Ninguno de los personajes me pertenecen.
Pretending
Capitulo 51: ¿Lo ves?
Dolor.
Eso era lo que cegaba a Quinn Fabray. Que de nuevo caminaba con cada mano en la cintura, con el cuerpo erguido y el rostro en alto, por el pasillo, mientras las miradas se posaban en ellas.
Dicen que la mejor venganza hacia esa persona que nos hizo daño, es caminar en alto y con una sonrisa. Y era lo que iba hacer.
Sabía que hace dos días se había equivocado, que no tenía que decirle "basura". Si. Pero eso lo pensaba muy muy dentro de ella y no estaba dispuesta a pedir alguna disculpa. Incluso había ayudado. Rachel no le hacía caso, no había intentado hablar con ella de nuevo y de cierta forma era bueno, pero por otro lado no. Ya que la hacía pensar que poco le importaba, que todas sus dudas eran ciertas.
Su cabeza era un total desastre.
Un par de cheerios, caminaban detrás de ella, a su lado Brittany y Santana y por el otro, Rebecca. Con la cual se había acercado de nuevo, pero solamente en plan de amistad.
Rachel llegaba acompañada de Mercedes, con la mirada triste y agachada.
No me gusta verte así Rach – susurro su amiga, ya estando en los casilleros.
No puedo estar de otra forma.. – respondió encogiéndose de hombros – Por más que lo intento.. No se – negó con la cabeza – Verla así, tan despreocupada… Pero pone muy mal y eso que solo han sido 2 días – agrego recargando su espalda en el metal frio y suspirando fuertemente.
Es como te dijo Santana… El dolor la esta cegando – respondió acariciando su hombro, tratándole de mostrar su apoyo.
Ya saben que hacer – susurro Quinn a las chicas arqueando una ceja, estas asintieron. Santana la miro de reojo, extrañada.
Levanto la mirada y pudo ver a Rachel hablando con Mercedes, a tan solo unos pasos. Volvió a mirar a Quinn y cuando estaba a punto de hablar, la escena que presentía se adelanto.
Las 3 cheerios, lanzando un slushie de uva, directo al rostro de la castaña.
Que tal, RuPaul? – saludo Quinn con una pequeña carcajada, uniéndose las demás chicas, a excepción de Brittany, Santana y Rebecca. Que no siguieron caminando detrás de ella.
Rachel limpio un poco del slushie que había en sus ojos y corrió directamente al baño, rompiendo en llanto. Mercedes y Brittany la siguieron, mientras que Santana fue detrás de Quinn, tomándola fuertemente del brazo, haciendo que la mirara.
Pero a ti qué diablos te pasa? Estás loca Quinn? – pregunto furiosa – Hace dos días la insultaste y ahora haces eso? - agrego.
No te metas Santana, te lo he dicho! – exclamo.
Ella tiene razón Quinn… No debes de tratarla así – intervino Rebecca.
Rodo los ojos fastidiada y siguió caminando junto a las demás.
Esa una estúpida! – exclamo Santana dando un golpe al piso con su pie.
Intentare hablar con ella… Intentare que entre en razón – murmuro. La latina asintió.
…
Rachel ya con el rostro limpio, lloraba en los brazos de Mercedes, mientras Brittany llegaba con un poco de ropa, que se encontraba en los "artículos perdidos".
Un suéter de rombos, de colores extraños.
Muy a la antigua Rachel Berry – dijo con una sonrisa, extendiéndole la prenda. Rachel se dio vuelta, limpio las lagrimas y le regalo media sonrisa. Tomo el suéter y entro a un cubículo.
…
Porque lo haces? – pregunto Rebecca sentándose a un lado.
Quinn prendió otro cigarro. En el lugar de siempre, frente a los campos de futbol.
No quiero demostrarle todo lo que me ha lastimado y lo mal que me tiene – susurro.
Ya ha tenido demasiado, no crees? - pregunto.
Demasiado? – arqueo una ceja. La miro y le regalo una sonrisa irónica – Ella me ha engañado… - recordó.
Entonces, como ella te hizo, tu a ella también? No crees que eso es algo muy infantil? – la miro.
No es así, simplemente…
No Quinn, estas mal y tú lo sabes. Ok.. No quieres nada con ella, adelante. Ignórala como el lunes lo hacías, pero así no, no hagas ese tipo de cosas – le tomo la mano – Tú no eres así, ya no… Y la amas demasiado y a pesar de todo, muy dentro de ti, lo menos que quieres es hacerle daño, así que detente – murmuro. Quinn aventó su cigarro, agacho su cabeza y las lágrimas comenzaron a caer. Tomo su rostro y la miro – Deja ese estúpido orgullo – agrego.
Quinn asintió y la abrazo fuertemente.
No sabes cuánto me duele… No sabes lo difícil que es verla y no poder abrazarla, besarla… - dijo entre sollozos – Cada día que pasa, en lugar de amarla un poquito menos, aumenta y no entiendo porque.. – susurro separándose y limpiando sus lagrimas.
Porque es el amor de tu vida Quinn – respondió – Quizá deberías de meditar, solo fue un error y nadie es perfecto…
No Rebecca, no me vengas con eso tu también… No puedo, ni podre perdonarla – la interrumpió – Lo que me hizo no se perdona… Así que tengo que olvidarla y lo hare – agrego poniéndose de pie.
Ambas bajaron en silencio.
Si tu corazón espero años por ella, porque no más? – Pregunto Rebecca – Deja que sane, que olvide un poco y luego veras. No te cierres Quinn – agrego.
Puede sanar, pero no olvidar – respondió frunciendo los labios.
…
Quinn había llegado acompañada de Rebecca a uno de los últimos ensayos del Glee Club. Todos al ver que entraba, posaron su mirada en Rachel, esperando su reacción, pero esta solo las ignoro.
En los pequeños descansos que había, Rebecca y Quinn bromeaban. Haciendo que los celos de Rachel aumentar un poco.
Al terminar la clase, Quinn le regalo un abrazo de agradecimiento, cosa que no fue bien vista por Rachel, que no soportándolo más, notando que la mayoría ya estaba fuera del aula, se acerco a ellas.
Que cayó como anillo al dedo no Rebecca? – interrumpió en voz alta. Las chicas voltearon.
No sé a que te refieres – respondió frunciendo el ceño.
Tienes el camino libre, a eso me refiero – respondió cruzándose de brazos.
Mercedes, Kurt, Santana y Brittany, sabían lo que se avecinaba y no era nada bueno.
No.. No estás entendiendo – balbuceo la ojiazul.
Deja que piense lo que quiera – murmuro Quinn, tomándola del brazo para salir del aula.
Ahora si los celos recorrían todo su cuerpo y comenzaban a cegarla. Se cruzo de brazos.
Que piense lo que quiera Quinn? – pregunto – Sabes que pienso? Pienso que ella se esta aprovechando de nuestra situación, para volver a tener algo contigo, seguramente manipulándote y contándote cosas que no pasaron – agrego.
Mira Rachel, no eres absolutamente nada mío, no tengo porque ir explicándote las cosas – hizo una pausa – No te ha quedado claro que hemos terminado para siempre? Así que deja de decir estupideces, quieres? – pidió.
Rebecca sabía lo que vendría y preferiría ella decir la verdad.
Yo sé a lo que se refiere Rachel – murmuro. Quinn la miro extrañada.
Ella sabe… Ella sabía lo que había pasado – intervino Rachel cruzándose de brazos, desafiando a Rebecca.
De que hablas? – pregunto Quinn.
Yo sabía lo de Nueva York… Cuando recién paso, Mónica vino a decírmelo – explico metiendo sus manos a los bolsillos de su pantalón.
Los chicos se sorprendieron, al igual que Quinn.
Tú no te cansas de joderme la vida – dijo la rubia mirando a Rachel – Hazme el puto favor de dejar de cagarme la vida y desparécete! – exploto abriendo los brazos. Se dirigió a Rebecca – Y tu… Tu eres una hipócrita y seguro todos ustedes también! – dijo en voz alta, totalmente fuera de sí. Salió corriendo del aula, como hace días atrás.
Se sentía traicionada, dolida, triste y todo eso lo cegaba cada vez más. Las palabras habían salido por si solas. Pero como no hacerlo? Si toda la gente que quería, no le mostraba ni un poco de apoyo.
Santana y Brittany recriminándola por lo que había dicho a Rachel.
Rebecca era la única que de verdad lo había hecho. Había encontrado al forma sutil de regañarla, de hacerle entender las cosas, pero ahora resulta, que ella sabía todo, que sabía los cuernos enormes que traía sobre ella y nunca, nunca se lo dijo.
Una vez más las lágrimas recorrían sus mejillas, como cada día. Porque si. Era imposible no llorar. El dolor aun estaba dentro de ella, mas presente que nunca y lo único que quería hacer, era arrancarlo pero lo que más deseaba, era olvidar.
Olvidar las palabras de Mónica, olvidar el "es verdad" por parte de Rachel. Olvidar sus caricias, sus besos, sus palabras, sus promesas. Lo único que quiera en su vida; Era olvidar a Rachel Berry.
No supo cuanto tiempo pasó aferrada al volante de su auto, en un mar de lágrimas. Hasta que unos fuertes golpees en la ventana, llamaron su atención. Bajo el vidrio.
Que quieres Santana? – pregunto secando sus lagrimas.
Ábreme – pidió caminando al lado del copiloto. Quinn extrañada, lo hizo. Esta entro y se sentó.
Deja de cerrarte Quinn, deja de alejar a todos de ti. Deja de intentar odiar a Rachel, porque no lo vas a lograr. Porque la amas con todo tu corazón, con toda tu alma. Deja de hacer esas estupideces, deja de escupir palabras que solo lastiman – la miro – Deja que te expliquen las cosas, entiéndelas y si no puedes perdonar a Rachel, no lo hagas, nadie de lo esta pidiendo, pero deja de hacer todo esto, que solo las lastima a las dos. Si no volverás con ella, díselo, pero tranquilamente, sin dramas. Como persona civilizada. Te apuesto que lo entenderá – suspiro – Y entiende la postura de Rebecca. No le correspondía y aunque no me caía bien, tengo que aceptar que ha sido buena contigo y que en verdad te quiere. En serio Quinn. Quítate esa venda, deja de cegarte por el dolor y el orgullo. Porque tomando esa actitud, solo te haces más daño, solo eso – agrego.
Es todo? – pregunto mirando al frente.
Si – respondió, negando con la cabeza y saliendo del auto. Cerró la puerta – Piénsalo Quinn – agrego.
La rubia, mordió su labio, prendió el auto y arranco.
Iría con la única persona que la hacia sonreír y sentir bien.
…
Lushi! – exclamo Beth extendiendo los brazos, esperando ser cargada por su madre.
Quinn inmediatamente, corrió abrazarla fuertemente. Sintiendo las pequeñas manos de su hija, rodeando su cuello.
Un abrazo que duro unos segundos, para después dejar un pequeño beso en la mejilla de la rubia, dejándola sorprendida.
También… Puck se lo ha enseñado – sonrió Shelby.
Vaya! – arqueo las cejas – Puckerman ha estado haciendo bien las cosas – murmuro, ahora ella dejando un beso en la mejilla de su hija. Shelby asintió.
Ya has comido? – pregunto.
Eh.. No... Pero..
Nada… - interrumpió – yo te invito, tengo una noticia que darte. Aquí cerca hay un pequeño restaurante.
Kentuchy? – pregunto dejando su vaso de refresco a un lado.
Así es… Es una propuesta excelente, me pagaran 3 veces más de lo que aquí, podre darle una vida diferente a Beth – explico entusiasmada - Y no está muy lejos de aquí, tan solo 4 horas. Podrías visitarla los fines de semana, o una vez al mes…
Puedo irme contigo? – interrumpió Quinn.
Qué? – frunció el ceño – Conmigo? Pero el instituto, tu madre, Rachel… - balbuceo.
Las cosas no esta nada bien aquí… - desvio la mirada – El instituto puedo estudiarlo alla… Lo único feliz que tengo en mi vida en estos momentos, es ella – la miro con una sonrisa. Beth tomaba el pedazo de carne y jugaba con el, como cualquier bebe.
Es por Rachel? – pregunto – He notado que ya no vienen juntas… Cada quien por su lado – murmuro.
Si, hemos terminado y muy mal… Me gustaría que no le comentaras lo que te estoy diciendo – pidió – Yo lo hablare con mi madre y te aviso – finalizo.
No diré nada y bueno, no tengo ningún impedimento con que vayas con nosotras, le hará bastante bien – murmuro.
Quinn le regalo una media sonrisa, para después seguir comiendo.
…
Entro al auditorio y bajo los escalones lentamente.
Suspiro.
Le había dado tantas vueltas a lo que Santana le había dicho y tenía razón. No podía seguir con esa actitud. Hablaría con Rachel. Pero por mas que le explicara, que le jurara, su mente no cambiaria; La había engañado y no la amaba lo suficiente. Fin de la historia.
Llego al escenario, subió y se sentó frente al piano. Hace años, obligada por su padre, había tenido que asistir a clases. Odiándolo al principio, pero al final, tomándole un enorme cariño, a pesar de no tocarlo con frecuencia.
Comenzó a tocar las primeras notas…
Rachel decidió adelantarse y llegar antes que todo el grupo al auditorio. Quería estar sola y no había mejor lugar que ese. Apenas ponía un pie y escuchaba la suave y angelical voz de Quinn.
Yo sigo enamorado
Y tú sigues sin saber si lo has estado
Y si te quise alguna vez
y si te quise alguna vez, ¿lo ves?, ¿lo ves?
Se asomo y la vio de espaldas, tocando el piano. Se acerco en silencio y tomo asiento.
Después nos hemos vuelto a ver alguna vez
y siempre igual como dos extraños mas que van quedándose detrás,
y este extraño se ha entregado hasta ser como las palmas de tus manos
Rachel noto como la rubia ponía sentimiento en cada palabra y como trataba de que la voz no se le quebrara.
Y tú solo has actuado y yo aún sabiendo que mentías
me callé, y me preguntas si te amé, ¿no ves?, ¿no ves?
La voz se había quebrado por completo y supo que las lágrimas empezaban hacer acto de presencia en Quinn, al igual en ella.
Yo que lo había adivinado y tú sigues sin creer que se ha acabado,
por una vez escúchame, ¿no ves?, ¿no ves?
A largo las ultimas notas, hizo un silencio, para después continuar y dejar en un susurro, lleno de dolor.
Míranos aquí diciendo adiós
Quieto las manos del piano, para tapar su rostro y comenzar a llorar. Rachel se levanto, subió al escenario en total silencio.
Perdón Quinn – susurro. Quinn se sobresalto y se giro. – Se que no me quieres escuchar, que no quieres que te hable, se lo que piensas de mi. Pero no puedo mantenerme lejos de ti. Yo.. Yo te juro por mis padres, que nunca quise hacerte daño y que te amo, que te amo como a nadie – dijo mirándola profundamente.
No debí de tomar esa actitud, lo siento Rachel – se disculpo, poniéndose de pie, yendo hasta ella – Vengo en paz y tranquila a decirte que si… Que te he perdonado – una esperanza floreció en los ojos de Rachel – Pero no volveré contigo, ni hoy, ni mañana, ni el próximo mes, ni este año. Me hiciste mucho daño y que se, que para sanar, tengo que primero no guardarte ningún rencor… Yo te amo Rachel y quizá nunca en mi vida vuelva a sentir esto por alguien más, pero no podemos volver. La magia se rompió, se destruyo y sin eso, sin eso no se puede – explico – No puedo ni siquiera ser tu amiga, porque sé que eso no me ayudara… Solo seremos compañeras, conocidas. Quiero estar tranquila, sin peleas tontas…
La castaña lloraba desconsoladamente.
Yo te amo Quinn, te amado demasiado, por favor.. Dame otra oportunidad, deja demostrártelo – pidió.
Quizá me amaste… Pero no lo suficiente, no como yo a ti – susurro a un par de centímetros, limpio sus lagrimas – Cuando uno ama demasiado, no tiene ningún desliz, ninguno y es hermoso amar de esa forma… Espero que algún día puedas sentirlo y que te correspondan – murmuro, dejo un largo beso en su frente.
No era despedida como tal, porque la seguiría viendo cuando visitara Ohio por las festividades, tal vez. Pero nunca tendría el contacto de antes, ni siquiera como amigas.
Se giro.
Si dos personas están destinadas a estar juntas, se encontrarán al final de camino aún tras mil tropiezos – murmuro Rachel con voz débil, pero al mismo tiempo segura.
Después de una caída, es difícil volver a creer en el destino - murmuro - ¿lo ves? – agrego.
Para dejar sin respuesta a la castaña. La cual volvió a romper en llanto, yendo detrás del escenario.
Quinn estaba dando por determinada su relación, para siempre y la mataba por dentro.
Ya solo un capitulo! Que emoción! Jajaja ok no…
Espero que este capitulo les haya gustado y que dejen una buena cantidad de reviews.
Si habrá segunda parte, pero en un par de meses, así que no se desesperen.
El ultimo capitulo, lo tienen esta semana, si me dejan muchos reviews, capaz y lo adelanto :D
Cancion: ¿Lo ves? – Alejandro Sanz.
