BECKETT

En cuanto entramos a mi departamento, me dirigí a mi habitación a dejar a Alexis, quien por suerte no se había despertado, no sabía cómo le explicaría todo esto, Dios no sabía ni siquiera que era todo esto. Salí al salón y allí estaba Lanie observándome detenidamente y no pude más comencé a llorar, dejando salir todas mis emociones, esas a las que aún no les había dado nombre.

Ya cariño – dijo Lanie abrazándome – te prometo que sea lo que sea lo arreglaremos ¿sí?, pero no llores.

Me mintió Lanie – dije cundo pude controlar un poco mejor mi llanto – todo este tiempo solo me mintió.

¿Qué quieres decir con eso? – dijo sorprendida.

Lanie él es el padre de Alexis – dije con nuevas lagrimas saliendo de mis ojos.

Cariño pensé que eso era algo de mutuo acuerdo, tú estabas feliz de que Alexis lo viera como…

No Lanie – la interrumpí al ver que me había mal interpretado- él es el hombre de la fiesta, el padre biológico de Alexis, el solo estaba cerca nuestro para acercarse a su hija, el me uso.

Lanie simplemente me observo con una expresión de sorpresa y tratando de comprender todo la información que le acababa de dar, yo simplemente llore nuevamente, tratando de sacar atreves de mis lágrimas el dolor tan inmenso que me atenazaba el pecho. No entendía porque él había jugado conmigo de esta forma, porque él me había engañado.

Cariño explícame todo esto despacio por favor – dijo Lanie – porque honestamente no lo entiendo y si hay algo de lo que estoy segura es que ese hombre se muere por ti y por Alexis.

No Lanie, él solo quiere a su hija – dije con dolor.

Kate…- trato de decir, pero no la deje simplemente comencé a contarle todo lo ocurrido, comencé a dejar salir el dolor y el peso de todo esto en mis palabras y mis lágrimas, lo hice sin miedo porque sabía que Lanie me ayudaría a recuperarme de esto.

Wau – dijo Lanie cuando termine mi relato – quien diría que el chico escritor escondería semejante secreto – me observo durante un par de minutos en silencio. Yo sabía que estaba buscando las palabras adecuadas para decir algo importante.

Solo dilo Lanie – dije molesta con su silencio.

Él te ama – dijo sin más – la forma en la que te ve, la sonrisa que se dibuja en sus labios cuando habla de ti, Kate eso no se puede fingir y creo que tú lo sabes – suspiro – sé que es una situación difícil, y creo que debería hacerlo sufrir un poco antes de darle una oportunidad de explicarse y perdonarlo, pero creo que él es el amor de tu vida, que el destino los unió de nuevo por una razón y es que están destinados a estar juntos, a ser una familia.

El destino no existe Lanie, el encontrarnos de nuevo fue solo una coincidencia y el dejarlo entrar en mi vida y la de Alexis fue solo un error.

Quizá fue una coincidencia su reencuentro, pero permitir que él entrara a tu vida eso nunca será un error y lo sabes, él las hizo y las hará muy felices. – Suspiro cansada – si lo dejas marcharse sin luchar, eso sí será un error, uno del que te arrepentirás el resto de tu vida Kate.

Me recosté en el sofá y cerré los ojos pensando en las palabras de Lanie, rememorando cada momento con Rick, desde que lo había conocido por primera vez en aquella fiesta, en las miles de veces que leí sus libros, en los besos y caricias que habíamos compartido y me di cuenta que desde el primer momento él me había cambiado, ayudado y apoyado. Aun sin saber de mi existencia él me ayudo con sus libros a olvidar el dolor por la muerte de mi madre y esa noche hace años me regalo la razón de mi vida. Pensé en los últimos meses y en como su presencia cambio mi vida, como mi trabajo era más ameno, como hizo que mi hija sonriera con auténtica felicidad, solo por tenerlo cerca.

¿Mami? – la voz de Alexis me hizo abrir los ojos rápidamente, la observe acercarse al salón, con sus ojitos entrecerrados por la luz, la tome en brazos y la coloque sobre mi regazo, inmediatamente volvió a cerrar sus ojos y dejo caer su cabeza sobre mi pecho.

¿Qué sucede cariño tuviste una pesadilla? – pregunte con ternura.

¿Dónde está papi? – Pregunto - ¿porque estamos aquí y no con él? – continuo y yo dirigí una mirada a Lanie, quien solamente observaba a mi hija con ternura.

Cariño, Rick y yo tuvimos una discusión, por eso estamos aquí y él está en su casa – dije tratando de ser honesta con mi hija quien había abierto los ojos rápidamente al escuchar que habíamos discutido.

¿Te peleaste con papá?, ¿Por qué? – dijo asustada.

Si cariño, pero no te preocupes si, son cosas de grandes las arreglaremos – dije recostándola nuevamente sobre mi pecho y masajeando suavemente su espalda para que se relajara y se durmiera.


Ya llevaba varios día de mi pelea con Rick y las cosas estaban muy mal, no lográbamos avanzar en el caso y sentía que era porque nos faltaba ese perspectiva diferente que aportaba Castle, Lanie no dejaba de molestarme con que tenía que hablar él, pero él no había llamado o aparecido por la comisaria y para colmo Alexis no paraba de preguntar por su papa, todo esto me estaba sobrepasando.

Yo sabía que Rick adoraba a Alexis un amor así no se puede fingir, pero no iba a llamarle para contentar a mi hija, era el quien debía buscarnos, quien debía acercarse a su hija, eso era algo que no iba a prohibirle, pero que tampoco le daría en bandeja de plata. Si él la quería ver, él tendría que buscarme y pedirme verla. Estaba tan concentrada en mis pensamientos que me sorprendí al sentir una mano sobre mi hombro.

Katherine querida, ¿te encuentras bien? – pregunto una Martha un tanto preocupada.

¿Martha?, ¿Qué haces aquí? – pregunte sorprendida.

Bueno quería hablar contigo, ¿si tienes un momento claro? – Dijo un poco avergonzada – sé que no debería estar aquí, si mi hijo se entera me repudia, pero de verdad necesito hablar contigo.

Martha no sé si sea lo mejor yo…

Por favor Katherine, solo serán unos minutos.- suspire

Está bien, vamos a la sala de descanso allí nadie nos molestara –dije con duda.

Kate sé que lo que hizo mi hijo no está bien – dijo en cuanto cerré la puerta.- créeme que trate muchas veces de convencerle de decir la verdad pero él estaba aterrado y…

Martha por favor no le busques una excusa a Castle, él sabía lo que hacía – dije un poco molesta.

Si tienes razón, yo vine aquí a hablar sobre mi nieta- dijo con un suspiro – sé que no soy quien para venir aquí y pedirte algo pero es que ese pequeño Angel se ha convertido en una parte muy importante de mi vida.

Martha yo no pienso alejar a mi hija de su familia. – dije con una sonrisa.

Gracias hija, yo sé que esto es difícil para ti, pero gracias por esta oportunidad – dijo muy feliz y abrazándome.

Martha yo no sé qué va a pasar entre Rick y yo, pero quiero que mi hija les conozca. – Suspire – sé que esto no fácil, especialmente el explicarle todo a Alexis pero sé que es lo correcto para ella.

Kate, Alexis es una niña inteligente y entenderá todo esto, solo creo que antes de decirle la verdad tú y mi hijo deberían hablar y aclarar todo. Así será más fácil para ella y para ustedes.

Tienes razón – dije ofreciéndole una sonrisa – ahora que te parece si me acompañas a recogerla a la escuela y después vamos a almorzar.

Eso sería increíble, gracias Kate, mi hijo no se equivocó eres una mujer extraordinaria.

Sus palabras me hicieron sonreír y quizá ablandaron un poco mi corazón aunque aún estaba lejos de perdonar a Castle.