Bien, primero que nada perdon por no actualizar la semana pasada. Digamos que ocurrio un problema con el alcohol y tube que quedarme toda la noche del sabado despierta para evitar que la persona que tuvo ese problema se ahogara o algo... asi de preocupona soy (pero me hace gracia contar esa anecdota) elll punto es que dormi todo el domingo por la falta de sueño y se me paso actualizar.

Ahora el capitulo desicivo xD espero que les guste...

Nota: la parte donde sale Lee es del pasado, no del presente ni nada por el estilo.


¿Amigos?

Siempre…

Sakura no tenía lo difícil que era todo aquello, pensó con certeza que era lo suficientemente fuerte para poder soportar todo lo que se venía sobre ella y Kimimaro con la enfermedad del chico. Pero la situación la sobrepasaba, y a pesar de que no quería huir o alejarse como su novio había propuesto, todo seguía siendo demasiado difícil. Pero era bueno, que fuera difícil, que sufriera cada vez se miraban en el hospital. Porque significaba que se preocupaba, porque en verdad lo quería, a pesar de todo. Y eso tenía que significar que había hecho la decisión correcta al quedarse a su lado ¿Cierto?

Igualmente, el sentir que era lo correcto no quitaba el hecho de que cada vez que sucedía algo como el incidente del veinticuatro de diciembre, se preguntaba ¿Qué era lo que estaba haciendo? ¿En verdad era necesario que ella estuviera haciendo aquello?

El veinticuatro habían decidido que se quedarían en casa de la familia de Kimimaro a cenar, pero al final sus padres no llegaron y luego la invitación de Gaara a su fiesta llegó y no terminó muy bien.

Después de que salieran de la cocina y el encuentro con Sasuke, la casa de Gaara se convirtió en una chimenea gigante. Estaba hasta el techo de humo de cigarro, probablemente la única manera de respirar aire limpio era pegarse al suelo. Así que decidieron salir de ahí lo antes posible, antes de que las alergias del chico lo atacaran, claro, lo que le faltaba, que las alergias tampoco quisieran dejarlo respirar.

Afuera en el parque cercano a la casa de los Sabakuno, el cielo estaba estrellado, y hacía una brisa fresca y tranquila. Sakura y Kimimaro caminaban despacio, disfrutando del escenario nocturno.

¿Seguro que estas bien? — indagó la chica preocupada — había mucho humo ahí dentro.

Estoy bien — respondió cansino su acompañante.

Era un hombre con suerte de tener a Sakura a su lado, una chica que confiaba lo suficiente en sí misma, y lo quería tanto como para quedarse a su lado después de enterarse de su secreto. Secreto con el cual no cargaría por mucho tiempo, podía sentirlo, ya había algo mal dentro de él, algo mas mal de lo que ya estaba mal antes. Pero por eso mismo, por el poco tiempo que tenía, era un poco sofocante el que Sakura fuese así todo el tiempo, desde el momento en que se enteró se había vuelto sobreprotectora con él, y no lo dejaba respirar. Así que él se encontraba constantemente diciéndole y mostrándole que estaba bien, aun si no se sentía bien.

¿Seguro?

¿Quieres ver que tan bien estoy? — dijo con un tono pícaro.

La de cabello rosado no pudo reaccionar a tiempo, antes de que su novio la tomara del brazo, corriera unos metros por el parque con ella detrás, y la tomara de la cintura alzándola en el aire y empujándola contra la corteza de un árbol, donde la detuvo en el aire utilizando la planta de apoyo y su pecho.

Así de bien estoy.— murmuró contra los labios de la chica.

Y lo hizo, la beso, tan profundo y pasional como nunca. Acarició su cintura, ella jugó con el cabello de él. Y luego de varios minutos se separaron, quedando ella en el suelo de nuevo. Aun con los ojos cerrados la chica sonreía.

Eso fue… ¡Kimimaro!

Y ahora, una semana después se encontraba en camino al hospital, de donde no habían dado de alta a su novio después de aquella vez porque al parecer el chico comenzaba a presentar complicaciones. Y se acercaba ahí, sin imaginarse que ese sería un día lleno de sorpresas no precisamente buenas.

— Ino. ¿Qué haces aquí?

— Oh, hola Sakura ¿Qué haces en el hospital?

La rubia se encontraba de pie frente a la entrada del hospital con la mirada perdida, desde ahí Sakura ya sabía que Ino se encontraba mal.

— Visito a… — Se quedo en silencio. A decir verdad, Ino y la chica habían seguido en contacto desde que se fue, y se habían visto una que otra vez desde que había regresado a Konoha, pero aun no le había dicho sobre la enfermedad de Kimimaro. ¿Qué le diría su amiga? — Kimimaro está ingresado.

— Dios santo ¿Él está bien?

— Pues… ¿Qué tal si hablamos ahí dentro? ¿A quién visitas?

— Oh, no yo no iba a entrar solo… no se qué hago aquí.

— Ino ¿Te encuentras bien?

— No lo sé.

Su amiga parecía ausente, definitivamente algo andaba mal.

— Ven, aquí hay unas bancas. Hay que sentarnos un momento.

— Pero Kimimaro.

— Él puede esperar un poco. Venga vamos.

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— No, no ¡No! — Naruto lanzó el control del videojuego con fuerza sobre la cama, donde rebotó y cayó al suelo.

— ¡Ey! Cuida lo que no es tuyo ¡Bruto! — exclamó Kankuro recogiéndolo del suelo y limpiándolo casi como si le sobara donde se golpeó.

— Se buen perdedor Naruto — reía Kiba.

— Tienes una buena racha — comentó Neji al chico perro quien sonreía con picardía.

— ¿Has estado practicando? — indagó Shikamaru.

— Nop —presionó un botón de su control muy seguro y sonriendo con arrogancia.

— ¡Maldición no otra vez! — Kankuro soltó su control con cuidado mirando a Naruto mientras lo hacía para que aprendiera como se hace — Oye Neji ¿Hay comida en tu refrigerador?

— ¿Y si digo que no? — indagó el Hyuuga, Kankuro se levantó de todos modos — eso pensé.

— Ahora vengo ¿Quieren algo? Neji invita.

— Yo te acompaño ´ttebayo.

Ambos chicos salieron de la habitación, Kiba hizo otro movimiento y Neji soltó su control.

— ¿Cuál es tu secreto Inuzuka? — indagó Sasuke quien aun continuaba jugando, sin perder la vista de la pantalla.

— No lo sé, suerte supongo. — Se escuchó una explosión en la televisión.

— Y ese fui yo — informó Shikamaru — Iré a ver que hacen Kankuro y Naruto.

— Vamos Uchiha, ríndete. — sugirió Kiba — no eres competencia.

— No te rindas Sasuke, eres el último de nosotros de pie. — animó Chouji quien jugaba con un gameboy ya que fue el primero en caer — O chico, nada como los viejos juegos de pokemon.

— No puedo creer que tu viejo gameboy aun sirva — comentó Neji. — Creí que el mío era el único.

— ¿Aun lo tienes? ¿Te parece si cambiamos unos pokemon?

— No tengo el cable.

— Yo sí, aquí lo traigo.

— Perfecto, debe estar por aquí.

El Hyuuga se levantó y caminó por su habitación hasta su armario donde comenzó a rebuscar su viejo videojuego.

— Hasta la vista Uchiha. — Al decir aquello Sasuke soltó su control y bufó.

— Eso es trampa.

— ¿Qué? ¿Ser tan bueno? Lo que tienes es envidia.

— Tú nunca has sido el mejor jugador, debes de estar haciendo trampa de alguna manera. Un pacto con el demonio por ejemplo.

— Aquí está — Neji se acercó con su aparato en la mano a Chouji.

— No es trampa Uchiha, es… el poder del amor.

Los tres presentes, y los tres que entraban por la puerta a la habitación se quedaron mirando a Kiba.

— Creí que eso era gay dattebayo.

— ¿De qué hablas Kiba? — indagó Kankuro.

— Chicos, chicos, chicos. Hace unas semanas no sabía de lo que hablaba, no había conocido al amor… pero ahora.

— ¿Quién es la chica? — preguntó Chouji.

— O chico — el resto miró a Naruto extrañados — ¿Qué? Hay que respetar los gustos dattebayo.

— Es una chica — aclaró despacio para que lo comprendiera Naruto — Está en segundo semestre y es… una monada.

— Pues bien por ti — dijo Sasuke.

— ¿Y desde cuando sales con ella? Asumiendo que salgan y no seas un acosador sin remedio ´ttebayo.

— ¿Cómo tu con Hinata? — inquirió el Uchiha.

— ¡Shh! Que vive aquí teme.

— Hinata-sama está en su habitación, no se escucha desde aquí. Recuerden que mi cuarto es como a prueba de sonido, nada entra y nada sale.

— Si ya sabemos, ni señal de celular hay — comentó Shikamaru intentando recibir señal sacando el celular fuera de la ventana del cuarto.

— Volviendo a mi — habló el inuzuka de nuevo — Si, estamos saliendo. Nos conocimos el día de la explosión, ella estaba en clase de deportes y se les fue la pelota así que yo se la alcance. Entonces hablamos y me invitó a salir. Les digo chicos, ella es la indicada.

— ¿No es muy pronto para saber eso? — El resto coincidía con aquel comentario, pero al ser dicho por el destruye pasiones Shikamaru era simplemente molesto.

— Debes de parar de hacer eso — recomendó Sasuke.

— ¿De qué hablas Uchiha?

— Meterte con el amor de los demás, que tu estés solo y vayas a morir solo no es culpa de nadie más que tuya.

Y de nuevo el ambiente era tenso.

— Como sea, es muy problemático. ¿No es así Neji?

Desde el día de la bomba y lo que escuchó en el baño Neji había decidido darse por vencido con Temari. Tal vez no era la acción más valiente, de hecho era escoger el camino fácil, pero es que en ese baño la chica había matado todas sus esperanzas. ¿Y qué podía hacer él? Si no había futuro en aquello ¿Por qué aferrarse a ella? Así que declaró su derrota ante sus amigos y desde entonces coincidía con Shikamaru en todo lo que decía sobre el amor.

— Así es — afirmó Neji. — Nada como el amor por los videojuegos.

— Vamos Neji, no seas así ¡No te dejes influenciar por Shikamaru! Dattebayo.

— Shikamaru es listo, sabe de lo que habla.

— Ya lo oyeron — el aludido sonrió de lado.

— Pues yo no me dejo influenciar — comentó Kiba — De hecho, hasta ahora solo hemos estado saliendo y eso, así que le pediré ser mi novia.

— ¿Harás eso hoy? — indagó Chouji.

— Si, en la tarde.

— Hablando de en la tarde — interrumpió Neji — me alegra que se quedaran a dormir pero, ya es tarde y los sábados voy a clase de ingles así que…

— ¿Eso significa que tendremos que cambiarnos? — Kankuro no quería quitarse la pijama.

— Pues puedes irte así si quieres.

— Demonios. ¿Y si prometo no robarme nada si me quedo?

.

.

.

— ¿Un trasplante de corazón? — Sakura negaba ¿Cuántas cosas malas les pueden pasar a las buenas personas? Era horrible como este mundo funcionaba, lo correcto sería que las cosas malas les sucedieran a las personas malas, pero no, todo estaba al revés. La gente mala tenía dinero y podía conseguir todo lo que deseaba, mientras que la gente buena tenía que trabajar duro para al menos tener una oportunidad de tener un poco de lo que la gente mala tenia. Aun que claro, no siempre funcionaba así. Pero últimamente así se sentía.

— ¿Por qué tiene que pasarle esto a una niña? Y a Kimimaro ¿Esto es una especie de broma?

— Me gustaría que fuera así — asintió Sakura. — Entonces… ¿Entraras a visitar a Kakashi?

— No, no quiero verme como una acosadora. Solo pasaba por aquí y… pensé que tal vez podía verlo por casualidad de lejos.

— Eso suena muy parecido a acosar, venga vamos.

— ¿A dónde?

— Con Kimimaro, así al menos si te encuentras a Kakashi-sensei tendrás una escusa.

— Gracias Sakura.

Ambas chicas se sonrieron y levantaron de la banca.

El hospital de alguna manera era un lugar algo deprimente para Ino, por eso ella cuando fuese nutrióloga trabajaría en una clínica privada. Pero para Sakura el hospital era un lugar donde milagros podrían ocurrir, y así como había gente que desgraciadamente moría en el intento de conseguir su milagro, había mucha que lo lograba. Era justo lo que quería hacer ahí, crear pequeños milagros para la gente, y por eso buscaba ser médico cirujano.

El cuarto de Kimimaro estaba en la cuarta planta, por lo que tenían que utilizar el elevador.

— ¡Deténganlo! — exclamaron un par de chicos que llevaban una bata de medico. Sakura colocó su mano frente a la puerta y ambas chicas entraron presionando inmediatamente uno de los botones.

— Gracias — dijo uno de ellos.

Ino y Sakura se miraron ¿En verdad esos eran doctores? Eran muy lindos. ¿Los contrataban por su apariencia o la habilidad en verdad contaba?

— Increíble — decía el otro chico — ¡No puedo creer que realizaremos nuestra primera cirugía! ¿Puedes creerlo? Yo no puedo creerlo.

— Es una simple reparación de hernia —replicaba el otro — Nada fuera de lo común.

— Pero Tenzou, es ¡Nuestra primera vez siendo los jefes!

— Hablando de primeras veces ¿Tú y Kurenai ya lo hicieron?

— ¡Tenzou! — gruño el chico moreno entre dientes. Miró de reojo a las chicas quienes estaban sonrojadas.

— ¿Qué? No es algo que estas señoritas no escuchen todo el tiempo ¿Cierto? — indagó mirando a Sakura e Ino — Anden, díganle que no tiene nada de qué avergonzarse.

— Por supuesto que no — Ino lo tomaba como broma, pero Sakura estaba algo avergonzada.

— ¿Vez? — miró a su compañero y de vuelta a ellas — Gracias.

— Como sea, la respuesta es no. Queremos esperar, tomarlo con calma.

— Si, claro. Déjame decirte Ichigo, a como sigas así no pasas del mes.

— ¿A qué te refieres? — El chico estaba claramente ofendido.

— El estrés te come aquí dentro, créeme. Me contaron de una chica que se volvió loca.

— ¡No es cierto! — lucía ciertamente asombrado.

— ¿Ustedes son residentes? — indagó Sakura. Los chicos la miraron al mismo tiempo, el de nombre Tenzou, tenía el cabello pelirrojo e interesantes ojos verdes. Y el otro chico realmente corto cabello negro y ojos color rosado claro.

— Así es — respondió el pelirrojo.

— ¿Les gusta la carrera de medicina? — indagó el otro chico.

— De hecho — rió Ino — ella está estudiando en Amanogawa.

Ambos se miraban sorprendidos.

— Nosotros salimos de ahí — dijo emocionado el de ojos rosados.

— Entonces tal vez puedan ser honestos conmigo, me recomiendan mucho el programa de este hospital pero yo no estoy muy segura. ¿Ustedes que opinan?

— Es el numero uno — respondió Tenzou.

— No encontraran otro mejor, aquí en el país del fuego. Y a decir verdad después de que Tsunade-sama se uniera a nuestro equipo de medicina general somos aun mejores.

— ¿Tsunade-sama? — amabas chicas se miraron sorprendidas.

— Claro, Tsunade Senju ¿La conocen? Se había retirado por un tiempo de la medicina, parece que estaba enseñando en una escuela o algo así. Pero le atrajo el puesto de jefe. — comentaba animado el de ojos rosados.

— ¿En qué año vas? — preguntó el pelirrojo.

— Primero.

— Mucha suerte, y no dejes que te asusten, mucha gente dice cosas que hacen parecer que ser cirujano es casi imposible pero se requiere de dedicación.

— Gracias.

El elevador se detuvo y ambas chicas salieron de ahí.

— Vaya, ahora me gusta más el hospital — rió un poco Ino.

Un pasillo después llegaron a la habitación de Kimimaro, donde se encontraban sus padres con lagrimas en los ojos y el chico firmando unos papeles.

— ¿Qué sucede? — Sakura sintió que el suelo se desvaneció de pronto bajo sus pies. — ¿Todo está bien?

La madre de Kimimaro miró a la chica y negó, entonces se soltó llorando. El padre la consolaba.

— Ahora volvemos, les daremos privacidad. — dijo el hombre saliendo de la habitación.

Sakura miraba a Kimimaro bastante asustada.

— ¿Qué pasa?

— Sakura…

— ¿Qué es eso? — se acercó tomando aquella hoja que Kimimaro había terminado de llenar.

— Yo creo que también regreso en un rato — dijo Ino saliendo de la habitación.

— ¿Qué es esto Kimimaro? — puso el papel con fuerza sobre la mesa — ¿Un acta para no resucitar?

— Sakura es lo mejor, yo…

— ¿Por qué tomas estas decisiones por ti mismo? ¡No estás solo! Además aun hay mucho tiempo.

— Es lo mejor Sakura. Los doctores dicen que en menos de dos semanas necesitare que me conecten al respirador, con suerte un mes. Y yo no quiero, ya lo habíamos hablado.

Ella negaba mientras pequeñas lagrimas salían de sus ojos.

— No, no es lo mejor. ¡Dime! ¿Para quién es mejor esto?

— Aun hay más…

Fuera de la habitación a Ino le palpitaba con fuerza el corazón, ahí, del otro lado del pasillo estaba Kakashi, sentado al lado de la cama de una niña pequeña de cabello plateado. Parecía que pasarían año nuevo juntos como familia, porque también logro ver a la mujer de Kakashi y a las hermanas de la pequeña Umi. Como se parecía esa niña a su padre, con su corto cabello platinado y esos enormes ojos oscuros.

Ino había aceptado la decisión del mayor, pero no estaba contenta con eso, aun que ahora que miraba la pequeña cara de inocencia de esa criatura. Realmente no podía estar sintiéndose mal por si misma de nuevo, no cuando a una niña como esa le sucedía algo como eso.

— Increíble ¿Verdad? — decía una mujer recargada sobre el mostrador, a su lado una compañera suya también miraba la escena. — Esa niña acaba de ser salvada.

— ¿Encontraron un donador? — preguntó la acompañante sorprendida — Eso fue muy rápido.

— Al parecer un chico con Esclerosis lateral de este mismo edificio pidió que le hicieran exámenes para saber si era compatible con ella.

— ¿Enserio? Eso es…

— Lo sé, a pesar de que él aun tendría tiempo para pasar con su familia no quiere estar conectado al ventilador. Así que optara por una donación de órganos por muerte cardiaca, mientras la petición es aprobada tal vez lo conecten al ventilador un tiempo y después, esta niña obtendrá su corazón.

— ¿Eso no podría tardar mucho?

— No más de un mes, y ella aun no esta tan delicada así que seguro todo termina bien.

— Menos mal. Aun que claro, que mal por el chico… Oye Kurenai ¿Y con Ichigo como andas?

— ¿Enserio? Terminamos de hablar de órganos y ahora me preguntas sobre mi ligue de una noche. Pues eso, no creo que pase nada, el chico esta como "Uhh quiero esperar" como si hubiera tiempo para eso. Soy medico por el amor de dios, tiempo es lo que me falta.

Ino dejo de prestar atención, miró con miedo dentro de la habitación de Kimimaro, Sakura miraba contrariada la cama, no parecía querer ver al chico a pesar de que este parecía llamarla. Justo en ese momento alzó el rostro, y ambas se miraron. ¿Enserio iba a pasar lo que creían que iba a pasar?

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Era sábado por la tarde, y como todos los sábados por la tarde Lee se encontraba comiendo en Ichiraku Ramen, consolando su profunda y pasional tristeza con un gran bol de ramen recién hecho. Comer le traía consuelo, y a pesar de que luego comía tanto que se daba asco a sí mismo, cuando salía de ahí se proponía hacer mucho ejercicio para bajar lo que comió, y hacer ejercicio lo animaba. Así que el ramen se había vuelto su solución para superar a Sakura, comía y se sentía bien, corría para bajar la grasa y se sentía mejor. Y cuando menos se dio cuenta, iba ahí todos los sábados que tenía libre, para no pensar, abstrayéndose de sus problemas en un gran y hondo plato de delicioso y caliente ramen.

— ¡Otro! — si, estaba consciente de que cualquiera que lo mirara pensaría que estaba borracho, porque ¿Qué clase de persona lloraba mientras comía? ¿Quién lloraba sobre su comida y luego se la comía? Además de que como siempre hablaba con la boca llena, parecía que su lengua no estaba en optimas condiciones y muchas personas lo miraban como si estuviera loco o borracho.

— Aquí tienes otro Lee — Ayame se sentó a su lado acercándole el traste al chico quien comenzó a comer rápidamente — Yo se que mi rio me matara por decirte esto, porque eres su cliente favorito luego de Naruto pero… ¿No deberías de controlar un poco cuanto comes?

— Comer me da la dicha que vivir me arrebata.

— No seas dramático, ¡Este no eres tú! ¿Qué pasa con el Lee que conozco y todos quieren? Ese chico que es pasional sobre todo lo que hace y animado. ¿Qué sucede contigo Lee?

— Mi vida ya no tiene sentido sin ella.

— ¿Sin quien? ¿Sin Haruno-san? — el cejón solo asintió — Yo tendría que comenzar a cobrarte la hora — murmuró Ayame — Lee, esa chica no vale la pena ella…

— ¡Claro que sí! Sakura-san es la persona más bella e inteligente que existe. ¡Cualquier muchacho querría estar con ella!

Muchos podrían diferir sobre aquello, pero Ayame pensaba que estaba borracho así que lo dejaba ser.

— ¡Lee! — tomó el plato de ramen de la mesa — Es suficiente de sentir lástima por ti mismo ¡Levántate! — como soldadito obediente así lo hizo — ¡Gay-sensei estaría avergonzado de tu actitud!

Eso, fue todo lo que basto para conseguir su atención, y al final, Lee y Ayame pasaron el resto del sábado en la tarde platicando sobre sus cosas, conociéndose como amigos, y comiendo nieve. Ese fue el primer paso, que sin querer o proponérselo, ambos dieron para estar juntos.

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— ¡¿Están listos todos para partir?! — Naruto estaba ciertamente emocionado de ir al instituto, para mostrar a sus compañeros de otros grupos que él y Hinata si habían logrado estar juntos. Tenía tomada la mano de su chica sonriendo emocionado, mientras esta se sonrojaba bastante al saber que esa euforia era gracias a ella.

— Deja de ser tan escandaloso y súbete a tu carro de una vez — dijo Sasuke un poco molesto. — Ahora regreso, olvide mi celular.

— Tenía que ser el Uchiha — murmuró Shikamaru, el aludido lo miró fulminante, y Shikamaru alzó una ceja en respuesta.

Tenten y Temari se miraron mutuamente algo nerviosas.

— ¿Estás segura de que ya sabes lo que vas a hacer? — Murmuró Temari a Tenten.

— Si — asintió Tenten. Suspiró — tengo que hacerlo. Ahora vuelvo, me deje la bolsa en mi cuarto.

Tenten también salió de ahí. Todos salían por la puerta y Shikamaru estaba dispuesto a hacer lo mismo cuando Temari lo detuvo.

— Shikamaru, tengo que decirte algo.

— ¿Qué pasa?

— Tenten me dijo que, hoy hablará con ustedes.

Quedaron en silencio un momento, Shikamaru luego la volteó a ver.

— ¿No sabes… a quien le dirá primero?

— No lo sé, pero es Tenten. Probablemente se lo diga primero al chico que le gusta. Me gustaría saber quién es.

— Supongo que lo sabremos.

El Nara apretó los dientes un momento y asintió. Bien así que todo terminaba esa noche.

— Gracias por avisar. Vamos, hay que irnos.

— Suerte — dijo saliendo de la casa.

El de la coleta iba a salir también, pero entonces notó algo extraño en la silla de la cocina, la bolsa de Tenten. Aquella que hace unos segundos había dicho que había olvidado en su habitación. Era tan claro para él lo que sucedía, pero no quería creerlo, así que como buen amigo caminó hacia las escaleras, y las subió a medias para avisarle a la chica que la bolsa estaba en la cocina. Pero justo ahí se detuvo, al escuchar la voz de Sasuke y Tenten.

— ¿No has salido? — indagó el Uchiha.

— Pues sigo aquí ¿No?

— Vamos, será mejor que nos demos prisa. Antes que el dobe termine yéndose sin nosotros.

— Espera, Sasuke ¿Podemos hablar?

— Claro, ¿Pasa algo?

— Es… quera esperar a que terminara la fiesta pero… quería decirte algo.

— Anda dime.

— Es sobre, tu y… yo. — Sasuke se quedo mudo de pronto. — Y-yo, ya tengo tu respuesta.

Shikamaru se sintió bastante decepcionado en ese momento. Sabía lo que diría, era Tenten, estaba claro que iría a decirle primero al chico que había escogido. Ese era su estilo. Pero él no quería escuchar aquello, no podía, no se sentía listo. Así que con cuidado de no hacer ruido bajó las escaleras, y salió de ahí. No importaba que no le dijera de la bolsa, porque probablemente supo que estaba ahí todo el tiempo.

— Tenten, está bien. Si necesitas más tiempo yo no tengo…

— No es eso Sasuke, yo ya he decidido. Sabes, fue muy difícil para mí saber si quería decirle a alguien que si, o los rechazaría a ambos. — ella no se esperaba que se fuese a poner tan nerviosa al hacer eso, pero ahí estaba, jugando con sus manos y deseando que terminara — Y cuando me di cuenta de que me gustaban… bueno, no era algo que me esperaría de mí, digo, pero supongo que tiene mucho sentido. He pasado mucho tiempo con ustedes y me gustan como personas, solo que no sabía cuánto me gustaban como más que eso. Y luego tu me besaste y…

— ¿Mi beso te confundió? ¿No te gustó?

— Tu beso — sonrió como tonta y luego rió nerviosa — fue probablemente, el mejor beso que voy a recibir en mi vida — murmuró la chica.

— Pero no te quieres quedar con solo eso— afirmó sintiéndose de pronto decepcionado, así que no lo había escogido a él — ¿Cierto?

— Lo siento. — bajó la mirada, no quería ver el rostro del chico.

— ¿Entonces es Shikamaru?

— No lo sé, tal vez. Solo sé que no puedes ser tú…

— Yo te dije que respetaría tu decisión. Y no me vayas a entender mal, lo hago pero… ¿Puedo preguntar por qué? ¿Por qué no yo?

— Yo, no puedo, lo siento.

Iba a irse, estaba dispuesta a huir pero Sasuke no era del tipo de chicos que te dejaba huir tan fácilmente. Así que la detuvo, la tomó de la muñeca y la hizo girarse de nuevo.

— Vamos Ten, tiene que haber algo muy malo sobre mí, o muy bueno sobre Shikamaru para que rechaces esto. — Se apunto a sí mismo, sonriendo.

— Eres el rey de la arrogancia — rió la chica, soltando el agarre pero sin huir otra vez.

— Pero eso viene con el paquete.

— Lo sé. No es eso.

— ¿Entonces?

— Es Sakura… — respondió al fin, dejando salir el aire que retenía de golpe — honestamente, es ella.

— ¿Sakura? Pero Sakura y yo ya no somos nada, lo has visto la otra noche, ella está con Kimimaro y yo… yo te quiero a ti — susurró acercándose a ella, pero muy a pesar de que aquel susurró era bastante seductor y quería fielmente creer aquello, desvió la mirada al suelo y se alejó un paso.

— ¿Eso fue lo que tu viste esa noche? ¿Que ambos quieren a alguien más y… y ya todo quedo atrás?

— Pues, si…

— ¿Sabes que fue lo que vi yo? — Sasuke se mantuvo expectante, Tenten lo miró a los ojos — Dos chicos que tienen un pasado largo, increíble y doloroso juntos. Un chico que fue ayudado por esa chica, quien fue su apoyo, durante tanto tiempo que incluso ahora que han terminado, no puede olvidarse de ella.

— Pero ¿Cómo llegaste a esa…?

— ¿Conclusión? Tú me diste esa impresión — sonrió con un deje de tristeza — cuando me presentaste como tu novia yo… no me di cuenta en ese momento, hoy en la tarde mirando las fotos de esa noche lo noté. Pero no querías parecer menos, no querías que ella te mirara solo porque tal vez notaría lo miserable que eres aún. Ella terminó contigo Sasuke, no fue al revés. Tú estabas dispuesto a superar cualquier cosa y fue ella quien no lo quiso… ella siguió adelante pero, tu no… y no creo que eso suceda pronto. Pero a mí, a mi si me gusta Shikamaru, no sé si me gusta más que tu pero… yo se que él es la persona indicada para mí en este momento. Y quiero intentarlo. Además… seguro también es muy pronto para Sakura, y no quisiera hacerle eso, no quisiera que creyera que la traicione saliendo con su ex.

Sasuke se mantuvo en silencio, tal vez era cierto. Probablemente aun no podía olvidar a Sakura, creía en verdad que lo había hecho, después de tantos meses sin verla ni saber de ella pensó que ese sentimiento se había esfumado pero cuando la miró ahí, de pie frente a él con alguien más. No podía dejar que viera su lado débil, no podía dejar que lo mirara derrumbarse. Todo ese tiempo pensó que había sido él quien evito que Tenten colapsara ese momento por los nervios que se llevo, pero fue ella quien lo estaba sosteniendo a él. La estaba usando para escapar de esas emociones, para superar a Sakura. La estaba utilizando de alguna manera. Y no importaba que tan bueno ni que tan bien se hubieran sentido los besos que se dieron, ni que tan seguro se sentía a su lado… por ese cariño que sentía hacia ella, no podía usarla de ninguna forma, por más pequeña e insignificante que esta pudiese ser.

— Entiendes ¿Verdad? — Tenten se sentía a punto de llorar.

Temari había dicho que "la decisión estaba entre el chico que le gustaba y su alma gemela" su amiga pensaba en Sasuke como lo primero y Shikamaru como lo segundo. Pero el ver a Sasuke ahí, llorando de pronto, expuesto ante ella por sus palabras, la hizo comprender que ese chico que estaba ahí era su verdadera alma gemela. Eran iguales en un nivel superior al de ella y Shikamaru, mas qué físicamente, se entendían, coincidían y su convivencia era tan espontanea y sencilla ¿Quién se hubiera imaginado?, pero no estaban listos para ese compromiso. Tenían los sentimientos adecuados, pero desgraciadamente no eran los tiempos correctos.

— Lo siento — murmuró acercándose y dándole un gran abrazo, que fue correspondido por un segundo y luego se separaron. No podían demorarse más, sus celulares estaban sonando.

— Yo lo siento. En verdad pensé que yo la había…

— Lo sé, lose. No te culpo de nada, porque te estaría culpando de ser humano. Y eso está bien ¿Si? Todo está bien.

— Solo, quiero que sepas que, a pesar de todo. En verdad me importas.

— Yo sé.

— Y… eso no va a cambiar, no sé porque pero presiento que jamás me podré olvidar de ese beso — Tenten sonrió con cariño ante aquello y le dio un beso en la mejilla a Sasuke.

— Creo que tendrías que contestar tu celular. — El chico asintió y contesto el aparato.

— ¿Bueno? Dobe, ¿Ya se fueron? Si vale, está bien. Tenten y yo iremos en mi carro, está bien, no me enojo. Me da igual de quien fue la idea, no te preocupes. Nos entretuvimos buscando mis lentes de contacto. Si, uso lentes de contacto, pensé que a estas alturas ya lo sabías. Bueno, como sea, nos vemos allá. Bye.

— Supongo que nos toca irnos juntos. Si es muy incomodo para ti puedo quedarme yo…

— Nada de eso, no es incomodo. Tienes razón. Me gustaría que no tuvieras razón pero la tienes y… supongo que podemos ser amigos ¿No?

— Siempre.


Yo se ue habra quienes no esten muy contentos, de hecho, seran muchos mas de los que estaran contentos ya que en la encuesta que hice el sasuten gano por varios votos.

Hay un motivo para mi decicion, y primero es por lo que tenten ya ha explicado, no siento que despues de todo lo que sakura ayudo a sasuke y que ademas ella terminara con él la hubiera podido olvidar tan facil... no se, lo mismo si pero el sasuke que yo cree no podria. Así que si los ponnia juntos ahora posiblemente la relacion hubiera terminado mal..

Bueno, igual quiero anunciar algo, gracias a alguien con quien hable hace poco (valen ;D) me decidi a hacer lo que yo quiero! muajaja, y esto es escribir una pequeña continuacion a esta historia. ya les dire en el ultimo capitulo (que es el 55) de que se tratara. era todo, pero necesitaba anunciarlo para tomarmelo encerio que si no no lo hago, que soy floja u.u si, me doy verguenzza xD ok no...

espero que les haya gustado el capitulo hasta el proximo domingo