Cap XLIV Noche bajo la lluvia

Será posible que si 2 mentes se juntan y se vuelven una misma pensando lo mismo, y que ese pensamiento sea detener el mundo, ¿El mundo se detendría? Porque en ese momento Inuyasha y yo estábamos solos en el mundo o por lo menos en nuestro mundo. (Kagome)

-Sango: ¿Kagome? ¿Kagome? Hola... despierta.

-Kagome: me voy!

-Sango: ¿qué? ¿cómo de que te vas?

-Kagome: yo no quería salir de mi casa!!! Quería clausurarme dentro y no ver a nadie mas por mucho tiempo, ya estoy harta de los golpes de sobresaltarme cada ves que lo veo, de sentir que estoy cerca y a la vez tan lejos, estoy harta de siempre... de siempre perder.

-Sango: Por dios amiga no entiendo de que me hablas?

-Kagome: salí fue por Rin porque por primera ves le gusta un chico que no sea Sesshomaru, pero no quiero hablarle, no tengo fuerzas, ya no.

-Sango: esta aquí????

-Kagome: si... te encargo a Rin dile que me disculpe que otro día saldremos con mas calma.

-Sango: No! Tu no te vas a esconder cada vez que lo veas Kagome tienes que ser valiente y enfrentarlo, o es que cada vez que lo veas saltaras detrás de un árbol como lo hiciste en la universidad???

-Kagome: YO YA LO ENFRENTE!!!

Mire a sango con rabia, no era a ella a quien deseaba gritarle era a el, siempre todo es con el. (Kagome)

-Kagome: discúlpame.

-Sango: si quieres descárgate conmigo, aun lo ves?

-Kagome: esta con la banda pero ya me vio, de seguro se va ha acercar; ya me voy.

-Sango: que paso con el?

-Kagome: Piensa que estoy saliendo con Koga.

-Sango: perfecto lo llamamos y listo, le decimos que aquí estábamos, que lo esperábamos, y listo!

-Kagome: no Sango ya basta de mentiras, basta de necedades, no ves se suponía que era un secreto, un secreto de una sola noche, y mira que he sacado de esto solo dolor, y sufrimiento, ya no mas...

-Sango: Te arrepientes de aquella noche...

-Kagome: no se, no se

Me levante vi a Sango y le di un beso en la mejilla, tenia ganas de salir corriendo y abrasarlo y decirle que lo perdonaba que todo quedaría en el pasado, y que ahora nada nos iba a separar; pero como siempre solo soñaba despierta. (Kagome)

-Inuyasha: Sango... ¿Y Kagome?

-Sango: disculpa, me hablas a mi?

-Inuyasha: Vamos Sango, no me hagas perder el tiempo...

-Koga: Hola Sango!

-Sango: Koga!!! ¿cómo estas??, y que me cuentas? Ayer supe que la pasaron muy bien-sígueme el juego-

-Koga: supongo.

-Hojo: Hola, Sango.

-Sango: Hola Hojo amigo mío, ¿cómo te preparas para el nuevo año?

-Hojo: Pues yo.

-Inuyasha: AYYYYYYY!!!!!! Pierdo la paciencia, sango, ¿dónde esta?

-Sango: ¿quién?

-Inuyasha: PUES KAGOME!!!

-Koga: Kagome esta aquí?

-Sango: si vino a buscarte, como quedaron en salir.

-Inuyasha: QUE?!

-Koga: ah!!!! Si es verdad!!! Y ¿dónde esta?

-Inuyasha: Cállate lobo rabioso!!!!

-Koga: que te pasa fido!!!

-Sango: Hay no yo mejor me voy!!! Tengo que llevar a Rin y llevarme a mi hermano, chao chicos.

-Inuyasha: espera, Sango.

Sango lo único que hizo fue darme tiempo a que yo pudiera llegar a mi casa, llevo a Rin y me contó lo sucedido. (Kagome)

-Sango: Y los deje hablando solos, a los 3, aunque me dio pena el pobre de Hojo.

-Kagome: Muchas gracias Sango, bueno Rin despídete.

-Rin: Gracias por el paseo.

-Sango: No fue de nada pequeña...Kojaku.

-Kojaku: Gracias por la velada!

Rin le dio corriendo un beso en la mejilla a Kojaku y entro a la casa, me despedí y yo también entre. Una noche fría y oscura, las nubes tapaban las estrellas, yo me quede abajo viendo la televisión, iban a ser las 10 cuando tocaron la puerta muy despacio, como si hubieran pensado varias veces antes de tocar; abrí la puerta, y estaba el. (Kagome)

-Kagome: Ya te busco a Kikyo.

Me di media vuelta y el me tomo del brazo, por favor que no lo diga. (Kagome)

-Inuyasha: es contigo con quien deseo hablar.

Las palabras que no deseaba escuchar fueron las primeras en decirse; cerré la puerta y salí, las nubes estaban a punto de reventar, el agua caería y me mojaría como la única verdad que siento, la cual es el. (Kagome)

-Kagome: Mejor te apresuras porque no deseo mojarme.

-Inuyasha: te fuiste muy rápido del centro comercial, quería que habláramos.

-Kagome: entre tu y yo ya todo esta dicho, era lo que me venias a decir?

-Inuyasha: Porque me tratas así?

-Kagome: así ¿cómo?...sabes que ya empezó a llover.

Me coloque en el porche de la casa, el no se metió bajo el techo se quedo allí, solo me veía, la lluvia se hacia cada vez mas densa. (Kagome)

-Kagome: Mejor te vas porque ya esta lloviendo algo fuerte.

-Inuyasha: solo pido a dios que con esta lluvia se puedan lavar todas mis culpas.

Levanto los brazos, cerro los ojos y miro al cielo. Luego me volvió a ver. (Kagome)

-Kagome: Ni el agua ni el jabón quitan ciertas marcas.

-Inuyasha: ¿Por qué no quieres hablar conmigo?

-Kagome: ¿por qué?

Salí, la lluvia recorría todo su cuerpo y comenzaba a resbalar por el mío. (Kagome)

-Kagome: Porque ya me canse de pensar, me canse de luchar para siempre terminar de ultima, pero sabes que es lo principal, me canse de hablar.

-Inuyasha: entonces.

se acerco a mi, sus ojos me miraban fijamente, como si nos estuviéramos fusionando para convertirnos en uno. (Kagome)

-Inuyasha: ¿te arrepientes de esa noche?

-Kagome: Ya me han hecho esta pregunta 2 veces hoy, y ya se la respuesta... Yo no pero parece que tu si.

-Inuyasha: no pienses, no luches, no hables, solo siente, siénteme a mi; tengo tanta necesidad de tus besos, tus caricias, tus atenciones, pero sobre todo tengo una gran necesidad de ti.

Se acerco, buscando mi cara, mis labios, yo lo rechace, pero era como rechazar agua en el desierto, el agua nos cubría y refugiaba, mientras nuestras mentes jugaban y nuestros labios saciaban su sed. (Kagome)