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Avistamiento fatal
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-¿Qué más crees que perdamos ahora, hermana? –Luna tiró su valija sobre la cama y la abrió con fuerza mientras comenzaba a tirar su ropa dentro. –Perdimos a nuestro hermanito, a nuestra hermanita, perdimos a nuestros amigos, nuestra reputación, nuestras hermanas menores están a kilómetros de distancia, nuestros padres irán a la cárcel, nuestra hermana está el hospital, a nuestro vecino lo mataron de un disparo en la cabeza… y ahora perderemos la casa. –Se rio un poco mientras se sujetaba sobre la valija demasiado llena. –¿Me faltó algo, Luan? ¡¿Qué más puede pasarnos?! –Gritó con lágrimas en los ojos.
-Luna… Esto es temporal. –Luan trató de acercarse. Pasó con algo de melancolía por su laptop destrozada y se acercó a su hermana. –Pops dijo que sólo será una semana mientras la policía investiga… luego podremos regresar a casa y… y seguramente atraparán a quien lo hizo. –La imagen de Grouse será algo que jamás podría sacarse de la cabeza. Cuando cerraba los ojos podía ver los ojos vacíos y sin vida de aquel vecino que siempre se estaba quejando de ellas… en los tiempos en que estaban todos juntos.
-¿Regresar? –Luna se dio la vuelta y la miró de forma dura. Se le veía muy afectada y sumamente enfadada por toda la situación. –¿A qué? ¿No me escuchaste? ¡Ya no tenemos nada! ¡Nada! Lo perdimos todo porque Lynn no pudo aceptar que perdió un partido… y nosotras no pudimos ver que estábamos maltratando a nuestro hermano. –Se sentó en la cama mientras se cubría los ojos con las manos. –¿Cómo pudimos terminar así? ¿Cómo?
Luan se sentó junto a ella y colocó una mano sobre su espalda. Luna siempre había querido mantenerse firme por ellas mientras todo esto continuaba, pero esto ya era demasiado para ella. Habían perdido mucho en poco tiempo, y ahora tenían que irse porque algún demente decidió meterse a su casa cuando no había nadie y luego matar a su vecino.
Desearía encontrar un juego de palabras lo bastante bueno para un momento así, pero todo su humor se había perdido desde la repetición del video en la cafetería. ¿Por qué no había hecho nada? Esa pregunta la había estado torturando desde aquella repetición. Debería haberse levantado y darle un buen golpe a Lynn para callarla antes de… de soltar todo eso.
¿Qué podía hacer para consolar a su hermana que no fuera quedarse junto a ella y abrazarla? Se sentía un poco inútil ahora… Lincoln sabría qué hacer, él siempre sabía cómo animarlas. Al menos podía consolarse sabiendo que él estaba bien, junto con Lily. Los dos estaban lejos de todo esto. Pero era lo normal, ellos fueron las verdaderas víctimas.
-¿Crees que volvamos a ser una familia algún día, Luan? –Le preguntó en voz baja. –¿Crees que algún día podamos reunirnos y arreglar todo esto?
Luan abrió la boca para responder con una afirmación. Quería darle esperanzas a Luna, pero en lugar de eso sólo la volvió a cerrar.
-Sí. Eso supuse. –Se levantó y comenzó a ordenar mejor su valija.
Luan no dijo nada más mientras dejaba que Luna ordenara sus cosas, ella también tenía una valija que armar. Suspiró mientras se acercaba al armario, allí había guardado su mejor material en cintas de video, y se alegró de eso. Todos los videos de su laptop se habían perdido cuando el intruso la destrozó. ¿Por qué había hecho eso? Tal vez por la misma razón que algunas de sus cámaras habían sido desconectadas. Un intruso no tenía que ser tonto.
La mayoría de esos videos eran de Lincoln siendo avergonzado, pero también había videos que lo mostraban tomando siestas con algunas de ellas, o cualquier otro momento que le parecía tierno. Otros los mostraban como una familia amorosa que se enfrentaba a problemas cotidianos de la única forma que sabían: mucho caos.
Vio la cinta de video del día de las bromas pasado y se sintió como un monstruo. ¿Cómo pudo hacer que Lincoln pasara por todo eso? De haberlo visto la policía lo más seguro es que la comediante hubiera terminado en la juvenil. Lincoln hizo mucho por Ronnie Anne ese día…
¿Ronnie Anne?
Hasta ahora, Luan no había pensado en la novia de Lincoln. La relación de ambos no era un gran secreto para nadie, lo único secreto era la forma en que ninguno de los dos se había dado cuenta de que su relación era obvia para cualquiera que los viera. ¿Lincoln aún se mantendría en contacto con ella? Por supuesto que sí, esa niña era su novia.
¿Ella sabría dónde está Lincoln?
Luan se quedó congelada al pensar en eso. No había una orden de restricción que impidiera que vieran a Ronnie Anne, ¿No podrían darle un mensaje de su parte? Se sintió como una verdadera idiota por no pensar en eso antes. Lo habían intentado con Clyde, pero el chico se negó a hablarles y dijo que si trataban de ir a verlo llamaría a la policía. Y por el tono de su voz, sonaba enserio. Lo más sorprendente es que fue a Lori a quien se lo dijo.
Por otro lado, después de la pelea que tuvo con Lynn, no debería estar en el mejor estado para verlas. Y mucho menos en cuanto el video salió a la luz. Sería inútil tratar algo con aquella chica.
No podía hacer nada que no fuera empacar sus cosas para irse de casa.
-¿No interrogaran a la familia? –Uno de los forenses preguntó mientras veía el baúl en el piso del laboratorio. Habían necesitado de dos oficiales para moverlo con cuidado. –Por lo que he oído, esas personas podrían ser capaces de hacer lo que sea.
Su compañero negó con la cabeza. –Ninguno parecía saber lo que había ahí arriba, y quieren mantener éste caso en la mayor discreción. Las cosas parecen ser más grandes que un cargo por maltrato infantil. –Se agachó para inspeccionar la tapa del baúl. –Pero hablarán con los padres, parece que esto pudo haber estado ahí arriba por semanas. –Miró a su compañero. –Quizás un poco antes de que todo esto empezara.
-¿En serio? ¿Y nadie sintió la peste que bajaba de arriba?
-El interior del baúl parece estar cubierto con una lona, toda la peste se concentró ahí dentro. –Sacó una mascarilla de su cintura y se la puso. –Así que ya sabrás a que huele. ¡Vamos a abrirlo! –Le gritó a los demás forenses de la habitación.
-Espera un poco. –Se apresuró a ponerse la mascarilla.
-A las tres… uno… dos… tres. –Con un fuerte tirón, abrieron el baúl.
Todos hicieron una mueca de asco mientras toda esa peste concentrada salía. Uno de ellos comenzó a echar el desinfectante para controlar un poco el olor que emanaba desde el interior del baúl. Los ojos de los forenses más cercanos comenzaron a lagrimear un poco mientras se alejaban.
-Sí que apesta. ¿Hace cuánto que estaba ahí arriba? Esto está totalmente podrido.
-Más respeto. –Miró el contenido del baúl. –Pobre chico. –Murmuró mientras veía el cuerpo en posición fetal dentro del baúl. –Por el tamaño, yo diría que es el cuerpo de un niño.
Los vecinos no sabían nada. Algunos vieron una silueta negra que parecía merodear la casa la otra noche, pero no le dieron mucha importancia. ¿Qué le pasaba al mundo de ahora? En los tiempos de su abuelo, todos se alteraban cuando veían a alguien sospechoso rondar la casa del vecino. Su abuelo le contaba historias, le decía que esos eran los tiempos en que todos se preocupaban un poco más los unos por los otros y nadie miraba hacia otro lado. Sus últimos años se la pasó quejándose del mal camino que había tomado el mundo.
Simón terminó de tomar la declaración de aquella mujer, ella había escuchado un ruedo fuerte anoche, pero lo tomó como otro de los videojuegos de su hijo. "Hoy en día los juegos tienen un sistema de sonido demasiado real", le dijo a Simón.
¿Cómo alguien puede meterse a una casa, encerrar a una niña en una habitación congelada, matar a alguien e irse como si nada? La casa tenía sus cámaras, pero todas las filmaciones estaban destrozadas. El intruso tenía que saber del sistema de cámaras, o al menos haberse topado con el mientras merodeaba la casa.
¿Y la sangre? ¿Y el arma? ¿Y el baúl? El intruso debió estar dentro de la casa por al menos un día, quizás mientras él hablaba con Albert. Luego se había dado una vuelta por el lugar y finalmente había matado a Grouse. ¿Pero se metió a la casa por su cuenta o Grouse lo dejó entrar? La cerradura no había sido forzada de ninguna manera.
Éste caso dejaba más preguntas a cada paso que daba, y Lincoln Loud seguía sin aparecer. Había intentado contactar con sus amigos… los que quedaban con vida, pero ellos no sabían nada. Ronnie Anne, quien parecía ser su novia, no tenía ni idea de donde estaba y ya comenzaba a preocuparse. Parece que Lincoln le dijo una mentira de que tenía que ver a alguien de protección infantil para una declaración, y luego no había vuelto a saber de él.
Con Cristina era más complicado. La chica parecía estar todavía afectada por lo que pasó con Lincoln en el parque. Simón se había dado cuenta de cómo su cuerpo temblaba y sujetaba con fuerza su vestido. Esa chica había sido claramente abusada de alguna forma sexual, ¿Por Lincoln? Si no le parecía un asesino, mucho menos un criminal sexual.
Se tapó los ojos de los rayos del sol mientras regresaba a su patrulla. Ayer había sido un día bastante largo para todos. Simón y varios oficiales habían pasado horas explicándole a Albert sobre lo delicado de la situación, había tenido que omitir la desaparición de Lincoln y Lisa Loud, pero eso fue más por miedo de que pudiera tener un ataque cardiaco ahí mismo.
Sus miedos se vieron confirmados cuando Albert sacó un pequeño tuvo amarillo con píldoras en su interior y se tragó una entera mientras hablaban. Ese hombre sufría del corazón, y esta situación podría terminar por matarlo.
En la casa de Grouse ya habían comenzado a reunirse miembros de los medios, algunos de ellos incluso se habían detenido frente a la casa de las Loud para tratar de sacarles algo. Esa familia ya comenzaba a darle lástima.
La radio de su patrulla comenzó a sonar mientras entraba.
-Aquí Simón, por favor, díganme que se trata de Enrique.
-Lo siento amigo, pero tenemos más cuerpos.
Simón suspiró mientras golpeaba el volante de la patrulla.
-¿Quién es ahora, Guillermo?
-Sue y Mónica.
-¿Qué? –Sue y Mónica eran oficiales de policía encargadas de patrullar el área circulante al parque. –¿Cómo? ¿De qué habas?
-Encontraron sus cuerpos hace menos de quince minutos en el parque. Será mejor que lo veas por ti mismo.
Simón maldijo y puso la patrulla en marcha.
Los cuerpos estaban tirados en la vereda del parque, las dos oficiales murieron de un disparo a la cabeza sin posibilidades de defenderse. Lo que extrañó a Simón fue la trayectoria de los disparos: uno le llegó por atrás a Sue y el segundo por el costado de Mónica.
-Por favor, dime que no es lo que parece. –Simón suspiró mientras se levantaba.
-Su patrulla tenía la cámara encendida, podremos ver lo que pasó en cuanto enviemos el video a la estación. Pero yo no tendría muchas esperanzas, ya había rumores sobre las dos…
-Así que Mónica decide matar a Sue y luego suicidarse en pleno parque.
-Sucede, Simón. Y tenemos algunos testigos que afirman que Mónica sacó su arma de la nada y le disparó a Sue por la espalda, luego se suicidó. –Guillermo sacó un cigarrillo.
-¿No tenemos nada más? ¿Eso es todo? –Simón se sentía irritado. Últimamente los cuerpos no hacían más que acumularse uno tras otro, entre ellos niños y ahora policías. Anoche apenas pudo dormir, y sentía que su cabeza estaba a punto de estallar.
-Ya cálmate, te llamé porque Mónica informó de un posible avistamiento de tu chico. –Encendió el cigarrillo con una cerilla.
-¿Lincoln? –Eso trajo toda la atención de Simón.
-Los testigos no pudieron ver bien el rostro del niño, parece que tenía una capucha sobre la cabeza. Sue se había acercado a él con cuidado y el niño no dejaba de gritarles que lo dejaran sólo o algo malo les pasaría, ya sabes, la típica amenaza punk. –Los niños de ahora parecían creer que la policía los dejaría en paz con unas simples amenazas, pero siempre se daban cuenta de su error. –El niño parecía haber estado hablando por celular, ya que comenzó a gritarle algo como un loco y Pum. –Señaló el cuerpo de Sue. –Directo en la nuca. –Señaló una parte del parque. –El niño salió corriendo hacia allá antes de que Mónica se disparara.
-¿Lo encontraron?
-Aún no, pero tenemos oficiales circulando la zona. –Sacó una libreta. –Si es Lincoln, entonces está disfrazado: chaqueta negra con capucha, camisa roja y pantalones azules. –Guardó la libreta. –Algunos vieron mechones de cabello negro o castaño oscuro debajo de la capucha.
Eso explicaría porque les costaba tanto encontrar a un niño alvino. ¿Pero era realmente Lincoln? Miró el cuerpo de ambas oficiales; ambas eran jóvenes y circulaban rumores sobre una extraña relación entre ellas, pero no creyó que pudiera llegar a tanto. ¿Qué había pasado realmente? Quizás el video de la patrulla pudiera darles alguna pista, e incluso identificar al niño.
-Regresaré a la estación para ver el video. Informa de todo a los detectives cuando lleguen, y mantenme informado si ven a Lincoln Loud. –Simón les dio una última mirada a sus compañeras caídas y salió corriendo.
NA: ¿Relleno?
Bien, las hermanas dejaran su hogar por un tiempo mientras la policía trabaja. A Simón éste caso comienza a darle dolor de cabeza y sólo quiere encontrar a Lincoln. ¿Lo logrará? ¿O Nega llegará a él antes de que pueda acercarse demasiado? ¿Qué pasó realmente con las oficiales? ¿Dónde está Enrique?
¿Qué pasará con Lincoln y Lana? En el próximo capítulo regresaré a la perspectiva de nuestro teñido pelinegro favorito.
Nos veremos en el próximo capítulo de Llamadas, es hora de algunas respuestas.
