Capítulo 49

POV Anastasia.

Ha pasado una semana desde que regresé de Portland. Pronto será la boda de Kate y de Elliot. Kate esta por las nubes, aunque muy nerviosa por todos los preparativos. Será una reunión intima de unos pocos amigos y familia. Al principio se pensó en que se haría en el Fairmont Olimpic, pero al final Elliot convenció a Kate que el patio de la casa familiar de los Grey, era lo bastante elegante y bonita como para tener una boda al gusto que ellos estaban deseando. Esto ha sido un pequeño respiro de todo lo que nos ha estado pasando en estos días.

La noche en que Taylor y yo regresamos de Portland, después de ver que mi angelito se encontraba dormido en la seguridad de su cuna, decidí contarle todo a Grace. Ella es la única persona, aparte de Taylor, en la que le confiaría algo así. Al principio no creyó en mis palabras aunque sé que su corazón anhelaba oírlas su cabeza lo creía imposible al igual que yo en un principio.

Le enseñe la foto que Megan me había mandado de Angel, y fue allí donde Grace comenzó a creerme. Bajó rápidamente las escaleras para contárselo a su marido. Lo que no sabía era que Taylor ya se lo había contado. Carrick tuvo que dar muchas explicaciones, del porque había ocultado que el cadáver que inicialmente habían dicho que era de Christian, resulto ser que no lo era y que todo el sufrimiento de estos dos años había sido infundado. También tuvo que explicar por qué se encontraba bebiendo licor a sus espaldas, aun sabiendo que lo tenía prohibido.

Fue una suerte que Mia no estuviese en casa. Ella Había salido con Ethan, Kate y Elliot por algunas copas y seguramente llegaría tarde a casa.

Nos sentamos durante varias horas a escuchar lo que Taylor y Carrick tenían que decirnos. De cómo descubrieron, meses después, el error que se cometió en el informe forense. Y en cómo no querían decir la verdad por temor a crear una falsas expectativas a la familia sobre la supervivencia de Christian.

Grace y yo quedamos atónitas al saber todo lo que nos habían estado ocultando y por algunos minutos sentí un ataque de furia hacia ellos, pero mientras Carrick relataba lo que había sucedido, pude ver lo cansado y envejecido que estaba. También para él fue una tortura ocultarnos la verdad. Eso puedo verlo. —Él solo actuó por el bienestar de su familia. — Dice mi subconsciente, a lo que solo estar más que de acuerdo.

Pero Grace se enajenó en contra de su marido una vez que confesó todo lo que debía haber dicho. La rabia salía por sus poros, nunca la había visto así.

— ¡¿Cómo se te ocurrió no contarme que MI HIJO estaba vivo?! — Decía con lágrimas en los ojos. — Carrick, de todos los errores que has cometido con mi niño, este fue el peor… ¡Soy su madre, Maldita sea!... tal vez no lo traje a este mundo. ¡Pero ese chico es mío! ¡Yo lo crie!

— Nadie discute eso, Grace. — Le dice Carrick. — Pero debes de entender que vivimos momentos muy tensos… no quería llenarte de ilusión, pensando que estaría con vida cuando posiblemente no lo estuviese. No quería revivir todo nuevamente, Grace. ¡Entiéndeme! Vivimos momentos horribles con el embarazo de Ana y el atentado en SIP.

— ¡Dos años, Carrick! … Dos años muriendo por dentro día tras día, por no tener a mi bebé.

— Lo lamento, Gracie. — Dijo Carrick con voz cancina. Grace, intentó serenarse, pero aun no quitaba la mirada iracunda hacia su marido.

Esa noche los Grey se enteraron de otras cosas. De cómo que mis primas, por azares del destino, rescataron a Christian y escaparon de un traficante de personas, que resultó ser la personada por la que tanto lloramos al fin y al cabo.

También conversamos sobre su amnesia, y su negativa en querer recordar realmente lo que le ha pasado. Les conté también sobre del accidente y sobre las operaciones que ha tenido en su pierna, en lo frustrado que Meg me ha dicho que ha llegado a estar por sentirse inútil.

— ¡Volvió a crear un imperio! — Dice Carrick de improviso. Y al ver que lo miramos nos dice. — ¡Volvió a crear un imperio de la nada, se hizo de su propio dinero… otra vez! — Dice con una expresión que creo que es de orgullo.

Grace aparta la mirada rabiosa por primera vez de su marido y le hace un gesto condescendiente.

— Christian siempre fue muy independiente. En todas sus decisiones y aún más en sus negocios. — afirma Grace. —Lo que no entiendo es por qué no se comunicó. Dijiste que averiguó quien era, Ana. En ningún momento supimos nada de… —De repente, Grace se queda callada.

— ¿Grace, te pasa algo? — Pregunto cuando la veo pensativa.

— ¡La llamada! … era él — Dice de pronto.

— ¿Qué llamada? — Pregunta Carrick.

— La llamada que recibí en acción de Gracias, Ana aún estaba embarazada… ¿Recuerdas, Ana? — Yo niego con la cabeza, pero intento recordar — Nadie hablo… pero sentí algo y… ahora que lo pienso… estoy segura que era él. — Dice recordando con lágrimas en los ojos. Sonriente.

— Me temo doctora, que el que no se comunicara pudo ser culpa mía. — Dice Taylor. — mande al equipo de sistema a minimizar cualquier información en la red que estuviese ligada con la familia Grey y con el accidente, justo después que surgió el atentado en SIP… Lo siento. No tenía ni idea.

—No es tu culpa, Taylor. — Dice Carrick. — pensaste que hacías lo mejor , y francamente siempre me pregunte, porque la prensa no estaba en cada esquina, comentando y tomando fotos a diestra y siniestra de nuestra familia.

— Los había, señor Grey. El equipo de seguridad de la familia y el grupo de sistema de GEH también se encargó de eso.

— ¡Quiero ver a mi hijo! — Dice Grace de repente. — Taylor, quiero ver a mi hijo… ¡Ahora!

— Grace. Si te conté lo que está pasando, es porque sé que eres su madre, y por qué quería que te fueras preparando. El llegará a Seattle muy pronto. Tiene que finiquitar el acuerdo y ver la evolución del negocio que estamos haciendo en SIP. Cualquier cosa incorrecta que hagamos y seguramente lo alejaremos más. — Le digo.

— Pero… ¿por qué? … ¡Él es mi niño! Estoy segura de que podremos ayudarlo si le decimos que estamos ahí para él.

— ¡Creo que cree que son sus padres biológicos! — Le digo. — Meg me dijo que tenía pesadillas de un hombre maltratándolo y torturándolo y que él piensa es Carrick.

Carrick y Grace se miraron las caras asombrados ante mi declaración.

— ¡Eso es absurdo! — Dice Grace.

— Lo sé. Pero al parecer lo que recuerda es solo parte de su primera infancia y lo relaciona con ustedes. Es una de las razones por la que no quiere regresar a Seattle. Cree que no tiene nada que buscar aquí.

— Pero tiene que regresar. Si no, iré a buscarlo… no se… él tendrá que entender… — Dice Grace.

— Grace, Cálmate. — Le digo. — Te entiendo perfectamente, pero con Angel hay que tener paciencia.

— ¿Angel? — Pregunta.

— Así se hace llamar ahora, Grace. Angel O' Brian.

Grace continúa sollozando.

— Christian es el nombre que su madre biológica le dio. Carrick y yo pensamos cambiarlo cuando estábamos en trámites de adopción, pero pensamos que ya había perdido demasiado, además me empezaba a gustar su nombre. Christian. — Recuerda Grace.

— Señores Grey, Ana, creo que debemos pensar esto con cabeza fría. — Dice Taylor — por lo pronto, pienso que la señorita Steele tuvo una excelente idea cuando sugirió en conseguir un departamento en Escala para él y la señorita O 'Brian. También hay otro tema que tratar… y es más escabroso de lo que se imaginan…

Los tres observamos atentamente a Taylor quien mantiene una postura apacible y estoica.

— Se trata de la señora Lincoln.

— ¡¿Y qué tiene que ver esta sucia perra en todo esto?! — Suelta Grace de improviso. No recuerdo nunca oír a Grace decir malas palabras.

— Tal vez una buena parte de este enredo se deba a ella. — Dice Taylor. — No tengo pruebas, pero estoy casi seguro de que algo turbio tuvo que haber hecho mientras estaba en la organización. Algo relacionado tal vez con los niños… o con sus padres.

Grace y Carrick lo miran asombrado, pero en realidad a mí no. No creo que me asombre ya nada de lo que haga esta mujer. Siempre supe que era un ser vil y mezquino.

— ¡Ya comenzó una auditoria, Taylor! — Dice Carrick. — Hasta ahora no hay nada fraudulento en su gestión, todo parece ser normal y legal. Los libros están en regla.

— ¿Qué hay de los niños o de sus padres? ¿Ya se revisaron sus expedientes?

— En cuanto supe que le había puesto más manos encima a mi hijo pequeño, hice una averiguación sobre cada expediente de cada niño de la fundación. — Dice Grace.

Me consta que hizo algo más que eso. Dos días después de que dieron de alta a Carrick. Mia y Grace fueron a la sede de Afrontarlo juntos. Un centro para la rehabilitación para los padres adictos a las drogas, y hogar provisional para sus hijos mientras ellos se rehabilitan. Ahí se encuentra un equipo de trabajadores y colaboradores con la causa, entre ellos doctores y terapeutas expertos en la materia, así como educadores y cuidadores para los niños, además de trabajadores sociales quienes desde el departamento de servicios infantiles, apoya a esta organización con los niños.

Grace, fue con tres o cuatros abogados de la firma de Carrick, además, también hizo uso del departamento de finanzas de GEH. Mia me contó que fue ella específicamente a despedir a Elena de su cargo como directora.

Mia me dijo que hizo más que despedirla, llamo a algunos de seguridad para asegurarse de que no se llevara más que sus objetos personales. Pero antes la tuvo a puertas cerradas en la oficina. Mia tuvo, muy a su disgusto, que apartar a su madre de la zorra. Resulto que Grace sabía muy bien de defensa personal, porque, según Mia, se había abalanzado hacia la perra y le había golpeado el rostro innumerables veces antes de que la separaran de ella. La perra juro venganza y aseguró que demandaría a Grace.

Pero Grace le aseguro que podía atreverse. Así todo el mundo sabría la clase de escoria que ella era, y lo que había hecho a su niño.

Mia dijo que la cara de la perra se volvió blanquecina después de eso.

— Su reputación de dama de sociedad, es lo único que esa maldita zorra tiene. — Decía Mia. —Mamá y yo nos hemos encargado de que a su negocio, no le vaya tan bien como solía estar y la salida por la puerta trasera de Afrontarlos Juntos dará mucho de qué hablar.

Por supuesto, los Grey no dejarán que se cuele ninguna información al respecto a lo que consigan en su gestión, hasta no tener pruebas. Pero de seguro, ella tomará un poco de su propio veneno.

Hace meses. Kate, averiguó quien se escondía detrás de aquella reportera que me abordó en el hospital y que, con intención de querer tener una exclusiva en su periódico sensacionalista para el que trabajaba, se acercó a mí con intenciones maliciosas para servirse de mi dolor. Ese periódico fue recientemente fue adsorbido por Kavanagh Media. No sé qué tanto sabe Kate. Pero ella solo me dijo que estaba íntimamente ligada con los centro de belleza de Esclava. Me dijo que de allí sacaba mucha de sus exclusivas. En cuanto oí eso, Kate no tuvo que decirme nada más, yo había entendido todo lo que necesitaba entender. Ella me pregunto qué era lo que sabía, pero decidí evadir su pregunta y dirigirme hacia los preparativos de su boda.

— Me temo que puede ser algo más que un ultraje de niños, señora Grey. — Dice Taylor sacándome de mis pensamientos.

— ¿A qué te refieres, Taylor? — Pregunta Carrick.

— Elena Lincoln está implicada en el secuestro de las Hermanas O 'Brian. — Dice de sopetón. Hubo un silencio sepulcral en la habitación.

— ¿Tienes pruebas de ello? — Pregunta Carrick. Quien se ha sentado en su escritorio, y, para el disgusto de Grace se ha servido otra copa.

— No, señor. — Dice Taylor. — Solo la palabra de la señorita O 'Brian. Quien no quiere verse envuelta en este asunto. Creo que les tiene un genuino miedo a esa mujer y a la madre de Mc Millán.

— ¿Mc Millán? ¿El cadáver que todos pensábamos era Christian? — Pregunto.

— Así es, Ana. Ella es la mujer de la fundación, la trabajadora social que tomaba fotos del niño.

— ¡Que! — Digo en un grito. Justo cuando pienso que puedo esperar todo de Elena Lincoln, siempre me tiene preparada una sorpresa.