Jelou! No traduje este capítulo antes porque mi computadora se rompió (imaginen mi sufrimiento D: ) y además tuve algunos problemas con mis amigas (todavía tenemos algunos problemas) y sinceramente no tuve ganas de tocar la computadora en toda la semana…
Pero no están acá pasa saber de mi vida, así que, DISFRUTEN!
¡Hola a todos! Es probable que todos hayan escuchado la noticia de que iCarly terminó su último episodio el miércoles a la noche de la semana pasada. Todos podemos llorar juntos. Estoy con el objetivo de terminar esta historia tan pronto como pueda, ¡Así puedo pasar a más proyectos que tengo para fanfics Seddie! ¡Gracias a Azuka Star por esta idea! He vuelto a mi lista de ideas para fanfics que ustedes sugirieron en reviews, así que si no pueden recordar si me enviaron una, ¡No se preocupen porque yo les daré crédito! ¡Disfruten!
~Charlotte~
Día 52 de 100 Días de Desafío Seddie: Helado.
Freddie POV
Era sólo otra lección de historia en la clase de Howard, viendo como su monótona voz succionaba la vida de cada uno en la clase que ni siquiera se preocupaba demasiado por escuchar. Cada vez que él decía una palabra, podías ver la luz en los ojos de mis compañeros siendo absorbida. El Sr. Howard siempre te quería hacer saltar por la ventana tan solo para estar lejos de él.
Sam y yo estábamos enviándonos mensajes de texto en su clase. Decidimos que antes de entrar en su lección que nos enviaríamos mensajes de texto el uno al otro para entretenernos y no sucumbir al Sr. Howard y sus clases.
Enviar mensajes de texto en su clase no era algo fácil de hacer, pero con Sam sentada al frente de la clase en lugar de mí, estábamos casi seguros de que no nos descubriría. Casi.
"Puckett, ¿Estás enviando mensajes de texto en mi clase?" Dijo el Sr. Howard notando a Sam sonreír por el mensaje que le acababa de enviar (y su teléfono en la mesa le dio una pista también). Me sentí encogerme en mi silla.
"Sip", dijo simplemente Sam.
"¿Lo siento?" El Sr. Howard no parecía impresionado.
"Disculpa aceptada." Mis ojos se abrieron ante su respuesta. Oh Sam, siempre sarcástica.
"Eso es todo Samantha Puckett, acabas de ganarte detención."
"¿Qué hay de Freddie? Él debería tener detención también", dijo Sam. Mis ojos se abrieron de nuevo y de repente me sentí llenándome de ira. ¿Por qué me arrastraba en esto? ¡Ella fue a la que atraparon!
"¿Por qué Freddie?" Le preguntó el Sr. Howard.
"¿A quién cree que le estaba enviando mensajes?" Preguntó Sam como si fuera obvio. Le di a la parte posterior de la cabeza de Sam una mirada de muerte y miré al Sr. Howard, quien ahora me miraba a mí. Rápidamente aparté mis ojos de su propia mirada de muerte y vi que las demás personas en la clase seguían viéndose tan aburridos como antes; sólo unas pocas personas se habían interesado en lo que estaba pasando.
"Bueno, entonces, señor Benson, lo veré a usted y a la señorita Puckett en detención hoy después de la escuela, me aseguraré de decirles todas las cosas emocionantes que ambos se perdieron en mi lección hoy." Gruñí y escuché a Sam gruñir también. Iba a tener una charla con Sam después de clase.
La clase finalmente terminó una eternidad más tarde y salí de la clase. Sam me estaba esperando afuera y empezamos a caminar hacia el almuerzo juntos.
Estaba a punto de decir lo que estaba en mi mente cuando Sam dijo, "Sé que supuestamente tengo que lamentar haberte metido en detención y que ahora me odias por el resto del día bla, bla, bla, pero no lo siento porque te necesitaba en detención conmigo."
Le di una mirada sospechosa. "¿Por qué?"
"Porque los miércoles después de la escuela hay un camión de helados que da vuelta por la escuela y realmente quiero un helado hoy, así que te necesito para crear una distracción mientras yo me escapo de detención consigo un helado. ¿De acuerdo?"
"Bien…" Dije lentamente, todavía tratando de entender lo que me había dicho. "Espera, ¿Qué?"
Sam gruñó. "Quiero helado. Tú creas una distracción. Yo consigo un helado. Vuelvo. Tú dejas de distraer. ¿De acuerdo?" Ella me hablaba como si yo estuviera en kínder.
"Lo entiendo; es sólo que no entiendo como lo voy a distraer. Y espera, ¡Yo también quiero un helado!" Ahora si sonaba como un niño de kínder.
"Ugh, está bien, puedes venir conmigo a conseguir helado, pero eso significa que ambos tenemos que ser actores ases (N/T: Sería como "buenos actores" o "ases de la actuación") cuando estemos en detención."
Nos sentamos en nuestra mesa del almuerzo en el centro de la ocupada cafetería. Me senté y Sam se sentó frente a mí, sentándose al lado de Carly.
Suspiré. "Dime el plan."
Sam POV
Freddie y yo estábamos sentados en detención. Duraba una hora y ya estábamos a diez minutos. Faltaban cinco minutos para poner en marcha mi plan. Me sonreí a mí misma y miré a Freddie, quien tenía una mirada de preocupación cuando vio mi sonrisa.
El tiempo pasaba más lento mientras miraba el reloj y el Sr. Howard había comenzado el discurso que había dicho en su lección real. Normalmente, Howard nunca estaba en la habitación, pero porque él nos odia tanto a mí como a Freddie – Yo no estaba realmente segura de por qué odiaba a Freddie, no había nada para odiar (aunque yo nunca lo admitiría) – se decidió a hacernos escuchar lo que había dicho antes. Él nos estaba matando lentamente, pero faltaba sólo un minuto para distraer al hombre calvo.
"En cinco, cuatro, tres, dos…" Le susurré a Freddie. Él tragó saliva y luego se preparó.
Freddie levantó su mano para llamar la atención del Sr. Howard. El Sr. Howard le dio una mirada que le indicó que hablara.
"Señor, no me siento bien, me disculpa", dijo Freddie con una voz enferma y débil. Sólo yo me di cuenta de que estaba medio fingiendo y en realidad medio asustado/enfermo. Yo sabía que a él no le gustaba mentirles a los maestros, pero todo valía la pena, además él no estaba realmente mintiendo todo el tiempo, viendo que se ponía más pálido por minutos.
"¿Esto no es un truco para salir de la clase, verdad?" Preguntó el Sr. Howard.
Freddie tragó saliva. "No."
"Muy bien, puedes irte." Freddie dejó la habitación, un poco demasiado rápido para realmente parecer enfermo, pero por suerte el Sr. Howard no se dio cuenta.
Ahora era mi parte del plan.
"Sr. Howard, mejor voy a ver si él está bien, se ve muy enfermo. Podría haber caído por las escaleras en el camino para ir al baño, y si lo hizo, entonces será todo por su culpa…" Dije. Yo sabía cómo llegar a la gente como el Sr. Howard.
El Sr. Howard entrecerró los ojos mientras pensaba en la posibilidad de que yo tuviera razón.
"Bien, ve tras él, y los quiero a ambos directamente aquí de vuelta después. Cuando vuelvan van a recuperar el tiempo que les llevó perder mi tiempo."
Asentí con la cabeza y me levanté de mi asiento, deliberadamente tropezando con su escritorio. Tomé lo que necesitaba – de lo cual no le dije a Freddie – y salí de la habitación después de que el Sr. Howard me diera una mirada de desaprobación.
Cerré la puerta detrás de mí y abrí mi mano para revelar las llaves del salón de clase del que acababa de salir. Miré hacia mi derecha y vi a Freddie presionado contra una pared mirándome. Tan pronto como pude, puse las llaves en el cerrojo y cerré la puerta. Me volteé hacia mi derecha y vi los ojos de Freddie abrirse ante lo que yo había hecho y le sonreí.
Pude oír al Sr. Howard acercarse a la puerta y rápidamente me alejé. Agarré la mano de Freddie y tiré de él. Al tiempo, Freddie empezó a mover las piernas, por lo que era más fácil tirar de él y salir corriendo del edificio. Cuando salimos solté su mano y empecé a romper en risa. Freddie me miró como si estuviera loca.
"Sam, ¿Por qué encerraste a nuestro maestro en un aula?"
"¡Así no tendremos que volver después! Ya no quiero quedarme y aburrirme por ese desastre de hombre", le dije, mi risa apagándose.
"¡Pero no puedes hacer eso!" Dijo Freddie.
"Ugh", gruñí, "Si te hace sentir mejor, después del helado vamos a venir, le abriremos y luego saldremos corriendo." Yo sabía que el idiota iba a protestar en contra de mis malos caminos. Estaba sorprendida de que él había incluso llegado tan lejos conmigo.
"Bien", se quejó Freddie.
"Bueno, ahora vamos, ¡El camión de helados estará aquí en un minuto!" Dije, agarrando su mano otra vez y tirando de él hasta la esquina en donde siempre iba el camión de helados.
"No puedo creer que lo encerraste en un salón de clases, nos meteremos en tantos problemas."
"Freddie, cálmate, si yo supiera que nos meteríamos en problemas, entonces no me habría molestado en arrastrarte mucho", dije tratando de calmarlo. Era cierto, aunque supuestamente éramos enemigos, yo también era su amiga – en realidad, él era mi mejor amigo – y no iba a meterlo en más problemas. Le di una mirada honesta y sus hombros encorvados se relajaron.
"Está bien, confiaré en ti en eso, Sam."
Le sonreí y él me devolvió la sonrisa. Me tomó un momento darme cuenta de que su mano estaba todavía en la mía. Vacilante, la quité y traté de ocultar mi rubor detrás de mi pelo. Le di una rápida mirada a Freddie y él parecía estar mirando a otro lado incómodamente. Lo extraño no era que acabábamos de tomarnos las manos, era la sensación que sentí tan pronto como saqué mi mano. Me sacudí por la sensación y miré hacia la carretera donde el camión de helados debería venir.
Hubo un momento más de silencio antes de que yo me animara cuando el camión de helados llegó.
"¡Está aquí!" Dije emocionada. Miré a Freddie y él me miró sonriendo. "¿Qué?"
"Es sólo helado, Sam, nada especial", me dijo Freddie.
"Lo es para mí, soy Sam, la que come todo, ¿Recuerdas?"
"Es cierto", dijo Freddie y se rió entre dientes.
El camión se detuvo frente a nosotros y conseguimos nuestros helados. Yo tenía tres bolas de helado de galleta y Freddie tenía dos bolas de helado de menta con chispas de chocolate. Caminamos hasta el parque para sentarnos y comer nuestros helados.
"Amiiiiiiigo, ¡Amo el helado!" Dije tomando mi primera lamida del cono.
"Me doy cuenta", dijo Freddie.
"¿Qué quieres decir?" Le pregunté confundida.
"Lo tienes en la nariz." Freddie se rió y limpió el helado que estaba en mi nariz con su dedo. "Listo", dijo.
"Gracias", me reí.
Sentarse en el parque con Freddie era lindo, terminamos nuestros helados pero no volvimos a casa o cualquier otra cosa, en vez charlamos y reímos y tuvimos el mejor momento con la compañía del otro. Él me contó historias de su madre; en realidad eran tan divertidas, porque su madre loca estaba más loca incluso de lo que yo pensé. También me di cuenta de que Freddie se divertía mientras me contaba historias de él mismo. Yo, siendo yo, lo hizo reír de todos modos, como yo siempre me las arreglaba para hacer, lo que me hizo sentir más feliz. Sentarme en el parque con Freddie me hizo darme cuenta de que él era un tonto, pero no era tan nerd como yo pensaba que era antes, y que yo lo había contagiado mucho.
Empezó a hacerse tarde, así que ambos decidimos regresar a lo de Carly y pasar el resto del atardecer en su apartamento. Pasamos unas horas en la casa de Carly antes de que yo sintiera un par de llaves en mi bolsillo.
"¡Freddie, el Sr. Howard!"
"¡Oh no! ¡Lo dejamos encerrado en el salón de clase!" Dijo, preso del pánico.
"¿Ustedes qué?" Dijo Carly.
"¡Encerramos al Sr. Howard en el salón de historia!" Miré a Freddie y él pareció tener la misma idea. "¡Adiós Carls!"
Juntos, Freddie y yo corrimos fuera del apartamento de Carly y de vuelta a Ridgeway. Yo estaba más preocupada por cómo reaccionaría Freddie a un mes de detención que por cómo estaría el Sr. Howard una vez que lo dejáramos salir.
Yo no iba a ser la persona favorita en el mundo de Freddie por un rato…
AY POR DIOS CHICOS, ¡MI AUTÓGRAFO DE JENNETTE LLEGÓ! SÍ, ES CIERTO, ¡TENGO EL AUTÓGRAFO DE JENNETTE McCURDY! Está en mi pared pegado con una tachuela azul :P ¡Y MAÑANA ES EL CUMPLEAÑOS DE JENNETTE! :D Como sea, ¡Comenten!
Okey, tengo tres cosas que decir:
1era: Se nota que no traduzco este capítulo desde hace mucho? xD Fue del día anterior al cumple de Jenn… y eso fue el mes pasado…
2da: Yo también quiero un autógrafo de Jennette :'( y de One Direction, y de Nathan, y de Miranda, y de Noah, y de Jerry, y de Dan, y de Liz Gillies… pero bueno, eso no importa xD
3era: No sé que tenga esto que ver, pero yo sí metí a mi mejor amigo en varios problemas – inserten cara diabólica –
ADIOS! :D
