Fiesta: Bingo

Viktor parpadeó.

¿Caer?

Su cerebro seguía medio dormido.

Sin embargo, la sonrisa gatuna presente en el rostro del menor debió darle una pista.

Yuri le guiñó un ojo, y se alejó.

- ¿Yuri? - el peliplata volteó hacia su prometido, y lo encontró desnudo, todavía, y con el par de pantalones que no le pertenecían entre las manos.

Incluso ante aquello, Nikiforov demoró en comprender lo que ocurría.

Katsuki deslizó una mano en el bolsillo derecho de los pantalones ajenos, y rebuscó en su interior por largos segundos.

- ¡Ah! - la exclamación y la sonrisa que acompañó a la misma resultó precios a ojos del peliplata, - Bingo.

Viktor enarcó una ceja cuando el pelinegro extrajo las lentillas verdes.

Y, de pronto, abrió grande los ojos.

- ¡Yuri!

Dorado falso guiñó en su dirección.