Alma Dividida

By

Claudia Granger

"Por que aunque el amor esté lejos de ti, otro puede tocar tu puerta

Trastocando tu corazón, dividiendo tu alma"

LVI.

Primero abrió un ojo, luego el otro y finalmente ambos al mismo tiempo, se hallaba en una cómoda habitación, la luz se filtraba débilmente por el amplio ventanal que había a un lado, estaba reposando en una cama enorme, flanqueadas por unas mesitas de noche y al lado opuesto al ventanal, un armario y una peinadora de caoba. Aquel lugar no le era nada familiar

Se incorporo, dándose cuenta que se encontraba muy débil. No tenia idea de donde se encontraba pero debía hallar pronto una respuesta, tocó su vientre para calmar los nerviosos movimientos del bebé que esperaba

- Rayos… - Murmuró al recordar brevemente

Flash Back

Pansy subía las escaleras que daban a su oficina preguntándose quien la solicitaba, al abrir la puerta de la oficina se topó con una desagradabilísima sorpresa

- ¡Zabini! – Exclamó asustada. Un acto reflejo hizo que pusiera una mano en su vientre

Oyó ruidos a su espalda, temía voltearse y dejar de plantar cara a Blaise quien la miraba con una sonrisa demente en su rostro – "Malnacido… es una trampa" –

Pensó

Pero antes de que pudiera reaccionar una voz por detrás bramó

- ¡Desmaius! – Y la aturdió antes de que tuviera tiempo de defenderse. Todo se volvió negro a su alrededor

Fin del Flash Back

Entonces comprendió todo. Estaba en manos de Blaise Zabini y sus compinches.

Nada bueno podía esperar

Se apresuró en acercarse a la ventana pero ni siquiera podía llegar a tocarla, tenía un hechizo repulsor que evitaba cualquier contacto con ella. Corrió a la puerta y estaba sellada. Su varita no estaba en el bolsillo de la túnica

- "Maldita sea" – Pensó preocupada al ver que no sabía como iba a escapar de allí

Unos ruidos se oyeron en la puerta y esta se abrió dejando ver a Blaise enfundado en pijama y una bata enorme color verde botella. La sonrisa que surcaba su rostro no presagiaba nada bueno

- Buenos días querida ¿Cómo dormiste? – Pregunto aquel gusarajo

- Terrible ¿Dónde estoy? – Preguntó ella despectivamente, sin abandonar su actitud altiva y arrogante

- En mi casa… en mi habitación – Dijo acentuando mas la temible sonrisa que se dibujaba en sus labios – Bienvenida al lugar donde siempre debiste estar

Pansy tragó en seco. Estaba en el nido de la serpiente

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Mientras tanto, en el extremo opuesto de la lujosa mansión, una pelirroja se despertaba un tanto asustada, había soñado con Zabini y Nott, Pansy desmayada en el suelo y ella siendo acorralada por cuatro Mortífagos contando a aquellos despreciables malnacidos.

Se levantó pero no lo logró con facilidad, la cabeza le daba vueltas y tuvo que sujetarse de la cabecera de la cama para poder mantener el equilibrio. Se sentía asustada, algo en su interior le decía que aquello no había sido un sueño sino una terrible realidad. Una pesadilla viviente

La puerta se abrió y Harper entró en aquella habitación con una bandeja de comida y una mirada de superioridad que los captores suelen dar a sus rehenes, sabiéndose dueños de todo el control, sintiendo el poder que el miedo les otorga sobre sus victimas

- Weasley… - Siseó la serpiente – Me alegra verte despierta

- A mi no me alegra verte – Espetó ella de muy mala gana – Por mi te pudres

- ¿Qué acaso en aquella cochina casa no te enseñaron modales? – Dijo con fingida dulzura – Se dice "Buenos días"

- No le veo nada de buenos Harper, a pesar del tiempo, tu cerebro sigue sin procesar la información – Dijo ella llena de rabia

Harper dejó la bandeja sobre la mesita de noche que estaba de su lado y lentamente se acerco a ella - Pues acostúmbrate Weasley, serás huésped de honor

- ¡Vaya honor! – Escupió ella - ¿Qué diablos quieren¿Por qué me tienen aquí?

- Si fuera por mi no estarías aquí sola, sino en mi cama – Contestó el con una mirada cargada de asquerosa lujuria al observar las curvas en la figura de Ginny – Pero son órdenes

- Y tu como buen perro del Hortelano no vives ni dejas vivir – Replicó ella ácidamente

- Vine a traerte algo de comer – Dijo señalando con la mirada la bandeja – No puedo entretenerme contigo ahora… Quizás más tarde

- Ni sueñes ponerme un dedo encima porque lo lamentaras Harper – Advirtió

Este sonrió burlonamente – No tienes tu varita y estas aquí encerrada a mi merced, no deberías ser tan desagradable con tu carcelero, ese que podría darte una estancia mas… placentera

- ¡PUDRETE! – Le gritó asqueada

Harper dio media vuelta – Nos veremos en un rato Weasley, que disfrutes tu desayuno

Salio cerrando la puerta tras de si, Ginny corrió y se dio cuenta que estaba cerrada con magia, tanteó y supo que le habían quitado su varita por lo que no sabía como podría abrir aquella maldita puerta. Estaba encerrada con su peor pesadilla

Se acerco a la bandeja, es cierto que tenía hambre, así que sin pensar si aquello estaría envenenado empezó a comer, había huevos con tocino, pan, mermelada y un vaso de jugo de Naranja. Comió con avidez sabiendo que era mejor mantenerse alimentada para así conservarse fuerte. Tenia que resistir aquello hasta que Harry, Draco y los demás las rescataran

Mientras comía pensó en Pansy, seguramente la tendrían igual de aislada, pensó en el bebé y se preocupó, aquello era terrible en su estado

- "Por favor, que Merlín nos ayude a salir de esta" – Pensó angustiada, tratando de mantener la calma

Cosa difícil cuando eres una prisionera

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