¡Un año! Hace cinco días hizo exactamente un año desde que empecé en Fanfiction. La verdad es que me sorprende hasta donde he llegado. Especialmente yo, que soy una persona que al minuto uno se empieza a rajar. Sinceramente, si tuviera elegir qué es lo mejor de Fanfiction sin duda alguna sería el cariño que me dais y ver cómo veis y disfrutáis las cosas que hago me hace querer continuar más y más. Aún recuerdo cuan do empezó todo, yo le escribí un review a RogerssEvanss contándole más o menos mi situación y que quería escribir algo. Estoy donde estoy gracias a ella. Gracias.

Y bueno, supongo que ahora os preguntaréis qué va a pasar ahora. Lo que pasa es que no me voy a detener. Voy a seguir escalando y esforzándome cada día, hasta llegar a la meta. Estoy mojando el teclado. Estoy escribo esto después de haber acabado el capítulo y he empezado a llorar. Os quiero un montón a todos los que me leéis y gracias por el apoyo que me habéis estado dando.

THE LAST

...

Hace dos años

El muchacho azabache se encontraba en un complejo industrial, al chico le daba el sol en la cara y lo único que podía ver es que no muy lejos de él se encontraba un deportivo negro y una mujer pelirroja de facciones atractivas que llevaba unas gafas de sol puesta. Estaba citado con ella.

-¿Eres Ackerman?-Preguntó la mujer al chico en cuanto este se acercó. La mujer entendió como un sí el que el chaval sacudiera la cabeza.-Sube al coche.

El muchacho se subió al deportivo y una vez sentado pudo ver más de cerca a la mujer y observar la hermosura de sus ojos verdes.

¿Este coche no está escrito al departamento?

-No, no lo está, niño. Pero es una pasada, ¿eh?-Dijo la pelirroja con una sonrisa justo cuando encendió el automóvil.

-¿Dónde tenemos el despacho? ¿Es en la central donde trabajaremos?-Preguntó esta vez el chico.

-Ya estás trabajando, cielo. Hoy haremos instrucción, agente Ackerman. Daremos una vuelta para que veas cómo es el negocio. Tengo treinta y ocho casos pendientes de juicio, sesenta y tres en investigación y doscientos cincuenta que no consigo resolver. SHIELD supervisa a cinco agentes o sea cinco personalidades distintas y cinco clases de problemas. Tú podrías ser el sexto si actúas como debes. No pienso ayudarte, ¿queda claro? No hago de canguro. Tienes hoy y solo el día de hoy para que vea cómo eres y de qué estás hecho. Si no te gusta el trabajo de campo bájate del coche, vuelve a la central y busca un trabajo de chupatintas. ¿Oido?-Sentenció la mujer con la última pregunta.

-Completamente.-Contestó el chico con un poco más de soltura.

-Perfecto. Ahora, ¿porqué un chico como tú quiere ser agente de campo?

-Porque quiero…servir a mi comunidad librándola de los actos de crímenes peligrosos.

-Claro, claro. Ahora suéltame la verdad.

-Yo…Eh…Quiero ascender a director. -Respondio algo avergonzado el azabache.

-Ahora sí. Y lo lograrás, tú puedes. Pero olvídate de las tonterías que te enseñaron en la academia. No me vengas con formalismos…Porque eso puede matarte.

-Haré lo que tú me digas que haga.

La mujer no respondió, solo se limitó a sonreír al jovencito. Esto sería el inició de algo grande.

En una enorme sala de juicio. Se encontraba Joel delante de todo el estrado y un montón de cámaras señalándole.

-Agente Ackerman. Usted es un oficial en funcionamiento de SHIELD, ¿correcto?-Preguntó el juez.

-Así es. Soy un agente de nivel dos. A no ser que me lo hayan quitado.-Contestó con algo de soberbia Joel.

-Usted trabajó con el fugitivo Steve Rogers. Incumplió la ley y puso a toda su unidad en peligro al compaginarse con unos animales. Hablemos de las fallas que ha tenido su unidad…Si es que aún es suya.

-Pues el agente de aviación Robert se batió en un duelo aéreo con Falcon y como bien sabe usted ganó el que tenía más colores en su mochila. Yo y el agente Stevenson fuimos en contra de Vision y mi brazo roto explicará el resultado. Por último los demás miembros de mi unidad tienen heridas leves.

La junta del juicio se encontraba a la espera de un veredicto. Fue en ese momento en el que el azabache se dio la vuelta y observó quién estaba en el estrado. Sus cinco compañeros, algunos de los miembros del equipo de Iron Man y el mismísimo Tony Stark. Pero no había rastro de Nathasa.

-¿Y sabe algo de el criminal de HYDRA conocido como Zemo?

-Para nada. Escapó. Por lo que yo sé el Soldado de Invierno le dio una buena paliza antes de eso.

-¿Y tiene algún conocimiento de lo que le ha podido pasar al Capitán Rogers y a su equipo de criminales?

-Yo no les llamaría criminales porque todo lo que han estad haciendo hasta ahora no es nada malo. Y no van a parar de hacerlo. No sé donde están pero ellos son personas capaces de tener todo el mundo para jugar.-Contestó el azabache.

-Agente Ackerman. Este tribunal es consciente de que usted ha firmado los Acuerdos de Sokovia para poder actuar bajo la ley. Podríamos encerrarle a usted y a su equipo ahora mismo pero si les dejamos marchar, ¿quién nos dice que no tratarán de engañarnos y volver a actuar bajo las sombras?-Dio el juez su pregunta final al mejorado.

Joel no respondió, se limitó a pensar un momento para finalmente mirar al tribunal con una sonrisa.

-No lo sé, señor. Supongo que no le queda otra opción que fiarse de mí.

…...

A las afueras del tribunal, Tony se dirigió a una zona oscura. En ese lugar se encontró a Los Vengadores Secretos que llevaban ropa de incógnito, lo único raro es que Steve no estaba allí.

Bucky, quién ya se había recuperado de sus heridas, se acercó lentamente a Tony.

-¿Está hecho?-Preguntó de forma seca.

-Sí. El tribunal ha aceptado sus firmas. Joel y los demás chavales trabajarán desde ahora de forma segura. Nadie los tocará.

-Eso es bueno. No se merecen de menos. ¿Y ahora qué, señor millonario? ¿Acaso nos vas a meter en la cárcel?

-No que va. Un anciano como tú en la cárcel sería un caramelito. Mi deber es deteneros pero creo que voy a daros…unos cinco munutos de ventaja.-Dijo el multimillonario con una sonrisa.

-¡Solo cinco minutos!-S quejó Wade en voz alta.

-Creo que ahora son cuatro minutos con cuarenta y cinco segundos. Así que vamos.-Dijo Sharon agarrándole por el brazo al mercenario bocazas.

Al cabo de un rato Peter, Logan, Sharon, Wade, Scott, Matt y John se habían ido. En un momento, solo quedaban Bucky, Skye y Tony en el callejón.

-¿Nos vemos esta noche?-Le preguntó el asesino a su novia.

-Más te vale.-Le respondió la morena con un beso a lo que Barnes aprovechó para irse.

-¿No crees que ese tío es un poco mayor para ti?-Le preguntó el caballero de hierro a la inhumana.

-Para nada. Los noventa y siete son una buena edad.

En el mismo complejo, en la misma pista y en el mismo coche. Allí se encontraba Nathasa sentada y sin nada mejor que hacer…solo con una pistola para entretenerse y las lágrimas que manchaban su rostro.

En ese momento Unos golpecitos se dieron en la ventanilla y la rusa vio a aquel joven que la tenía tan en vilo. El muchacho subió al coche de inmediato y miró el arma.

-¿Qué es lo que hace, sensei?

-Quitarme de en medio. No molestes, Joel.

El muchacho mantuvo el mismo semblante en su cara y no se movió.

-Para ti es fácil. Solo ha pensado en usted misma. Pero no ha pensado en los demás. En que si usted se va…y nos deja a todos aquí jodidos.

-Joel. Te dije en su día que tú eras el futuro, y es así. Tú ya tienes tu vida, déjame a mí termin…

-¡Pues no me da la gana! Usted es la heroína, la agente, ¡LA VENGADORA! No puede quitarse de en medio así como así. Y no importa lo que haga yo siempre voy a estar ahí, me haga lo que me haga.-Dijo el azabache con determinación.

-Cuando Bruce me dejó, sentí como que realmente no hubiera nada vivo dentro de mí. Cuando estalló todo este asunto yo quise estar para ser útil pero me equivoqué. En el momento en el que te atravesé el ojo con aquella lanza, morí entera. Y eso es…porque tú…eres lo más cercano que he tenido a un hijo. Así que no hay nada más que hablar.

-Pero yo la quiero.-Afirmó el joven sin miedo a lo que acababa de decir.

-¿Porqué? Tienes toda una vida por delante y las hay más jóvenes y más guapas. No deberías conformarte conmigo.

-Yo no me conformo, ni quiero a una más joven ni más guapa. Yo te quiero a ti.

La pelirroja le miró al chico con una actitud. En verdad este chaval los tenía bien puestos. Además, ella ya lo había dicho: El amor es una cosa de niños.

Nathasa se inclinó y besó a Joel en los labios, un beso que esta vez el azabache no tardó en corresponder.

Tony iba caminando lentamente por las calles de Nueva York. En ese momento un motorista con una chaqueta vaquera se detuvo frente a él. Aquel sujeto resulto ser el mismísimo Steve.

-Veo que el retiro te está cundiendo.-Bromeó Steve con su amigo.

-Es lo que tenemos los jubilados. Nunca nada es suficiente para nosotros.-Steve guardó silencio por un momento.-Tony, yo…

-Capi, para. Los dos podríamos estar todo el santo día dando por saco acerca de lo que cada uno podría haber hecho. Pero ni tu ni yo queremos oírlo.

Steve casi mantuvo su sonrisa y no dijo una palabra. Lo único que hizo fue coger un teléfono y dárselo a Tony.

-Por si necesitáis ayuda.

En ese momento una motocicleta de color escarlata derrapó cerca de ellos. La conductora era Wanda y lo más característico de su moto era el lema que había a la derecha: ¿No lo has visto venir?

-Tu chica te espera capitán. No la hagas esperar y intenta sentar la cabeza un poco, viejo.- Iron Man se fue alejando poco a poco de su amigo hasta que se dio la vuelta y le gritó.-Déjame a mí lo de salvar el mundo! ¡Tú diviértete!