Capítulo 2:
2º día en la academia de la guerra.
La primera mañana de Irelia fue una de las más tensas que tuvo en toda su vida. Tener a Cassiopeia en frente era algo ridículamente espeluznante, no solo el hecho de que fuera noxiana, sino que aquel aspecto de serpiente tenía algo que le ponía los pelos de punta. No entablaron conversación en ningún momento, apenas se atrevía a mirarla, la evitaba de todas las maneras posibles. Tan pronto como pudo largarse de aquel lugar, se levantó y se fue para reunirse con Karma lo antes posible.
Karma no tuvo tanto problema. Estaba compartiendo el apartamento con Akali, una ninja de la orden Kinkou, una persona recta e instruida, aunque no tanto como aparentaba. La noche anterior había salido a dar una vuelta y Karma se quedó con algo de curiosidad sobre qué podía haber hecho.
-Perdona mi indiscreción pero... ¿A dónde fuiste anoche?-le preguntó curiosa.
-Me gusta dar una vuelta antes de dormir, me relaja bastante-pero había algo en la voz de Akali que no le llegó a convencer.
-Según tengo entendido estos días la luna es bastante brillante.
-Quien te haya dicho eso tiene razón.
Yasuo continuaba preguntándose cómo descubriría al verdadero asesino del anciano, aquel que se supone que debía vigilar, y sobre todo quién sería. Al menos no estaba en contra de toda Jonia, si el monje no le mintió, Lee Sin le creía cuando declaraba ser inocente de aquel asesinato. ¿Pero quién más podía utilizar la técnica de viento? A lo mejor alguien de alto cargo podría responderle aquellas preguntas. Karma era la persona indicada para escarbar información, pero no sabía cómo acercarse a ella y simplemente preguntar. A lo mejor Lee podía sacarle algo. "No, ya tengo suficiente con saber que alguien me cree". En algún momento, cualquier momento, en que Karma se quede sola podría preguntarle.
Irelia y Karma se reunieron en el jardín. La general estaba algo más tranquila ahora que se había reunido con su amiga. Karma estaba un poco preocupada por la compañía que tenía Irelia.
-Entonces… estás viviendo con Cassiopeia.
-Da muy mal rollo, no es bonito.
-No sé que te puedo decir, excepto de que acabarás desarrollando una fobia por las serpientes.
-No es gracioso.
-Y no me estoy riendo, solamente te digo la verdad.
-Estoy empezando a arrepentirme de venir, yo esperaba compartir apartamento contigo.
-Bueno, yo no puedo quejarme, Akali es ordenada.
-Pues yo también soy ordenada…
-Creo que no es un buen momento para ponerse a competir. Vamos a centrarnos en tu miedo a Cassiopeia.
-No es miedo, es incomodidad y puedo llevarlo por mi misma.
-Está bien, no te insistiré. Puedes conseguirlo tu sola-llegan al grupo de meditación-¿Entonces nos vemos luego?-dice Karma despidiéndose de su amiga.
-Claro, si no nos invocan a ninguna de las dos.
-Pues hasta entonces.
-Que pases un… buen… día…-y se quedó obsrvando a Zed y Sundra, allí, hablando tranquilamente-no doy crédito a lo que veo…
-¿Ha pasado algo de lo que preocuparse?-se giró a ver a la pareja y toda la gente que había en el grupo hizo lo mismo.
Lo que a Irelia le parecía un desastre, a Karma le pareció una oportunidad. Mientras una pensaba en la destrucción de Jonia a manos de sus más mortales rivales, la otra vio la oportunidad perfecta para que aprendieran lo que era el amor y la bondad, una manera de redimirlos a ambos, a pesar de ser una gran amenaza en potencia, pero no podía evitar pensar que podían tener una oportunidad.
Yasuo buscó a Karma por las instalaciones de la academia, además de explorarla. Finalmente encontró a Karma en aquel grupo de meditación, también estaba Lee Sin. Simplemente esperó a que se fueran cada uno por su lado. Cuando Karma se quedó sola, el samurái se acercó a ella y esta se dio la vuelta hacia él antes de que pudiera decirle nada.
-Si quieres algo dilo antes de que llegue Irelia.
-¿Cómo has sabido que estaba aquí?
-No creo que eso sea lo que querías saber.
-Tienes razón. ¿Cuánta gente domina las técnicas de viento?
-En Jonia solo tú.
-¿Y fuera?
-No lo sé, tendrás que preguntar a otros. Yasuo, no sé si de verdad eres inocente o culpable, pero esta caza de brujas que estás llevando a cabo…
-Karma, mi hermano murió por nada, debo saber quién fue.
-Está bien-"A veces parece que esté perdiendo la cordura" pensó Karma.
La iluminada se volvió a reunir con Irelia. Con tantos asuntos que tenía en la cabeza, no tardó demasiado en quitarse el asunto de Yasuo de la cabeza, pero sin quitárselo totalmente, siempre dejaba en algún rincón de su mente los temas que más le preocupaban de Jonia, Yasuo, Varus, Zed, Syndra, la orden Kinkou… e incluso Irelia le preocupaba de vez en cuando. No todo lo que tendría en la cabeza son asuntos políticos.
-¿Entonces cómo te va el asunto de Yi?
-¡Y dale, que no hay ningún asunto!-pero Irelia después de aguantar unos segundos la mirada de su amiga cedió un poco-Además de que eres tú quien medita con él por las mañanas…
-Por fin logras admitir algo, aunque sea muy poco, pero algo es algo. ¿Entonces qué?
-¿Qué de qué?
-Que si vas a hacer algo al respecto, hablar con él, intentar quedar, coincide en la misma zona y busca intereses comunes…
-No voy a hacer nada de eso, parecería una acosadora.
-Pues hablale la próxima vez que te cruces con él.
-No es tan fácil, me pongo de los nervios, me sudan las manos y se me acelera el pulso, no me controlo, Karma.
-Entonces tendrás que "luchar" contra tus nervios. Ya sabes, Irela la general de los ejércitos de Jonia no tiene miedo a nada.
-Pero cuando hablo con él no soy ningúna general.
-Será mejor que pienses un poco lo que te he dicho, medítalo, desarrolla la manera de "luchar"-pero cuando se separaron Irelia se seguía preguntando a qué se refería al hacer énfasis en la palabra "luchar".
Por otro lado Yasuo se dirigió al bar, después de que Lee Sin le advirtiera de la existencia de este, para investigar un poco y ver si en alguna otra nación había gente que tuviera técnicas de viento. Al entrar observó un poco la gente que había por ahí. No había mucha gente a la que pudiera preguntar. Era imposible que algún demaciano hubiera hecho algo así. A lo mejor algún zaunita, como Janna, pero en Zaun no hay espadachines. Solo quedaba por revisar Noxus. No podía ir a hablar directamente con cualquier campeón que estuviera afiliado con su nación, pero hay una que se exilió. Riven era la campeona perfecta para averiguar quién podía tener tal habilidad. Acercarse y preguntar así sin más no podía ser una muy buena idea. Primero charlar un poco, ambos son exiliados de sus naciones, podían tener alguna cosa en común. Como la chica estaba en la barra, se sentó a su lado y se pidió un chupito de sake. Se quedó un par de segundos pensando cómo entablar una conversación. Vio que llevaba puesto el guante con el que empuña la espada.
-¿No deberías quitarte eso cuando bebes?
-Emm… estoy bastante acostumbrada a llevarlo…
-Parece incomodo.
-Funciona bastante bien para evitar rozaduras y ampollas.
-Eras Riven, la exiliada ¿verdad?
-Sí…-llevaba toda la conversación hablando con un tono dubitativo.
-Yo soy Yasu…
-Ya… sé quien eres… armaste un revuelo bastante importante en Valoran con aquello del anciano.
-Bueno, no fui yo quien asesinó al anciano.
-Han ocurrido muchas injusticias durante la guerra, a veces desearía no haber participado en ninguna de las campañas de Noxus.
-Esto ha sido lo primero que te he oído decir convencida. No deberías mirar al pasado con vergüenza, hay que intentar enmendar los errores que se cometieron.
-Eso mismo he estado intentando hacer desde que se acabó la guerra. Pero no se por donde empezar.
-Creo que podría ayudarte con eso.
-¿Cómo?
-Mañana seguiremos hablando de esto, ya pensaré algo. ¿Quieres compartir una copa conmigo?
-Bueno, por un par de tragos no pasa nada.
Y se quedaron durante un par de horas bebiendo y compartiendo alguna que otra anécdota. Según iban pasando los minutos, Riven parecía confiar un poco más en Yasuo. Al día siguiente le preguntaría sobre alguien que utilizara técnicas de viento con la espada y todo estaría resuelto.
N/A: Siento mucho el ENORME retraso (y también el tardar en colgar un nuevo capítulo), pero es que me ha costado horrores ponerme a escribir. Sequía mental total. No salía ni una palabra y ponerme en la piel de Yasuo... bueno, horas, HORAS en frente de la hoja pensando en cómo continuar la historia. Pido enormes disculpas por dejar esto tan colgado. Por suerte son los últimos personajes y esta parte estará acabada. Perdón una última vez y dejad review si queréis. Disfrutadlo ;)
