-Estoy seguro que a Lauren le gustaría acostarse conmigo para mantener el linaje, lo único que la detiene es que es mal visto por la sociedad hacerlo con tu hermano además que yo me negaría rotundamente
Q. ¿Eres hermano de Lauren?
- Si, hermanos gemelos… solo quería darte el pésame por vivir con mi hermana… por cierto soy Ethan
Q. Yo soy Quinn Fabray
E. Lo sé, mi hermana te estaba buscando… por cierto ¿Cómo es eso que estas casada? Eres tan joven
Q. El amor me llegó rápido y encontré una mujer que no quiero dejar ir –volteo a ver a Rachel que seguía platicando con la chica.
E. Supongo que esa chica que me mira feo debe de ser tu esposa –Rachel ahora los observaba pues Ethan había vuelto a poner su brazo alrededor de Quinn.
Q. Esa misma –se rio.
E. Tienes buen gusto, pero creo que retirare mi brazo si no me fulminará con la mirada –quito el brazo.
Rachel se excusó con la chica al ver a Quinn con ese hombre que la trataba con tanta familiaridad y se acercó a ellos y los dos la miraron.
Q. Ethan ella es mi esposa Rachel, Rachel él es Ethan el hermano de Lauren
E. Mucho gusto señora Fabray –abrazó a la morena. A Rachel le sorprendió el abrazó pues el chico era muy cariñoso y apenas lo conocían pero era igual que Lauren.
R. Mucho gusto Ethan –el chico la soltó y Quinn la atrajo hacía ella en una abrazo.
E. Vengan, les presentaré a algunas personas
Ethan les presentó a algunos estudiantes de Yale, él también era estudiante de nuevo ingreso pero ya había tenido contacto con la universidad y ya conocía a varios miembros de Yale. Los tres siguieron platicando y a la vez tomando, Quinn ya se tambaleaba al caminar, Ethan les contó había ganado una beca por el futbol americano pero su papá estaba más interesado en que estudiara leyes, el a diferencia de Lauren era más recatado y religioso, llevaba consigo una cadena con una cruz, les contó que esperaría hasta el matrimonio para tener sexo, Quinn soltó una carcajada pues eso le sonaba demasiado familiar, el chico era todo lo contrario a su hermana. Varías chicas se habían acercado a coquetear con Ethan quien les seguía el juego, con algunas hasta se besaba pero no pasaba de más. Quinn y Rachel se quedaron solas pues el chico se fue con una de las chicas. La rubia iba por otra cerveza pero caminaba con dificultad, se iba a caer pero Lauren la alcanzó a sostener.
L. Ten cuidado Quinn –vio la cara roja y se dio cuenta del estado en que se encontraba la rubia- Rachel tu esposa no aguanta nada, deberías de llevarla ya a dormir… ven
R. Si, ya lo había pensado –abrazó a Quinn pasando su brazo por la cintura.
Lauren entró a su habitación y unos segundos después salió con unas frazadas y unas almohadas que le entregó a la morena.
L. No puedes irte así al hotel, las dos están un poco bebidas así que será mejor que se queden
R. Gracias –entró a la vacía habitación.
Cuando cerró la puerta, Quinn abrazó a Rachel y de inmediato cambiaron sus ojos, le beso el cuello, la morena dejo caer las frazadas y las almohadas.
R. Esperate Quinn –la empujaba con la mano- déjame siquiera poner la frazada y arreglar donde vamos a dormir
Q. ¿Por qué nunca quieres tener sexo cuando estoy borracha? Siempre me dan muchas ganas –su mano ya estaba en llamas.
R. Ni siquiera hay cortinas –se había soltado de la rubia quien la estaba acorralando, Rachel trataba de ponerle seguro a la puerta- déjame cierro la puerta con seguro porque somos un imán para que la gente nos encuentre en incomodas situaciones
Q. Me gustas mucho –trato de abrazarla por la cintura pero la morena nuevamente la detuvo.
R. Me vas a quemar mi vestido y no quiero tener que irme desnuda –se quitó el vestido- deja te quito la ropa –le agarró la mano para apagar el fuego, Quinn rápido comenzó a quitarse todo.
Q. Definitivamente el negro es tu color –refiriéndose a la ropa interior que traía la morena. Rachel había aprovechado que su esposa se quitaba la ropa para acomodar algunas frazadas que harían de cama. Tomó una de ellas para tapar la ventana.
R. Ven Quinn ayúdame que no alcanzó –levantaba las manos. Quinn se acercó a su esposa y la levantó para que pudiera acomodar la cortina improvisada. La rubia al sentir el cuerpo de la morena tan cerca su mano se encendió de nuevo- huelo a quemado –volteo hacía Quinn y alcanzó a ver lo último que quedaba de su ropa interior consumida por el fuego- Quinn apágalo –la rubia movió su mano y el fuego de las bragas se extinguió, aprovecho y le beso la espalda morena a su mujer.
Quinn bajo lentamente a la morena deslizando su labios por el cuerpo hasta llegar a sus labios. Estaban besándose, Rachel la dirigió hacía la cama improvisada, Quinn se acostó, Rachel se quitaba lo último que le quedaba de las bragas.
R. Quinn no voy a poder usar est… -volteo hacía donde estaba su esposa vio que estaba roncando- por eso no tenemos sexo cuando estas borracha –se acomodó a su lado y trato de dormir pero sus ronquidos no la dejaban, movió a la rubia para que dejara de hacerlo, por un momento funciono pero después volvía a roncar hasta que el cansancio la venció y se quedó dormida.
La luz del sol despertó a Rachel pues la cortina que habían puesto había caído, se movió a ver la hora en el celular, era medio día, ya se les había hecho tarde pues tenían que pasar al hotel, conducir hasta New York y después viajar a Lima, así que comenzó a despertar a su esposa quien tenía su cara cubierta con su cabello dorado y empezó a acomodárselo.
R. Despierta mi amor
Q. No quiero, tengo sueño
R. Despierta, ya se nos hizo tarde
Quinn medio abrió los ojos y trato de levantarse.
Q. Ahh mi espalda –se quejó agarrándose la espalda.
R. No te quejes, en unos segundo ya no te dolerá, en cambio a mi quien sabe hasta cuándo se me quite
Q. ¿Trataste de abusar de mí? –se veía el cuerpo el cual estaba desnudo.
R. Aquí la de los calzones quemados soy yo, así que adivina quién trato de abusar de quien –le aventó la prenda, Quinn se rio al ver como estaba.
Q. Perdón –comenzaba a recoger su ropa y cambiarse al igual que Rachel.
R. Me sentiré insegura sin las bragas –se puso las manos sobre el vestido- ¿Qué tal si hay viento en Yale?, cuando sea famosa se sabrá que no usaba ropa interior
Q. Pues a mí me excita de solo pensarlo –se reía.
R. A ti te excitaría aunque me vistiera de monja –doblaba las frazadas.
Q. cuando lleguemos al hotel te cambias
R. Es que ya no traigo limpia
Q. Veré si yo traigo algo si no compramos –abría la puerta de la habitación.
En la puerta había una caja con una nota encima.
Bienvenida a Yale. Ethan
Quinn abrió la caja y vio una playera con el logo de Yale y una gorra con la Y, al verlo sonrió.
R. Esperó que en Nyada sean igual de amables que aquí
Salieron a la sala donde había muchas botellas regadas y gente dormida en el piso y otros en el sillón. Quinn se dirigió al refrigerador.
R. No vayas a agarrar otra cerveza
Q. Voy a agarrar agua, tengo mucha sed –tomó dos botellas y una se la entregó a su esposa.
R. Deberíamos de despedirnos de Lauren
Q. No quiero despertarla, le dejaré una nota –agarró un papel y una lapicera.
Gracias por todo, estamos en contacto. Quinn.
En el hotel Quinn se metió a bañar mientras la morena arreglaba su maleta buscando ropa interior limpia y algo cómodo que ponerse, ya lo único limpio que le quedaban eran vestidos y no pensaba usarlos sin ropa interior, pero no encontró nada.
Q. Sigues –salió del baño.
R. Arregla tu maleta mientras me baño –entró al baño.
Cuando salió del baño, la rubia ya estaba cambiada y su maleta ya estaba lista.
Q. Ten, ponte uno de los boxers que compré –Rachel los tomó y se los puso.
R. Son muy cómodos Quinn… creo que te robaré algunos
Q. Son los únicos nuevos que me quedaban, los demás ya los use
R. Como si eso me pudiera detener –agarró la playera de Yale y se la puso, los ojos de Quinn cambiaron- lo siento es que ya no tengo ropa limpia
Q. Quédatela, te ves muy bien
R. Yo con todo me veo bien
Q. Te ves mejor sin nada –seguía viendo a su esposa que se ponía unos jeans también de Quinn y la gorra de Yale.
Terminaron de cambiarse y salieron para emprender el camino hacia New York, Quinn conducía, su cara se veía cansada, Rachel le iba contando que le había gustado su estadía en New Heaven, Quinn iba callada escuchándola.
R. ¿Estás bien?
Q. Si… bueno no, ¿podrías conducir?, quiero dormir un rato
R. Te había dicho que tú ibas a conducir y aun así estuviste bebiendo
Q. Bueno entonces me haré a un lado para descansar
R. Yo voy a conducir si no se nos va hacer más tarde –Quinn se hizo a un lado en la carretera y Rachel cambió de lugar pero para su sorpresa la rubia se había ido al asiento de atrás y se acostó- ¿de plano me dejas aquí sola?
Q. Es que allá no voy a poder dormir –cerró los ojos. Eso hizo enfurecer a Rachel más, encendió la radio y le subió- Rachel bájale un poco no me dejas dormir
R. Me gusta esa canción
Q. Sí, pero bájale, estoy tratando de dormir –la morena la ignoro y Quinn se levantó del asiento enojada– bájale a eso ya Rachel –gritó y sus ojos estaban en llamas, la morena la vio por el espejo y detuvo el auto en seco.
R. Nunca vuelvas a utilizar de esa forma tus ojos conmigo y no vuelvas a gritarme
Q. Pues bájale a la música que quiero dormir
R. Para tu información dormimos lo mismo, no espera yo menos porque estuviste roncando
Q. Yo no ronco
R. Pues esta vez sí lo hiciste y no pude dormir… además estuviste bebiendo a sabiendas que te tocaba conducir…
Q. Querías que festejáramos el triunfo de las nacionales ¿no?
R. Pues solo festejaste tu… lo único que me agrado es que conocí a la gente que te rodeará en Yale… me pone triste que me perderé muchos momentos tuyos en la universidad… -volteo a ver a la rubia que la miraba fijamente- pero ya no quiero discutir apagaré la música –apago el radio y emprendió de nuevo el camino, Quinn se volvía a acostar y se quedó dormida.
Rachel estuvo conduciendo molesta por la actitud egoísta de la rubia. Iba entrando a la ciudad cuando Quinn despertó.
Q. Ya llegamos –se sentó, Rachel siguió viendo hacía el camino- ¿todavía estas enojada? –Se cambió al asiento del copiloto, nuevamente sin respuesta de la morena -¿no me vas hablar? –Rachel no respondió solo encendió la radio de nuevo, Quinn se resignó y prefirió darle un poco de tiempo para que se le bajará el enojo.
El camino hasta la casa de Russel fue en silencio, solo se escuchaba las diferentes canciones que pasaban en la radio. Al llegar Rachel bajo y comenzó a bajar su maleta, la rubia la siguió.
Q. Déjala ahí yo la bajo –Rachel no le hizo caso y termino de bajar su maleta y se acercó a casa de los Fabray y tocó el timbre.
Russel abrió la puerta y la recibió muy contento al verla con la playera y la gorra de Yale.
Ru. ¿Cómo les fue? Y ¿Dónde está Quinn?
R. Bien –sonrió- y viene allá atrás –la rubia ya aparecía con su maleta y Russel la abrazo.
Ru. ¿Qué tal Yale?
Q. Bien, ya conseguí donde quedarme… ¿Por qué no me hablaste de la chica Hartsfeld?
Ru. Lo había olvidado, Marcus me pidió tu teléfono para dárselo a Lauren… ¿te quedarás con ella?
Q. Si, también conocí a su hermano
Ru. Ethan es un buen muchacho
R. Señor Fabray ¿podría utilizar su lavadora y secadora? –interrumpió la charla.
Ru. Si pídele a la muchacha nos ayuda que lo haga, entrégale lo que quieras que les lave, mientras descansen en un momento más estará la comida… ya sabes cuál es su habitación
R. Gracias –se perdió en la casa.
Ru. ¿Está enojada? –le preguntó a su hija.
Q. Si un poco
Ru. Tendrás que utilizar los encantos Fabray para contentarla
Q. Si, ahorita hablaré con ella
Ru. Ve, si necesitan algo estaré en el estudio… Nicole no está en casa
Q. Bueno – camino hacía la habitación donde estaba Rachel.
Rachel estaba acostada en la cama tratando de dormir cuando Quinn entró y se acostó a su lado.
Q. Perdóname mi amor, sé que me comporte como una tonta, no debí haber sido tan egoísta y solo pensar en mí, tú también necesitaba dormir… no debí gritarte pero sabes que me pongo de malas cuando no he dormido, prometo tratar de cambiar eso –Rachel no dijo nada- por favor háblame, grítame si quieres pero no te quedes callada
R. No estoy enojada, estoy decepcionada… tu comportamiento me decepciono –Quinn se acercó más a Rachel y la abrazó.
Q. Perdóname, no volverá a ocurrir… te amo
R. También promete que controlaras como bebes, la mayoría de la veces me toca cuidarte cuando bebes y no me molesta hacerlo pero estaría más tranquila si me prometes no beber tanto cuando estés sola en Yale
Q. Lo cumpliré mi amor –se acercó a besarla.
Rachel comenzó a recorrer el cuerpo de su esposa con sus manos, Quinn la acercó más y le desabrocho el jeans mientras lo bajaba lentamente hasta que sintió las manos de Rachel que empujaban su cabeza hacia abajo, la rubia sonrió y se dejó llevar, la rubia fue bajando el jeans junto con el bóxer a la vez que acariciaba las piernas morenas, una vez que se deshizo de la ropa volvió a subir besando las piernas hasta la entrepierna de su esposa en donde le soplo.
R. Ya Quinn, hazlo –con sus manos acercó la cabeza de la rubia quien comenzó a besar y lamer esa parte del cuerpo de su esposa.
Rachel gemía y entrelazaba sus dedos en el cabello rubio hasta que su respiración se agitó más, Quinn acelero el movimiento con su lengua, la morena movía sus caderas y la rubia lo seguía, con cada movimiento que hacía con su lengua sentía el sabor de su esposa y la excitaba cada vez más, su mano ya estaba en llamas la cual la tenía posicionada en la pierna de la morena, movía su lengua en círculos alrededor de la protuberancia, Rachel trataba de no gemir alto para que no las escucharan, hasta que la rubia escucho el grito de Rachel diciendo su nombre cuando se vino.
Quinn subió hasta donde estaba su esposa y la beso mordiendo su labio inferior, introdujo su mano en la playera de la morena y por debajo del brassier para comenzar a apretarle la boobie y deslizar sus dedos en el pezón. Rachel fue deslizando su mano hasta llegar al botón del pantalón el cual desabrocho y bajo el pequeño cierre, comenzó a masajear el centro de la rubia quien al sentir emitió un sonoro gemido.
R. Shh –le puso un dedo de su mano libre en la boca a la rubia, la agarro de la barbilla y la beso.
Con la otra mano siguió masajeando hasta sentir que la humedad ya traspasaba las bragas se movió para poder deshacerse del pantalón, Rachel se movió para quedar sentada arriba de su esposa, le agarró las boobies por arriba de la playera y noto que los pezones ya los tenía erectos, Quinn tenía su mano levantada envuelta en fuego para evitar quemar cualquier cosa, la morena empezó a mover su cadera de manera circular, Quinn también se movió, Rachel no le quitaba la mirada a los ojos flameantes de su esposa que en ocasiones los cerraba y ahogaba gemidos.
Ru. Chicas –toco a la puerta- la comida ya está servida –dijo a través de la puerta.
Q. En un momento vamos papá –trataba disimular la voz entrecortada que tenía.
Rachel volteó a verla, Quinn solo le sonrió y volvió a moverse, Rachel le respondió moviendo de nuevo sus caderas, la morena comenzó a quitarse la playera lentamente a la vez que la iba subiendo se acariciaba el cuerpo ante la mirada excitada de su esposa.
Ru. Estamos esperándolas, se va a enfriar la comida –los golpes en la puerta volvieron a sonar.
Q. Si ya vamos –Rachel puso cara de frustración y bajó de su esposa, Quinn solo se llevó las manos a la cara también en señal de frustración.
Rachel comenzó a buscar su ropa, Quinn se levantó y fue hasta la morena que abrazó y levanto llevándola contra la pared, Rachel puso sus piernas alrededor de la cadera de su esposa y los brazós alrededor de su cuello, la rubia la beso apasionadamente.
Q. Me debes una morena –le dijo al terminar el beso- terminaremos esto más tarde
Rachel la volvió a besar para después separarse y cambiarse, después bajaron al comedor donde ya estaba Russel y Nicole sentados esperándolas, las dos se sentaron en sus respectivos lugares y comenzaron a comer.
Russel les estuvo contando de la época en que estuvo en Yale, cuando terminaron de comer saco la sudadera que utilizo en Yale la cual se la dio a su hija, Rachel veía la interacción de su esposa con su padre sonriendo.
Nicole y Russel las llevaron al aeropuerto para tomar su vuelo a Lima, se despidieron efusivamente, Quinn le recordó que tenía que estar en la graduación y la ceremonia, que la graduación sería la próxima semana y Russel y su esposa aseguraron que estarían presentes. Las chicas abordaron el avión y buscaron sus asientos.
R. Me siento tan estresada amor
Q. ¿Por qué? –volteo a verla.
R. Tenemos tantas cosas que hacer, la graduación, la ceremonia y de la ceremonia no tenemos nada, me gusta tener todo planeado desde mucho antes
Q. Cálmate, comencemos por lo sencillo. ¿Qué flores te gustarían?
R. Quiero gardenias Quinn
Q. Gardenias… no, Finn me regalo una gardenia en la graduación –hizo una mueca.
R. Yo le sugerí que te regalará una, con una cinta verde que combinará con tus ojos –se sonrojo, Quinn al verla sonrió.
Q. Entonces serán gardenias, ahora ya es mi flor favorita –Rachel seguía sonrojada y le sonrió a su esposa. Quinn se acercó y la beso tiernamente- ¿has pensado el lugar donde te gustaría que se celebrara?
R. Vi algunos en internet que me gustaron –la rubia saco su laptop para ver los lugares.
Q. Ten, me gustaría que me los mostraras –Rachel busco los sitios, las dos veían las fotos, hubo dos lugares que les gustaron- cuando estemos en Lima vamos a verlos aunque el primero me pareció algo grande… por cierto ¿cuantas personas invitarás?
R. Pues nada más a mis padres, obviamente a los del glee club y algunos amigos de la escuela
Q. Pues seremos pocos, yo invitaré a mi familia, algunos de la escuela… oh y George, tendré que ir a buscarlo
R. Bueno también están Will y Emma
Q. Y Sue, sé que la mayor parte del tiempo es molesta pero me gustaría invitarla –Rachel anotaba todos los que iban a invitar para no olvidarlos- ¿Quieres que hagamos invitaciones?
R. No amor, hay que cuidar la ecología… ¿Sabes cuantos árboles se necesitan para hacer ese papel? –Quinn empezó a reír.
Q. Está bien, los invitaremos personalmente
R. Para la música me gustaría que los del glee cantarán al igual que yo
Q. No, ahí si no estoy de acuerdo, es tu boda y ellos nuestros invitados y quiero que lo disfrutemos. Buscaremos alguna banda que toque
R. Tienes razón… Necesitamos un fotógrafo que tomé muchas fotos porque eso será nuestros recuerdos que les enseñaremos a nuestros hijos
Q. Si pero que no sea Jacob, no quiero que te esté tomando fotos debajo del vestido
R. No, ni siquiera lo voy a invitar… la comida debe de ser vegana
Q. No me parece justo Rachel la otras personas no son veganas, pero que tal si vemos dos platillos
R. Pues ya tengo una idea del platillo vegano que quiero que se sirva, del otro tu te harás cargo –Quinn asintió con la cabeza.
Q. ¿Bebidas?
R. ¿Qué te parece servir algo sin alcohol? ¿Y para el brindis champagne?
Q. Si, así no se emborrachan tan rápido
R. Está prohibido que te emborraches ese día… quiero mi noche de bodas
Q. Ya me excite, claro que no me emborracharé si ese será mi premio
Rachel iba a responder pero vio que en la pantalla de la lap se abrió una ventana del skype de Santana queriendo iniciar una llamada, la cual Rachel acepto.
S. Conejos viajeros, ¿en dónde están?
R. Hola Santana también nos da gusto hablar contigo y para responder tu pregunta vamos en el vuelo de regreso a Lima
S. Qué bueno que regresan, todo el mundo se volvió loco, ya no soporto a Kurt y Mercedes que están peleándose por el diseño de los vestido de las damas, lo cual es extraño ya que no creo que Kurt vaya a llevar vestido aunque no dudaría que lo hiciera
Q. ¿y Brittany que dice?
S. Raramente nada, ha estado muy distraída solo opino que deberían de ser de colores como el arcoíris y después me dejo sola con ese par de locos –Brittany se añadió a la video llamada.
B. ¡Quinn! Tengo algo que enseñarte
Q. Hola Britt, ¿Qué es?
B. He estado haciendo unos diseños para tu vestido –enseñaba unos dibujos a la cámara.
Q. No los muevas tanto –le quito la laptop a Rachel para verlos mejor- Brittany desde aquí se ven geniales, quiero que tú me hagas mi vestido
B. ¡sí! –Estaba emocionada- tienes que pasar a mi casa para tomarte las medidas
Q. Será mañana porque ahorita solo queremos llegar a casa
B. Yo te voy a esperar, te mandaré un mensaje
S. Hmh –llamó la atención para que recordaran que estaba.
B. Santy no me había dado cuenta que también estabas
S. Pues sí, estabas distraída con Quinn
B. Ay Santy ya te dije que no seas celosa
R. Yo también estoy aquí
B. Hola Rachel… ya me voy porque estoy ocupada –Brittany salió de la video llamada.
S. Ni siquiera me dijo adiós, no la he visto desde que llegamos de San Diego
Q. Está ocupada haciéndome mi vestido
S. Cállate Fabray… intentaré hablar por teléfono con ella
R. ¿Y porque a mí no me hace el mío?
S. No seas exigente enano, con uno tendrá mucho trabajo… y Fabray considera eso como un regalo de bodas –la ventana se cerró.
R. Entonces tendré que ver los vestidos para mí
Q. Te puedo ayudar
R. No, no puedes verlo antes de la boda
Q. Pero ya estamos casadas
R. Pero es la tradición
Q. Bueno como quieras
El resto del viaje siguieron ajustando los detalles sobre la boda, al llegar al aeropuerto Hiram las esperaba pues Russel le había avisado a Judy que las chicas ya iban para allá.
H. Hasta que regresan chicas –abrazó a su hija.
Q. Tuve que ir a Yale y Rachel me acompaño –saludaba al hombre.
H. Si me enteré por Judy… por cierto felicidades, me enteré que ganaron las nacionales
R. Si y mira –enseñaba su mano con el anillo.
H. Es precioso hija, excelente gusto Quinn
Q. Si, era de mi mama
H. Pues felicidades por eso también… les ayudo con sus maletas, iremos a casa, allá esta Judy y Leroy –tomó la maleta de Rachel y la subió al auto al igual que Quinn hizo lo mismo con la suya y subieron al auto.
Q. ¿Ha sabido algo de mis análisis?
H. Por eso me ofrecí a venir yo por ustedes, quería hablar de eso –Rachel se quedó sería.
Q. ¿Algo malo?
Gracias por leer y comentar
