Capitulo 53: El baile del demonio Supremo

Se habían terminado las vacaciones de invierno y todos regresaban alegremente a la escuela, bueno, no todos.

Tetsuya Kotake lanzaba un largo suspiro y caminaba a paso lento, se sentía atemorizado, desde el año nuevo no había visto a Doremi y no sabía cómo hablarle a partir de ahora, independientemente de cómo ocurrieron las cosas, se habían besado y eso lo hacía ponerse todo rojo y emocionado pero después de eso nada, ni una llamada, ni un saludo y en parte era su culpa, él tampoco había intentado comunicarse.

Era demasiado aterrador.

Estaba angustiado, el día de hoy no podría evitar verla ¿Qué le diría?, ¿Qué diría ella? ¿Siquiera le hablaría? Ambas perspectivas eran aterradoras. Si tan solo ella no hubiese huido como lo hizo. Metió la mano en el bolsillo y saco el pin de emoción recordando lo que le dijo Urd sobre el puente cuando intento entregárselo:

-Quédatelo, te lo regalo-

-¿Está bien que alguien como yo lo tenga? es mágico-

-No creo que vayas a ser descuidado con eso, además podrías necesitarlo más que yo-

Lo miraba en su mano impasible mientras se preguntaba lo que Urd le quiso decir con eso.

Llego al salón apenas dándose cuenta y respiro cuando no la vio, pero la angustia continuo allí por esperarla. Se sentó sin saludar a nadie y miraba impaciente hacia la puerta ¿Debía hablar él primero? ¿Ella esperaría eso o no?, Dejo caer su cabeza en el pupitre con un gemido lamentable, sin saber qué hacer y asustando a quienes tenía alrededor.

-Buenos días- entro Doremi muy alegre, Momoko y Hana la miraron un instante antes de contestar de la misma forma. Kotake levanto la cabeza para comprobar que era ella pues al principio no reconoció su alegre tono. Doremi se sentó en su lugar sin hacerle mucho caso, Kotake la miro y ella le sonrió como si nada, Kotake sonrió nervioso y sorprendido

-Oye… Doremi… yo-

-¿Quién eres tú?- voltearon a ver quien había dicho eso, a unos 3 pasos mirando fijamente a Doremi y desconcertado estaba Masaru, todos lo miraron, incluso Hana y Momoko que tenían los ojos como platos

-¿Cómo que quien soy? Soy Doremi- le dijo alegre y tranquila

-Tu no eres Harukaze- le contesto el chico molestándose -¿Quién eres tú y donde esta ella?-

Doremi bajo la cabeza y comenzó a reír macabramente

-jujuju, me has descubierto- se levanto con aire amenazante, mirada perversa y un aura de maldad, Masaru se puso a la defensiva –Tienes razón, jujuju, no soy aquella que llaman Doremi y no te diré donde esta- Kotake se levanto asombrado y se unió a quienes los veían asustados.

-Sera mejor que me digas donde esta- la amenazo Masaru, ambos se sostenían la mirada, ella con maldad, él con convicción a sostenérsela, el ambiente comenzaba a ponerse muy tenso.

-Muy bien Stop it!- dijo Momoko interponiéndose entre ellos y levantando las manos –No tienes de que preocuparte Masaru, es Dodo-

-Tee hee- Dodo saco la lengua y puso dos dedos sobre su frente en señal de broma.

-¿Dodo? ¿El hada de Harukaze?- dijo el chico.

-Nuestras hadas pueden transformarse en nosotras para suplirnos cuando tenemos que estar en dos lugares al mismo tiempo- le aclaro Hana –Nosotras nos dimos cuenta de que era Dodo en cuanto entro, pero ¿Cómo te diste cuenta tu Masaru?-

-Solo lo supe, es que cuando entro, no se sentía como Harukaze y tuve la certeza de que no era ella- Momoko y Hana se miraron entre si

-Espera aquí- dijo Hana, tomo a Momoko de la mano y las esferas de las mochilas y salieron al balcón, este brillo unos segundos y entraron dos Momoko y dos Hana, las 4 al mismo tiempo preguntaron:

-¿Cuál es la real?- Masaru las miro un momento y luego las señalo

-Tú y tú-

-Muy bien- las 4 aplaudieron y las que eran hadas volvieron a su forma original.

-Masaru, creo que has aprendido a detectar la esencia de las personas- dijo Momoko

-¿eh?-

-Si, es una combinación de energía, magia o no, aroma, detalles físicos y en la personalidad, que irradia cualquier ser vivo- aclaro Hana –Eso no se puede imitar sin importar que tan buena sea la copia, así que ¡Felicidades!- Dodo, Momoko, Hana y las demás hadas aplaudieron felicitándolo

-¿Cuándo aprendí a hacer eso?- pregunto Masaru

-I don´t know- le contesto Momoko –pero es muy útil no solo para distinguir a las personas, sino en batallas donde no puedas usar tus ojos u oídos, quizás ahora solo puedas detectar la esencia hasta que ves a las personas, pero si te entrenas podrías percibir incluso a quienes están a tu alrededor cerrando los ojos-

-Si, si. Muy interesante- interrumpió Kotake –Pero ¿en dónde está Doremi?-

-true- Momoko miro a Dodo –Te íbamos a preguntar después para no levantar sospechas pero ahora que todos lo saben nos lo puedes decir-

-Jujuju, jamás se los diré-

-¡DODO!- le gritaron las diosas

-Ay ya, NO-LO-SE-, solo me dijo que no quería ir a la escuela y que la supliera, tomo la escoba y se fue hacia el norte, creo que no quería ver a alguien- Se escucho un fuerte golpe, Kotake se dio contra el cristal de la ventana con la cabeza y pensó:

-Fantástico, huyo otra vez-

Masaru se le quedo mirando fijamente recordando la escena que le había hecho Doremi en su habitación, al final del día de año nuevo justo antes de decidir hacer su investigación sin frutos.

No tuvo más remedio que dejarla llorar a sus anchas esperando que su madre no se diera cuenta ni se acercara a su habitación. Al principio estaba asustado pues Doremi gritaba mientras lloraba, pero ahora eran solo sollozos en el escritorio ocultando su rostro, Masaru la miraba desde la ventana y luego miraba hacia afuera esperando pacientemente.

-Nos besamos- soltó Doremi de repente sin levantar la cara y Masaru la giro bruscamente el cuello para mirarla con los ojos como platos.

-¿eh?- Doremi levanto la cara y Masaru pudo notar su cara más pálida y pocos estragos del llanto.

-Eso, nos besamos, fue un beso real, no hechizo, conjuro o ritual, fue un autentico primer beso-

-Creí que tenías reglas estrictas al respecto- dijo retomando poco a poco la calma

-Ya ves- encogió los hombros lanzando un suspiro

-y ¿por eso lloras como desquiciada?-

-¿Qué no lo entiendes?- le dijo exasperada y mirándolo suplicante, después de un momento Masaru la miro y dijo:

-La verdad es que no, ya sé que te preocupa la maldición pero no es como si te gus…- De repente se detuvo y la miro sorprendido –No me digas que…- Doremi solo atino a hundir la cara entre una almohada que se alcanzo solo para este propósito. -¡TE GUSTA!- La apunto

-¡NO LO SÉ!-

-¡¿Cómo que no lo sabes?! ¿Te gusta o no?-

-¡NO LO SÉ!- repitió y se levanto –Creí que no, pero después del beso sentí algo, un calor extraño me embargo desde el estomago, me sentí muy bien y no quería que parara, mi corazón empezó a latir muy rápido y yo… yo… ¡YO NO SÉ!- Doremi se recostó boca arriba y Masaru no sabía que decirle, la había escuchado sonrojándose sobre la reacción de Doremi y se pregunto que si era eso lo que sentía, no era como si él tuviese mucha experiencia en el tema, nunca ha besado a Emilie, se sonrojo mas ante este pensamiento y miro a otro lado. –Te imaginas…- Masaru la miro de nuevo –¿Te imaginas lo terrible que sería si le quisiera?- Doremi lo miro a los ojos –Nos condenaría a los dos, una simple sentencia de muerte-

Masaru regreso sus pensamientos al salón y miraba fijamente a Kotake. Estaba preocupado. Tenía la esperanza de que Doremi, con su sagacidad y temple, fuera capaz de encontrar una manera de esquivar la situación, después de todo ambos eran sus amigos y no los imaginaba matándose entre si, como lo que paso con Ceres y Meridia. Por un lado sabía que a Kotake le gustaba Doremi desde el kínder y se alegraría mucho por él si esta le correspondiera, pero por otro lado, si realmente Doremi llegaba a quererlo sin encontrar la manera de eliminar la maldición, cumpliría la promesa que le hizo.

-Muy bien, todos a sus asientos- llego la profesora Seki y todo el mundo obedeció

-Profesora- levanto la mano Tamaki –Quiero que conste que Harukaze no está aquí-

-¡Ay! ¡¿Qué pasa contigo?!- protesto Dodo y comenzaron a discutir.

Doremi por su lado estaba en su lugar favorito en Misora, donde se puede ver el atardecer, claro que faltaban bastantes horas para ello. Pero como prácticamente nunca le había contado a casi nadie sobre ese lugar no la encontrarían, además había ocultado su presencia/esencia de la personas que conocía. Quería estar sola. Se sentía estúpida huyendo de esa manera de la situación, pero no tenía las fuerzas para verlo a la cara. No habían encontrado nada para quitar la maldición, y la verdad no le sorprendía, sus poderes no habían crecido tanto como para ahondar tan profundo o tan lejos, como caminadora de sueños del presente no podía salir de las personas que vivían en Misora, del pasado había muchos sucesos a los que no tenía acceso, ya que requerían una intromisión más profunda, pareciera que se le mostraba solo lo que querían y no lo que necesita y del futuro era un desastre todavía, no lo controlaba y las visiones aparecían cuando querían y si intentaba forzarla aparecía ese horrible mounstro que quería llevarse a quien sabe donde a la Doremi buena.

Y Se puso a recordar la primera vez que soñó como una caminante. Cuando esa chica se le presento en sueños y le dijo lo que era caminante de los sueños y le enseño a usar sus poderes como tal, también le dijo que su poder poco a poco iría creciendo y que no se desesperara. No había vuelto a soñar con ella desde esa primera vez. Ojala volviera y le despejara todas sus dudas. Era obvio que esa chica era una caminante de los sueños mucho más poderosa y talentosa que Doremi. Y fue lo suficientemente hábil para no revelar nada sobre ella misma, aún mas, había hecho que Doremi no recordara su rostro o el tono exacto de su voz a pesar de que estaba segura de que en el sueño la escucho y vio claramente, ni siquiera dejo un rastro mágico que seguir para poder encontrarla. Doremi había intentado soñar con ella, buscarla, pero desapareció como un sueño. No le había contado a nadie de ella porque era develar su secreto, y a Masaru no le había dicho porque no quería que viera que había algo imposible para ella. Por orgullo vaya. Además había otra cosa, sentía que no podía compartir a esa chica, que ambas tenían un lazo tan profundo que compartirla sería una traición.

No había pensado en ella desde la primera vez, pero ahora sentía que la necesitaba, quería verla y preguntarle un millón de cosas. Creía que si había una manera de evitar la maldición esa chica tendría la clave o la ayudaría a encontrarla.

¿Quién era?

¿Cómo era?

¿Cómo era su voz?

¿Por qué se sentía tan bien junto a ella?

Era su secreto, quizás si dormía ahora podría encontrarla, sin Masaru cerca solo se dedicaría a buscarla, quizás vivía al otro lado del mundo y ella estaría durmiendo ahora, si quizás eso era. Se sentó en un columpio y cerró los ojos.

De vuelta en la escuela. Después de arreglar el problema entre el hada y Leika y decidir que Doremi tendría tarea extra de castigo (lo que dejo a Dodo bastante angustiada) llevaron las clases con un poco mas de normalidad.

El Plan de ese día era ver un video documental de historia y geografía y pintaba estar aburridísimo, ya habían traído la televisión y a nadie entusiasmaba

-Profesora Seki- levanto la mano Doremi/Dodo

-Dime Haru… Dodo- La profesora se sentía extraña ante esta situación, pero al final se ha acostumbrado a las situaciones extrañas de tener estudiantes diosas

-Ya que todos saben que no soy Doremi ¿me puedo retirar a hacer algo más interesante? Como colarme en un cine-

-Señorita Dodo, ¿Podría decirme cuales fueron sus ordenes?- Dodo suspiro, sus hombros cayeron y bajando la cabeza dijo resignada

-"Ve a la escuela por mí, no quiero una falta"-

-Y si no quiere esa falta se quedara y le hablara a su…-

-dueña-

-a su dueña sobre todo lo que vimos en clase- Dodo resignadamente se sentó.

-Muy bien entonces comencemos- dijo Seki y apagaron la luz, encendieron la televisión y comenzó el programa con Urd de protagonista... ¿?

-¡DOREMI TENEMOS QUE SACARTE DE AQUI!- Señalo tras la pantalla.

-¿Pero qué?- grito Seki mientras Urd salía de la pantalla.

-¡VAMONOS ANDA!- camino rápidamente hacia ella y cuando estuvo cerca grito -¡¿Dónde ESTA?!- dijo desesperada

-¡NO SÉ!- grito Dodo asustada y desesperada, se le contagio la actitud de Urd

-Maestra Urd no lo sabemos- se levanto Momoko rápidamente –No vino a la escuela y cuando no quiere que la encontremos oculta su esencia-

-¡Eso no le va a funcionar ahora! ¡La va a encontrar!-

-¿Quién?- pregunto Hana asustándose, Urd se oía desesperada, poco común en ella, asustada.

-¿Dónde están las demás? ¡Llámenlas!- Hana salió corriendo al otro salón y el ambiente comenzaba a ponerse muy tenso. Emilie, Sophie, Nicole y Hana entraron corriendo.

-¿Qué sucede?- dijo Sophie

-Escúchenme bien, tenemos que encontrar a Doremi lo más rápidamente posible, separémonos, usen magia, lo que sea pero hay que encontrarla-

-¿Qué es lo que sucede, maestra Urd? Nos está asustando- dijo Emilie

-Si, ¿que pasa?- dijo Masaru acercándose y Honno Kitsune salió de debajo de su camisa para poner atención. Urd respiro profundo y dijo:

-Acabo de recibir una llamada telefónica del Infierno-

-¿El infierno usa el teléfono?- pregunto Leika a Shiori que levanto los hombros, Urd las ignoro

-Resulta que están muy interesados en Doremi y envían a alguien a convencerla de pasarse al lado demoniaco- Silencio, las chicas se miraron y luego se rieron entre si

-¿Eso es todo?- Pregunto Sophie divertida

-Lo más seguro es que Doremi lo golpee y lo regrese por donde vino- dijo Nicole

-Doremi jamás seria un demonio- dijo Emilie y hasta Masaru suspiro de alivio

-Esto es serio- las silenció Urd –En situaciones normales también me reiría como ustedes, pero no mandaron cualquier demonio menor a convencerla, ni siquiera un primera clase- las chicas tragaron saliva –El mismo demonio Supremo ira por ella- las chicas enmudecieron

-¿Qué quieren decir?- pregunto Kotake

-La Demonio Supremo- comenzó Emilie asustada –es el máximo líder del infierno-

-Satanás, el diablo, el máximo mal, 666- dijo Sophie

-El equivalente al Todo Poderoso en el infierno- agrego Nicole

-Así es, y no importa que tan talentosa sea Doremi- agrego Urd –No tiene oportunidad y si lo hace enojar con su sarcasmo podría no salir ilesa- Hubo un silencio unos segundos y las chicas comenzaron a entrar en pánico

-¡No puedo sentirla!- dijo Emilie y fruncía el seño por el esfuerzo

-¡mamá, mamá!- Hana corría en círculos también intentando sentirla

-¡No podrás, bloqueo su esencia de sus conocidos!- grito Nicole que obviamente también lo había intentado

-¡fantástico! ¡Justo hoy quiere estar sola!- dijo Sophie

-That's it!- grito Momoko entusiasmada y todos dejaron su pánico para mirarla –Doremi no puede eliminar su esencia por completo por lo que la oculta específicamente a personas que sabe pueden o tienen interés en encontrarla-

-Si- dijo Sophie –o sea nosotras-

-So no puede ocultarla de quien no conoce o cree que no la detecta-

-Como el demonio Supremo- dijo Urd

-and Yada-kun- Todos lo miraron y el chico se sintió abrumado por tanta atención

-Pero tu dijiste que solo pude detectar la esencia cuando estoy cerca de las personas, solo puedo distinguirlas no rastrearlas-

-Masaru-kun- Emilie se le acerco y le tomo las manos esto lo desarmo –Ahora eres nuestra única esperanza, si puedes distinguir a las personas por su esencia podrás rastrearla, te enseñare-

-¿tenemos tiempo para eso?- pregunto Nicole

-No tenemos muchas opciones- dijo Emilie –Si no quiere que la encontremos no lo haremos así este a la vuelta de la esquina, ya la conocen, lo mejor es que Masaru- Kun la detecte e ir con ella esperando encontrarla primero-

El salón entero observo todo esto sin apenas moverse pues sintieron como grupo lo grave del asunto y temían hablar.

Emilie sentó a Masaru y puso una silla frente a él donde se sentó y le hizo cerrar los ojos, ordeno con la mano a todos los del salón y algunos del otro que se habían colado por curiosidad, moverse, cambiar de lugar y que guardaran silencio, miro a Masaru y comenzó a hablarle.

-Ahora concéntrate en mi voz- le era muy difícil, estaba muy nervioso porque la primera esencia que detecto en cuanto cerró los ojos era la de Emilie, y lo había dejado embobado. Fue una esencia embriagadora, como un dulce que se derrite en tu boca y deja un delicioso sabor, el amanecer tranquilo de verano, el olor a azahar en primavera, la magia gentil, el abrazo de mamá, un buen momento con papá, una luz cálida, una hermosa melodía, brisa fresca de verano y un bello poema. No quería buscar otra cosa, quería quedarse con esa esencia y hundirse en ella. Pero Emilie insistía le pusiese atención y sabia que debía dársela.

-Sin abrir los ojos quiero que detectes la esencia de todas las diosas presentes en esta habitación, con su magia es más fácil que las encuentres entre los humanos, todas cambiaron de lugar concéntrate primero en la mía y…-

-Si, ya tengo la tuya- se apresuro a decir sonrojándose, no quería entrar en detalles y quería guardar la sensación para sí.

-Muy bien- dijo Emilie algo sorprendida –busca a las demás y dime sin abrir los ojos, inhala, exhala, respira y concéntrate-

-Tengo a Honno Kitsune, está en tus piernas, se siente como una llama cálida pero que no quema, huele a fuego pero sin el combustible- Masaru volvió a respirar y movió la cabeza –Ahora flores, tierra mojada, magia infantil, risas de niños: Hana esta al fondo a la izquierda-

-Ya me habías detectado antes-

-Ahora siento electricidad recorrer mi espina, se me erizan los cabellos, música, ingenuidad, dulces y pasteles, magia con buenas intenciones: Momoko está detrás de mí-

-¿Cómo que ingenuidad?-

-frio, pero no demasiado, sinceridad, magia decisiva, talento: Nicole esta a tu derecha como a 1 metro-

-Vaya es bueno-

-lluvia, mar, lagos, sarcasmo, decisión, iniciativa, magia con sentido, béisbol, playa, acento: Sophie esta hasta el fondo a la derecha-

-Es como si nos describieras, sino dijeras donde estamos no estaría tan sorprendida-

-Ahora ¡WOW!- Masaru se sonrojo todo y bajo la cabeza y balbuceando dijo –U… Urd esta… cielos… Urd está a la derecha cerca de la ventana-

-Me siento halagada de tu sonrojo ¿Qué ves en Emilie?- Masaru carraspeo y bajo la cabeza más rojo si se podía

-Ahora buscare a Doremi- se apresuro a decir y Emilie lo miro de nuevo. No sabía si quería que lo dijera pero le dolió la negativa.

Masaru se concentro en salir del salón, o al menos mentalmente. Se imagino saliendo por el balcón, pasando la calle, bajando la colina, recorriendo el mercado, yendo por el parque y entonces la sintió. Una flama tan caliente y cálida que da luz y quema, con bondad para los amigos y maldad para los enemigos, fuerza y determinación para afrontar lo que venga pero frágil y temerosa. Altanera, orgullosa y salvaje.

-La tengo-

Doremi seguía profundamente dormida en el columpio, con el ceño fruncido y los ojos moviéndose dentro de sus parpados, era por el esfuerzo que estaba haciendo para poder traspasar la barrera de Misora y salir a otras ciudades, era el doble de difícil porque casi nadie dormía. Explico: Cada persona que duerme es una estrella en el cielo de los sueños, cuando se mira fijamente a una estrella se puede ver la persona que sueña y se decide si entra o no al sueño. Doremi ya se había dado cuenta de que las estrellas que veía eran las personas de solo Misora y que las más cercanas a ella eran sus vecinos, literalmente, y que mientras más se alejaba iba saliendo de su vecindario hasta que se topo con la última estrella que, pensándolo un poco, de seguro era la que vivía más cerca del límite con la siguiente ciudad. Junto a esa última estrella solo había un gran espacio vacío y silencioso, estresante y aterrador, internarse le era imposible, algo en ella le decía que era un riesgo insalvable, se perdería y tal no vez no volvería dejando solo un cuerpo sin conciencia.

Ahora que la mayoría de las personas estaba despierta, solo se veían unas cuantas estrellas esparcidas y no la llevaban a ningún lado.

-Es una lástima que haya tan poca gente floja- dijo la Doremi mala flotando tras la buena que no quitaba los ojos del cielo parada en el "suelo"

-Tal vez trabajaron de noche o solo toman un pequeña siesta- dijo la buena, apunto a una estrella y dijo –ese es un recién nacido-

-Se necesita más gente floja- puntualizo la mala –definitivamente es una mala idea hacer esto de día, regrésanos-

La buena suspiro y bajo la cabeza, un montón de plumas las envolvieron y las aparecieron en su propio sueño, aquel escenario de engranes gigantes, actualmente lo tenían muy iluminado, habían dejado poco a poco el sueño oscuro y desolador desde que Masaru les había preguntado si no podían cambiarlo porque se deprimía. Doremi buena se sentó en un gran sillón mientras la mala observaba un montón de pantallas que formaban una pared con escenas de sus sueños del pasado, para ver si veía algo que no había notado antes por milésima vez.

-Es inútil, lo hemos visto miles de veces- dijo la buena

-¿Quieres intentar ver el futuro otra vez?

-Siempre terminamos agotadísimas con eso, y necesitamos cantidades grandes de chocolate

-Se los robamos a Kota…- y la mala comenzó a jalarse los cabello y patalear al aire, la buena hizo un puchero -¡Por Charley, él tiene la culpa de todo!

-Sabes que no es cierto, en todo caso somos unas cobardes por no querer enfrentarlo en la escuela

-Si lo hacemos podríamos empezar algo que no podríamos terminar

-y si no lo hacemos faltaremos a una de la clausulas para estar en la tierra ¡Ir a la escuela!-

-¡Lo sé!- respiraron agitadamente para calmarse.

-¿Crees que realmente nos guste?

-Somos la misma persona, conoces la respuesta…- De repente todas las pantallas se fueron apagando una por una rápidamente y el ambiente se comenzó a oscurecer. -¿futuro?-

-¡NOOO!- grito la buena y comenzó a correr en círculos -¡Va a venir por mi otra vez! ¡Despertemos!-

-¡No seas bebe! ¡Quizás soñemos con otra cosa!- la mala se acerco mas a la buena mientras la oscuridad las iba envolviendo

-¡Cuando soñamos con el futuro siempre soñamos con esa cosa!- Quedaron espalda contra espalda, la mala flotando en alerta, la buena mirando al frente con las manos en la cabeza y lagrimas en los ojos, entonces comenzó a distinguir una silueta que se aproximaba y grito cerrando los ojos, la mala volteo rápidamente y miro, pero la silueta no se parecían a esos tentáculos.

-Mira, no es esa cosa- dijo la mala y la buena abrió los ojos lentamente y también miro, era la silueta de una persona, de alguien de su estatura, entre mas se acercaba mas se distinguía, primero sus zapatos, negros, botines, pantalones negros con líneas blancas a los costados, gabardina larga y elegante al estilo militar, y antes de poder ver su rostro esa persona se inclino educadamente como si estuviera ante una reina dejando ver su alborotado y abundante cabello negro.

-¿Quién?...-

-¡KYAAAAAH!- La Buena volteo rápidamente y observo a la mala, aun flotando pero siendo sujetada de las manos, hacia atrás y del cuello por dos brazos largos y morenos que salían de la oscuridad, era una presencia maligna que la llenaba de terror, pesada y perturbadora, sobresalió una boca roja seductora cerca de su oído que le dijo

-Serás mía…- y lamio su mejilla

-¿Cómo?- dijo la buena que no salía de su asombro y terror caminaba hacia atrás –Se supone que aquí eres incorpórea, ni los sueños ni los caminantes pueden tocarte- en su caminado choco contra la otra persona que la sujeto de los hombros, la buena estaba demasiado aterrada para mirarlo y solo escucho que le dijo cerca de su oído, con tono dulce y voz de chico –despierta-

-¡Ah!-

-¡Auh! ¡Oye!-

Doremi grito y se despertó de repente saltando del columpio y corriendo hasta el barandal, como si todavía estuviese huyendo de aquella presencia, llegando allí se inclino y comenzó a respirar agitadamente mientras se decía así misma: "Cálmate, cálmate", lo que fuera que fue eso la aterro hasta la medula, era una presencia tan fuerte y pesada, estando cerca de ella en lo único que pensaba era en huir, y a la vez sabia que eso era imposible, trago saliva y respiro profundamente, se toco la frente, tenía sudor frío.

-¡Oye niña! ¡Lastimaste a mi amigo!-

Doremi miro hacia atrás, aun recargada en el barandal pues sentía que le fallaban las piernas, habían tres muchachos de no más de 17 años con toda la pinta de pandilleros, uno se sujetaba la cara dolorido agachado, otro estaba a su lado y un tipo estaba inclinado hacia atrás viendo a Doremi con cara de malas pulgas. Doremi se calmo y se estiro cuan larga era, al parecer al levantarse había golpeado a uno de los chicos, y si le pego en la cara seguro se lo merecía porque significaba que estaba muy cerca de la suya.

-Lo más seguro es que tenga que ir al hospital y vas a pagarlo- Doremi los miraba fijamente y el tipo le sostenía la mirada de pocas pulgas, luego la chica miro a otro lado e hizo un gesto de desprecio –¡¿Que es esa miradita mocosa?!

-Es una niña de primaria, mira la mochila- dijo el que estaba agachado al lado del otro y se acerco a Doremi con las manos en los bolsillos para intimidarla -¿Qué hace una niña como tu fuera de la escuela?-

-Eso no es de la incumbencia de unos gamberros- y comenzó a alejarse

-Espera muñeca- el tipo le agarro la mochila –No deberías ser tan grosera, y mirándote bien, estas muy desarrolladita para ser niña de primaria ¿te atrasaste?- Doremi le dedico una fría mirada de un solo giro se soltó y dijo

-¿Qué? ¿Te gustan las niñitas de primaria pervertido?-

-¿Per… Pervertido? ¡Qué tiene de malo que a un chico de 16 le guste una de trece!

-doce, pederasta-

-¡Maldita engreída!- iba a golpearla con el puño cerrado a la cara cuando ella desapareció, el chico todavía no entendía que había pasado cuando noto un empujón en la cabeza que lo hizo tropezar de cara, Doremi lo había pisado y luego salto hacia el frente

-No tengo tiempo para unos perdedores- miraba a los otros con desprecio y mirada altanera –busquen un empleo o vuelvan a la escuela, así dejaran de acosar a niñitas-

-¡Te vas a arrepentir pequeña engreída!- Los otros dos se le fueron encima furiosos, Doremi solo suspiro por el hastío y se dedico a esquivarlos fácilmente, eran humanos, eran lentos a comparación y obviamente los tipos solo sabían de peleas callejeras, Doremi solo se dedicaría a esquivarlos hasta que se cansaran o lastimaran a sí mismos.

-Pégales- Doremi abrió los ojos sorprendida era una voz de mujer, cándida y provocativa, mientras esquivaba comenzó a buscar el origen –No son nada frente a ti, ¿Cómo se atreven siquiera a dirigirte la palabra?- Doremi buscaba sin mirar a sus atacantes pero de repente el tiempo se detuvo, el ambiente se puso gris y los tipos se quedaron suspendidos con los puños en ristre, Doremi dejo la postura de pelea y comenzó a buscar con la mirada mientras intentaba encontrar la esencia de la persona que obviamente había realizado el hechizo de tiempo. Entonces noto que los cabellos de la nuca se erizaban, miro su brazo y noto la piel de gallina, luego sintió un terror primitivo, una angustia, y una presencia en la espalda, pero estaba aterrada de mirar hacia atrás. Comenzó a sudar frío, era la misma presencia que sintió en el sueño, pero ahora estaba en el mundo real y estaba detrás de ella.

Armándose de valor, y tragando saliva, volteo lentamente hacia atrás para mirar hacia el barandal, allí estaba una silueta vaporosa, como de neblina oscura con vestidos ondulantes que flotaba hacia Doremi, como si fuese un fantasma pero Doremi sentía que era algo más tenebroso que eso, y por alguna razón no podía ni siquiera hablar.

-Lamento el presentarme ante ti de esta manera, es apenas un reflejo de mi misma, un espectro, pero si me presentara ante ti en mi forma física, bueno, además de destruir esta ciudad con mi sola presencia, no tolerarías estar frente a mi- Se coloco justo frente a Doremi que se asusto tanto que retrocedió tropezando con sus propios pies

-¿Quién… quien?- Doremi apenas y podía articular palabras, el espectro parecía divertido ante las reacciones de la chica

-¿Qué no te han hablado de mi?- dijo condescendiente –Es una pena, cualquiera diría que especialmente tu deberías estar informada de mi existencia, o tal vez… eres la que menos debes saberlo, supongo que él todavía no confía en ti lo suficiente-

-¿él?... no… no entiendo- La espectro rió, una risa tan gélida que hizo que Doremi se estremecería de terror

-Vaya, me habían dicho que eras una chica lista, ahora lo dudo un poco, aunque tal vez es el miedo el que no te deja pensar- le acaricio la mejilla y Doremi sintió un frío que la quemo en la mejilla, como si hubiese tenido un hielo tocando su piel por mucho tiempo, cerró los ojos concentrando todas sus energías para no llorar, todas las células de su cuerpo le gritaban huir, su intuición la convencía de que no tenía caso y su cerebro apenas y parecía funcionar solo para las funciones básicas, como respirar. –Esto es muy divertido en realidad, ver paralizada de miedo a la llave del mundo de la vida ante mi presencia, subes mi autoestima- el espectro rodeo a Doremi y esta cerró los ojos y se concentraba en respirar con normalidad, cosa que de repente parecía muy difícil. –pero volviendo a lo anterior- Se alejo como si fuera viento parecía que danzaba a su alrededor, y Doremi sintió que se había llevado con ella el oxigeno, respiro rápida y forzadamente, la presencia comenzó a rodear a los chicos quienes seguían en tiempo suspendido.

-Estos chicos, ¿no son adorables? Hablándote de esa manera, como si fuesen superiores a ti solo por ser mayores, ¡Ternuritas!- mientras hablaba les acariciaba la mejilla y rodeaba con los brazos –No saben que están frente a uno de los seres más poderoso del universo, que podría desaparecerlos en lo que tardan en pestañear, o algo peor-

-¡Yo no haría eso!- grito Doremi molestándose por la insinuación, mas se arrepintió del arrebato, vio la gélida y aterradora mirada a través de la bruma en la cara de ese ser, solo fueron unos segundos porque volvió a hablarle con dulzura

-y ¿Por qué? Eres capaz de hacer eso y más, y estoy segura que en el fondo de tu corazón, en aquella zona oscura quieres hacerlo, después de todo, eres un demonio-

-No- Doremi apenas hablaba en un susurro intentando controlarse, sentía que las piernas le fallarían en cualquier instante –Soy una diosa-

-Diosa Mestiza querida, o lo que es lo mismo, demonio mestiza- la mujer se separo, Doremi iba notando que poco a poco se iba haciendo mas nítida ante sus ojos y empezaba a notar a una mujer sorprendentemente bella de piel oscura, ojos azules gélidos y cabello blanco larguísimo levantado en un especie de tocado, seguía bailando alrededor. Le era familiar, pero el terror no le permitía pensar claramente. –Podrás ser un ser de luz, bondad y amor, pero también sabes que dentro de ti hay un ser oscuro, cruel y seductor, bello y orgulloso, al que le encanta el fragor de la batalla y observar como sus enemigos sufren bajo sus puños- La mujer comenzaba a acercarse más a ella.

-No- Doremi retrocedía aterrada

-Si, Has estado limitando ese ser, queriéndote convencer a ti misma no solo que puedes dominarlo, sino que no existe, lo cual no solo es un error sino que es un desperdicio terrible de potencial, Mi pequeña niña- Le tomo la cara con ambas manos, Doremi dejo de respirar –Tu tienes uno de los mejores talentos demoniacos que he visto, y créeme he vivido muchísimo tiempo, pero si sigues negando todo ese potencial no solo te harás daño a ti misma, sino que dañaras a todos a tu alrededor, y mírate… - La obligo a que la viera a los ojos, Doremi ya se sentía mareada y sentía que en cualquier momento iba a desmayarse –enamorada, ¡y de un humano!- ahora Doremi si iba a desmayarse –¿Haz escuchado hablar de una tal Ceres?, por supuesto que si, eres una caminante de los sueños después de todo- la soltó y Doremi pudo respirar, pero seguía mirándola fijamente, sin perder detalle de todos sus movimientos, de aquel baile lento, y seductor, porque no solo caminaba a su alrededor, la envolvia, Doremi sabía que la evaluaba, que la estaba poniendo a prueba, y estaba muerta de miedo, esta mujer no solo la aterraba con su sola presencia, la cual ya casi estaba totalmente nítida ante ella, sino que sabia cosas de ella que se supone nadie más sabría. Se sentía mareada, aturdida, asustada, sabía que estaba pálida y sentía el sudor en todo su cuerpo, reuniendo todo el valor que le quedaba, consiguió levantar la mirada, con ira, vio como su interlocutora sonreía satisfecha ante este gesto desafiante a pesar del terror que sabía que infundía, Doremi consiguió preguntar sin que le temblara la voz

-¿Quién eres?-

-Yo soy el ser que puede salvarte de un destino doloroso, si, ese al que le temes, te ofrezco poder, seguridad, batallas que te llevaran a la gloria, incluso te prometo a tu chico especial… a tu lado, por todo el tiempo que tu vivas, independientemente de su condición humana, ya que soy muy poderosa, tu lo sientes, y ni siquiera es el 2% de mi poder real- Doremi abrió mas los ojos de la impresión, porque el poder que sentía en su esencia era tan avasallador que le hacía sentir una presión en el pecho como si estuviera en el fondo del mar, era lo que la asfixiaba

-¿A cambio de qué?- dijo Doremi con furia contenida, ya que empezó a sospechar con quien estaba tratando

-Oh, una nimiedad, ni siquiera vas a notar la diferencia de hecho, quiero que hagas un cambio, en ti misma…-

-Al grano- Ambas se sorprendieron de este arranque de desafío, Doremi no supo de donde saco la valentía, y la mujer sonrió después de la sorpresa, aquella niña que la miraba con ira desafiante aun después de intimidarla tanto era todo lo que ella esperaba y quería, eso la entusiasmo

-Niega tu parte divina y acepta a tu demonio-

-¡CLARO QUE NO!- En un arrebato Doremi se alejo de ella solo para que la tomara de los hombros y la obligara a mirar a los pandilleros

-¡Sé que deseas hacerlo! Dentro de ti el demonio pugna por salir, quieres sobresalir sobre aquellos que dicen ser igual a ti, quieres dejar de esconderte, quieres decirle al mundo "Estos son mis poderes y voy a usarlos como yo quiera". Empieza ahora dándoles una lección a estos humanos tontos que se atrevieron a insultarte, demuéstrales a ellos y a todos que tu eres un ser tan poderoso, tan increíble que nadie debe atreverse siquiera a mirarte hacia abajo. A cambio te librare de la maldición de Ceres y te daré todo lo que quieras y que tus poderes no pueden alcanzar y sé uno de mis demonios-

-No, soy una diosa, las diosas no dañan a los humanos, los protegen- Doremi comenzaba a angustiarse quería zafarse de las manos de la mujer que con tanta vehemencia le hablaba

-¿Y eso de que te ha servido? Te limitan, no te dejan ser tu misma. Haz hecho cosas increíbles: Sostenido al Amo del terror en tu cuerpo, burlado a Yggdrassil, creado seres poderosos, y ¿Qué han hecho ellos? ¿Te felicitaron por tus múltiples talentos? ¡No! Te castigaron, sellaron tus poderes, y tú crees que hiciste mal, No querida, eres increíble y ese talento te llevaría muy lejos en el infierno. Y qué decir de los que te ocultan: la maldición de Ceres, si te ocultaron eso tan importante ¿Qué más te ocultan? además no te ofrecen ninguna solución a tu situación, y por otro lado ¿Crees que cuando llegues al cielo todos te recibirán con los brazos abiertos? Eres una mestiza querida, y eso no está bien visto en ese lugar, en especial entre los más jóvenes-

-Charly me cuidara, ¡No me dejara sola!-

-jajaja, Hablas de él, él mando que no se te dijera nada y sabe más de ti de lo que está dispuesto a decirte y cuidara que nadie te lo diga, no importa lo esencial que sea para tu bienestar, por eso te limita en tus sueños-

-¡MIENTES! ¡CHARLY NO SABE NADA DE MI PODER!-

-No seas ingenua lindura, ÉL lo sabe todo- Doremi se dejo caer de rodillas, no podía mas, quería que esa tortura terminara, la presión, el terror y la angustia se habían apoderado de ella, y ahora que había comenzado a dudar de su Charly se sentía desamparada. La mujer supo que la había doblegado, al fin.

-Dime que aceptaras-

-…No…-

-Debes hacerlo, sé que quieres-

-No, no quiero—Doremi no la miraba se cubría las orejas con las manos y sentía que en cualquier momento iba a vomitar, pero seguía negándose mas por tozudez que por razonar, la mujer suspiro.

-Me apiadare de ti, luego le pedirás cuentas a él, después de todo lo veras pronto, pero que te quede claro una cosa: tarde o temprano yo soy el ser al que vas a servir, tu dueña en un futuro quizás no muy lejano, porque tu vas a ser un demonio, y vas a ser mía: Me llamo Hild y soy el Demonio Supremo- Doremi sintió que el mundo se acababa en ese momento

-¡HILD!- grito Urd y el Demonio Supremo miro tras Doremi, allí estaban todas con la Diosa mayor al frente, las chicas instintivamente estaban atrás de ella, de alguna manera les daba miedo, pero se sorprendían de ver a Doremi en el suelo aterrorizada.

-¡Urdcita!- grito Hild emocionada, había cambiado la vehemencia y miraba a Urd llena de entusiasmo, las chicas se sorprendieron ante el sobrenombre y Doremi en un momento de iluminación corrió hasta con ellas huyendo y Emilie la atrapo abrazándola y sujetándole la cabeza, noto que Doremi temblaba de pies a cabeza y se dejo caer con ella en sus brazos mientras intentaba controlarse.

-¿Qué le hiciste a mi aprendiz?- dijo Urd caminando hacia Hild molesta

-Ay cariño, no le hables así a tu madre, es grosero- Todas miraron a Urd sorprendidas, a Doremi no le importo, solo conecto los cabos sueltos.

-Hild, hablo en serio ¿Qué le hiciste?-

-Solo le abrí los ojos un poco, por otro lado me sorprende que hayas salido de mi capsula temporal-

-Hild- dijo Urd impaciente

-Urdcita- le respondió esta casi en el mismo tono

-Se supone que tienes un trato con el Todo Poderoso referente a Doremi, no te puedes acercar a ella hasta que haga el contrato- Doremi y las chicas las miraron sorprendidas ¿Trato? ¿Contrato?, pero justo cuando iban a preguntar el cielo comenzó a abrirse y una columna de luz bajo.

-¿Qué? ¿Se me acabo el tiempo?- dijo Hild dirigiendo su mirada al cielo -¿Tan pronto te rendiste con mi chico?, bueno, ella no me dijo que si tampoco y un trato es un trato-

-¿Qué ocurre Hild?- dijo Urd

-¡Maestra Urd!- gritaron las chicas y cuando las miro comenzaban a elevarse, la luz las arrastraba hacia arriba -¿Qué sucede?-

-Nos vemos en unos momentos Urdcita- y Hild desapareció, Urd miro como las chicas se elevaron cada vez mas rápido y desaparecían en el cielo, no intento retenerlas porque sabía que eso no era obra de Hild, sino del Todo Poderoso, lo que se le confirmo cuando el teléfono publico sonó a su lado.

Continuara…

Next…

Hild: Trato es contrato, Mi Gemelo Separado.

Ending song:

Como si ya se hubiese decidido

como algo sabido desde hace ya tiempo.

Como si estuviera siguiendo una línea invisible

fui guiada al encuentro donde se entrelazaron nuestros caminos en aquella estación.

Al igual que las luces y sombras se oponen

el misterio nos atrae con fuerza hacia él.

Escuché una voz susurrante mientras me daba la vuelta

y sin percatarme, me encontré con la puerta abierta.

Como si se ligasen la coincidencia y lo inevitable

Dos Historias comenzaron a avanzar.

Como si deshiciera los hilos de mis recuerdos

como si completase un rompecabezas.

El Presente en el que creía que mi destino ya estaba decidido

existe más allá de este largo viaje.

La firme Llave de la Verdad

se talla sobre nosotros a cada instante que pasa.

Como si me hubiese atraído hacia él, puedo ver al misterio aproximándose

y sin darme cuenta, acabo envuelta por él.

Cada vez que le doy la vuelta a un mundo del que nada sé

veo que, definitivamente, mi Historia se resuelve.

En la profundidad de aquel sueño que tuve un día

mientras reposaba, sentí

una débil y tenue voz proveniente de algún sitio.

Escuché una voz susurrante mientras me daba la vuelta

y sin percatarme, me encontré con la puerta abierta.

Como si se ligasen la coincidencia y lo inevitable

Dos Historias comenzaron a avanzar.

Continuaré con esto por toda la eternidad.

Info about ending: Es el Ending de Gosick, cuando termine el capítulo quería buscar un Ending triste o melancólico pero después de buscar varios ninguno me convenció mas que este y bueno se los dejo para su deleite, se llama Destin Historie. Saludos