Luxray se encontraba echado en la entrada del castillo, pero en cuanto vio a los intrusos se puso en guardia y se plantó frente a ellos rugiendo de forma amenazadora, indicando que si se acercaban más, serían atacados.
-¿Eh? ¿Cuál es ese pokémon? –Preguntó July.
-Yo nunca había visto uno de esos –dijo Bridan –Y eso que he viajado por toda la región, debe ser un pokémon que no existe acá, ummm ¿Qué será? Tiene pinta de pokémon siniestro.
-Es eléctrico –dijo Gray –Vi uno de esos en la enciclopedia pokémon, se llama luxray, según lo que leí tiene una habilidad especial que le permite ver a través de los objetos sólidos y también en la oscuridad.
-Ve en la oscuridad... Eso podría ser una desventaja ahora que es de noche.
-Bueno, pero para algo tenemos a nuestros pokémon que usan destello ¿O no? –dijo July –El bichejo ese se ve poderoso, pero seguro que no puede contra mi Rafi.
-¿Planeas pelear tú sola contra luxray?
-Claro, Rafi puede con todo ¿Verdad? –El flaaffy respondió con un grito de batalla colocándose en posición para luchar.
-Ten cuidado July, el exceso de confianza no es bueno –le dijo Geralt.
July no tomó mucho en cuenta el consejo que le daban, simplemente se dispuso a batallar confiada en el devastador poder de su compañero. Ambos pokémon eléctricos se colocaron frente a frente y comenzaron a evaluarse con la mirada, el pelaje que cubría el cuello del flaaffy destelló con chispas de electricidad y pequeños rayos se escaparon de la cola de luxray al agitarla, este ritual preliminar duró unos instantes para luego iniciar la batalla abruptamente.
Luxray fue el primero en atacar, se arrojó contra Rafi abriendo sus potentes fauces dispuesto a morder a su presa, pero July estaba preparada para esto y esperó hasta el último momento para ordenar a su pokémon un potente puño trueno, el brazo del pokémon se cubrió de chispas y destellos que brillaron al máximo al concretar el ataque, el puño golpeó directo en la quijada de luxray quien salió despedido y cayó sobre el suelo a una buena distancia de su oponente, el ataque de flaaffy había sido muy potente, pero no pareció causar el daño esperado, luxray se puso de pie casi de inmediato y no se veía muy lastimado.
July analizó la situación con cuidado, al ser su oponente un pokémon tipo eléctrico los ataques de este tipo no causaban tanto daño, pero aún así su flaaffy en ocasiones anteriores había tumbado a un zebraiska sólo con sus puños. La situación era preocupante, al parecer, por primera vez Rafi se enfrentaría a un rival con el nivel suficiente para hacerle frente, o incluso más, un rival capaz de derrotarlo, pero no quiso pensar en eso, iba a derrotar a luxray ella sola, lo había decidido.
-¡Rafi, embestida! –Ordenó July en un grito un tanto desafinado.
Su pokémon obedeció y se lanzó directo al ataque, dispuesto a golpear a su adversario con toda la fuerza que pudiera acumular su cuerpo en movimiento, pero una desagradable sensación lo embargó en cuanto vio la maliciosa sonrisa que le dedicaba luxray. El pokémon corrió hacia flaaffy con una mirada fiera, también pensaba atacar con embestida, ambos pokémon se dirigían a una colisión inevitable, la distancia que los separaba se hacía cada vez más corta, hasta que impactaron, pero para sorpresa de todos, el poder del felino sobrepasó al de Rafi, este salió despedido y cayó estrepitosamente al suelo recibiendo la mayor parte de los daños. Pero luxray no se detuvo allí, con su oponente aún en el suelo decidió no esperar a que se recuperara y una vez más se dirigió hacia él con intención de morder, por suerte July reaccionó a tiempo.
-¡Rafi usa trueno rápido!
La joven oveja, aún en el suelo liberó una potente y brillante descarga que golpeó al felino interrumpiendo su ataque, esta vez el trueno si produjo daños notables, pero no los esperados, sobre todo considerando que era el taque más poderoso que tenía Rafi. La situación comenzaba a salirse de control, al parecer el nivel de luxray era superior al que esperaba y las posibilidades de que flaaffy venciera no eran muchas. De pronto la estrella en la cola de luxray brilló con potencia y una descarga eléctrica se liberó golpeando de lleno a Rafi, quien recién se había puesto de pie. El ataque eléctrico causó bastantes daños, July cada vez estaba más preocupada, se notaba que luxray no había utilizado su máximo poder, no podía permitir que su pokémon recibiera más daños, así que le ordenó tomar distancia y ponerse a correr para ganar tiempo.
Rafi corrió alejándose de su oponente, pero el terror inundó su rostro cuando vio que este lo miraba con una perversa sonrisa, eso siempre significaba que algo malo iba a ocurrir y esta vez no se equivocaba. Luxray utilizó rapidez, un ataque no demasiado potente pero que jamás falla, cientos de estrellas brillantes salieron de su hocico y se impactaron contra el cuerpo de flaaffy, estallando como pequeños fuegos artificiales que brillaban en las penumbras, interrumpiendo su huida y haciéndolo caer al suelo.
Luxray se acercó esta vez con paso tranquilo, si su adversario intentaba escapar otra vez, volvería a atacar con rapidez, July desesperada ordenó otro ataque trueno, la oveja se puso en cuatro patas para hacer uso de toda su fuerza y liberó el ataque eléctrico más potente que pudo, las luz que emitía era cegadora y chamuscaba el suelo a su paso, luxray contraatacó con otro ataque eléctrico de igual potencia, el cuál retuvo el trueno de flaaffy.
Ahora un rayo de electricidad unía a ambos pokémon, cada quién intentando agregar más potencia para enviar el ataque contra su adversario, flaaffy parecía estar esforzándose al máximo por mantener el ataque, pero en cambio luxray se veía muy relajado, como si estuviera jugando.
La tensión en el ambiente se podía cortar con un cuchillo, el rayo de electricidad oscilaba entre un pokémon y otro, por momentos parecía que toda esa energía estallaría sobre Rafi, pero luego este aplicaba más potencia y el rayo se dirigía contra luxray, quien aplicaba aún más electricidad para recuperar el equilibrio, parecía una lucha muy pareja, pero la cruel realidad era que luxray dominaba el combate en todo momento.
Finalmente, el esfuerzo que significaba mantener aquel suministro de electricidad constante terminó por agotar a flaaffy haciendo que su poder bajara, fue entonces que el felino aprovechó la situación y aumentó la potencia de su trueno al máximo, Rafi agotado como estaba no pudo resistir el ataque, todo el poder eléctrico fue dirigido contra él, las chispas y rayos lo envolvieron quemando su piel y provocándole un dolor horrible, mientras lejos , a una distancia segura luxray reía perversamente.
El trueno que recibió flaaffy lo dejó en muy malas condiciones, la mayoría de los pokémon hubieran sucumbido ante este ataque, pero este pokémon no, él no caería, aunque le temblaban las piernas y apenas podía tenerse en pie, se levantó una vez más. Luxray lo miró furioso, ya comenzaba a hartarse de esa batalla, supuestamente el último ataque debería haberlo debilitado.
Esta vez dispuesto a acabarlo de una vez por todas, corrió hacia él con las fauces abiertas, pero esta vez de sus mismos colmillos salían chispas y pequeños destellos eléctricos. July le ordenó a su pokémon que corriera, pero este simplemente no podía moverse, los colmillos de luxray se clavaron sobre Rafi despidiendo electricidad, el pokémon había utilizado el movimiento colmillo trueno, este ataque prácticamente acabó con toda voluntad de lucha, no había caso, luxray había vencido.
Pero entonces Rafi agotado y adolorido fijó sus ojos en July, en aquella muchacha de cabellos violetas que había jurado proteger, comenzó a recordar todo lo que habían pasado juntos, cada batalla por sobrevivir, cada lío en el que se había metido saliendo airosos, con cada esfuerzo por defenderla del peligroso mundo se había hecho fuerte, hasta el punto que pocos pokémon eran capaces de hacerle frente, entonces... ¿Qué había pasado? ¿En verdad este era el final? Su orgullo y confianza excesiva habían desatado esta situación, fue entonces que luxray colocó su pata sobre su cuello y ejerció presión ahogándolo.
-Lux lux luxray, luxray luxray ray ray luxray luxray, lu lux raaay ray lux luxray (Estás acabado, este es tu fin, ya me encargué de ti y ahora iré por tus amigos, creo que empezaré por tu entrenadora, esa cara de boba que tiene me enferma).
Estas palabras llenaron a Rafael de espanto, con él podía hacer lo que quisiera, pero jamás permitiría que le tocara un pelo a July. En su pecho comenzó a sentir un fuego intenso y una furia impensada, parecía estar acabado pero si era por proteger a su entrenadora, lucharía hasta morir. El poder eléctrico comenzó a brotar de cada pelo de su cuerpo y con una repentina descarga alejó a luxray, entonces con una férrea determinación en su mirada se puso de pie y lanzó un grito de guerra, un grito tan potente que los pokémon voladores de los alrededores huyeron espantados. Entonces aún con su voz en alto, su cuerpo comenzó a brillar y a crecer, su cuello y su cola se alargaron, el suave pelaje que cubría su cuello se desvaneció, Rafael estaba evolucionando y para cuando el brillo se apagó, los muchachos tenían frente suyo a un ampharos.
-Eso... Eso es... -Decía July incrédula -¡Un ampharos! ¡Mi Rafi evolucionó!
Ampharos respondió con un potente y melodioso grito, su oponente molesto también lanzó un grito de guerra que iba cargado de odio, no le gustaba cuando una victoria prácticamente segura se le escapaba de las garras. Luxray miraba a ampharos de forma amenazante, aunque en el fondo estaba preocupado, de por si cuando era un flaaffy ese pokémon era bastante fuerte y ahora que había evolucionado podía ser un rival digno de temer, así que sin esperar demasiado se lanzó al ataque y arrojó un ataque trueno contra Rafi, este sufrió sus efectos pero se mantuvo en pie y contraatacó con otro trueno, que aunque le causó daños a luxray no fue suficiente para tumbarlo.
July dedujo que no sería buena idea mantenerse usando ataques eléctricos pues ninguno resultaba particularmente efectivo, si continuaba realizando ese tipo de movimientos obviamente en algún momento terminaría por agotar a su oponente, pero no le parecía posible que Rafael resistiera tanto, ya había recibido mucho daño y se mantenía en pie sólo por su determinación.
-Rafi, embístelo, eso debería resultar más efectivo que los truenos –gritó July.
Ampharos obedeció y corrió hacia luxray dispuesto a golpearlo con su cuerpo, pero el pokémon felino consiguió esquivarlo aunque por muy poco, esta vez no se atrevía a atacar con una embestida. Rafi tenía un tamaño considerable, incluso parecía ser un poco mayor que otros ampharos, así que prefirió esquivar sus ataques, se movía con rapidez evitando los golpes de su adversario, tenía suerte de que Rafi fuera algo torpe y aún no se hubiera acostumbrado a su nuevo cuerpo o lo hubiera lamentado.
El pokémon amarillo intentaba golpearlo con todo lo que tenía, su cola, una pata, con la cabeza, lo que fuera con tal de hacer daño, el hecho de estar constantemente esquivando impedía a luxray atacar, por lo que en cierta forma la batalla estaba en un punto muerto y pasó a ser una lucha de resistencia. Ambos pokémon eran muy tenaces y se negaban a rendirse, ninguno quería perder, con esto su salud iba mermando poco a poco hasta quedar al borde del colapso, el primero que recibiera un golpe caería.
-¡Rayos! Luxray esquiva muy bien –se quejaba July –por favor Rafi, por lo que más quieras, golpéalo, estamos perdiendo tiempo valioso ¡Debemos cruzar la puerta y salvar a Carmín! Por favor te lo suplico ¡Acaba con esto rápido! –rogaba July.
Rafi oyó los ruegos de su entrenadora y decidió que haría hasta lo imposible por cumplir su deseo. Se alejó de luxray y se quedó quieto un instante, jadeando y con un ardiente fuego en su mirada la joya roja que tenía en su frente comenzó a brillar, el resplandor se intensificó cada vez más hasta que un rayo de luz blanco e infinito salió disparado e impactó sobre luxray. El pokémon recibió el ataque y lanzó un espeluznante rugido de dolor, la luz lo aplastó como si fuera un puño invisible y salió disparado cayendo al suelo estrepitosamente. Ampharos cesó el ataque y se irguió arrogantemente para ver a su adversario caído, el pokémon yacía en el piso y parecía no estar en condiciones de ponerse en pie, por lo tanto se podía considerar que Rafi había ganado.
-¡Rafi lo hiciste! –Gritó July llena de júbilo mientras corría a abrazar a su pokémon –Lo venciste, no lo puedo creer, eres el mejor, gracias, fue genial, espectacular ¡Si hasta evolucionaste y en el momento justo! Pero... ¿Qué fue ese ataque que usaste al final?
-Eso fue Joya de luz –dijo Gray –Mi sableye también conoce ese ataque, es un movimiento que siempre da en el objetivo, igual que rapidez, pero eso sí es un poco más potente.
-No sabía que Rafi conociera ese ataque.
-Debió aprenderlo al evolucionar, de todos modos, lo mejor es que supiera usarlo en el momento apropiado. –De pronto Rafi se sentó en el suelo mostrando un aspecto de genuino agotamiento.
-¿Qué pasa Rafi? Parece que la batalla fue muy dura para ti. No es para menos, ese luxray era muy poderoso, tal vez deberías descansar –Bridan se acercó entonces a revisar a ampharos.
-Se ve muy agotado, la verdad no creo que pueda tener más batallas por un rato, está bastante débil, en el estado en el que se encuentra, creo que hasta enfrentar a un magikarp se le haría difícil
Los chicos, con su atención puesta sobre ampharos, se olvidaron por completo de luxray, ellos pensaban que el pokémon había caído inconsciente, pero no era así, estaba fingiendo. En verdad casi no le quedaba energía para continuar en la batalla, pero si tenía la suficiente fuerza para realizar un ataque más, entonces sigilosamente se puso de pie y eligió una presa, si por lo menos conseguía hacer caer a uno de los intrusos se conformaría, el amo Noxor estaría orgulloso. De entre todos los objetivos que tenía al frente se decidió por Bridan, le pareció que podría representar una molestia para sus camaradas, así que caminó hasta él de forma silenciosa y se colocó a sus espaldas ocultándose en la oscuridad que la luz del umbreon no podía espantar. Comenzó a reunir sus últimas fuerzas almacenando energía eléctrica en su cola, debía juntar toda la que pudiera, una vez realizado este último ataque probablemente caería por agotamiento.
Luxray se agazapó y contoneó su retaguardia preparándose para realizar el salto fatal, las chispas se escapaban de su cola que rebosaba de energía, contuvo el aliento y saltó estirando las garras con la esperanza de arañar a su presa junto con electrocutarla. estaba en el aire a punto de caer sobre Bridan cuando algo interceptó su trayectoria, alguien salió de entre las sombras que los rodeaban y embistió a luxray arrojándolo hacia un lado. Tanto el ser que salvó a Bridan como el pokémon cayeron y este último al tocar el piso liberó toda la energía acumulada, electrocutando a aquel que lo había atacado, chispas y rayos envolvieron a este ser quien a pesar del dolor no emitió ni un solo sonido, luego de que el ataque cesara ambos perdieron el conocimiento.
Los demás fueron alertados por el sonido del ataque eléctrico, pero estaba tan oscuro que no podían ver nada, Blue entonces iluminó el camino buscando a luxray, pronto dio con el bulto negro y azul que era su cuerpo, el pokémon estaba tirado con los ojos en blanco, pero respiraba, cosa que no se podía decir de la pequeña niña que estaba a su lado.
-¡LYRA! –Gritó Bridan al verla - ¡LYRA LYRA! ¡NO! ¡LYRA! –El joven corrió hacia donde estaba la pequeña desesperado, la tomó entre sus brazos y comenzó a remecerla tratando de que reaccionara -¡LYRA DESPIERTA POR LO QUE MÁS QUIERAS! ¡LYRA! –Pero la chica no reaccionaba, entonces en uno de sus remezones la cabeza de la niña quedó de lado dejando al descubierto un hilillo de sangre que salía de su sien -¡LYRA! ¡DESPIERTA! ¡POR FAVOR! ¡NO ME PUEDES HACER ESTO!
De entre las sombras que los rodeaban de pronto apareció Zora, la zorua de Bridan, quien llegó corriendo muy agitada, pero se detuvo en seco en cuanto vio la escena, Lyra inconsciente abrazada por su entrenador quien lloraba desconsoladamente sobre su cuerpo, la pequeña pokémon se acercó tímidamente para ver mejor que pasaba, pero Bridan en cuanto se percató de su presencia la miró con furia y le gritó.
-¡Te dije que la cuidaras! ¡Te lo dije! ¡Te advertí que no la dejaras sola! ¡Que no me siguiera porque era peligroso! ¡Y mira lo que pasó!
-Pe... Pero... Es que no pude detenerla, ella...
-¡Cállate! ¡No me interesan tus excusas! Por tu culpa Lyra esta...
-Eso no puede ser... Porque ella...
Bridan no la dejó continuar y la alejó de un empujón, estaba muy mal, para él Lyra era como su hija, luego de rescatarla de un grupo de bandidos secuaces de Noxor, nunca más se separó de ella. Esa dulce niña muda era su familia, un vínculo afectivo muy importante, aquella que sin importar lo aciago de las circunstancias, siempre tenía una cálida sonrisa para él, una sonrisa que al parecer jamás volvería a ver, estaba simplemente destrozado y abrazaba a su pequeña temblando, Shell entonces puso su mano en el hombro de él pero este la apartó agresivamente.
-¡Déjame!
-Bridan... Por favor...
-No... No puedo... Por favor déjenme solo.
-Pero no podemos quedarnos aquí, hay que continuar.
-No puedo, no puedo, no puedo ¡No puedo! ¡Qué no lo entiendes! Lyra es como mi hija, ella.. Ella... ¡Ella se ha ido! No me puedes pedir que siga ahora, no me siento capaz...
En eso Gray se acercó a él y comenzó a hablar.
-Mira, no quiero parecer insensible, pero supongo que estás consciente de que la vida de Carmín pende de un hilo y que la única forma de salvarla es que nosotros la ayudemos ¿Verdad? –Bridan levantó la mirada hacia él.
-Pero yo...
-Pero tú que vas a hacer ahora ¿Hay alguna cosa que puedas hacer por ella quedándote aquí? ¿Servirá de algo? Por Carmín todavía se puede hacer algo, por Lyra no, a veces, aunque nos duela hay que tragarse los sentimientos, al menos yo creo que puedes hacer eso, yo en mi caso, he tenido que tragármelos toda la vida o de lo contrario no hubiera sobrevivido. Debes hacer un esfuerzo, luego podrás llorar y desahogarte todo lo que quieras, es mejor llorar por una persona que por dos ¿No crees?
Bridan lo meditó un momento, sin duda dentro de aquel muchacho de cabellos grises había sabiduría, la misma que tenía Capa Gris, pero era obvio si ambos eran la misma persona, entonces lanzó un suspiro, depositó a Lyra suavemente en el suelo y la colocó con los brazos cruzados sobre su pecho, se inclinó y la besó en la frente antes de ponerse de pie.
-Está bien, lo entiendo, me tragaré mis sentimientos por ahora, Lyra, por favor perdóname, volveré por ti, pero ahora debo irme.
-Bien, pues pongámonos en marcha –dijo Geralt, entonces miró a su novia y tras meditar un momento le dijo –July, creo que lo mejor es que tú te quedes aquí.
-¿¡Que!? ¿Quieres dejarme sola aquí? Sola con e...
-Vamos, no me dirás que tienes miedo del fantasma de esa niña o algo por el estilo.
-Pero es que está muy oscuro.
-Tienes a Rafi contigo, de hecho él es la razón por la que creo que mejor no vengas con nosotros, tu ampharos es el único pokémon que tienes y ahora está demasiado débil para combatir. perdón que te diga esto pero no creo que seas de mucha ayuda, además, si algo nos llega a pasar, alguien debe llevar el testimonio de nuestra obra, tú sabes, explicar qué pasó con nosotros.
-¡Geralt no me digas esas cosas!
-Estaremos bien –dijo Bridan con decisión –Volveremos todos a salvo, incluso tu novio y por otro lado... Zora –dijo dirigiéndose hacia su pokémon –Tú quédate a cuidar de July, es una orden –la zorua asintió –Bien ahora vámonos.
Antes de partir Geralt se despidió de su novia con un beso apasionado, temía no volver a verla por lo que puso todos sus sentimientos en él, pero su atmósfera romántica fue rota por un par de aullidos burlescos que provenían de Shell.
-¡Shell pero a ti que rayos te pasa!
-Ah... Molesta ¿No? Pues es lo mismo que tú me hacías cuando estaba de novia con Alexander.
-¿También fuiste novia de Alexander? –preguntó impactado Bridan –Por favor, no puedes haber estado con él, dime que es mentira.
-Em... Hablamos luego, ahora vamos a salvar a Carmín.
Dicho esto, la muchacha morena salió corriendo rumbo al castillo de piedra y a los demás no les quedó más remedio que seguirla, sobre todo a Bridan quien corría tras ella exigiendo una explicación que Shell con una sonrisa pícara se negaba a dar.
Falta cada vez menos para el final, hemos llegado al climax, prepárense que se vienen cosas geniales.
