauce.

OOOOOOooooOOOOOO

Había llegado el día, y desde el amanecer todos los cómplices pusieron manos a la obra.

A Astrid ahora le correspondía aplicar la última parte del plan, la cual prácticamente consistía en raptar a la futura novia y hacerla ver presentable, en lo que los demás terminaban con los últimos detalles. Para esto, tuvo que confiarle el plan a alguien más, así que acudió con la persona, o más bien criatura, de la que todo el mundo le había dicho había formado un enlace de amistad realmente fuerte.

— Y eso es en lo que hemos trabajado toda la semana… ¿Crees que puedas ayudarme con Heather? —Preguntó cortésmente a la chica-dragona.

—¡Claro que sí! —Exclamó Stormfly emocionada. —Me encantan las propuestas, y estaría más que fascinada por presenciar esto por segunda ocasión. ¡Que emoción! Y sólo para que lo sepas, me gusta mucho todo esto de las relaciones humanas.

— Ah ¿sí? —sonrió Astrid sintiéndose rara. —¿Con quién más presenciaste una propuesta? ¿Los conozco?

En ese momento Stormfly dejó de bailar y soñar despierta, indirectamente había dicho algo muy comprometedor, así que pensó rápidamente qué decir para salir del pozo en el que ella misma se había metido.

—Eh… unos chicos locales… de por ahí. —Respondió con una sonrisita. —El muchacho prácticamente se lo propuso a su novia enfrente de todos sus conocidos. —Contó recordando cómo Hiccup se lo había propuesto a su amiga.

—¡wow! ¿Y ella qué le contestó? —Preguntó Astrid intrigada.

—Lo pensó primero, aunque luego aceptó y… ¡así fue! —Terminó rápidamente. —Pero ¡no perdamos tiempo!… debemos poner a Heather bonita y a ti también ya que tu ayudarás ¿no?

—Lamentablemente. —Se quejó Astrid al recordar que tendría que usar un vestido típico de Noytrol.

Siendo arrastrada por Stormfly, Astrid dejó que la dragona y la hermana mayor del jorden la arreglaran para la ocasión; Gema ya estaba enterada de todo, después de todo su hermano no podía tener secretos con ella, y durante la semana ella se había encargado de Heather no descubriera los ensayos de su hermano con la neutral.

Cuando Astrid estuvo lista, fue el momento de acorralar a Heather.

Entre Gema y Stormfly engañaron a la vinter, diciéndole que querían que se probara un vestido que recién les había llegado, como Heather no sospechaba nada, aceptó sin cuestionar nada, y en cuanto estuvo vestida, las cómplices la persuadieron para que las dejara peinar su cabello, y de paso aplicarle el maquillaje.

—El idiota de Spinel y los chicos terminan de hablar con Astrid hoy…espero que hayan logrado que recordara algo. —Suspiró Heather mientras que las chicas seguían peinando su cabello.

—Eh… sí, vas a ver que algo habrán logrado. —Comentó Gema nerviosa, viendo insistentemente a la ventana esperando ver a su grifo Saphir, el cual les daría la señal de que podían salir.

—Oye Gema ¿ya me puedo ir? —preguntó de repente su futura cuñada.

—Eh... no… espera… aun no terminó. —dijo esta nerviosa fingiendo que le cepillaba el cabello.

—Y falta unos retoques aquí. —agregó Stormfly agregando una mezcla que le dio más brillo a los labios de la vinter.

—¡Que bonito se ve! —se admiró Heather en el espejo. —Pero… ¿por qué me pusieron todo esto? Soy acaso una especie de conejillo de pruebas.

—¡Sí! ¡Y mira que bien quedaste! —la levantó Gema de su asiento para que pudiera verse por completo en el espejo.

La vinter se admiró en todo el espejo, sus amigas le habían dejado una coleta alta y el vestido era color lavanda, la falda era larga y tenía pequeñas mangas que se ajustaban a los lados de sus brazos, dejando sus hombros al descubierto. La habían obligado a usar unos zapatos altos, como los que había visto que usaban en el antiguo Noytrol, algo que le incomodaban mucho, pero siempre podía flotar para no pisar el suelo.

—Si me gusta como me veo… pero ¿por qué hicieron esto?

—Ah…

La dragona y la jorden se quedaron sin habla, pero para su suerte el grifo se asomó por la ventana dando la señal de que podían dejarla salir.

—Ah, ya lo verás…—la empujaron las cómplices fuera la habitación.

OOOOOoooOOOOOO

Como parte de los últimos preparativos, Astrid caminaba por los pasillos del palacio avisando los demás que lo que próximamente acontecería en los jardines. Los únicos que quedaban por avisar eran Nero y el brann, y a este último se lo encontró casualmente cuando iba a entrar a la biblioteca.

—A-Astrid…—balbuceó Hiccup al verla, ya que su esposa se veía realmente hermosa en ese momento.

Como tonto, la vio de abajo hacia arriba, viendo embelesado que llevaba un vestido corto color azul que le llagaba a la rodilla, pero que se iba acrecentando hacia la parte trasera, no pudo evitar comparar el diseño con el vestido que ella había usado el día de su boda, hasta los zapatos tenían el mismo estilo. También vio embobado que llevaba el cabello suelto, como últimamente lo usaba, ya que así lo llevaban generalmente los neutrales. Eso le trajo otro recuerdo: su primer día de casados, cuando Astrid le preguntó cómo debía llevar su cabello, queriendo respetar sus tradiciones, algo que lo conmovió pero que igualmente le hizo responder que podía llevarlo como quisiera, pues él también quería adaptarse a las costumbres de ella.

— ¡Ah! Lo estaba buscando. — dijo Astrid despertándolo de sus pensamientos.

—¿A mí? —preguntó nervioso.

—Sí, a usted…—respondió esta sintiéndose extraña.

—No me hables tan formalmente…. puedes tutearme. —Pidió con una leve sonrisa, mientras rememoraba otros recuerdos.

Mientras que Astrid, solo se mordió los labios sintiéndose incomoda, algo que siempre le pasaba cuando se encontraba con el brann.

—Ah… está bien. —Titubeó. —Lo que quería decirle… quiero decir… lo que quiero decir…

Hiccup rio al notarla confundida.

— ¡Lo que quiero decirte es que vayas a los jardines, PASARÁ ALGO IMPORTANTE! —gritó esta molesta por estarse avergonzado de la nada.

—¿Algo importante?... Está bien.

Confundido por no saber a que se refería, Hiccup sólo alcanzó a ver como su esposa se daba media vuelta con la intención de marcharse.

— Espera… ¿A…a dónde…vas?

—Buscaré a Nero. —volviéndose su mirada por sobre su hombro. —Sólo a él me falta de avisarle.

— ¿Te puedo acompañar? Yo sé dónde está. —Mintió.

— ¡Oh!... Está bien.

Aprovechando aquella oportunidad para estar cerca de ella, el brann acompañó a la neutral a buscar al vann, aunque lamentablemente para él, el primer lugar en donde buscaron fue donde lo encontraron junto con Nightmare

"Los dioses me odian".

Con Nero y Nightmare haciéndola de mal cuarteto, el grupo se dirigió a los jardines.

Ahí, Hiccup notó sorprendido que había varias personas reunidas, también encontró a Toothless que, al igual que ellos, esperaba en el lugar sin saber qué pasaba.

El lugar estaba repleto de flores y adornos con luces brillantes; durante toda la semana esa sección había estado cerrada, y Hiccup supuso que era por eso. También vio que en el centro había una tarima de piedra que parecía una especie de escenario como el que había visto en el fuerte de Dagur cuando le tocó ver a su lady bailando de aquella extraña y sensual manera.

— ¡Hiccup! —Se acercó Toothless a ellos. — ¿Sabes qué está pasando?

—Ni idea, ¿Astrid?

—Ya lo sabrán… es una sorpresa para alguien. —Respondió esta sin dar tanto detalle. —Lo siento, me tengo que ir. —se despidió y se retiró hacia donde Fishlegs y los demás cómplices estaban reunidos.

— ¡Uy!... ¿Se dijeron algo? ¿Ya te recordó? —Preguntó el dragón dándole unos codazos.

—No, sólo nos encontramos por ahí, al menos ya me tutea. —Dijo desanimado.

Toothless no pudo evitar sentir la depresión que Hiccup sentía por la indiferencia de su esposa; Nero también lo notó, y para colmo, a pesar de las advertencias de Spinel, aun no resolvían quién debía hablar con Astrid primero, para decirle de una vez por todas las verdades que le ocultaban.

—No podemos seguir así, debemos decidirnos, Hiccup.

El cabizbajo brann se volvió hacia su antiguo rival, quien parecía más que decidido en decir la verdad.

—Sí, lo sé, pero…

— ¿Cómo lo resolverán? —terminó Nightmare.

—Dejémoslo al destino, con una runa de dos caras.

De sus bolsillos, Nero sacó una moneda del nuevo Bertrol, la cual tenía grabada la cantidad por un lado y del otro tenía el sello nuevo Bertrol, el cual era una imagen que combinaban las formas del corazón de Astrid y Hiccup.

—Elige… ¿Cara o corazón? —Preguntó con la moneda entre su puño

—Corazón. —Apostó Hiccup. —Sí sale, yo hablaré con ella primero, si sale cara, tú serás el que hablará con ella.

—Estoy de acuerdo. — Aceptó el vann. —¿Estás listo?

El brann asintió. Entonces Nero lanzó la moneda al aire, esta se suspendió en las alturas dando unas volteretas y después cayó en picada en dirección al pasto de los jardines. A su caída, brann, vann, dragón e hipocampo se agacharon para ver el resultado y saber quién sería el primero en hablar.

OOOOOOooOOOOOO

Heather no entendía que pasaba con Gema y Stormfly, que no dejaban de estirarla y llevarla por varios de los pasillos del palacio hasta que por fin salieron de este. Y a pesar de que preguntaba, sus amigas la ignoraban y tampoco la dejaron cambiarse de ropa. Todo se le hacía demasiado extraño, más cuando al rodear el palacio en dirección a los jardines de repente empezó a ver que había una gran acumulación de gente esperando.

— ¿Qué está pasando aquí? —Preguntó confundida.

La nadder y su cuñada no le respondieron, sólo siguieron estirándola hacia una pequeña tarima que había en la parte de atrás y que daba una vista perfecta al escenario improvisado que había en medio de los jardines.

—¿Qué hacemos aquí? —siguió preguntando sin entender que pasaba, hasta que de repente lo vio.

En el otro escenario, su novio subía y posicionándose en el centro la saludó con efusividad.

— ¡Heather! —Gritó con voz fuerte. —¡He reunido a todos aquí, ya que quiero decirte algo especial!

En ese momento, todos giraron su vista a la abochornada vinter la cual estaba más que enrojecida, pues nunca había sido el centro de atención de algo así.

—¿Qué está haciendo? —murmuró enrojecida.

Sin embargo, sus acompañantes no dijeron nada y sólo se limitaron a escuchar con una sonrisa lo que el jorden tenía que decir.

—Heather, había querido hacer esto desde que despertamos, pero no sabía cómo, y pensé y pensé una y otra vez mil formas de hacerlo, cuando por fin la encontré, que mejor manera que pedirte algo que rememorando un momento que fue muy especial para mi y espero que también par ti…—dijo con simpatía. —Y créeme que hubiera sido más rápido y fácil si mi compañera de turno supiera bailar adecuadamente.

Cuando dijo aquello, los espectadores vieron que Astrid subió a la tarima avergonzada.

—Por graciosito. —le golpeó esta en el brazo por su ofensa.

—Astrid…—reprendió su padre desde la parte baja de la tarima.

Mientras que, a lo lejos, Hiccup reía, ya que con memoria o no, su esposa de cierta forma seguía siendo la misma.

—Ay, ya discúlpame… ¿estás lista? —preguntó Spinel poniéndose en posición.

Astrid respiró hondo y se colocó frente a él, ambos posicionándose para un vals; en ese momento, Eret dio la orden a los músicos que se encontraban por debajo de la tarima, los cuales empezaron a tocar una de las melodías que se escucharon en Ciudad Aqua el día de la presentación de su hija, y que era muy especial para la pareja.

Lentamente Astrid y Spinel comenzaron a bailar; para el jorden, bailar con la neutral no era nada comparado con su pareja, ya que, a diferencia de Heather, Astrid para él era algo tiesa y pesada, pero le daba una estrella por su esfuerzo.

Poco a poco empezaron a bailar como aquella vez lo hizo con su novia, con su poder incluso creó el barandal del puente donde Astrid se subió tal como lo había hecho Heather, para al final dejarse caer y se sostenida por él.

De lado del público, Hiccup estaba impresionado, para él, (a diferencia de lo que había dicho Spinel) consideraba que Astrid era una buena bailarina. Aunque lamentablemente para él, su esposa no había aprendido la canción y el baile de "En la danza y los sueños", otra promesa sin cumplir. El verla bailar, sólo le traían más recuerdos a su mente, y eso lo mataba, ya que ansiaba que Astrid pudiera sentir lo mismo que él. Pero ella, parecía estar muy contenta con su nueva vida, creando nuevos y agradables recuerdos.

En el inter de la canción, la pareja de danzantes se separó. Los músicos extendieron la melodía y la hicieron más rítmica, fue ese el momento del cambio, Astrid bajó de la tarima y abriéndose paso entre el publico acudió hacia donde estaba la enrojecida Heather para llevarla hacia donde estaba su amado.

—No, espera Astrid…—pidió no pudiendo contener todo su sonrojo.

—No, ya no pierdan tiempo. —le respondió ella con una sonrisa. — Ya no se detengan más por nadie.

La vinter al escuchar quedó boquiabierta, y en su mente rememoró todo el tiempo perdido que tuvieron por culpa de la guerra, pero ya no más. Ya no cometería el mismo error. Conmovida, le sonrió a su amiga y la abrazó con fuerza. Astrid se sintió extraña con ese tacto, pero se sintió feliz de haber podido ser de ayuda, y más que extasiada llevó a su "amiga" hacia donde el jorden esperaba.

Llegando con él, se la entregó como si fuera algo más valioso, y Spinel tomó a Heather entre sus brazos con el mismo sentimiento. Entonces fue su turno para bailar. Entre risas, bromas, algunos golpecitos y por supuesto lágrimas, la pareja bailó la que era su canción, deleitándose ambos de la compañía del uno y del otro, disfrutando su vida aún más desde que despertaron; ya no querían perder ninguna oportunidad, la habían perdido momentáneamente una vez, con eso les bastaba para ya no seguir cometiendo los mismos errores.

Poco a poco la música se fue apagando, Spinel y Heather continuaron valsando lentamente, ambos perdidos en los ojos del otro; y cuando la música finalmente se apagó, el público aplaudió extasiado, entre gritos de furor y alegría.

— Heather… ¿Te casas conmigo? —Pidió Spinel, sacando de su bolsillo un anillo de oro que él mismo había forjado y cuyo material también buscó con la ayuda de su amigo Kaiser.

La vinter sin mencionar palabra alguna, ya que se ahogaba con sus palabras, sólo asintió muchas veces y se abrazó a su novio. El púbico entonces más se extasió con la respuesta y estallaron en aplausos y gritos; los dragones presentes lanzaron sus llamaradas al aire creando fuegos artificiales, que encantaron a la pareja y público presente.

—Muy bien querida, ya está todo decidido entonces ¡prepárate! ¡Que nos casamos en una semana! —exclamó Spinel con simpatía.

"¡¿Qué?, ¿Qué?!" Gritaron todos.

Continuará.

Editado: 30 de junio de 2019

Reviews 2019:

Sonic: Nero sin lugar a duda tiene algo peor que decir, pero la cuestión de Hiccup, es que Astrid puede llegar a verse obligada a tener algo con él, cuando ese momento obviamente no está interesada en nada de eso. Saludos.

Jessi: sigo teniendo dudas de el destino de Gamora en EndGame no fue muy claro XD. En fin. Saludos.

Comentarios 2015

Bien como el titulo lo decía este capítulo fue indirectamente de Spinel, el próximo se llamará "Vinter" para que se den una idea que pasará, por lo que debo decir que con ese quedan 3 capítulo así lo he decido. Ya sé que hay pocos momentos Hiccstrid, pero también tiene un propósito, espero que se esté notando. XD.

Para quienes querían que Hiccup pensara o dijera los "Los dioses me odian" XD, espero les haya gustado.

Sección de comentarios y dudas:

Alexa HSGS: Ya sé, pobre Hiccup, aunque por allá muy lejos van. Sólo algunas insinuaciones. XD. Saludos.

Mayu liya: Bueno para empezar se supone que es un final alternativo, XD, pero en sí Danger se apareció porque es un espíritu, se supone que los espíritus no pueden descansar en paz hasta terminar todos sus asuntos pendientes, no podría descansar bien sabiendo que tiene aquel pendiente. Con respecto a lo que dices del corazón y de la mente XD, es uno de mis diálogos próximos así que no es para nada cursi. Saludos.

Jessy Brown: XD, para saber qué cara pondrá ya se sabrá en los próximos episodios, la manera en que se enterará no será tan horrible pero tampoco se lo va a esperar (obvio) Saludos.

Mad fine: XD así es, ya que Astrid prácticamente es un adolescente y no tiene memoria de los estragos de la guerra como los demás, por lo cual le da un poquito de esa actitud, por cierto, leí tu fic, me gustó mucho. Saludos.

Navid: No lo odia, sólo es indiferente, que creo que es lo mismo, pero con tanta insinuación empezará a sospechas XD. Saludos.

SAM ARCHER: Para saber si recuperará la memoria o no, tendrás que esperar por lo pronto seguirán con el proceso de

Tris: Lo de fría como hielo es porque Hiccup le decía así cuando tenía frio. Por eso le da nostalgia. Saludos.

Diane: XD, pues creo que quedan tres capítulos más. Pero tengo planeado unos one shot y el long fic que publiqué en la página de FB, sólo eso por el momento. Ese Riziko está viejito, hay que comprenderlo XD. Saludos.

HeiMao3: XD, ya sé pobre Hiccup y pues aquí también a esperar si la recupera o no, aunque quedan poquitos capítulos, el proyecto que dices se lee interesante, aunque qué mal que se te haya borrado, no hay nada peor que eso. Lo leeré si decides escribirlo otra vez :D. Saludos.

Vivi: Pues todos la están ayudando, o ese es el plan, aunque Spinel se desvió un poco de su idea original, pero pues bueno ellos también deben de vivir, aunque las acciones que hagan indirectamente están contribuyendo en.

Dragonaj: Gracias, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Steffani: Ya leyó lo del anillo, pero aun así no le dio indicio de nada, pasarán unas cosillas más además de que tendrá que hablar con él, Jajaja Riziko está viejito, pero como quiera habló con ella. Saludos.

Kristtanna: Gracias, espero seguirte sorprendiendo. Saludos.

Vanesa Veltran: Espero seguir subiendo los capítulos con la misma frecuencia, lunes y viernes. Aunque uno no sabe y se me pega la loquera y actualizó un miércoles. Saludos.

Dragon Viking: Jajaja qué bueno que te haya gustado el capítulo al igual que la conciencia XD, (que me hace reir) XD. Saludos.

Ary: Espero te encuentres bien de salud, espero te haya gustado el capítulo y te genere nuevas emociones XD, porque la cosa está difícil. Saludos.

Unbreakable warrior: Gracias, espero este capítulo también te haya gustado, así como las situaciones. Saludos.

SEBAS GG: pues el dilema aún sigue, pero ya se les ocurrió algo, aunque no lo estén poniendo en práctica. Saludos.

Favoritos, seguidores y lectores anónimos, hasta la próxima.

21 de septiembre de 2015