-Antes de ir a la casa de tu tío, quiero que de una vez nos tomemos las medidas de los trajes que usaremos en la fiesta.

-Abuelito, temo que el tío Andrés salga antes de que lleguemos, siempre anda muy al pendiente de sus negocios. Mejor déjame ir a verlo sola, ya luego te alcanzo con tu sastre.

-De ninguna manera además quiero que me ayudes a elegir el corte de tela, generalmente tu tía es la que me acompaña.

Candy blanqueó los ojos , sabía que su abuelo era terco y no lo haría cambiar de opinión.

-¡Era ella! ¡ Candy está viva! Vine a Londres por mis hijos pero ahora mi prioridad será ella-pensó David Sackler.

Candy ayudó a su abuelo a elegir el corte para que le hicieran su traje, luego fueron con la modista le tomaron las medidas a ella, cuando llegaron a la mansión del vizconde no lo encontraron, el mayordomo les dijo que había partido a Escocia con su invitado.

-Si Conde August, tuvo un huésped muy importante y se fueron juntos a Escocia.

-Viste abuelito ¡ya no lo pude alcanzar! ¿Cuándo va a regresar? ¿Quién era ese invitado?

- Al parecer es canadiense, tiene una mina de oro según escuché, dijo que estaría aquí para el cumpleaños del Conde.

Candy se quedó como sonámbula al escuchar de la mina

-Hija ¿qué te pasa?

-Por un momento recordé a Albert

-¡Que despistado soy! ¡Me acabo de acordar que ya le había enviado la invitación a tu tío!-dijo el Conde fingiendo.

-Ya ni modo, ahora esperaré a verlo hasta el día de tu cumpleaños—Un canadiense con una mina ¿Será que conoció a Albert?-Pensaba Candy

Durante el camino Albert admiraba los paisajes.

-Sin duda es hermoso este lugar-comentó

-Me alegra que te estés recreando la vista, este paseo te ayudará a superar la muerte de Candy.

Pasaron unos días y llegaron a la villa del vizconde donde se encontraba Rebeca con los niños.

-¡Andrés! No te esperaba sino hasta el próximo mes.

-Traje un invitado, espero que lo atiendas bien.

-Tú sabes que suelo ser buena anfitriona con tus invitados

-Eso espero.

Casi se le cae la quijada al suelo cuando vio descender a Albert del carruaje.

-¿Es William? ¿Por qué vino contigo?

-Primero deja que nos acomodemos, queremos descansar antes que te digamos el motivo por el que hemos venido.

-No seas tan misterioso y dímelo de una vez.

-Ya te dije que no mujer, déjanos descansar

-Señora Rebeca, me alegra verle-dijo Albert al mismo tiempo que le daba un beso en la mano.

-William, es inesperada tu visita, sigue al lacayo él te llevará a tu habitación.

Andrés besó a sus sobrinos los hijos de Abigail y les dio los regalos que les había llevado. Se fue a su habitación y luego de dos horas Rebeca indagó.

-Ahora dime ¿Por qué está William aquí?

-Amor, debes ser fuerte.

-¡Me estás asustando! ¿Qué ocurre?

-Recién me acabo de enterar, al parecer hubo un incendio en Chicago—Andrés le tomó la mano a su esposa –Candy falleció en él

-¡No puede ser cierto! ¡Candy no pudo morir! ¡Ella no!- Rebeca se puso como loca y tuvieron que llamar al médico para que le diera un tranquilizante.

-Se lo tendremos que decir a Abigaíl-le comentó Andrés a Albert

-¿Abigail está aquí? –preguntó Albert desconcertado

-La villa de Douglas está cerca, allí habita ella

Albert pensó: Es a la que menos deseo ver.

Al día siguiente Rebeca seguía inconsolable— tengo que ir a ver a mi papá, de seguro está deshecho.

-Eso es lo que me extraña, precisamente me llegó una invitación para su cumpleaños, al parecer lo celebrará en grande.

-¡Que extraño! Mi papá no haría una cosa así ¿Acaso no lo sabe? ¿Cuándo regresó de Chicago?

-No sé nada, me vine sin ir a verlo, necesitaba darte la mala noticia y estar a tu lado.

-Gracias, quiero ir cuanto antes a Londres para ver a mi papá.

-¿Le dirás a Abigail lo de Candy?

-A esa ni siquiera le interesa sus hijos, menos lo que le ocurra a Candy, yo no le diré nada.

-Antes de que nos vayamos, le enseñaré unas propiedades a William, quiere comprar una casa de verano.

Todo un día tomó Andrés para enseñarle las propiedades a Albert, él se decidió por una, regresarían a Londres para hacer la compra-venta.

Albert jugaba con los niños de Abigail—Quizás hubiese sido un buen esposo para Candy-pensaba Rebeca

-Me hubiese gustado tener hijos con Candy, quisiera volver el tiempo atrás y enmendar todos mis errores.

En el camino Albert le platicó a Rebeca todo lo que había acontecido, cuando llegaron a Londres, Rebeca lo primero que quería hacer era visitar a su papá.

-Te acompaño, yo también quiero darle las condolencias a mi suegro y abogar por William.

-Está bien iremos los dos.

-William ¿es mucha molestia si te pido que cuides a mis niños?

-No se preocupe Rebeca, yo cuidaré de ellos-contestó Albert gustoso

Candy y Anthony estaban ensayando un vals, el conde August tocaba el piano.

Empezaron a girar y girar, ella miró a Anthony y le pareció que era Albert, él se dio cuenta que Candy estaba en trance y la besó. En eso llegaron Rebeca y Andrés.

-¡Candy estás viva!-gritó Rebeca

-Tía ¡Que alegría verte! –Candy corrió a sus brazos y Rebeca no cesaba de besarla y llorar de alegría.

Andrés se quedó viendo al conde y a Anthony.

-Vine porque nos dijeron que tuviste un accidente en Chicago y…

-Rebeca por favor, no interrumpas a Candy, estaba ensayando con Anthony para el baile que daré por mi cumpleaños. Les invito a pasar al salón del té para que charlemos, mientras los chicos se divierten, Brandon toca el piano para que mi nieta siga bailando.

-Papá venimos a Londres con…

-Te dije que hablemos en el salón del té.

Pasaron al salón y el conde le explicó todo a Rebeca y a su esposo.

-¡Me niego rotundamente suegro! No estoy de acuerdo, no voy a solapar esta mentira, William y Candy se aman.

-Rebeca, convence a tu marido, Candy está por darle el sí a Anthony.

-Papá lo siento mucho, pero yo tampoco estoy de acuerdo con tu proceder, no me callaré, ahora mismo iré y le diré a William la verdad.

-Si hacen eso, nunca más querré verles.

-Papá no seas testarudo.

-Lárguense los dos de mi casa

El Conde se llevó la mano al pecho.

-Papá ¿Qué te sucede?

-Me estás causando un disgusto, si le dices la verdad a Candy ella se enojará conmigo y es capaz de irse de mi lado.

-Candy tiene que hacer su vida al lado del hombre que ama.

-Les prohíbo decirle a William que Candy vive

Rebeca se quedó a solas con su sobrina.

-¿Cómo te has sentido?

-Mal tía, hay días en que deseo morir, ¡No sé,¿ por qué Dios no me llevó de una vez?

-¿Piensas hacerle caso a Anthony? Te encontramos besándote con él.

-Por un momento pensé que era Albert, lo extraño y me parece verlo en todas partes.

Andrés y Rebeca se callaron en presencia de Candy.

Mientras iban en el carruaje Andrés retó a Rebeca.

-No pienso callar

-Te comprendo, lo que haremos será llevar a William al baile, ahí ellos se encontrarán, yo no le desobedeceré a mi padre.

Llegó el día de la fiesta, Andrés , Albert y Rebeca llegaron a la mansión del conde…

Hola chicas en este mes termino doble identidad, ya sólo faltan dos capítulos, inicié un nuevo Fic llamado Te amo, luego te odio y luego te amo, como el título de una canción. También entre Yuleni y yo estamos haciendo equipo para un fic llamado fijación, ya terminamos el psiquiatra. Les agradezco también por la buena aceptación que ha tenido el fic, contigo conocí el amor.

Les prometo que para el próximo capítulo los rubios por fin se encontraran. ¿Qué desean que ocurra en el encuentro?

Les mando saludos a Elen, Chickiss, Sandra Casillas, Alexy fanalbert, Ana Isela, Marce 0205, Pony 17, GabyTGAndrew (muy divertido tu nuevo fic. felicidades) Maravilla 121 (amiguita es un gusto saludarte espero que pronto nos deleites con un nuevo fic) AdoradaAndrew (me alegra que escribas fics de Albert) Luz, Loreley Andrew (¿Eres la que hace los dibujos?) si es así felicidades, Nathy Eli, amuleto dragon, Boribonbon, Chidamami, Gina Riquelme, Yagui Fun, Sayuri 1707, Madel Ros, Azukrita, Rixa eve, Susana Rojas