Dejo un nuevo y humilde capitulo. Las actualizaciones serán más esporádicas porque empiezo si Dios quiere mi último semestre facultativo. Gracias por su apoyo y mensajes. Me enamoran con sus palabras. Besototote , se las/los quiere.
Descargo: Glee no me pertenece, pero si fuera mío juraría que las faldas de Lea Michele serían aun más cortas que las que está usando para grabar ahora. Esa mujer me va a matar, me va a matar.
Capitulo 56: "Entre nombres y apodos"
- ¿Ya están despiertas mis dos princesas? ¿Estaban esperando a que mamá llegara? – Rachel recién llegaba de su trote matutino – Se que se los digo todos los días pero… las quiero mucho… ¿Qué digo las quiero? ¡LAS AMO! Y las voy a cuidar y mimar siempre, porque ustedes se lo merecen. Porque desde el día que las tuve en mis manos quedé completamente hipnotizadas con ustedes dos – La morena les hablaba con verdadera dulzura – NUNCA, pero nunca me dejen, por favor – Les pidió
- Rach ¿Qué te he dicho de hablarle a mis pechos? – Quinn se despertaba en su enorme cama de la casa de verano en que se hospedaban para su Luna de miel en el Caribe, con su esposa encima de ella hablándole a sus pechos desnudos.
- ¡Shhhhh! – la calló - No interrumpas. Estoy hablando con mis bebes. Tu – Señaló el pecho derecho de Quinn – Eres mi Squishi – le dio un pequeño apretón rememorando una de las grandes escenas de "Buscando a Nemo" – No le digas nada a tu hermana pero en cierta forma eres mi preferida…
- ¡RACHEL! No puedes tener preferidas – la retó Quinn - ¿Cómo crees que se siente Spongi cuando te escucha decir qué prefieres a Squishi? – De hecho la elección de los nombres había sido una eterna discusión que finalizó con Rachel eligiendo como llamar a los pechos de Quinn, mientras que Quinn eligió un nombre para cada cuadradito del estómago de la morena. Bueno en realidad solo para tres porque un el otro nombre se lo puso Brittany.
- ¿Me puedes dejar terminar por favor? – Le pidió logrando que Quinn girara los ojos y que le hiciera un gesto con su mano para que continuara - Gracias – Se aclaró la garganta – Eeeee ¿Qué estaba diciendo? – le preguntó a su esposa
- Le estabas por explicar a Squishi porque es tu preferida – la ayudo.
- Cierto – dijo y volvió a enfocarse en el pecho derecho – Como te decía querida Squishi, tu eres mi preferida porque cuando beso a tu otra mamá eres la primera en reaccionar – Mientras hablaba jugaba a recorrerla con su dedo índice – en cambio esta picarona – Apretó fuerte el pecho izquierdo – necesita un poco más de tiempo – Los pezones de Quinn respondían como debía ser – Pero…- Miró a su rubia que ahora tenía los brazos debajo de su cabeza. No era la primera vez que Rachel le dedicaba tiempo a hablarle a sus pechos – Pero… Spongi tiene algo a favor – esto era algo que la fotógrafa no había escuchado
Quinn se apoyó en sus codos para poder mirar a su chica - ¿Qué se supone que Spongi tiene a favor? – preguntó curiosa. A esta altura de más está decir que Quinn tiene su propia empresa de asesina profesional de gatos. Quinn es una especie de Hitman de los gatos, algo así como Hitcat.
- Primero interrumpes y ahora te metes en la conversación – se hizo la ofendida – Déjeme decirle Señora Berry Fabray que sus modales dejan mucho que desear – apuntó
- Es culpa de mi esposa – se defendió – Desde que la conocí no ha hecho otra cosa que enseñarme malos modales – agregó
- Estoy segura de que esos modales ya los tenías antes de conocer a tu dulce, inocente y hermosa esposa – la morena seguía el juego
- Acepto lo de dulce y hermosa, pero inocente es una palabra que nunca pero nunca va a definirte cariño – Y antes de que Rachel hablara agregó – Además ¿Acaso no estabas en medio de una conversación? – Cambió de tema rápidamente – Quiero escuchar lo que tienes para decir sobre Spongi – afirmó
- Tú no tienes porque saberlo. Esto es un secreto entre mis bebes y yo – Mientras le contestaba se iba agachando hacía el pecho izquierdo - ¿Sabes lo que me encanta de ti Spongi? – Preguntó casi en un susurro – El pequeño lunar que tienes aquí justo debajo del pezón – con un dedo rozó la pequeña marca y notó automáticamente la reacción que esto provocó en Quinn - ¿Y sabes porque me gusta? – volvió a preguntar
- ¿Por qué? – alcanzó a repreguntar la artista justo antes de tener que tirar la cabeza hacia atrás como reacción a lo que Racel hacía con ella.
- Porqué… - lo agarró con su boca – porque yo y solo yo, puedo verlo, sentirlo y hasta disfrutarlo – terminó de atacarlo con su lengua.
-Rach… Rach… Es mejor que… - Quinn no quería parar, pero si no lo hacía, sabía que Rachel no iba a parar y llevaban casi un día entero sin salir de la hermosa casa a orillas del mar que habían rentado. Y para colmo la morena astutamente había escondido la llave del baño impidiendo que Quinn la pudiera encerrar. Su cuerpo suplicaba por un descanso – Rach… amor… bebe… - Quinn agarró el rostro de su esposa con ambas manos y temió que fuera demasiado tarde – Mírame por favor – le pidió lográndolo con éxito - Podemos tomarnos un tiempo fuera – soltó el rostro de su chica para hacer la señal basquebolística – Me encantaría salir a caminar por la playa y tal vez almorzar en una mesa de verdad…
- ¿No te gusta comer sobre mi? – le preguntó la morena media ofendida y haciendo pucheros.
- Amor… ME ENCANTA comer sobre ti – aclaró – pero nunca terminamos de comer y la verdad es que tengo bastante hambre – le explicó
- Yositerminodecomerte – Rachel murmuró algo ininteligible
- Repite eso por favor – le pidió la rubia acariciando a su chica
- Dijo que yo si termino de comerte – aun parecía ofendida
- Tu siempre comes cariño – le dijo la artista – el problema es que eres insaciable y para poder seguir llenándote, esta pancita – señaló su propio estómago – necesita llenarse con verdadera comida – le dijo para finalmente pararse de la cama dejando a su mujer embobada por su cuerpo desnudo - Me voy a dar una ducha ¿vienes? – Miró a su esposa que ahora le estaba dando la espalda ofendida.
- No gracias – respondió secamente
Quinn sonrió - ¿Segura? Porque creo que Squishi tiene algo para decirte – le dijo caminando hacia el baño
- ¡DEMONIOS! Detesto ser una dominada – la morena se paró para seguir a su esposa al baño
Mientras tanto en la casa López Pierce
Santana estaba sentada cómodamente en su sillón viendo televisión. Había dejado de trabajar por recomendación del doctor y la falta de ocupación la estaba matando, bueno al menos hasta que sus sobrina llegaba del colegio, que era donde la cosa se ponía realmente difícil.
- ¡Sanny! Ya estamos aquí – anunció Britanny desde la entrada. La bailarina era la encargada de ir a buscar a Beth a la escuela.
- ¡ESTOY EN LA SALA! – anunció la latina
- Hola cariño – saludó a rubia dejándole un pequeño beso en la boca - ¿Cómo te has sentido? – le preguntó
- Me siento como una ballena Britt Britt – se quejó – Me siento pesada y tengo ganas de comer todo el tiempo… ¿Estás segura de que no son dos? – Por el hambre voraz de Santana, Brittany juraba que podían llegar a ser hasta ocho, como los octillizos de Apu y Manjula.
- Aaaaaa – Britt se lamentó por su esposa – Sólo un mes más cariño y vas a volver a sentirte como antes – la consoló - ¿Quieres que te prepare algo? – preguntó
- Tengo ganas de comer doritos con palta – contestó. No era un antojo sino más bien un gusto personal
- Manos a la obra entonces – Britt salió para la cocina
- Oye Britt – la llamó la latina - ¿Dónde está la ratita endemoniada? – lo cierto es que la relación de Santana y Beth estaba un poco tensa últimamente.
- Tratando de hablar con alguna de sus madres – contestó
- Pero sí habló anoche con ellas – Las dos mujeres hablaban con ella todos los días.
- Me dijo algo así como que tiene problemas de "pollelones" y necesita hablar con Rachel urgente – explicó la bailarina sin salir de la cocina
- ¿Problemas de qué? – no estaba segura de haber entendido esa parte
- "Pollelones" – respondió nuevamente a bailarina - ¿La palta la quieres con limón? – de pasó preguntaba
- Muy poquito – le contestó mientras vio como su sobrina entraba a la sala y después de tirar su celular sobre la mesa dejaba caer su cuerpo contra el sillón individual cruzando sus brazos.
Santana la había seguido con sus ojos, no se sorprendió a ver el parecido de sus gestos con los de su madre - ¿Qué te pasa ratita? – le preguntó
- No puedo hablar con ninguna de mis madres – contestó poniendo una cara exactamente igual a la de Rachel cuando la morena se frustra por algo
- ¿Y para que se supone que las quieres? – volvió a preguntar
- Porque tengo problemas de Pollelones y quiero hablar con mi mami Rach – de vuelta contestó
- ¿Me puedes decir que corno se significa tener esos problemas? – Santana no sabía que significaba pero ya se había idiotizado de solo escuchar esa palabra.
Beth giró sus ojos – Tienes problemas de Pollelones cuando tienes problemas de polleras y de pantalones – explicó la pequeña resaltando cada palabra
Santana abrió la boca bien grande - ¿Qué? ¿Tú tienes problemas de polleras y de pantalones? ¿Acaso no sabes que eres muy chica para esas cosas? – le dijo
- O tu estás muy vieja quizás – le respondió la pequeña
- ¡BRITT! ¿OISTE LO QUE ME DIJO? – Santana buscaba apoyo
- ¿Acaso no te puedes defender tu sola? Eres una acusona – le dijo la pequeña
- BRITT AHORA ME DIJO ACUSONA – la volvió a acusar
- San deja de pelear con Beth – la rubia aparecía con la comida y retaba a su esposa. El cangurin aprovechaba para sacarle la lengua a la abogada
- Pero Britt – Santana le sacaba la lengua a Beth para responderle
- Pero nada Sanny… Tu come – le alcanzó el bowl con doritos – Beth, cariño, cuéntanos que problemas tienes – insistió la bailarina – Tal vez te podamos ayudar – le ofreció
Beth miró a sus tías con sospecha. Respiró y habló – Pues que Lucas me preguntó si quería ser su novia y…
- ¿QUEEEE? ¿COMO QUE TE PIDIO SER TU NOVIO? TÚ NO PUEDES TENER NOVIO, ERES MUY PEQUEÑA AUN – Santana casi se ahoga por hablar.
Beth giró sus ojos – Sanny come un poco más – Britt quería que la latina tuviera su boca ocupada – No le hagas caso y sigue contándome – le dijo a la niña.
- Bueno… - la pequeña miró de reojo a su tía San – Pues que cuando Bella se enteró, vino corriendo a preguntarme si quería ser su novia - Antes de que Santana pudiera saltar, Brittany había puesto el queso cheddar en frente de su esposa.
- ¿Y qué pasó? – le preguntó la bailarina
- Que ahora no se qué hacer – contestó – Y no quiero que se peleen entre ellos por mí, quiero tenerlos a ambos – dijo recostándose sobre el sillón – Por eso quiero hablar con mi mami, ella sabría que hacer – la niña se encogió de hombros – Seguro no atienden porque están teniendo sexo – la pequeña no terminó de decir la palabra que ya tenía un pedazo de dorito en su cabeza.
Santana finalmente había logrado atragantarse y ahora su esposa le daba palmaditas en la espalda para ayudarla – Sanny… Sanny… ¿Estás bien? – le preguntó una vez que dejó de toser
- ¿Es… es… escuchaste lo que dijo? – Le preguntó a la bailarina – Dijo S… E… X… O – susurró
- ¿Sabes que puedo unir las letras no? – La pequeña no era nada tonta – Tía San, mi mami Rach me explicó sobre el sexo y todo lo demás – dijo la pequeña
- ¿Todo lo demás? ¿Qué es todo lo demás? – Britt era la curiosa
- Pues como se hacen los bebes y eso – contestó la pequeña - Me explicó cuando le pregunté porque la tía San estaba tan gorda
- ¡NO ESTOY GORDA! – Se defendió la latina – ¿LA ESCUCHASTE BRITT? ¿LA ESCUCHASTE? – Santana se recostaba sobre su novia
- Claro que no cariño, claro que no – Beth trataba de no reírse
- Mami Rach dice que esconces un balón de básquet debajo de tu remera – comentó la pequeña - ¡Upsss! Creo que después m dijo que eso no lo tenía que decir frente a ti – agregó la rata traicionera.
- BRITTTTTTT – siguió chillando la latina - ¿CIERTO QUE NO SOY UN BALON? ¡MIRA COMO SE RIE! – la pequeña había soltado su carcajada, no podía esperar para hablar con sus madres y contarles sobre los chillidos de su tía.
En un restaurante en el Caribe
Como ya era de costumbre Rachel estaba sentada casi pegada a Quinn y ambas disfrutaban de un delicioso almuerzo en una mesa de verdad, diría Quinn. ¡Bah! En realidad Quinn lo disfrutaba, la morena estaba más concentrada en hacerles caricias a las piernas de la rubia que en la comida.
- Te amo – le dijo Rachel
- ¿Mucho? – otra vez el jueguito
- Muchisimo – contestó evadiendo el reto
- Sabes que así no funciona – dijo la rubia – Dime cuanto me amas – presionó
Rachel la miró directamete a los ojos – Mmmm… Te amo más que Lindsay Lohan al alcohol – Y vaya que era mucho.
- Otro – pidió la rubia no muy convencida
- Te amo más que Charlie Huge Grant a las señoritas que prestan servicios sexuales – le dijo
Quinn rió ante la forma que su novia definió a las prostitutas – Uno más por favor – pidió
- Te amo más que Tom Cruise a los hombres – y con esta sabía que tenía ganado al menos un beso
- Eres una tonta – se inclinó y besó a su esposa
- Pero… - Racel quería saber lo que le seguía a esa sentencia
- Pero eres mi tonta – agregó – Mi hermosa y dulce tonta – afirmó
- ¿Inocente no? – preguntó haciendo muecas
- Nop… Cualquier cosa menos inocente… Es más eres lo contrario de inocente, eres… eres… ¿Qué es lo contrario de Inocente? – preguntó con ignorancia
Rachel pensó – No lo se… Eeeee… ¿Yo? – contestó riendo
- ¡Exacto!... lo contrario de inocente eres tú – apuntó – Esa es la mejor forma de definirlo – Con otro beso silenció la pequeña risita de su chica.
- ¿Rachel Berry? – Una voz extraña interrumpía el beso
La morena de daba vuelta para averiguar el origen de esa voz - ¡Por Dios! Jessica Larsson… ¿Cómo estás? – La actriz porno preferida de Rachel aparecía en la escena. "Best Honey moon Ever" Diría Brittany.
- Bien – contestó alegre la actriz – Veo que estás bien acompañada – Señaló a la rubia que de repente no tenía buena cara
- Jessica – le dijo la basquetbolista – Déjame presentarte a Quinn Berry Fabray – agarró la mano de la rubia – Mi esposa – finalizó con la presentación
- ¡Guauu! Esposa… me gusta esa palabra – Y de repente a Quinn no le cayó tan mal la actriz – Jessica Larsson – le extendió la mano a la fotógrafa – Un gusto conocer a la esposa de mi jugadora de básquet preferida – le dijo muy amablemente
- Quinn Fabray – respondió agitano su mano – Un gusto conocer a la actriz porno preferida de mi esposa – ambas rieron por el comentario
- Veo que no se guardan secretos – comentó Jessica… ¡GEORGE! – llamó a un hombre que se acercaba a ellas a buen paso.
- ¿Algún problema cari…? ¡RACHEL BERRY! – El hombre se dio cuenta de la presencia de la jugadora
- Chicas les presento a mi esposo y director de mis películas… George Bigone – las introdujo – George ellas son… bueno ya conoces a Rachel y ella es su esposa Quinn – se saludaron efusivamente.
- ¿Bigone? – A Rachel no le parecía real el apellido
- Es mi nombre artístico… No sé si me entiendes – el hombre miró a su entre pierna
- Aaaaa… claro, claro – la deportista no pudo evitar reír ante el apellido, miró a su novia que también reía.
- ¿Estás buscando trabajo? – le dijo el hombre a Quinn mientras la saludaba – Porque déjame decirte que la industria estaría encantada de contar con una cara tan perfecta como la tuya – completó su idea.
- BUENO, BUENO – A Rachel no le gustaba nada para donde iba la conversación – George déjame decirte que antes que Quinn salga desnuda en alguna de tus películas vendo todo mis órganos – le dijo muy segura.
- No deberías privar al mundo de ver semejante belleza Rachel – el hombre disfrutaba de ver como se iba transformando la cara de la morena
- Ya deja de molestarla George – Jessica detuvo lo que iba a ser una catástrofe
- ¿Y qué hacen por acá? – Les preguntó Quinn para darle tiempo a que se calmara su esposa - ¿No me digan que también están de luna de miel? – iba a ser una completa casualidad
Ambos rieron – Eso sería imposible, porque llevamos veinte años de casados – le explicó la actriz – De hecho estamos grabando una película "Las fantasías de Jessica X" – contó – ¿Supongo que habrán visto las anteriores? – los tres miraron a una ahora más calmada Rachel – Creo que yo te firmé la primera en Londres ¿cierto? – presionó la mujer - ¿Todavía la conservas? – preguntó
- Bueno yo… este… - Rachel no sabía cómo decirlo, aun le dolía el recuerdo de su tesoro perdido
- La tengo guardada yo bajo llave – saltó Quinn. Era la película que su esposa había heredado de su padre y sabía que la tenía que guardar.
- Fue un gusto verlas pero me temo que nos tenemos que ir. El tiempo es oro en esta industria – les explico - Tal vez les gustaría ir a visitarnos al set de grabación esta tarde – agregó – Por si no tienen nada que hacer – Sacó un bolígrafo y les escribió la dirección y un teléfono
- Nos encantaría que vinieran – Jessica apoyó la idea de su marido
- Vamos a tratar – Rachel salió del apuro. No quería pensar la clase de escándalo que Quinn podía llegar a hacer en el set ¿Incendiarlo como hizo con sus revistas tal vez? – Genial volverlos a ver – les dijo saludándolos
- Un gusto de conocerlos – saludó Quinn
Cuando la pareja no podía ser vista la rubia miró a su esposa – Rach… - la llamó
- Dime cariño – respondió
- No entendí lo del apellido de George – confesó
La morena se rió - ¿En serio cariño? George Bigone… George Grandote… Actor porno… se miró su entrepierna… - la cara de Quinn era impagable
- No te rías – le advirtió – Ya entendí. Y me parece poco original – le dijo
- Pues a mí me parece divertido – refutó Rachel – Si yo fuera actriz porno me haría llamar Rachel Boobs (pechos) – contó como si estuvieran hablando de el clima
- ¿Rachel boobs? No te ofendas amor, pero sería mejor llamarte Rachel wihtoutboobs (sin pechos) – Quinn se quería hacer la enojada
- ¿Qué tal Rachel likesboobs (le gustan los pechos)? – preguntó
- Nop… - negó
- ¿Rachel Scissor (tijera)? – lo volvió a intentar
- Tampoco… - Y así salieron del restaurante discutiendo nombres para Rachel.
Más tarde en la habitación
Rachel hablaba con Beth mientras Quinn miraba un rato la televisión esperando su turno para hablar con su hija
- Cangurin eres muy pequeña para ataduras – le decía – porque no le ofreces tu amistad a ambos y así los disfrutas a los dos – Rachel sabía que a esa edad ser novios no significaba nada más que darse la mano y esas cosas – No le hagas caso a la ladrona de pelotas – Era el nuevo apodo de Santana – Tu puedes tener todos los novias o novios que quieras – Rachel estuvo a punto de recibir una mirada mortal - PERO – se apresuró a decir – por ahora es mejor que te llenes de amigos y amigas y después eliges ¿No te parece? ¿O acaso quieres tener más problemas de pollelones? – Ahora sabemos quien había inventado la palabra - ¡Exacto! – Hija y madre coincidían – Bueno bicho bolita te mando un beso enorme y no hagas rabiar mucho a tus tías – aconsejó – mejor dicho no hagas rabiar a Brittany, a tu tía San un poquito si – Quinn pudo sentir risas en el teléfono – Te paso con mamá… Beso… Beso… Beso… - Y Quinn le sacó el celular
- Hola cariño… Primero que nada – la madre responsable hablaba – No hagas rabiar a ninguna de tus tías - ordenó – Y segundo… No puedes ponerte de novia con nadie hasta que tengas veinte cinco años – Quinn pudo ver como Rachel giraba los ojos – No importa lo que tu mami diga… No importa que ella haya tenido su primer novia a los trece – La morena juraba que podía adivinar las caras que Beth estaba haciendo en New York – No importa nada de lo que Rachel haya hecho Beth… ¿A quién debes hacerle caso? – Preguntó - ¡Exacto! Así que nada de novios hasta la edad que dije. Un beso enorme hija… Pásame con alguna de tus tías – le dijo
Mientras Quinn esperaba a hablar con alguna de sus amigas veía como la morena agarraba su celular y empezaban los mensajes secretos con su hija. Quinn giraba los ojos – Hola San… Espera… No te entiendo… San… San… SANN ¿PUEDES DEJAR DE CHILLAR Y HABLAR CLARO? – Exigió – Respira… respira… Ahora dime – pidió – ¿Quién te dice así? - La rubia miró a su novia enojada pero la encontró matándose de risa con los mensajes – Sabes que no le tienes que hacer caso a Beth y a Rachel… Si no te preocupes que acá hay un lindo sillón para que Rachel pruebe esta noche – Upss, esto detuvo los mensajes – Nos vemos S, saluda a Britt de mi parte – colgó e inmediatamente le sacó el teléfono a tu esposa.
- Tienes prohibido hablar con Beth hasta nuevo aviso – la artista hablaba muy en serio
- Pero Quinn…
- Nada de peros – le dijo – Y nada de protestas – advirtió con su dedo apenas vio la cara de su novia – Volvió a prestarle atención a la televisión mientras Rachel hacía pucheros a su lado.
- Rach… - la llamó
- Mmm…
- ¿A qué hora era lo de Jessica Larsson? – preguntó sin mirarla
- Dentro de una hora ¿Por? – La morena no le dio importancia a la pregunta
- Por nada – respondió e hizo silencio
- Rach…
- Mmm…
- ¿Tu… Digo… Si alguna vez… Tu…?
- Quinn dilo de una vez – pidió suavemente
Quinn respiró y siguió sin mirar a su esposa - ¿Alguna vez estuviste en un set de grabación de esas películas? – preguntó con curiosidad
- Nunca estuve en ningún set de grabación de ninguna película – respondió
- ¿Y te gustaría ir? – seguía el interrogatorio
Rachel miró sospechosamente a la rubia - ¿Estás preguntando por algo? Porque parece que a ti si te gustaría – le dijo con una sonrisa maliciosa. Mírala a Quinn la chanchita.
- ¿Qué? Yo no dije eso – se defendió – Sólo te preguntaba – le dijo
- Como digas cariño – Rachel esperó lo que estaba por venir.
- Rach…
- ¿Nos cambiamos y vamos para allá? – Sabía que si no lo proponían iban a estar así eternamente
- Me leíste la mente – Ambas saltaron de la cama y empezaron a vestirse.
Horas después en la casa Lopéz pierce
- Sanny ¿Has visto mi…? – Brittany encontró a su esposa llorando nuevamente – Santana… cariño…. ¿Estás bien? ¿Te duele algo? – La latina negó con su cabeza
- ¿Beth te dijo algo? – otra vez negaba
- ¿Extrañas a Quinn o a Rachel? – nuevamente una negación
La bailarina respiró hondo – San ¿Me puedes decir que te pasa? porque si no, no puedo ayudarte amor – le dijo
Sin decir nada Santana le pasó su celular
- ¿Qué tengo que hacer con esto? – Britt estaba perdida
- Mira el mensaje de Quinn – alcanzó a decir Santana
Brittany miró el mensaje abierto en el celular de su esposa "Con Jessica Larsson en el set de grabación de una de sus películas" Inmediatamente seguido del mensaje aparecía una foto de Quinn y Rachel abrazadas a una mujer totalmente desnuda.
Britt levantó la cabeza y miró a su esposa – Lo siento cariño – le dijo
- YO TAMBIEN QUIERO UNA FOTO CON LOS PECHOS DE JESSICA LARSSON – chilló Santana.
- ¿Qué pasa? – Beth entraba a la habitación de sus tías - ¿Y ahora porqué llora la traficante ilegal de pelotas de baloncesto? – bromeó la pequeña
- ¿LA ESCUCHASTE BRITT, LA ESCUCHASTE? – y el llanto volvía.
