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Cambiare o moriré en el intento (Por mi Felicidad)
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Capítulo 49 - Amor Inolvidable
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En una parte apartada, en un bar un joven se sentó, observando la fotografía a blanco y negro que tenia de una mujer sonriente.
-Señora Graham…. Bueno me dijo que es lo más parecido a esta mujer. –dijo observando la fotografía no de Candy, sino de Christine. Una de cuando era más joven y con el vientre abultado.
Bebió un trago de whisky antes de recordar que su estadía ahí no era casual, sino era algo que no había decidido por si mismo. En eso observo una fotografía suelta en el suelo.
–¿La señora Graham? No, no es ella… Pero… Que extraño… -
Era una hoja que decía claramente:
"Se busca… , si tiene información de esta mujer comunicarse de inmediato con las autoridades. Nombre: Alphonsine Anderson. Paciente interna de un Hospital Psiquiátrico."
-No entiendo porque creo haber visto antes a esa mujer… Pero quien… -menciono mientras vertía el líquido a su vaso. -¿Acaso no es… ¡La mujer que vi en el parque! ¿Seria ella… Recuerdo que se puso violenta cuando quise tener sus servicios… Pero no le vi los ojos…. Por esas gafotas negras… Entonces… pues no estoy seguro… Pero se quien estaría interesado en esto…. Así que Alphonsine… Debe ser…. ¿su hermana? O su esposa… Ese tío esta loco, no me extrañaría que internara a su propia mujer en un Centro Psiquiátrico…
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"Me debes algo. No se te olvide… Yo fui quien libro a tu familia de la ruina al perdonarles esa deuda… Por lo que ahora estas deuda conmigo… ¿O prefieres que le diga a todos el oficio de tu madre? ¿Quieres que todo el mundo sepa que fue una meretriz? Haz al pie de la letra todo lo que te diré y no solo guardare ese infame secreto, sino que te recompensare bien. ¿Cuánto ganas en tu trabajo? Solo dime cuanto es y yo lo triplicare, y por adelantado…. Jajajaja… Pero recuerda que nadie me traiciona nunca, si te echas para atrás a ultima hora estarás en la ruina… Y serás conocido como el hijo de una mujer de dudosa reputación…"
Las palabras de su jefe fueron firmes, no admitiría un negativa.
Recordó la "tarea" que tenia de por si.
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El día era gris, frio, se había largo, eterno, ligeramente monótono. En eso su concentración se desvió al caballero que la miraba con seriedad. Habían coincidido en una calle poco transitada.
-Tu... Estas aquí… -se sorprendió de verlo, pero sonrió con amabilidad. Notaba en él el mismo porte distinguido que poseía su hijo, el hijo de ambos. Que era un lazo que siempre les uniría.
-No por mucho, surgió un asuntillo. Pero nada que deba de quitarte el sueño, Eleanor. –observo a la actriz que estaba enfundada en un vestido, de tonalidad baja, aunque sus rubios cabellos estaban sujetados por unos ganchos ornamentales. Aun lo deslumbraba. Pero no dejo que se notara. Compostura ante todo, le habían inculcado.
-¿Esta seguro? Porque luces preocupado…
-No, no lo estoy. Te imaginas cosas.
-Te conozco.
-No lo suficiente.
-¿Ese es acaso un reclamo? –no entendía porque le ponía nerviosa, pero no lo demostró. –Porque no creo que debamos comenzar una pelea verbal por…
-Concuerdo, no tenemos qué… Mientras te vaya bien, ¿Qué puedo decir? Mentiría si te digo que bendigo eso…
-No puedes bendecir o maldecir eso… No eres mi padre… Adiós, Duque…
-¿Te gustan esas formalidades? Adiós, señorita Baker… Y no olvide sus manuscritos…-señalo los papeles, que sintió curiosidad de leer. –Así que esto es lo que hacías… -leyó con rapidez. –Se que tendrá éxito. –afirmo, mientras le devolvía los papeles a la actriz. –Como todo lo que has hecho por ti misma…
No la odiaba, no después de aquella historia tormentosa, no después de ese pasado que la única y mayor evidencia irrefutable y contundente de mismo era su hijo. Se despidieron con un suave apretón de manos, y con eso observo alejarse a la mujer de ojos zafiros que no dejaba de admirarlo.
-Aunque este con… Espero que no sea como creo… y que tú tengas toda la razón, Ely. –dijo al ver que ya estaba muy lejos como para oírlo. –Eso espero porque… creo te mereces ser feliz nuevamente…
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En la una iglesia, una mujer estaba intentando cortar con una tijera su cabello. En eso apareció una monja mayor que le arrebato las tijeras.
-¡No, ángel! Christi, las mujeres tienen el cabello largo. Es cosa de hombres tener como quieran, pero en las mujeres es largo.
-Pero… No quiero que me reconozcan, Madre…-mencionó la mujer, que bajo las manos. –No quiero ser reconocida… por nadie…
-¿Seguro que eso no es por qué sientes que debes vengar a los tuyos? Te lo digo, no lo hagas…. La vida no es algo que nos pertenezca a nosotros, sino…
-Estoy consciente de ello, pero yo… solo quiero estar lejos de ese… Si me lo vuelvo a encontrar… no dudare en intentar ajusticiar a mi familia… Créame que no lo dudare.
-Quiero llamar a un medico para que te revise…
-¡No! ¡No quiero a otro medico! –sus manos temblaban y los cerró en un puño. –Los médicos me han traicionado, no me gustan. No quiero ver a ningún medico así me este muriendo, Madre… Por favor no…
-Es un viejo conocido mío, Chris... Vamos… Creo que tus ojos se ven muy bien, digo no están opacados, por lo que puede que fuera un efecto posterior de tu caída, o quizá por esas drogas que usaban para controlarte… esa que llaman medicamentos calmantes… Tampoco me parece correcto su uso, al menos no en tu caso. Solo te vera y nos dirá si es que hay algo que se pueda hacer por ti…
-¿Volver a ver? ¿Para qué?
-¡Christi, no debes de darte por vencida! Serás más independiente si es que resulta bien. ¿No recuerdas si hay más que se preocupe por ti?
-Mis padres… Pero no creo que… ¿Cuánto tiempo ha pasado ya? –se toco la cabeza. –Me pregunto que habrá pasado con Henry… Mi hermano…
-¿Tienes hermano?
-Espero que sí, por eso quiero saber ¿Cuánto tiempo ha pasado ya? ¿Cinco años? –alzo las manos y jugaba con ellas. –Quizá ¿diez años?
-No tienes noción del tiempo… Pero ya han pasado como… diecinueve años.
-¡¿Tanto?! No, no, no, no… Pero… ¿Cómo no me di cuenta?
-Por la medicación excesiva. ¿No vez nada?
-No. Estoy en oscuridad…
-¿Desde cuando no ves?
-Una vez trate de escapar… Y sentí un golpe que me desestabilizo. Sentí que me espantaron una fuerte cachetada. Pero no me quede con las ganas y le dispare… Aunque falle ese tiro… ¡Por poco y habría pasado a ser historia! Pero eso solo hizo que me redujeran… Después de eso empezaron a darme somníferos. Me sentaban mal, porque me daban nauseas, me dejaban ansiosa… Y para esos nervios, me daban calmantes… Si no estaba dormida, estaba medicada… Pocas veces tenia conciencia de la realidad, y si era así me esforzaba por huir…
-Chris… Pobre ángel… Ven, debemos ir al mercado… Ponte este chal y nadie te reconocerá…
-¡Oh! Bueno, me haría bien algo de sol… ¿Tengo la piel pálida?
-Demasiado, hija…
-Jajajaja… Debo lucir enferma…
-Solo convaleciente, Christi.
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Caminaron, la monja sujetaba el brazo de la mujer castaña que tenia puesta unas gafas negras y un chal con el que cubría su cabeza. Llevaba la canasta con una sonrisa, amaba sentirse útil. Tomaba las frutas y las olía tratando de deducir su estado.
-Huele bien… Aunque solo se sabe probando… Pero no puedo si no el señor vendedor se enoja…
-Eso es, ángel… ¡oh! Iré a comprar pan… Por favor espérame aquí, esta canasta pesa mucho… La llevaremos entre las dos….
-De acuerdo, Madre…
La mujer se quito las gafas, se sorprendió por percibir algo brilloso.
-¿Es el sol? ¡Oh! Aunque no lo veo tanto… Pero es un brillo fuerte… ¡es el sol! ¡el sol! ¡Puedo verlo un poco! ¡Veo el sol!
La gente la miro como si estuviera loca.
-Jajajaja… Distingo eso… -bailaba riendo, sin querer se tropezó con un joven. -¡Ah! ¡No!
-¿Esta bien, señora? ¿Señora? –el, joven se sorprendió al verla. –¿Acaso se parece a…-abrió mucho los ojos. No pudo evitar pronunciar –Candy….
-¡Lo siento, señor! No era mi intención… yo… yo… Fue sin querer… -balbuceo Christine. Sintió que tomaron sus manos, y la pusieron en pie. –¿Esta molesto? Lo lamento… es que vera y-yo… -apretaba sus manos nerviosa. –Lo hice por error… ¡Mis gafas! ¿Las ve?
-¿Estas? –el castaño se las mostro, alzando las gafas.
-¿Dónde están?
-Aquí, señora…
-¿Me las puede poner en las manos, por favor? Yo… no puedo ver bien...
-¿No ve? Tome…-coloco las gafas en manos de la mujer, que le sonrió.
-Gracias, señor… Es muy amable…-Christine busco la mano del joven estrechándola en señal de gratitud, no podía ver que el joven estaba sorprendido. –Espero que tenga un lindo día, señor. No olvide ser gentil con su esposa…
-¿Cómo se llama, señora?
-¿Yo? Mi nombre es…
-¡ángel! ¡Oh ángel! Aquí estas...
-Aquí estoy, Madre… -la mujer alzo la mano. –Me debo ir… adiós…
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-¿ángel, con quien hablas?
-Con un joven, Madre… No creo que fuera mala persona… Me devolvió mis gafas…
-¿Te las habías quitado?
-Yo… ¡vi el sol! Lo juro por mis dos angelitos… Lo vi…
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Terrence se fue, no entendía porque le había sorprendido esa señora.
-Era… muy parecida a Candy, pero tenía el cabello castaño….castaño… claro…
"¡ángel!" recordó.
-Se llama Ángel, pero… no se porque me sorprendió… Quizá porque sus ojos eran verdes... O porque me imagine que así será Candy en un par de años… Jajajaja…
-¿Pensando en otra mujer que no es tu esposa?
-¡Alexander!
-En persona… ¿Qué hace Romeo por estos lares?
-Esperando al primer estúpido que me lo pregunte…
-Pero que actitud, hombre… Si sigues así puede que te deje la señora Graham….Jajajaja…
-¿Qué?
-Es broma, tigre… es broma…
-¿Y tu que haces aquí? ¿O acaso me estas espiando? –Terrence lo miro con suspicacia.
-¿Espiando? No, ¿Cómo crees? Ni que tuviera algo mejor que hacer que ver como compras tus comestibles… ¿Ayudando con las compras a tu esposa? Buen detalle…
-¿Estas molestando a Karen, verdad?
-¿Qué? Que tonterías dices…
-Te recuerdo que esta casada…
-Con tu amigo, ya lo se…
-Te recomiendo que lo reconsideres… Ella no dejaría a su esposo, y menos por ti…
-Lo sé, además Karen espera un hijo… Ni que quisiera hacerme cargo de esa criatura…
-Veo que ya te enteraste… Así que ya lo sabes…
-Descuida, ni que Karen fuera tu hermana…
-En cierta forma lo es… Así que tómalo por ese lado…
-Aja, señor controlador… ¿Si sabes que las embrazadas son mas intensas?
-¡¿así y eso que?!
-Cuida a la señora Graham…. No vaya ser que se vaya con Paris.
-¿Acaso estas tratando de retarme?
-¿Qué va? Son muy unidos ¿no? No tendrías de que preocuparte….
-Tu….
-Trato de trabajar en lo que quiero, claro que no estoy a tu nivel… Pero me esmero y mucho…
-¿Por qué dejaste el estreno de "Macbeth" a medio camino?
-¿Perdón?
-"Macbeth"… lo iban a presentar, pero el protagonista se fue…. Deserto…
-¡Ah! Pues Robert me hizo una mejor oferta. Es simple… Me conoce…
-Puede ser… Aunque el mismo esta sorprendido de tu repentina aparición.
-Jajajaja…. Lees muchas noveles de misterio ¿verdad? Relajaste y no perjudicaras tu estreno… supongo que tu próxima paternidad te tiene así. Me gustaría conocer en persona a la señora Graham, la vi hace días en el Teatro. Tienes suerte… ¿Cuántos meses ya tiene? Crece muy rápido…. ¿no has considerado que podrían ser dos criaturas?
-No, no lo he considerado. –Terry estaba a un paso de agarrarlo a golpes. Candy tenía una hermana gemela, era sencillo deducir esa posibilidad de un embarazo doble.
-Deberías. Aunque no es muy común a menos que tenga familiares con ese tipo de antecedente…
Terrence no entendía hasta donde quería presionarlo.
-Suerte con tu niño…
-¡Di de una maldita buena vez que te propones! –alzo al joven del cuello de su saco.
-Nos están viendo…-hizo una seña. –No quieres dejar con mal nombre a la compañía ¿cierto?
-No te creo…
-Pues aunque lo dudes… Salúdame a Julieth ¿esta bien?
-¡¿Qué quieres con mi esposa?! –Terrence no quería perder los papeles.
-¿Quién dijo algo de tu esposa? ¿Por qué no me acompañas con una copa de whisky? Me ayuda a no estresarme….inténtalo….Adiós….
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Terrence estuvo pensativo, hasta que creyó quien podría echarle una mano. Aunque no quería decirlo, era delicado.
-¿Quieres que yo me haga "amiga" de Alexander? ¿Te has vuelto loco, Terry? Además no quisiera que… Te recuerdo que estoy casada…
-Pero… solo así probaríamos que ese tipo quiere lastimar a Candy, Karen…
-Sam…-Karen se sorprendió por las palabras de su esposo. –Escucha… Alexander era mi… anterior novio… Termine cuando que veía a Susanna… Y nunca me detuve en recordarle porque no valía la pena, ni nada… Pero… No seria justo para ti… No quiero lastimarte, Sam…
-Tampoco me agrada lo que te digo. Pero Terry tiene razón… Al menos así sabríamos que es lo que desea…
-Sam…-Terry miro a su amigo, pensando en su difícil situación.
-Confió en ti, Karen…-Sam tomo las manos de su esposa. Que lo abrazo con fuerza, siendo recibida por su esposo. –Lo que me preocupa es que no estarán seguros. –miro a Karen y su vientre que aun no se distinguía. –Pero estaré cerca… en las sombras, pero cerca…
-Por eso no te preocupes, Sam. –dijo Richard. –Lo tendríamos vigilado, tampoco podemos dejarlo a solas con tu esposa. Seria una imprudencia. Muchas gracias por su apoyo…
-¿Estas de acuerdo, mi amor? –pregunto Sam, mirando a su esposa. –Estoy seguro de tu amor…. Nunca lo he dudado.
-Sí, pero solo por Candy...Y solo porque Sam esta también de acuerdo…
Acordado ese plan, esperaban que diera resultado. Karen sentía que sin quererlo haría la actuación de su vida.
-Todo sea por meter en la cárcel a ese sujeto. Que sospecho es culpable...
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En Ohio, un hombre estaba sentado esperando ese día la visita que estaba acostumbrado a recibir.
-Al fin llegas, Ro…-pero se detuvo al ver al hombre que lo miro con expresión seria y que tomo asiento frente a él. –Así que quieres ¿recuperas nuestra amistad? –pregunto con burla, echándose para atrás. –Jajajaja…. No me digas que ya perdonaste todo y dejaras que me vaya… Si que me sorprendería un montón… Pero bueno viniendo de ti… ¡Ja! Seguro que tu bondad alcanza para eso…
-Puede que haga eso…
-¿Si?
-…el día en que haya vuelto loco… y que el aire no exista y todos tengamos que extinguirnos…
-Vaya, pero que deseos siniestros, Beckett… Jajajaja…. ¿Así tratas a un viejo amigo? ¿Qué no recuerdas que nos llevábamos bien? Y que íbamos juntos después de meternos en problemas…
-No me hables de tu hipocresía. Suficiente tengo con ello. Si estoy aquí no es porque quiera tu amistad, que no significo nada para ti, y ahora para mi menos. No he venido porque quise…
-Bien, no te detengas, odio el suspenso… ¿Qué quieres? ¿Burlarte? Hazlo, me "venciste"…. ¿No? Jajajaja… Ay, Beckett, no, no, no… Aquí entre nosotros el que se ríe al final, ríe mejor…
-No he venido por tus palabrerías baratas. He venido para saber que relación tienes con Alexander Thompson….
-¿Alex-quien…
-¿Así que no conoces? Aja, entonces ¿Por qué te visito hace algunas semanas atrás? Tengo los registros, pero… Espero que me diga algo de cuenta propia… ¿Te tratan bien aquí? ¡Pues te puede ir peor! –golpeo la mesa. – Y sí como lo dices he sido muy generoso contigo al no pedir que te den la pena de muerte… Quizá aquí no sea posible, pero no en todos los estados se rige bajo el mismo sistema…
-¿Me amenazas? Jajajaja… Hazlo…. Mientas tu no seas feliz, el resto no importa un bledo…
-¿Ni siquiera piensas en tus hijos?
-Seguro que… ¿Tú los cuidaras? Resuelto, no morirán de hambre…De algo debe de servirle el apellido Beckett… Nunca atentarías contra ellos por tu querida prima… La que casi fue tu esposa… No me digas… ¿Ya están juntos? ¡Pero que tierno! Me pregunto ¿Qué diría Christine de saberlo? Jajajaja… Seguro que moriría en ganas de querer estrangularla con sus propias manos a ella, y después a ti….
-¡Te equivocas! Ella no es… No era así… Nunca atentaría contra nadie… Eso suena a algo que harías tú…
-¿A si que es cierto? Vaya, menuda arribista que resulto la señorita Beckett… Jajajaja… Les doy mi bendición….
-¡Deja de decir estupideces! Que no vine a hablar de mi vida sentimental…
-¿Acaso tienes? ¡Vaya! No dejas de sorprenderme… ¿Qué te detuvo estos diecinueve años? ¿O acaso no podías…? Jajajaja….
-Piensa lo que te venga en gana… Solo quiero saber ¿Qué te propones ahora? ¡¿No te basto con lo que le hiciste a mi esposa?! ¡¿Acaso deseas reducirnos a cenizas?! ¡¿Qué más quieres de mi familia?! Ganaste, me separaste de la muer que amaba… Me robaste a mi hija primogénita… Conspiraste en contra de la futura dirigente de mi empresa, además de ser también mi hija… Y ahora… ¿Quieres interponerte entre la felicidad de mi pequeña?
-Lo has adivinado, querido amigo. Tu estirpe esta condenada desde su concepción… ¿Qué no lo sabias?
-No entiendo porque ¡simplemente no lo pudiste aceptar! ¿Tan difícil era dejarla tranquila?
-Ella no te lo dijo nunca, ¿verdad? Bien, pues te lo diré yo… Quería volverme su amante, sí. Y después de que nacieran tus mocosas te las dejaba y me iba con ella… Solo tenia que convencerla…
-Claro, y no se te ocurrió mejor forma de "persuadirla" que lanzándola por las escaleras…
-¡Eso fue por tu culpa! Ella hubiera sido mía… De no ser porque ¡tenias que declarártele a ultima hora! Si todo paso como se dieron las cosas es por ¡tu maldita culpa! ¿Puedes ser feliz sabiendo que arruinaste su vida? ´¿Puedes? ¿O solo quieres buscarte esposa para tratar de llenar el especio vacío de su cama? Ese espacio que dice claramente que todo estaba condenado desde que te metiste en medio de los dos…
-Quien quería meterse en la relación…eras tu… Solo tu… Así que ¿Deseas verme muerto? Pues lo hubieras hecho, pero dejado a mi familia tranquila… Ah, espera… ni siquiera así lo hubieras hecho….
-¿Sabes una cosa? No te odiaba, en un principio. De hecho quería ganarme tu amistad por los negocios de nuestros respectivos padres. Ya sabes un aliado empresarial… Y habría estado bien hasta que… la conocí… No sabes lo impresionado que quede al verla, su cabello, sus ojos que eclipsaban todo a su alrededor…. Ese cuerpo que…
-¡CÁLLATE! ¡Muestra más respeto! –conteniendo sus ganas de molerlo a golpes por esa ofensa contra la memoria de su esposa.
-¿O me mataras a golpes? –se burlo. –Por alguna razón su madre me decía que me mantuviera lejos de Christine… Esa vieja loca... ¿También te miraba como si fueras un maldito criminal? ¿No? Así que habías seducido a tu suegrita también….Jajajaja…. ¿Qué se sintió haberte casado con la muer que habría sido tu amante de no ser porque me robe a tu prometida? No piensas en eso nunca… Creo que hasta deberías agradecérmelo…
-El sufrimiento de mi esposa y de mi prima nunca será motivo de gratitud. Si te hubieras detenido en el primer punto, todo habría sido llevadero, pero… ¿Sabes? Te hubiera dado mi apoyo si habrías sido tan valiente de reclamarme a Emily, pero no lo hiciste. Solo la deshonraste ante todos… Y te aprovechaste de su orgullo…
-También me aproveche del orgullo de tu esposa.… Si ella no te dijo nada ¿adivinas por qué fue?
-Seguramente la chantajeaste con algo…
-Le robe un beso, con eso la manipule… Si hubieras visto su carita asustada… Sabía que nunca te lo diría… Ya ves como no me equivoque… Creo que hasta lo disfruto…
-¡Eres un maldito miserable! Descubriré tus oscuros planes. Tienes prohibido cualquier visita o correspondencia… Solo vendrá a verte tu hijo, nadie más. Y si resulta que en verdad tienes que ver con ese tipo estarás firmando tu sentencia… No sabes con que tipos de personas estas contendiendo… No lo sabes…
-Que mal, y yo que ya me hacia la idea de verte para saber los últimos chismes… Si tan molesto estas ¿Por qué no se lo preguntas a tu esposa? ¡Ah! Claro, se me olvido que ¡no puedes! Le encanto. Sino ¿Por qué no te lo dijo? ¿Por qué no confió en ti? ¿O es acaso no le hubieras creído? ¿Es eso?
-¡VETE AL INFIERNO!
-¿Dejaras de enviarle flores a su tumba? Espero no haberte causado un disgusto con tu querida esposa… Jajajajaja… ¿Te enfadaste? ¿En serio? Piensa que en otras circunstancias hubieran terminado siendo amantes, y no esposos…
-¡CÁLLATE! ¡ELLA NO ERA LA BASURA QUE SI ERES TÚ!
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Extrañaba a su prometido, pero se esforzaba en centrarse en el trabajo, lo cual no era difícil. Lo único que le tenía alerta era la secretaria de su padre, no le gustaba nada la forma en que lo miraba. Pero sin evidencias no podía hacer nada contra esa mujer.
-¿Tienes un momento. Amelie?
-No, así que habla por favor. –la muchacha reviso un documento, antes de guardarlo. –Antes de encerrarme a atender unas llamadas importantes, debo de tenerlo listo. Y….
-Te ves ansiosa.
-Lo estoy, quiero hacer un buen trabajo, ¿Cuál es el problema que debes resolver? Si es algo trivial por favor díselo a Gabrielle. Y si es algo que requiere suma atención ve con mi padre, le diré que necesitas hablar con…
-No.
-¿Entonces, Julián? Debes de entender que no me agradan las interrupciones innecesarias. Por lo que…
-Tome, esto es tuyo. –le entrego una caja pequeña. Amelia lo abrió sin entender.
-Un… ¿Arete solo? No entiendo...
-Es tuyo, se te había caído hace tiempo…
-Dirás hace años que ni recuerdo este arete. ¿Gracias? –Amelia no entendía a que se debía esa devolución.
-Siempre me ha dado suerte. –dijo sonriendo el joven. –Espero que te traiga la misma a ti también, Amy…-se retiro.
-¿Eh? ¿Suerte? La suerte nunca tuvo que ver, pues tengo una muy mala. –la rubia oji-azul guardo en su escritorio esa pequeña caja. –No entiendo ¿Qué quiere demostrar?
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-Madre…
-¿Qué ocurre, hijo? No te ves tranquilo… ¿Problemas con Helena?
-No. No es eso, mamá. Es solo que tenia un duda… ¿Sabes quien es Alphonsine?
-¿Alphonsine? No, jamás he escuchado ese nombre. Pero me recuerda al nombre de Christine. ¿Por qué, Rodrigo?
-Entonces nunca conociste a una mujer con ese nombre… Ni siquiera a una con el apellido de mi padre…
-¿Con el apellido de Frank? No… A menos que se halla casado, pero sinceramente lo dudo…
-Una mujer con ese nombre se escapo de un Hospital Psiquiátrico.
-¡Oh! ¿Pero… ¿Cómo paso eso? ¿Frank tenia internado a una mujer ahí? ¡Oh cielos! ¿Viste a esa mujer, hijo?
-No, por eso la pregunta…
-¿Lo has comentado con tu tío?
-No, pero… ¿Cree que él sepa algo?
-Quizá, esta mañana fue a ver a Frank…
-¿Así? Creo que no me quedara de otra que ir yo mismo a ver ese asunto… Pero es algo extraño… ¿Segura que nunca supiste de esa señora?
-Jamás, hijo. ¿Quién será esa mujer?
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-Buenas tardes, Ely… ¿Cómo estas? Espero que bien… ¿Cómo te va con tu nueva presentación? Me gustaría leer tus manuscritos… Seguro que son muy buenos… -decía James, en el teléfono.
-No me halagues antes de verlo terminado, James… Me estoy esforzando mucho… ¿Y tu como estas?
-Estoy… bien…-aunque detestaba recordar su conversación con Frank, pero no simplemente trato de no prestarle demasiada importancia. "¿Por qué debe decirlo todo con tanto descaro? No quiero reemplazar a Christine… Nadie podría…"Pensó James. –Me alegra escuchar que te va bien…
-Quisiera que vengas a New York para cuando sea el estreno…. Por primera vez seré yo la que actué mi propia obra. No sabes lo emocionada y ansiosa que estoy…
-Cuando lo hayas logrado tendrás tu carrera en su máximo esplendor. En verdad que así será. Puedo prever que será extraordinario…
-¿Lo crees así?
-Claro que sí. Siempre has luchado por lo que anhelas…
-No siempre, pero entiendo tu punto… ¿Y como esta Amelie? Pensé que se sentiría mal por…
-Lo ha tomado mejor de lo que esperaba. Por lo general les tenía recelo a las demás damas que se nos presentaban…
-Entiendo…Sí, lo noté… Pero es así porque te quiere mucho…
-Sí, es capaz de hacer cualquier cosa si siente que debe de "protegerme"… Me recuerda a…
-Tú esposa ¿Verdad? No me molesta que quieras hablar de ella… Fue importante en tu vida… Puedes hacerlo cada vez que la recuerdes…
-Eleanor…
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-Esa…-murmura Gabrielle, mientras oía desde otro teléfono.
"No, querida Ely… Solo hay una señora Beckett y esa seré yo. Le daré lo que necesita…. Ya ha estado mucho tiempo vistiendo de luto…Jajajaja…. Yo sabría como tratarlo… Tengo algo en mi favor… Su sentido de la responsabilidad… Si espero un hijo suyo no dudara en casarse conmigo para resarcirse… Y todo esto… seria mío… ¿Oíste, Amelie? Jajajaja… Te daré un hermanito… Con lo que le encantan los niños al señor James… Jajajaja… Me querrá…Me tendrá como una reina…" Pensó la mujer, con una sonrisa siniestra.
Cuando en eso escucho…
- ¿Quién será esa mujer?
"¿de que mujer habla?" se pregunto la secretaria, escuchándola conversación de Emily con su hijo.
-No sé, pero hay debe gato encerrado… Tendré que ir a New York…
-No puedes, tienes que ayudar con la firma de un contrato. Se supone que tu padre debía de cerrar ese contrato, pero sabes que no podrá… Debes reemplazarle…
-Es verdad, entonces tendré que dejar que las autoridades continúen con esa búsqueda.
-Por el momento, pero ten cuidado cuando se lo digas a tu tío, porque estoy seguro que eso le pondría a pensar que…. Bueno que esa mujer…
-¿Es otra victima de mi padre?
-Exacto… Pero tratare de presionar a Frank para que me diga algo…
-Madre…-la miro con preocupación.
-Descuida, le conozco… Sé como sacarle información. Averiguare algo… sobre Alphonsine Anderson…
"¿Qué debe de averiguar con Frank? ¿Quién es esa mujer? ¿Quién? Debo de verla por mi misma… Frank esta loco, esa mujer podría ser una persona de características similares a la esposa de James… Claro, y si se la muestro a James, recordaría a su esposa y se alejaría de esa señorita Ely… Jajajaja…. Es un buen plan…" Pensó Gabrielle.
-No, no quiero que te expongas, mamá…
-¿A que? Ya me expuse cuando me fugue con él, no podría estar más expuesta.
-Te querrá lastimar… Lo conozco…
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"Decidido, encontrare a esa mujer…Si eso evita que siga con Ely, perfecto…" Pensó Gabrielle. Quien telefoneo a New York.
-Hola, habla la señorita Beckett… sí, mi nombre es Emily Beckett. –mentía Gabrielle, con descaro. -¿Con las autoridades de New York? Quiero que investiguen y busquen a Alphonsine Anderson… Sí, es una orden de mi querido primo… el señor James Beckett… ¿Quieren que se lo pase para confirmar? ¡Oh! Lo siento, pero esta en un junta de trabajo… Encuéntrenla… Sí, muy bien… y no olviden tenerme informada…adiós, señores…
Gabrielle colgó, para volver a marcar.
-Hola, Alex… No se si estés muy ocupado, pero… Necesito que encuentres a una persona….
-Pero si es… Gaby… Lo siento, estoy ocupado con…
- Se que tu trabajo es absolvente, pero has este favor por tu madre… ¿Esta bien?…
-¿Mi madre? Sabes que no lo eres…
-Después de todo te di mi apellido… Todo para que no seas señalado como un hijo de…
-¡bien!
- Bien… Así me esta bien…
-¿Qué haces, Gaby?
-¡Pues trabajando que más!
-¿Sigues trabajando para el señor Beckett?
-¿Mi jefe? ¿Y para que demonios quieres saber sobre mi jefe?
-siendo así conoces a Frank…
-¿Frank? ¿Qué te ha dicho Frank? Para empezar…
-Le hare un pequeño encargo…
-¿Qué haces trabajando para un presidiario? ¡Eres un estúpido! Si te descubren…
-Se lo que hago, Gabrielle…
-Solo te advierto… Que no se te ocurra atentar contra los Beckett….Necesito que busques a una mujer…
-Que coincidencia, justo busco una… Puede que a lo mejor sea la misma.
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En Chicago, Sara había estado tranquila al ver a su hijo regresar con ellos. Según el mismo joven decía que había retornado para ser responsable, cosa que alegro a su madre y padre.
-Espero que hayas superado ese interés por la señorita Beckett. –dijo Daniel serio, mirando a su hijo. –Me lo informo tu madre… Entiende que ella se casara con tu primo. No quiero que los Legan seamos señalados por problema de faldas, así que olvídate de esa muchacha. No te quiere, hijo.
-Descuide, padre. Ya quedo en el olvido.
-¿Estas seguro?
-Sí…- Niel mentía, pero no quería un regaño severo de su padre.
-Aunque esa seria otra vía de solucionar nuestros problemas financieros, querido…-decía Sara, metiéndose en el dialogo.
-Mamita.
-No, Sara. No a costa de nuestro honor. No quiero que tengan ver con intrigas de ese tipo… No me agradan… Por el bien de esta familia respeten ese compromiso. Así como Eliza esta esforzándose por ser una buena esposa.
-Claro. –dijo Niel, con sarcasmo.
-¿Algo que quieras compartir, Niel?
-No, padre.
-¿Sara? ¿Sara?
-¡Ah! Bien… Pero solo me pareció que…
-He dicho que no. –con esto el señor Legan se retiro dejándolos solos.
-Hijo, ¿crees que tienes algún tipo de oportunidad con esa chica? Nos vendría bien el dinero de su padre… A pesar de que emparentaríamos con la huérfana de Pony… Pero seria un sacrificio pequeño…
-Eres la única que me entiende, mamita…
-Bueno… Has lo que tengas que hacer…
-Desde luego… ¿Dónde esta Anthony?
-¿Anthony? Entregado a sus estudios… Esta con el tío abuelo… Ese muchacho si que nació bajo una estrella… Es el heredero de Rosemary y tendrá el dinero de los Beckett… Mas asegurado no podría estar, y todo por jugar bien sus cartas… Ese podrías ser tu…. ¿Por cierto, que es de tu hermana? ¿Cómo le va en su matrimonio con Phillips?
-Pues….
-¿Ya espera un hijo? Dime que ya tiene sospechas.
-Sí, pero… -"Puede que sea de Julián, y no de su esposo…" Pensó Niel. –Eso nunca se sabe hasta meses posteriores…
-claro, claro… Pero no debe esperar mucho… Un hijo te asegura estabilidad en el matrimonio. Eso lo saben todos.
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En la oficina del tío abuelo William, dos caballeros rubios conversaban.
-Mira la sorpresa que me encuentro… Jajajaja…. Mi sobrino esta enamorado y con deseos de casarse… -sonrió Albert.-Me alegra que pudieras superar a Candy, y que ahora estés muy cerca de completar tu felicidad con tu novia…
-Me siento feliz por eso, mas aun porque no es algo reciente. Durante años nos quisimos sin que el otro lo supiera…
-Solo que eran muy orgullosos como para admitirlo. ¿Verdad, Anthony?
-Así era… No sabes como me impacienta un poco, pero se que será temporal… Estaré junto a ella siempre…
-Te vamos a extrañar, sobrino.
-¿Cómo? ¡Ah! Es verdad… Por las responsabilidades de Amelia… Quiero darle todo mi apoyo… Espero brindarle todo lo que ella necesite…
-La amas…
-Tío…
-Por eso crees que lo que haces por ella no es suficiente… Pero no están solos… Siempre podrás contar con nosotros. Aun son jóvenes...
-Desde que la conocí no pude dejar de pensar en ella…
-¡Pero que tierno, primo!
-¡Niel! –se sorprendió Anthony.
- Disculpen mi intromisión. No creí que estuvieran ocupados. Venia a darte los saludos de Eliza.
-¿Qué es lo que quieres, Niel? –pregunto Albert, observando al moreno que trataba de molestar a su sobrino.
-¡Oh, nada tío abuelo! Nada… Solo vine a saludar a Anthony.
-Pues ya lo hiciste. –dijo Anthony, con cierta impaciencia.
-No sabes lo interesante que fue enterarme de la doble vida de tu "prometida"…
-¿De que estas hablando, Niel? ¿Cómo que doble vida? ¿Cómo puedes hablar mal de Amelie? –se levanto de manera abrupta.
-Entonces ¿no te sorprende oír de Amy…?
-Daniel, ya basta…-dijo Albert, serio. Al ver que su sobrino crispo los puños.
-Así la conocen en su tierra… Y no es todo, no…. Tienes muchas canas al aire… Tantas que harían una peluca...¿Te ha llamado? Pues lo hace después de verse con los hijitos de los socios de su padre…Todos jóvenes en edad casadera… y para rematar la mayoría son solteros... Con deseo de seducir a tu noviecita….
-Si sigues diciendo algo mas en contra de mi prometida te romperé la cara. –la mirada severa de Anthony, daba a entender que era en serio. –No vas a poner en tela de juicio su decencia…
-¿Decencia? Qué te diga quien Julián… Su querido amigo Julián… Recuerda ese nombre, que pronto lo oirás… Y cuando lo hagas no digas que no te lo advertí…-escupía Niel su veneno. –¿Crees que te ama? Jajajaja… Solo eres un capricho suyo… Ya lo veras cuando corra a brazos de…-no pudo continuar.
-¡Te he dicho que te calles, Daniel! –la paciencia de Anthony se agoto, empujando a Niel contra la pared. –Te guste o no Amelie será mi esposa… Nada de lo que digas o hagas lo va a cambiar… Nada…
-Pregúntale por Julián… ¿Te duele la cabeza? Jajajaja…. Seguro que ya están….
-No quiero que sigas diciendo infamias contra la que será mi esposa…. Ni tú, ni Eliza, ni nadie va a separarnos… Confió en ella… Hemos pasado por tanto como para que estas alturas me pongan a dudar de ella… Y lo de ese joven… Solo es un compañero de su trabajo… Es normal que trate con jóvenes…
-Claro "tratarlos"…. Si sabes a lo que me refiero…
Anthony le asestó un golpe fuerte en el estomago. Niel quiso regresarle el golpe, pero el rubio se esquivo.
-¡Ya es suficente! –exclamo Albert.
-No, tío. Yo le enseñare a este a medir su boca a cuando se refiera a Amelia…
Los dos jóvenes estaban en posición de defensa. Se miraron con enfado, ambos estaban interesados en la misma mujer. Entre golpes y palabras que iba repartiéndose. Albert no pudo detenerlos, pensó que eso en parte lo que necesitaban, por que se aparto.
-¡Nunca hiciste nada por merecerla! Tu querías a Candy, por eso te conformaste con Amelia, porque es parecida a ella… ¡La olvidaste con su hermana!
-No sabía eso cuando… No tengo porque decirte mis sentimientos… Son distintas…
-Te aprovechaste que Sam nunca le haría caso, y que estaba despechada…
-¡Eso no es verdad!
-Lo es….Anthony, lo es… Jajajaja… ¿Qué pasaría si Sam le dice que le gusta? Saltaría a sus brazos sin pensarlo…Nunca se olvida al primer amor…Y ese no fuiste tu… Jajajaja…
Así iban peleando, y diciendo…
-La has acosado por años. Y aun así te sigue rechazando…. Y lo seguirá haciendo… ¿Crees que aceptaría a quien se encargo de amargar la existencia de su propia hermana? Nunca pasaría nada entre ella y tú…
-Del odio al amor hay un solo paso…. ¡Y es que se olvide de ti!
-Nunca va a pasar…
-Eso quisieras creer ¿verdad? Solo estas encaprichado con ella….
-¡Ese eres tu! La ame durante años…
-¿Y así querías regresar con Candy? Lo se… Se de su conversación en la noche a solas… ¿Quieres que se lo diga a Terrence? Ya me imagino como se pondría si se entera que trataste de robarle a Candy… Quisiste bajarle su novia… Se notaba de lejos…
-Estábamos cerrando un ciclo, insensato….
-¿Cómo crees que se lo tome "Amy" si se lo contamos?
-Solo quieres ocasionar conflicto entre las dos hermanas… te divierte eso, ¿verdad, miserable?
-¡Te esta engañando! Si no llega pura al altar, ya sabrás porque fue….
-¡Nunca lo haría! No es una traidora… Eso lo esperaría de gente como tu…
Al final estaban jadeando por el cansancio. Cada quien se apoyo en algún punto.
-¿Ya se calmaron? ¿O ha donde desean llegar ustedes dos? –pregunto Albert, deteniendo cualquier intento por continuar la lucha.
Niel solo se retiro.
-Te lo advertí, Thony…
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En New York…
-Ya llego el medico, Madre superiora. –dijo una monja joven.
-Bien, Sor Piedad… Hágalo pasar por favor… Y tu, Christi, tranquila. ¿Esta bien? No todos los médicos son malos.
-Sí lo son… Pero confió en usted…
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-¿Quiere me sincera opinión? Sus ojos si responden al estimulo de la luz…
-¿En serio? –se sorprendieron las tres mujeres.
-¿Pero por qué no puedo ver, doctor?
-Quizá por el uso constante de esas sustancias que le daban…. ¿Sabe que eran con exactitud? Creo que eran sustancias ilícitas, pero no se preocupe… No tiene lesión en sus ojos. Debe ser un efecto secundario…
-Entonces… ¿entonces? –La mujer castaña sonrió esperanzada. –Podre… ¿ver?
-Solo el tiempo lo dirá… Pero no se desespere… Debe de regresar de a poco… Su vista se ira adaptando, pero puede que sea un proceso lento. Aunque cada caso es diferente.
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En Ohio, nuevamente….
-¿Cómo esta todo por allá, hermano?
-Pues está mejor, aunque no creas, Henry... Aun hay ciertas cosas que me preocupan…
-¿Ahora que sucede? ¿Están bien mis sobrinas?
-Sí, no te angusties…
-¿Y como estas tu? ¿Te va bien con esa mujer con la que estas saliendo?
-Sé que no estas de acuerdo, pero…
-No, no lo sabes. Pero ¿Quién soy yo para opinar en tu vida?
-No es eso, Henry. Te tengo mucho aprecio, en verdad… Y claro que aprecio tus recomendaciones, pero…
-Pero esta vez no servirá de nada de lo que pienso… Pasando a otro punto menos espinoso… ¿Cómo va el ascenso de Amelie? Tiene el mismo espíritu que mi hermana. Sé que nos dejara gratamente sorprendidos… Además la has educado bien… Como si fuera tu heredero…
-Nunca será lo mismo como si hubiera estado Christine. No creas que no me duele. No soy indolente… Ella…No la cuide como debía…. Así que entiendo que estés enojado conmigo, y que te haga sentir fastidiado por la memoria de ella… Y no creas que me detesto por eso… Porque nunca me perdonare el haberla perdido… Nunca… Siempre viviré con eso… Con esa espina en el corazón… Ella lo era todo para mí… Sino hubiera sido por Amelie yo… yo… No se que hubiera pasado conmigo… Es lo que me ha dado fuerzas de donde no tenía… Cuando ella se fue desee morir, pero… estaba mi hija… Si estoy aquí es por ella… y por su recuerdo que nunca me deja…
-No te eches toda la culpa… Tampoco pude hacer nada… En paralelo mi esposa estaba en la fase final de su embarazo, de nuestra hija… Que en paz descanse… No me fue posible estar con ella esos últimos meses… Si vas a seguir adelante, pues hazlo… Después de todo ella te libero…
-No, se quedo… conmigo… de alguna forma…
-¿En serio esa señorita es tu primer intento por salir de tu luto? Me sorprendes… por un lado…
-Quien debió haber muerto era yo, porque a mi me buscaban, no a ella…
-Si tú morías mi hermana se hubiera vuelto loca por el dolor. Me consta que habría sido así.
-No, ella era muy fuerte. Lo habría superado con la crianza de nuestras niñas… Las mujeres son aun mas fuertes en ese sentido… Pocas cosas las derrumban….
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En New York…
Candy había estado enviando unas cartas al servicio postal, se detuvo al ver una iglesia amplia. Escucho una melodía que le hizo detenerse, no supo porque deseo quedarse y escuchar. Sintió una pequeña punzada en el vientre, como si le pidiera ir también.
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Una lágrima se va
Resbalando a mi garganta, sí, por ti
Que me dejas sola
¡Oh, no!
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-¡Oh! Esta bien, vamos…-entraron a la iglesia, escuchando el melodioso sonido. Camino por los asientos y observo a una mujer que cantaba sola a un costado cerca del altar. Se notaba concentrada. Tenía un vestido sencillo y de color blanco. No parecía ser una religiosa.
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Precisamente aquí, sintiendo tus suspiros
Sobre mí, los escalofríos, que me dan al sentir
Un dolor amargo, un beso tierno sobre mí
Porque estoy en el límite del mundo junto a ti
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-¡oh! –Candy se sentó a escuchar, observando como la mujer que no la noto seguía cantando. –Es bellísimo…
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Porque dos enamorados, tú y yo
No nos tenemos que rendir
Ni ahora cuando una mentira
Nos roba el sueño y la alegría
Enamorados nada más, indivisibles, uno en dos
Con nuestras cosas es normal, tú yo
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Esta noche te busqué… haré el amor contigo
Soñaré, dos corazones, un latido
Grito a Dios que eres mío
Un instante más estás llegando
Sobre mí, hasta que
Se confunden nuestros cuerpos, nuestra piel
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Porque dos enamorados, tú y yo
Nada nos puede separar
Por esa magia que nos guía
Entre tus días y mis días
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Enamorados nada más
Inconfundibles, uno en dos
Las misma caras, es normal
Como un espejo, tú y yo
Solo dos, con las ganas de sentirse juntos
Sí, tú y yo
Conjugando al mismo tiempo el verbo
Amar
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Porque dos enamorados, tú y yo
Se tienes siempre que buscar
Y nunca, nunca aprenderán
A separarse nunca más
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La playa solo es de los dos
La arena nos acompañó
Nadie se puede enamorar
Como te quiero y me querrás
.
Enamorados tú y yo
Tú dime solo que estarás
Conmigo y nunca cambiarás
Es lo que trato de escuchar
.
Enamorados tú y yo
Somos la misma cosa, sí
Dos con un solo corazón
Te miro y me reflejo en ti
.
Enamorados tú y yo
Sí, indivisible, uno en dos
Tú y yo, enamorados, tú y yo
Enamorados tú y yo, uno en dos
Enamorados tú y yo
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Candy aplaudió sonriendo, tenía lágrimas en los ojos, había sentido las emociones en esas letras, la mujer se sintió descubierta.
-Yo no… ¿Me escucho cantar? ¡Oh! Yo….
-Fue hermoso… Precio…
-No lo digas… por favor…
-¿Qué?
-El termino de esa frase, la detesto…
-Pero me encanto… Iba pasando y…
-Ya entiendo…
-Tiene bonita voz… No se donde la había oído…
-Jajajaja… ¡Oh! Haces que me sonroje… ¿Tu eres?
-Me llamo Candice…
-¡Eres la señora que conocí en el parque! ¿Cómo estas, Candice? ¿Me dejas tocar tu rostro, por favor?
-¿Eh? Claro… -Candy se acerco, Christine alzo y llevo sus manos al rostro de la rubia.
-¡Oh! Tu cabello es rizado… ¿De que color es?
-Rubio…
-¡Ah! Como mi lindo esposo… Jajajaja… Puedo decir que mis hijas habrían sido como tu… Jajajaja… -la mujer trato de atrapar las manos de Candy, pero en vez de eso rozo su vientre.
-¡Oh! Siento que se movió. –dijo Candy, sorprendida.
-¿Estas de… encargo? –sonrió Christine. -¿puedo… ¿Me dejas tocarlo? Prometo ser cuidosa.
-Sí, esta bien… Creo que le agrada, pues sentí que se movió…
-Quizá solo quiso saludar… ¿Verdad, pequeño? ¿Verdad que solo querías a esta mujer? Es grande… Sera un niño… ¡palabra! O se, porque tuve hijas… Es distinto… Es grande… Y firme… ¡Ah! Tienes razón, se mueven... ¡Muchas felicidades! En verdad espero recuperar la vista… Me encantaría tanto trabajar como niñera… Seria como comenzar lo que no pude… Cuídate mucho, Candice… En verdad… Evita las emociones fuertes, y no tengas problemas con tu esposo… Nunca le guardes secretos, porque asfixian… ¿Qué mas te puedo decir? ¡Estoy tan feliz! Casi siento como su fuera yo en tu lugar…-aun tenia sus manos en el vientre abultado. –¿Quién cuidara de su mami? Claro que sí, tu…. Tu… -los ojos de Christine se empañaron. –Debes de estar feliz… Tu esposo no debe dejar que hagas esfuerzos, incluso tu suegra… aun si esta te detesta cambia cuando esperas un hijo…
-Gracias por esas bonitas palabras, señora…
-Me llamo Chris…
-¡ángel! Hija, estabas aca…. ¿Cómo esta señora? Veo que todo esta bien, si ocurre algo, ángel me avisas. ¿esta bien?
-Sí, Madre…
-Adiós, señora… -la monja se retiro.
-Si quiere una niñera… espero para que cuando su retoño nazca mis ojos sirvan… No se porque pero me gustaría cuidarlo…
-¿Eh? Tendría que pensarlo, y consultarlo con mi esposo… Pero yo le aviso, ¿esta bien?
-Sí… Desde luego… Pregúntele a su esposo. Si gusta yo puedo convencerlo, soy buena persuadiendo. Aunque no lo parezca…Jajajaja…. Solía mediar la relación entre mi esposo y su madrastra… Aunque al final… nos supero…¿Cuál es tu apellido?
-Graham…
-Candice Graham…bonito nombre… Si le pones al niño el nombre de los abuelos, por lo general es buen detalle.
-Tiene razón, señora Chris…
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-Pero si es ella… ¡Vaya! Gaby estará feliz…-decía una voz burlona, era un joven que estaba sentado al final agachado. –Encontré a Alphonsine… O mejor dicho a Christine Britter… Ángel….Si es un ángel precioso…. Jajajaja… aun para su edad…
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Continuará...
¡Hola a todas!
No, no lo abandonare, ¡no en la recta final!
¡de ninguna forma!
Letra de la canción: Dos enamorados de Laura Pausini.
¡Saludos!
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Selenityneza
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