Capítulo Especial: ¡Feliz Navidad Lucy!
Esa bella época del año había llegado al fin, la más noble de todas las fiestas, la navidad. Y como siempre el gremio más destructivo y alocado no se quedó atrás en los preparativos para la gran fiesta, venga, que ni estar en semifinales de la Copa les iba a distraer de tan importante evento.
—¡Vamos mocosos que el árbol no se va a poner solo! —El maestro del gremio continuaba con la apretujada agenda que tenía por delante, manejar a una bola de niños/adultos/lo que quiera que sea Natsu, no era tarea fácil para un octogenario como lo era él.
—No se preocupe maestro, estamos en tiempo para la cena navideña anual—Hablo tan amable como siempre su fiel asistente, Mirajane.
—Lo sé, lo sé, pero necesito tener siempre dos horas libres previas a la cena para corregir la metida de pata—Suspiro pesadamente.
—¿La metida de pata? —Pregunto la chica algo curiosa.
—La metida de pata que seguramente Natsu tendrá…O más bien que sé que tendrá—Hablo ahora el nieto del maestro, por alguna razón ellos estaban prácticamente seguros de que Natsu la iba a cagar en determinado momento, era casi un hecho científico e innegable.
—Ara, ara no creo que Natsu vaya a hacer algo malo hoy—Rio suavemente la chica, estaba muy equivocada.
Mientras tanto, en otra parte del enorme salón un trio de jóvenes magos tenía una discusión por demás importante y madura.
—Entonces, ¿Estas cien por ciento seguro que Santa no es real? —Preguntaba Natsu mientras alzaba las cejas dudando de las palabras de su mejor amigo, Gray solo suspiro ante su idiotez pero asintió.
—Sí, bastante seguro—Repetía rompiendo una pizca de la inocencia infantil del de cabello rosa.
—Pero si le ayudamos a salvar la navidad pasa—
—Sh, sh eso fue en otro fanfic—Trato de callarlo para que no rompiera la cuarta pared.
—Pero ¿Cómo sabes que esto es un? —
—Es un Omake, no tiene que tener sentido ¿Recuerdas?
—Oh cierto…No pues…Acabas de matarme por dentro Gray—Puso carita triste mientras continuaba desenredando los adornos para las paredes.
—¡¿Cómo carajo se enreda tanto esto?!—Gajeel estaba totalmente envuelto en coloridas guirnaldas multicolor.
—Mira Gajeel, solo te falta un moño para ser un regalo de navidad—Se burló el Fullbuster, su amigo iba a reír más de pronto se quedó congelado con los ojos abiertos en shock.
—Ey ¿Estas bien Salamandra? —Gajeel arqueo una ceja mientras chasqueaba los dedos para buscar alguna reacción del de ojos jade que seguía con mirada estupefacta al aire.
—…Si…Muy bien…Nada malo pasa… ¿Qué mal podría estarme pasando? —Rio nerviosamente, Gray no se lo creyó.
—Te olvidaste de comprarle un regalo a Lucy por navidad, ¿Verdad? —Inquirió alzando las cejas suavemente, el peli rosa pego un respingo.
—No que va—Rio sonoramente—Ahora…Iré a hacer algo totalmente no relacionado con el regalo de Lucy que yo totalmente ya he comprado—Pego otra falsa carcajada antes de desaparecer de escena como alma que lleva el diablo.
—…Se le olvido el regalo ¿Verdad? —Pregunto Gajeel ganándose un suspiro de Gray.
—¿No es obvio? —
—Lo único obvio es que eres una zorra—Gruño por la pregunta del Fullbuster.
—¡Oí! —Y entonces: Comenzó la pelea.
Por su parte Natsu hacia lo más inteligente que se podía hacer en esta situación…
—¡Lucy llorara, y si llora yo llorare y no me gusta! —Decía mientras zarandeaba al pobre Happy que solo tenía los ojos en espiral.
—¡Natsu me mareo! —Gritaba el pobre animal, el Dragneel detuvo su frenético temblor viéndole fijamente.
—Lo siento amigo, ¿Qué voy a hacer? —Pregunto con lagrimitas en los ojos.
—Pues… ¿Y si le compras algo? —Pregunto alzando las patitas.
—Si…Este, no tengo mucho dinero—Tocio suavemente.
—¿Qué paso con tus ahorros? —Happy le miro dudoso.
—…Solo digamos que ya no están—Tocio de nueva cuenta.
—…Natsu ¿Qué hiciste con nuestros ahorros? —Repitió ahora cambiando el "tus" por "Nuestros" ya que ese dinero no era solo de Natsu.
—¡Que ya no están! —Grito de golpe negando repetidas veces mientras el Exceed intentaba asfixiarlo por robarle sus ahorros ¡¿Ahora como compraría pescado?!— ¡Solo hay una solución a mi baja monetaria! —Alzo su mano solemnemente, solo había una cosa que hacer…
Tok-Tok.
—Jareth—
Tok-Tok.
—Jareth—
Tok-Tok.
—¡Jareth!—Natsu seguía golpeando la puerta y tras cada toquido seguía repitiendo su nombre, tras el tercero la puerta se abrió revelando al nuevo Jareth.
El decimoprimer Caballero había experimentado un…Pues, cambio de "Look" su cabello antes bastante largo era ahora corto y relativamente peinado, su trenza había desaparecido dejando solo un mechón de diez centímetros a su espalda, los costados de su rostro seguían siendo cubiertos por mechones azules más el resto de su cabello ya era corto siendo casi del mismo largo que Gray, sus oídos aun eran cubiertos por sus curiosos audífonos nuevos. Su ropa antes conservadora y digna de una monja…en hombre, ahora era una chaqueta cerrada recortada de las mangas que dejaba a la vista sus brazos y en especial sus tatuajes de caballero, unas botas y sus pantalones oscuros.
—¿Qué quieres Dragneel? —Inquirió alzando las cejas serenamente, Natsu puso la cabeza de lado.
—Perdona Enzo ¿Esta Jareth? —Venas aparecieron en la cabeza del Poseidra.
—Yo soy Jareth imbécil ¿Qué no me distingues? —Gruño fastidiado, la boca del muchacho se fue al suelo.
—Eh…Perdona viejo—Rio bajamente viéndole— ¿Qué rayos te paso? Es decir, mírate…Hasta pareces hombre—El 11 sintió otra vena en la frente.
—Dame una buena razón para no patearte el trasero—Alzo su puño, ahora era un hombre sereno pero venga que el tenia límites.
—¿Qué te ves muy guapo así? —De fondo una de las criadas de Real Deal dejo caer un montón de toallas que llevaba a los baños, se sonrojo y salió disparada.
—…Además de venir a hacerme ver mal frente a la servidumbre ¿Qué quieres? —Suspiro pesadamente, no quería pelear…Era Navidad después de todo.
—Jay, eres un gran amigo y desde que te conozco siento una conexión muy profunda que—
—¿Cuánto quieres? —La mirada de Natsu mostro indignación al instante.
—¿Acaso crees que solo quiero dinero? ¿Crees que soy un pobre muerto de hambre que necesita mendigar dinero a sus amigos? ¿Eh? ¡¿Eh?! ¡Pues adivina, cretino! ¡Quizás solo venía a ver a mi amigo por Navidad! —Le pico el pecho acusadoramente, el de ojos azules le miro arrugando los ojos un poco al haber tratado así a su amigo.
—No pensé que—Murmuro ciertamente sorprendido de haber insultado a su compañero Slayer.
—Pero ya en serio, necesito comprarle un regalo a Lucy—Ante esta interrupción Jareth se dio contra el suelo al caer de espalda.
—¡Idiota! —Grito antes de pasarse una mano por el cabello para calmarse, en el mismo proceso se quitó los audífonos colocándolos en su cuello—Vale, yo te—
—… ¡¿Qué pasa con tus orejas?!—Jareth sintió otro mar de venas en su frente, y es que antes no era visible gracias al largo cabello del Slayer más al estar este ya corto era totalmente visible…Jareth era todo un Dumbo.
—¡Dejen de joder con mis malditas orejas! —Le tomo del cuello dispuesto a agarrarlo a patadas.
—¡Pero si son enormes! —Se defendió el Dragneel antes de que ambos comenzaran a intercambiar golpes revolcándose por el pasillo hasta que finalmente ambos cayeron en la sala principal, allí el resto de los Caballeros montaban los adornos de la fecha. El Séptimo Caballero noto como un par de Dragón Slayer rodaron a sus pies, les puso un pie encima a ambos.
—¿Y ustedes qué? —Pregunto Ronald Claus mientras alzaba a ambos para posteriormente darles un azote uno contra el otro.
—¡Este idiota que se atreve a burlarse de mis orejas! —Gruño el onceavo Caballero.
—¡Pero si esta orejoncisimo! —Se defendía el Fairy.
—Jareth no debes golpear a la gente porque mencionen tus continentales orejas, y tu Dragneel no debes burlarte de las continentales orejas de Jay ¿Hemos entendido? —Soltando a ambos les dio una palmada en los hombros—Ahora sean buenos niños y discúlpense—Ambos se gruñeron más chocaron puños de forma "amistosa"
—Ahora ¿Me prestas dinero o no? —Pregunto sacándole otra vena al Poseidra.
—Que ahora me paguen 14 millones no significa que pueda estarle prestando dinero a todo mundo—Ante la mención de su salario todos los Caballeros, menos el siete, pusieron malas caras.
—"Presumido"—Fue el pensamiento general.
—Pero necesito comprarle un regalo a Luce… ¡Se buen amigo y afloja! —Comenzó a agitarlo para ver si finalmente se le caía algo de dinero.
—¡¿No le has comprado un regalo a Lucy-chan?!—Luka rápidamente se cruzó de brazos en forma de castigo más la mirada del Dragneel se fue a dar a un solo lugar, el notable escote de su suéter— ¡Deja de verme! —Se quejó ahora tapándose el pecho.
—¿Qué pasa con su suéter? —Pregunto el Dragneel pues la chica que era el en femenino estaba utilizando un suéter escotado.
—Es la última moda en Japón…Eso dice Enzo, fue quien se lo regalo—Se encogió de hombros el 23 que se encontraba colocando las luces, el diez solo alzo las cejas sugestivamente.
—Mujeres usando un suéter que muestra el pecho… ¿Qué hay más bello que eso? —El Cuatro le dirigió una mirada que si estas mataran el Fernández estaría diez metros bajo tierra.
—¡Amen! —Isco alzo sus manos como si estuviese en la Iglesia.
—De hecho, le he regalado uno a casi cada mujer bella de la isla—Inquirió el diez mientras suspiraba suavemente—Soy todo un Santa Claus…—Cubrió su rostro con la mano derecha en señal dramatica.
—Más bien un Pervertido Claus—Rodo los ojos el moreno de Joya que era su líder.
—Como sea, Jareth necesito tu ayuda para comprarle su regalo a Luce—Le miro con enormes ojos de borrego, Jay alzo una ceja suavemente.
—¿Te parece que eso me convencerá? —Pregunto de forma sarcástica.
—Generalmente funciona…—
—Pues conmigo no—Gruño más posteriormente suspiro con pesadez—Te diré que es lo que haremos—Le miro con sus taciturnos ojos azules notando como el rostro del Dragneel se esperanzaba al escuchar estas palabras—Si logras hacer que nevé esta navidad te prometo que te daré el mejor regalo para Lucy ¿Tenemos un trato? —Alzo su mano izquierda para sellar el convenio.
—¡¿Y cómo Acnologia voy a hacer que caiga nieve en una maldita isla tropical?!—Se quejó viéndole con recelo, el contrario solo se encogió de hombros ligeramente—…Lo hare—Asevero con decisión para estrecharle la mano fuertemente.
—Trato hecho entonces…Muévete, quedan siete horas para Navidad—Ante esto el Dragneel pego un respingo antes de salir disparado pues ya tenía una idea de cómo hacer nevar.
—¿Cómo changos pretendes que haga nevar en medio del trópico? —Pregunto Isco totalmente envuelto en luces navideñas.
—No tengo ni puta idea…Dependerá de el—Musito tranquilo antes de conectar las luces electrocutando al 23 de forma por demás intencional.
El Dragneel no perdió tiempo, rápidamente su fabulosamente brillante mente formulo como obtener nieve en una isla como esa… ¡Trishula! Sus pasos lo guiaron al hotel de La Barrera de Hielo, los bávaros ya tenían bien preparado su lugar para la clásica fiesta navideña, por lo que el hijo de Igneel hizo lo lógico…Entro por una ventana.
—Oigan familia, Santa llego…Es enano y con el pelo rosa—Bromeo el menor de los hermanos mientras veía al peli rosa que le saludo amigablemente.
—Hola paleta ¿Esta tu hermano? —Pregunto muy relajado pues gracias a Gray ya se habían conocido previamente.
—Grugnir creo que está acosando a esa mujer…Y si preguntas por Trish, está en su recamara como siempre. No le gusta mucho la navidad—Se encogió suavemente de hombros, a su hermano siempre le ponía melancólico la temporada decembrina al no poder celebrarla con su familia.
—¿Me buscas acaso Natsu Dragneel? —La fría voz llamo su atención, bajando por las escaleras venia el albino líder del gremio.
—¡Si! Hey viejo, necesito pedirte un favor—Los demás miembros se sorprendieron un poco del jovial y descarado tono del muchacho a con su líder que regularmente pedía un ambiente serio y de respeto en general.
—¿En qué puedo ayudarte? —Pregunto calmadamente, su cortesía le impedía no por lo menos preguntar.
—Necesito un pequeño favorcito… ¿Podrías hacer que caiga nieve esta Navidad? —El de Iceberg alzo las cejas ligeramente.
—¿Por qué quieres eso? —Cuestiono.
—Es complicado de explicar, pero si haces que caiga nieve podre tener el regalo perfecto para Lucy—Amplio sus labios para mostrar su blanca sonrisa, el mayor suspiro suavemente antes de acariciar su cien con la mano derecha.
—No es tan fácil…Se requiere una enorme cantidad de energía para hacer nieve duradera que no lastime a las personas por el exceso de frio…No creo que—
—Por favor, en serio necesito esto—Le pidió lo más amable que podía mientras le veía con sus enormes ojos jade.
—…Te diré que…—Suspiro, no podía decirle que no—Si haces algo por mí, usare mi Dragón Force para traer nieve esta Navidad…Nieve que durara seis días y no afectara el clima—Ante estas palabras los ojos del Fairy brillaron.
—¡Claro! Tu dime que quieres y yo lo hare—Musito muy emocionado mientras le veía.
—Quiero saber…—Bajo la mirada, no sentía que debiera pedirle eso—Saber…que paso con mi hija—Al decir esto su hermano menor entrecerró sus ojos algo decaído al escuchar eso.
—… ¡Claro! —Trishula abrió sus ojos algo sorprendido, Natsu le sonrió enormemente—Es más… ¡Te traeré una carta de ella! —El generalmente serio hombre sintió sus piernas temblar ¿Acaso su hija?...
—¿Ultear está? ...—No pudo preguntar pues el Dragneel estaba que se salía del sitio.
—¡Ya vuelvo, tu prepárate para esa nieve! —Antes de que pudiese preguntar algo el bólido de fuego que era Natsu ya había desaparecido atreves de la ventana.
El Dragneel sabía muy bien que hacer, había una sola persona que podía decirle donde estaba Ultear…
En medio de un frondoso bosque el gremio "Crimen de la Bruja" mantenía su base de operaciones en la isla, su líder se encontraba sentado de piernas cruzadas en una pose meditativa, el resto hacían sus actividades usuales más de pronto el Dragón Slayer se levantó.
—¡Lo escucho! —Grito rápidamente antes de olfatear el aire, todos entraron en alerta al instante— ¡Es un Dragón Slayer! —La idea de que fuese Enzo les crispo los nervios, Jellal estaba listo para todo…Menos para un par de patadas voladoras en su espalda.
—¡Te encontré! —Todos estaban listos para fulminar al invasor…Si no fuese Natsu Dragneel quien estaba montado en la espalda de su líder.
—Natsu… ¿Qué rayos pasa contigo? —Inquirió el hombre del tatuaje mientras giraba el rostro para verle de reojo.
—Necesito tu ayuda—Fue lo único que dijo sin quitarse todavía de su espalda.
—¿Cómo rayos llegaste sin que pudiese escucharte primero? —Inquirió Cobra mientras alzaba su única ceja buena.
—Me moví más rápido que el sonido—Varias quijadas se fueron al suelo.
—¿Cómo? —
—De hecho allí viene mi grito de batalla—Se giró y de golpe el grito que Natsu pego cuando se lanzó contra Jellal apenas llego a ellos ¿Qué clase de monstruo era Natsu?...
—¿Cómo nos encontraste siquiera? —Pregunto Ángel alzando las cejas.
—Erza me dijo—Contesto como si no fuese nada serio.
—Pero le dije que—Antes que Jellal completara la frase fue interrumpido…De nuevo.
—Que era secreto, si, nos lo dijo también…Como que no guardo bien los secretos y Erza tampoco—Rio ligeramente ante su propio "chiste".
—¿Qué necesitas de mi Natsu? —Pregunto Jellal mientras torcía los ojos ya que su espalda comenzaba a doler.
—Necesito que me digas donde está Ultear por motivos que ya olvide—Explico rápidamente, Meredy que comía Nutella le miro.
—¿Quieres saber? Yo te digo, ella está en—La mano alzada del Fernandez le hizo callar.
—¡Meredy no puedes revelar la localización de nuestros miembros encubiertos! —Jellal tomo su rol como maestro de ese gremio levantándose y quitando a Natsu de encima suyo.
—¿Dónde quedo el compañerismo por salvarte de la maldad de Zeref? —Pregunto Natsu con total sorpresa de la actitud del hombre del tatuaje.
—Natsu, nosotros estamos en una misión de la que podría depender el futuro del mundo mágico, no podemos—
—Mira, por un regalo para Luce soy capaz de quemar todo el puto mundo y todos en el—Asevero severamente el Fairy.
—Natsu, esto no—
—¡Y a todos en el! —Repitió mientras alzaba las manos simulando la "explosión" que acabaría con todos en el mundo.
—Eso fue muy lindo—Murmuro Ángel tomándose una mejilla.
—Y perturbador—Continuo Macbeth alzando las pintadas cejas.
El Fernández suspiro pesadamente mientras se acariciaba las cienes con los dedos índice y pulgar mientras trataba de pensar en una forma lógica de quitarse de encima al Dragneel.
—Te diré que…Organizare una reunión con Ultear, segura, si tú haces algo por mí—Inquirió muy severo, Natsu puso cara de paradigma.
—¿Dónde he oído eso antes? —Pregunto para sí más luego presto atención al Fernández.
—Veras…—El resto de Crime Sorciere esperaba que su líder integrara en su plan al Dragneel mas el tenía otros…"planes"—Esta noche abra una importante cena para los competidores del torneo, seguro lo sabes—Natsu asintió—Lo que deseo…—
—¿Es que vigile esa fiesta por si el terrorista aparece? —Pregunto de golpe sorprendiendo a los presentes.
—¡¿Cómo sabes eso?!—Preguntaron todos a la vez.
—Erza me dijo—Suspiro masivo, Jellal debía de evitar decir cosas importantes a su novia, en serio.
—Como decía…Necesito—Natsu trago saliva, esto sería difícil—Que te deshagas de Enzo, el Décimo Caballero de Real Deal—Todos se fueron para atrás.
—¡¿Quieres que se deshaga del que te quiere matar para tener una cita?!—Gritaron todos, Natsu incluido.
—¡Es Navidad! ¡Tengo derecho a verla! —Asevero algo sonrojado, Natsu se dio un palmazo en la frente pero suspiro.
—Vale, yo me encargare—Puso una mirada seria antes de chocar sus puños.
—¡Pero no lo mates! —Le leyó las intenciones—Después de todo, él es mi…—Interrumpido fue una vez más.
—Hermano, lo sé—Antes que siquiera preguntara—Erza me dijo—Esto debía de ser una broma.
—¡Erza! —Grito furioso ¿Qué no podía guardar ningún secreto esa bella, bella mujer?
—Y sé exactamente como deshacerme de el—Una sonrisilla maliciosa apareció en los labios del Dragneel que rápidamente regreso a la ciudad con un solo lugar en mente: El hotel de Real Deal.
En el hotel, los Caballeros seguían en lo suyo a excepción del Décimo que había salido a…"regalar una bella navidad" en forma de lindos suéteres escotados.
—¿Qué quieres que yo que? —Pregunto un extrañado Ronald.
—Que evites que Enzo este en la fiesta de navidad para que Jellal pueda ir y él me diga donde esta Ultear y ella escriba una carta para Trishula y Trishula haga que caiga nieve y con eso Jareth me de el regalo perfecto para Lucy—Tomo aire, era medio larga la explicación.
—¿Pero porque me lo pides a mí? —No evito sonreír ante lo que hacía el Dragneel.
—Porque tú eres su mejor amigo y sé que puedes con él ya que lo haz derrotado antes—Explico el de ojos jade.
—¿Pero cómo?—Y la interrupción se dejó venir.
—Erza me dijo—Tomen un trago cada vez que alguien diga esas tres palabras.
—¿Qué no se le puede confiar nada a esa mujer? —Pregunto alzando las cejas.
—No eres el primero en decirme eso—Rio por lo bajo.
—Vale, te diré que…Te ayudare con una condición—
—No es sexo ¿Verdad? —Dio un paso atrás.
—…Dame una razón para no matarte…—
—¿Qué soy muy lindo? —
—…Agh, olvídalo. Solo tienes que hacer algo muy sencillo por mí—Musito con una sonrisa maliciosa.
—Siento que esto me terminara doliendo—Entrecerró sus ojos suavemente.
A las afuera del hotel donde las Sirenas de Mermaid Heels se hospedaban.
—¿Qué quieres que yo que? —Ariana Shayk alzo las cejas inquisitivamente.
—Que vayas hoy a las diez a la plaza principal al sur de la ciudad, sola—Sonrió enormemente pues no parecía darse cuenta que su petición podía malinterpretarse.
—… ¿Acaso quieres secuestrarme? —Pregunto un tanto amenazante—Porque te rompería las piernas antes que lo intentaras—Advirtió, el Dragneel pego un respingo.
—¡Nada que ver! Es un favor para alguien que me hará un favor y a cambio me harán varios favores para regalarle le regalo perfecto a Luce por navidad, coopere señorita—Pidió lo más educado que podía, venga que hasta Natsu sabia como ser educado…Cuando le convenía.
La mujer le miro buscando indicios de alguna trampa más el rostro del muchacho era demasiado puro y lleno de inocencia como para llegar a creer que mentía, torció los labios al costado izquierdo del rostro.
—Te diré que, hare caso a tu extraña petición con una condición. —Alzo su mano derecha mostrando el dedo índice.
—En serio, siento un dejavu—Murmuro para sí el chico.
—Kagura-chan esta algo deprimida por estas fiestas y quiero que este feliz esta Navidad—Le miro tan demandante como siempre parecía que era—Si consigues que los de Mythycal Beast nos inviten a festejar las fiestas con ellos y así Kagura-chan pueda estar con Radamel-san hare lo que me pediste—Le miró fijamente.
—¡Eso será fácil! Solo le diré a Radamel que—
—Alto allí muchacho—Alzo la mano para evitar que siguiera hablando—Radamel no debe saberlo, solo así será divertido ver su reacción al encontrarse—Rio bajamente.
—Mph…Esto será difícil ¡Pero por Lucy si puedo hacerlo! —Choco sus puños—Dame un rato y yo me encargo señora—La mujer sintió una vena en la frente.
—¡Señora tu abuela! —Alzo la mano lista para golpearlo.
—¡Si no es señora ¿Por qué usa anillo?!—Y dicho esto salió corriendo como loco para evitar la golpiza, la mujer se quedó quieta y entonces miro su mano notando que seguía usando el anillo de compromiso que Ronald le había dado, normalmente no era visible por sus guantes de batalla más ese día no llevaba por ser un día "libre" suspiro pesadamente y se lo quito guardándolo en su bolsillo.
—Mocoso idiota…—
Mientras tanto, en el hotel de Mythycal Beast los miembros del mismo gremio buscaban preparar todo para las fiestas decembrinas, Natsu acecho el lugar y en cuanto vio a Radamel salir del complejo entro por la ventana como parecía ya ser costumbre en él.
—Se metió sin permiso, tengo derecho legal a dispararle ¿No? —Jinx no tardo en apuntarle con su ametralladora más una mirada severa de Larissa le hizo bajarla.
—¿Quieres pasar la navidad en la jaula? —La de pelos turquesa negó repetidas veces—Eso pensé… ¿Qué pasa muchacho? ¿Has venido en búsqueda de Radamel? Él se acaba de ir pero vendrá dentro de poco—Explico tan serena como era ella.
—No, en realidad vengo a hablar con ustedes. Verán necesito que inviten a las chicas de Mermaid Heels a su fiesta de navidad para que Radamel este con Kagura y Ariana salga con Ronald, así Ronald se deshará de Enzo y sin Enzo Je…Jerry podrá ir a la fiesta para verse con Erza y si hace eso me dirá donde esta U…Ulises que le escribirá una carta a su padre y el hará que caiga nieve haciendo que Jareth me dé un regalo para Lucy—Tomo aire, esto se ponía cada vez más largo.
—…Aja—La Alecto alzo la ceja izquierda y le miro de pies a cabeza— ¿Te consideras fuerte Dragneel? —Pregunto viéndole con serenidad.
—Tu no estuviste en la fase premia Lady A—Hablo la Hidra que cómodamente flojeaba desde un sofá—Este tipo saco Dragón Force y todo, hizo ¡Boom! ¡Y todo exploto! —Alzo las manos emocionado al recordar ese espectáculo.
—Oh ¿Con que si…? —Larissa puso una sonrisa totalmente maliciosa haciendo a Natsu tragar saliva.
—Adivinare…Lo harás con una condición ¿Verdad? —Le peso decir esto.
—¿Cómo supiste? —Alzo una ceja con curiosidad.
—Me lo han dicho mucho hoy… ¿A quién quieres que mate? —Sus intenciones parecían obvias más ella rio negando suavemente.
—No es eso…Necesito que recuperes algo muy importante para mí, algo vital de hecho que me fue arrebatado hace mucho tiempo por un mago poderoso—Asevero severamente con severa severidad.
—¿Y esa cosa tan especial es? —Pregunto ya picado por la curiosidad.
Hotel de Real Deal: Cuarto de Enzo Fernández.
Natsu se movía como todo un ninja de un lado a otro, busqueteando entre los cajones del mago de Cuerpo Celeste, siguió con su tarea hasta que de pronto la puerta se abrió y el dueño de la misma apareció.
—¿Qué carajo? —Le miro y alzo la mano, listo para fulminarlo.
—¡Aguanta! —Natsu alzo su puño envolviéndolo en fuego.
—¡Dame una razón para no matarte infeliz! —Grito dejando su lado Fernández salir.
—¡Dame los pantis que le robaste a Larissa Alecto y nadie saldrá herido! —Enzo puso cara de que su comentario fuese un sacrilegio.
—¡Eso es parte de mis trofeos y se queda junto al hueso de Bestia Marina! —Hablo severo mientras se preparaba para volar toda la habitación.
—… ¿Qué quieres a cambio? —Le miro con los ojos entrecerrados.
—…Tú no tienes nada que yo quiera—Gruño por la actitud tan arrogante del Dragneel—…A menos que puedas matar a Jellal Fernández—Natsu arrugo el entrecejo.
—Quizás podría…Nah ¿Qué pienso? Luego Erza se enoja y me patea las pelotas—Trato de pensar una solución a esta situación— ¿Y cómo hare eso? El tipo es un criminal buscado en mi país ¿Y crees que yo sé dónde está? Pf, no sé ni dónde está Happy ahora—Natsu Dragneel, ganador el Globo de Oro por mejor Actuación Improvisada.
—Ugh no me sirves para nada—Gruño antes de hablar antes de mirarle de forma soberbia y torcer los labios—Aunque…Quizás si haya una forma…—
—…Vale, pero advierto que nunca creí tener que llegar a esto—Lentamente Natsu empezó a quitarse el chaleco.
—… ¿Qué mierda se supone que haces? —Sintió un tic en el ojo izquierdo.
—…Nada, hace calor—Se puso el chaleco de nuevo antes que Enzo le agarrara a patadas por tomarle por homosexual.
—Hay una cosa que deseo…El otro día un imbécil de cabello azul—En alguna parte del edificio Jareth estornudo—Me interrumpió antes de…"Culminar" un sensual encuentro con una bella mujer de Fiore, deberás ir con esa mujer y hacerla venir a mí una vez más para que yo pueda mantener mi "Score"—Hablo bastante serio para tratarse de, básicamente, una "Booty Call"
—Eres un asco—Se quejó Natsu mas solo suspiro ¿Qué otra tenia? —¿Quién es a todo esto…?—
—La mujer es…—
En el hotel de Sabertooth Natsu había llegado como siempre, por la ventana, terminando atado y en el suelo con el pie de Minerva en su rostro.
—¡Ayúdame Sting! —Se quejó el Dragneel.
—Señorita, creo que—La mujer de cejas cholas le miro, 15 segundos después…Sting estaba acompañando a Natsu en el piso.
—¿Alguien más tiene algo que decir? —Pregunto la "Señorita" a lo que el resto de Dientes de Sable solo se giraron abandonando a su maestro a su suerte—Dime a que viniste a mis dominios Dragneel—Pregunto "amablemente" la mujer.
—Necesito que vayas y te des un revolcón con Enzo para que me hagan una larga, larga cadena de favores y así le tenga un buen regalo a Lucy—Minerva le miro con algo de piedad y retiro su pie de la cabeza ajena moviendo la mano generando que sus ataduras se liberaran.
—Así que es eso… —Se acarició la barbilla pensativa y torció los labios malvadamente—No negare que le tengo ganas al Caballero atrevido…—Se relamió los labios, Natsu y Sting sintieron escalofríos y no de los buenos—Pero, por haber entrado sin permiso tendrás que hacer algo por mi primero…—
—…No planeas abusar de mi ¿Verdad? —La mujer pego una carcajada.
—Por favor, ni que estuvieras tan guapo—Y con eso la autoestima de Natsu se fue al piso.
—Lo que quiero—Su mirada indicaba la peor de las torturas.
En el hotel de Fairy Tail.
—¿Qué quieres que yo que? —Erza se coloro hasta las orejas cubriéndose el pecho, el cual estaba expuesto pues, aunque Enzo le odiaba a muerte, le regalo un Suéter Escotado ya que, y cito sus palabras, "Pechos épicos merecen ser vistos por el mundo…Incluso si son lo de Scarlet"
—Necesito una foto tuya en lencería—Repitió su petición, Nab que pasaba de fondo se quedó con la boca abierta ante el atrevimiento del Dragneel.
—¡¿Pero para qué?!—Chillo enrojecida como su cabello, Cana que allí estaba estallo en una risotada.
—Para que Minerva duerma con Enzo y Enzo le devuelva sus pantis a Larissa y Larissa invite a las Sirenas a su fiesta de navidad, y Ariana vaya con Ronald y Ronald se deshaga de Enzo para que Jellal vaya a la fiesta y me diga donde esta Ultear y ella escriba una carta para Trishula ¡Y el haga que caiga nieve para que Jareth me dé un grandioso regalo que darle a Lucy!—Tomo aire fuertemente pues vaya que hablo rápido.
—Natsu, normalmente te ayudaría sin dudarlo pero…No puedo darle una foto así a Minerva ¡¿Y si me hace Vodoo?!—Grito horrorizada, sabía que Minerva era rarita pero…Tembló ante la mera idea.
—¡Erza! —Le recrimino por su falta de amistad.
—Yo tengo una foto de Erza en pose sexy—Ambos magos se giraron para ver quien había hablado… ¿Cana?
—¡Cana! —Erza trato de detenerla más la alcohólica solo la mantuvo alejada con pie mientras terminaba su trago de sidra.
—¡Dámela! —El peli rosa trato de tomar la foto que la bebedora mostraba más le puso el otro pie en el rostro para mantenerlo alejado por igual.
—Lo hare…Con una condición—Ante estas palabras Natsu suspiro pesadamente ¿Por qué el mundo se empeñaba en joderle la navidad?
En la oficina del Maestro.
—¿Qué quieres que yo haga qué? —Makarov alzo las pobladas cejas que tenía mientras le veía con incredulidad.
—Necesito contactar con Gildartz para que Cana me dé una foto sexy de Erza para que Minerva duerma con Enzo y Enzo le devuelva sus pantis a Larissa y Larissa invite a las Sirenas a su fiesta de navidad, y Ariana vaya con Ronald y Ronald se deshaga de Enzo para que Jellal vaya a la fiesta y me diga donde esta Ultear y ella escriba una carta para Trishula ¡Y el haga que caiga nieve para que Jareth me dé un grandioso regalo que darle a Lucy! —Su rostro se puso rojo de coraje.
—No puedo decirte donde esta Gildartz, es un secreto de Clase S que involucra la estabilidad política de un país que no puedo mencionar—Se quedó pensando un segundo—No debí decir eso—Se recrimino a sí mismo el hombre mayor.
—¡Maestro por favor! —Gruño ante la actitud del Dreyar más la asistente del mismo tenía sus propios planes.
—Maestro, creo que podemos hacer algo por Natsu…Si él hace algo por nosotros—La mirada de Mirajane le causo a Natsu un escalofrió.
—Ay por Dios…—En definitiva estaban empeñados en joderle la navidad.
En el otro lado de la sala principal donde todos preparaban la navidad.
—¿Qué quieres que yo haga que? —Laxus alzo las cejas incrédulo.
—¡Solo disfrázate de Santa cabron! —La mecha de Natsu ya se había consumido y exploto, el rubio soltó una carcajada ante sus palabras.
—Déjame pensarlo—Un segundo de pensamiento despues—Nah, no lo hare—Natsu gruño de nueva cuenta, en serio iba a estallar.
—¡Laxus! —Una enorme mano en su cabeza le hizo callarse.
—Te diré que mosquito…Lo hare con una condición y solo una—Sus ojos generalmente arrogantes se apagaron por unos instantes.
—¿A quién quieres que le pegue? —Pregunto alzando las cejas.
—A nadie, quiero que…Le entregues algo a una mujer—Ante estas palabras Natsu se quedó con el ojo cuadrad y más aún cuando le dijo a quien quería que le entregara ese "Algo"
Montaña Ishgal, guarida de la Primera Diosa: La Reina Relámpago, Raejana Raina.
Dos cuerpos humanos se materializaron de la nada, uno era el inigualable Natsu Dragneel mientras a su lado se encontraba nada más y nada menos que Doranbolt quien lucía tremendamente asustado.
—¡¿Cómo deje que me convencieras de esto?!—Susurro en voz que parecía gritar más al ver como Natsu sostenía una foto de él siguiendo a Wendy se quedó callado— ¿Me recuerdas porque estamos en el palacio de uno de los Cuatro Dioses Ishgal? —Pregunto bastante alterado.
—Eras el único capaz de traerme hasta aquí suficientemente rápido y de paso como ex miembro del consejo sabes dónde queda este lugar—Dijo sonriendo, se acercó a la puerta y toco ligeramente, el ex del consejo se puso pálido ¿Cómo podía ser tan descarado?
—¡¿Qué no sabes nada de esta mujer?! Ella es uno de los Cuatro Dioses, los más terribles y poderosos magos de mundo solo detrás del monstruoso mago santo número uno y ya viste que tan fuerte es ese muchacho en el torneo—Le jalo del brazo al Dragneel que no parecía temer en lo mínimo.
—Meh, si es más débil que Ronaldo y Laxus es más fuerte que él y yo soy más fuerte que Laxus creo que podría derrotarle—Se encogió de hombros, Doran solo parpadeo sin poder creer la "lógica" con la que el Dragneel se guiaba, mientras este tocaba una vez más.
—¡¿Crees poder ganarle a la Diosa del Relámpago?! ¡La leyenda cuenta que el Caballero de Real Deal solo gano porque tuvo suerte! ¡Ella es la más poderosa tras el! ¡La número dos del mundo entero! —Se jalo los cabellos con desesperación.
—Seguro si la derroto—Toco la puerta de nueva cuenta.
—¡Esa mujer es una perra desalmada, nos extirpará los intestinos y se los dará a sus perros! —Le jalo del brazo una vez más buscando hacerle entrar en razón antes que abriera la mujer en cuestión.
—¿Perra desalmada?... No me han llamado así en mucho tiempo—La sangre de ambos magos se congelo al instante, una presencia aterradora con un poder sencillamente inhumano les aplasto haciendo que ambos cayeran de rodillas en el lugar. Natsu giro el cuello para ver a la dueña de semejante energía topándose con una imagen que lo dejo helado.
Una mujer bastante alta, le llevaría con facilidad unos quince centímetros a Erza, su rostro era serio como una fina estatua de mármol, su cabello rubio era bastante largo y atado en una coleta visible desde la parte frontal que le llegaba casi hasta la parte trasera de las rodillas, sus ojos eran azules y penetrantes como un par de pozos profundos. Sus ropas lucían como las de la más fina realeza y esferas de color amarillo que destilaban pura energía eléctrica bailaban a su alrededor por su inmenso poder.
—Esa mujer tiene una presencia aún más aterradora que el cabeza de brócoli…Su poder es…Abrumador—Le costaba respirar, era como si el mismo aire se viese afectado por el poder de la mujer tras ellos. Ella camino tranquilamente pasando de largo de ambos para con un movimiento de la mano abrir la pesada puerta sin siquiera tocarla, definitivamente ella era uno de los cuatro dioses Ishgal.
—Si no tienen nada que hacer en mis tierras más que insultarme…—El cielo mismo rugió con fuerza, la mujer producía la constante tormenta que atormentaba toda esa montaña—Mueran—Un relámpago cayo a gran velocidad más Natsu gruño con fuerza alzando su cuerpo para engullir el relámpago sorprendiendo a la Diosa—Insolente…—
—¡Tiene correo! —Ella parpadeo, una gota de sudor recorrió su cien cuando una carta se posó frente a su rostro.
—… ¿De quién? —Tomo la carta con su mano derecha quedando pasmada al leer el nombre sobre la misma "Laxus" sintió su corazón dar un vuelco, apretó ligeramente el sobre y miro hacia enfrente topándose con la enorme sonrisa de Natsu en labios.
—Se cuida, ¡Luego vendré a pelear con usted! —Tomo de golpe a Doranbolt y este saliendo de su pánico abrazo a Natsu tele transportándose de allí a toda velocidad.
—¿Laxus? —Miro el nombre escrito una vez más…
De vuelta en el hotel de Fairy Tail.
—¿Estás seguro que cumpliste mi encargo? —Pregunto el Dreyar incrédulo que pudiese haber terminado semejante petición.
—Pregúntale a el—Dijo apuntando a Doran que seguía bien pescado de su cadera, aterrado, Natsu le metió un puñetazo para dejarlo inconsciente y que al fin le soltara.
—Vale, vale…Hare lo que me pediste—Suspiro pesadamente ¿Qué otra le quedaba? Un trato es un trato.
—¡Ya oíste Mira, se disfrazara! —Apunto acusadoramente a "La demonio" ella solo rio pero le paso a Cana una carta localizadora que la dejaría hablar con Gildartz, ella sonrió algo melancólica pero alzo la foto que había prometido al Dragneel, este llego y la arrebato de un salvaje tirón antes de ir directo a donde Sabertooth.
En el hotel de los Tigres la puerta exploto en una llamarada, todos voltearon sorprendidos viendo como Natsu llegaba y le arrojaba la foto en pleno rostro a Minerva.
—¡Ahora iras y te cogerás a ese tipo! —Advirtió severamente, ella tomo la foto y puso cara de pervertida asintiendo suavemente— ¡Más vale! —Camino a la puerta—Sting, Rogue, Rufus, Orga, Yukino, Lector, Frosch feliz navidad—Dijo saliendo rápidamente.
—… ¡Feliz Halloween Natsu-san!—Frosch brinco de su lugar muy emocionado.
En el hotel de los Caballeros, Enzo se encargaba de colocar las luces de manera que estuvieran simétricamente colocadas.
—¡La zorra cogerá contigo, dame las malditas bragas! —Justo cuando grito eso la misma empleada de limpieza que asusto en la madrugada le vio con terror antes de escapar.
—¿Lo lograste? ...Bueno, ahora tendré una tanga negra que poner en su lugar—Dicho esto le paso un par de prendas íntimas femeninas de color blanco dignas de una monja.
—… ¿Usaba esto? —Se preguntó.
—Oh si, era una mojigata…Hasta que yo me encargue de ella—Puso su sonrisa arrogante en todo su esplendor.
—Eres un cerdo—Dicho esto camino directo al hotel de Mythycal, no tenía tiempo para Enzo y sus andadas de pervertido.
—¿Cómo las? —Pregunto la Vengadora Alecto mientras tomaba la prenda y la quemaba en flamas del inframundo.
—¡Solo dame la maldita invitación! —Ya estaba muy cabreado, la chica extendió la invitación un tanto aterrada de la actitud del Slayer.
—Hey Natsu ¿Cómo estas amigo? —Radamel venia entrando más Natsu solo salió alzando su mano para tomarle de la camisa y jalarlo con fuerza.
—Hoy veras a Kagura a los ojos, le dirás que se ve muy bonita ¡Y le darás un beso o te mato! —Lo arrojo con una tremenda fuerza haciendo que el gigantón cayera antes de salir allí pateando todo y a todos en su camino.
—… ¿Qué le pasa a ese? —Pregunto Radamel un tanto sacado de lugar.
—Creo que se volvió loco—Se burló Jinx mientras prendía un montón de luces decorativas que explotaron generando un pequeño incendio mientras ella aplaudía con diversión.
Natsu no detuvo su infernal carrera, incluso fuego se prendía espontáneamente donde pisaba de lo enojado que estaba. Llego con una patada voladora a Mermaid Heels.
—¡Tomen su maldita invitación, ponte un bonito vestido y sean felices! ¡SEAN MUY FELICES! ¡FELIZ NAVIDAD! —Ninguna de las Sirenas comprendió a que se refería hasta que les arrojaron la invitación casi envuelta en llamas— ¡Y tu más vale que cumplas!—Apunto furioso a la Valquiria que solo asintió repetidas veces antes que un Dragón furioso saliera de allí.
—… ¿Qué ha sido eso? —Pregunto Mili algo/muy asustada.
—No quieres saber—Murmuro la valquiria.
—… ¿Qué vestido me pondré? —Se preguntó la Samurái.
En el hotel de Real Deal el mago santo más poderoso se sorprendió un poco al ver como Enzo entraba relativamente feliz, incluso alegre se podría decir.
—¿Y a ti que? —Pregunto un tanto curioso, feliz por su amigo, pero curioso.
—Hoy me tirare a una bisexual caliente que lleva un poco de haber salido de prisión—Movió las cejas, Ronald se dio un palmazo a la frente.
—No tienes perdón del Gran Maestro—Rodo los ojos, pero lo dejo ser…Pues, bueno era Enzo.
—Creo que él me halagaría por ello—Musito el Fernández.
—¡No, no lo haría! —Se quejó por todo lo alto, de pronto un Dragneel salvaje apareció.
—¡Tu, tipa, cita, aceptar, pagar, sabes cómo, zorra! —Grito antes de salir allí pateando todo en su camino, Isco incluido.
—… ¿Y eso? —Pregunto el Fernández Jr. alzando las cejas.
—…Te diré que, si tú y tu nueva zorra pasan toda la noche haciéndolo como monos yo te prometo que Jareth se cortara el cabello—Enzo alzo las cejas.
—… ¿Me pagaras por tener sexo? Me siento prostituto—No se sentía ofendido.
—¡Tú eres un puto prostituto todo el tiempo enano cabron! —Le picoteo el pecho con el dedo índice.
—¡Soy casi tan alto como tú! —Le dio un manotazo para que no le tocara.
—Qué bueno es ver que los chicos se llevan bien—Murmuro el maestro suspirando pesadamente.
Con este otro encargo cumplido Natsu avanzo rápidamente a con los de Crime Sorciere, llego al campamento golpeando a Cobra solo porque sí.
—¡Enzo ya no estará, ve con Erza, dale un regalo y dile que se quieren!... ¡Y me sales con la joteria de que "eres un mártir" y te parto la cara! —Se dio la vuelta dispuesto a irse, pero vio hacia Jellal jalándolo de la camisa—¡De nuevo! —Grito en pleno rostro de Jellal.
—Uuuuuuuhhhh eso quema—Se rio Racer de forma burlona.
—Eh…Eh…Vale, yo lo hare…Natsu, aléjate me estas quemando—Murmuro mientras en efecto su capa se quemaba lentamente.
—¡Dime donde! —Grito rabioso, casi escupiendo espuma de la boca.
—¡Meredy tiene la carta! —Le respondió, Natsu giro la cabeza como muñeca poseída haciendo a la chica pegar un respingo mientras arrojaba la carta al aire bastante asustada. Natsu estiro la mano para tomarla y miro a todos con esos ojos que dan miedo antes de caminar, aun con el cuello torcido de esa manera monstruosa dejando a todos con pesadillas que les acosaran quizás de por vida.
De una fuerte patada la puerta del hotel de La Barrera de Hielo exploto, todo mundo se sorprendió ante este hecho girándose para ver qué había pasado topándose con un Natsu Dragneel con el cabello, literalmente, envuelto en fuego.
—¡Tu! —Apunto a Trishula quien, a diferencia del resto, permanecía totalmente inmutable— ¡Toma tu maldita carta, más vale que caiga nieve fría pero no tanto! —Ante estas palabras los ojos índigos del albino se abrieron ¿Acaso él? Noto como el muchacho gritón dejaba la carta sobre la mesa frente a él, al instante de leer el sobre "De Ultear para Trishula" sus ojos siempre fríos, siempre serenos, se quebraron mientras una traicionera lagrima escapaba de él.
Los miembros de su gremio no podían creerlo, Trishula no había llorado…No desde la última vez que supo sobre su hija, cuando se enteró de su "muerte". El hombre se cubrió el rostro con una mano para contener un sollozo mientras con la otra tomaba la carta, Natsu estaba tan furioso, tan fastidiado por todo lo que había pasado que solo salió de allí sin siquiera voltear.
Corrió como alma que llevaba el diablo, tras varios minutos de estar caminando enormes nubes cubrieron los cielos de la Isla, las personas estaban algo sorprendidas y hasta asustadas que se tratara de alguna tormenta que arruinaría las fiestas más la sorpresa fue mayúscula cuando blanca nieve comenzó a caer en toda la isla, pequeños copos de blancura que cubrían lentamente edificios, calles y personas que se maravillaban ante ese "milagro" navideño.
Natsu por su parte no tenía tiempo de disfrutar esto, al notar la nieve solo apresuro su paso de regreso al hotel de los Caballeros de Pergrande, al llegar allí se topó directamente con Jareth Poseidra, este le miro algo taciturno mientras se quitaba los audífonos de los oídos.
—Cumplí mi parte—Natsu suspiro pesadamente relajándose al fin, todo había valido la pena.
—Sí, eso noto—Musito alzando una mano para atrapar unos cuantos copos de nieve—Por cierto…
"Te mentí"
La quijada de Natsu se aflojo ante esas palabras ¿Acaso estaba de joda? Se calmó, debía preguntar primero antes de actuar…
—…Jay, ¿De qué hablas? —Pregunto viéndole con ojos extrañamente serenos.
—Te mentí, no tengo un regalo que le des a Lucy…Solo te dije eso para que hicieras que nevara, me gusta la nieve… ¿Sabes? —Solo termino de decir esto un puñetazo con toda la rabia del Slayer le reventó el rostro obligándolo a transformarse en agua, Isco que estaba detrás término "empapado"
—¡Ugh! ¡Estoy bañado de Jareth! —La misma criada que se había traumado anteriormente iba saliendo y se quedó muda desmayándose mientras el Asier iba a por una toalla, Jareth se reformo a los pocos segundos escupiendo algo de agua de lado.
—No tienes por qué reaccionar así…—Decia mientras se sacaba agua de un oído.
—¡¿No?! ¡Pendejo serás! ¡¿Sabes todo lo que tuve que hacer para esto?! ¡¿Tienes una puta idea?!—Le grito furioso sujetándolo de la chamarra, estaba más furioso que nada pero no por hacer todas esas tareas si no porque decepcionaría a Lucy esa navidad.
—No, y no me interesa—Musito con esos mismos ojos serenos que ahora parecía poseer todo el tiempo, Natsu gruño empujándolo con fuerza.
—¡Jodete! —Bramo pateando un basurero de allí hasta la Isla Galuna mientras se alejaba echando pestes.
—Vaya que es un despistado…—Rodo los ojos suavemente mientras entraba al hotel de nueva cuenta.
Natsu ya no sentía ánimos para nada, se encontraba caminando a paso lento y sin ganas de regreso al hotel de su gremio sin saber que excusa ponerle a la rubia por la falta de un regalo más antes de entrar al mismo se topó con la persona con la que quizás menos quería encontrarse en ese momento…
—Lucy—Dijo sorprendido, la chica que ya venía vestida con ropa invernal por el frio y obviamente la bufanda del chico, le miro refunfuñante.
—¿Dónde estabas Natsu? ¡No te he visto en todo el día! —Le regaño sin tono de enojo mientras le sonreía.
—¡¿Dónde estaba?!—Estallo, la chica se asustó un poco por esa reacción tan violenta del chico que solo se acercó tomándola de los hombros— ¡Fui a la guarida de la Reina Diosa Relámpago a darle una maldita carta de Laxus! —Grito rabioso, la rubia tardo diez segundos en procesar semejante cosa.
—… ¿Por qué? —Pregunto sin entender, aun en shock de que Laxus le mandara algo a una Emperatriz ¿Conocería la realeza?
—¡No lo sé! —Le soltó sacudiéndose los cabellos fuertemente—Quería que le diera a la loca rubia esa una carta que en el sobre tenía su nombre—La muchacha parpadeo suavemente.
—… ¿Una mujer rubia que usa magia de relámpago? —Pregunto algo suspicaz.
—¡Si! ¡Que aparte de loca tiene algo con Laxus porque se quedó como tonta al ver su nombre! —Bufo fastidiado.
—¿Pero porque hiciste eso? —Pregunto un tanto enternecida de la inocencia/estupidez del muchacho.
—Para que Mira y el Maestro le dijeran a Cana como comunicarse con Gildartz—Bufo.
—¿Hiciste todo esto para que Cana hablara con su padre? —Puso un rostro de enternecimiento, algo entendible siendo ella huérfana de padre.
—Pf no, que se joda Cana lo hice para ella me diera una foto pervertida de Erza para Minerva—La chica borro la ternura y la cambio por algo de enojo.
—¡¿Y porque hiciste eso?! —Grito de golpe, iba a golpearlo en cuanto dijo lo de la foto pero se detuvo cuando escucho que era para Minerva.
—¡Para que ella durmiera con Enzo! —Trato de razonar esa última parte.
—¿Hiciste esto para que Enzo y Minerva no estuvieran solos en Navidad? —Enternecimiento mezclado con sonrojo porque sabía bien que harían esos dos en su "Noche buena"
—¡No! ¡Ellos no me importan un Acnologia! —Chasqueo la lengua fastidiado—Lo hice para que Enzo me diera los pantis de Larissa—Lucy ahora sí estuvo a nada de reventarle una bofetada.
—¡¿Y para que querías eso pervertido?!—Alzo la mano lista para golpearle.
—Para que ella invitara a Kagura y las de Mermaid a su fiesta de Navidad—Musito cruzado de brazos, el no parecía entender el alcance de sus acciones.
—¿Lo hiciste para que las Mermaid no estuvieran solas en Navidad? —La ternura había regresado.
—¡No! ¡No me importan dos Acnologias las Mermaid! —Alzo los brazos desesperado de tantas preguntas— ¡Lo hice para que Kagura y Radamel estuvieran juntos! —
—Entonces lo hiciste por ellos…—Ya no entendía al Slayer idiota.
—No, tampoco. Lo hice para que Ariana a cambio fuese a la plaza sola a las diez—Lucy ahora si se confundió.
—¿Y para que quieres eso? —
—Yo no quiero eso, lo quiere Ronald. El me prometió que Enzo estaría ocupado y así Jellal podría venir a la fiesta de Navidad con Erza sin miedo a que su hermano sociópata aparezca, porque si recuerdas que son hermanos y se odian ¿No? —¿Adivinen que le dirá?
—Sí, Erza me dijo—Adivinaron.
—A todos nos dijo—Rodo los ojos.
—Entonces… ¿Fue por Erza y Jellal? —La chica estaba sinceramente sorprendida.
—No, no me interesan tres kilos de huevos de dragón esos dos y su amor de mártires—Suspiro pesadamente—Lo hice para que a cambio Jellal me diera una carta de Ultear para Trishula, porque como ya nos contó Gray—Que era igual de indiscreto que Erza—Él es el padre de Ultear—
—… ¿Hiciste todo esto para unir a un padre y su hija? —Como una joven tristemente huérfana la mera idea de que Natsu hiciera todo esto por ese fin le toco el corazón.
—¡No! ¡No fue por eso! —Alzo los brazos, ya estaba totalmente desesperado— ¡Lo hice porque el imbécil de Jareth me prometió el mejor regalo del mundo para ti a cambio de que nevara, y Trishula hizo que nevara a cambio de esa carta! ¿Ya entendiste? —Esto último lo dijo sin gritar, pero notablemente enojado.
La Heartfilia se quedó en silencio por unos segundos, era sorprendente la estupidez del Dragneel para no notar todo lo que había pasado, o más bien, todo lo que había hecho. Ella le sonrió con ternura y lentamente le tomo de las manos jalándolo, él se negó en un principio pero termino siguiéndola lentamente.
—¿A dónde vamos ahora? ...—Pregunto desganado, la chica lo llevo dentro del hotel donde la mayoría ya hacía de las suyas, en el fondo una curiosa escena llamaba la atención: Laxus Claus estaba en un enorme sofá hablando con la pequeña Asuka.
—Y quiero un perrito, y una muñeca, y, y, y, —Seguía leyendo una enorme lista que tenía en sus manitas, escrita con crayones por la misma niña. El rubio disfrazado lejos de fastidiarse no podía evitar sonreír suavemente—Oh…Y quiero dos cosas, pero sobre todo estas dos cosas—Le miro con sus enormes ojos brillosos llenos de inocencia.
—¿Y que sería eso? —No fingía muy bien la voz, pero venga que era Laxus disfrazado de Santa ¿Qué más quieren?
—Quiero que el tío Laxus ya no esté tan solito—El hombre alzo una ceja suavemente.
—¿Y porque dices eso? —Pregunto curioso, ya que la pequeña casi no tenía contacto con él.
—El otro día el viejito del bigote dijo que el tío Laxus odiaba la Navidad—El Dreyar solo pensó en golpear a su abuelo—Porque desde niño la pasa solito porque su papi y su mami nunca están—Abrió sus ojos un poco sorprendido, ciertamente esa solía ser su actitud durante esas fechas.
—Bueno, es que—
—Su papi está en la cárcel y su mami está en el cielo, por eso quiero que traigas a su mami de vuelta Santa—Más de uno abrió los ojos con sorpresa, la inocencia de la niña era tal, tan pura, tan sencilla y adorable que todos los corazones de los que la oyeron, incluso del frio Laxus, se enternecieron causando que tuviera que carraspear para poder hablar claramente.
—¿Te digo un secreto? ...—Murmuro suavemente, su voz se escuchaba algo acongojada—Su mami no está en el cielo…Y, de hecho, gracias a un buen amigo…El hablo con ella, le mando una carta para decirle que está muy feliz con su familia… ¿Sabes quién es su familia? —Preguntó en voz serena.
La niña lo pensó un segundo y admiro la marca de Fairy en el dorso de su mano antes de sonreír enormemente.
—¡¿Somos nosotros?!—Pregunto alzando su manita para mostrar la marca del gremio, Santa asintió suavemente.
—Así que no te preocupes por el ¿Okay? ...Es un tipo duro y sé que estará bien—Mirajane de fondo, se limpió una lagrima del ojo izquierdo mientras reía suavemente por su comentario.
—¡Vale! Pero espero le traigas una linda novia de regalo ¿Eh? ¿Eh? ¿Eh? —Picoteo su barba falsa, el soltó una carcajada.
—De eso me encargo yo—Musito Mirajane cerrando un ojo suavemente, el rubio la miro de mala manera…Había mucho público viendo.
—… ¡Y mi otro regalo es que quiero un hermanito! —Exploto de golpe causando sorpresa en el rubio.
—¡Alzack, llévate a tu niña! —Grito Santa de golpe alzándose mientras cargaba la niña, todos estallaron en risa al instante por su reacción, Natsu que junto con Lucy observaba la escena se quedó callado.
—Entonces ella…—
—Si Natsu…Quizás hiciste que Laxus se comunicara con su madre por primera vez en años…—
—Me pregunto qué dirá esa carta…—
Palacio de la Reina Relámpago.
La que era quizás la mujer más peligrosa del mundo admiro el sobre, suspiro pesadamente antes de al fin romper el sello y abrir su contenido topándose no con una carta si no con una proyección holográfica que mostraba al rubio de Fairy Tail.
—"Hey…Han sido muchos años ¿No? ...Como 21 para mí y unos… ¿Qué? ¿28 para ti? —Torció los labios ligeramente—Seguro ya eres una vieja amargada y arrugada…"
La mujer admiro la imagen y a pesar de llorar no evito sonreír ligeramente.
—"Quiero que sepas…Que no te guardo rencor, antes lo hacía pero…Ya no me importan tus razones para dejarnos, menos contando que papa es un idiota—Suspiro pesadamente—Vivo solo…Trabajo en Fairy Tail, volví al gremio después de…Tener problemas, no importa mucho ya la verdad…Lo que te quería decir, si en verdad estás viendo esto y no eres el imbécil de Natsu viendo lo que no te importa—Ella rio de nueva cuenta cubriéndose los labios—Es que…Yo—Gruño fuertemente más luego de ver hacia el suelo no evito sonreír ligeramente—Soy feliz…Mi gremio se ha vuelto mi familia, todos y cada uno de ellos…Tengo a los mejores amigos que podría tener, incluso mejores de los que merezco…Solo quería que supieras eso, soy feliz…—
Soltó un fuerte sollozo, trato de contenerse para evitar que su llanto opacara la voz del mensaje que su hijo le había mandado.
—"Por eso, si te preocupas por mi más vale que no lo hagas más porque soy el mago que se convertirá en el más fuerte del mundo…Supe que ese tal Ronald te derroto, te admitiré que no lo esperaba…Pero ahora más que nunca estoy seguro que lo superare, solo para demostrarte que ya soy más fuerte que tu
Lejos de alterarse no evito sonreír ante sus palabras, el sin duda era un nieto de su suegro Makarov y nunca en su vida estuvo tan feliz que no saliera en nada a su padre.
—"Bueno, ya llené esta porquería así que…Creo que eso es todo—Alzo una mano para apagarla pero se detuvo y carraspeo antes de desviar la mirada un tanto… ¿Apenado? —Ah y…No te preocupes, ya he conseguido una buena chica y muy fuerte además, digna de alguien como yo…Quizás algún día te vuelvas abuela, quien sabe… ¿Qué tal te parecerían nietos albinos? —Negó rápidamente—Olvida que dije eso…Adiós madre…"—
Fin del mensaje.
—Mi pequeño Laxus…Quizás…Sea momento de presentarme en ese torneo…—
The Devil: Quisiera ver sus caras en este momento…
Devuelta en el hotel, Natsu se acarició la nuca suavemente.
—Pues si…Quizás si ayude a Laxus…—Murmuro para sí más que para la chica.
—Y mira…Gracias a eso Asuka vio a Santa, y Cana habla con su padre—Musito apuntando a la bebedora de Fairy que estaba curiosamente arreglada con un lindo vestido que uso para comunicarse con su padre a través de la carta localizadora.
—Hey papa…Solo quería—
—¡Feliz Navidad Cana-chan! —Gritaba el poderoso hombre a través de la carta llorando de forma ridícula para alguien de su fama.
—¡Papa deja de humillarme! —Musito "enojada" mas solo rio suavemente, a pesar de todo…seguía siendo su padre.
—Bueno, tienes razón los ayude un—Lo comenzaron a jalar de las muñecas nuevamente— ¿A dónde? —Pregunto algo extrañado mientras la chica lo seguía jalando.
—Ya verás—Dijo con una suave sonrisa en sus labios.
Y así comenzaron a seguir la enorme lista de favores de Natsu…Mas se brincaron a Minerva y Enzo pues ellos…
Hotel de Sabertooth.
—¡¿Quién quiere ir a la cena de Fairy Tail una hora antes?!—Gritaba Sting mientras todos los de Sabertooth salían disparados totalmente sonrojados y apenados pues ruidos animales provenían del segundo piso.
—¡Corre Rogue, corre! —Gritaba Orga mientras el susodicho cubría los oídos de Fro.
—¡Feliz Hanukah! —Decía la pequeña gato-rana.
—¡¿Qué rayos hacen esos dos allí arriba?!—Gritaron NaLu a la vez mas no querían saber la respuesta menos después que…
—¡Rugido…Del…Dragón! —Mientras escuchaban esto podían oír claramente a Minerva gritando en alemán— ¡De las Estrellas! —Gritos de "éxtasis" fueron audibles mientras dicho ataque reventaba el techo.
—¿Nos podemos brincar esta parte Luce? —Pregunto el muchacho en voz baja, la chica ya estaba al final de la calle— ¡Aguántame! —Corrió tras ella.
Mientras tanto, en la recamara de Yukino, si porque agarraron la de Yukino.
—Debo admitir…Aun con tu cuerpo herido eso fue fabuloso—Musito la mujer acomodándose el cabello suavemente.
—Trabajo sobre el dolor—Hablo con algo de arrogancia el Caballero acomodándose en la cama antes de suspirar—Excelente Navidad…—
—Mejor que pasarla en prisión—Bromeo la mujer.
—O en un bar olvidado de Dios—Siguió el 10.
—O con papa azotando tu espalda por ser débil…—
—…O siguiendo a tu hermano que mato a tu madre…—
—Siempre sintiéndote…—Le miro por unos segundos.
—Impotente…Débil, indigno de todo…—
—… ¿Te apetece abrazarnos un rato? —Pregunto la mujer en un tono relajado—No es como si me gustaras o algo…Solo creo que hace frio y—Sintió un par de brazos fuertes rodearla y apegarla a sí mismo, suspiro ligeramente acariciando la enrome cicatriz en el lado derecho de su pecho.
—Es bueno no estar solo…Y más con alguien que te comprende…—
—No te pongas sentimental o te echare de mi cama—
—Vale, vale—Torció los labios suavemente. —
Devuelta con NaLu, el dúo de oro llegaba al hotel de Mythycal Beast, espiando por la ventana.
—¿Ellos no pueden vernos? —Pregunto el Dragneel.
—No soy el fantasma de las navidades pasadas Natsu—Suspiro, no podía creer que quería tanto a ese reverendo imbécil.
—Oh vale—Miro de nuevo, dentro de la enorme sala los miembros de ambos gremios convivían de manera relajada.
—¿Quieres ponche? —Jinx le ofreció amablemente un vaso con la bebida a Milliana que solo sonrió tomándolo.
—Claro—Justo cuando iba a beber le apuntaron con un arma.
—¡Ahora muere! —Ella se paniqueo al instante más la loca solo rio—Bromeo, me gusta espantar gatos, niños y niños gato—Soltó una estruendosa carcajada mientras Milliana se quedaba pegada al techo como un gato aterrado.
Mientras tanto, el centro de atención era una Kagura vestida con el más adorable vestido morado digno de una reina victoriana. Ella jugaba con sus dedos suavemente pues a su lado estaba un Radamel que sentía su camisa elegante le ahorcaba como lo haría el mismo Hércules.
—Eh…Te…Te…Te ves muy linda—El susurro del León fue apenas audible.
—¿Disculpa? —Pregunto la Samurái no logro escucharle.
—…Que…Que…Que te ves muy…Muy linda—Repitió apenas una pizca más audible.
—No te escucho—La mujer se acercó solo un poquito tratando de escucharle.
—Que…Que te ves muy linda esta noche…—Susurro al fin en un tono audible, ella se atraganto y trato de hablar.
—…Gr…Gracias…—Bajo la mirada rápidamente.
Afuera.
—Bueno, se salvó de una patada—Rio por lo bajo el Dragneel.
—Ven, tenemos algo más que ver—Decía jalándolo de la mano.
—¿Eh? ¿Qué cosa? —Pregunto curioso.
—¿No notaste que faltaba alguien en esa fiesta? —Decía la Heartfilia sonriendo, lo llevo a una enorme plaza que lucía totalmente sola pues la gente a esas horas empezaba las fiestas.
En medio de la plaza Ariana esperaba lo que sea que Natsu le pidió que esperara a cambio del favorcito que le hizo, ella suspiro quitándose un guante para poder ver su reloj.
—Ese imbécil solo—
—Hey hermosa—La Valkiria pego un respingo al instante preparada para golpear al acosador que le hablo sorprendiéndose aún más al toparse con nada más y nada menos que su exnovio sonriéndole suavemente, bien vestido y sentado en una banca.
—¿Qué haces aquí Christian?... ¿Acaso fuiste tú quien me pidió venir con Dragneel? —Pregunto suspirando pesadamente, seguro seria otro intento de su ex de que volvieran a salir.
—Así es, yo le pedí a Natsu que te trajera porque sabía que no lo harías por tu cuenta si yo te lo pedía—Rio bajamente levantándose de su lugar mientras le extendía una mano—Baila conmigo—La chica miro su mano, luego a él y posteriormente se sonrojo suavemente.
—Sa…Sabes que bailo horrible…—Desvió la mirada recordando esas terribles vergüenzas en sus intentos de bailar.
—No me importa, siempre que sea a tu lado será el mejor regalo de navidad que pueda tener—Se coloro un poco más, miro a su alrededor.
—Nos verán…yo…—
—A mí no me avergüenza que me vean contigo, jamás me daría…Al contrario, sería un orgullo estar a tu lado porque…Tu sabes, eres la mujer que más amo en el mundo—La muchacha se atraganto con su propia saliva.
—Eres un idiota…—Pego un suspiro acercándose lentamente a él, pero no aceptando su propuesta…Aun.
—Además—Sonrió maliciosamente—Si no aceptas, abre hecho esto para nada—Alzo la mano chasqueando los dedos.
—¿Sera la señal? —Isco murmuro oculto tras varios arbustos junto con Luka, Serge y Jareth, más un diamante que surgió del suelo y le pego en el trasero le hizo saber que si era la señal.
Rápidamente la puesta en escena comenzó, todas las ventanas que rodeaban la plaza terminaron baleadas por pintura en diseños navideños, renos por aquí, muñecos de nieve por allá.
—Me quedo bonito—Decía Isco bajando sus pistolas de Paintball, Luka rio suavemente mientras su compañero dibujaba el Símbolo para "Fuego" y prendía varias flamas que la chica repartió con sus poderes en un mar de velas que rodeaban la plaza en una romántica y bellísima iluminación.
—Ch…Christian, yo no—La muchacha se tapó los labios sorprendida, el de Joya solo la abrazo por detrás moviéndose suavemente como si bailaran así.
—Y, por último—Jareth se quitó los audífonos—Cue the Music—Solo dijo esto, la suave balada "Close To You" por "Carpenters" resonó por toda la plaza.
—¿Desde cuándo puedes? —Jareth solo negó suavemente.
—No es el momento—Les respondió a sus compañeros que no tenían idea de cómo hizo eso.
En la plaza la pareja bailaba suavemente, moviéndose en pasos del vals más simple pero para ellos no había cosa más perfecta.
—Nunca creí…Que tendría un momento verdaderamente perfecto—La antigua modelo se apegó al varón abrazándolo suavemente, el solo tarareaba la melodía lentamente y beso con lentitud su cabeza.
—Es perfecto porque estas a mi lado…—
—Gracias Christian yo…—Aun pegada a su pecho le sostuvo las manos—Te mato si sacas un anillo—Dijo algo severa, el chico sudo frio y carraspeo.
—No sé de qué hablas…Yo solo deseo pasar la navidad contigo, mi único amor—Alzo la vista y con los ojos ordeno repetidas veces a Karim que se llevara el letrero que decía ¿Te casas conmigo? Que estaba por caer.
—Perdona…Sabes que soy paranoica—Rio suavemente soltando sus brazos mientras seguían bailando.
—…Pero debo tomar eso como que dirías no, ¿Verdad? —
—Chris…—Su tono estaba comenzando a enojarse.
—¡Solo decía!—Rio antes de acercarse para besarla en la mejilla—Feliz Navidad Ariana…—
—Feliz Navidad Christian…—
Tras presenciar dicha escena, NaLu se retiró para dejar a esos dos tener algo de privacidad. Caminando lentamente de regreso al gremio ya que el Dragneel se había dado cuenta de todo lo bueno que había hecho esa navidad, pues reunió padres e hijas, parejas, familias en general…E hizo a Laxus disfrazarse de Santa.
Suspiro pesadamente el chico frente al hotel donde su gremio descansaba deteniendo sus pasos, la rubia se giró a él. —
—¿Qué pasa Natsu?
—Es que…Al fin de cuentas no pude conseguirte un regalo—Se encogió de hombros suavemente.
—Natsu… Tu no tenías que—
—Cue the Music…—
Ambos magos escucharon una voz susurrando estas palabras antes que suave música les rodeara, buscaron la fuente mas no podían encontrar la fuente.
—Ese bastardo—Murmuro el Dragneel, la nieve dejo de caer literalmente empezando a flotar mas no se quedó suspendida si no que comenzó a juntarse tomando diversas formas era casi como un espectáculo navideño.
—Esa… ¿Soy yo? —Pregunto la rubia al ver como se formaba una versión de ella misma hecha de nieve, vestida de princesa que hacia una suave reverencia a un príncipe de nieve más de pronto la misma figura fue aplastada por un Natsu/Dragón que "rugía" por todo lo alto sacándoles una risa a ambos.
—¡Mira igualito a mí! —Rio el muchacho más de pronto noto como su "yo" de hielo tomaba a la "princesa", que era Lucy, cargándola en un suave abrazo antes de darle un beso de pico. Cuando esto se hizo ambas figuras de nieve se volvieron hielo puro quedando paralizadas en esa pose generando un ligero sonrojo en ambos.
—Si…Idéntico—Murmuro la chica acariciándose el brazo mientras veía de lado, el chico carraspeo viendo en la dirección opuesta.
—Si… ¿No tienes frio? Quizás deberíamos—Escucho lo que parecía ser un gruñido y de pronto la nieve comenzó a levantarse a su alrededor generando un enorme marco de cuatro postes a su alrededor que se convirtió en hielo también dando un romántico ambiente.
—Eh…S…Si…Creo que—Ante tanta negativa otro gruñido se escuchó, ambos voltearon al ver como el hielo se movía de nueva cuenta más ninguno pudo decir nada al ver como se formaba un muérdago del mismo elemento.
—Este…—
—Yo…—
—Si no se besan los mato…—
—Lucy…—Murmuro suavemente el joven mientras pegaba su frente a la de ella, viendo esos profundos ojos que tanto le gustaban.
—Natsu…—La joven no sintió ninguna duda, solo le sonrió suavemente. Sus narices se rosaron, con suavidad la distancia se acorto de un par de labios con los ojos el rose era inminente…
—Oye Salamandra, el anciano pregunta…Oh—Gajeel que venía saliendo del hotel se quedó paralizado al ver la escena que estaba interrumpiendo, ambos magos se separaron bastante sonrojados.
—¡Te matare! —De un arbusto un furioso Jareth apareció pegándole a Gajeel una doble patada voladora— ¡Ustedes bésense! —Ordeno antes de entrar al hotel buscando matar al Slayer de Hierro dejando a la pareja roja hasta las orejas.
Dentro del hotel la mayoría de los gremios se habían juntado para celebrar las fiestas en una invitación abierta de Fairy Tail el ambiente era muy amigable hasta que…Un par de Dragón Slayer entro rodando por el piso en medio de una pelea.
—¡Quietos ustedes! —Demando Gray tratando de evitar peleas más un doble puñetazo en el rostro lo callo en instantes.
—¡Tu cállate! —Dijeron a la vez causando que el Devil Slayer le entrara al pleito por igual, tarde que temprano la mayoría ya estaba en el asunto.
En una mesa un tanto separada, los mayores bebían él te muy tranquilamente.
—Encantadora reunión—Decía Zhang antes de recibir un silletazo en la cabeza mas no pareció molestarle en lo mínimo.
—Ciertamente—Trishula que ya había recuperado su temple tras el evento de la carta bebió un poco de su taza antes de que una mesa se destrozara en su espalda, igual no le molesto.
—Es un hermoso gremio el que tienes Makarov—El maestro de Real Deal le sonrió atrapando un florero, posteriormente las flores…Y finalmente el agua colocándolo sobre la mesa de te—Lindo florero, por cierto. —Lo admiro con sus siempre taciturnos ojos.
—Oh gracias Florence, es un recuerdo de—Adiós florero—Era un bonito recuerdo de mis antepasados…Mi padre lo robo hace muchos años—Soltó una carcajada recibiendo un botellazo en el costado del rostro.
Cuando la pelea parecía estar en su punto culmine la puerta se abrió de golpe revelando a un Natsu cruzado de brazos, todos le voltearon a ver a lo que este sonrió abiertamente.
—¡¿Se pelean sin mí?!—Choco sus puños fuertemente antes de recibir un silletazo en plena espalda— ¡Qué bueno es estar con mis amigos! —Tomo un florero y le entro a la batalla campal.
Golpes, flamas, agua, hierro, hielo, una escoba, todo volaba en direcciones variadas. Algunos magos no se habían metido a la pelea como era el caso de los mayores y de los magos de edades más maduras para no entrar en peleas infantiles como era el caso de Erza, Kagura, Radamel y "Mystogan"…Si, ya saben quién es.
—Sigo diciendo que te conozco de algún lado—Murmuro la Samurái, Jellal bajo su disfraz trago con dificultad— ¿No estuviste en los grandes juegos y te confundí con Jellal? —Pregunto de golpe.
—¡Si! Ese mismo soy yo, Mystogan, el viejo y siempre no-Jellal Mystogan—Soltó una risa totalmente falsa recriminándose a sí mismo el no acordarse que Kagura también estaría allí y era parte de la larga lista de miembros del concurrido club "Matemos a Jellal"
—Es bueno que todos nos juntemos para Navidad—Erza soltó una suave risa más un par de manos abrazándola por el cuello la dejaron helada.
—Muy cierto Erza, me alegra pasar Navidad contigo—La mujer se quedó congelada, reconocía esa voz.
—Tu—Kagura trato de desenfundar su Katana pero Ariana se la había quitado.
—Hola Kagura, ¿Cómo sigue tu vientre? —Así es, Minerva había llegado y era quien abrazaba a Erza de manera que su busto le quedaba en la nuca a la Scarlet, Jellal casi se atragante ¿Ella no estaba con?...
—No se sorprendan de vernos…Se nos acabaron los condones—El fantasma de Erza y Jellal escapo de sus cuerpos al reconocer la "otra" voz, el menor de los Fernández estaba allí también.
—Tu—Radamel miro severamente al Caballero, este le miro con desinterés.
—Tu—Respondió antes de ver a Kagura y torcer los labios suavemente—Hey…—
—Enzo—Hablo tan seria como pudo, pero aún le invadía la vergüenza de casi caer en su juego perverso.
—¿Te tiraste a Kagura? —Pregunto de la manera más indiscreta su reciente amante.
—¡No dormimos juntos! —Aclaro la Samurái antes que su no-novio matara/o intentara matar al Fernández Jr., Jellal por su parte no se creía la actitud de su hermano menor.
—No, Kagura-chan no ha tenido el placer…Además, no sé qué me recriminas si tú te has tirado a Scarlet—Ante esa imagen mental Jellal no supo si reír o llorar…Así que solo le sangro la nariz.
—¡Minerva no me ha hecho nada! —La Scarlet trato de defenderse más solo recibió un apretón donde los que ya saben.
—Aun…—Aclaro la chica viéndose las uñas.
—¡Deja a Erza! —Y el Caballero Jellal llego al rescate.
—¿Y tú eres? —Enzo lo miro de pies a cabeza dejando congelado a su hermano disfrazado—Tu voz…me resulta familiar—Se le acercó un paso, a lo que Mystogan retrocedió uno.
—Tengo una voz común—Murmuro haciendo lo más ronco que pudo su tono.
—Sonaste prácticamente igual que—Alzo una mano dispuesto a desenmascararlo más un "gemido" les hizo a ambos voltear.
—¡Sálvame Kagura! —Lloriqueaba Erza que por poderosa que fuese no podía defenderse de la acosadora sexual que era Minerva.
—Si se atreve a intentarlo también le daré lo suyo—La Mikazuchi iba a meter las manos pero ante la idea mejor se quedó sentadita.
—Lo siento—Murmuro la chica, ya habían sido muchas humillaciones y malentendidos frente a Radamel.
Ambos Fernández pusieron el rostro suavemente de lado, el menor sonriendo ligeramente y el mayor tapándose la nariz.
—… ¿Qué tal les parecería la idea de un trio? —Murmuro el 10 antes de que le pusieran una mano en el hombro.
—¿Qué me perdí? —Se giró encontrándose con su líder.
—Y ya llego el aguafiestas—Rodo los ojos suavemente.
—Si hablas de mí, estas mal. Más bien llego ella—Se giraron de nuevo viendo como ahora Minerva era sujeta del cabello por Ariana que con la otra le pegaba azotes en las posaderas.
—¡Aprende a comportarte niña mala! —Ahora si las quijadas se fueron al piso, hasta Radamel que no era precisamente un pervertido no pudo evitar quedarse viendo.
—¿Disfrutas la vista? —Agriamente murmuro su "cita" causando que el moreno se atolondrara al instante.
—¡No estaba viendo nada! —Patética excusa, sin sentido, pero por algún motivo fue lo mejor que se le ocurrió.
—¡Hombre tenías que ser! —
Ronald soltó una carcajada y se giró topándose con un Santa Claus bastante alto, alzo la vista viéndose directamente con Laxus.
—¿Me tengo que sentar en tu regazo para pedirte un regalo Santa? —Pregunto de forma burlona a lo que el aludido solo se retiró el sombrero viéndole fijamente.
—Que te quede claro una cosa, Caballero—Ante estas palabras el siete solo torció los labios—No somos amigos…Cuando te encuentre en mi camino te aplastare, Mago Santo o no—El de Joya soltó una gutural carcajada sarcástica.
—No creas que soy todo sonrisas Dreyar…Tengo un lado serio, y créeme…No es bonito—El aura y la tensión que se producía entre ambos era tremenda.
—Por fuerte que seas siempre abra alguien más fuerte que tu….—
—Solo hay dos personas en el mundo que tienen el potencial de ser más fuertes que yo…Y están en esta habitación—Giro sus ojos suavemente, Laxus arrugo el entrecejo siguiendo el ángulo de su mirada topándose con quienes menos esperaba…
En el centro de la enorme sala dos magos se daban con todo lo que tenían cerca, incluyendo gente, dos magos que "peleaban" por diversión.
—Si hay algo de lo que estoy seguro…Es que esos dos no tienen un límite en su potencial—Asevero, no lo decía como una posibilidad si no como un hecho.
—…Siempre pensé que él tenía algo diferente al resto…—
—Son dos caras de la misma moneda, uno opuesto al otro…Y a la vez son exactamente lo mismo—Se encogió de hombros suavemente—No me queda mucho tiempo en esta tierra…Como el mago más fuerte—El rubio de Fairy se extrañó un poco el cómo pronuncio esta frase.
—¿Acaso?... —
—No importa ya—Sonrió como era ya más típico en el—Celebremos la Navidad—
—Supongo que—Una mesa salió volando dándole a ambos en la cara dejándoles bañados de astillas, abrieron los ojos topándose con un Natsu que cargaba a Jareth, quien a su vez le retorcía un brazo al pelirrosa.
—… ¡Fue el! —Se apuntaron entre ellos.
—¡Van a morir! —Y con eso la pelea no hizo sino hacerse más grande.
