CAPÍTULO 44: REUNIONES. LA LEALTAD DE LA MANADA.
Al día siguiente…
(Voz de Seth)
"No puedo creerme que volvamos a tener que hacer esto." Me dice Ann mientras recogemos un montón de latas que guardamos en una bolsa grande de tela, bien ordenadas y dispuestas para el traslado.
"Y yo tampoco puedo creerme que el resto no vaya a unírsenos." Le digo un poco decepcionado. "Se supone que somos una manada."
"Seth, no puedes obligarles a que nos acompañen." Me dice. "Sam tiene razón. Ellos tienen sus familias que defender. Tú deberías quedarte con ellos. La Push es nues… vuestro hogar. Quería decir que La Push es vuestro hogar. Ya lo habéis protegido, así que… no os queda nada en la guerra para vosotros."
"Leah puede quedarse aquí y proteger la reserva, a nuestras familias." Afirmo. "Pero yo no puedo quedarme aquí tranquilamente mientras tú vas a enfrentarte a todo."
"Seth, voy a ir a Vancuver." Me dice. "Jake me prometió pedir a los Cullen que fueran allí. Yo publiqué en la red un llamamiento a todos los que pudieran. Me gustaría poder solucionar esto de forma pacífica. A Marcus le interesa la paz, como a mí, y estoy segura que habrá muchos más que deseen la paz también. Bien… creo que esto está ya. Tenemos comida para aguantar durante un tiempo."
"Deberíamos marcharnos." Le digo plegando el mapa de corrientes de aire previsto por el meteosat para ese día y los siguientes.
"Ten." Me dice pasándome un smartphone que le había llegado el día anterior. "Un regalito de 'Ícaro', tiene todos los números de la gente conocida de la red. Y además, le ha instalado una aplicación meteorológica a nivel mundial. Si una corriente cambia, lo sabremos."
"Genial." Afirmo cogiéndolo y viendo que me pide los datos de GPS que meto para que comience a hablar en un idioma extraño.
"Sí, bueno, 'Ícaro' es japonés." Afirma encogiéndose de hombros. "Supongo que como guía por voz no será de demasiada ayuda." Añade cargando todo en dos fardos.
Habíamos acordado que serían dos fardos. Uno mi mochila tamaño extragrande que llevaría a la espalda siendo un lobo. Y segundo, un fardo grande que llevaría ella entre sus patas volando. Ella llevaría las ropas y las comidas… y en general, lo más voluminoso.
Y cuando salgo, me trasformo y me ayuda a poner la mochila tras dejar su fardo en el suelo.
"Pase lo que pase, no te olvides que te sigo desde arriba." Me dice dándome un beso en el morro haciéndome dar un mortal a mi corazón y lamerle la cara.
"Y yo abriré camino desde aquí." Le digo sonriéndole y volviendo a besarle antes de que ella salte para que comiencen a crecerles plumas por todo el cuerpo y se convierta en un cuervo que frota su pico contra mi cabeza antes de saltar y elevarse al cielo para hacer un picado y coger su fardo antes de volar en horizontal adentrándose en el bosque y haciéndome seguirla.
Y como siempre, me hacía feliz verla volar como si fuese una ráfaga de aire, subiendo y bajando, bajando cortados a ras de la roca para subir al momento en picado hacia arriba llenando el aire con su graznido triunfal.
Y entonces, noto otras presencias y el pelo de todo mi cuerpo se encrespa hasta que noto la familiar sensación de mentes familiares.
"¿Chicos?" Les llamo.
"Espero que no pensaras que íbamos a dejarte pasar por esto solo, idiota." Me dice mi hermana.
"Eres parte de nuestra manada." Me dice Jake. "Además, esa chica tiene razón."
"Nosotros hemos conseguido la paz." Me dice Sam en mi mente tan suave que me da a entender que no está entre los lobos que noto corriendo en formación cerca. "Pero si los vampiros comienzan a rebelarse porque nosotros hemos acabado con la jerarquía, supongo que es nuestra tarea volver a ayudar a ponerlo todo en su sitio de nuevo."
"Sam se queda con los más jóvenes en la reserva." Afirma Jared. "Y el resto nos unimos a la partida."
"Sí, que lo vais a necesitar." Añade Rudy.
Qué podía decir, notaba que me faltaba el aire, me escocían los ojos y me pesaba el pecho al ver la lealtad de mis compañeros. Y cuando miro al cielo, veo que allí arriba, la sombra que era Ann grazna feliz al aire.
"Creo que eso era que está feliz." Afirmo para el resto.
"Más le vale, nos ha liado a todos." Me dice Jacob. "Pero al menos tenemos apoyo aéreo, algo que los fríos no van a tener."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Carlisle)
"Ya llegan." Afirma Nessi feliz saltando de la ventana al suelo sonriéndo.
"Carlisle, esperemos que esto no sea una broma." Me dice Eleazar mientras Tanya sale a la entrada también.
"Confiamos en Jacob." Afirmo viendo cómo los chicos vienen corriendo y una sombra volando por el cielo. "Ah, veo que Ann también ha llegado."
"¿Quién?" Pregunta Tanya.
Como respuesta, señalo a la sombra que cae del cielo y cae tras un par de lobos para asomar un poco cubierta a la vista tras ellos y mirarnos con cautela.
"Ann." La saludo para que pase de mirar a Tanya y Salazar a mirarme a mí y mi familia.
"Disculpa, es que… no esperaba encontrarme…" Me dice.
"Ah, te presento a Tanya, la líder de la comuna de Denali." Le digo. "Eleazar y su mujer Carmen. Kate y Garrett." Afirmo mientras esta la mira con la misma mirada pero sonriéndole cuando la presento para hacerle un saludo con los dedos. "También son vegetarianos."
"Qué preciosidad…" Afirma Garrett. "Nunca había visto una mujer pájaro…"
"Seth, necesito un vestido." Le dice saludándonos con la mano.
"Claro, aquí tienes." Le dice pasando por el cerco de lobos con una tela en la mano para pasársela y que ella desaparezca ligeramente para aparecer estirándose un vestido.
"Perdona mis modales." Me dice sin variar demasiado el gesto. "Es que he visto algo… raro."
"¿Más que una chica apareciendo desnuda tras unos lobos?" Susurra Rosalie.
Como respuesta, ella solo levanta un poco una mano y muestra el dedo mirando a Eleazar.
"Ah, claro." Afirma él mostrándome el anillo que conservaba de cuando estuvo con los Vulturi.
"Eleazar, como tú, dejó los Vulturi hace muchísimo tiempo." Afirmo para ella.
"Espera un momento." Me dice Garrett. "¿Esta niña es una de ellos?"
"Fui una espía." Le dice ella hinchándose un poco demostrando que su porte es digno de su antigua familia. "Hasta que descubrí que para ellos solo era un peón, mucho peor que basura. Y que lo que siempre había buscado, resulta que estaba escondido en un puñetero rincón del nuevo continente, en un maldito agujero en medio de la nada con las mejores vistas que puedas encontrar en el mundo entero."
"Y ahora mismo solo tiene que salir de casa y las ve." Me dice Jacob. "¿Podemos centrarnos? Aquí fuera hace fresquito."
"Entrad pues." Les dice Tanya sonriendo y haciendo un gesto de invitación con la mano.
"¿Qué tal el viaje por el mundo?" Le pregunto a Ann mientras pasan todos al interior de la mansión.
"Ah, bien." Me dice sonriendo un poco cohibida. "Bien, bien… es… vi todo lo que siempre soñé que vería. Pero… no sé, me di cuenta que estaba buscando algo que ya tenía aquí." Añade haciéndome reparar en que mira a Seth.
"Plantéatelo como que ahora tienes la eternidad por delante, en algún momento las cosas estarán bien y podrás cumplir tus sueños." Le digo.
"¿En serio será posible que en algún momento haya paz?" Me pregunta mirándome y girando la cara incluso para hacerlo. "Porque yo comienzo a verlo negro. Cuando acabamos con Aro y Cayo pensábamos que habíamos logrado encontrar la paz y mira cómo nos ha ido."
"Había un punto en que podía salir mal y ha salido." Le dice Jasper levantándose del sofá para saludarles. "No te fustigues por ello. Lo que hay que hacer ahora es arreglarlo. Por cierto, es un placer ver que estás bien."
"Lo mismo digo." Le dice ella respondiendo a su saludo de mano.
"¿Y dónde están tus amiguitos?" Le pregunta Emmet. "Ese piratilla aún me debe la revancha."
"Yo les he avisado." Le contesta Ann tranquilamente. "Apostaría a que Roberto se apuntará, espero que Monique también porque si no será una putada de campeonato. Pero sobre el resto… no puedo garantizar que vayan a venir."
"Nosotros hemos esperado a oír vuestra parte antes de comenzar a avisar a todos." Le dice Jasper.
"Eh, haced el favor de no acapararla." Nos dice uno de los lobos más jóvenes viniendo a cogerla de la mano.
"Rudy, dónde os habéis puesto" Le pregunta ella.
"Por ahí." Afirma señalándole a donde el resto de chicos se habían sentado o apostado por las paredes dejando un hueco libre entre Jacob como líder representante de las manadas y Seth que…
"Seth, tienes mala cara." Le dice Bella. "¿Estás enfermo?"
"No, para nada." Afirma moviendo la mano.
"La verdad es que estás un poco pálido." Reconozco.
"Seth, coge." Le dice Ann acuclillándose en una de las mochilas que parecían haber llevado y pasándole un par de botecitos pequeños que Seth coge al vuelo.
"Gracias." Afirma él haciendo un gesto de cabeza.
"¿Estás medicándote?" Le pregunto.
"No, claro que no." Niega tomando un sorbo más. "Es…"
"¿Hace cuánto que hacéis eso?" Le pregunta Edward.
"No os metáis." Le dice Ann cambiando la cara de dolor por una de molestia.
"¿Qué pasa?" Le pregunto a Edward.
"Nada que os importe." Afirma Seth antes que Ann y haciéndola sentar entre Jacob y él mismo.
Es curioso, pero parece que en el tiempo que no les habíamos visto, Seth y ella se habían vuelto mucho más cercanos. Era más que evidente viendo cómo él estaba puesto con el cuerpo orientado hacia ella y ella a su vez hacia él. O por cómo tenían las manos enlazadas sin que pareciera siquiera notarlo dado que ella estaba más que pendiente a lo que se hablaba.
"Disculpad, pero no hemos venido aquí para hablar de… asuntos mundanos." Afirma Tanya.
"Perdona Tanya, pero esto nos importa." Afirma Edward.
"Edward, los tratados hacen referencia a humanos." Le dice Jacob lacónicamente. "Lo que pase en nuestras manadas, nos atañe solo a nuestras manadas."
"¿Sabe de esto Marcus?" Le pregunta él. "Creo que nos atañe cuando estabais dispuestos a declararnos la guerra cuando pensábais que había…"
"Soy una mestiza." Afirma Ann. "Sabes que nosotros no podemos convertir. Y es evidente que no ha muerto nadie."
"Ann… ¿has mordido a alguien?" Le pregunto.
"Sí." Asiente levantando la cabeza. "A Félix, a dos humanos que siguieron vivos hasta que algunos guardias Vulturi oyeron de mis actos y los mataron para ocultarlo…"
"Y de mí." Afirma Seth. "Pero como hemos dicho, eso es asunto nuestro."
"La ley es la ley." Afirma Tanya. "Si mataríais a cualquier vampiro que se alimentara en vuestras tierras…"
"La norma está hecha para los vampiros." Afirma Jacob. "En previsión de que si algún vampiro matara a alguien, nosotros los mataríamos a ellos. Pero ni estamos aquí para discutir sobre eso, ni Ann ha matado a nadie. Además, digamos que fue más bien… ejem, otro asunto." Afirma tras carraspear y bajando la voz.
"Perdonad, pero mientras estamos debatiendo de tonterías, en Europa y todo el mundo, comienza a fraguarse una guerra."
"No son tonterías." Afirma Garrett. "Qué pasaría si a mí me apeteciera alimentarme de sangre viva y humana. ¿Decís que no pasaría nada?"
"Garrett, por favor…" Le pide Kate.
"¿Tienes hambre?" Le pregunta Ann estirando una mano para frenar a los chicos que pretenden respaldarla. "Aliméntate de mí si eso te satisface. No hay pena en alimentarse de otro ser especial siempre y cuando sea pactado."
"No, gracias… nunca me gustaron los pajarracos." Le dice él.
"Bien, pues si no os importa que dejemos el tema…" Les digo. "Hay cosas más importantes que debatir aquí."
"Estamos de acuerdo." Afirma Jacob. "Esto ha sido… demasiado tiempo para debatir si… ejem, si lo que ha pasado entre estos dos está bien o no."
"Jacob, espera a que ella crezca." Le dice Ann molesta. "Le pedirás de rodillas que se alimente de ti."
"Cierra el pico, salida de…"
"Cuidado lo que le dices, Jake." Le dice Seth. "Te recuerdo que es de mi pareja de quien hablas."
"Vale ya, todos." Afirmo. "Por dios, tenemos la guerra a las puertas de casa. No es momento de hablar de esas tonterías."
"Totalmente de acuerdo." Afirma Jasper. "Esto se está yendo un poco de las manos de todos."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Edward)
Mientras escuchábamos a Ann, trasmitiendo lo que había oído de Marcus y haciéndonos partícipes de que aún conservaba un minúsculo hilo que la unía a los Vulturi al menos en confianzas… había una imagen que no se iba de mi mente.
Ann, esa chica que como mi hija era mitad vampiro, pero que se diferenciaban en que su madre había sido una mujer-ave en lugar de humana como había sido Bella antes del parto, se había alimentado de una persona. Aunque esta fuera Seth, un cambiaformas, no dejaba de ser alimentarse de una persona. Algo que ahora mismo considerábamos barbárico y a la vez, en cierto modo desagradable.
Sin embargo, al haber podido tener un pequeño atisbo de lo que había pasado, directamente de la mente de Seth, había algo que no podía negar, y era que lejos de parecerme algo desagradable y barbárico, lo que me había parecido era algo… íntimo y demasiado cargado de amor, por ambas partes. Por un momento, parecían haber hecho una única cosa. Había sido algo… bueno, muy difícil de explicar. Pero mientras lo había visto en su mente, había sido mucho más fuerte incluso que mi repugna ante la idea de que aquella chica hubiera podido alimentarse de un chico al que conocíamos tanto.
"Edward." Me llama Bella tocándome el brazo.
"Yo estoy de acuerdo." Afirmo saliendo de mis pensamientos y volviendo a la realidad distrayendo la mente de lo que había visto en la de Seth. "Independientemente de que me apetezca tan poco como al resto de presentes volver a entrar en una guerra que no sabemos cómo puede acabar, ahora mismo estamos sin cabeza, y es peligroso. Necesitamos poner a alguien cuanto antes."
"¿Y por la vía pacífica?" Pregunta Nessie.
"Difícil, si han comenzado a hacer lo que les da la gana a todos dudo mucho que estén dispuestos a volver a aceptar una cabeza." Afirma Garrett.
"Eso es cierto." Afirma Jacob. "Si me pongo en la piel de los que están rebelándose, a mí tampoco me interesaría que llegara nadie y me dijera quién tiene que mandar."
"Yo preferiría mandar yo." Afirma uno de los lobos más pequeños.
"Por eso mismo va a ser difícil." Afirma Garrett.
"Siempre se puede obligar." Afirma Embry con ironía.
"Claro, Embry." Afirma Ann dejándome de piedra. "Podríamos ir allí y buscar a todos los vampiros para, uno a uno, ir haciéndoles aceptar una nueva monarquía vampírica… seguro que será divertido."
"Dicho así suena mal." Afirma Embry.
"Porque es una mala idea." Le dice ella. "Pero al menos lo intentas."
"Déjame adivinar, tú eres la cuidadora del zoológico." Le pregunta Garrett.
"No, yo soy la chica de este lobo." Afirma ella entre las quejas de los chicos. "Ellos van por su cuenta, yo por la mía."
"Y todos juntitos como el pasodoble." Acaba Emmet por hacer la gracia.
"Emmet, la cosa es seria." Le dice Rosalie.
"Sí, pero no avanzamos." Afirma Emmet.
"Tienes razón." Van afirmando.
"Sí, totalmente."
"A ver… los niños pequeños y los centenarios que parecen peores que los niños…" Afirma Ann dando unas palmadas causando que todos nos callemos y algunos como Garrett se sientan ofendidos ante su insulto. "Oh, por favor… sois peores que niños. Mirad a las dos mestizas, se supone que somos las niñas y somos las que mejor nos portamos."
Sonriendo, le hago una caricia a mi hija que me sonríe.
"Ann tiene razón." Afirma ella. "Somos las que menos sabemos del mundo, y somos las que nos estamos tomando esto más en serio."
"Ella no parece precisamente una niña." Le dice Tanya levantando una ceja.
"Tengo 15 años." Le contesta Ann.
"O sea, que este se ha estado encamando con una menor." Susurra Quil.
"¿Eso no es pederastia?" Pregunta Embry susurrando.
"Mierda… yo le echaba lo menos 20 y algo…" Susurra uno de los lobos más jóvenes que tiene unos ojos azul claro y profundos.
"No, de edad cronológica soy menor pero del resto no." Les dice ella molesta para hacer un gesto de mano y tocarse la frente. "Por dios… seguid con la reunión seria… esto se está saliendo demasiado de madre…"
"Ejem." Carraspea Carlisle sonriéndo entre dientes como el resto al ver que a la pobre le estábamos sacando los colores entre unos y otros, primero con lo de comentar que había mordido a Seth y ahora con si era o no legal que Seth y ella tuvieran relaciones porque en años de vida era aún menor pero física y mentalmente era una adulta con todas las letras. "Será mejor continuar."
(Salto espacio-temporal)
(Voz de Ann)
Aún no podía creerme cómo estaba degenerando aquella reunión.
Primero se ponían a hablar de que me había alimentado de Seth, sin olvidar que probablemente el mentalista de los Cullen hubiera podido tener una visión mejor aún de todo el asunto si por lo que fuera Seth o alguien de su manada lo había recordado por verlo en la mente de Seth.
Y ahora, no contentos con eso, se ponían a discutir si era lega o no lo que hacíamos porque en años humanos yo tenía solo 15 y eso era menor de edad con todas sus letras. Era como si quisieran sacarme los colores.
Sin embargo, ni con esas malditas rupturas de la seriedad habíamos podido llegar a ningún punto. Y yo no solo comenzaba a hartarme un poco sino que además, comenzaba a pesarme el cansancio.
Entonces noto la mano de Seth que al no ser siquiera un beta, estaba callado junto a mí que ya había hecho mi aportación. Le miro y veo que me sonríe frotándome el dorso de la mano con el pulgar para hacerme un gesto preguntándome.
"Solo estoy un poco cansada." Le digo.
"¿Quieres un poco de energía?" Me pregunta ofreciéndome su muñeca.
Sonriéndo la cojo y la beso para poner mi mano sobre ella con los ojos cerrados y negar suavemente con la cabeza antes de abrir los ojos y vocalizar un "Gracias" sin emitir ningún sonido.
Entonces me pasa un brazo por los hombros y me hace apoyar contra él para besarme el pelo suavemente haciéndome sonreír.
"Disculpad." Nos dice Edward calmadamente haciéndonos a todos prestarle atención y ver que está calmado mirando de unos a otros. "Esto se está alargando mucho y estamos dando vuelta a lo mismo todo el rato. Y aquí hay gente que se está cayendo de sueño, literalmente." Afirma mientras oigo tras nosotros un pequeño golpe y me giro para ver que uno de los Beaver se ha caído de lado y parece acabar de despertarse.
"Perdón." Afirma frotándose el golpe para volver a sentarse.
"Está bien, demos un descanso para que los niños duerman." Afirma el vampiro de la tribu de las rubias mirando a la que parece su lider.
"Si el resto está de acuerdo, por mí no hay problema." Afirma esta.
"Nosotros lo agradeceríamos." Afirma Jake intentando tragarse el bostezo.
"Sí, Reneesme tiene que dormir un poco." Añade Carlisle.
"Yo también agradecería una siesta." Afirmo. "Pero lo que decidáis está bien."
"Vale, pues… visto lo visto… creo que deberíamos hacer ese pequeño descanso, sí." Afirma la rubia levantando también la mano. "¿Cuatro horas estaría bien?"
"Por nosotros bien." Afirman los Cullen.
"Si no hay más remedio…" Afirma alguien tras nosotros.
"Por nosotros bien." Afirma Jake para que me miren.
"Eh, yo soy una mestiza." Afirmo levantando las manos para hacerme escudo. "Cuatro horas es más que suficiente."
"Pues venga, si no os importa…" Afirma el chico del equipo de rubias señalándonos la puerta.
"Garrett, los chicos necesitan…" Comienza Carlisle.
"No importa, hemos traído de todo con nosotros." Afirma Jake. "Tenemos unas tiendas de campaña y sacos de dormir."
"Deberíais quedaros a dormir aquí." Afirma la líder de las rubias un poco como forzado, como si no quisiera del todo. "Nosotros podemos salir a… cazar."
"No es necesario, de verdad." Afirmo intentando hacer de mediador. "Sé que es complicado aguantar nuestro olor. Y los chicos tienen unos cuantos grados por encima de lo humanamente sano o posible, así que… como mucho se despertarán mojados porque han fundido la nieve."
"Oye, que aún no tenemos ese superpoder." Me dice Rudy.
(Salto espacio-temporal)
"Así que… ahora fundimos la nieve." Me dice Seth mientras entre todos montamos unas tiendas de campaña grandes.
"Es que somos taaaaaaaan calientes…" Afirma Embry con ironía.
"Oye, vale ya." Les digo riéndome. "Estaba claro que ellos nos ofrecían quedarnos dentro por compromiso, y vosotros no parecíais tener muchas ganas tampoco de quedaros allí. Y es cierto, vuestra temperatura es bastante alta, si un humano normal funde la nieve al contacto de su piel y vosotros tenéis más calor… suma."
"No sé si aquí vamos a entrar todos." Afirma Jared.
"Cuando hemos ido con mi padre en cada una cabíamos lo menos 4 en una de estas." Le dice Seth.
"Además, yo voy a hacerme un nido en una rama." Añado sonriéndoles. "Solo necesito sábanas y unas ramas. Y tengo el telón de trasportar todo, con cuerda como para hacerme un buen nido y todo eso."
"Eh, solo tenemos cuatro horas." Me dice Jacob. "Aprovecha para dormir en una tienda."
"Sí, si quieres duerme conmigo." Me dice Leah. "Y echamos a uno de estos."
"No es necesario, yo comparto el saco con ella." Afirma Seth.
"Si no hace falta." Les digo. "Yo solo necesito una cabezadita. Y vosotros dormir."
"Ala, ala, no te hagas de rogar." Afirma Rudy divertido. "Si a nosotros no nos importa que te quedes, de hecho mejor, más calorcito dentro."
"Venga, será como en casa, pero con más gente alrededor." Me dice Seth sonriéndo.
"Vale… dormiré en algún hueco que quede." Me rindo.
"Perfecto, pues entonces… mi saco es tu saco." Me dice Seth besándome el hombro divertido.
"Ala, ala, menos lobos caperucita que tengo mi propio saco." Afirmo divertida.
"Pues los unimos por las cremalleras y hacemos uno doble." Me contesta divertido para hacer que el resto se rían divertidos y comiencen a tomarnos el pelo.
