Bad Girl

Luego de que los invitados a mi nada especial y muy agrandada fiesta de cumpleaños atacaran mi refrigerador, las botanas, así como las pizzas... el timbre de mi casa sonó de nuevo. Como buena anfitriona me dirigí a abrir la puerta. Era Jessica... otra vez.

-Que quieres Jessica? - murmuré con cansancio.

-Creo que merezco una explicación a tus desplantes, Carlie - exigió con sus manos en las caderas.

Solté una carcajada siniestra y le cerré la puerta en la cara... de nuevo. Explicaciones! Que esta estúpida o qué?

Escuché risas al exterior de mi casa y miré por la ventana. Los que no pudieron entrar ya estaban haciendo una fiesta en mi jardín. Esto era el colmo! Crucé de nuevo mi sala en tres zancadas y tomé el teléfono.

-Jefe Swan, unos chicos están invadiendo y tiene bebidas embriagantes, lo cual son dos delitos en mi propiedad - solté en cuando Charlie contesto.

-Cielo...

-Cielo nada, Jefe Swan! Yo no conozco a esos chicos y están bebidos, temo por mi seguridad y la de mis amigos - en serio soy muy manipuladora.

-Iré enseguida, señorita Cullen - murmuró con autoridad y cortó la llamada.

Jacob se acercó a mi y me quitó el teléfono de las manos.

-No crees que estas exagerando un poco, Ness? - acarició mi mejilla.

-No estoy exagerando Jake. Quien demonios se creen esas personas? Y no puedo creer que los quieras defender, ellos te rechazaron. Me trataron a mi como si tuviera lepra y ahora si quieren ser mis amigos. Se que lo que haces se te regresa, pues ahora se les esta regresando a ellos la forma en que nos trataron.

-En serio eres mala... Me gustas de mala - susurró bajando su rostro poco a poco para reclamar mis labios.

Las sirenas de una patrulla y las luces de la misma nos llamaron la atención. Corrí a la puerta, dos patrullas estaban frente a mi casa alejando a los invasores y confiscando las cervezas.

Fue un gran regalo por parte de mi abuelo y sin que el lo supiera.

Me senté junto a Bree en las escaleras mientras veíamos a Riley y su mejor amigo, Diego, intentando masacrar a mi novio y a Seth en mi nuevo juguete, del cual los invitados se habían adueñado. Mientras me bebía una cerveza y Bree un refresco, comencé a investigarla un poco, cosa que a ella no le importo en lo mas mínimo, parecía encantada con que le dedicara toda mi atención.

Resulto que ella y Riley son adoptados. Desde muy pequeña la adoptaron Victoria y James Laurant, y Riley es sobrino de James; también lo adoptaron luego de que los padres del lindo rubio murieron. Por la forma en que la chica hablaba de sus padres no vi mucho amor y agradecimiento por que ellos la adoptaran.

En resumen: Bree y Riley eran adoptados. Riley esta conmigo en una clase y Diego también. Riley es el capitán del equipo de Basquetbol y Diego era uno de los jugadores estrella. Para mi sorpresa y algo de desgracia, Bree estaba loca por Diego y por las miraditas del chico hacia ella, a el también le gustaba. Lastima la linda chica en verdad me gustaba para Seth.

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El lunes en la escuela fue todo un drama. A la hora del almuerzo los chicos que si entraron a mi fiesta querían sentarse en mi mesa y la de Jake, claro que no fueron admitidos excepto Angie y Ben. A la ultima hora, Gimnasia, Jessica me lanzó la pelota de voleibol en la cabeza antes de que iniciáramos a jugar. Me reclamo el no haberla dejado entrar a mi fiesta y me advirtió que eso no se iba a quedar así. Yo solté una carcajada sacada de una película de terror, burlándome de ella y sus amenazas infantiles.

Las semanas pasaron de manera casi rutinaria. Escuela en la semana, miradas furibundas de Jessica cada vez que me cruzaba en su camino, La Push los fines de semana, comidas en Sarah's con mis amigos Quileutes y mis nuevos amigos Forkis (Bree, Diego y Riley), encuentros secretos y candentes con Jacob en el bosque, en su casa o en la mía cuando nuestros padres no estaban.

Hacíamos nuevos vídeos mas "sofisticados". Embry y yo cantábamos directamente a la cámara con movimientos estudiados casi coreografiados; ensayábamos antes de hacer la toma definitiva y todos nos vestíamos y arreglábamos un poco mejor. Las ediciones estaban a cargo de Claire y Jacob, ambos trabajaban en la Mac de mi amiga, pidiéndonos nuestra opinión todo el tiempo.

Cuando menos nos dimos cuenta, la esposa del alcalde estaba en mi sala hablándonos del festival navideño del pueblo y pidiéndonos ser el numero final...