Los personajes empleados en este escrito pertenecen a J. K. Rowling

CAPITULO 49: De una batalla perdida

-¿Tienen ya lo necesario? – Mary lucía bastante asustada, tenía un par de maletas junto a ella, Liam procuraba estar lo más cerca posible de él, había escuchado toda la historia pero no podía terminar de creerla, él no podía declararse indiferente a ella, no si se preocupaba tanto por ella al punto de buscar ponerla a salvo de sus enemigos, lo de la magia claro que lo creía y eso solo lo volvía más perfecto ante sus ojos, siendo un hombre normal había sido como la luz para una polilla pero ahora siendo tan extraordinario, un mago, un héroe, el más poderoso y misterioso de todos, ahora con mucha más razón quería estar con él, era su cuento de hadas hecho realidad.

-Eso creo. ¿Cómo haremos para irnos? – la doctora miraba alternadamente a los magos frente a ella, su amigo desde hace cuatro años y una mujer mayor, de aspecto severo y ropas extrañas, ella era la que había llegado para ponerlos sobre aviso del inminente peligro, habían tenido que recoger lo necesario para pasar una temporada fuera de casa, meterlo en maletas lo más rápido posible y estar listas para ser trasladadas. – Mi auto está a disposición si es necesario.

-No usaremos medio normales Mary. Minerva ¿están listos los de la orden?

-A la espera de la señal. – La mujer lo miraba aun como si no se lo creyera, era ya el Snape de siempre, hubiera dado lo que fuera por conocer al otro, al que era libre del pasado pero al parecer había llegado demasiado tarde.

Snape con un pase de varita encogió el equipaje y se lo entregó a su ex compañera de trabajo. Sus sentidos se pusieron en alerta al sentir un cambio en el ambiente, era magos, los podía sentir, se acercó al frente de la casa y miró por un pequeño espacio entre la cortina y la ventana, habían gente fuera caminando y haciendo cosas bastante normales, eso sin tomar en cuenta que eran demasiados para su pequeño barrio residencial y todos parecían muy preocupados por verse despreocupados.

-Están aquí. – Miró a Minerva que de inmediato sacó un galeón y lo frotó entre sus dedos.

-Hemos aprendido trucos nuevos en tu ausencia Snape. – La bruja lo miró casi sonriendo.

-La buena influencia de Miss Granger supongo. – al instante se empezaron a escuchar las detonaciones de las apariciones de los miembros activos de la Orden del Fenix. – Han puesto un escudo anti apariciones ya.

Arthur, Remus, Draco y Kingsley se pararon frente a él. El primero en recuperar el habla fue el Señor Weasley. – Bienvenido de vuelta Severus. Casi parece un milagro.

-Sin sentimentalismos Arthur. – Suspiró – Ya me contaras, cuando acabe esto, lo mucho que me extrañaron. ¿Los demás están en posición?

-Si padrino, todos listos. Somos 25 contándonos a los que estamos aquí.

-Bueno allá afuera calculo que hay unos 40. Minerva, Kingsley confío en que las llevarán a salvo a una casa de seguridad en cuanto quiten el escudo de aparición.

-No tienes de que preocuparte Snape. – El actual Ministro de Magia se paró junto a la Directora de Hogwarts y las dos muggles.

-En realidad espero que esos que están ahí sean todos los Mortífagos que quedan, así todo sería más fácil. Remus y Draco vendrán conmigo. Arthur te quedas a cubrir a Minerva y Kingsley. Volaré sin escoba a través del escudo que han puesto.

-¿Estás seguro de que podrás? – Arthur lucía preocupado

-Todo el plan se basa en que yo pueda hacer eso. – Habló Snape con un dejo de amargura y engreimiento. – Remus y Draco irán en sus escobas detrás de mí, al verme traspasar el escudo esos idiotas tendrán que quitarlo para poder seguirnos.

-Es el momento que aprovecharemos para aparecernos en la bodega de tu librería y de ahí a la posada donde tenemos el traslador. En tu bodega ya hay cinco aurores apostados a la espera de los que puedan seguirnos. – habló Kingsley

-Harry y los gemelos se aparecerán aquí dentro de la casa en cuanto el escudo sea removido para apoyar al Señor Weasley con los que se queden a atacar, los demás colocaran un nuevo escudo anti aparición y vendrán de fuera tomándolos por la espalda para cerrar el cerco.

-En cuanto terminen con todos los que estén aquí se aparecerán en el punto de reunión en el Bosque, solo irán cuando todas las amenazas aquí sean reducidas. ¿Se entendió? – todos movieron las cabezas afirmativamente. – ¿esos aurores en la librería?

-Los mejores, te lo aseguro.

-Bien, es momento. Tengan cuidado y hagan bien su parte.

-¡Sebastian!

-Quédate con Mary y has todo lo que te digan cuando te lo digan Liam, ya hablaremos después los dos. – La sola mirada del hombre sirvió para detener en seco la acelerada corrida que la joven iba a hacer para abrazarse a él.


Harry le había informado de la totalidad del plan, una locura completa a su manera de ver, más que nada porque hasta donde ella podía entender usarían a Snape de cebo para terminar de una vez con los mortífagos restantes, no terminaba de entender porque solo irían dos con él, casi parecía que no se daban cuenta que el grueso de los mortífagos irían tras Snape en cuanto lo vieran. Sentía los nervios a flor de piel, no podía quedarse en la retaguardia con los brazos cruzados a la espera de que le avisaran lo peor, sus amigos estaban peleando, él estaba peleando, ella no podía hacer menos.

-Demian necesito que me ayudes, debo irme, aquí estarás seguro pero necesito que no salgas por nada del mundo de aquí ¿de acuerdo?

-¿Iras a ayudar a papá?

-Si mi niño, iré a asegurarme que todo salga bien y que atrapen a todos los malos.

-¿Papá estará bien? ¿Volverá?

-Claro que si amor, tu padre es uno de los magos más poderoso y hábiles que conozco, yo solo iré a cuidarlo un poco.

-Está bien – se sujetó con más fuerza de la sabana que lo cubría en la mitad de la cama del dormitorio de Snape en las mazmorras.

-Bueno, este es el lugar más seguro en el que podrías estar, solo debes quedarte aquí, mi amigo Harry envió este baúl con tus cosas, ahí seguro estarán muchos de tus juguetes, tu papá lo empacó para ti así que seguro estarán tus favoritos.

-¿Volverás?

-Por supuesto mi niño, volveré y te llevaré a ver a tu papa y podrán volver a estar juntos siempre como antes. – Hermione le dio un beso en la frente apartándole unos mechones de cabello negro, odiaba verlo asustado pero sabía que su padre la necesitaba más que el pequeño en ese momento, estando en Hogwarts, en su despacho no correría ningún peligro, no conocía lugar más seguro, mas ahora con todos los hechizos de protección de ella y los viejos de Snape alzados.

-¿Cuándo vuelvas también te quedaras con nosotros?

-Me verás cada que quieras mi amor. – lo abrazó con fuerza.

-Se valiente, no salgas y espérame que pronto vendré por ti. – Lo soltó y se alejó rápidamente hacia la puerta. –Si necesitas algo llama a Winky, estará feliz de poder traerte comida o lo que tú quieras.

Se colocó su bolso expansible de cuentas cruzado al pecho y sujetó con firmeza su varita, era momento de ir a cuidar del tonto que había jugado con ella y había roto su corazón, no lo hacía por ella ni por él si no por el pequeño que la miraba con unos inmensos ojos negros desde una cama exageradamente grande.


Abrió la puerta con un recio movimiento de su varita y salió de la casa con su mejor mirada de cinismo, muchos de los presentes en la calle voltearon hacia él y sacaron sus varitas, antes de que siquiera alcanzaran a desenfundar del todo el hombre ya se había vuelto niebla oscura y ascendía rápidamente.

Draco y Remus montaron sus escobas y salieron tras él al tiempo que lanzaban hechizos hacia un par de mortífagos que se adelantaron a perseguir a Snape. Al voltear a ver al suelo el joven Malfoy pudo percatarse de un pequeño error de cálculo, no había cuarenta mortífagos, eran muchos mas, aunque parecían estar quietos a la espera de algo, suponía que esperaban ver a Snape atrapado por el escudo. Volteó al frente a tiempo para ver a Snape romper parte del escudo como si fuera el más frágil papel, el detonante para la persecución, solo alcanzaba a escuchar lo zumbidos del viento y los hechizos que les lanzaban, Remus volaba frente a él y algo más adelante la niebla de Snape, esquivaba como podía los hechizos al tiempo que lanzaba cada hechizo que se le cruzaba por la cabeza, solo los que los seguían podían ser cerca de treinta magos ahora enmascarados.

-¡Cuidado! – Remus en su escoba se abalanzó sobre él sacándolo del camino de una maldición, regresándolo a la realidad – ¡Maldición Draco concéntrate o nos mataran! Tú a la izquierda, mantén un protego y esquiva, no te enfrentes hasta que estemos en el bosque. Ahora solo piensa en ser veloz, son demasiados.

Con un movimiento de cabeza de aceptación Draco puso en práctica los años de Quidditch y con toda su magia concentrada en un protego voló tras Snape esquivando los hechizos yendo a toda velocidad.


-¡El escudo cayó! ¡Váyanse ya! – Arthur Weasley se encontraba cubierto parcialmente por un librero que había colocado a posta frente a la puerta para usarlo como escudo, habían muchos más mortífagos de los que pensaron y se preparaba para una batalla complicada.

-Ven con nosotros, son demasiados.

-¡Sigue el plan Minerva! – el sonido de las apariciones de Potter y loa gemelos Weasley los interrumpió y los primeros hechizos provenientes del exterior cayeron sobre la casa, al ver a los chicos llegar los mayores desaparecieron junto con la madre e hija que empezaban a entrar en pánico.

-¡Snape se enojará cuando vea su casa en este estado! – gritó Harry mientras lanzaba maldiciones de trampa a los mortífagos que se acercaban a la casa.

-Encontraron el rastro. ¡Listos para levantar el nuevo escudo! ¡Ya! – grito Fred dando la señal para que los que esperaban reforzaran el escudo y entraran a pelear por la espalda de la línea de mortífagos.

-¡Son demasiado Harry! – George se escondía detrás de un mueble al tiempo que lanzaba conjuro tras conjuro.

-No basta con aturdirlos o atraparlos chicos. Es a muerte. – Harry saltó de detrás del librero en el que estaba junto al señor Weasley y se agazapo junto a la ventana empezando a lanzar algunos sectumsempra, lo suficiente para asustar a algunos de los mortífagos que se acercaban a pelear, alcanzó a ver a Ginny y Neville al fondo del jardín luchando antes de que un hechizo le diera de lleno en el pecho y lo lanzara contra la pared del fondo y no supo más de sí.


Sentía la vieja adrenalina correrle por las venas, procuraba con todas sus fuerzas mantenerse concentrado, no era nada fácil esquivar la miríada de hechizos y maldiciones que le lanzaban, eran demasiados y en otras condiciones hubieran estado perdidos, aun con su magia tan desbocada hubiera quizá podido con diez o quince mortífagos pero jamás con casi cuarenta, pero estos tipos que lo perseguían no parecían ser exactamente los mejores, se notaba la falta de experiencia en batalla, eso lo tenía intrigado, tal vez los mejores se habían quedado en la casa y no habían podido salir cuando volvieron a poner el escudo, eso era una enorme preocupación, rogaba que hubieran podido sacar a Mary y Liam de esa casa intactas. Potter y compañía se las verían mal si en realidad se habían quedado allá todos los viejos mortífagos curtidos en batalla. Esperaba ver a la sangre pura mayores venir tras él. Lo deseaba, enfrentarse a Lestrange, Mulciber, Avery, Macnair, Yaxley, cualquiera de ellos y algunos otros más que hubieran sobrevivido a la Batalla de Hogwarts y que ahora estuvieran queriendo conseguir el puesto del Lord, pero ninguno estaba en el pelotón que los seguía, los reconocería aun con máscara pero nada y eso era demasiado extraño.

Muchos de los hechizos que esquivaba eran maldiciones asesinas, si bien su perseguidores no eran muy diestros parecía que lo suplían con unas increíbles ganas de asesinar, estaban ya cerca de llegar al bosque donde por fin podrían enfrenarse, volteó a ver a sus acompañantes, Remus parecía apañárselas bastante bien esquivando a los enemigos pero Malfoy lucía en aprietos, su escoba parecía empezar a fallar, ¡maldición! Si peleaban en escampado sin nada donde protegerse y acechar estarían perdidos. Dio media vuelta dispuesto a proteger a Draco y ayudarlo a llegar a salvo, pero ante sus ojos un hechizo impactó sobre su escoba haciéndolo perder el control, vio al muchacho caer y con toda su fuerza se lanzó a intentar agarrarlo, dejó de esquivar los hechizos y sintió al menos un par impactar contra él, sus pulmones se contrajeron por la magnitud del golpe, el protego lo salvaba de morir pero sentía el golpe de manera física, aún así persistió en su intento de alcanzar al desmayado Malfoy alcanzando a sujetarlo a poco de que se golpeara contra el suelo, era el inicio del bosque y sin poder controlar del todo su vuelo se estrelló contra las ramas de un frondoso árbol, rodando por el piso intentando cubrir al menos el cuello y cabeza de su ahijado. Se estaban saliendo del plan y eso no podía ser bueno.

Se imaginó que tanto Remus como los mortífagos estarían llegando en cualquier momento, el aire aun le faltaba y sentía un dolor palpitante en el costado, seguramente una costilla rota al golpear contra el árbol, se incorporó tan rápido como pudo y se acercó a Draco que había quedado a unos metros de él, respiraba. No tendrían ni la más mínima oportunidad si se enfrentaban a los mortífagos teniendo que arrastrar el cuerpo inconsciente del chico, debía alejarlos cuanto pudiera, con una onda respiración volvió a hacerse bruma y emprendió camino en dirección a sus perseguidores, ganaría tiempo, los alejaría y dejaría a Lupin encargarse de Draco.

Remus lo vio surgir de entre la espesura del bosque y volar directo hacia ellos, iba solo, ¿dónde demonios estaba Draco? Y ¿qué hacia Snape acercándose en lugar de alejarse? Los alcanzó y lo vio pasar a su lado alcanzó a escucharlo gritarle "Draco", antes de impactar de lleno contra uno de su perseguidores tomándolo del cuello y lanzándolo contra otro dejando a ambos caer al vacío, entendió el mensaje y voló en dirección al sitio del que había parecido.

Snape esperaba ver a los mortífagos usar el vuelo sin escoba, volverse bruma y perseguirlo junto con los demás pero solo vio como caían hasta impactarse contra el suelo, habían perdido sus máscaras, eran solo niños, tal vez quince o dieciséis años, la realidad le dio de golpe, eran sus alumnos, no recordaba ahora sus nombres pero eran sus alumnos, dos jóvenes Slytherin. El momento de distracción le valió un crucio, que si bien no estaba siendo aplicado con todo el rigor que era de esperarse si causó demasiado dolor, como pudo lanzo un expeliarmus contra otro enmascarado tirándolo contra el que le aplicaba la maldición, ambos cayeron como los anteriores, volvió a levantar un protego pero esta vez procuro sacar todo ese potencial mágico que se había acumulado durante esos años sin memoria para reforzarlo, sentía cada hechizo que se impactaba contra su escudo como un golpe a puño cerrado, individualmente sin la fuerza suficiente para hacerle daño, el problema era que en conjunto si empezaban a causarle dolor, ya no quería atacarlos, volaba entre ellos intentando quitarles las varitas, no quería asesinar más, eran niños, todos eran niños, pero se empezaba a sentir agotado, cada vez más hechizos daban contra él, y no era mucho lo que avanzaba en intentar desarmarlos si debía cuidar de no botarlos de las escobas.

-¡Maldición, mil veces maldición! – gritó, lanzándose lejos del grupo de enmascarados que desorganizados lanzaban hechizo en cualquier dirección intentando alcanzar con alguno al maestro pocionista, algunos ya caían a causo de hechizos de sus propios compañeros de batalla.

Eran menos, los que habían caído ya y seguramente unos pocos habían ido tras Lupin, esperaba que el licántropo hubiera podido controlar la situación y proteger a Draco. Se alejó del sitio donde seguramente estaban ellos y empezó a descender, tendría más oportunidad de aturdirlos y amarrarlos sin causarles mayor daño estando en el piso que volando.

Se escondió tras el tronco de un árbol para ganar tiempo y recuperar el aliento, se apoyó en el árbol, estaba agotado y el dolor en las costillas no paraba y sentía lo caliente de su sangre recorrer parte de su rostro, el encuentro con el árbol lo había dejado mal parado. Escuchó las voces de sus perseguidores y al instante empezaron a llover hechizos en todas direcciones, ¿qué demonios planeaban, talar el maldito bosque para dar con él? Salió de detrás del árbol y lanzó hechizos de desarme intentando dañar lo menos posible, un par de rayos verdes dieron contra árboles en los que se había protegido, la maldición asesina. Un expeliarmus lo alcanzó, no lo desarmó pero si lo estrelló contra un tronco, sintió como su hombro de dislocaba por el golpe. Eran demasiados y si no los sacaba de combate de una vez iban a terminar matándolo. Recorrió de árbol en árbol moviéndose agilmente y lanzando maldiciones, eran crucios pero aplicados con un mínimo de fuerza, sería suficiente para dejarlos en el piso, un bambarda lo lanzó por el aire sin que alcanzara a esquivar el golpe por completo fue a dar contra el piso, uno de los chicos alzó la varita contra él, parecía que con temor, solo alcanzó a decir avada cuando el hechizo de Snape le dio directo en el pecho lanzándolo contra un árbol caído, una rama se cruzó a través de su pecho, la roja sangre del chico empezó a brotar a través de la rama, rompiendo por completo la concentración de Snape, él solo había querido aturdirlo.

Perdió su escudo y sintió un serie de Demaius dar contra él, lanzándolo cada uno hacia atrás con violencia hasta que dio nuevamente contra el piso, no alcanzaron su objetivo ya que no perdió la conciencia pero de a poco sentía sus fuerzas abandonarle, quedaban cuatro chicos frente a él, un incarcerous lo dejo atado.

-Es hora de que pagues por tu traición Snape. – uno de los chicos habló, se sintió el odio en el tono de voz.

-Y por todo el dolor que nos causaste, a nosotros y a nuestras familias. – otro más, ni siquiera tenía aun los tonos de la adultez, era un niño, Snape reunió todas la magia que le quedaba, debía protegerse y reventar las sogas, aún tenía su varita entre los dedos, eran tan inexpertos que ni siquiera se preocuparon de arrebatársela.

-Aprendí esto solo para ti, aun cuando se suponía que estabas muerto, lo aprendí soñando algún día tener esta oportunidad – era una voz femenina, era un jovencita la que le hablaba con tanto odio, Snape terminaba de entenderlo, aquellos no eran mortífagos, pero eran hijos, sobrinos, nietos, chicos de la casa de Salazar… ¿qué demonios les había pasado después de la guerra para lanzarse en una misión tan absurda sin siquiera tener buenos conocimientos de batalla? – Espero que conozcas el Fiendfyre, el fuego maldito, ahora sí, no quedará ni rastro de ti Snape. Y luego iremos por tu hijo, sin ti para protegerlo lo podremos llevar y hacer que cumpla su destino, el nuevo Lord, que devolverá a la gloria a nuestras familias.

El odio surgió como lava ardiente en sus venas, no lo pudo controlar, era la salvaje y primitiva magia que fluía a través de él, el ansia sin control de proteger a su hijo, en un solo movimiento rompió las sogas y lanzó la maldición asesina alejándose al tiempo de los otros tres que continuaban parados mirándolo con terror y odio. Sus varitas en alto pero sin atreverse a lanzar ningún maleficio. La joven yacía en el piso inerte, uno de los chicos, el que parecía ser más joven se abalanzó sobre el cuerpo retirándole la capa y la máscara, unos suaves rizos color chocolate se esparcieron por el piso, la vió y su corazón se aceleró dolorosamente, ese cabello, ese color, esa edad, podría haber sido una Hermione en su época de Hogwarts, antes de la batalla final, así, de lejos como la veía, podía ser la Hermione que pasaba las noches en su habitación. Y él había matado a esa jovencita.

El niño abrazaba con fuerza el cuerpo de la chica y lo vio tomar con fuerza la varita de las manos de ella. – ¡Maldito! ¡Avada Kedavra!

No podía dejarse morir, su hijo lo necesitaba, desvió el hechizo como pudo y rearmo un protego alrededor de él, no podía hacer más, o no quería hacer más, pensar en Demian lo hacía querer vivir, pero miraba a su alrededor los cuerpo de esos chicos, cuyas vidas ni siquiera habían empezado y él había extinguido, todos en el piso sin reaccionar, aun los que se suponía solo había desarmado o aturdido. Solo quedaban aquellos tres en pie, enfocó mejor y vio la sangre derramada por todos lados, lo que había sido un área del bosque ahora solo era un amasijo de troncos partidos y cuerpos regados. Mirándolo en perspectiva la batalla había durado muy poco, en realidad casi nada. Desvió como pudo otro avada proveniente del chico en el suelo y se dejó caer de rodillas, por el agotamiento y el arrepentimiento. Tal vez así el desapareciera Demian estaría en buenas manos, seguramente Hermione cuidaría de él. La Orden completa lo haría ahora que sabían de él. Potter y Draco también.

Los dos supuestos mortífagos frente a él se quitaron las máscaras también, había terror en su mirada pero aun así alzaron nuevamente las varitas en su dirección, tres maldiciones asesinas se dirigieron a él, desvió una y las otras dos se perdieron en su escudo pero lo vio empezar a resquebrajarse como si fuera un vidrio.

Quizá si solo los dejaba hacer su trabajo por fin descansaría, Hermione lo odiaba y ahora su hijo estaba protegido, podría cerrar los ojos y descansar y darles a esos chicos la venganza que tanto deseaban. Tres maldiciones se estrellaron esta vez contra su escudo y lo vió romperse en pedazos, estaba desprotegido y listo para entregarse en los brazos de la muerte.

-¡Levicorpus! – se sintió levantado del suelo a tiempo para esquivar las imperdonables, y dejado caer unos metro mas allá, el golpe contra el suelo terminó de aturdirlo, escuchó el sonido de intercambio de hechizos y un protego que se cernió sobre él, reconocía ese toque de magia.

-Hermione – susurró al tiempo que cerraba los ojos.


Holi

Vale decir lo siento? En relidad he estado a full y con tanto en la cabeza que cada que he querido sentarme a escribir no me salía nada coherente…. pero bueno, no he abandonado y no abandonaré, solo que bueno sigo demorándome vidas enteras en actualizar pero bueno aquí esta el cap, espero que les guste, no se si pude narrar bien esto, no tengo experiencia en escenas de batalla pero bue, aquí esta igual. Espero que me cuenten que les parece y sí, por si se lo preguntan, ya entramos al arco final aunque será unos diez cap mas me supongo, porque si les he dado tanto dolor en tantos caps creo que se merecen que reparta dulzura y reconquista en muhcos caps también. Y mas que nada falta la dulce dulce venganza contra Ron y la Skeeter.

Ahora reviews!

Dinas: Si lo se, ha salido re dramática y juro que esa no era mi intención inicial, pero pues es lo que hay, pero lo compensaré, ya veras, si creo q a mi también me gustaría ver esa conversación, prometo tomarlo en cuenta. Gracias por el review.

Bedolla: Si comienza y va a estar difícil pero creo que después de tanto el se esforzara por recuperarla y seguro verlo en eso nos gustara. Gracias por el review.

Tequila: si ya se vienen, deja que salga de esta, ya vez que ha quedado un poco magulladito pero cuando se recupere ira por los que provocaron esto y se va a poner feo. Si tranquila que tu mandato se cumplirá estarán juntos y felices!

Vrunetti: Holaaaa, que gusto que te animaras a dejar un review! Confesión: relei tus historias en este tiempoq eu no actualice, es que de verdad me encantan! Ahora al tema, si fue malo, es un tonto del pelo pero que se le hace, además que ella no se lo puso fácil tampoco no? No lo maté, no tengo corazón para hacer algo asi, pero ya vez que mal si quedó. Espero te guste el cap.

Cullen: Si lo fue, pero por ahí va a pasar algo después, pero eso queda pa el otro cap. Gracias por el review.

Yarisha: Si es tiempo de que Snape pague por ser asi de cabroncete. Te tocará esperar un poco para ver como le parten el alma al pelirrojo pero tranqui que ya llegará, lo mismo va para la reportera y otritos mas. Ya vez que esta algo lastimado ahora pero ya sanará y empezará a repartir! Demian pues si será clave para que terminen de olvidar lo malo estos dos. Gracias por el review.

Anabellatrix: Si aquí la batalla, te gusto? Espero que si, tengo mis dudas por ser mi primera narración de este tipo, lo de Liam pues no podía dejarla aquí porq fijo no resistiría. Si aya falta relativamente poco para el final, pero ya dejaremos un poco el drama detrás para empezar a mostrar la parte mas entregada de Snape en su búsqueda de reconquistar a Hermione, espero resarcir todas las lagrimas por el drama del resto de la historia. Gracias por el review. Lamento la demora, mis disculpas personales ati que incluso me volviste a dejar review pidiendo actualización, no lo pude hacer enseguida pero juro que en cuanto abria un doc de Word para revisar alguna cosa de mi tesis te tenia en mente por la actualización. ^_^

Sin mas me despido, sigo pensando después de tanto y tanto que es una pasada que les guste esto y lo sigan pese a mis demoras y demorotas. Besos y abrazos pa todo el mundo.

Saludos

KAD