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Primera Publicación: Marzo 2008

Resubido: Septiembre 2018


Debido que este fic es el que más solicitaron. Será terminado en el mismo estado que fue borrado el año pasado.


El Gran Desafío del Este

Remake de desafío Este

Ash Ketchum había vivido muchas cosas en esta aventura, había descubierto el cariño que sentía por su gran amiga, había enfrentado maldiciones, batallas y había conseguido ser campeón de la región del Este… Y ahora, era -además- el líder del gimnasio de ciudad Celeste.

Habían sido demasiadas cosas en un determinado tiempo, que parecían años, pero no. Solo había pasado casi un año de que él y Misty se embarcaron en el viaje hacia el Este en busca de un título y de la recuperación del gimnasio de ésta…

Dónde todo parecía ser más de lo mismo, hasta que AMA o Angelical Master Aqua y su Pokémon entraron en la vida de Ash, de manera muy brusca y se vio a la tarea de protegerla así fuera con su vida.

El regreso de Brock al equipo, fue un gran apoyo para Ash, si quitamos de lado lo llamativa que se le hacia Misty al doctor Pokémon, y no solo a él…

Los celos llevaron a que Ash confiese definitivamente sus intenciones sobre ella y arreglaron su situación, se podía decir que ahí todo iba a salir perfecto.

Pero las maldiciones fueron el siguiente obstáculo que Ash superó, casi al costo de su vida, pero venció eso también…

Recuperó el gimnasio de Misty y cuando pensaba que todo daba para el final feliz, luego de hacerse el Campeón del Este, un secuestro volvió a cambiar el curso de las cosas…

Secuestro que ya había terminado, Ash tenía a Misty con él nuevamente, supuestamente ya para el final feliz pero no, ahora ella no despertaba…

Haciéndole caso a sus amigas, decidió intentar lo comúnmente en los cuentos de hadas, pero no funcionó, o al menos eso el creía, atormentado por no saber qué hacer, huyó de ciudad Celeste, sin rumbo alguno….

Se detuvo con su mano apoyada en un árbol al sentirse sin fuerzas, su corazón se agitaba como si hubiera corrido kilómetros y kilómetros, sus manos le sudaban y su vista se empezó a nublar, cayó arrodillado en el suelo, y su cuerpo inconsciente se fue hacia un costado…

¿Qué más podrá pasarle?

Pues…

Capítulo 50: Pelearemos siempre juntos… ¿Pero, y sí…?

El cuerpo de Ash permaneció allí hasta que una voz que le susurraba su nombre muy dulcemente, lo despertó.

—¿Qué? — sobresaltado, se sentó de golpe, pero su cabeza se sacudió horriblemente.

—Tranquilo, cariño — la mujer que se encontraba ahí, lo jaló hacia ella y lo abrazó— Ash…

—Mamá — susurró, sin entender que sucedía — ¿Qué pasa?

—Te dije hijo que no salieras solo de la casa, tu salud es muy débil, no quiero perderte —la mujer dejó caer de sus ojos, dos lágrimas que cayeron en la mano de Ash, el cual se separó de ella muy confundido.

—¿Por qué lloras mamá? — le preguntó, mientras Delia secaba con el revés de su mano, su rostro.

—Ash — se levantó y con ella, él—, sabes que no puedes salir, es por el mismo motivo que tuviste que suspender tu viaje Pokémon después de Kanto…

—¿Qué? — Se separó de ella — ¿Cómo dices?

—Ash, ¿Qué te pasa? —preguntó, muy irritada la señora de cabello castaño—. El accidente en el río, salvaron la vida de Pikachu y la tuya de milagro, casi… — sus ojos se llenaron de un líquido que en segundo generaría lágrimas en el rostro de Delia.

—Pero —retrocedió un paso—, yo fui salvado por Misty, mamá…

—¿Por Misty? — lanzó una risa que molestó a Ash— Imposible…

—¿Por qué imposible? — Apoyo sus manos en su costado de sus cuerpos — ¿Dónde están mis amigos? ¿Dónde están Brock, Dawn, May, Max y Tracey?

—Ay hijo… — exclamó aún más preocupada—, no sé de quienes me hablas. Y sí, por Misty te refieres a la joven actriz de ciudad Celeste…

—¿Actriz? —levantó su ceja aún muy confundido— ¿Cómo es que? — apoyó la mano en su rostro, mareado, la confusión que sentía se mezcló demasiado en su mente…

—Vamos a casa… — en la residencia Ketchum, Delia ayudó a su hijo a subir a su cama, y se acostó en ella— ¿quieres algo, cielo?

—No mamá, gracias… —un Pokémon amarillo entró rápidamente en la habitación y saltó hacía Ash— Pikachu — lo abrazó— Pikachu…

—Los dejo… — comentó cerrando la puerta de la habitación.

—Dime Pikachu — susurró — ¿recuerdas a Misty? — El Pokémon se quedó pensando, y luego le señaló un estuche— ¿Esto? —Ash lo abrió y allí había ocho medallas, las ocho medallas de Kanto, el Pokémon le señaló la medalla cascada— Sí, esa medalla — sonrió—, de la chica que viajo con nosotros —el Pokémon inclinó la cabeza y luego le negó— ¿Cómo qué no? — se señaló con el dedo, a él y a Pikachu—, solo viajamos nosotros — el Pokémon asentó con su cabeza—. Esto está mal — Ash apoyó su mano en la nuca y luego volvió a mirar a Pikachu —. Dime, ¿recuerdas a Brock? — Pikachu señaló la medalla Roca— Sí, ese… ¿viajo con nosotros? — Pikachu negó con su cabeza, así también lo hace con Tracey, May, Max y Dawn— No entiendo, suspendí mi viaje y tengo las ocho medallas… —la puerta de su habitación sonó de pronto— Adelante… — un hombre anciano entró a la habitación con una gran sonrisa— ¡Profesor!

—¿Cómo está mi campeón?

—¿Qué? — preguntó confundido.

—Sí, tu madre me dijo que andabas muy mal, pero, Ash, eres el campeón de la región Kanto, pese a tu débil salud, venciste los gimnasios, y no solo los gimnasios, si no que la liga y la élite también. Con solo once años ya no tuviste que preocuparte por buscar peleas y eso fue bueno para tu salud… directamente ellos venían por ti.

—Fui campeón… — se miró las manos — de Kanto… a los 11 años…

—Si Ash… — el profesor sonrió — nunca entendimos como lo lograste, pero aun en tu cuadro de salud tan débil, lograste solo todo eso.

—Lo hice —Ash hundió sus manos en su cabello— pero no entiendo, ¿Cómo logré, lo que con compañía, no?

—Ash — el profesor suspiró—, mejor descansa, el desmayo te dejo algo mareado, por lo visto, yo me regreso al laboratorio —apoyó la mano en la espalda—. Creo que tendré que buscarme un asistente, solo no puedo — al escuchar eso, Ash se lanzó hacia atrás y tapó su cara con la almohada.

—¿Qué pasa aquí?... No puedo creer que sin nadie, haya podido cumplir mi sueño de primera instancia… —quitó la almohada de su rostro— O será que ellos eran mis obstáculos… — Pikachu se le acercó— Vencimos todo, aún con una salud débil… — se sonrió — Soy el campeón de Kanto… ¡Qué bien! — Festejó — ¿Qué más puedo pedir?

Ash disfrutó de su vida de campeón acompañado de su mamá, se veía contento, día a día, pulía el trofeo que había en una repisa en la sala de la casa.

Pero la alegría poco a poco desapareció, en sí, se sentía solo. Mientras practicaba con sus Pokémon, cuando se quedaba solo, no podía evitar pensar en sus amigos…

—Brock… —apretó sus puños— Tracey… May… Max…. Dawn… — elevó su mirada al cielo— Misty… —la imagen de Misty sonriéndole hizo que soltara una lágrima—, puedo tener todo, pero no soy nada sin mis amigos… — entró a la casa, tomó su mochila, y vio en una silla el chaleco que Misty le había regalado—. Pero, ¿Cómo? — lo tomó en sus manos y bajó las escaleras muy deprisa.

—Ash, Ash ¿Qué pasa? —preguntó Delia saliendo de la cocina.

—Esto mamá…. — enseñándole el chaleco — ¿Qué es esto?

—Pues, eso te lo compraste para tu cumpleaños…

—Mentira — tomó el chaleco entre sus manos— Esto me lo hizo ella con sus manos… — la miró—, yo lo sé…

—Ash, basta por favor. Pareces loco…

—No estoy loco —salió de la casa seguido por Pikachu—. No lo estoy

—Ash — susurró Delia — ¿Quiénes son esas personas?

Llegó a un teléfono cerca de su casa, y llamó a Dawn, le atendió la madre de ésta, Johanna.

—Señora Johanna — Ash exclamó, con una sonrisa — ¿Está Dawn?

—¿Quién es usted? —preguntó, confundida — ¿admirador de mi talentosa hija?

—¿Cómo? — se extrañó.

—Ay bueno, si eres algo tímido para hablar conmigo — sonrió — te llamaré a mi maestra de concursos.

—¿Dawn es maestra de concursos? — se preguntó a sí mismo, cuando la joven de cabello azul se posó frente al teléfono.

—¿Usted me buscaba? —preguntó la joven de ojos azules, llevaba su cabello recogido en una coleta alta—, ¿necesita consejos de concurso?

—No es que… ¿no me recuerdas?

—Discúlpeme, pero no… — le negó con su cabeza— ¿debería resultarme conocido?

—Soy Ash, Ash Ketchum de Pueblo Paleta…

—Pueblo Paleta… Pueblo Paleta… —pensó—. No… — le negó con la cabeza—, lo siento no lo recuerdo… Pero… — Ash no soporto más eso, le parecía un chiste de mal gusto, así que cortó la comunicación…

—No puede ser, Dawn no me recuerda… —volvió a tomar el teléfono y marcó el número de ciudad Petalburgo—. Ellos sí, ellos tienen que recordarme.

—Gimnasio Petalburgo —lo atendió una joven de cabello castaño, que dio un gran grito cuando vio al Pikachu en el hombro de Ash— ¿Puedes bajar — le pidió — esa cosa de tu hombro?

Ash miró a Pikachu sin comprender, pero aún así lo bajó — ¿No te gustan los Pokémon? — le preguntó cuándo la joven dio un gran suspiro.

—No… — con su mano en el pecho—, me dan mucho miedo. No es algo de lo que me enorgullezca… soy la deshonra del gimnasio… pero bueno — sonrió algo nerviosa — ¿Quién es usted?

—¿No sabes quién soy? —le preguntó, May lo miró atento— Soy Ash… Ash de Pueblo Paleta…

—No, no lo recuerdo — negó con la cabeza— ¿debería conocerlo?

—Sí, yo si te conozco May… — la joven se sobresaltó, y asustada llamó a su hermano — ¿Max?

El joven de cabello azul y anteojos, se posó frente al teléfono

— Hola, soy el líder del gimnasio Petalburgo… ¿usted quién es?

—Ash Ketchum… — dijo algo deprimido.

—¿Ash Ketchum? ¿El campeón de Kanto? —exclamó emocionado, Ash se sorprendió y asentó con la cabeza.

—Así es… ese mismo…

—Genial — sonrió—, un gusto hablar con usted — cerró sus ojos—. Cuando pueda pisar la región Hoenn, me gustaría que tuviéramos una batalla, si es posible.

—Este… claro — Pikachu saltó volviendo a su hombro— Cuándo quieras…

—Gracias… — emocionado, el joven le cortó la comunicación.

—Bueno… al menos me reconoce… —suspiró— pero no como quería…

Se alejó del pueblo, con dirección al gimnasio de ciudad Plateada, tenía que ver a Brock… tenía que saber que era de él…

Era de noche, cuando llegó a la ciudad, los metros que comunicaban las ciudades estaban como Ash los recordaba. Todo era igual, menos ellos, ¿Por qué?

—Llegamos — dijo Ash en la entrada de ciudad Plateada—, entremos y busquemos el gimnasio

No tardó mucho en hallar la estructura rocosa que representaba el gimnasio de los Pokémon roca, allí entro…

Brock en su porte de hombre serio responsable, lo atendió. Pero solo reconoció a Ash, por ser el entrenador campeón de la región, nada más…

—¿No recuerdas que, gracias a mí, descubriste que querías ser un criador?

—Soy un criador, muchachito — respondió — crio a mis hermanos, y hermanas... eso es mucho trabajo…

—¿Y tus padres? — preguntó confundido.

—Mira Ash… no es por ser descortés… pero necesito ir a prepararles la cena, si me disculpas, retírate…

—Está bien… — se retiró del gimnasio, aún más afligido; ese amigo que era como su hermano, lo trató tal como a otro más del montón—. Pikachu… no tengo ni idea de donde puede estar Tracey… así que… — miró el cielo—, vamos a ciudad Celeste.

Cuando llegó al gimnasio de ciudad Celeste, era increíble la cantidad de gente que aguardaba en la entrada, luces en la entrada y letreros pidiendo por Misty…

—Veo que mamá tenía razón, es una actriz famosa… — se acercó al lugar y trato de entrar, pero unos guardaespaldas se lo prohibieron—. Necesito hablar con ella.

—Todos dicen lo mismo — respondieron al unisonó, los dos grandes sujetos que cubrían la puerta.

—¿Qué es este escándalo? — Ash reconoció esa voz al instante, la miró, sus ojos verdes, su cabellera larga, su figura muy bien definida— Pero si es Ash Ketchum… — Ash se paró derecho cuando la vio reconocerlo.

—Sí, ese mismo… ¿me recuerdas?

—¿Cómo no recordar al campeón de la región? — cerró sus ojos— Déjenlo pasar — los agentes lo soltaron—. Pasa…

Así Ash ingresó al gimnasio Celeste…

¿Podrá ahí descubrir qué es lo que pasa?

No te pierdas el gran final…

Está historia continuará…