Severus Snape siendo dueño de un cuervo pertenece a J.L. Matthews (vayan todos a leer su historia. Es grandiosa). Sin embargo encontré un nuevo nombre para él esta vez.
El nombre de la pandilla "Tiburones" está tomada del musical "West Side Story", por supuesto. No recuerdo dónde encontré el nombre "Rakers" pero debo haberlo leído en alguna parte.
La idea de Snape con una familia propia viene del fic de Al "Time of trial". (Gracias, Al. Parece que siempre tengo las mejores ideas leyendo tus fics).
La familia Glizzard y Gringolf Glizzard pertenecen a mi amiga Pega Pony, y también todas las canciones de Gringolf. ¡Gracias por prestármelos!
Mi amigo Edmond es dueño de sí mismo y de su caballo Apolo.
Viejo Joe y el Joe de Tess pertenecen a Zebee.
Nota de la autora:
Bien, aquí está el capítulo final. Estoy al mismo tiempo contenta y triste de ver este fin, pero ya es tiempo de que pase a otra historia. Esta ha crecido mucho más y me ha tomado mucho más tiempo de lo que tenía planeado originalmente y no estoy abandonando West Hogsmeade y su gente para siempre. Volveré para escribir una mini secuela de este fic. Oh, y mi amiga Leena ha empezado a traducirlo al francés. El link está en mi página de autora, ya que siempre desaparecen si trato de ponerlos en el texto.
Nota de la traductora:
Silverfox es de Austria (no confundir con Australia) y su lengua materna es el alemán, pero escribió "Runaway Dragon" en inglés, si deseas leer la versión original, puedes encontrarla en fanfiction.net y si deseas escribirle (en alemán o inglés, preferentemente), su dirección es silverfox@kabsi.at
Capítulo 55: DRACO SNAPE
Albus Dumbledore mantuvo su promesa. Envió una lechuza a Atención Social Mágica de inmediato y apenas cinco días después los Snape fueron a Londres para adoptar oficialmente a Draco. Para celebrar la ocasión, fueron a un centro comercial muggle, a pesar de que no compraron nada.
La gente se quedaba mirándolos, a causa de los dos cuervos volando libremente y los niños muggles se amontonaron alrededor de Draco haciéndole preguntas sobre su inusual mascota. Huguin estaba un poco inseguro con toda la conmoción y permaneció en el aire la mayor parte del tiempo, pero Munin decidió hacer un aterrizaje justo frente a los chicos e incluso dejó que algunos lo acariciaran. Pero cuando uno de los niños más pequeños trató de agarrarlo, se retiró al hombro de Severus, quejándose con un fuerte graznido sobre la indignidad de ese tratamiento.
Ninguno de los niños se atrevió a molestar a Severus. Su mala cara de salón de clases usualmente los mantenía a distancia, a pesar de que ninguno había estado en su clase.
Draco sonrió. Nadie que lo viera así podría imaginar lo amable que era en realidad su padre. ¡Su padre! Eso trajo consigo una nueva pregunta que necesitaba hacer, pero el centro comercial difícilmente era el lugar adecuado, y tampoco las atestadas calles afuera de la activa estación Flu.
Por lo tanto, fue en el camino de regreso a casa, en alguna parte cerca del puente que los llevaría de nuevo a West Hogsmeade, que Draco finalmente preguntó.
-¿Se espera que ahora los llame "padre" y "madre"?
Severus hizo una mueca ante cómo sonaba eso.
-Puedes llamarnos como te parezca mejor, pero, si puedes vivir con eso, preferiría que no me des ese nombre en particular. Es así como llamabas a Lucius, ¿verdad?
Draco asintió.
-Sí, es así como llamaba a Lucius, pero no estaba comparándolo contigo... papá –agregó luego de un momento. Esa era la forma en la que los otros chicos de West Hogsmeade llamaban a sus padres, después de todo. Sonaba bien para él y nadie lo encontraría raro, ¿verdad?
Severus sonrió y rodeó los hombros de Draco con un brazo.
-Lo sé, hijo, pero es que me sonaba mal.
-Sí, nadie por aquí dice eso. Los vecinos pensaríamos que somos extraños –respondió Draco, bien consciente de que no se trataba de lo que los vecinos pudieran pensar.
***
Dos días después, un joven búho castaño llegó a su apartamento con una carta invitando a Draco Malfoy a presentarse en Hogwarts un día antes y ver al director acerca de su suspensión. Draco estaba tentado a enviar al búho de vuelta con el comentario de que no había nadie en esa dirección que respondiera a ese nombre, pero Sarah le aconsejó seriamente que no se burlara de Dumbledore.
-No es que me guste la idea de que nuestro hijo vaya a esa horrible escuela tuya –le dijo ella a Severus-. Pero que sea expulsado no resultará agradable tampoco.
-Albus podría expulsarlo de todos modos –le recordó Severus-. Le preocupa que vaya a haber un escándalo si no toma medidas severas y otro escándalo es lo último que quiere involucrando a Hogwarts o a Potter.
-Ahí tienes, es exactamente por eso que odio a esa elegante e hipócrita escuela tuya –Sarah suspiró e iba a seguir con su discurso, pero Severus la interrumpió.
-La política es un juego sucio, Sarah. Los dos sabemos eso. Los extraños nunca nos tratarán con justicia, pero un NEWT de Hogwarts vale más que uno de West Hogsmeade y ya pagamos la matrícula de este año. Vamos a hacer un intento.
-¿Y si me expulsan? –preguntó Draco, un poco nervioso.
-Entonces al menos no tendremos el problema de reunir el dinero para pagar la escuela el próximo año –declaró Sarah.
-Tu educación no será peor, si continúas en West Hogsmeade –agregró Severus-. Sólo será menos reconocida.
Draco sonrió animándolos.
-Bueno, planeo ir a una universidad muggle de todos modos. Serán las notas que obtenga ahí lo que contará cuando trate de conseguir trabajo como professor de Física o como electricista. Y realmente me gusta West Hogsmeade. Es mucho más divertida que Hogwarts.
A pesar de esas palabras, Draco se sentía cada vez más nervioso mientras caminaba hacia el castillo para su reunión con el director, días más tarde. Al principio había querido usar su uniforme de West Hogsmeade para la visita, pero sus padres habían estado en contra de eso, diciendo que era prácticamente pedir ser expulsado.
Sarah incluso había sugerido que debería usar el uniforme de Hogwarts, pero al final aceptaron que usara ropa muggle. Así que ahora vestía sus jeans favoritos y el suéter azul regalo de tía Sabrina bajo su cálida capa de invierno, y también su gorra de los Rakers.
La pandilla se les había unido silenciosamente a él y a su padre en el camino, como si fuera completamente natural, y Draco se sentía un poco confortado por eso.
Un solo carruaje sin caballos llegó al frente de la puerta justo cuando empezaban a subir las gradas y bajó de él un Harry Potter de aspecto bastante fatigado por el traqueteo del viaje. Los Rakers se quedaron mirándolo un poco cuando notaron la cicatriz, pero cuando Severus y Draco continuaron caminando sin esperar al muchacho, los siguieron dentro del castillo sin mirar atrás muchas veces. Después de todo, sabían que Potter estaba en la pandilla Gryffindor y que esos eran enemigos de la pandilla Slytherin de Draco, aún si Draco aparentemente se llevaba bien con ese Gryffindor Neville.
Harry saltó del carruaje tratando de alisar rápidamente su uniforme de Hogwarts y ponerse presentable antes de apurarse a llegar a la oficina del director, pero se congeló al ver a Draco y compañía. ¿La profesora MacGonagall no había llegado a recibirlo, y quiénes eran todos esos chicos?
Harry estaba bastante seguro de que ninguno de ellos asistía a Hogwarts, y esas gorras...
Algunos de ellos simplemente daban miedo, decidió luego de mirara una enorme chica y un muchacho igualmente grande que estaban tomados de las manos y lo miraban frunciendo el ceño al mismo tiempo. ¿Y ese otro todavía podía ser llamado "un chico"? Sus ojos se encontraron con los del mayor de los muchachos tan solo por un segundo y entonces miró rápidamente a los más pequeños. La niña pequeña y el chico más pequeño no lucían tan mal, pero la última parecía una versión miniatura de la chica que asustaba. ¿Eran los parientes de Draco?
Se sintió extrañamente perdido y solo mientras se quedaba ahí en la nieve observando a Snape, Draco y sus acompañantes desaparecer dentro del castillo que normalmente consideraba su hogar. Apenas había logrado convencer a los Dursley de llevarlo a la estación de King Cross. Probablemente había sido la esperanza de deshacerse de Harry un día antes de lo esperado lo que consiguió que tío Vernos finalmente sacara el auto.
Exceptuando dos o tres lechuzas de parte de Ron y Hermione, Harry no había sabido de sus amigos en todo el tiempo que había estado ausente y ninguno había pasado las vacaciones en la escuela. Llegarían al día siguiente con todos los demás chicos felices de volver después de pasar unos días grandiosos con sus familias.
Bueno, no tenía caso quedarse lamentando su falta de amigos para apoyarlo en ese momento difícil. Tenía que subir y convencer al director de no expulsarlo. ¡Tenía que hacerlo!
Harry corrió subiendo las gradas y se quitó la capa mientras entraba al castillo. Parecía ser que todos y cada uno de los estudiantes que se habían quedado ahí durante las vacaciones habían bajado para verlo llegar. Frente a sus ojos curiosos, Harry no se atrevió a alisar su túnica como había planeado. En cambio, sólo dobló la capa sobre su brazo y se apresuró a ir a la oficina del director.
El grupo de Draco ya estaba esperando en lo alto de las escaleras. ¡Incluyendo al profesor Snape!
Sin embargo, la profesora MacGonagall no estaba a la vista. Por supuesto que ella tenía mejores cosas que hacer que sentarse frente a la oficina del director para esperar su veredicto sobre el futuro de Harry, pero ¿no debería ser lo mismo para el profesor Snape?
-¿Realmente crees que expulsarán a Dragón? –preguntó tristemente la niña más pequeña al profesor Snape.
-Por lo que dijo el director la última vez que hablamos, es muy posible. Neville Longbottom pudo haber muerto, ¿sabes?
-Pero conocimos a Neville –dijo una de las chicas mayores. Una de aspecto muy sencillo, que Harry no había notado hasta entonces-. Es un chico muy amistoso. Incluso me dijo que hace mucho que perdonó a Dragón por el pequeño accidente. Él dice que todo fue por su poca habilidad de vuelo y porque estaba usando una escoba muy vieja.
-Pero es la decisión del director, no la de Neville –señaló el chico que estaba sentado junto al profesor Snape.
-Y será bueno para nosotros si expulsan a Dragón –dijo el mayor de los chicos, que ya no parecía ser un chico-. Entonces no estará en esta estúpida escuela todo el tiempo.
-Sí, él mantiene asustados a los Tiburones –sonrió con malicia la chica que daba miedo-. Pero no hemos tenido ninguna pelea buena estando él. No es tan terrible.
-Mark cree que lo es –sonrió una linda chica de cabello rizado-. Y eso es suficiente para el resto de ellos.
Harry estaba poniéndose más y más nervioso. Si expulsaban a Malfoy, entonces muy probablemente lo expulsarían también a él, ¿no era así? Pero, pensándolo bien, había sido Malfoy quien había lastimado a Neville, no Harry. No, no era su culpa, así que no podían expulsarlo por eso.
Por supuesto, había estado tratando de golpear a Malfoy y el hecho de que hubiera fallado no cambiaba lo que había sido su intención. Si lo hubiera golpeado, habría sido Malfoy quien terminase en la enfermería.
Por un momento se preguntó cómo estaría Neville, pero entonces su atención volvió a la puerta por la que Malfoy debía haber entrado apenas unos momentos antes de que él llegara. Deseó poder saber lo que estaba pasando adentro.
***
Entre tanto, Draco estaba sentado en la oficina de Dumbledore, haciendo su mejor esfuerzo por no demostrar lo nervioso que estaba.
-Bien, señor Malfoy –dijo el director, contemplándolo fijamente por encima de sus lentes.
-Snape –corrigió Draco-. Es señor Snape –forzó una sonrisa-. El Ministerio fue sorpresivamente rápido en aprobar mi adopción. Creo que debo agradecérselo a usted, por cierto. Debe haber sido su lechuza lo que los convenció.
Dumbledore sonrió y guiñó un poco.
-Ah, es bueno saber que mi palabra todavía tiene algún peso en el Ministerio. Con la forma en que el Ministro ha estado actuando últimamente, estaba un poco preocupado de que el Departamento de Atención Social pudiera ignorarme también. Señor Snape, entonces –decidió-. Su padre le ha dicho que el señor Longbottom estuvo bastante malherido, espero.
-Lo hizo –confirmó Draco-. Y Neville también me habló de eso.
-¿Ha hablado con el señor Longbottom? –preguntó Albus, sorprendido. Ciertamente no había esperado eso.
-Sí, nos reunimos en la ciudad el último fin de semana de Hogsmeade, pero no hablamos mucho de su herida entonces. No le gusta mucho hablar al respecto y creo que trataba de evitarlo en los búhos que me envió.
-¿Él le envió búhos? –preguntó Dumbledore-. ¿Por qué?
-¿Por qué no? –preguntó Draco y luego se encogió de hombros-. Quise disculparme con él y preguntarle cómo estaba, y, como no conozco lo suficiente a su familia como para la Red Flu e ir a su casa, le escribí. Él me escribió diciéndome que le alegraba saber de mí, así que le escribí otra vez. Fue agradable tener un amigo por correspondencia. Gregory y Vincent nunca me envían búhos. Les cuesta demasiado escribir y veo a mis otros amigos todos los días en la escuela.
-¿Así que no crees que Neville tenga miedo de ti?
-¿Miedo? ¿De mí? –preguntó Draco con incredulidad-. ¿Por qué debería? Acabo de decirle que nos reunimos el fin de semana de Hogsmeade. Él quería conocer a algunos de los amigos que le mencioné en mis cartas y fuimos todos a tomar unas cervezas de mantequilla.
-¿Fueron juntos a Las Tres Escobas? –dijo Dumbledore, sorprendido.
-No, a La Bruja Feliz. La madre de mi novia trabaja ahí y es un lugar mucho más barato.
-¿Llevaste a Neville a West Hogsmeade? –ahora el director sonaba alarmado.
-Estaba perfectamente a salvo con nosotros. Pocas personas en West Hogsmeade atacarían a un Raker, mucho menos a un montón de ellos.
Albus asintió lentamente. ¿Eso significaba que estaba convencido, o no?
-Asististe a la Escuela de West Hogsmeade durante tu suspensión –el director cambió de tema antes de que Draco pudiera sacar alguna conclusión.
-Sí, mis padres pensaron que era lo mejor para mi educación.
-Esa es una escuela muy... erm... problemática –comentó Dumbledore.
Draco frunció el ceño.
-Es tan buena escuela como Hogwarts –protestó-. Tal vez incluso mejor, porque se adapta a los talentos individuales.
-En realidad se supone que es una escuela para squibs –le recordó Albus.
-Es lo que solía ser antes. Ahora es una escuela para todos. ¿Qué hace Hogwarts por los squibs? Nada. West Hogsmeade no solo acepta estudiantes squibs, también tiene profesores squibs.
-Para enseñarle a los squibs, por supuesto.
-Para enseñarle a todos. Tuve una profesora squib en Historia de la Magia. La mejor profesora de Historia que he conocido, por cierto. Los estudiantes aman sus clases. Binns nunca ha visto tanta participación en ninguna de sus lecciones –continuó Draco con enojo-. Tuve un compañero squib ahí que probablemente podría superar incluso a Granger.
-Puede ser, pero las materias mágicas son muy importantes también.
-De acuerdo, entonces, están atrasados en Encantamientos, pero en realidad van ligeramente delante de Hogwarts en Transfiguración, tienen un profesor de Pociones que cuenta incluso con la aprobación de papá y están tan adelantados en Defensa que mi clase de Hogwarts probablemente no podrá alcanzarlos antes de los tomar los NEWTs. Sus clases de Estudios Muggles son increíbles y las clases de Vuelo no son ni con mucho tan divertidas como Deportes. Eso sin menciona los clubes y el equipo de fútbol que tienen.
-Muy bien, entonces piensas que pueden competir académicamente, pero en realidad estaba pensando en los problemas sociales –Dumbledore detuvo el torrente.
-¿Problemas sociales?
-¿Cómo te llevas con tus compañeros, quiero decir? Tus amigos de allá afuera no parecen ser todos de tu mismo año.
-No, sólo Cathy y Charlie lo son. Pero también los otros estudiantes fueron grandiosos. Hice más amigos la primera semana que todos los que he tenido en Hogwarts.
Dumbledore parpadeó.
-¿Te agradaron?
-La mayoría –confirmó Draco, pensando en Martha-. Pero algunos eran molestos.
-¿Molestos? –preguntó Dumbledore-. ¿Los squibs o las pandillas?
Draco rió.
-La chica fea que no lograba entender qué tenía que ver el que ya tengo novia con el que no quisiera salir con ella.
Dumbledore parpadeó otra vez.
-¿Y te llevaste bien con todos los demás?
-Bueno, no con los gemelos Tiburones. Los Tiburones son nuestros mayores rivales en el Parque Merlín y los gemelos son muy desagradables –respondió Draco, encogiéndose de hombros-. Y además estaba Anya. Nunca me perdonó por causar que le dieran una detención nuestro primer día juntos, a pesar de que no lo hice a propósito. Sólo tuvimos un mal comienzo, me parece.
Dumbledore meditó eso por un momento, entonces dijo:
-Cuéntame un poco sobre los amigos que hiciste. ¿Cómo son?
Así que Draco empezó a contarle a Albus sobre Curly y Chispa, luego sobre Burbujas y Keith, pero el director lo interrumpió a la mitad de su relato sobre los problemas de Clarence con la clase de Deportes.
-¿Por qué te agrada él, si es un fuereño?
Draco casi estalló en carcajadas.
-Me hizo recordar a Neville, creo –logró decir a través de la risa.
-¿Qué es tan divertido con eso?
-Lo siento –se atragantó Draco-. No es eso. Usted... usted llamó a Clarence "fuereño".
-Bueno, por tu descripción, parece uno.
-Lo es. En el Parque Merlín llaman "fuereños" a los que no viven ahí.
-Ah, ya veo. ¿Molestan mucho a los fuereños? ¿Fue difícil hacer amistad con uno?
-No, no realmente. Creo que los molestan en primer año, pero forman un grupo muy unido en los años superiores que los protege bastante bien, porque no es común que ninguna pandilla tenga tantos miembros en un solo año. Charlie me advirtió sobre ellos desde el comienzo y ella tenía razón. Son un grupo muy fuerte.
-¿"Ella"? ¿Quién es Charlie?
Así que Draco le explicó la pandilla y sus miembros al director.
-Ya veo –dijo Dumbledore finalmente-. ¿Cómo te fue en las clases?
-Bueno, no muy bien en Defensa, por supuesto. Y también tuve problemas en Transfiguración. Nunca he sido particularmente bueno en esa materia y no hemos aprendido a destransformar algo, o a trabajar tan independientemente como lo hace la clase de Transfiguración A. El profesor Winter pensó que estaría mejor en B, pero no quería cambiarme de clase si no iba a quedarme. Lo hice muy bien en Encantamientos y Pociones, naturalmente, y creo que le agradé a la profesora de Historia también. Pero probablemente fue por mi ensayo sobre Grindewald y los muggles oscuros.
Dumbledore asintió.
-Me gustaría ver un reporte de tus progresos y comportamiento de cada uno de tus profesores. Probablemente debería haber pensado antes en eso.
Draco sonrió.
-Papá lo hizo. Aquí está.
Se había sentido un poco inquieto cuando Severus escribió al director pidiéndole el reporte, pero al final resultó ser muy positivo. Sólo la profesora Connelly lo llamaba disruptivo e irrespetuoso.
-Tu profesora de Encantamientos no parece estar muy contenta contigo a pesar de que aseguras haber trabajado bien en su clase –recalcó pronto Dumbledore.
-Herí su orgullo profesional diciéndole que toda su clase está un año entero detrás del profesor Flitwick. Tiene un concepto muy alto de sí misma, pero, curiosamente, los estudiantes más débiles de Encantamientos, que reciben clases con otra profesora, van un poco adelante del resto de su año. No al nivel de los grupos de Flitwick, pero mejor que los de Connelly.
-¿Estás impresionado con el profesor Flitwick, entonces?
-Sí, parece ser un excelente profesor.
-¿Pero no tanto con la profesora MacGonagall? –había un toque de sentimientos heridos en la voz del director.
-Ella es buena y una animaga, lo cual es muy impresionante, pero el profesor Winter no es fácil de superar. Debería haber visto las transformaciones que hizo sin esforzarse y también sabe cómo guiar a los estudiantes mejor de lo que ella lo hace. Los dos son buenos, supongo. Es sólo que no es mi materia.
Albus observó al muchacho con atención durante toda su charla. Definitivamente ya no parecía tener los prejuicios de su padre y ahora era el hijo de Severus, ¿pero, qué hacer con Aurelia Longbottom? ¿Cómo podía complacerla sin expulsar al muchacho?
Aparentemente, Neville lo había perdonado. ¿Sabía eso Aurelia?
No podía expulsar al hijo de Severus.
-Bueno, parece ser que estás realmente arrepentido por lo que hiciste y creo que nunca tuviste intención de lastimar al señor Longbottom. Pero, por favor, recuerda que de ahora en adelante estaré observando tu comportamiento –anunció finalmente-. Por favor, avísale al señor Potter que pase.
-Gracias, señor –dijo Draco y estrechó la mano del director, pero no estaba muy seguro de si estaba o no contento con la decisión. Extrañaría West Hogsmeade y a todos los amigos que tenía allí.
Harry miró a Draco con alivio y miedo cuando salió de la oficina. Había estado esperando durante dos horas. ¿Qué les había tomado tanto tiempo ahí dentro?
La cara de Malfoy no mostraba ni decepción ni triunfo, como hubiera esperado Harry. ¿Dumbledore no había anunciado aún su veredicto? ¿O era que había aprendido a ocultar demasiado bien sus sentimientos? ¿Quizá los jóvenes Death Eaters eran entrenados para no demostrar dolor ni decepción?
No había razón para esconder el triunfo, así que eso tenía que significar que Malfoy no sabía nada aún, o que acababa de ser expulsado. Si Malfoy había sido expulsado, entonces Harry estaba seguro de que sería expulsado también, ¿o no? Pero en realidad no había hecho nada. No había lastimado a Neville y Dudley siempre cargaba sus bolas de nieve y nunca se había metido en problemas por eso.
-Tu turno, Potty –dijo Malfoy con su característica sonrisa burlona, y sostuvo la puerta abierta para él.
Harry reunió todo su valor y entró.
-Hola, Harry –lo saludó Dumbledore con su habitual guiño alegre-. Toma asiento. ¿Cómo estuvieron tus vacaciones?
-Como siempre, creo –respondió Harry a Dumbledore-. Los Dursley no estaban contentos de verme, pero me dejaron volver a la escuela.
-Ah, sí. Has tenido noticias de Neville, supongo.
-No, señor –dijo Harry. ¿Tal vez debería haber mostrado antes algo de preocupación? ¿Y si el pobre Neville todavía estaba lastimado? No podía haber muerto, si el director asumía que había contactado a Harry-. ¿Él está bien?
-Sí, se ha recuperado bien, aunque me parece que su pierna todavía le duele un poco de vez en cuando.
Pero todo eso era culpa de Malfoy, ¿verdad?
-Me alegra escuchar eso.
-Entonces, ¿qué has hecho mientras estabas en casa?
-Más que todo ayudar en casa, hacer labores domésticas y quedarme en mi habitación. Los Dursley no me permiten salir.
-Ya veo. ¿Un dulce de limón?
Más tarde, Harry no comprendía qué había tomado tanto tiempo cuando Malfoy estaba en la oficina. Sólo hablaron un poco sobre la escuela y todas las clases que había perdido y entonces Dumbledore lo envió a la sala común para desempacar sus cosas. ¿Tal vez Malfoy había sido expulsado, después de todo?
Pero, para decepción de Harry, Malfoy estaba en el desayuno a la mañana siguiente, con ese inquietante pájaro negro en su hombro y la sonrisa burlona en su cara, igual que siempre. El gran salón estaba casi vacío para esa comida, ya que muy pocos estudiantes se quedaban para las vacaciones y Harry no conocía a ninguno de ellos.
Malfoy, por supuesto, estaba rodeado de Slytherins de todas las edades que parecían muy ansiosos por preguntarle dónde había pasado el tiempo de su suspensión.
-Y hasta tuve casi todas las lecciones con mi novia –escuchó Harry que decía cuando pasó cerca de la mesa de Slytherin.
¿Clases? ¿Malfoy había ido a otra escuela? Harry recordó de pronto el consejo de Dumbledore de empezar a estudiar de inmediato para recuperarse antes de los exámenes OWLs.
Si tan solo Hermione o Ron estuvieran ahí, podría pedir prestadas sus notas. Pero no estaban, y tampoco los otros Gryffindors de su mismo año.
A la hora del almuerzo, Harry vio finalmente a Terry Boot, un Ravenclaw de quinto año, quien, reluctantemente, le permitió ver, pero no llevarse, sus notas de clase.
Afortunadamente, para la hora de la cena, Ron y Hermione estaban ya de regreso y resultó que Hermione incluso había hecho una copia de sus notas para Harry durante las vacaciones.
-Esto incluso me ayudó a estudiar –dijo alegremente a los muchachos-. Pero realmente deberías empezar todo con la asignación de lectura que dejó Snape, Harry. Ya sabes cómo es él.
-¡Asignación de lectura! –chilló Ron con pánico repentino-. ¡Oh, no! ¡Se me olvidó por completo! ¿Qué era lo que había que leer, Hermione?
-En serio, Ron. Si no eres capaz de recordar la tarea, deberías anotarla –Hermione frunció el ceño-. Era el capítulo de pociones para teñir de nuestro libro de Pociones.
Minerva MacGonagall odiaba las mañanas de los lunes de ese año. Empezar a trabajar después de las vacaciones con una clase que incluía Slytherins no era precisamente lo más bueno para su humor.
Los Slytherins y Ravenclaws de quinto año no lucían mucho más contentos que ella mientras entraban cansadamente al aula. Minerva reprimió un bostezo y empezó a pasar lista. Los Slytherins primero.
-¿Señor Crabbe?
-Mmmm –logró decir soñoliento Vincent Crabbe.
Minerva decidió asumir que eso significaba que estaba lo bastante presente como para haberla escuchado.
-¿Señor Goyle?
-Aquí –bostezó Gregory Goyle.
-¿Señor Malfoy?
No hubo reacción. Minerva miró expectante al muchacho en la última fila, al lado de Millicent Bulstrode.
-¡Señor Malfoy!
Todavía nada. Todas las cabezas voltearon a mirar a Draco, que les devolvió la mirada calmadamente.
Minerva se acercó y golpeteó el escritorio con sus nudillos.
-Señor Malfoy, ¿sería tan amable de confirmar su presencia aquí?
-Er... ¿Profesora? El señor Malfoy está en Azkaban –le informó Draco-. Dudo que pueda escucharla desde allá.
-Oh, y, entonces, ¿quién es usted? –gruñó MacGonagall-. ¿El señor Potter, quizá?
Draco sonrió burlón.
-Vaya, profesora. Su lista debe estar desactualizada. Soy Draco Snape, por supuesto. ¿No lo sabía?
Por un momento hubo un silencio total en la clase, entonces todos empezaron a hablar al mismo tiempo.
-¿Quién es usted? –logró decir finalmente MacGonagall.
-Draco Snape –repitió Draco obedientemente.
¿Snape? ¿Cómo podía ser de apellido Snape? Minerva conocía solamente a un Snape estaba muy segura de que no tenía familia. Bueno, ¿tal vez algunos parientes lejanos con los que no tenía contacto y que por eso no mencionaba nunca?
-¿Snape? –preguntó ella débilmente.
-Presente –Draco sonrió-. Puedo mostrarles los documentos de mi adopción –agregó cuando sus compañeros no dejaron de mirarlo fijamente.
Bueno, tenía el viejo libro de Transfiguraciones de Seveurs. Minerva decidió simplemente aceptar eso.
-¿Señor Zabini?
-Aquí.
"Ignóralo por el momento y sigue adelante. Puedes preguntarle más tarde a Severus"
-¿Señorita Bulstrode?
Desafortunadamente, sus estudiantes seguían distrayéndose. Millicent Busltrode pasó más tiempo de la lección interrogando a Draco Malfoy, o Snape, o como quiera que se llamara, que tratando de transformar su jarra y todos a su alrededor se distraían por tratar de escucharlos.
Con un suspiro, Minverva contempló los extraños cruces entre jarras y lagartos que los estudiantes le entregaron al final de la lección. Le tomaría al menos una hora encontrar la forma de revertir a jarras todos esos accidentes.
***
De alguna manera, al final lograron leer completo el enorme capítulo antes de su clase de Pociones, pero Harry dudaba que pudiera responder alguna de las preguntas que haría Snape. Difícilmente recordaba algo de lo que había leído con tanta prisa mientras los Weasley discutían estrategias de Quidditch en la mesa contigua.
Snape ya estaba esperándolos cuando llegaron a pesar de que incluso habían hecho el esfuerzo de llegar temprano esa vez. El profesor observó en silencio mientras los estudiantes entraban. Le dedicó a Draco una rápida sonrisa cuando entró, pero no se movió de su puesto al frente de la clase.
Tan pronto como el último estudiante estuvo dentro, cerró la puerta con un rápido movimiento de su varita.
-Quiten todo de sus escritorios, exceptuando sus plumas y tinteros –ordenó de inmediato a la clase.
Los estudiantes intercambiaron miradas de confusión, pero guardaron sus libros y kits de pociones.
-Los calderos también –ordenó Snape.
Más miradas nerviosas, pero los estudiantes los guardaron también.
-Ahora, señorita Patil, si es tan amable, por favor cambie de lugar con la señorita Parkinson. El señor Goyle con el señor Longbottom. El señor Crabbe con el señor Weasley –continuó Snape-. No, dejen sus bolsas. No las van a necesitar, sólo sus plumas y tinteros. Sí, señor Longbottom, quiero que se siente con Draco hoy. Él no lo morderá.
Neville, que se había quedado dudando de pie junto al escritorio que compartía con Hermione, se sonrojó y se apresuró a ir a sentarse, casi derramando su tinta.
Draco sonrió para animarlo.
-No te preocupes, no va a lastimarnos.
Snape continuó acomodando a toda la clase en parejas de un Slytherin y un Gryffindor, entonces sacó una pila de pergaminos.
-Ha llamado mi atención el que algunos de ustedes consideran injustos mis exámenes y aseguran que le planteo a los Gryffindors preguntas más difíciles que a los Slytherins y que los llamo en los momentos menos oportunos. Para remediar eso y darles a todos las mismas oportunidades de probar que recuerdan su lectura asignada, decidí preparar un quiz pequeño y absolutamente justo, en lugar del examen oral que normalmente realizaría hoy. Eso me permitirá probar el conocimiento de la clase completa en lugar de sólo el de unas pocas personas. Las preguntas son las mismas para todos ustedes y todos tendrán el mismo tiempo para responderlas. Este examen también tendrá mucha influencia en su nota final de Pociones, así que les sugiero que hagan su mejor esfuerzo. Draco, por favor, reparte los exámenes.
La clase se quedó congelada mirando al profesor. Eso era completamente nuevo. Snape siempre había preferido los exámenes orales, probablemente le gustaba contemplar a sus víctimas retorciéndose frente a toda la clase.
-¿Todos tienen una copia? Comiencen.
Harry volteó su pergamino y empezó a leer. "Cite los ingredientes usados con más frecuencia en las pociones para teñir".
¿Qué eran? Sabía que había estado en el texto, pero no podía recordarlo. Miró a su vecino. Crabbe miraba el pergamino rascándose la cabeza. No habría ayuda ahí.
Harry dejó que sus ojos vagaran por la clase. Hermione estaba profundamente concentrada trabajando, pero incluso ella dudó algunas veces durante el poco tiempo que la miró. Goyle estaba tratando de copiar de ella, pero parecía tener problemas leyendo su diminuta letra. En el escritorio siguiente, Draco escribía alegremente.
Harry parpadeó. Parecía casi como estuviera invitando a Neville a copiar, por la forma en que sostenía el pergamino.
¡Pero eso no podía ser cierto! ¿O tal vez estaba tan acostumbrado a dejar que Goyle copiara su trabajo que no se había dado cuenta de lo que estaba haciendo?
Harry volvió a su examen. Tal vez la siguiente pregunta fuera más fácil. "¿Qué es el Tinte de Merlín? ¿Cuáles son sus aplicaciones? Por puntos extra, explique su importancia histórica".
Bueno, al menos Harry tenía algo sobre lo cual escribir, desafortunadamente, la tropezó de nuevo en la tercera pregunta. "¿Por qué nunca se incluyen hojas de rosal en las pociones para teñir?"
El entusiasta ritmo de escritura de Malfoy no disminuía en ningún momento y resultaba molesto. ¿Cómo era que sabía tanto?
Diez minutos después, Snape recogió los pergaminos y les dijo que leyeran la receta del Tinte de Merlín.
-Lo prepararán de memoria en la próxima lección.
Dos minutos antes de terminar la clase, terminó de calificar los exámenes.
-Estoy muy decepcionado –anunció-. Sólo Draco logró contestar bien todas las preguntas. El señor Longbottom también hizo un buen trabajo, no logró terminar las últimas tres preguntas, pero contestó bien dos de las preguntas por puntos extra, y el señor Zabini respondió todo correctamente, excepto las preguntas por puntos extra. Señorita Granger, estoy completamente sorprendido. No respondió a una sola pregunta extra y falló la mitad de la pregunta cinco. Ese no es su estándar habitual.
Hermione se sonrojó profundamente y bajó la cabeza, avergonzada.
-Señor Crabbe, me temo que no pude leer una sola de sus respuestas. Por favor, trate de escribir más claramente la próxima vez. Señor Potter, esto fue mediocre. ¿Cuál es su excusa?
-No supe de la asignación de lectura hasta que regresé de las vacaciones, debido a mi suspensión, señor. Tuve que leer muy rápido para terminar a tiempo y no recuerdo todo muy bien.
-Podría haber hecho un esfuerzo para averiguar antes qué sería su tarea, pero, considerando que su trabajo ni siquiera es el peor de la clase, puedo comprender que no lo haya considerado necesario –le informó Snape fríamente, pero continuó-. Señor Goyle, por favor, mejore su ortografía. Esto fue todavía más doloroso de leer que sus ensayos.
Gregory Goyle, para sorpresa de Harry, lucía tan devastado como Hermione.
-Señor Weasley, tenía la esperanza de que hiciera un esfuerzo durante las vacaciones para mejorar su desempeño, pero su resultado es todavía peor que el de Potter, quien al menos admite no haber hecho su lectura en forma apropiada –siseó Snape. Parecía verdaderamente insultado por el trabajo de Ron-. El Tinte de Merlín no se usaba para blanquear pergamino y definitivamente no fue inventado por un goblin en 1904. ¿Por qué cree que se llama "Tinte DE MERLÍN"?
-Um... lo confundí con otra poción –tartamudeó Ron.
-Eso fue lo que asumiría yo, si supiera de alguna poción blanqueadora inventada por goblins –Snape lo miró con enojo-. Ni siquiera estoy seguro de si debería permitirle realizar los OWLs este año. Dudo que pueda alcanzar al resto de la clase.
Ron estaba todavía furioso por ese comentario en el camino a la práctica de Quidditch esa tarde.
-Ya me harté de Snape y sus amenazas. ¿Qué es lo peor que puede hacerme?
-En realidad, puede hacer precisamente lo que dijo –le informó Hermione, que caminaba junto a ellos con la nariz metida en sus notas de Transfiguraciones-. Si un profesor te reprueba al final del quinto año y tienes que repetir el año, no puedes hacer los OWLs. Eso no ha pasado en Hogwarts en años, al menos en quinto año, pero Marcus Flint reprobó en Transfiguraciones en sétimo año y tuvo que hacer los NEWTs un año más tarde.
-Snape no podría...
-Por supuesto que podría. Es Snape de quien estamos hablando –le recordó Harry-. Hey, ¿qué es lo que está pasando ahí?
Angelina Jonson, la capitana del equipo de Quidditch de Gryffindor estaba en el campo de juego discutiendo con nada más y nada menos que Draco Malfoy, quien sostenía en sus manos lo que parecía ser una pelota de fútbol.
-Estarán jugando en el aire; nosotros, en el suelo –oyó Harry que gritaba el Slyterin cuando se acercaban-. ¿Cuál es el problema?
-¡Nosotros tenemos el campo! –respondió gritando Angelina.
-¡Hey, Neville! –Ron escogió la primera cara amigable entre los espectadores-. ¿Qué está pasando?
Neville volteó hacia ellos.
-Draco recibió una pelota de fútbol para Navidad y quería enseñarnos cómo jugar. El profesor Snape dijo que podíamos jugar aquí, ya que el campo es bueno y parejo y el Quidditch se juega en el aire de todos modos, pero Angelina no nos deja –explicó.
-¿Fútbol? –preguntó Ron, confundido.
-¿Draco? –repitió Harry, incrédulo.
-¿Estás jugando con los Slytherins, Neville? –preguntó Hermione.
-Para tu información: yo soy de Ranvenclaw –le dijo de inmediato la pequeña Minty.
-No es un equipo de Casa –trató de explicar Neville-. Sólo queremos divertirnos un poco, no jugar por puntos.
-¡Viniste a espiarnos, Malfoy, admítelo! –gritó Angelina.
-¡No me llames Malfoy! ¡Mi apellido es Snape!
Eso silenció a todos.
-Uh... ¿Qué? –preguntó Angelina, perpleja.
-Mi apellido es Snape –repitió Draco-. He sido adoptado legalmente.
Crabbe y Goyle asintieron con entusiasmo.
-¡Lo sabía! –gritó Ron-. Sabía que eran parientes.
-Oh, entonces es por eso que sacaste tan buena nota en el examen de Pociones de hoy –siseó Hermione con enojo.
-Oh, no. Papá no me dijo nada sobre lo que estaba planeando –le siseó Draco-. Ni siquiera me enseñó nada sobre pociones para teñir.
Su discusión finalmente se volvió tan ruidosa que Madame Hooch llegó a averiguar qué estaba pasando. Para horror del equipo de Quidditch de Gryffindor, decidió que Snape tenía razón y que le encantaba la idea de iniciar un club de fútbol en Hogwarts.
-Será una alternativa maravillosa para los chicos que no pueden volar bien o que no tienen sus propias escobas –declaró ella-. Y algunos hijos de muggles prefieren el fútbol al Quidditch de todos modos.
Draco sonrió burlón ante le expresión horrorizada de Angelina y guió a su grupo al campo para enseñarles cómo patear la pelota.
Harry suspiró.
-Bueno, tendremos que ignorarlos.
Era más fácil decirlo que hacerlo. Resultaba difícil concentrarse en atrapar la snitch mientras allá abajo Crabbe y Goyle estaban tratando de averiguar cómo dirigir la pelota con los pies en la dirección que querían a pesar de la nieve.
Neville no lo estaba haciendo mucho mejor que los dos matones de Slytherin, pero aparentemente se estaba divirtiendo mucho de todos modos. De hecho, el grupo completo parecía disfrutar inmensamente. Las risas frecuentes desde abajo distraían en forma constante a los jugadores de Quidditch y los chasers no paraban de dejar caer la quaffle.
Cuando Draco tuvo que recogerla para ellos por quinta vez, les gritó:
-¿Están seguros de que no quieren bajar y jugar con nosotros? No pueden perder una bola de fútbol tan fácilmente.
Los Gryffindors no parecieron considerar que eso fuera digno de una respuesta, pero a Draco no le importó. Las cosas estaban siendo grandiosas para él. La mayor parte de los amigos que había invitado a jugar estaban ansiosos por intentarlo otra vez y algunos otros estudiantes se habían reunidos para observarlos. Tal vez algunos de ellos quisieran unírseles la próxima vez.
Si lo hacían, entonces en verdad habría una oportunidad de empezar un club de fútbol, como esperaba la profesora Hooch.
En su camino de regreso en el Castillo, Draco tomó una desviación al gran salón y puso su oferta de tutorías en la pizarra de anuncios. Todavía necesitaba ganar algo de dinero y el simple hecho nadie hubiera cobrado antes por tutorías en Hogwarts no quería decir que los chicos ricos no estuvieran dispuestos a pagar. Valía la pena intentarlo.
Draco sonrió cuando escuchó los murmullos excitados del grupo de segundo año que había estado observándolo poner el pergamino. Pero no se quedó a escuchar lo que decían. En cambio, se deslizó a los calabozos y dentro de la oficina de su padre. Que Vincent y Gregory lo buscaran por toda la escuela. Ya había pasado todo el día con ellos.
Ahora quería estar con su papá. Era una buena sensación el saber de nuevo a dónde pertenecía.
Fin
Notas:
¿Les gustó? ¿Creen que el club de fútbol tenga futuro? Por favor, comenten.
Próximamente:
Espero poder terminar de escribir el primer capítulo de "Cero, cero, Seve... rus" y publicarlo en unas dos semanas, y también empezar a publicar mi fic de Saber Rider al mismo tiempo.
Espero ver a muchos de ustedes en mis próximos fics. Para aquellos lectores que no estarán: gracias por leer y comentar, y hasta siempre. Ojalá hayan disfrutado esto.
