CAPITULO 46. Amenazas
Shikaku se encontraba junto con otros ninjas de investigación. Entre ellos Hibiki registrando la casa de Sasuke Uchiha, pero también el departamento de alado.
–¿Alguna novedad? –pregunta Shikaku a uno de los chicos que había entrado al departamento de la chica.
–Ninguna señor, no hay señal de ningún factor que nos pueda llevar a algún indicio de otro plan que ella pudiera tener
Shikaku gruñó para sus adentros. Se encaminó hacía el balcón de aquel departamento, y al ver a lo lejos, dejo salir un largo suspiro.
–Esto no es posible –dice el hombre con rostro frustrado –hemos buscado en todas partes, en cada rincón, y aun nada
–Quizás hemos buscado mal… señor –el jounin voltea hacía el bosque y observa una casa de madera descuidada.
El ninja agranda los ojos, dejando que el brillo se luzca en ellos, y sale con paso rápido de aquel departamento.
–¡¿Cómo es que no pudimos verlo!?
El ninja acompañado de algunos del equipo de investigación, Inoichi, Hibiki, y también entre ellos Anko, lo siguen hasta aquella antigua casa en la que antes vivía.
–Shikaku, ya hemos revisado la casa, ahí no hay nada –dijo su compañero de equipo Inoichi un poco irritado
–¿Checaron el pórtico?
–En esta casa no hay pórtico –dijo la ninja Anko con una ceja fruncida –yo ya he estado ahí antes con ella, no hay nada, solo un sótano
–Pero siempre en una casa como esta hay un pórtico –Shikaku golpea el suelo hasta escuchar algún eco o señal de una entrada, y para su suerte, la encuentra. Logrando que en su rostro se muestre una sonrisa de satisfacción.
–la encontró –Hibiki tenía una gota de sudor en su frente, al igual que Inoichi.
Shikaku al encontrar la entrada secreta, baja las escaleras, y con ayuda de un jutsu de fuego, lograron iluminar el lugar.
–No… puede… ser –Shikaku tenía los ojos brillosos al ver aquel semejante descubrimiento. Su sonrisa se ensanchaba por todo su rostro. Y en la pared justo enfrente de él había un mapa entero de todo el mundo ninja. Señalando puntos con alfileres de colores, señalando donde había estado. Quienes se encontraban ahí. Algunos ninjas reos y prófugos, terroristas, gente importante.
–Es una mina de información –dijo Ibiki asombrado
–Esta pequeña escuincle nos ha estado espiando y tomando el pelo –dijo Anko con una media sonrisa
–No solo eso –Inoichi observaba unos papeles que había en uno de los escritorios –ella ha tomado notas acerca de muchos ninjas, entre ellos el ninja demonio, Zabusa, incluso ha estado tomando notas de nosotros… esperen –Inoichi le entrega a Shikaku una hoja en especial –esta quizás es la razón por la cual ella supo de las técnicas Nara
Shikaku al tomarla y analizarla, frunce el seño y se la devuelve a Inoichi.
–Ella nos espiaba –dijo el ninja con los ojos entrecerrados mientras analizaba –nos hizo creer que a quien teníamos vigilada era a ella, cuando en realidad ella nos vigilaba a nosotros
–Estos se ven muy antiguos, podrían tener muchos años –dijo la ninja Anko mientras leía unos análisis de ADN que tenía en las hojas.
–Incluso espiaba a sus colegas –en una hoja muestra la información de Sasuke Uchiha con su fotografía.
–Y a sus profesores –Shikaku tenía en sus manos la información acerca de Kakashi. Dejando que pensar al ninja del clan Nara.
–insisto que acabemos con esto –dijo Inoichi exasperado –Shikaku, ella debe morir
–¿Quién eres para decidir eso? –esta vez en hablar fue Hibiki
–Soy uno de los más grandes ninjas en el centro de información, al igual que tú, y sé que esto ya esta hiendo demasiado lejos
–Ella nos puede conducir a criminales que pueden estar en nuestra nación, puede traer la paz a Konoha –dice Anko con las manos en la cintura
–¿Ahora estas de su lado? –Inoichi la mira con recelo –si fuiste tú quien la metió a esa celda
–Lo hice porque no nos dijo sus intenciones –dijo la chica casi a gritos –fue desonesta, nosotros como nación le dimos una oportunidad, al no aprovecharla no me dio más remedio que darle yo misma un castigo. Con tal de que los concejos decidieran hacerle algo peor.
–¡oh! Ahora resulta que educamos niños –dijo el ninja Inoichi con sarcasmo
–Ella no tiene la mentalidad de una niña, Inoichi –Shikaku lo mira serio
–Por algo te estoy diciendo que debemos acabarla –Inoichi en sus ojos pide un poco de suplica –esto… no es algo normal
–Esa decisión no les corresponde –Tsunade aparece en el pie de las escaleras que daban al pórtico, observaba atenta a los cuatro ninjas –me informaron que se dirigían para acá, y decidí ver qué pasaba
–Encontramos mucha información útil –dijo el ninja de la coleta de caballo y cabello oscuro con orgullo –ahora sabremos cómo controlarla incluso a ella
–Les recomiendo que confisquen todo esto antes de que los Ambus vengan aquí y lo hagan por ustedes –dijo la Hokague con dureza –no quiero que caigan en manos de Danzo
–Nos encargaremos de toda esta evidencia lo antes posible –dice el ninja Hibiki con seriedad. La Hokague sale del sótano y de la nada, ninjas del centro de información aparecen con tal de ayudar a los ninjas a confiscar toda esa evidencia.
–He encontrado tu escondite, Alex –piensa el ninja del clan Nara con orgullo –ahora sabremos de verdad quien eres
Siento la opresión de las batallas que están sucediendo fuera de esta habitación justo ahora. Todos mis compañeros de equipo confían en que no voy a defraudarlos, que voy a cumplir lo prometido pero sobretodo que voy a volver.
Naruto ahora mismo está peleando con tal hacer que Sasuke regrese. Él no sabe que Sasuke nunca va a volver, no ahora, no hoy, ni mañana, ni en un año. Mi objetivo es hacer que todo suceda tal cual dice la historia. Yo no puedo cambiar absolutamente nada. Solo lo primordial para deshacerme de los seres malignos de este mundo y acabarlos de una vez. Y ellos son la organización Akatsuki, pero también, Orochimaru es uno de ellos que necesitan ser eliminados.
Pero no hoy.
Toc, Toc.
Escucho el cómo alguien entra en mi habitación, observo el rostro del chico con aquellos lentes tan redondos, su mirada profunda y maniaca, llena de mentiras.
–Entonces ya estás aquí –dijo el chico al entrar, tiene una sonrisa en su rostro, como si se divirtiera verme así, agotada, demacrada, sabiendo que había sido juzgada por todos. Me ve como alguien vulnerable.
–¿Qué no me vez frente a ti?
Kabuto ríe.
–Me sorprende que para ser quien realmente eres me hables de esa forma –frunzo el seño, no entiendo lo que dices –tú no eres humana, pero tampoco eres un ninja
Agrando los ojos llevada por la sorpresa, Kabuto se acerca hacia donde me encuentro, me empuja para quedar acostada sobre la cama, y él se posa sobre mí con un kunai en la mano adhiriéndomelo al cuello.
–Nos has mentido, yo lo sé, lo supe desde el momento en que inspeccioné tu preciosa piedra –señala el diamante rosa –tú no eres alguien normal. Alguien como nosotros, no soportaría tal poder que tienes aquí, y tus habilidades no son normales –se lame los labios y sonríe de forma maniaca –le advertiré, oh si, lo haré, le diré lo que has estado planeando todo este tiempo, y él acabara contigo como tú lo hiciste con su subordinado en la arena. Te destruirá de la peor manera que exista para que sientas el dolor que él sintió cuando fue extirpado y salieron todos los órganos y sesos de su cuerpo. Moriras de la misma forma dolorosa como la que murió él, y yo voy a ser testigo de eso.
Lo empujo con todas mis fuerzas, se tambalea al haber sido empujado. Y me sonríe de todos modos.
–Se lo diré, pero no aun –sonríe con diversión –cuando él llegue, cuando sientas que todo va bien, me encargare de acabar contigo de una vez por todas
"Se acabó la dulce y mentirosa Alex, pronto revelare a Lord Orochimaru tus verdaderas intenciones"
