QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO DE ESTE GRAN FIC. Y COMO SABEN, UN PEQUEÑO ANUNCIO ANTES DE COMENZAR.

SE QUE NO HE PUBLICADO NADA CASI EN UN MES. O UN MES YA, PERO HA SIDO POR ESTAS FECHAS. COMO DIJE EN REENCARNACION, QUERIA PASAR EL TIEMPO CON MI FAMILIA Y AMIGOS. POR LO QUE TOME DE PRIORIDAD ESO, YA QUE NO SOY MUY SOCIABLE QUE DIGAMOS XD Y PUES ESTAS FECHAS LAS USO PARA PASAR EL TIEMPO CON ELLOS. SE QUE DESCUIDE MUCHO ESTO, PERO COMO TODOS. SOY UNA PERSONAS Y QUIERO A VECES TOMAR UN DESCANSO. POR ESO NO HICE CASI NADA EN ESE MES. PERO ESPERO QUE COMPRENDAN, ESTE FANFIC YA VA A MAS DE MEDIO CAMINO. ESTE SERIA EL PENULTIMO O ANTEPENULTIMO ARCO DE HISTORIA. EL RESTO NO SE IRA VINCULANDO TANTO CON EL DE REENCARNACION, SINO HASTA EL FINAL. Y ESPERO QUE HAYAN TENIDO UN FELIZ AÑO NUEVO Y HAYAN ESTADO CON SUS FAMILIAS Y AMIGOS DISFRUTANDO DE SU COMPAÑIA. NOS VEMOS LA PROXIMA SEMANA CON OTRO CAPITULO DE ESTE FIC (SEGUIMOS CON EL MISMO HORARIO, SABADOS REENCARNACION Y DOMINGOS DE MI VIDA EN EQUESTRIA)


–CAPITULO 56: LA CAIDA DE UN REY Y DE UN DOCTOR; ALTA TRAICION–

Esta cueva, me daba mala vibra. Todo en el, me incomodaba. Cada roca, cada saliente y cada agujero en el suelo. Me ponía los pelos en punta, no me sentía a salvo. Me sentía amenazada, como cuando un zorro arrincona a un conejo. Y yo era el conejo. Cada paso que daba, el ambiente se ponía cada vez mas denso. Mi respiración se agitaba. Y me sentía cansada, agobiada. Dificilmente podía ver las paredes de la cueva. Paredes con cables gruesos que iban de un lado a otro y de un agujero a otro. El Doctor Knives ya tenia todo instalado desde hace años. Maldito humano.

Nunca supe que paso con Knives después del incidente en Norteamérica cuando lo converti en piedra, nunca supe cuando llego a Equestria, siempre se mantuvo en un perfil bajo porque sabia que si yo me enteraba de su presencia. Hubiera actuado en el momento, me maldigo a diario cuando recuerdo que el tenia en su poder la inocencia de mi hija. De mi preciosa hija, con la hipócrita esperanza de su vida. Mintiéndole para que mi hija, en su joven inocencia. Le diera su sangre, no quiero pensar de lo que fue capaz de hacer con su sangre. No quiero ver mas monstruos. Monstruos sin alma.

Pase por un puente de madera, mal construido y descuidado. Sintiendo los tablones frágiles, pase un poco el costado de mi casco por la cuerda, sintiendo esa sensación aspera. Una sensación raspante. Era como una lija la cuerda, por falta de mantenimiento y la oscuridad. Cada pisada escuchaba la madera crujir de menor a mayor intensidad. Sintiéndome intimidada, me recordaba. Cuando era recién aprendiz de Star Swirl el barbudo y me mando al corazón de la montaña para conseguir una piedra ígnea catalizadora. Para uno de sus experimentos alquimistas. Sintiéndome en la misma situación pero con un objetivo diferente; Deshacerme del Doctor Knives. Aunque, dudaba de lo que haría. No quería, arrebatarle la vida. Siento, que puede cambiar, ser una mejor persona. Le tengo miedo, quiero que desaparezca. Pero, todos podemos olvidar nuestro pasado y ser mejores. Termine de cruzar el puente. Mirando hacia atrás, difícilmente viendo el otro extremo. Con solo mirar atrás. Me incomodaba mas de la cuenta. Inhale bastante aire y lo saque de golpe para relajarme. Debo de estar atenta a todo tipo de reacción de este hombre. Debo de cuidar mi espalda.

– ¿Celestia? ¿Qué hace aquí? –Ese tono de voz. Ese tono de voz burlon y dulce. Mire hacia todos lados, mi corazón quería desbordarse de mi pecho. Esa voz, me molestaba escucharla–Pense que estaba con mi hermano. ¿Qué sucedió? ¿Qué le hizo mi tonto hermano? No me diga que le dijo cosas malas, si supiera que cuando vea a mi hermano. Le dare un golpe bien fuerte por hacerla enojar.

–Muestrate, monstruo. Da la cara.

–¿Por qué me dice monstruo? ¿Acaso ya no me quiere? Crei que le caia bien, inclusive le había dado un gran abrazo de alegría cuando supe que se casaria con mi hermano. Y créame, cuando doy super abrazos es porque valen mucho para mi–¿Qué hizo el Doctor Knives? Con solo escuchar su voz, me molestaba. Me hervia la sangre, Continue caminando. Con cuidado, ilumine mi alrededor pero la oscuridad de la cueva era tan densa que solo podía usar mi magia para iluminar una diminuta área a mi alrededor. Sentía su presencia por todas partes. Existía en todos los lugares. Y esto, lo odiaba. Demasiado.

–He dicho ¡QUE DES LA CARA! –Azote mis cascos delanteros en el suelo escuchando la roca quebrarse tras mi pizoton. Deje de sentir esta omnipresencia por varios minutos de silencio. Y comencé a sentir en el suelo. Pisadas, las pisadas de una sola persona.

–Crei que me recibiría con los brazos abiertos. Soñé con venir a Equestria, a ver a mi hermanito. A cuidar a mis sobrinas. Pero, me dijo monstruo. Crei que me quería. Que seria su cuñada favorita–Entre las sombras, apareció Susan. Con un vestido blanco de una pieza, ensuciado por grandes manchas de lodo. Al verla a la cara, retrocedi varios pasos. Regresando por el puente, mirándola fijamente. Comencé a tener miedo con solo verla a la cara. Me temblaba el cuerpo y casi me orinaba del miedo al verla. Ella se tomo la cabeza con ambas manos sonriendo– ¿No me va a decir nada? ¿Tengo algo en la cara?

–Tu, habias fallecido. Ese vestido, fue con el que te enterro tu hermano. Tu, estas muerta–Susan seguía sostendiendo su cara con una sonrisa macabra. Su rostro estaba carcomido por los animales rastreros, su ojo izquierdo estaba colgando del delgado nervio y de sus fosas nasales veía gusanos pútridos su cabello estaba cubierto de lodo con algunos gusanos y su oreja derecha estaba carcomida por la parte superior. Le faltaban dos dedos en cada mano y los dedos de los pies le faltaba el dedo principal. Y emanaba un olor asqueroso. Además de un aura mágico. Magia negra.

–No recuerdo haber muerto querida, pero. Recuerdo que tu me hiciste algo. Me quitaste algo que amaba mas que a mi propia vida–Susan comenzó a caminar tambaleándose, moviéndose como una bailarina de ballet. Levantando sus pies al aire y cada vez que lo hacia salían gusanos de su entrepierna. Retrocedia cada vez mas que ella se me acercaba, estaba a mitad del puente y ella se sostenia la cara con los dedos índices sonriendo.

– ¿Qué fue lo que te quite yo Susan? Recuerdo yo que no convivimos mucho hasta que Arturo vino a Equestria.

–Es eso mismo cuñadita. Me quitaste a mi amado hermano, me lo robaste de mi dulce mano–Susan puso las manos en las varas de madera que sostenían el puente abriendo mas el ojo–El me amaba, y yo lo amaba. Eramos el uno para el otro, y tu. Me lo quitaste, y ahora. debo de reunirme con el, asi que adios–Susan tiro las cuerdas y el puente cayo conmigo en el. Sintiendo el aire pasar por mi cuerpo, no podía desplegar mis alas por la oscuridad, solo sentir como caia y esperar lo peor. Recordando mi vida, en cortas imágenes. Viendo, lo mala que fui con Arturo. El me necesitaba en muchas cosas, y yo. Era mala con el, Arturo. Es un niño, no sabe lo que desea. Y yo, lo dejaba a la deriva. Es mi esposo, a el lo amo. Pero, siento que no merezco su amor. Lo he hecho menos en estos días decisivos de su vida. En los que se quiere liberar de sus demonios y yo complique las cosas. Lo mas seguro, es que yo deba morir ahora. mi esposo estará mejor sin mi.

– ¡CELESTIA! ¡DESPIERTA! ¡TIENES QUE LEVANTARTE! –abri lentamente los ojos, mirando todo mi alrededor borroso. Sentía un gran dolor en la espalda. Un dolor casi entumecedor pero aquella voz me dio las fuerzas que necesitaba. Me levante pco a poco del suelo apoyándome sobre mis cascos delanteros. Me mire un casco y me faltaba una bota de oro y la gema en mi pecho se había quebrado por la mitad. Podía ver la gran fisura pasar de un lado al otro. Me talle los ojos con una sonrisa. Frente a mi estaba mi amado esposo. Aunque algo cubierto de tierra y su ropa estaba rasgada por las mangas y el cuello– ¿Qué te paso? Llevas dos horas inconsciente.

–¿Arturo? ¿Qué haces aquí? ¿Dónde estamos?

–Lo mismo te debo de preguntar Celestia, y no se. Yo también cai en este lugar. Es raro, de un momento a otro apareci aquí y luego apareciste como por arte de magia.

– ¿Por qué crees que paso eso? Yo vi a… –¿Pero que iba a decir? Si lo digo, podría hacerle daño. Mucho daño.

– ¿A quien viste? ¿Al Rey Sombra? ¿Al Doctor Knives?

–No, no vi nada relevante. Solo vi oscuridad. Demasiada oscuridad–Arturo fruncio el ceño mirando la cabeza hacia un lado. Se tallo la cabeza y dio media vuelta mirando alrededor- entre tanta oscuridad.

– ¿No tienes un hechizo para alejar la oscuridad? Este lugar me pone los pelos de punta.

–De acuerdo, ahora mismo lo hago– Lance una mota de luz al aire, levitando en medio de los dos. Arturo volteo a verme confuso. Mirando la mota de luz tambalearse en el aire.

–¿Qué paso? ¿Por qué no se ilumina?

–Parece, que la oscuridad están densa. Que no puedo generar una luz mas fuerte. Lo siento Arturo, es todo lo que puedo hacer.

–Maldicion, maldito Sombra. Cuanto quisiera enfrentarlo ahora mismo–Arturo dio media vuelta, mirando al suelo, mire al suelo, viendo mi casco sin mi bota de oro. Mi collar quebrado, tome mi corona mirando la gema también quebrada por el centro y un costado estaba abollado por el golpe–Vamonos Celestia, conozco un camino.

– ¿sabes como andar en esta oscuridad?

–Asi fue como llegue aquí, parece que este lugar es una red de cuevas. Y según mis suposiciones. Ellos están hasta abajo. Esperandonos–Arturo desenfundo su espada. Me coloque de nuevo la corona. Y camine detrás de Arturo, el estaba vigilante. De todo nuestro entorno. Mirando cada piedra, cada pared casi visible. No veía el rostro de Arturo, pero. sentía su energía negativa, su aura. El, estaba molesto. Aunque lo veía diferente en algo. Y me preocupaba.

– ¿Y como fue que llegaste a este lugar Arturo? Se ve muy profundo este lugar.

–Tuve que bajar mucho, bastante. Cada pasillo, cada saliente. Me llevaba a las profundidades. Me sorprendio encontrarte entre mis caídas. Pero, me alegra verte de nuevo. Celestia–Su palabra, su valentía. Me hacia seguir adelante, me daba la fuerza que tanto necesito en estos momentos. Caminabamos sobre la demacrada roca. Con su espada en mano mirando a todos lados sin miedo alguno. Con una sonrisa en el rostro–Celestia, ¿Te puedo pedir algo?

– ¿Qué cosa Arturo? ¿Qué es lo que necesitas?

–Cuando esto acabe, me gustaría que nos tomaramos unas vacaciones. Lejos de todos estos problemas, y no volver.

–¿A que te refieres con eso?

– ¿Qué tengo que explicar? Es obvio. Debemos de tomarnos un descanso, estoy harto de tanta porquería como esta. Quiero que vayamos tu y yo a un lugar lejano. Sin todo este problema, solos tu y yo.

– ¿Y nuestras hijas?

–Ja, ¿Entiendes el termino "Tu y yo solos"? si lo digo es por algo. Vayamos a una playa desconocida, levantemos una pequeña cabaña y quedémonos allí varios días. Cuando nos sintamos a gusto regresamos a Canterlot. ¿Qué te parece?

–No lo se Arturo, pensar que dejaremos a nuestras hijas solas por tiempo indefinido me preocupa.

–Espera. ¿Qué es? –Arturo se detuvo en seco, se puso en posición de combate mirando a todos lados. Mirando lo que nos rodeaba con detalle. Yo también veía lo que el veía. Las paredes naturales de piedra desaparecieron y ahora veía paredes de piedra, bloques de piedra. El suelo también estaba hecho con bloques de piedra. Pilares a nuestro alrededor. Parecía una fortaleza. Mire detrás mio viendo como el suelo natural se rasgaba deformemente y el suelo con bloques de piedra–Parece que se tomaron mucho tiempo para hacer todo esto.

–Mas bien, parece que aquí hubo una fortaleza. O un castillo, pero ¿De quien? No recuerdo que por estos lares haya una estructura subterránea.

–Bueno, entonces habrá que investigarlo. ¿No? –Arturo continuo caminando y yo le segui mirando este angosto espacio que cada vez mas perdia aires de cueva natural a un angosto pasillo de piedra. Veía cables por las paredes colgadas y que salían de fisuras en las paredes. Y eventualmente había mas saliendo por las paredes. Escuchando la piedra quebrarse, era como si los cables eléctricos se movieran en las paredes y con pensar esto me ponía el pelaje erizado. Tenia miedo de saber lo que en verdad estaba planeando, con recordar a Susan. Me aterraba aun mas, ella. Ella estaba en su tumba, y el. La profano, la trajo a la vida y no se que le hizo para que pensara tales cosas de mi–Celestia, tenemos un problema.

– ¿Eh? ¿Qué cosa Arturo?

–Mira delante, ¿Qué hacemos? –Mire sobre los hombros de Arturo viendo una bifurcación. Habian dos caminos. Uno que iba hacia la izquierda y el otro hacia la derecha. Creo que esto no me gusta para nada. No quiero separarme de Arturo y que el se encuentre con Susan. En el sendero de la derecha escuche risas y a alguien tararear. Mire a Arturo con miedo y el parecía ignorar el tarareo. Y espero que asi se quede– ¿Qué dices? Digo que vayamos por la izquierda

–Creo que no deberíamos de hacerlo Arturo.

–Entonces vayamos por la derecha–Arturo camino con rapidez hacia el sendero derecho, tenia que detenerlo. Tome su brazo con mi magia y con mi casco tirándolo hacia atrás deteniéndolo por completo. El volteo a verme extrañado, casi molesto– ¿Qué te pasa? ¿Por qué actuas asi?

–No Arturo, sugiero que cada uno de nosotros vayamos por diferentes caminos.

– ¿Por qué? ¿Qué tal si por ir separados nos emboscan? Perderemos automáticamente.

–No Arturo, conozco a Sombra. Una vez que el sabe que tiene a sus objetivos cara a cara sin ningun contratiempo. El luchara solo contra su objetivo.

– ¿Y que me asegura que hara eso y no tendera una trampa?

–Por desgracia, conozco bien a Sombra. Cuando hizo eso con Solar Flare, invadio el solo el castillo. matando a los pocos guardias reclutados en ese entonces y eventualmente. A mi marido y a mi pequeño retoño. Quien seguía en mi vientre–Arturo miro fijamente mi pecho. Trago saliva y dio media vuelta guardando la espada en su funda. Bajo eventualmente la mirada cruzándose de brazos suspirando.

–Esta bien Celestia, si crees que sea lo correcto. Adelante, pero no quiero que te suceda nada malo. No me lo perdonare si te sucede algo.

–No Arturo, no pasara nada. Te lo prometo–Arturo sonrio y dio media vuelta. Mirando hacia el sendero de la izquierda, algo que me consterno fue que Arturo no me beso. Aunque yo tenia ganas de besarlo. Dio muy rápido la vuelta para que hiciera mi movimiento. Es una pena.

–Muy bien, es hora de partir–Arturo camino sin mirar atrás, sosteniendo la espada desde su funda y se fue sin decir nada. Desaparecio entre las sombras dejándome sola. Algo no me parecía de esta actitud. Pero en vez de enojarme, me decaía.

–Yo también te amo. Mi amor–Camine hacia el sendero de la derecha tratando de iluminar mi camino. Pero solo podía usar pocas ascuas para iluminar mi alrededor. Pequeñas motas de luz que emanaba de mi cuerpo para ver donde pisaba, cada bloque caído de la fotaleza, cada pilar a medio caer. Todo lo veía en mi decadente luz. No podía decir mas de este lugar, solo era un largo pasillo angosto. Donde ponía mis esperanzas en no encontrarme con Susan tan pronto. Siento que Arturo esta muy cerca y no quiero que me encuentre con ella. ¿Qué es eso? Escucho pasos, camine con mas prisa, mirando a todas partes. Mirando la decadencia de este pasillo. Mirando algunas rasgaduras en los bloques, el moho en el suelo y las gotas de agua cayendo del techo. Y un olor asfixiante, olia. Como una tumba. Se que esta aquí, viéndome entre las sombras. Esperando a que haga algo, sus pasos se escuchan por todos lados. Como corre entre los pilares, termine de cruzar este pasillo. Llegando a una gran sala, con dos decenas de pilares a lo largo. Al fondo, una gran pared con dibujos. Dibujos de un gran Angel con un gran par de alas. Se parecía al Arcangel Figueroa. Bajo esta figura había un centenar de vivos, alzando las manos y cascos al aire. Como si lo alabaran. ¿Qué es este lugar?

–Hola cuñadita, ¿Cómo esta? Pense que había muerto por la caída. Me sorprende, es muy resistente.

–Pero ¿Cómo? –Voltee lentamente, sobre mi lomo. Jugando con mi alas extendiéndolas y guardándolas. Con una sonrisa en el muerto rostro. Al ver su ojo soltar liquido me asquee y me teleporte al extremo de la habitación cerca del mural. Deseando vomitar, viéndola caer al suelo con una risa desenfrenada–Maldita. ¿De donde saliste? Demonio.

–El Doctor tenia razón, los alicornios son una raza super fuerte, me alegra saber que mi tonto hermano esta con alguien como usted–Susan se tomo el ojo colgando y se lo reacomodo en su cuenca con esa misma sonrisa, camino hacia mi acomodándose el ojo hasta tenerlo uniforme. Cada paso que daba, gusanos caian al suelo y se convertían en polvo–Sabe, ese dia. En el que cerre los ojos, vi algo. Vi, como usted engañaba a mi hermano, como lo mancillaba con su orgullo de alicornio. Como, lo menospreciaba por su carácter. Y eso, no me hacia reir de felicidad–Susan desaparecio entre la oscuridad de la sala, apareciendo a un lado mio sosteniendo mi cabeza moviéndome hacia los lados.

–Cometes un error Susan, nunca he hecho eso con Arturo. Yo lo amo con todo mi corazón, sin el no seria nada.

– ¿En serio? ¿Cuántas veces ha dicho eso en este dia? Unas cuatro veces, cinco quizas. Pero, ¿En serio lo aplica? –Susan volverio a desaparecer apareciendo a mitad del aire caminando con una sonrisa, caminando como si fuera equilibrista–Llevo siguiéndola desde mucho antes del Torneo Astral. Y créame, usted le molesta mi hermano. Le molesta su inocencia, le molesta su impertinencia, le molesta. Que mi hermano sea feliz. Sino, preguntale a los que nos leen. Ellos saben mas de esto que nosotras.

– ¿Leen? ¿Qué incoherencias dices? No tienes idea de lo que hablas Susan, tu misma nos dijiste que querias que mi esposo viviera en Equestria, le diste tu bendición.

–Me sorprende lo inocente que puede ser Celestia, casi cumple nueve mil años y sigue actuando como una niña. O debería decir potra, ¿Usted que va a saber de mi hermano? Usted apareció de la nada y se lo llevo. No sabe la etapa de nuestra vida en la que pasamos a ser la miseria de la humanidad a estar casi en la cúspide. Usted no sabe lo mal que la paso mi hermano, ustedes no saben nada. Creen que mi hermano es amargado con la vida porque si. Porque el autor de esta novela comica lo dice. Pero no saben, el espíritu de mi hermano, lo que el pone en sus palabras, en su mente. Por eso Celestia, a los lectores y testigos de esto. Veran como tomo tu inmortalidad y me hare de Equestria, sere la verdadera Reina. Asesinare a la impostora de Sharon y traeremos una nueva edad de oro. Sin alicornios. Sin Equestres. Asi que si quiere evitar eso, asesíneme si puede. Veamos si es capaz de causarle una mayor herida a su amado esposo–Me molestaba cada vez su verbo. No comprendia casi todo lo que decía, pero su motivación era clara. Queria usurpar el trono, por eso me separo de Arturo, por eso trata de llevarme lejos de el, para hacer el trabajo sucio. Maldito Doctor Knives, pagaras por lo que haz hecho, profanaste el cuerpo de una chica pura e inocente y la llenaste de malicia. No lo perdonare jamas.

–Asi lo deseas entonces, quieres hacer lo que el Doctor Knives no hizo en veinte años, lo que no hizo Sombra en dos mil años. Quieres mancharte las manos de sangre, que asi sea. Te mostrare la ira del dios del sol–Concentre toda mi magia, quemando todo mi pelaje, quemando mis artilugios de oro, haciendo estallar las gemas, sintiendocomo el oro derretido caia sobre mi largo rostro. Sintiendo como mi collar bañaba mi pecho y eventualmente mis cascos. Mi melena se quemo en llamas de oro. Mis cascos se desintegraron y poco a poco mi estatura cambio, mi largo rostro se quemo en ceniza transmutando en uno mas pequeño, mi Cutiemark se consumia hasta no ser nada. Y de las cenizas y el oro fundido se formaba mi nueva ropa. Mi armadura de oro, cubriendo mi pecho y piernas. No necesitaba un arma física, la verdad y la justicia serán mi escudo y espada, era de neuvo Celeste–Adelante demonio, demuéstrame que la oscuridad puede vencer al precursor del sol. De la vida.

–Je, me alegra escuchar eso–Susan brinco de su imaginario lugar cayendo frente a mi, mi cabello centelleante era tan fuerte que era capaz de iluminar una parte de esta sala oscura, podía sentir el fuego de todos los seres vivientes de Equestria, a mis hijas, a Sharon, a Arturo. A todos, inclusive a los que no están con vida; Star Swirl, mi hermoso retoño, Solar Flare. Estaba lista para luchar a muerte contra la oscuridad encarnada, aunque, Me dolia pensar que mi enemigo era la hermana de mi amadísimo esposo. De mi familia, a mi enemigo.

Corri hacia Susan y ella hacia mi, envolviéndose en un aura oscuro y aspero. Viendo como sus brazos se acrecentaba esta oscuridad y se hacia mas pesada, mi puños se envolvían en una llama de oro y naranja. Quemando mi piel humana y escuchar la llama crujir sobre mi piel. Corrimos con diferentes emociones en la cara. Yo tenia deseos de limpiar el puro cadáver de la hermana de mi esposo y ella deseaba expiar mi cuerpo y apoderarse de todo por lo que he luchado. Arrebatarmelo hasta hacerlo polvo. No permitiré que pase, luchare hasta el final aunque muera en el proceso. Tengo la fuerza necesaria para luchar contra los mismos dioses creadores del mundo, y lo demostrare en esta pelea.

Nuestros puños chocaron en un gran estallido. Que hizo que la habitación retumbara por el impacto. Viendo como su aura de oscuridad chocaba contra el aura de luz y fuego. Viendo su rostro desfigurado y potrido sonriendo. Viendo sus ojos y por lógica, estaban muertos. No veía un brillo alguno en sus ojos, en realidad estaba muerta, no había forma de que se salvara de cualquier forma. Pero, asi se que nuestra lucha no conocera limites y que terminara con la extinción de la otra. Luchare por mi familia, por mi arrogante esposo, por mi orgullosa hija, por la hija infantil, por la hija soberbia, por la chica precoz. Por mis amados guardias, por mis amados súbditos. Por el hermoso sol del padre Solaris. Por la luna de la madre Lunaria. Mis padres, luchare para borrar de la faz de Equestria a este trio de demonios, no quiero ver sus ascuas en el futuro. Un hermoso futuro para Equestria, el impacto fue tal que nos volvimos a separar, choque contra el mural y Susan giro varias veces en el suelo. Sintiendo el frio de la oscuridad golpear mi espalda, uno de mis puños estaba a medio consumir por la oscuridad, Pero. Me sentía llena de poder, levante la vista viendo a Susan detenerse sosteniéndose por la mano izquierda. Había dejado un rastro de oscuridad liquida. Pero seguía sonriendo orgullosa. Como si nada le hubiera pasado pero yo veía en su brazo quemado por mi llama. La llama de la justicia.

–Genial, asi que también es cierto lo que dicen. Usted nunca libera su verdadero potencial a no ser que su vida penda de un hilo. Me siento halagada por ser quien tenga las tijeras para cortar su vida.

–Ni deberías de creerte tanta patraña que suelta el Doctor y Sombra. Si no quiero demostrar de lo que soy capaz es para la protección de mi reino. Quiero que me vean como una figura para querer, no para temer.

– ¿Para querer y no para temer? ¿Acaso le falto algo en su vida para que quiera ser el centro de atención? No me engaña cuñada. Se porque lo hace, no quiere que la vean como el ser mas débil de Equestria, porque lo es. De no ser asi ¿Por qué se dejo capturar en primer lugar? Hace casi veinte años. Aparecio en la cama de mi hermano. ¿Por qué se dejo capturar? Fácilmente pudo haber derrotado a Nightmare moon y evitar que abriera ese portal a la Tierra, de ser tan poderosa. Usted misma hubiera encontrado al Doctor Knives y a Sombra y asesinarlos y evitar todo eso, Si usted fuera tan poderosa…–Susan apareció frente a mi, acariciando mi rostro con esa misma sonrisa manitica, me enfurecia verla sonreir–…Solar Flare, nunca hubiera muerto. Usted nunca hubiera perdido a su bebe, nunca hubiera vivido esa pesadilla. Nunca hubiera muerto Star Swirl el barbado, su madre aun seguiría con vida. Su padre también y nunca se hubieran consumido por su magia. Asi de patética es su vida, no quiere que su reino la vea como la escoria que es, que no es capaz de asesinar a un villano por miedo a que la vean como una tirana. ¡IRONIA! Ya la ven como una ¿Cómo es divertido esto? Usted no es nada, necesita escudarse con mi hermano para sentirse bien consigo misma, para decirse todos los días al despertar "Puedo hacerlo" para alzar el sol que bien sabe que si usted no mueve el sol eventualmente se movería por su cuenta. ¿Y que tal? Usted hubiera perdido credibilidad. Mucha credibilidad. Usted solo quiere sentirse como la chica del baile. Ser el centro de atención para todos. Pero adivine, no lo es. Su hermana eventualmente le dara la espalda, su amada sobrina lo hara. Sus hijas lo harán, su ejercito. Todo.

–Callate…

– ¿Qué dijo? ¿Qué quiere que diga lo sínica que es? ¿Qué de no ser por mi hermano usted hubiera dejado el trono hace años? ¿Qué hubiera muerto como un villano? Ya sabe lo que dicen cuñada. Muere como héroe o vive lo suficiente para convertirte un villano. Y adivine, usted ya es un villano.

–No me conoces Susan, no se que ideas tienes en tu cabeza muerta. Pero, no sabes quien soy en realidad. No sabes todas las penurias que pase para que Equestria brille como el oro, que cada pony viva su vida con alegría, que todos formen una familia, que tengan hijos y envejezcan. No sabes el largo trayecto de mi vida, las incontables hazañas, las incontables victorias sobre el mal, yo vi al mundo crecer, yo vi como crecían los gigantes arboles del bosque Everfree, como se formaron las montañas que ahora vemos, los mares convertirse en desiertos. No me conoces Susan, nunca he desprestigiado la vida del otro. Pero ahora, conoceras. A la verdadera Diosa–Estaba enfurecida, me hervia la sangre. Al ver sonreir a Susan, no. Al demonio, sabia que no trataba con alguien cualquiera, era alguien que sabia todo de mi. Y que usaría todo para llevarme la contraria. Con tal de hacerme caer en su juego, y si caigo. Equestria lo hara. Pero no será este amargo dia, luchare por el bien de todos, luchare. Por el amor que le tengo a mi amado país. No importa mancharme las manos de sangre. Con tal de hacer realidad el sueño de Arturo, hare lo que tenga a mi alcance. Tome la mano de Susan y queme todo lo que era oscuridad. Para mi, ella es la oscuridad. La maldad, queme su brazo y lo aparte de mi. Ella retrocedio mirándome sorprendida. Ya no veía su horrible sonrisa en el rostro. Solo veía temor y duda al verme–Te mostrare lo que en verdad puedo hacer, si. quiero que me vean como un ser débil, un igual a mi pueblo. Que no me vean sobre ellos mismos, si. Me ven como una reina pero saben como soy. Como amo a cada uno de mis súbditos, me deje capturar. Si, porque no seria capaz de volver a herir a mi hermana. Manipulada por el Doctor Knives como lo hizo contigo. A pesar de que perdería mi personalidad, lo hice porque amo a mi hermana. En ese entonces era mi única familia. Pude haber asesinado al Doctor Knives cuando pude mas no lo hice, porque toda vida debe de ser respetada. Pero ¡IRONIA! Tu ya no esta viva, asi que no debo de respetarte en lo absoluto. Prepara tu podrido cuerpo. Que lo convertiré en ceniza para cuando esto acabe.

–Bueno, Celestia. No debe de actuar de esa forma–Susan continuo retrocediendo cada vez mas dudando de si misma. Yo sonreí caminando hacia ella mientras mas se alejaba de mi. No tenia a donde irse, porque había quitado toda la sombra donde ella podría esconderse–Podemos esperar.

– ¿Esperar a que? Pequeña monstruo.

– ¡A ESTO! –Senti como mi cuerpo fue atravesado por el estomago, baje lentamente la mirada, viendo la espada de oro atravesar mi pecho. Poco a poco mi llama desaparecia de mi cuerpo asi como mis ganas de luchar. Viendo como la sangre escurria por la herida y por mi boca escupiéndola. Sintiendo como giraba la hoja con odio. Voltee a ver a mi atacante, con una sonrisa en el rostro. Una maldad irreconocible con la cara de mi amado esposo. No, mi amor. Arturo me tomo del hombro y saco la espada de un tajo asi también sacando mis ganas de luchar y de vivir. Cai de rodillas al suelo sosteniéndome el pecho mirando como Arturo caminaba hacia Susan tomándola de la cadera y ambos reian mirándome perecer sobre mi sangre. Este. ¿Este es mi final? ¿Morire de forma tan patética? Mi reino, mi pueblo, mi familia, mi esposo. Cedi ante mi propio peso mirando a Arturo reir con Susan a su lado. Esto, no debería de pasar. ¿Cómo paso? ¿A que hora se postro detrás mio? Arturo camino hacia mi sonriendo, se arrodillo frente a mi tomándome del rostro con una amarga sonrisa–Seras idiota "Mi amor" ¿Cómo pudiste dejar al descubierto tu espalda? Estas tratando con enemigos que harán lo que fuese con tal de asesinarte. Temo mucho "mi amada" esposa, que tu vida llegara a su fin. Tu inmortalidad saldrá de tus venas y moriras. Pero, ve el lado bueno. Te reuniras con Solar Flare, con Star Swirl, con tu hijo no nacido. Seras feliz, no te preocupes por Equestria, cuidare bien de ella. Claro, exceptuando que matare a millones de ponys inocentes y hare de nuestras preciadas hijas unas esclavas para mi nuevo ejercito, dicen que tienen buen estamina.

–Arturo. ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste?

– ¿Acaso eres tan idiota para no darte cuenta que tu amado esposo murió? El murió hace poco. El muy imbécil cayo de un acantilado y se partio la cabeza.

–Eso, es imposible. Arturo, nunca moriría–Mi moral desaparecia al mismo tiempo que mi chispa de vida. Lloraba por el alma de mi esposo, quería que el viviera. Prefiero morir a que el muera. Equestria necesita un líder. Lo necesitan a el. Mi mente se desvanecia y perdia la visión rápidamente y se distorsionaba mi realidad. Hasta que el dolor de mi pecho y corazón desaparecieron y por fin. Descanso.

–Pobre Celestia, siempre opacada por tus sentimientos–Star Swirl estaba frente a mi. Mirándome decepcionado. Escuchaba el cascabeleo de su gran gorro– ¿Qué te he enseñado sobre no anteponer tus emociones en el combate?

–Muchas veces, maestro.

–Y vas con lo de maestro. Me halagas pequeña pero eso suena presuntuoso, ven hija mia. Acompañame, te llevare a un lugar especial–Star Swirl dio media vuelta caminando hacia la nada, mire mi cuerpo. Y seguía siendo humana, mire mis manos limpias de sangre y mi pecho cerrado de tal herida. Camine detrás de Star Swirl mirando el abismo infinito. Esperando la cruel noticia de mi fallecimiento– ¿Sabes donde estamos?

–Supongo que en las entradas al paraíso. Supongo.

–No, bueno fuera. Estamos en tu cabeza pequeña.

– ¿En mi cabeza?

–Que si, como repites todo lo que digo. Es molesto, pero si. Estamos en tu cabeza. en tu subconsciente para ser preciso.

– ¿Y por que estas aquí? Crei que tu habias. Fallecido.

– ¿Acaso morí? –Star Swirl volteo a verme deteniéndose, escuchar el fuerte cascabeleo. Mirándolo a sus ojos dorados sorprendido, se sostuvo la gran barba blanca acariciándola hasta la punta con toda su pata–Hmm… Entonces si yo mori, y tu estas aquí. Es porque estas a punto de morir. Y yo que pensaba que llegaste aquí porque te golpeaste la cabeza luchando contra tu actual esposo. ¿Cómo se llamaba? ¿Arturo? Nah, da igual. Ese humano por aquí anda también. Continuemos.

– ¿En serio esta aquí Arturo? ¿Cómo lo sabes?

–Porque antes de encontrarte lo encontré a el, aunque crei que era una alucinación mia. Eso de pasar miles de años en la cabeza de una yegua inmadura tiende a volver loco a los mas inteligentes–Me dolia lo que decía de mi. Eso me alegraba, era Star Swirl el barbado. Reconocia su rancio humor y sus palabras ingratas–En fin, debes de reunirte con Arturo antes de que sea tarde.

– ¿Por qué?

–Como que ¿Por qué? A veces me pregunto si hice bien en dejarte al cargo de Equestria en vez de tu hermana Luna. Pues es obvio chiquilla. Si tu mueres antes de encontrarte con Arturo no seras capaz de reunir las fuerzas necesarias para luchar contra el enemigo. Quien irónicamente es tu esposo. Hmmm...Interesante. Aquí estaba tu esposo–Star Swirl se tallo la melena mirando a todos lados, mire en silencio sus movimientos. Cada respuesta, cada vez que hacia un sonido con los dientes. Me recordaban a el en vida. Tengo mucha preguntas que hacerle, demasiadas cosas–Cabeza de mono. Sal de tu escondite.

–Hey, no le diga asi a mi esposo.

–Le voy a decir como yo quiera; Cabeza de mono. Muéstrate, que si no lo haces ambos moriran y sus almas se perderan para siempre–Mire entre toda la oscuridad y la nada. Pero no había señales de Arturo. ¿Podre confiar en totalidad a lo que dice Star Swirl? Claro, es mi maestro y vivio conmigo y mi hermana por miles de años. Hasta que fallecio esa mañana mientras dormia. Murio sin saberlo–Creo que se como hacerlo salir.

– ¿Cómo?

–Dile cosas que a el le dolerían.

– ¿Qué? ¿Por qué haría tal cosa?

–Porque siempre lo haces, pequeña descarada ingrata. Todo el tiempo desprecias a tu marido por cualquier cosa. No eres capaz de reconocer que el tiene razón en muchas cosas. Ahora, dile todo lo que odies de el. Sino sale y no se ven nunca podrán vencer a sus enemigos. Ahora niña. Hazlo.

–Bien–Me pare a un lado de Star Swirl. Mirando de nuevo a la nada, tragando saliva con dificultad. Todos me critican por mi forma de ser con Arturo, siento que desprecian mi palabra por la de el. Me tratan como si fuese un monstruo–Arturo, se que estas allí. Se que escuchas mi palabra. No te pediré que salgas, porque odio tu presencia, odio que me sigas a todos lados, odio que me digas cuanto me amas, que trates de complacerme con tus métodos mediocres y vacios. Que siempre resuelvas las cosas peleando, no eres mas que un monstruo sin corazón, desde que llégate a Equestria has demostrado ser peor que Sombra, me has mostrado tu lado oscuro. Y en mas de una ocasión he deseado desaparecerte de mi vida, volver a mi simple vida de princesa, una princesa modesta y querida por todos y no temida por su esposo. Solo has complicado mi vida, has complicado la vida de tus hijas. Si por mi fuera, quisiera que estuvieras muerto.

–Vaya, lo dijiste sin animos pero. Si fuera el, me hubiera dolido mucho–Star Swirl se quito el sombrero y se sento. Seguía mirando a todas partes. Hasta que frente a mis pies apareció un pequeño bulto brillando en una luz blanca. La oscuridad se moldeo a tal forma de parecer una cobija y vi pequeñas manos salir de la cobija y eventualmente la cabeza. era un bebe, el bebe lloraba pero no escuchaba su llanto. Lloraba a gritos mudos, grandes lagrimas recorrían su rostro, voltee a ver a Star Swirl y el se alejo de mi colocándose su sombrero. Me arrodille y tome al bebe entre mis brazos, coloque su pequeña cabeza sobre mi hombro dándole pequeñas palmaditas en la espalda. Sintiendo con cada palmada una gran energía recorrer mi cuerpo. Dándome mas fuerza. Una fuerza que jamas había sentido–Hija, has hecho mucho por el dia. Es hora de que termines con esto. Sombra debe de ser destruido a toda costa. Aunque este en contra de nuestros principios. Lo hicimos una vez con las sirenas, podemos hacerlo una vez mas.

–Esta bien, Star Swirl. Salvare a Equestria de la oscuridad de Sombra.

–Por cierto hija, saluda a Luna de mi parte. Dile que hay muchos lugares a los que visitar por la noche en vez de quedarse vigilando los sueños de otros, eso siempre se me hizo raro–Star Swirl empezó a desaparecer asi como el bebe en mis brazos. El pequeño Arturo, sintiendo como se fusionaba en mi cuerpo. Hasta no verlo, mis brazos se alzaron contra mi voluntad. Cerre los ojos y los volvi a abrir viendo la misma sala en la que había sido atacada. Mirando frente a mi el charco con mi sangre. Mire a mis brazos y estaba colgada del mural aprisionada. Mire mi pecho y no veía la herida. Pero sentía como mi corazón latia al mismo tiempo que el de Arturo, esta vivo. Lo se, mire mis muñecas y estaba pegada a la pared por unas muñequeras de acero y plata. Debo de bajar, por fortuna, en mi cuerpo humano tengo mas flexibilidad y estire mi pierna derecha levantando mi cuerpo hasta medio cuerpo y con los dedos de mis pies trate de quitar el seguro, una mediocre barra de acero delgado mal colocado y fue difícil en un principio pero me quite el seguro y se callo la muñequera, el resto. Fue pan comido, cai al suelo mirando a mi alrededor, no quiero volverme a topar con ellos. Dejando que son dos contra uno; Uno es un impostor con la falsa imagen de mi esposo y el otro es mi cuñada fallecida.

Camine sobre mis pasos, abandonando poco a poco la sala mirando al frente, ignorando la oscuridad, deseando encontrar a mi marido. Aunque a diferencia del pasado; Tenia miedo. Mis ganas de luchar se habían ido tras haber sido testigo de mi propia muerte. Pero ¿Cómo volvi? ¿Cuál fue el motivo para regresar de aquel estado? ¿Qué fue ese lugar? Star Swirl, el estaba allí. En mi mente, ¿Cómo fue que termino en ese lugar? ¿Un hechizo? Quizas. Pero sabia que de cierta forma el ha sido testigo de mi vida. Mi vida con mi amado esposo, Tanto divague en mis pensamientos que regrese de nuevo a la bifurcación y ahora fui por el camino al que fue Arturo. O eso creo, no se que pensar. Siendo franca, ya no sabia que creer. Si el que fue por este camino fue mi hermano o el impostor. Debo de centrarme, vamos Celestia. Si pudiste vivir una eternidad sola. Puedes hacerlo de nuevo, camine entre el sendero. Mirando las paredes malformadas, y no veía una estructura hecha por alguien mas, como si esta cueva apenas se hubiese formado. No me sentía segura, quería volver a mi forma original. Me gusta el aspecto humano, pero sin Arturo. La otra mitad de mi corazón no era nada.

–Celestia, ¿Qué haces aquí? –Voltee a mi derecha mirando a Arturo caminando hacia mi, con una gran sonrisa. Extendiendo sus brazos con alegría–¿Qué haces aquí? Pense que estabas en otro.

–Arturo, ¿En verdad eres tu? –Camine hacia el extendiendo mi mano queriendo tocarlo. Y como el polvo, desaparecio. Desaparecio antes que pudiera tocarlo, era una ilusión–No, no eras tu. Lastima–Continue caminando. Desanimada, estaba cayendo en la trampa de Sombra y de Knives. Mire a todas partes de este gran pasillo. Doblando por las esquinas, tomando los caminos que mas me interesaban. Escuchando la voz de Arturo por todos lados. Diciendo lo mismo, "Vete a Casa Celestia, el mundo estará de acuerdo en que seas la única gobernante" Son palabras. Como si Arturo hubiera muerto. Eso, no me gusta. "Huye Celestia, tienes un reino que cuidar. No lo valgo" Si Arturo, tu lo vales. Vales mucho, vales mas que el tesoro de toda Equestria. Parecia una loca, respondiendo a los pensamientos y voces de Arturo. Despùes de doblar muchas esquinas llegue al puente donde cai. Era un laberinto infinito. El puente estaba partido por la mitad y la única forma de cruzar era volando. Extendi mis alas y me abalance hacia la nada, volando sobre el vacio y llegar al otro extremo.

Quiero ver a mi esposo de nuevo. Esto apenas, va comenzando. Y tengo miedo de lo que seguirá.

Continue divagando en mis pensamientos, queriendo encontrar una razón para no debilitarme. Pero no encontraba alguna. Pero todo giraba entorno a mi amado esposo. No estaba segura de mi valentía. Tras tantos años luchando, en cierto sentido. Me he cansado, me canse de luchar. Quiero pasar lo que queda de la vida de Arturo junto a el. Sin problemas, y si. he sido mala esposa, he criticado todo de el. He sido abusiva con el, el ha pasado 10 años hecho piedra. Perdió una etapa de su vida y fue obligado a madurar. Y yo, he ayudado a hacerlo en lo que es ahora. Miraba a las rocas en el suelo, a las formaciones rocosas en el techo. A las rasgaduras de las paredes. Pensando en mi esposo. ¿Qué he hecho? Solo, empeorar las cosas. A ser peor que Sombra, sin fijarme. Una pequeña lagrima recorrio mi mejilla. Me detuve mirando al suelo. Limpiandome la lagrima, Arturo. Lo siento mucho, soy una mala esposa. Una mala madre, no merezco tantas bendiciones. Pero, no me ire de aquí. Luchare hasta el final. Prevalecerá la hermosa luz de Equestria y la magia del amor. Retome mi camino hasta bajar por unas escaleras de piedra. Comenzando a ver grabados en las paredes. Mas grabados que no reconocia, y los dibujos grabados en ella reconocia que hablaba sobre el pasado del Imperio de cristal, el Rey Krystal. Su nacimiento apartir del pequeño cuarzo de alma que eventualmente crecio y se formo gracias al amor que el tenia hacia sus amigos, y eventualmente sus súbditos y el cuarzo de alma se convirtió en el corazón de cristal. Reliquia actual, elemento de la unión y el amor de todo un imperio. Era un gran mural descendente. Hasta que llegue al fondo.

Un gran campo subterraneo. Lleno de flores hermosas, brillando en un hermoso color azul. Iluminaba todo este lugar, crei que este lugar nunca proliferia la vida. Pero esto, es hermoso. A lo lejos, entre un hermoso lecho de flores azules. Mi esposo, con un pequeño hilo de sangre cayendo por el lateral del lecho de flores. Corri hacia el curzando todo el campo. Esquivando las flores para no matar su hermoso brillo. Hasta caer de rodillas tomando la espalda de Arturo, tuve el dolor mas profundo de mi vida, un escalofrio recorrio mi espina. No sentía el calor de Arturo. Estaba, muerto. Tome lentamente a Arturo, al son de mis decadentes latidos. Impactada, di media vuelta el cuerpo de Arturo. Ver su frio rostro sin vida. Ver la herida de una espada en su pecho. Mi amor, mi amor ya no esta. Pase mi mano sobre la cara de mi amor. Llena de terror al corroborar que en verdad había pasado a la historia. Mi amor, ahora seras una leyenda para Equestria. Mis lagrimas cayeron sobre el rostro de Arturo. Y eventualmente mi cuerpo entero. Abrazandolo con fuerza, no era una ilusión y desearía que lo fuera para tener la esperanza de encontrarlo con vida, pero era el. Era mi esposo, lo volvi a perder. Perdi al amor de mi vida de nuevo, mi amor. Mi razón para vivir, mi razón para luchar, la llama de mi vida, el que me enseño a pelear. Ahora, su cadáver yace muerto entre mis brazos. No podía gritar por tanto dolor, tanta agonía en mi corazón. Queria a Arturo conmigo. Lo quería a mi lado, quería su torpeza, quería su arrogancia, su machismo, su pureza, su bondad, su amor.

–Pobre Celestia, has perdido todo. ¿Ahora que vas a hacer? Tu marido ha muerto, cayo en una de las trampas del Rey Sombra. Creyo que tu lo ibas a abandonar, parece que ese era su mayor miedo querida Celestia. Que lo abandonaras a su suerte. Esa fue su condena.

– Knives ¿Qué es lo que buscas maldito? ¿No tienes suficiente con verme sufrir?

–No Celestia. No tengo suficiente con verte sufrir. No sabes lo que es el sufrimiento, vivir en un cuerpo que desprecias, vivir una vida donde la ignorancia esta al servicio, ser mejor que el resto y nadie para valorarlo. No comprendes mis deseos pequeña niña. Quiero dominar el mundo, por su bienestar. Quiero enseñarles todo el bien que podemos hacer los humanos, los verdaderos humanos. Pero no puedo cumplir ese sueño sin tu inmortalidad, eres muy egoísta niña. Lo unico que has hecho ha sido llorar por alguien que menospreciaste. Alguien que nunca existio en realidad, Arturo. Es un espejismo, todo lo es. Tu inmortalidad es desperdiciada por una malcriada como tu. Es tu culpa que Arturo haya muerto tan patéticamente. Es tu culpa que Solar Flare haya muerto y será tu culpa cuando tu mundo muera por no haber compartido tu hermoso don.

– ¿Tu que vas a saber? ¡¿TU QUE VAS A SABER?! –Solte el cuerpo de Arturo en el lecho de flores, me levante llorando como nunca lo he hecho, mire al Doctor Knives, aquel viejo anciano apunto de morir, con su misma bata de laboratorio manchada con lodo y sangre. Mirándome a los ojos fríamente–No sabes todo el dolor por el que he pasado, tu no sabes todas las muertes que he sido testigo, yo vi al mundo cuando tu ni habias nacido, cuando nisiquiera la humanidad se arrastraba por los suelos que ahora pisan. No conoces a los verdaderos demonios, si. Soy egoísta, pero egoísta por el bien de mi pueblo, mi reino. Quien ha envejecido conmigo.

–Pequeña insolente, no sabes todo lo que dices. Si, tu ya existías para cuando el hombre comia de sus heces. Pero ¿Qué hiciste para que tu pueblo proliferara? Nada, no hiciste nada. Solo observabas desde tu sillón carmesí, aprisionando a quien se oponiera a tu ideal, nunca te disculpaste por tus errores, nunca los aceptaste, y ahora. Tu segundo esposo ha muerto, y pronto morirá el resto de tu falsa familia. Y quedaras sola de nuevo, viviras un segundo apocalipsis. Por culpa de tu negligencia.

–Negligencia, ya veo. Todo esto, es por culpa de mi negligencia. Entonces te mostrare mi negligencia. La negligencia de la legitima Reina de Equestria–Mire a Arturo recostado en el lecho de flores. Mirandolo. La tristeza no se apoderara de mi mente, vengare el honor de mi amado esposo.

–Alto querida niña. Antes que actúes de esa forma. ¿Por qué no hacemos un trato? Algo, que a los dos nos conviene; Dame lo que quiero, y te devolveré a tu esposo. Equestria es el objetivo de Sombra, el mio. Es la Tierra, dame la llave para dominar al inferior y te dare de vuelta lo que has perdido.

–Traer a la vida a mi esposo y a cambio, la muerte de una especie. Sabes, Arturo siempre menosprecio su vida. Al principio creía que lo hacia porque quería morir, que no quería aceptar todas estas bendiciones. Pero ya veo por la que lo hizo; Sabia que el iba a morir, me dio pistas días antes de venir y en mi ignorancia lo rechace pero ahora. Que se porque lo hizo, no siento los deseos de verlo de nuevo. El murió luchando, y quedara en la historia como una leyenda. Mientras que tu. Moriras como uno de los peores villanos.

–Es una lastima, crei que tu razonamiento era superior al resto. Pero veo que eres igual al monton. Susan, termina el trabajo. Usaremos su cadáver para abrir el portal al planeta tierra y devolverte a la vida.

–Como ordene. Doctor–Susan apareció detrás de Knives y el desaparecio en una luz azulada. Era un holograma. Ella sonreía y cada vez veía su cuerpo desgastarse mas con el tiempo. Comenzó a emanar un olor podrido. Estaba descomponiendo su cuerpo, por el olor. No duraría mucho tiempo, un dia a lo mucho antes que los pocos musculos de su cuerpo se atrofien por completo y se convierta en un costal de huesos–Sabe cuñada. Yo le tenia esperanzas, esperanzas de que me dejaría ver a mi hermano, esperanzas de ver tanto esta tierra prometida, que solo se ven en cuentos de hadas. Pero es eso mismo, un cuento de hadas. Mi hermano fue el escogido para venir a este lugar tan bello y hermoso. Mientras que yo, me moria en una camilla de un hospital. Viendo únicamente imágenes de mi pasado con el, deseando. Que nunca se hubieran conocido.

–Susan, se que eres consciente de lo que dices. Asi que te lo pido una ultima vez, detente. Esto nunca lo hubiera deseado tu hermano, el nunca hubiera aceptado que su hermana luchara contra su propia.

–Soy consciente, Celestia. Soy mas que consciente de la situación. No estoy bajo de un control mental, soy yo misma. Pero estoy cansada, de ser alguien quien no quiero ser. Amo ser estúpida, amo ser inocente, amo ser menospreciada por el monton, pero no que se aprovechen de eso, si. Nunca hubiera aceptado que luchara contra su familia, pero ¿Sabes? Tu no eres mi familia. No creciste con nosotros, no viste la miseria que vivíamos. Como eramos la escoria de familia. Viviendo entre la basura hasta que nuestro padre un dia se digno a luchar contra la vida y llegamos a lo que llegamos ahora. Preparate Celestia, te mostrare el poder de la verdadera humanidad, mi humanidad–Susan se puso en pose, colocando su puño izquierdo frente su cabeza, el derecho cerca de su pecho, la pierna izquierda debajo del brazo izquierdo, y la pierna derecha debajo del brazo derecho. Esa pose, es la misma que la de Arturo. Es claro que ambos son hermanos y compartirán el mismo tipo de combate.

–Esta bien Susan. Si asi quieres terminar las cosas, te mostrare la ira de los dioses de Equestria–Susan sonrio emanando cada vez mas aquel aura oscuro que dominaba su cuerpo. Tenia una idea de como salvarla de esa maldad pero tenia que llegar a su corazón de un golpe. Y tenia que ser precisa sino. Podría destrozar su cuerpo. Mire el cuerpo de Arturo de nuevo. Inmóvil desde que lo deje en su lugar. Me alegraba saber que ahora esta descansando en paz.

– ¡OYE! ¡LA DIVERSION ESTA POR AQUÍ! –Regrese la mirada y fui recibida por un gran golpe en el pecho empujándome por el aire hasta impactar en la pared. Sacándome el aire del cuerpo. Quede pegada a la pared respirando con dificultad. Mire mi pecho y la armadura que me cubria se estaba quemando. Magia oscura, levante la mirada y Susan caminaba hacia mi, ignorando el cuerpo de su hermano muerto– ¿Cómo puedes ser tan cruel? Ignorarme para ver a mi hermano difunto. Siempre he odiado a las personas que me ignoran, y no crei que harias lo mismo.

–No quiero hacerte daño Susan, debes de liberarte de la magia negra. Sombra te esta controlando.

– ¿Controlando? ¡¿CONTROLANDO?! –Susan comenzó a reírse desquiciadamente. Señalándome con el dedo riéndose a carcajadas, sosteniendo su estomago con la otra mano con fuerza, me solte de la pared cayendo de rodillas limpiándome el polvo de los hombros acomodándome los huesos del hombro escuchando el hueso tronar con el movimiento–Si Sombra no me controla. Ya había dicho que yo era totalmente consciente de lo que hacia. Si, Sombra hizo algo conmigo. Me volvió a la vida junto con el Doctor Knives. Me trajeron a este mundo de maravilla y ensueño. Al mundo que nunca se me permitio venir, el mundo quien celosamente me quitaste–Me abalance hacia Sharon pasando sobre el cuerpo de Arturo golpeándola en el pecho. Quemando su ropa. Marcando mi puño en su vestido hasta quemar su piel, ella me tomo del brazo y me arrojo hacia el lado opuesto golpeándome la espalda al caer contra el suelo. Susan se tomo el pecho, en la zona donde le había golpeado. Y ella se veía molesta–Es muy engreída Celestia. Quemar mi ropa y exponer mi delicado cuerpo. Es algo muy presuntuoso de su parte. Aunque, siéndole honesta. Siempre me han gustado los niños y las niñas.

–Ja, no me sorprende con ese carácter. Siempre supuse que tenias esos gustos–Me levante del suelo dando un jalon de aire mirándola sonriendo, ella le disgusto que mantuviera mi sonrisa sobre ella.

–Bueno, una vez tuve ese deseo con usted. Me preguntaba a que sabia su cuerpo, pero son cosas del pasado. Aunque no niego que llegue a fantasear mas de una vez pensando en su hermoso cuerpo–Susan apareció en un parpadeo frente a mi, me beso en el labio inferior y me golpeo en el estomago sacándome el aire doblándome por la mitad por la falta de aire–No niego eso. Me imaginaba a que sabían sus jugos. Si a naranja, o a durazno. Eso me hacia manchar mi ropa interior apenas comenzaba a tocarme.

–Eres una chiquilla muy promiscua y honesta. Me agrada, y también quiero serte honesta con algo–Tome del hombro a Susan reincorporándome un poco por el fuerte golpe, me acerque a ella. Teniendo su oreja izquierda frente a mi boca–Eras insoportable en mas de una ocasión. Decias cosas fuera de lugar. Avergonzabas mucho a tu hermano, el en parte deseo venir a Equestria para alejarse de ti. ¿A que no suena bonito? –Golpee en el estomago a Susan y me aleje un poco viéndola arrodillarse del golpe. Viendo como su ropa se quemaba un poco mas oliendo la carne quemarse junto con la tela. Escuchando como se cocinaba en su propio jugo–Ahora, debo de terminar el trabajo. Lo siento Susan, pero tu debes de perecer aquí, no por mi bienestar. Sino por el de tu hermano, ¿Qué haría si te viera de esa forma? ¿Qué te diría? No creo que este orgulloso de verte apoyando al enemigo que tanto nos hizo sufrir, quien lo hizo sufrir. Temo decirlo Susan, pero en estos años que pasaron. El pronto fallecimiento de tus padres, de sus padres. Deben de estar mas unidos que nunca, porque cuando ellos fallezcan y vayan al paraiso. Solo ustedes quedaran como precursores de la familia Cortes. Yo, la Reina Celestia Cortes. Te pide de todo corazón. Que mueras–Susan bajo la mirada ocultando sus ojos muertos. Tomándose el estomago con una mano y con la otra la pierna. Comenzó a reírse de forma vaga hasta las carcajadas, ella sabe muy bien que este tipo de actitudes son una burla para mi orgullo de Reina. Y lo hacia bien.

–No me haga reir Celestia, ¿Me pide que muera? Eso no será tan fácil, para empezar. Yo estoy muerta, ¿Cómo me vuelvo a morir? No sea crédula, le dire un secreto; Cuando yo me deshaga de usted, haga de su cuerpo lo que se me venga a la mente, podría abusar de usted. Y lo hare, pero ese no es el objetivo. Cuando haga eso, cuando le asesine. Usare la magia negra que recorre mi cuerpo para traer a la vida a mi hermano, y cuandolo haga. Le borrare la memoria de su existencia, le hare creer que sus hijas. Son nuestras hijas, cambiare todos sus recuerdos y usted. Solo será un espejismo. Suena enfermizo y se que en mas de una ocasión cierta chiquilla lo dijo. Shanalotte, pero yo tengo verdaderas razones para hacerlo.

– ¿Y cuales son esas razones? Si no es mucha molestia preguntar–Habia perdido total interés en las palabras de Susan, mirando a su espalda. Asustada, mirando con miedo a quien estaba detrás de ella. Empuñando una espada de oro en su mano derecha. Mirando con enojo a Susan, tenia miedo. Miedo de lo que hara.

–Cierto, no he pensado esas razones, quizas deba de pensarlo ahora.

–Anda, piénsalo. Te dare la oportunidad de hacerlo. Hermanita.

–Espera, aun no tengo nada en mente. Oye…–Susan volteo a ver a Arturo, apenas verlo a los ojos ella se quedo estatica. Comenzo a temblar del miedo y Arturo la miraba fijamente. Arturo sin mas atravesó el pecho de Susan y la levanto cargando a Susan en el filo de la espada escuchando los huesos quebrarse por el movimiento–Hermano. ¿Qué haces?

–Yo no soy tu hermano, bestia inmunda. Mi hermana murió hace meses, tu solo eres un monstruo sin alma.

–Hermano, por favor. Escúchame, tenemos muchas cosas que hablar. Empezando con tu regreso, pensé que estabas muerto–Susan se veía llena de miedo, Arturo ni se inmutaba mirándola a los ojos con coraje. Me impresionaba mucho ver a Arturo en esa pose magnánimo, dejando las emociones de lado y solo hacer lo mejor que sabe hacer.

–Eso no te incumbe, si estoy ahora de pie apuñalando tu muerto corazón es para rectificar tu muerte. ¿Por qué sigues a Knives? ¿Por qué Susan?

–Porque el me prometio la vida eterna a tu lado, por eso Sombra te engaño. Para que mueras al caer y poderte revivir como un mejor hombre.

– ¿Por eso me apuñalaron al caer? Que bajo has caído Susan, todos los que han luchado contra mi han tenido el honor de atacarme al estar consciente, no cuando estoy moribundo. Pero es hora de terminar con esto. Hermanita.

– ¿Qué piensas hacerme?

–Llevarte de regreso al Nexo, si te vuelvo a asesinar. Volveras al nexo donde descansara tu alma de nuevo, si al matarte. No sucede eso, significa que tu no eres mi hermana y solo eres un trozo de carne podrido y lleno de gusanos–Arturo saco la espada de su pecho y comenzó a cortar su cuerpo con rapidez, escuchando el oro cortar toda carne y hueso, la espada emanaba un calor propio. Era como si empuñara el mismo sol, al cortar la piel de Susan ella se quemaba y se convertia en ceniza. Susan no podía defenderse y Arturo no podía detenerse. El seguía blandiendo la espada con agilidad suprema y poderío. Hasta que el cuerpo entero de Susan. Desaparecio en una cortina de ceniza hasta desaparecer en el aire. Arturo se detuvo cerrando los ojos. Guardo la espada con tranquilidad mirándome a los ojos. Sonrio un poco y luego cayo al suelo arrodillado. Cerrando los ojos de nuevo, llorando en silencio. Las lagrimas caian de su rostro al suelo y mezclarse con la poca ceniza. Me arrastre por el suelo y abrace a Arturo con fuerza, estaba triste. Alegre de verlo pero triste por lo sucedido. Tanto que paso, todo el esfuerzo que hizo para no dudar en regresar a su hermana a la muerte, algo que fue muy rápido. Debio haber requerido mucho esfuerzo para esto–Celestia.

–Mande Arturo.

–Estoy cansado, cansado de morir y vivir. Cansado de luchar contra mis demonios, contra las personas que tanto amo; Primero fue Shanalotte, luego fuiste tu, ahora Susan. ¿Por qué el Doctor Knives me hace esto? ¿Por qué me hace sufrir de esta forma? Estoy cansado Celestia, me da igual si vivo o muero. Solo, quiero terminar con esto ya. Quiero acabar con esto, De una manera u otra. Pero quiero descansar, estoy harto de tanta mierda. Tan solo quería pasar mi vida con mi esposa e hijas, nunca pedi tanto sufrimiento. ¿Qué seguirá después? Que Knives vaya a la tierra, ¿Qué secuestre a mis padres y les lave el cerebro? Ya no, hay que terminar con esto de una vez por todas.

–Vamos Arturo, eres muy fuerte. Se que esto no será nada para ti, Susan, ella era una buena chica. Tenia problemas, como todos nosotros. pero la culpa de todo esto fue la nuestra. Nosotros nunca pensamos en su bienestar, en como se sentía, que le faltaba y lo que no. Que había aprendido en su dia a dia. Nosotros la dejamos alejada de nuestra vida. No supimos nada hasta que Scarlett nos dijo que había enfermado, y ya era demasiado tarde. Pero, estoy feliz que ella haya estado en Equestria, no se cuantos días estuvo aquí. O meses, pero siento. Que fue feliz mientras estuvo aquí. Anda Arturo, venga el honor de tu hermana. Enséñales la fuerza del verdadero rey de Equestria, el Rey legitmo. Muéstrales la ira de la humanidad–Arturo sonrio un poco, soltando una pequeña carcajada mirando al suelo. Recargando su cabeza en mi pecho.

–Es hermoso escucharte decir tanta palabrería. Pero, hazme caso. Quiero estar solo, sigue adelante. Yo te alcanzare luego–Arturo me soltó cayendo de espaldas al suelo, cerrando los ojos y eventualmente escucharlo dormir. Con unas lagrimas en los ojos. Mire su pecho y aun seguía abierto por la herida, no comprendo que sucedió. Como fue que paso, que volvió a la vida y ahora duerme con lagrimas en los ojos. Es cierto, no conozco a mi esposo. Crei que era el mas fuerte de todos, que no conocía el miedo, que no temia de la muerte. Y ahora, llora del terror.

–Está bien mi amor, terminare esto. Tus deseos son ordenes–Me levante del suelo. Tome su espada y camine hacia las escaleras por las que baje y desapareci en la oscuridad de la cueva. Dejando a mi amado esposo. Descansar.

Esta bien sombra, muy bien Doctor Knives, lograron matar la voluntad y fuerza de mi amado marido. Lo convirtieron en su juguete. Es hora de mostrarles la fuerza de toda Equestria. La ira de una Diosa. La ira de una esposa.