Batallas Pérdidas
El marcador iba dos victorias a favor de BEGA, Tyson y los demás sentían una fuerte presión sobre sus hombros.
El primer encuentro fue a cargo de Ming-Ming y Daichi, Rachel pudo ver que ellos dos eran polos opuestos, a pesar de que se dice que "Polos opuestos se atraen" estos dos no lo hacían ni por error. Ellos eran dos cosas que simplemente no cuadraban. El partido desde un comienzo se pudo ver que Ming-Ming ganaría, no era por echarle mala suerte a Daichi, sino que el pequeño, se desesperaba con facilidad de ella. Ming-Ming era pura dulzura ¿A quién no le causaría azúcar? Y Daichi, era el remolino del caos. Por ello perdió contra ella.
La segunda ronda, fue Ray Kon contra Crusher. Si bien a Rachel nadie del grupo de BEGA le caía bien, Crusher era al único a quien le podía darle sus respetos.
Hubo un receso de quince minutos, los cuales fueron una tortura para los BBA Revolution, en cambio para BEGA fueron el paraíso. Durante esos quince minutos, Rachel salió del estadio y fue a comer algo, le dolía el estómago de la emoción no desayuno bien –Y porque Hiro la trajo a las carreras esa mañana- la economía personal de Rachel, era de 0%, tuvo que buscar a Hiro a escondidas para pedirle dinero y poder comer.
Mientras comía, pudo ver como Max Mizuhara y Rick Anderson tomaban una mesa delante de ella, quedo sorprendida como no la reconocieron, el disfraz era completamente efectivo. Max se veía de un pésimo humor, su cara decía "Te golpeare a la más mínima provocación" y Rick si tenía una cara muy seria pero esta vez se notaba una fuerte tensión tan grande, que hasta Rachel la sintió. La conversación entre ambos era tensa, pero si todo lo que Rachel pudo escuchar que Max, era la esperanza del equipo y había que cambiar sus estrategias cosa que él, por supuesto no quería; Rick le aconsejo que siguiera su propio estilo que nadie tenía porque cambiárselo, dichas palabras sorprendieron a Rachel, jamás en lo que estuvo con ellos en la casa de Tyson, escucho a Rick decir algo alentador, quedo sorprendida.
Rachel apodo a Max como: "El pequeño milagro del beyblade" si no fuera por él, lo hubieran perdido todo.
Max lucho contra Mystel, ese chico moreno de cabello rubio hecho en trenza, y que, daba increíbles saltos (cosa que Rachel ignoro en un principio), todos apostaron a que Max perdería, y los BBA Revolution pasaría a mejor vida pero, todas estadísticas se fueron al diablo al ver que Max pudo lograr un empate. Ambos beyblades salieron al mismo tiempo.
-¿No entiendo porque deciden realizar el desempate?–decía un chico muy molesto
-Recuerda que el reto es que tiene que ser tres victorias, y BEGA solo tiene dos y los BBA Revolution realizaron un empate, punto neutro –le respondió una chica mientras trataba de sacar una soda de una máquina expendedora.
-Sí pero ya es mejor que le den el punto a BEGA, ya ganaron –continuo el chico
-Quien sabe, todo da vueltas en esta vida. Puede que los BBA ganen –le dijo la chica con una enorme sonrisa
-Que de acuerdo estoy contigo niña –dijo Rachel en voz tan baja, que sonó como un susurro
Ella estaba detrás de los dos chicos, quería una soda. Los dos chicos, que al parecer eran pareja habían ignorado la presencia de Rachel por completo hasta que oyeron el silbido de ella, que en realidad eran sus palabras hechas un leve susurro. La chica tomo su soda y ambos se fueron. Rachel se acercó a la máquina y comenzó a echar las monedas para sacar una soda de uva, en ello Hiro aprecio, como por arte de magia.
-Te he estado buscando –dijo algo preocupado
-¿Qué pasa? –pregunto nerviosa
-No te asustes, solo venía a decirte que me tendré que quedar, iras sola a casa ten –decía mientras buscaba en su bolsillo algo de dinero- para el Taxi
Le dio el dinero y sonrió, Rachel le respondió igual y solo dio un gracias, alzando levemente su cabeza. Hiro dio la media vuelta y se perdió al girar en el pasillo, Rachel oyó el sonido de la soda caer y reacciono, la tomo y salió del lugar a toda prisa.
Llego a casa, saludo al portero del edificio y tomo el elevador. Espero a subir. Llego al piso y se fue a buscar el apartamento, llego saco una llave (ya tenía copia) y entro a casa. Cerró la puerta, se quitó la peluca y suspiro profundamente.
-Qué día –pensó
Lanzo la peluca al sofá individual y se quitó las zapatillas que llevaba. Se recostó en el sofá grande y encendió el televisor. Lo primero que vio fueron noticias sobre el empate realizado por ambos jugadores. Rachel bufó y apago el televisor, volver a ver lo que vivió, que flojera la verdad. Fijo su mirada en el techo y solo suspiraba cada minuto, luego comenzó a pensar en los jugadores de BEGA, en el fondo los conocía muy bien, solo había convivido con ellos una vez, pero leyó todos los archivos de Boris con respecto a ellos. Aquellos papeles aparecieron en su cabeza rápidamente, en el fondo bendijo su memoria fotografía, y comenzó a recordar.
Primero Mystel.
Ese chico siempre mostraba una sonrisa nunca se veía desaminado, Mystel provenía de una familia griega, pero se crio en parte de su infancia en Estados Unidos y Rumania, no venía la explicación de por qué vivió en esos lugares, pero sí de cómo obtuvo sus habilidades para el salto. Cuando vivía en EUA, vivió en Arizona, y cada fin de semana su padre lo llevaba al Gran Cañón a escalar y divertirse un rato, pero como era un lugar peligroso a la vez, tenían que estar siempre atentos ante todo. De ahí su habilidad para el salto.
El segundo era Crusher, el único que se merecía su respeto.
Crusher provenía de una familia humilde, tenía una hermana, de nombre Mónica. La pequeña sufría una rara enfermedad en el corazón, necesitaba con desesperación una cirugía pero el dinero no estaba a la mano, fue cuando descubrió a BEGA y decidió enlistarse. Bueno al menos el joven tenía un buen motivo.
Garland era el tercero en la lista, se le hacía un chico serio, y demasiado preocupado por ser el mejor en el beyblade. Garland provenía de la familia Siebald, una familia conocida por sus triunfos en todo tipo de deportes, todos destacaban menos él. Entendía por qué él estaba en BEGA y su frustración por ser el mejor.
Brooklyn era el cuarto, pero no sabía nada de él, nada más allá de: era nato para el beyblade, y es inglés. Eso era todo.
Le frustraba el hecho de no saber de él, quería saber todo de él, ese chico la consumía en duda.
Se alzó del sofá con un suspiro amargo, y se escucho un gran rugido en su estómago. Tenía mucha hambre. Camino hacia la cocina cuando en la barra des ayunadora, Rachel miro la laptop de Hiro, la miro por unos momentos cuando sintió como un foco se le prendía en su cerebro.
Se acercó a ella rápidamente y la abrió, la encendió y espero a que entrara en el sistema operativo.
¿Cómo no lo había pensado antes? Hiro trabajaba en BEGA, y tenía información de los beyluchadores, ¡Él era su entrenador! La laptop de Hiro se convirtió para Rachel en el santo grial. Al oír la música de Windows, un brillo salió de sus ojos. Sentía que leía toda la información pero, ¡Oh sorpresa!, pedía una contraseña para iniciar sesión.
-¡Me lleva! –grito molesta
Pensó por unos momentos, que Hiro fuera obvio con sus contraseñas, marco tres contraseñas de números y hasta uso "contraseña" pero ninguna funciono y claro le quedo a Rachel que Hiro no era un imbécil hablando de contraseñas. Suspiro amargamente, y puso sus manos en su cabeza en señal de desesperación.
Mientras se maldecía internamente otro foco prendió en su cabeza, su amigo Youichi, era un experto en computación era un hacker
Se alzó de la silla y tomo el teléfono, se sabía el número de su celular de memoria y no tenía problemas con que en el recibo a Hiro se le cobrara de más por una llamada a celular. Espero y al segundo timbre contestaron
-¿Quién habla? –pregunto extrañado
-Youichi, soy yo Rachel
-¡¿Rachel?! –Pregunto sorprendido- ¿Dónde has estado? ¡Hemos estado preocupados por ti!
-Lose, es larga historia pero necesito un favor
-¿Un favor? –pregunto curioso
-Sí, necesito que me ayudes a hackear un computador
Youichi se quedó de piedra al oír eso.
-¿Hackear?
-Sí, sé que eres experto en eso y te necesito
-Ahh… no losé es… algo complicado
-Por favor, Kayako me dijo que eras un muy buen hacker, te pagare si quieres
Youichi medito unos momentos.
-Bien te ayudaré –dijo con un suspiro al final
-Gracias te pasaré la dirección para vernos –dijo con una enorme sonrisa
Rachel estaba en la esquina de la calle, donde se ubicaba el edificio de Hiro; no levaba su disfraz y solo miraba por todos lados en señal de su amigo.
Miraba y miraba cuando enfrente de la calle miro como Youichi venía con una mochila sobre su hombro, Rachel sonrío de oreja a oreja.
-¡Youichi! –exclamo muy alegre
Cruzo la calle y al llegar a la esquina donde Rachel se encontraba ambos se abrazaron en forma de saludo, se abrazaron con mucho cariño no se habían visto en un largo rato.
-¿Cómo has estado? –pregunto Youichi al separarse
-Bien ¿Y todos ustedes?
-Pues bien también, atentos a todo lo que pueda ocurrir en BEGA
-Me lo imaginaba, la cosa esta que arde –dijo muy seria Rachel- pero bueno tenemos que esperar a ver qué pasa
-Si –dijo Youichi con un suspiro al final
-Pero bueno ven, pasa para enseñarte donde vivo, pero por favor no le digas a nadie donde vivo ni a Kayako
-¿Por qué? –pregunto curioso- Si Kayako anda muy preocupada por ti
-Solo por el momento Youichi... solo por un tiempo –dijo con una sonrisa muy seca
-De acuerdo –respondió sin ánimos
Al llegar al departamento, y al entrar Youichi quedo sorprendido, Rachel si estaba viviendo bien.
-Bien, esta es la laptop –dijo mientras la tomaba
Youichi reaccionó y volteo a mirar a Rachel.
-¡Oh! –Exclamo- con que esta es nuestra nena
Rachel lo miro extrañado. Youichi se acercó y tomo la laptop y comenzó a mirarla. Miraba cada centímetro de la laptop.
-Es una belleza –se decía para él- es una modelo reciente, mira esos accesos USB, ¡Oh! –exclamo casi en forma de orgasmo- su sistema operativo, su memoria RAM, su disco duro, yo quiero una nena de estas
Youichi detuvo su admiración hacía la laptop y miro a Rachel que lo miraba muy extrañada.
-Je, perdón fue un arranque...
-Aún me pregunto ¿Cómo es que conquistaste a Kayako?
Él solo sonrió.
Ambos se sentaron en el unas sillas en la barra desayunadora, Youichi encendió la laptop de Hiro y comenzó a sacar todo lo que tenía en su mochila. Saco una laptop un tanto antigua a comparación a la de Hiro, y varios cables USB.
-¿Para que es todo eso? –Pregunto Rachel extrañada
-Pues para hackear el computador
-¡¿Tanto?! –Pregunto sorprendida
-Si, ¿Qué creías? ¿Qué era solo conectar y ya? ¡Claro que no es mucho proceso! Y te lo enseñaré de una vez, mira y aprende
-No creo que pueda ser hacker
-Cualquiera puede ser hacker –dijo con una enorme sonrisa
Racel comenzó a mirar como Youichi comenzaba su tarea de hacker. Encendió su laptop y conecto un viejo cable USB en la entrada de su laptop y la de Hiro. Al momento que su laptop entro en la pantalla de inicio Rachel miro que no tenia accesos directos más que uno con imagen de calavera, Youichi dio doble clic.
-¿Qué es eso?
-Es un programa especial que creamos en la clase de cómputo
-Vaya así que eso hacen en la clase de cómputo, como hackear computadoras ajenas
Youichi se avergonzó
- No exactamente –respondió con una sonrisa nerviosa- pero veremos si funciona este programa
-¿Que se supone que hace? –pregunto Rachel muy curiosa
-Bien, como vez he conectado un cable USB entre mi laptop y esta –mientras apuntaba a la de Hiro- lo que haré es intentar enviar este archivo a travez de la red y pegarlo en el disco duro de esta.
-¡Oh! Ya entiendo
-Una vez pegado en el disco duro activaré el programa y eso creará un virus, por así decirlo
-¡Un virus! –Exclamo Rachel sorprendida- No quiero matar el computador de... –en eso Rachel se calló
-No es un virus, virus, este programa se infectará en el disco duro y tendremos acceso a todo lo que se haga en esta compu. Pero por el momento tendremos todo lo que lleva hasta ahora, ya después si vez que han actualizado algo, harás el mismo procedimiento que hemos hecho hoy
Pasado unos minutos Youichi desconectó el cable.
-Bien miremos si este programa nos hace el milagrito –dijo en tono de broma
Youichi activo el programa en su laptop y esperaron un par de minutos más. Al pasar todos esos minutos ambos miraron como el escritorio de la laptop de Hiro estaba ahora en esa laptop.
-¡Genial! –Exclamo Youichi muy alegre- el programa funciono a la perfección
-Muchas gracias Youichi, te debo una y muy grande –le dijo Rachel con una enorme sonrisa
