XLIV

Una Legendaria DigiXros:

¡Shoutmon Salamander Mode!

— ¡MetalGreymon Chou Shinka!

— ¡Chou Shinka ZeekGreymon!

— ¡DigiXros! ¡Mervamon! ¡Beelzebumon!

— ¡Xros Up Mervamon!

ZeekGreymon, Mervamon, Stingmon y Kumamon encararon a MadLeomon. Ken corrió hasta donde estaban Nene Amano y Kiriha Aonuma. Sin intenciones de presentarse, gritaban órdenes a sus Digimons hasta que ZeekGreymon le puso fin a la batalla con un certero golpe que destruyó a MadLeomon. Este se desintegró y su imagen apareció en el Xros Loader de Kiriha, mientras decía:

—Digimon, Captura completa

Kumamon se acercó a ellos, sonriente, para recuperar su forma de humano: un niño pequeño que usaba un sombrero naranja.

—Ese MadLeomon provocó muchos problemas —comentó Kiriha y miró a los dos que habían ayudado—. ¿Quiénes son ustedes? ¿Por qué nos ayudaron?

—Yo me llamo Ken Ichijouji —dijo el primero y señaló a un gusano de color verde que iba trepando por su espalda hasta posarse en su cabeza—. Y él es mi compañero, Wormon.

—Yo soy Tommy Himmi —sonrió el niño—. Tengo el DigiSpirit Humano y Bestia del Hielo.

—Yo soy Nene Amano —sonrió la chica.
—Y yo, Kiriha Aonuma —dijo el rubio—. ¿Cómo llegaron ustedes aquí?

—Yo vine a ver a Nene Amano —se sonrojó Ken—. Pero ese MadLeomon apareció y no podía quedarme con los brazos cruzados.

—A mi me transportó la Luz de Ophanimon —explicó Tommy—. Al principio no sabía dónde estaba, pero luego vi a ese MadLeomon y al Digimon de Kiriha peleando contra él, por eso supe que me tenía que unir con ustedes, porque Ophanimon dijo que tenía que ayudar a otras Generaciones de Niños Elegidos.

— ¿Qué hacías tú aquí, Kiriha? —preguntó Nene mirándolo.

—Nada—dijo él, sonrojado. Nene sabía que eso era mentira—. Como sea, ese MadLeomon quería algo en nuestro mundo.

— ¿Qué podría querer? —preguntó Nene.

— ¡Matt!

Tai corrió hasta el chico rubio, que estaba parado junto a su Digimon, un lobo metálico de color azul. Matt Ishida sonrió, pero no se movió de su lugar. Cuando Tai se encontró con él, se estrecharon las manos con fuerza. Taiki y Takuya, confundidos, no encontraban palabra alguna. Nanami, sin embargo, estaba un poco perturbada. Y es que precisamente uno de los All Stars, Omegamon, necesitaba que Matt Ishida y Tai Yagami estuviesen juntos para poder aparecer. Matt representaba una amenaza, una amenaza que tenía que ser destruida.

—Llévatelos de aquí —ordenó Takuya a Matt y señaló el edificio donde estaba Kerpymon—. Llévalos a ese lugar lo antes posible.

—Bien —dijo Matt y miró a Tai—. Ya habrá tiempo de explicaciones cuando hayamos salido de aquí —subió a MetalGarurumon y añadió—. ¡Suban, rápido!

Tai y Taiki subieron al lomo de MetalGarurumon. Taiki se dijo en ese momento que quizá no fuese buena idea que Dorulumon se hubiese ido, pues iban muy apretados sobre el Digimon de Matt. Takuya encaró a Nanami que miraba a MetalGarurumon irse, sin decidirse a impedirlo.

— ¡Oye, tú! —dijo Matt girando un poco la cabeza. Tenían que gritar porque la velocidad de MetalGarurumon provocaba un fuerte sonido que molestaba el oído—. ¡El de las gafas! ¿Quién eres?

— ¡Taiki Kudou! —Respondió el chico—. ¡Soy el compañero del Digimon King, Shoutmon! ¡El Sexto Héroe Legendario!

— ¡Matt Ishida! —se presentó el rubio—. ¡Soy amigo de Tai! —Luego se dirigió a su amigo—. ¿Dónde está Agumon?

Sin embargo, Matt no recibió respuesta.

— ¡Llama Fulminante!

— ¡Mazo de Marioneta!

BurninGreymon esquivó por poco el ataque de Puppetmon, tenía que hacer que Nanami soltara el DigiLector y destruirlo cuanto antes. Dirigió una mirada hacia el edificio donde estaban Kerpymon y Seraphimon, deseando que ya los hubiesen rescatado.

Matt y Tai apartaron una gigantesca viga de acero para que Taiki se adelantara.

— ¡Kerpymon! —gritaba—. ¡Seraphimon!

— ¿A quién estamos buscando? —preguntó Matt a Tai.

—A dos Ángeles del Digimundo —explicó Tai—. Te explicaré luego.

Taiki se separó del grupo hasta llegar a un lugar lleno de escombros. Ahí, bajo vigas de acero y nubes de polvo, se encontraban dos Ángeles. Se acercó lentamente a ellos y usó todas sus fuerzas para mover una gigantesca viga de acero que aplastaba a uno de los ángeles. El otro estaba más enterrado que su compañero y había dos Digihuevos en la escena. Taiki comprendió que uno era Ophanimon y el otro sólo podía ser de...

— ¿Kerpymon? —Dijo al ángel y éste asintió con la cabeza—. Kerpymon, soy Taiki Kudou —lo apuntó con su Xros Loader—. Por favor, entra aquí. En mi Xros Loader recuperarás tus energías.

Kerpymon apenas levantó un brazo para señalar a Seraphimon y dijo, con voz débil:

—Este lugar absorbe nuestra energía... Seraphimon no tiene mucho tiempo...

—Por eso, entra en mi Xros Loader —insistió Taiki.

—Esos Digihuevos... —dijo Seraphimon haciendo un tremendo esfuerzo para levantar la cabeza—. Uno le pertenece a Tai Yagami... El otro es Ophanimon...

Seraphimon no resistió más y entró voluntariamente en el Xros Loader de Taiki, seguido de Kerpymon. Taiki se acercó cuanto pudo a los Digihuevos y los tomó en sus brazos, para luego salir corriendo hasta donde esperaban Tai y Matt.

— ¿Los encontraste? —dijo Tai.

—Sí, ahora vamos, Takuya nos necesita —respondió Taiki.

BurninGreymon se había ido, en su lugar estaba Agunimon, que se movía con más agilidad. Sin embargo, Puppetmon era más fuerte que el.

— ¡Mazo de Marioneta!

Esta vez, Agunimon no pudo evitar el ataque y fue derribado. Puppetmon se acercó a él, amenazando con golpearlo con su mazo, cuando de repente...

— ¡Aliento de Lobo Metálico!

— ¡Rowdy Rocker!

MetalGarurumon y Shoutmon llegaron en el momento justo. Tai y Matt llevaban un Digihuevo cada uno, porque Taiki necesitaba usar sus manos con libertad.

— ¡Shoutmon Chou Shinka!

— ¡Chou Shinka OmegaShoutmon!

— ¡MetalGarurumon! —Dijo Matt—. ¡Tú puedes! ¡Acaba a Puppetmon!

—Está bien... —dijo Nanami con frialdad—. ¡Reload Wood Team! —un ejército de Digimons de tipo planta salió de su Digivice. La chica sonrió antes de continuar—. ¡Forzed DigiXros!

Puppetmon absorbió los datos de todo el Wood Team, volviéndose un Digimon gigantesco. Matt, Tai, Taiki, OmegaShoutmon, MetalGarurumon y Agunimon retrocedieron unos pasos. Nanami rió con malicia.

—Supongo que gané —dijo—. Ahora, ríndanse y entréguenme sus Digivices.

— ¡Nunca! —dijo Matt aunque realmente no entendía lo que pasaba.

—Agunimon... —dijo Taiki mirándolo—. Necesito que me prestes tus poderes

— ¿Prestarte mis poderes? —dijo Agunimon confundido.

—Quiero hacer una DigiXros contigo y OmegaShoutmon —explicó Taiki—. Uniremos nuestras fuerzas con MetalGarurumon —dijo mirando a Matt—. Y venceremos a Puppetmon aquí y ahora.

—Hecho —dijo Matt, sabía que en cuanto ganaran la batalla le responderían todas sus preguntas.

—Bien, hagámoslo, Taiki —accedió Agunimon.

Taiki sonrió, pero sin una pisca de gracia.

— ¡DigiXros! ¡OmegaShoutmon! ¡Agunimon!

— ¡DigiXros! ¡Shoutmon Salamander Mode!

El Digimon que tenían enfrente era semejante a Agunimon, pero tenía una armadura dorada parecida a OmegaShoutmon.

Uniendo los poderes de dos Heroes Legendarios, seguramente ganarían esa batalla.

¿O tal vez no...?