Disclaimer:

Naruto pertenece a Masashi Kishimoto, y Dragón Ball pertenece a Akira Toriyama…

Lo que está entre "Comillas" son pensamientos.
Lo que está entre -Guiones- son diálogos.
Lo que está entre —Guiones Largos— son pequeñas acotaciones.
Rubia, Senju y ojimiel para Tsunade.
Morena, ojinegra para Shizune.
Pelimorada y Mitarashi para Anko.
Lo que está entre
Cursivas son recuerdos, es decir, Flash Backs.


*···Capítulo 54: Se disipa la oscuridad, una mirada al pasado···*

/Parte V: Nuestro sacrificio por nuestro hogar…
La masacre del Clan Uchiha. El final de nuestra historia\\

Hacía ya varias semanas que había sucedido la pelea de Hatsumi contra Maeko, y luego de eso, habían venido otras misiones, las cuales ambos jóvenes —Itachi y Bura— habían logrado realizar con facilidad y habilidad, ya sin problemas pues la joven Brief comprendió que siempre era mejor no confiarse en batallas así que al usar sus habilidades como debía ser, había logrado salir ilesa de todas sus misiones…

Y en cuanto a lo que pasó con Ayane:

···

-¡Así es! ¡Tú hijo nos ha estado engañando! Sigue viéndose con esa estúpida de Hatsumi, sigue siendo su novio- dijo Ayane a Fugaku, quien apretó fuertemente los puños, para luego salir del cuartel de policía e ir a su hogar.

"Ese maldito mocoso se atrevió a desafiarme. Me las va a pagar" pensó con ira el Uchiha, mientras iba de regreso…

·.·

Itachi estaba en su casa, había regresado a descansar un poco, o más bien Bura le obligó a que se fuera del hospital para descansar.

-¡Itachi!- gritó Fugaku en cuanto entró a su casa.

"Ya le dijo" pensó el joven moreno, imaginándose que su padre ya sabría la verdad por culpa de Ayane.

-Dime, padre…- respondió tranquilamente Itachi, saliendo de la cocina y yendo a donde su padre.

-¡¿Cómo te atreves a engañarme de esa forma!?- cuestionó el hombre, mirando con molestia a su hijo, quien le miraba serenamente.

-¿A qué te refieres?- cuestionó el menor, fingiendo demencia con respecto a lo que su padre ya sabía.

-¡No te hagas el inocente conmigo! —Gritó— Ya sé muy bien que sigues saliendo con la estúpida de Hatsumi- dijo con odio Fugaku, mirando mal al chico, quien se contuvo para no decirle nada malo cuando escuchó como llamó a la joven.

-No sé de dónde sacaste eso, pero no es verdad. No salgo con ella, ya no- respondió con naturalidad el joven Anbu.

-¡Mientes! Ayane me dijo que no estaba segura de que hubieras dejado a esa chica, por lo que investigó y se dio cuenta de que no era así, además esa misión a la que te fuiste… ¡Fuiste con ella, con Hatsumi! ¡Y después estabas con ella en el hospital!- gritó ofendido y con furia el Uchiha mayor.

-Yo te dije que ya no salía con Hatsumi, y es así… Ella y yo ya no somos pareja y no salgo con ella, lo otro… Hatsumi es una Anbu, de las mejores, pero es novata y está a mi cargo, así lo dispuso el Hokage, yo no tengo la culpa de ello, y por lo mismo fui a verla al hospital, porque está a mi cargo y solo me aseguraba de que estuviera bien. Nada más- explicó sencilla y pacíficamente Itachi, obteniendo una mirada llena de ira por parte de su progenitor.

-No quiero más juegos, Itachi. Termina de una vez por todas con esa joven, o si no…- murmuró amenazadoramente Fugaku.

-Ya lo he hecho padre, pero no puedo hacer más para que me creas además de decírtelo. Sí no me crees, lo siento- finalizó la conversación el joven Uchiha, para después irse a dormir un poco a su habitación, dejando a su padre solo en la sala y rabiando…

···

Ni Bura ni Itachi le dieron importancia a lo pasado, simplemente mientras nadie los viera juntos en la aldea, todo estaría bien, y así su plan continuó, hasta que empezó a llegar el final que ambos jóvenes ya venían venir, comenzando con la muerte de Shisui hasta llegar a la orden final…

-Entonces… ¿Lo harás?- preguntó la sayayin, mirando a su novio con cierta tristeza.

-Sabes qué debo hacerlo…- respondió Itachi, mirando a su novia.

Los jóvenes estaban en la cueva submarina que les pertenecía solo a ellos, y ahora hablaban de aquella orden.

-Pero… ¿Y Sasuke?- preguntó preocupada por el menor, mirando a los ojos al chico, quien le miraba también a los ojos.

Ambos recordaron todos los momentos que pasaron con Sasuke, pues aunque era peligroso que Itachi y Bura estuvieran juntos, siempre hallaban la manera de pasar un rato juntos y a veces también con Sasuke…

···

Bura entraba a la casa de Itachi, caminando con tranquilidad y sonriendo al ver a un pequeño Sasuke que caminaba un poco molesto por el patio de su casa.

-Hola Sasu-chan- saludó la morena con una sonrisa, obteniendo la mirada del niño quien no borró la mueca de molestia de su tierna carita.

-Hmp- se limitó a responder Sasuke, siendo más que obvio su enojo.

-¿Qué te pasa, Sasuke?- preguntó la joven anbu, mirando curiosa al menor.

-Itachi me pego en la frente- respondió en un puchero el azabache, haciendo sonreír un poco a la joven.

-Acércate- pidió la ojiazul, por lo que el pequeño se le acercó inocentemente, siendo recibido por otro pequeño golpe en su frente, solo que la chica le golpeó con solo un dedo a diferencia de los dos que su hermano usaba.

-¡Eres igual a él!- gritó molesto Sasuke, poniéndose la mano en la frente, mientras la joven anbu reía un poco.

-No es así, y te lo demostrare- dijo la chica, tomando la mano que el menor tenía en su frente y quitándola, dándole un beso en donde le había pegado, provocando que el pequeño Uchiha se sonrojara apenado.

-¿Lo ves? Itachi no hace eso- dijo sonriente la pelinegra.

-Hmp- bufó sonrojado y apenado el azabache.

-¿Qué hacen?- preguntó Itachi al llegar y ver a su hermanito con la chica.

-Nada- respondió con las mejillas infladas el pequeño, aunque aún seguía sonrojado, lo que confundió un poco al Uchiha mayor.

-Jeje, ya vámonos Itachi, o se nos hará tarde para nuestra misión- dijo la ojiazul, sonriéndole a su novio quien sonrió un poco.

-Claro; ya nos vamos, Sasuke. Avísale a mama que volveré mañana- dijo Itachi, mirando a su hermano quien asintió aun con un pequeño puchero.

-Suerte- susurró el pequeño.

-Gracias, nos veremos después…- se despidió Bura, acariciando un poco los cabellos del niño para después de una sonrisa, desaparecer junto con su novio…

···

-Has pasado mucho tiempo con Sasuke, supongo que por eso ya lo quieres mucho- dijo Itachi con una pequeña sonrisa.

-Sí, le he tomado cariño a tú hermanito- respondió la morena, dando un suspiro mientras recordaba más cosas al igual que el Uchiha…

···

Era ya algo tarde, pero Bura se encontraba en la casa de Itachi, junto con éste y el pequeño Sasuke. Todos veían una película con tranquilidad sentados en un sillón, mientras que afuera había una lluvia torrencial, cosa que no les importaba pues los tres miraban la televisión con tranquilidad.

-¿Entonces a qué hora llegara tú padre?- preguntó la chica, mirando a su novio quien estaba a su lado derecho.

-Hasta mañana- respondió con sencillez el Uchiha mayor, mirando de reojo a la chica, quien sonrió.

-Y mama debe estar con sus amigas…- murmuró Sasuke, dando un suspiro, pues no soportaba a las amigas de su mama, siempre le trataban como un bebe y le pellizcaban las mejillas y demás tonterías.

Bura rio un poco, mientras miraba un poco al menor.

La película continuó, pero tan solo unos momentos, pues después la luz se fue debido a la fuerte lluvia y a un rayo que cayó cerca de ahí.

El pequeño azabache por instinto se abrazó a la chica, pues era a quien tenía a su lado, debido a que la ojiazul estaba entre ambos hermanos.

Itachi solo suspiró mientras que Bura reía un poco y ponía su mano en la cabeza del pequeño.

-¿Le tienes miedo a la oscuridad?- preguntó la joven al pequeño, quien negó avergonzado aunque sin soltarla.

El mayor Uchiha miró a su novia y a su hermanito y rio un poco mientras se levantaba del sillón.

-Voy por velas- dijo el moreno, yendo a la cocina y buscando ahí dichos objetos para iluminar un poco el lugar.

-No debes temerle a la oscuridad, no te pasara nada…- dijo la joven al pequeño, acariciándole un poco la cabeza.

-¡N-No le temo! Es la… la lluvia- susurró el menor, mirando de reojo la ventana por la cual se apreció un rayo que cayó cerca y seguido de este un enorme trueno que retumbo por todo el lugar, provocando que Sasuke se abrazara más a la chica.

-Ya veo… Pero tampoco tienes porque tenerle miedo a la lluvia, es solo agua, y los truenos es solo electricidad que choca en la tierra, no pasa nada. Estás a salvo aquí- dijo suave y protectora la Brief, acariciando los azabaches cabellos del niño, a lo que este levantó la cabeza y le miró, aflojando un poco el agarre del abrazo.

-Entiendo…- dijo un poco más tranquilo el menor, aunque la conversación fue escuchada por Itachi, quien dio un suspiro y negó levemente con la cabeza, pues el mismo le había dicho eso mil veces a Sasuke y este nunca entendía, solo hacía caso ahora porque estaba frente a una chica. Típicos orgullos, primeramente de hombre y después orgullo Uchiha.

-Aquí están las velas y los cerillos- dijo el mayor Uchiha, poniendo las velas en dos candelabros y luego poniendo estos en la sala, ambos en unas pequeñas mesitas cercanas, iluminando el lugar, tranquilizando más a su hermanito.

-¿Y qué haremos ahora?- preguntó el azabache, mirando a los mayores, ya deshaciendo el abrazo que tenía con la chica.

-Te diré que harás tú: Te irás a dormir, ya es algo tarde- dijo Itachi, caminando hacia su hermano menor, quien le miró feo y bufó.

-No tengo sueño- debatió el niño, aunque no pudiendo evitar bostezar casi en seguida, por lo que se talló un ojo con el puño cerrado.

-Sí claro; a dormir- sentenció el moreno, estando ya al lado del sillón y por tanto del pequeño.

-Hmp, está bien. Pero cárgame…- pidió Sasuke, estirando sus bracitos, lo que le sacó una sonrisa de ternura tanto a Bura como a Itachi.

-Está bien- aceptó el Uchiha mayor, inclinándose y dejando que el menor subiera a su espalda, para después ponerse bien de pie.

-¿Me acompañas a acostar a Sasuke?- preguntó el moreno a su novia, quien asintió y se levantó del sillón, acompañándolo.

Los dos jóvenes llevaron al niño a su habitación, y lo acostaron, arropándolo con varias cobijas por el frío que hacía debido a la lluvia.

-Descansa, Sasuke- susurró Itachi, terminando de tapar al menor.

-Hasta luego, Sasu-chan- murmuró la pelinegra, dándole un beso en la frente al pequeño, quien bufó un poco pues no le gustaba ese `chan´, pero ni modo, se resignaba a que la joven le llamara así.

-Hasta mañana, Niisan. Hasta luego, Yukiko-chan- se despidió ya algo adormilado Sasuke, haciendo sonreír a los mayores, quienes después salieron de su habitación, cerrando la puerta en silencio y luego de eso, volvieron a la sala, en donde platicaron un rato hasta que se hizo más tarde y Mikoto llegó, momento en el que la sayayin se fue de ahí…

···

-Sasuke es un niño muy tierno. Le afectara mucho lo que pasara…- dijo preocupada Hatsumi, mirando al chico, quien asintió, para después dar un pequeño suspiro.

-Lo sé, es por eso que tengo un plan; es bastante drástico y voy a necesitar de tú ayuda- respondió Itachi, agachando un momento su mirada.

-¿Qué plan?- preguntó desconfiada la joven morena, presintiendo algo malo venir… bueno… algo más malo de lo que ya iba a pasar.

-Sasuke deberá odiarme y en un futuro… Matarme- respondió seriamente el Uchiha, dejando helada a la joven ojiazul, quien desde luego negó con la cabeza.

-No, no… ¡Eso no! —Gritó— ¡Esa no es la solución! No debes hacer eso- se negaba la morena, no queriendo aceptar esa idea.

-Es la única opción. Lo siento…- murmuró Itachi, sintiendo como en seguida la chica le abrazaba con fuerza.

-No, eso no…- susurró Bura, sintiendo sus ojos cristalizarse por el llanto que estaba por salir.

-Lo siento, pero deberá ser así: Yo me iré de la aldea, quedaré como un traidor, y en unos años, Sasuke deberá matarme- dijo serio pero lo más suave posible el moreno, correspondiendo el abrazo de la joven, sintiendo ahora las tibias lágrimas de ésta sobre él.

-No, no quiero que te vayas, no quiero perderte… No- susurró la ojiazul entre un silencioso llanto.

-Debes ser fuerte. Esto es algo inevitable…- dijo suavemente el Uchiha, tomando el mentón de la joven y levantando su rostro, haciendo que le viera, y dedicándole una pequeña sonrisa.

-Quiero hacerlo, por Konoha… por nuestro hogar- dijo decidido Itachi, sonriéndole a su novia, quien sonrió levemente.

-Está bien —cedió— ¿En que necesitas que te ayude?- preguntó la sayayin, separándose un poco del chico, limpiándose las lágrimas con la mano.

-Debes alejarte de Sasuke, debes dejarlo solo. Sí te tiene a ti, no se dedicara a odiarme ni a entrenar- dijo con un poco dificultad el ojinegro, no sabiendo como lo tomaría la joven.

-¿Alejarme de él? Pero…- Bura estaba por objetar algo, pero en lugar de eso agachó su mirada un momento.

-Está bien, me alejare de él. Haré todo lo que tenga que hacer… Lo hare por nuestro hogar- dijo con una pequeña sonrisa la joven Brief, aunque en su mirada se veía tristeza y dolor, pues sus celestes orbes habían perdido brillo, al igual que los negros orbes del Uchiha.

-Por nuestro hogar- susurró Itachi, sonriendo levemente.

La joven pareja continuó hablando sobre lo que sucedería, planeando todo y entre el plan de aquella masacre, la chica le hizo una petición a su novio, quien se la concedió con cierta preocupación pero lo hizo, cedió a lo que su chica le pedía…

.·.

·_Horas más tarde_·

···Corporación Capsula···

.·.

Bura miraba el oscuro cielo pues ya era de noche. La chica se encontraba recostada en el techo de su casa, pensando en muchas cosas, demasiadas, pero lamentablemente, todas eran dolorosas y tristes.

"Dentro de poco tendré que decirles adiós a ambos…" pensó la joven, comenzando a llorar en silencio, mientras seguía siendo alumbrada por la luz de la luna.

-¡Bura!- gritó Bulma, quien buscaba a su hija por toda la Corporación.

La sayayin se limpió las lágrimas rápidamente, para después bajar del techo con cuidado e ir a donde su madre.

-¿Qué pasa mama? ¿Me necesitas para algo?- habló melosamente la jovencita, mirando con una sonrisa a su progenitora, quien le sonrió.

-No, nada en especial, solo quiero darte una buena noticia- dijo con cierta felicidad la Brief, acercándose a su hija y acariciándole una mejilla.

-Te escucho…- respondió sonriente la joven, pues de verdad necesitaba una buena noticia para alegrarse un poco.

-Sé que has estado mucho tiempo sola en casa desde hace ya algún tiempo, y todo se debía a los problemas que teníamos en la Empresa, pero ahora ya todo está solucionado, así que tú hermano y yo ya no tendremos que salir tan seguido, y por otro lado, hable con tú padre y le dije que construiría una nueva máquina para entrenar, así ya no habrá necesidad de que salga tanto al espacio y estará más tiempo con nosotros, lo que quiere decir… ¡Que ya no estarás sola en casa! ¿Qué te parece?- dijo feliz Bulma, feliz de ya no dejar sola a su hija pues no le gustaba esto, quería estar con ella para cuidarla.

En cuanto a Bura… Ella no sabía cómo tomar la noticia, pues en parte quería estar con su familia, pero por otro lado ya había hecho su vida en el mundo ninja, así que no sabía que decir, aunque optó por tomar esto con positividad.

-Me parece bien, estoy feliz de que estarán de nuevo conmigo…- respondió alegre la joven kunoichi, sonriéndole a su madre quien le sonrió más…

Luego de hablar un poco más con su madre, la joven se retiró a dormir, aunque era la última cosa que creía poder hacer, pues estaba muy nerviosa y triste por lo que iba a suceder en unos días.

"Al menos… una buena noticia" pensó Bura mientras estaba recostada en su cama, pensando aun en las palabras de su madre…

.·.

·_Días Después_·

···Terrenos Del Clan Uchiha···

.·.

-Ya es hora…- susurró Itachi.

-Lo sé…- respondió la joven ojiazul.

Ambos ninja se encontraban en un campo de entrenamiento que estaba en los terrenos del Clan, los dos estaban ahí recordando el tiempo que pasaron juntos, tanto ellos a solas, como las veces que estuvieron con Sasuke y… Shisui.

Una sonrisa triste adornaba los labios de la joven morena, quien miraba el cielo, recordando cosas sucedidas en ese campo de entrenamiento…

-¿En qué piensas?- preguntó curioso el Uchiha, mirando a su novia.

-En el día en que me presentaste a Shisui aquí- respondió con nostalgia la chica, recordando ese día al igual que su novio…

···

-¿Entonces me presentarás a tú amigo?- preguntó curiosa la joven ojiazul, sonriendo un poco.

-Claro. Él también quiere conocerte…- respondió Itachi, aunque se sentía un tanto culpable de no decirle a su novia que Shisui quería conocerla solo para ver si de verdad valía la pena arriesgar todo por ella.

"Espero que ahora que la conozcas, veas que ella es una chica especial" pensó el Uchiha, sonriéndole a la jovencita, quien le sonrió y luego se dispuso a entrenar un poco mientras llegaba el amigo de su novio.

Luego de unos minutos, Shisui llegó, por lo que la joven detuvo su entrenamiento, y dirigió su vista hacia ambos Uchiha.

-Ven aquí, Hatsumi…- llamó Itachi, a lo que la sayayin asintió y se acercó a ellos, sonriéndole un poco al chico que acababa de llegar.

-Hatsumi, quiero presentarte a Shisui. Shisui, ella es Hatsumi…- presentó el Uchiha menor, mirando a su amigo y a su novia.

-Mucho gusto, Hatsumi; es un honor conocerte…- dijo Shisui con una pequeña sonrisa, analizando un poco a la chica frente a él.

-El gusto es mío, Shisui- respondió con una sonrisa la ojiazul, notando que era analizada, más restándole importancia, pues dadas las circunstancias en que se encontraban Itachi y Shisui, era obvio que este último desconfiara de ella.

Los tres jóvenes se dedicaron a hablar un poco, y en el caso de Hatsumi, se dedicó a conocer más al mejor amigo de su novio.

Toda la tarde los chicos se la pasaron hablando, hasta que el Uchiha mayor quiso hacer una pequeña prueba y se dispuso a pelear con la chica; claro… solo entrenando.

-No la vayas a lastimar ¿eh?- advirtió Itachi a su amigo, quien rio un poco.

-Itachi… —llamó reprochante— Sabes que no me gusta que hagas eso. No necesito que nadie mida sus fuerzas mientras pelea conmigo ¿De acuerdo?- preguntó la joven con orgullo, mirando a su novio con una sonrisa de medio lado.

-Está bien, está bien… Lo siento- se disculpó el ojinegro menor, sonriéndole un poco a la chica, quien le sacó un poco la lengua, para luego alejarse un poco de él al igual que Shisui, quien volvió a reír.

Hatsumi y Shisui se pusieron en guardia, para luego empezar a pelear, y la primero en atacar fue Bura, pues empezó a atacar al chico, midiendo sus fuerzas pues no podía simplemente expulsar su poder sayayin, después de todo: Shisui no sabía que ella era una sayayin, eso fue lo único que Itachi no le contó.

El joven Uchiha esquivaba los ataques de la chica, aunque debía admitir que le costaba un poco, pues era muy rápida y fuerte, mientras que por otro lado, la joven sayayin atacaba con cuidado, esperando los ataques del chico, para en cuanto estos comenzaron, se dispuso a esquivarlos.

Los movimientos de ambos eran observados por Itachi, quien sonreía levemente al ver que su novia y su amigo peleaban muy parejos.

"Ya eres mucho más fuerte" pensó con orgullo el joven Anbu, mirando el entrenamiento aún.

Luego de un rato, los chicos que peleaban, cesaron con el entrenamiento pues ambos estaban algo cansados.

-Sin duda… eres bastante fuerte- alagó Shisui, respirando un poco agitado al igual que la joven.

-Gracias. Tú también eres muy fuerte…- respondió la joven ojiazul, sonriendo leve y calmando un poco su respiración para luego estirarse y dar un suspiro, momento para el cual, Itachi se acercó a ellos.

-Sí ya terminaron… ¿Quieren ir a comer algo?- preguntó el Uchiha menor, mirando a sus dos acompañantes.

-Sabes que no me pueden ver con ustedes, además ya es tarde y debo irme- contestó suave la sayayin.

-Es cierto, ya es algo tarde…- dijo Itachi, mirando el cielo que estaba comenzando a pintarse de naranjas por el atardecer.

-Tal vez otro día traiga comida y comamos aquí los tres juntos, por ahora me debo ir. Fue un gusto conocerte Shisui, nos veremos después. Has mañana, Itachi- se despidió la morena, dándole un beso en la mejilla a su novio para después ir a tomar sus armas ninja.

-El gusto fue mío, hasta luego, Hatsumi- se despidió Shisui, sonriendo leve.

La joven Brief hizo un ademan con la mano para despedirse de los chicos, y luego de eso partió a su casa, es decir a la Corporación…

-¿Y qué opinas?- preguntó Itachi, mirando a su amigo quien le miró de reojo, dando un suspiro después.

-Me equivoque con ella, y contigo también. Fui demasiado severo con ambos, lo siento. Ella es una buena chica y se ve que te quiere mucho- respondió el moreno mayor, arrepintiéndose de lo que anteriormente había pensado de la joven.

-Gracias, Shisui —dijo con una sonrisa— ¿Quieres ir a comer?- propuso Itachi, sonriendo feliz.

-Claro…- aceptó Shisui, sonriendo un poco.

Luego de esto, ambos jóvenes se fueron a comer a la aldea, o más bien a cenar…

···

La nostalgia y la tristeza comenzaban a apoderarse de Itachi y Bura, por lo que simplemente suspiraron un poco, para luego subir a un árbol y mirar desde ahí los terrenos Uchiha y a su gente.

-¿Estás segura de lo que quieres hacer?- preguntó Itachi, mirando de reojo a la chica, quien asintió.

-Ella es mía…- respondió la joven, recordando la petición que su novio le había concedido aquel día que hablaron en la cueva sub-acuática…

-Itachi, tengo algo que pedirte. Algo con respecto a la masacre del Clan- susurró la chica, mirando al joven quien le miró.

-¿Qué es?- pregunto curioso el pelinegro.

-Quiero que me dejes matar a Ayane- pidió la sayayin, con sus celestes pupilas fijas en las negras de su novio, quien se sorprendió un poco por esta petición.

-Bra, yo…- comenzó el Uchiha, estando por negarse.

-Por favor, solo… por favor. Déjame pelear con ella, déjame matarla. Por favor- pidió, casi suplicó la joven Brief, por lo que su novio suspiró y asintió.

-Está bien. Puedes hacerlo- cedió el poseedor del sharingan…

-Gracias- susurró la ojiazul.

Fue un pequeño capricho que Itachi le cumplió a su novia, y tal vez el último…

-Vayan ya- se escuchó la voz de una tercera persona, quien se encontraba a unos metros atrás de los chicos, parado de pie en otra rama.

La sayayin le miró de reojo, y luego miró a su novio, quien le miró.

Ambos chicos desaparecieron, Itachi con rumbo a hacer su deber, y Hatsumi a cumplir su capricho…

·.·

-¿Qué quieres aquí?- preguntó molesta Ayane, mirando de reojo a Hatsumi, quien había aparecido unos metros tras ella.

-A ti…- respondió fríamente la sayayin.

La otra chica se movió rápidamente al sentir el aura de ataque que rodeó a la otra joven, por lo que pudo esquivar el fuerte golpe con el que le había atacado.

-Así que quieres pelear ¿eh?- murmuró la Uchiha, para después activar su sharingan y correr hacia la Anbu que estaba frente a ella…

La pelea comenzó…

Ayane podía pre-ver los movimientos de su enemiga, pero eso era cosa que a la sayayin no le importaba en lo más mínimo pues el hecho de que la otra supiera sus movimientos antes de hacerlos, no quería decir que fuera a poder detenerlos.

-No tienes idea de cuánto te odio, y por fin… podre exterminarte- respondió malignamente Bura, sonriendo de medio lado.

-No me ganaras- dijo la ojiroja, mientras hacía el jutsu bola de fuego, el cual fue esquivado con habilidad por la sayayin quien apareció tras la chica y la pateó en la espalda, lanzándola al suelo.

La joven se puso de pie de inmediato y volvió a atacar a la ojiazul, usando el jutsu de Clones de sombra, creando seis clones, aunque estos fueron rápidamente destruidos por la Brief, quien los atravesó todos con kunais.

-Maldita…- susurró la Uchiha, haciendo más posiciones de manos, siendo detenida por Hatsumi, quien apareció frente a ella y le tomó de las muñecas, para acto seguido, golpearle en el estómago y patearle en el rostro, lanzando así a la poseedora del sharingan varios metros lejos de ella.
Con algo de dificultad, Ayane se levantó del suelo y luego se toser un poco miró mal a su enemiga.

-Te odie, desde antes de conocerte. Y como no odiarte… si tú fuiste el estorbo que se interponía entre Itachi y yo- dijo furiosa la ojiazul, pero permaneciendo con semblante frío, solo dejando que su mirada demostrara su furia.

-Estorbo fuiste tú en mi relación con él. Y aun qué lograras matarme… todo el Clan entero te perseguirá, y se encargaran de hacerte pagar- respondió con enojo la chica Uchiha, mirando asesinamente a la otra chica, quien comenzó a reír.

-Jajaja ¿Qué clan? Si justo en este momento, todo tú clan está siendo exterminado por Itachi- contestó con malicia Bura, sonriendo de medio lado.

Y ante lo dicho por la ojiazul, la ojinegra Uchiha quedó en shock con los ojos muy abiertos, negando apenas con la cabeza.

-Sí, tú amado Clan está siendo exterminado. Y tú… no serás la excepción- dijo con voz apagada y lúgubre Bura, para después sonreír con maldad.

La ojiroja le lanzó varios kunais con bomba a la otra chica, quien saltó hacia atrás y esquivó las explosiones.

-Jaja… Tú crees que será muy fácil matarme ¿no?- preguntó Ayane, mirando a Hatsumi con una sonrisa de medio lado.

-Haber… Yo fui escogida para ser la novia de Itachi por una razón. ¿Recuerdas cual era?- preguntó retóricamente la Uchiha, agachando la mirada un momento mientras aparecía una sonrisa retorcida en sus labios.

La ojiazul se puso en guardia, sabiendo que su `enemiga´ planeaba algo, por lo que se puso seria y alerta.

-Porque soy la mejor joven Uchiha después de Itachi- respondió a su misma pregunta Ayane, levantando después su mirada y mostrando algo que desconcertó a la Brief.

-El Mangekyo Sharingan- susurró la sayayin, para después cerrar sus ojos.

-Demasiado tarde…- dijo orgullosa la poseedora del sharingan…

Bura abrió los ojos, encontrándose en un mundo blanco y negro con el cielo rojo.

-El Tsukuyomi- murmuró la ojiazul, mirando a su alrededor, tomando un poco de aire.

-Ah… así que lo conoces. Bueno, no importa. De aquí no saldrás con vida- dijo con naturalidad la Uchiha, riendo poco después.

-Eso… ¡es lo que tú crees!- gritó la Brief, para después comenzar a expulsar su energía sayayin, lo que sorprendió y confundió a la otra chica.

-¡Tú no podrás salir de aquí!- dijo molesta Ayane, comenzando la ilusión, amarrando a Hatsumi al suelo y creando miles de kunais en el cielo, los cuales apuntaban hacia la ojiazul, quien seguía emanando su energía pero aún no se liberaba el genjutsu, pues estaba preparándose y a la vez recordando un entrenamiento reciente que había tenido con Itachi…

-Tú tienes una habilidad especial- dijo el Uchiha con una pequeña sonrisa.

-¿Una habilidad especial?- cuestionó extrañada la sayayin, ladeando la cabeza confundida.

-Sí. Tú… Bra Brief, tienes la habilidad: De destruir todo tipo de Genjutsu que traten de usar en ti- dijo Itachi, sorprendiendo a su novia.

-Eh… no creo- respondió insegura la ojiazul, sonriendo un poco apenada.

-Claro que sí. No lo has notado, pero es así. Tú tienes esa habilidad por qué tu sangre es sayayin, por tanto, tú poder es ilimitado. Y con ayuda de eso puedes romper cualquier Genjutsu- explicó el ojinegro, haciendo que la chica ladeara la cabeza.

-¿De verdad crees eso? Porque yo no creo poder romper cualquier Genjutsu. Bueno, en nuestro entrenamiento he roto varios Genjutsus tuyos, pero no creo poder hacer lo mismo con todos- dijo algo incrédula la joven Brief.

-Sí puedes hacerlo, inclusive… serías capaz de romper mi Tsukuyomi- dijo el moreno, sonriéndole un poco a su novia, pero sus palabras hicieron que ésta abriera los ojos con sorpresa.

-¿De verdad crees que yo pueda hacer eso?- cuestionó sorprendida Bura, sonriendo con cierta emoción.

-Claro que sí, pero solo hay una forma de averiguarlo…- respondió el Uchiha, activando su Mangekyo Sharingan.

-Pero… ¡Espera! Usar tú Tsukuyomi es cansado y tiene sus contras, mejor no lo averigüemos, no quiero que te pase nada malo- dijo algo preocupada la sayayin.

-Tranquila, no me pasara nada por usarlo una vez contigo, así que despreocúpate- respondió seguro de sí mismo el joven Anbu, haciendo suspirar resignada a la kunoichi.

-Hombre necio…- murmuró la Brief, sacándole una sonrisa a su novio.

-Bien, aquí vas… ¿Lista?- preguntó el moreno, sonriendo levemente.

-Sí, lista- respondió la joven ojiazul, para después sentir como era enviada al Tsukuyomi…

"Puedo escapar de aquí…" pensó la sayayin, cerrando sus ojos y liberando más energía para después soltar sus manos del amarre de la otra chica y hacer posiciones de manos, recordando otras palabras que Itachi le dijo cuándo la había metido al Tsukuyomi…

-También tienes otra habilidad, pero debes descubrirla por ti misma…- eso le dijo su novio.

"Y esa habilidad es…" pensó Bura, abriendo sus ojos y finalizando su jutsu.

-Jutsu Espejo de la Muerte- dijo la ojiazul, liberando una oleada de energía, para que después aquel mundo cambiara y se transformara en un mundo color blanco con rojo, así como la luna cambió de color rojo a color negra; pero no fue todo lo que cambió…

¡Bura y Ayane cambiaron de lugar!

Ahora quien estaba amarrada en el suelo era la Uchiha, y quien estaba libre era la sayayin. Esto sin duda descolocó a la ojiroja.

-¿Qué…? ¿Qué está pasando?- murmuró con temor la poseedora del sharingan al ver como los kunais que anteriormente se dirigían a la ojiazul, ahora se dirigían a ella.

"Esa habilidad es: Reflejar los Genjutsus y dirigirlos a quien los hace, reflejándolos con una fuerza del triple" pensó la sayayin…

Tanto adentro como afuera del Genjutsu, se escuchaban fuertes y desgarradores gritos de la joven Uchiha, quien estaba siendo acribillada por su propia ilusión, la cual se terminó pasado el tiempo necesario, que fueron solo unos cuantos segundos en la realidad aunque mucho más tiempo en la ilusión…

-¿C-cómo? ¿¡Cómo hiciste eso?!- gritó furiosa Ayane, cayendo de rodillas totalmente exhausta, mentalmente hablando.

Bura solo sonrió de medio lado, sacando su katana mientras se acercaba a la chica Uchiha.

-Te diré como…- dijo la ojiazul, caminando hasta estar frente a la otra chica, para luego poner una rodilla en el suelo y flexionar su otra pierna un poco, momento para el cual la poseedora del sharingan levantó su rostro, encontrándose con el de la joven.

La sayayin movió su cabeza hasta que su boca estuvo a unos milímetros del oído de la ojiroja.

-Por qué yo no soy humana, no pertenezco a este mundo, porque soy la hija de un príncipe guerrero, porque todo eso me hace única. Por eso- susurró la Brief, sorprendiendo a la otra chica, quien se quedó muda ante las palabras de la otra chica, y más muda se quedó al escuchar a lo lejos gritos de otros miembros del Clan, gritos que le querían decir que Itachi sí estaba acabando con el Clan Uchiha.

-Y te equivocas: Tú no eres la mejor Uchiha después de Itachi, el siguiente mejor… es Shisui- murmuró la sayayin, para luego sonreír de medio lado, mientras la otra joven permanecía helada y derrotada en el suelo.

-Adiós… para siempre- susurró fría y cruelmente Bura, para después clavarle la katana en el corazón a Ayane, quien escupió sangre.

La joven ojiazul se levantó y en ese momento sacó la katana del cuerpo de la otra chica, dejando que su cadáver cayera en el suelo.

-Eso es lo que te merecías…- susurró gélidamente Bura, para después levantar su mirada hacia el cielo, mirando el atardecer, sintiendo su pecho oprimirse al saber que dentro de poco ya no vería nunca más a su amor…

·.·

El aroma a sangre bañaba aquel lugar en el cual dos jóvenes Anbu se besaban con cariño y dolor, sabiendo que esa sería la última vez que se vieran, la última vez que se besaran.

-No te vayas, te lo ruego por favor…- susurró la ojiazul al separarse del chico, quien negó levemente con la cabeza.

-Sabes que no puedo quedarme- respondió suave el Uchiha, acariciándole una mejilla a su novia, sonriéndole un poco.

-Te amo, te voy a extrañar…- dijo con tristeza la sayayin, abrazando a su novio mientras sus ojos se cristalizaban y comenzaba a llorar.

-Yo también te amo. Nunca olvides lo fuerte que eres, ni cual es tú deber…- susurró el ojinegro, acariciando la espalda y cabello de la joven.

-Lo sé… Vivo para proteger Konoha… nuestro hogar- respondió Bura, aun llorando, sin querer separarse del chico.

-De ahora en adelante te enfrentarás a más rumores, a más acusaciones, y a más señalaciones. Por qué todos creerán que tú también tuviste que ver en esto, porque pensarán que eres igual a mí- predijo el moreno, cerrando sus ojos un momento.

-Y lo soy: Soy como tú, solo que… ellos no verán el trasfondo, miraran sin mirar. Nunca sabrán todo lo que te deben, sino que serás considerado un traidor- murmuró con tristeza la joven, cerrando sus ojos de los cuales aún caían varias lágrimas.

-Estoy listo para eso y para todo lo que vendrá- respondió en voz baja Itachi, dejando que unas lágrimas escaparan de sus negros orbes.

-¿Te volveré a ver?- preguntó en un quedo susurró la ojiazul.

-Nunca. Mi destino es morir a manos de Sasuke, lejos de esta aldea- respondió el pelinegro, sintiendo como la chica se aferraba más a él y guardaba silencio, por lo que él continuó hablando.

-Deberás alejarte de él. Sasuke debe estar solo y debe odiarme. Tú por otra parte… deberás ser fuerte, quizá hasta debas ser más fuerte que Sasuke y yo juntos. Por qué tú te quedarás aquí, y deberás aguantar las palabras y rumores de todos… porque…- Itachi fue interrumpido por su novia.

-Porque ya no te tendré a ti, y porque deberé renunciar a cuidar de tu hermanito. Porque hoy pierdo todo lo que gane en este tiempo. Hoy pierdo lo que más amo en este mundo… Porque hoy me quedo sola…- susurró la joven, complementando lo que le decía el chico, quien la abrazó un poco más fuerte también.

-Sí, porque tal vez seas tú quien soporte más dolor que nosotros dos juntos. Pero yo sé que lo soportaras, y sé que continuaras con tu vida por la fuerte guerrera que eres, no por tu sangre sayayin, no por tú legado, simplemente por ser tú, sé que podrás soportarlo…- dijo el Uchiha, ya separándose de la joven poco a poco, hasta que ambos quedaron frente a frente.

-Llena de odio a Sasuke, ponlo en mi contra; hazle saber que su camino de ahora en adelante es solo entrenar y vivir para matarme. Esa será tú misión…- susurró el poseedor del sharingan, viendo a la chica asentir.

-Eso haré, y después de eso… Me alejare para siempre de Sasuke- dijo decidida la morena, sintiendo su corazón comenzar a quebrarse.

-Te amo…- dijo con una sonrisa triste el pelinegro, limpiando las lágrimas de su novia, quien limpió las de él.

-Yo también te amo…- susurró Bura, sintiendo que se quedaba sin aire.

-Adiós…- murmuró Itachi, separándose de la joven y dando algunos pasos hacia atrás.

-Adiós…- susurró la sayayin con los ojos cristalizados…

Itachi desapareció, dejando a la chica sola bajo el oscuro y nocturno cielo.

Bura se dejó caer de rodillas en el suelo, golpeando este y llorando amargamente, desapareciendo poco después en una nube de humo, volviendo a la Corporación Capsula, pues de momento no quería estar en Konoha…

.·.

·_Al Día Siguiente_·

···Hospital···

.·.

Hatsumi se encontraba curando a Sasuke luego del Tsukuyomi de Itachi, aunque la joven parecía estar muerta en vida, y se veía bastante perdida en sus pensamientos.

-Hatsumi Raiko, necesitamos hablar con usted, venga de inmediato- ordenó el Hokage, quien solo dijo esto y luego salió de la habitación del pequeño Uchiha, quien ya estaba curado pero permanecía inconsciente.

La morena se puso de pie y fue tras el Hokage, siguiéndolo hasta que salieron del hospital, para después llegar a la torre Hokage, en donde ya les esperaban algunos ancianos.

-Es necesario hablar con usted, señorita Hatsumi Raiko- dijo una anciana, para después caminar junto con los demás ancianos y entrar a un salón en donde la joven morena se sentó frente a todos.

-Hay muchos rumores en la aldea, y sabrá que estos no nos gustan en lo más mínimo- dijo una anciana, mirando seriamente a la joven, quien le miró pero bastante fría.

-Un rumor dice que usted participó en la masacre del Clan Uchiha, que usted acompañó a Itachi en ese momento- dijo otro anciano, este bastante conocido: Danzou.

-Como ustedes ya dijeron: Son solo rumores- respondió con cierta tristeza la joven, pues debía actuar naturalmente.

-La duda es el inicio del desastre, todo buen ninja lo sabe. Tú demostraste gran apego a Itachi, es normal que dudemos de ti- dijo el Hokage, mirando con seriedad a la chica, quien solo agachó la mirada, dejando que varias lágrimas resbalaran por sus mejillas.

-Yo no hice ¡Nada! Ni siquiera sé… porque Itachi…- la joven actuó y mintió, pues no debía dejar que los ancianos se dieran cuenta de que ella sabía la verdad.

Los ancianos se miraron unos a otros y miraron al Hokage.

-Está bien, puedes irte…- cedió el Sandaime, no tardando en ver como la chica salía corriendo de ahí con tristeza y dolor.

-Hay que vigilarla- murmuró Danzou, quien no estaba conforme con la respuesta de la jovencita.

-No creo que sea necesario llegar a eso- respondió el Hokage, recibiendo la afilada mirada de Danzou sobre él, para que luego el hombre se pusiera de pie y saliera del lugar…

.·.

·.·

.·.

Bura caminaba de vuelta al hospital de Konoha, pues quería ver como seguía Sasuke; debía verlo para hacer lo que Itachi le había pedido, aunque la chica sentía que ya no podría más, que su corazón se rompería por completo en cuanto abandonara al pequeño azabache…

Sin prisas la joven llegó al hospital y con la misma calma, entró a la habitación en donde ya le esperaba despierto el pequeño Uchiha.

-Sasuke…- susurró apenas audible la joven ojiazul, mientras se sentaba al lado de la cama del niño, quien le miraba con los ojos cristalizados.

-Yukiko…- murmuró el pequeño azabache, para luego lanzarse sobre la chica, quien le abrazó y le acarició el cabello, sintiendo sus azules orbes comenzar a llenarse de lágrimas.

-¿Por qué? ¿Por qué Itachi hizo eso?- dijo el pequeño, llorando desconsoladamente, mientras la pelinegra sentía su rostro palidecer bastante, mientras su mente iba a otro lugar con otra persona.

"Itachi" pensó la ojiazul mientras una lagrima escapaba de su ojo derecho.

"¿Qué voy a hacer sin ti? ¿Y se supone que me aleje de lo único que me queda? ¿Se supone que deje solo a Sasuke? Soy todo lo que tiene. Itachi" pensó la joven, mientras abrazaba más al menor entre sus brazos.

-No lo sé… de verdad que no lo sé- mintió lo más creíble que pudo la sayayin, mientras seguía abrazando al niño, sintiendo un nudo en su garganta, pues lo siguiente era llenar a Sasuke de odio en contra de Itachi.

Pasaron unos momentos, en los cuales la morena puso en orden sus pensamientos, decidiendo que le diría al pequeño Uchiha.

-Sasuke… escúchame- pidió Bura, obteniendo la mirada triste, dolida y llena de lágrimas del niño.

-Tú… —tomó aire— Tú debes vengar la masacre del Clan Uchiha. Para ti ya no hay más camino. Debes entrenar y ser fuerte para que en un futuro… tú tomes la vida de tu hermano, como venganza por lo que te hizo- dijo lo más seria que pudo, sorprendiendo al azabache quien abrió los ojos con sorpresa, pero no fue capaz de decir nada.

-Debes matar tú amor por Itachi, él es un asesino. Mató a Shisui y a todo el Clan. Tú debes encargarte de hacerlo pagar. Debes perseguirlo y matarlo. Él no merece perdón, y debe morir por tus manos- dijo con fingido rencor la sayayin, viendo como Sasuke asentía un poco mientras su mirada se llenaba de odio.

-Eso hare…- susurró decidido el ojinegro, recordando lo que su hermano le había dicho y hecho la noche anterior.

De nuevo hubo silencio en aquella habitación, y este era porque Bura estaba por terminar su `misión´ que Itachi le había dado; ya había envenenado a Sasuke y ahora debía dejarlo solo…

-Sasuke, debo irme…- murmuró apenas la joven, separándose poco a poco del niño, quien la miró con cierta extrañez y tristeza.

-¿Volverás mañana?- preguntó el Uchiha, mirando a los ojos a la chica.

-N-No, Sasuke. Debo hacer una misión, y no sé… Es decir, es una misión de tiempo indefinido, así que no podré volverte a ver hasta… dentro de unos años- respondió lo más tranquila que pudo, sorprendiendo al menor, quien de inmediato negó y la abrazó con fuerza.

-No, no, no, no. No me dejes por favor- sollozó el azabache, abrazándose lo más fuerte que podía a la chica, quien con cuidado lo separó de ella.

-No puedo quedarme contigo, Sasuke. Lo siento…- susurró la joven, para después darle un beso en la frente al niño y limpiarle las lágrimas de las mejillas.

-Pero prométeme que vas a hacer lo que te dije: Entrenaras y te harás fuerte para matar a Itachi. Él es un traidor, y cuando tú lo mates, serás un héroe en esta aldea. Así que… sé fuerte- dijo con una pequeña sonrisa la morena, dándole otro beso en la frente al pequeño, levantándose y comenzando a caminar hacia la salida de la habitación.

-Adiós…- susurró tristemente el pequeño Uchiha.

-Adiós, Sasuke…- murmuró apenas audible la ojiazul, para después salir del lugar, no tardando en comenzar a correr, correr lejos de ahí hacia uno de los campos de entrenamiento.

-¿Qué voy a hacer ahora?- sollozó la chica en cuanto llegó al campo de entrenamiento, dejándose caer de rodillas en el suelo, comenzando a llorar más, pero no tardando en hacer posiciones de manos e invocar a alguien.

-Zuki…- sollozo la joven, abrazando a la perrita, quien bajó sus orejitas con tristeza y se dejó hacer, sabiendo la enorme tristeza que sentía su dueña, y como no, sí esa tristeza hasta ella la sentía, después de todo… la cachorrita estaba ahí por el Uchiha…

-Te tengo un regalo…- soltó de repente Itachi, mientras él y su `alumna´ tomaban un descanso.

-¿Ah sí…? ¿Y qué es?- preguntó curiosa la morena, acercándose al poseedor del sharingan, quien le sonrió un poco.

-Espera aquí…- dijo el ojinegro a manera de respuesta, para luego desaparecer en una nube de humo, por lo que la chica sonrió y se sentó a esperar a su novio.

Pocos minutos después, el pelinegro regresó, apareciendo en otra nube de humo, llamando la atención de la chica, quien de inmediato le miró con curiosidad.

-Mira, este es tu regalo… Te ayudará en muchas misiones, y además de eso, te hará compañía- dijo el ojinegro, sonriendo y mostrándole una pequeña cachorrita a la joven Brief, quien sonrió encantada y tomó de los brazos de su novio al pequeño animalito.

-Hola pequeña…- saludó con una sonrisa Bura, mirando a la animalita quien movía su colita con alegría.

-Muchas gracias…- agradeció la joven, dándole un beso en la mejilla al chico, quien le sonrió feliz.

-¿Cómo se llama?- pregunto Bura, mirando a la cachorrita quien seguía moviendo su colita feliz.

-Es tuya, nómbrala tú…- respondió Itachi, sonriéndole a su novia, quien sonrió mientras pensaba.

-Te llamarás… Zuki- dijo con una sonrisa la morena, mirando al animalito, quien ladró con gusto por su nombre.

-Le gusto- murmuró el Uchiha, siendo mirado por su novia, quien le besó en los labios, beso que el correspondió.

La cachorrita solo miraba a ambos chicos con curiosidad pero aprobación a la vez…

-¿Qué se supone que haga ahora, Zuki?- preguntó con tristeza y dolor la joven, mirando a su perrita, quien le miraba con las orejas bajas.

-Debes hacer lo que le juraste: Seguir adelante y proteger Konoha- respondió el animalito, mirando a su dueña quien le miró aun con sus ojos cristalizados.

-Creo que tienes razón…- susurró la chica, dando un suspiro resignado y limpiándose las lágrimas de sus mejillas…

.·.

···Días Después···

.·.

-De ahora en adelante éste será tú hogar. Con tus conocimientos y fuerza, pronto tendremos lo necesario para destruir aquel lugar que tanto dolor te ha causado. Konoha será reducido a cenizas- dijo con maldad cierto hombre, cierto sannin.

-Así será Lord-Orochimaru…- murmuró cierta joven morena que ahora estaba en el escondite de aquel hombre.

-Kabuto, muéstrale en donde se quedara…- ordenó Orochimaru al peliplata, quien asintió.

-Claro mi Lord- respondió el joven, para después guiar a la morena a una habitación entre las tantas que tenía aquella guarida subterránea…

-Aquí es: Está será tú habitación…- dijo Kabuto al abrir una puerta, dejando pasar a la joven ojiazul quien miró el lugar sin muchos sentimientos en su rostro.

-Gracias…- susurró apenas audible la chica, entrando a su `habitación´ y sentándose en la cama, mirando el oscuro techo sin emoción alguna.

-¿Qué pasa, Hatsumi? ¿Tanto dolor te ha provocado esa aldea que prefieres ya no tener sentimientos?- preguntó el peliplata, mirando con cierta curiosidad a la joven.

-Cállate. Yo simplemente quiero destruir esa aldea, y lo demás no importa- respondió gélidamente la joven ojiazul, posando su fría mirada en el chico, quien rio un poco.

-¿Entonces ya tampoco te importa Itachi?- cuestionó el ojinegro, sonriendo con cierta burla.

La celeste mirada de la chica brilló en maldad, para que en un rápido movimiento llegara a donde estaba el chico y le pusiera un kunai en el cuello.

-Una palabra más… y te juro que no tendré piedad- murmuró fríamente la pelinegra.

-¿De verdad crees que eres muy buena ninja?- cuestionó con burla el peliplata, para luego desaparecer y reaparecer tras la joven, poniéndole un kunai en el cuello, causando sorpresa en la ojiazul, pues ella no vio venir ese movimiento.

-¿Ya tan rápido están peleando chicos?- preguntó Orochimaru, quien se encontraba en el marco de la puerta, a unos pasos tras Kabuto.

Los dos jóvenes miraron de reojo al sannin, mientras de inmediato el chico quitaba el kunai del cuello de la joven, dando vuelta ambos, y mirando al mayor hicieron una pequeña reverencia.

-Lo sentimos Lord-Orochimaru…- se disculparon los jóvenes, aunque mirándose de reojo con molestia.

-Kabuto, no molestes a las visitas… Y tú Hatsumi, no seas mal educada con Kabuto- dijo serenamente el sannin, viendo a ambos chicos asentir.

El hombre se fue, seguido de Kabuto, quien solo miró de reojo a la joven, antes de desaparecer por completo.

La ojiazul suspiró y luego se sentó en su cama de nuevo, aunque mirando de reojo la puerta por la cual se acababan de ir esos dos criminales.

"No puede ser, yo no vi ese movimiento de Kabuto. Él no puede ser mejor que yo… ¿o sí?" se cuestionó un tanto preocupada la joven, para luego suspirar y dejarse caer en la cama, mirando de nuevo el oscuro techo…

···Horas Después···

Hatsumi vagaba por ese que era su `nuevo hogar´… sí claro. En realidad fingía vagar, pues en verdad estaba buscando información sobre ese lugar y los experimentos que Orochimaru tenía allí.

"Aquí es…" pensó la joven, entrando a un lugar en donde había muchos papeles, pergaminos y demás cosas.

Bura se apresuró a buscar información sobre los planes de Orochimaru…

La joven ninja se había infiltrado ahí cuando el sannin y el medic ninja habían ido a buscarla para reclutarla. Lo único que se cuestionaba la chica, era el como ellos se habían enterado de que la aldea y ella, tenían que ver en la masacre del Clan Uchiha.

Entre tantos papeles se debía encontrar la respuesta. Era lo que pensaba la sayayin, pero aunque no encontraba esa respuesta, sí encontraba cosas interesantes sobre experimentos y planes futuros que tenía el sannin.

"Debo llevarle está información al Hokage…" pensó la morena, pero justo en el momento en que iba a guardarse algunos documentos, sintió un ataque por lo que dio vuelta y detuvo a Kabuto, quien estaba por clavarle un kunai en un costado.

-Sabía que tú no eras de confianza…- murmuró el peliplata, atacando de nuevo a la chica, quien se agachó y esquivó el ataque del kunai, pero no esquivó una patada que el joven peliplata le dio en un costado, por lo que la morena cayó al suelo, aunque se levantó de prisa y se puso en guardia.

-Pues tenías razón… No soy de confianza porque yo nunca voy a traicionar a Konoha- respondió decidida la ojiazul, para después sacar la katana que llevaba y comenzar a pelear con Kabuto…

En pequeños descuidos, el peliplata se encargaba de hacerle rasguños a la chica con el bisturí de chakra, y aunque la Anbu sabía curarse, prefería no hacerlo, sino que prefería preocuparse por la batalla y por ganarla, aunque más que nada, ella debía huir de ahí, pues consideraba que lo mejor era ir a decirle al Hokage sobre la información que encontró…

-Voy a ahorrarte el esfuerzo de buscar una ruta de escape…- dijo el Yakushi, apareciendo tras la joven, quien de nuevo quedó sorprendida de no poder leer los movimientos de su oponente, pero fue sacada de sus pensamientos por un golpe en su espalda, y por dicho golpe, la morena cayó al suelo de rodillas y tosiendo sangre.

-Acabo de perforarte un pulmón, y lo próximo que voy a perforar va a ser tú corazón…- dijo con maldad el ojinegro, estando por atacar de nuevo a Bura, solo que ella hizo posiciones de manos y creo un genjutsu.

-Arte ninja: Jutsu ilusorio, oscuridad total…- susurró apenas la ojiazul, momento para el cual todo el lugar se oscureció, así como también el aire se tornó pesado, lo cual aprovechó la chica para levantarse y escapar.

"Genjutsu… Entonces está oscuridad solo…" pensó el peliplata.

-Dispersión…- dijo Kabuto, deshaciendo así el jutsu de la joven, por lo que todo el lugar volvió a la normalidad, y después de esto, el peliplata salió en busca de la chica, quien ya estaba afuera de la guarida, curándose mientras huía saltando de árbol en árbol; pero su huida duro poco, pues el chico le alcanzó y la atacó, por lo que inició de nuevo la pelea, pero esta fue cuerpo a cuerpo.

-No puedo creer que Orochimaru consideré que tú seas su próximo contenedor- dijo el ojinegro, mientras pateaba en un costado a la chica y luego le pateaba un tobillo, haciéndola caer, aunque la joven dio unas vueltas y se alejó de él, aunque haciendo muecas de dolor, por las costillas rotas al igual que su tobillo.

La ojiazul comenzó a curarse, mientras se ponía en pie y se preparaba para seguir luchando.

"Ya no tengo mucha energía, sus ataques son fuertes y desgastan mi poder" pensó la chica, preparándose para el siguiente ataque.

-Ríndete, no puedes conmigo…- sentenció el Yakushi, preparando de nuevo el bisturí de chakra, pero siendo atacado por la morena, pues ella no se daría por vencida, no tan fácilmente.

-Sí que eres necia…- susurró Kabuto, recibiendo un golpe en el estómago pero aprovechando dicho golpe, el golpeó en el pecho a la joven, por lo que ella retrocedió, poniéndose una mano en el pecho, sintiendo que le faltaba el aire.

-¿Duele no? Así se siente el que tú corazón se vaya deteniendo…- dijo con naturalidad el peliplata, viendo como Hatsumi tosía y se ponía una mano en el pecho, curándose lo cual extrañó un poco al joven ojinegro, pues él no sabía que esa chica tenía conocimientos médicos.

Hatsumi se puso de pie y atacó al chico con un jutsu de agua, aprovechando un pequeño riachuelo que se encontraba cerca de ellos.

El agua se trasformó en un torbellino, con el cual la joven distrajo al Yakushi y aprovechó para desaparecer con un jutsu de invisibilidad, huyendo de nuevo, aunque por su falta de energía, el torbellino no duró ni detuvo mucho a Kabuto, quien de inmediato buscó a su alrededor a la joven, sabiendo que esta se encontraba cerca pero oculta buscando la forma de escapar.

-Sal de ahí Hatsumi…- ordenó el peliplata, mirando a su alrededor, encontrando a la chica por lo que la atacó, solo que la morena detuvo el golpe del chico al tomarle la muñeca, y al hacer esto, provocó una fractura en esa zona, mientras pateaba al ojinegro en el estómago de nuevo, solo que está vez Bura se alejó para no ser golpeada de nuevo en el pecho.

-Con eso no me ganaras…- dijo el medic ninja, curándose mientras caminaba hacia la joven, quien sonrió de medio lado, lo que causó una alerta en el chico, pero fue demasiado tarde pues unos papeles bomba que la Brief había preparado, explotaron y liberaron un veneno, por lo que Kabuto se vio obligado a retroceder y no respirar por un momento, momento en el que Bura escapó definitivamente del lugar.

"Maldición, ese chico… es mejor que yo" pensó molesta la morena, sintiendo su pecho dolerle por el golpe, por lo que se puso una mano en esa zona, curando su corazón por completo, volviendo a la aldea, aunque sintiéndose cansada pues hacía días que no dormía ni comía bien, todo por el asunto de la masacre del Clan y de Itachi.

"Lo mejor sera… que vaya con Tsunade" pensó la ojiazul, sintiéndose incapaz de llegar a la aldea, por lo que fue a donde su maestra…

.·.

·.·

.·.

Tsunade recibió a su alumna con suma preocupación, pues desde lo ocurrido con el Uchiha, la joven no comía, ni dormía, solo entrenaba y entrenaba, desgastándose cada vez más…

-¿Cómo que fuiste a investigar a Orochimaru? ¿Y sola? Pudo haberte ido peor, mucho peor…- dijo preocupada la rubia, revisando a la joven, curando algunos raspones y cortadas que tenía.

-Estoy bien…- dijo débilmente Hatsumi, pero sintiendo su cuerpo muy pesado, cosa que notó la Senju, por lo que tomó a la chica en sus brazos cuando esta se desmayó…

·.·

-Todo es culpa de ese maldito Uchiha. Maldita la hora en que se cruzó en la vida de ella…- dijo la rubia, renegando mil y un veces de Itachi, siendo acompañada por otras dos mujeres…

-Tsunade, por favor cálmese…- dijo Shizune, mirando a su maestra, quien bufó.

-Entonces… ¿Hatsumi está muy mal?- preguntó Anko, quien estaba ahí.

La pelimorada había conocido a Tsunade porque Hatsumi las presentó una vez que ella se hizo amiga de Anko, a quien Bura había conocido en una misión y desde esa misión habían sido grandes amigas. Y lo de Tsunade, fue porque Hatsumi confió plenamente en la pelimorada y por eso la llevó con Tsunade. Desde ese día, las tres mujeres junto con Shizune, habían formado una amistad… Por ello se encontraba la Mitarashi ahí, porque presintió que su amiga tenía problemas y había ido a buscar a la Senju para hablarle de ello, pero se encontró con que Hatsumi estaba ahí, en cama, inconsciente por debilidad…

-Sí, ella está muy mal- respondió la de ojos miel, mirando a su alumna con pena y tristeza.

-¡Es que ese Uchiha tiene la culpa de todo! Es un criminal- dijo molesta Anko, preocupada por el estado de su amiga.

-Él no se merece el amor que Hatsumi le tiene…- murmuró preocupada y enojada Tsunade.

Las dos mujeres siguieron criticando a Itachi, mientras que Shizune se mantenía al margen de la conversación, pues no quería criticar a nadie.
Pero de lo que ninguna de las tres mujeres se dio cuenta, era que la joven Brief, aunque estaba inconsciente, podía escuchar lo que decían…

"¡Ustedes ni siquiera tienen idea de nada! Itachi lo hizo todo, ¡lo entregó todo por esa maldita aldea! Yo no quiero… Él me dijo que debo protegerla pero… ¡No puedo! Sasuke y yo… ¡Estamos pagando por una aldea que ni siquiera agradecerá nada! No es justo… no es justo…" pensó entre sueños Bura, mientras que sin darse cuenta un aura dorada comenzaba a rodearla.

Las mujeres notaron ese aumento de energía por lo que miraron a la chica, notando el aura dorada así como que una lágrima rodaba por una mejilla de la Anbu.

-¿Hatsumi?- preguntó preocupada y confundida Tsunade, acercándose a su alumna, al igual que las otras tres chicas.

Los ojos de la joven se abrieron, mostrando sus pupilas las cuales ahora eran completamente azules, y tan solo un pequeño movimiento de la chica y su cabello se tornó color dorado así como su cuerpo expulsó una gran cantidad de energía, por lo que las mujeres tuvieron que cubrirse un poco, sintiendo enormes olas de energía llenar el lugar…

La chica salió volando del lugar sin decir nada, pero teniendo un rumbo fijo en mente: Konoha.

-¡Hatsumi!- gritaron las tres mujeres, mirando a la chica irse.

-Pero… ¿A dónde va?- preguntó Anko, mirando el hueco del techo por donde se había ido la muchacha.

-¿Y cómo es que puede volar?- preguntó sorprendida Shizune.

-¡Konoha! Ella va hacia haya…- dijo alarmada Tsunade, para luego salir corriendo del lugar, seguida de las otras dos mujeres…

·.·

-Hatsumi- dijo Tsunade, apareciendo frente a la joven al pararse sobre la rama de un árbol grande, y debido a su aparición la chica detuvo su vuelo.

-¿A dónde vas?- cuestionó la rubia, mirando seriamente a su alumna, quien solo sonrió de medio lado con maldad pura brillando en sus azules orbes.

-A destruir la aldea oculta entre las hojas- respondió fríamente la sayayin, sorprendiendo a su maestra y a las otras dos kunoichis que llegaron justo a tiempo para oír eso.

-Pero… ¿Por qué? ¿Qué te ha hecho la aldea?- cuestionó Anko, subiendo a la rama donde estaba Tsunade al igual que Shizune.

Las tres mujeres miraron expectantes a la joven ahora rubia frente a ellas; la sayayin por su parte, solo agachó un momento la cabeza, dejando que pequeñas lágrimas recorrieran sus mejillas.

-Porque…- susurró la Brief, para después levantar su rostro y mirar con furia a las mujeres frente a ella.

-¡Porque todo lo que me pasa es culpa de su maldita aldea!- gritó la ojiazul, apretando fuertemente los puños, aunque sus palabras no fueron entendidas por las mayores.

-Pero… ¿A qué te refieres?- cuestionó Shizune, con notable confusión.

-¡La culpa de todo la tiene ese maldito Uchiha!- gritó Tsunade, obteniendo la gélida mirada de la joven Anbu, mirada que le heló la sangre por un momento.

-No, la culpa de todo la tiene esa maldita aldea. Ahora… ¡Quítense de mi camino antes de que las mate!- gritó con odio y rencor la sayayin.

La Senju dudó por un momento, y estuvo por quitarse del camino de la chica, pero después de todo, decidió no hacerlo…

-No, no dejare que destruyas Konoha- respondió la ojimiel, poniéndose en guardia para detener a la menor, quien solo rio un poco.

-No es tiempo para ser heroína Tsunade… Suficiente tengo con el `héroe´ que salvó a la aldea, sacrificando todo- dijo Bura con burla pero la última frase la dijo con dolor, mientras volvían a salir lágrimas de sus ojos.

De nuevo las palabras de la joven no las entendieron las otras tres, quienes solo se miraron entre ellas, poniéndose en guardia las tres.

-No dejaremos que destruyas Konoha- dijo seria pero preocupada Anko, mirando con tristeza a su amiga.

-No me importa lo que ustedes traten de hacer, no me detendrán- respondió fría pero aun dolida la joven Anbu, para luego concentrar su energía para hacer una explosión a su alrededor, pero fue detenida por Tsunade y Anko que le atacaron, aunque claro… Bura detuvo los golpes de ambas mujeres, para después lanzarlas al suelo.

Las dos mujeres se pusieron de pie rápidamente, mientras que ahora Shizune atacaba con senbon envenenadas a la joven, quien solo las esquivó con facilidad y lanzó una ráfaga de aire a la ojinegra, lanzándola algo lejos por el viento, pero aun con eso, Shizune no estaba mal herida, solo tenía algunos golpes.

-No habrá manera de detenerla, parece invencible…- murmuró Anko, mirando a Tsunade, quien solo negó.

-No importa cómo, pero debemos detenerla ¡ya!- respondió la Senju, levantándose y poniéndose de nuevo enfrente de su alumna.

-¿Aun no entiendes que no pueden detenerme?- preguntó seriamente la sayayin, deteniendo los ataques de su maestra, evitando golpearle pues aun con todo, no quería matarla ni lastimarla.

-¡Ya sé…!- dijo Shizune, haciendo posiciones de manos, obteniendo la atención de la pelimorada.

-Anko, ve y entretén a Hatsumi junto con Tsunade- dijo la morena, a lo que la Mitarashi asintió y atacó a su amiga.

La sayayin esquivaba de forma muy sencilla los ataques de las dos mayores, o eso hasta que se quedó inmóvil un momento…

-¿Qué… me pasa?- murmuró la ojiazul, quedándose estática, momento que Tsunade y Anko aprovecharon para golpearla en el estómago, golpes que provocaron que la Brief cayera al suelo estrepitosamente, pudiendo moverse de nuevo pero solo por unos segundos.

-Bien hecho Shizune…- felicitó la Senju, haciendo posiciones de manos y deteniendo de nuevo a su joven alumna, paralizándola.

-Un jutsu de parálisis…- susurró Anko, mirando como Hatsumi se mantenía inmóvil, de rodillas en el suelo.

-Así es…- respondió Shizune, manteniendo el jutsu de parálisis para que la joven no se pudiera mover.

-Anko, apoya a Shizune o si no, Hatsumi escapara- pidió Tsunade a la pelimorada, quien asintió y copió sus posiciones de manos, deteniendo a la ahora rubia, quien solo levantó la cabeza y las miró con odio.

-Creen… ¿¡Que con eso me van a detener?!- gritó la ojiazul, expulsando energía y zafándose un poco de aquel jutsu, yendo con ira hacia las tres mujeres.

"Perdóname Hatsumi…" pensó Tsunade, esquivando un golpe de su alumna pero aprovechando para golpearla en el cuello con cierta fuerza, provocando cierta debilidad en la sayayin.

-Tsunade…- susurró Shizune, viendo como su maestra golpeaba de nueva cuenta en el cuello a Hatsumi, por lo que ella cayó al suelo, perdiendo ese color dorado en su cabello, así como también perdiendo energía.

Los orbes azules de la joven habían vuelto a la normalidad, pero en esa mirada ya no había brillo, se encontraba opaca y llena de tristeza…

-Itachi… yo… lo siento- susurró Bura, cayendo en cuenta solo hasta ese momento, de lo que estuvo por hacer.

Después de esas palabras, la Brief perdió el conocimiento, siendo observada con tristeza por su maestra, su compañera y su amiga…

·.·

-Itachi…- murmuraba la sayayin, recostada en un cama, delirando.

La joven llevaba ya casi un día completo delirando. Desde que fue detenida por su maestra, había tenido fiebres y delirios, los cuales eran observados con gran preocupación por las tres mujeres.

-Hay que sacarle provecho a su estado…- decidió al fin Tsunade, acercándose a su alumna menor y sentándose a lado de la cama.

-¿A qué se refiere?- preguntó Anko con confusión, mirando las acciones de la rubia.

-Debemos saber a qué se refería Hatsumi, a que se refería con todo lo que dijo, y sobre todo, debemos saber porque quería destruir Konoha- respondió la Senju, tomando con suavidad la mano de la delirante Anbu.

-Pero… Tsunade, esto no funcionara; Hatsumi delira, no creo que nos diga nada real- objetó Shizune.

-Lo sé, pero entre sus delirios debe decirnos una verdad, solo hay que saber que preguntas hacer…- respondió seriamente la ojimiel, mirando a la joven inconsciente.

-Hágalo; tenemos que saber la verdad- apoyó la Mitarashi, mirando a la Senju, quien asintió.

Tsunade comenzó a preguntarle cosas a Hatsumi, algunas eran contestadas directamente, otras eran solo delirios, pero entre tantas cosas que la joven dijo, reveló la verdad, reveló el sacrificio que Itachi y ella habían hecho, lo que sin duda sorprendió a las tres mujeres ahí presentes…

-Eso no puede ser…- murmuró Tsunade, mirando un poco a las otras dos.

-La masacre del Clan… fue para proteger Konoha- susurró Shizune, impactada al igual que las otras dos.

-Pero aun así… Itachi es el culpable de todo; su decisión está matando a Hatsumi- susurró la Senju, frunciendo un poco el ceño, dirigiendo su mirada a su alumna Anbu, acariciando sus cabellos un poco, para luego seguir hablando…

-Hatsumi está así porque no ha comido, no ha descansado, está en depresión. Todo esto es culpa de él, de Itachi- dijo con rencor la rubia.

-¿Qué haremos ahora?- preguntó Shizune, mirando a su maestra, quien la miró de reojo.

-No hay otra opción… Usaré un jutsu prohibido en ella- sentenció Tsunade, sorprendiendo a las otras dos mujeres.

-¿¡Qué?! No, ¿acaso perdió la cordura?- preguntó Anko, oponiéndose a lo que sugería la mujer.

-Pero… ¿Qué clase de jutsu? ¿Qué planea ahora, Tsunade?-preguntó un poco atemorizada Shizune, mirando a su maestra con preocupación.

-El jutsu prohibido que usare, será un jutsu sellado de memoria, y lo usaré para sellar todos los recuerdos que Hatsumi tiene sobre Itachi Uchiha. Todo lo que tenga que ver con él, será sellado en una parte inconsciente de su mente- explicó con sencillez la rubia, sorprendiendo más a Shizune y Anko.

-¡Claro que no!- se quejó la pelimorada, mirando mal a la mayor.

-¿¡Entonces quieres perder a Hatsumi?!- gritó la Senju, mirando con dolor a la Mitarashi, quien retrocedió un poco a su negación.

-Tú la estás viendo —señaló a la morena delirante— Hatsumi se está destruyendo por haber perdido a ese maldito Uchiha. Ella no va aguantar estar sin él. La única forma de que sobreviva… es sellando su memoria, y lo sabes Anko- dijo seriamente Tsunade, viendo como la pelimorada agachaba la mirada.

-Además también está esa transformación, ¿Qué haremos si vuelve a transformarse así? Tal vez la próxima vez no podamos detenerla, y destruirá la aldea y quien sabe que cosas más hará. Es mejor que la detengamos ya- finalizó la rubia, terminando por convencer a la Mitarashi.

Shizune solo miró con tristeza a Hatsumi, sabiendo que lo mejor era hacer lo que su maestra decía, pues Tsunade tenía razón en ambas cosas: En que Hatsumi podía morir si seguía así, y en que era peligrosa para la aldea mientras tuviera todos sus recuerdos…

-Está… bien- cedieron al unísono Anko y Shizune…

···Horas Después···

-Ya está todo listo…- susurró Tsunade, terminando de pintar pequeñas letras en los brazos de la joven Brief.

Anko solo suspiró un poco, cerrando las cortinas del lugar donde estaban, mientras que Shizune terminaba de pintar letras en el cuello de Hatsumi.

-Bien, empecemos…- decidió Tsunade, para que unos segundos después, comenzara a hacer posiciones de manos, viendo como su alumna abría un poco los ojos.

-¿T-Tsunade?- susurró apenas audible la ojiazul.

-Lo siento mucho Hatsumi, pero ahora olvidarás y ya nunca recordaras. Aquí se acaba tú dolor. Aquí… termina tú historia con Itachi Uchiha- dijo seria pero triste la rubia, para luego poner sus manos a los costados del cuello de la sayayin, quien soltó un grito de dolor, mientras arqueaba su espalda en la cama, retorciéndose por el dolor que llenaba su cuerpo y sobre todo su pecho y cabeza…

Uno a uno, sus recuerdos fueron sellados, mientras que en su nuca aparecía el nombre del hombre que amaba, nombre que poco a poco era atravesado por una cadena que se hacía más y más visible, cadena que se formaba con las letras que estaban escritas en su cuello y brazos, letras que desaparecían poco a poco.

-¡Itachi…!- gritó la joven, derramando más lágrimas, tanto por sus recuerdos, como por el dolor que sentía.

-Solo… olvida…- susurró Tsunade, terminando con el sellado, momento en el que la joven Brief cayó inconsciente, pero esta vez sin delirios; ya no había nada porque delirar, ya no había nada en su corazón, se había quedado vacía, pues ese jutsu se llevó sus sentimientos junto con sus recuerdos…


/CONTINUARA…\\\


Agradecimientos:

bulmiita uchija: A mí también me gustaría tener en mi poder estos animes *w* y no te preocupes, a mí también se me pegan expresiones o frases de los personajes xD

daniela rivera s: No tarde nada en ponerle conti! :D me siento feliz, jeje, y no este capítulo fue el penúltimo, el siguiente sí sera el final xD y pues… será un final extraño owo solo espero que les guste xD

inochan-uchiha: Sí pobre Goten, ahora ven que él no era el malo de la historia, jojo. Y lo sé, me tarde y me disculpo por eso D:

Erza Fullbuster LOVE: Sí, Sasu-chan xD tan tierno pero orgulloso. Y pues ahora me propuse subir rápido el capítulo y lo logré… ¡hurra! xD

Momoko123: Ya hablamos por PM pero igual por aquí te agradezco que leyeras ^_^

SamusTorresMcCartney: Allí estuvo todo x3 la masacre y la despedida de Bura y Sasuke Q_Q

EOHM-Vegeta: Que bueno que te guste :3 y la historia de Naruto x Bura… no creo poder hacerla xDU por muchas razones, las principales son: no tengo mucho tiempo últimamente, y la pareja no me inspira, de hecho llegué a pensarla pero no se me da nada con ellos D: lo siento u_u

¡Gracias a ustedes por comentar!

Ahora… con este capítulo se cierra un… ¿arco? Creo que sí se le puede llamar así xD se cierran los recuerdos de Bura y… ya viene lo triste Q_Q el próximo capítulo será el final. Bura despertara con sus recuerdos y pues sucederá un final inesperado.

Les doy otras pequeñas aclaraciones acerca de este capítulo…
Las edades: Sasuke 7, Bura 13, Itachi 13, Kabuto 14, Shisui 15 —según yo, en realidad no sé por cuantos años se lleve con Itachi pero le pondré que es solo por dos— Y en cuanto a Kabuto, es casi de la misma edad de Itachi y Bura, es solo unos meses mayor que ellos ^_^
La terminación ``chan´´ es para mujeres y niños pequeños, pero digamos que en niños suena algo cursi, por eso a Sasuke no le gustaba que Bura le dijera así.
Danzou es uno de los ancianos de Konoha, no sé qué tanto lo conozcan, pero de pronto ya saben eso en el caso de que no lo conocieran.
Detrás de la masacre del Clan Uchiha hubo varias personas y cosas, pero no las dije para no hacer spoiler —adelantos— en el caso de que no conozcan la historia completa de la masacre.
La persona que estaba detrás de Itachi y Bura antes de comenzar con todo, es otro implicado obviamente en la masacre, solo quienes saben la historia sabrán quien es él, aclaro que NO es Danzou.
La edad de Kabuto, pues en realidad calculé la edad que tenía cuando conoció a Orochimaru, así que sí no me equivoco tenía alrededor de 14 años cuando se unió al sannin, así que tenía poco de haberse unido a Orochimaru en este capítulo.

Esas son todas las aclaraciones, creo; sí se me pasó alguna me preguntan y les respondo en el próximo capítulo n_n

Pues… ya vieron porque Sasuke y Bura se quieren tanto: Porque los dos hacen todo lo contrario de lo que Itachi les manda xD

Es todo, y… pues nos leemos en el último capítulo n_n… Q_Q es triste.
Gaara: Aclara bien que aquí se acaba el Flash Back
¡Ah sí! :D pues ya aquí terminan los recuerdos. El siguiente capítulo será en el presente, aclaro y reafirmó esto xD siguiente capítulo volvemos al presente.
Y también olvidaba decirles que probablemente me tarde un poco más en subir el último capítulo. Tal vez lo suba dentro de dos semanas, pero no sé, tratare de subirlo pronto ^^
Ahora sí, es todo:
Sayonara sensuales lectores!

¿Review?