Final alternativo

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parte IV

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"Vinter"

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— ¡¿Una semana?! —exclamó Heather atontada.

El feliz de Spinel asintió y la aferró más a su cintura.

—Sí, prácticamente los chicos junto con Astrid hemos estado trabajando toda la semana para preparar esto y la boda.

Heather se volvió hacia el grupo de hombres, cómplices de su futuro esposo, al igual que a Astrid, que afirmaron lo dicho por el jorden.

—Sólo nos falta algunas cosas para terminar, además…

— ¿Además?

—Falta tu vestido de novia. Por eso creí que lo más favorables es que te tomaras esta semana para buscar un atuendo apropiado, Astrid se ofreció a ayudarte.

La vinter nuevamente vio a su amiga que, asintiendo, se ofreció ahora ayudarla a ella.

Eso hizo a Heather sonreír aun más, ya que todo se le hacía de fantasía. En un inicio pensó que una semana era algo precipitado, pero después de ver a Astrid y también ver disimuladamente a Hiccup recordó que ellos se casaron en menos de dos días, así que una semana era más que suficiente, ya no quería perder el tiempo para estar por todas las de las leyes celestiales junto a quien amaba.

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— ¿Así que por eso Spinel había pedido una semana? —se acercó Hiccup junto con Nero y compañeros a donde estaban los demás cómplices.

—Así es. —Respondió Astrid sintiendo un poco más de confianza con él. —El muy idiota no se decidía, lo bueno es que ya todo se resolvió.

—¡Sí! —saltó Gema emocionada. —No puedo creer que mi hermanito se vaya a casar, y quiere hacerlo de la forma de los cinco reinos, será increíble presenciarlo por segunda vez.

—Será mi primera vez. —comentó Nero sintiendo el mismo entusiasmo.

Aunque de repente vio de reojo a Hiccup, el cual lucía espantado y se cuestionó mentalmente si había hecho algo malo. Entonces lo entendió. Tanto Nero como Gema vieron que el motivo del espanto del brann, era Astrid, ya que esta, aun estaba dentro de su círculo de conversación y ahora los veía con una gran interrogante y el ceño fruncido.

— ¿Boda de los cinco reinos?, ¿Qué es eso?

Todos se tensaron; sin embargo, por detrás de ella vieron que alguien se acercaba presurosamente.

— ¡Es una boda donde se combina por lo menos una tradición de cada reino! —exclamó Stormfly, salvando la situación del momento.

—Sí, son muy especiales yo también quiero ver eso otra vez. —agregó Toothless para ayudar un poco.

— ¡Oh! Entonces… ¿ya se han celebrado bodas así?, ¿Aquí en Bertrol? —siguió curioseando Astrid.

—Ahm… pues, pues… sólo una vez. —Titubeó Stormfly, mientras que los demás temían por lo que fuera a responder. — ¡Sí, aquí! Los chicos locales que te dije…

— ¡Ah, sí! Bueno, entonces creo que será genial entonces presenciar algo así, ya quiero ver cómo será.

A Hiccup le retumbó el corazón al escucharla decir aquello, pues, aunque Astrid estuviera feliz con la idea, él se quebraba por dentro, ya que su boda había sido de lo más especial y ella no lo recordaba.

—Astrid, creo que debemos ir con Heather para organizarnos. —Interrumpió Gema al notar la incomodidad del brann. —Además que también tenemos preparado algo para ti, para ver si recuerdas algo. —Agregó para darle esperanza a su amigo.

—De acuerdo. —aceptó esta despreocupada y la acompañó junto con Stormfly.

Cuando se marcharon, Hiccup miró todo el andar de su esposa hacia donde estaban las chicas, y una parte de él se sentía feliz por ella, pero por su parte se sentía deprimido, nuevamente tenía los sentimientos divididos.

—Hiccup, podemos cambiar si quieres. —Ofreció Nero, ya que él había ganado en el lanzamiento de la runa.

— No. —negó resoplando. —Aun necesito tiempo, aun no sé cómo abordarlo; confío que a ti te irá bien cuando le cuentes la verdad, ya te perdonó una vez y creo lo volverá a hacer.

Nero asintió, aun no estaba muy convencido de contar su verdad, sin embargo, estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para que Astrid lo perdonara otra vez, y también para que recordara a su amigo.

— ¡Caballeros! —Interrumpió Spinel llegando junto con Kaiser a donde estaban. — ¡Toothless, hipocampo!

—Me llamo Nightmare. —Corrigió la quejumbrosa criatura.

—Lo sé. —rio el jorden, y luego se volvió a sus amigos. —Los quité de mi lista de ayudantes ya que nuestra querida Astrid iba a estar con nosotros, pero ahora que ella se irá con las chicas pueden sentirse con la libertad de ayudarme con lo que me falta.

—Vaya, muchas gracias. —respondió Hiccup sarcásticamente.

—Que ofrecimiento. —contestó Nero de la misma manera.

Sin embargo, debido a que su amigo jorden estaba demasiado feliz no les quedó de otra más que ayudarlo con la mejor de las intenciones.

—Muchas gracias, amigos. Y Hiccup…

—¿Qué?

—Tengo que hablar contigo sobre algo, es sobre Astrid… ¿te importaría si hablamos después de la cena?

—Ah… eh… por supuesto. —aceptó este intrigado, y ansioso porque la noche llegara.

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Horas más tarde, cuando las luces de casi todo Bertrol se apagaron. Spinel se encontró con Hiccup de acuerdo con lo acordado, ambos iban con sus compañeros y caminaron como aquella noche en Noytrol, el día previo a la boda del brann.

El motivo de la caminata era porque Spinel quería darle sus "informes" a Hiccup, sobre lo que había pasado con Astrid durante toda la semana que estuvieron preparando lo de la propuesta y la boda.

— Por favor, dime que tuviste algún resultado. —pidió Hiccup esperanzado.

—Lamento decírtelo amigo, pero no fue así. —respondió el jorden cabizbajo. —Lo siento, pero es que Astrid es muy difícil y parece como si no quisiera recordar.

Hiccup tragó saliva preocupado.

— ¿Por qué lo dices?

—Es que a veces hacía comentarios indirectos como: "No creo que me puedan dar más información de lo que ya sé". —contó tratando de imitar el tono de voz de su amiga. —Pero había ocasiones que parece todo lo contrario ya que quiere curiosear en el pasado.

—Ya veo. —Suspiró el brann decepcionado.

—Y hay algo extraño. —susurró el jorden con una mano en su barbilla.

— ¿Qué?

—Algo tiene con tu nombre, al parecer le cuesta mucho trabajo pronunciarlo.

—¡Oh!... eso debe ser porque ellos no se llamaban por su nombre cuando se conocieron, se llamaban por sus títulos o por insultos. —Contó Toothless.

¿Sería por eso? Lo meditó Hiccup mentalmente, sintiendo una leve esperanza dentro de él, misma que le decía que la Astrid que estaba enamorada de él, seguía ahí, muy oculta y dormida en el fondo de su mente y corazón.

—No lo sé, no quiero que te ilusiones. —advirtió Spinel preocupado. —Sólo te estoy contando lo que yo noté.

—Gracias y descuida, estaré bien.

El grupo se silenció, Spinel, Kaiser y Toothless sólo observaron como Hiccup parecía reprimir sus sentimientos; mientras que este, estaba ensimismado, con miles de cosas cruzando por su mente que analizaba de todas las formas la información y trataba de buscarle una respuesta a todos sus problemas.

¿Cómo hacer despertar a Astrid? Se empezó a preguntar, y pensó que, tal vez con hablar no era suficiente, tal vez tenía que hacerla recordar por medio de experiencias, ya que como le había dicho Camicazi, la guerra los había unido, sí, tal vez era así, pero también había algo más que eso. Astrid y él se habían complementado porque se comprendían entre ambos, se habían ayudado, habían experimentado cosas que los demás no, entonces, en ese momento una idea cruzó por su mente, y sonrió.

—Hiccup… ¿Te encuentras bien? —Preguntó Toothless preocupado con tanto silencio.

—Sí, no te preocupes —Respondió este sonriente —Creo que ya sé qué haré cuando me toque hablar con ella.

—Y… se puede saber ¿qué? —preguntó Spinel picaronamente.

El brann enrojeció como una llama en la oscuridad.

—No me refiero a "eso". —exclamó. —Quiero decir… trataré de hacerla recordar mediante algunas cosas que experimentamos y que fue especial para nosotros.

— ¿Cómo qué? —Preguntó Kaiser ladeando su cabeza.

— ¡Nuestro primer vuelo juntos!

— ¿El vuelo? ¡Sí! ¡Esa es una magnífica idea! —Apoyó Toothless dando brincos. — ¿Yo te ayudaré?… dime que sí…

— ¡Por supuesto amigo, eres parte importante de ese recuerdo!

—¡Wow! Pues no se diga más. —Animó Spinel sin entender mucho de lo que hablaban —Más vale que te prepares ya que seguirás después de Nero y con él de por medio, cualquier cosa puede suceder.

—Sí, lo sé. Gracias de nuevo.

—No me agradezcas. —sonrió jorden. —Por cierto, Hiccup, quisiera que me ayudarás con algo más…

El aludido frunció el entrecejo, en especial por que su burlón amigo cambió precipitadamente de expresión, su nivel de ánimo disminuyó, así como su sonrisa, todo mientras se ponía más y más colorado.

—¿En qué te puedo ayudar? —preguntó nervioso.

—Quisiera…quiero…quiero que me aconsejes sobre… ya sabes qué. —pidió tímidamente.

— ¿Eh?

En ese momento Hiccup enmudeció y se coloró también, no esperaba que su amigo lo solicitara para tener con él "la charla", pero a sabiendas de que el padre del jorden nunca lo había querido y que tampoco estaba con él, era obvio que el jorden se refugiara con alguien más, aunque nunca esperó que lo considerara para aquello, se sentía conmovido, pero a la vez nervioso.

—¿Seguro quieres que yo te diga? ¡Digo! puedes hablar con papá o Spitelout, aunque estaría bien que también hablaras con alguien que sea jorden.

Spinel rio.

—No, la verdad no tengo el valor de pedírselo a tu viejo o al de Snotlout… ¿y otro jorden? Sólo conozco a Fishlegs, pero creo que él está peor que yo, sin ofender. Sé obviamente lo que tengo que hacer, la cuestión es que no sé cómo… es lo que quiero que tu me digas, no sé si me explico.

Hiccup se acaloró, tanto, que pronto comenzó a oler a quemado el pasto que pisaba. Mientras que Kaiser y Toothless, sólo se reían de sus compañeros, les resultaba divertido lo mucho que se complicaban las cosas.

—Está bien… te diré…—tragó saliva el brann.

Spinel también tragó saliva y puso atención como un alumno a un maestro.

—Bueno, lo primero que debes de saber es…

OOOOOOooooOOOOOO

Otro día nuevo en Bertrol. Con la bendición de los dioses, Hiccup había podido explicarle a su amigo todas las dudas que lo inquietaban, sin darle detalles de su intimidad con su esposa. Con consejos como: "trátala bien", "Sé cuidadoso cuando hagas esto o aquello", "Sé gentil siempre", y ese tipo de comentarios, el jorden se dio por bien servido.

Siendo una hora muy temprana de la mañana, el brann se levantó con renovadas energías y fue a buscar a su inseparable hermano para hacer el habitual vuelo matutino; sin embargo, al salir del palacio notó algo en particular; todas las chicas ya estaban levantadas y cada una de ellas estaba con su respectivo compañero de enlace, a excepción de Camicazi, que parecía que reemplazaría a Tuffnut, ya que estaba montada en la cabeza del dragón que le correspondía.

—Hola, buen día… ¿A dónde van tan temprano? —preguntó acercándose a ellas.

—¡Hola Hiccup, buen día! —saludó la reina seid. —Vamos a ir a la Ciudad de las nubes, ya que Heather quiere ir para darle las nuevas a sus padres, y de paso también para buscar un vestido de novia que sea tradicional de los vinters.

—Los vestidos de Noytrol son muy bonitos, pero también incomodos, quiero algo más… vinter. —comentó la futura novia.

— Oh… ya veo. ¿Y… Astrid? ¿Ella no irá? —curioseó ya que era la única que no estaba presente.

—Sí. Ella también vendrá, Stormfly fue por ella. —respondió Camicazi. — Al parecer no recuerda cómo era volar, por eso todas nosotras nos pusimos de acuerdo para recordarle aquella experiencia.

—¿Qué? —masculló Hiccup, ya que sin querer sus amigas habían tenido la misma idea que él.

—Sí, estuvo muy necia en un inicio, pero después de contarle que ya había volado en numerosas ocasiones terminó aceptando, aunque creo que aun teme por aquella promesa que le hizo a Danger. —Contó Heather.

Hiccup quedó boquiabierto, aun no podía creer que a las chicas se les hubiera ocurrido la misma idea que a él, ¿ahora qué haría? Se preguntó.

Por un momento pensó en acompañarlas como una especie de chaperón, pero siendo ellas una especie de cortejo nupcial, él se vería muy mal entre ellas, y tampoco podía intervenir en los deseos de su esposa por acompañarlas. Se rindió. Su plan se había estropeado por completo, un momento que antes había sido sólo de ellos, ahora sería el momento de alguien más.

— ¿Qué pasa Hiccup? —Preguntó Camicazi al notarlo triste.

—¿Hicimos algo que no debimos? —indagó Heather preocupada.

—No, ¡nada! Todo está perfecto. —fingió un ánimo que no sentía. —Espero que se diviertan y que puedan hacer que Astrid recuerde algo.

El único que sabía lo que pasaba era Toothless, quien, en su forma de dragón, se juntó a él para darle su apoyo, ya que sabía lo significativo que había sido ese primero vuelo para su hermano y para la mismísima Astrid.

— ¡Lamento llegar tarde! —se escuchó de repente a lo lejos.

Los que esperaban, vieron que Astrid y Stormfly se acercaban presurosamente a donde estaban. Hiccup tuvo que cambiar su cara de deprimido a una más feliz, ya que no quería darle mala impresión a su lady, mientras que Toothless, en cuanto la vio cerca aprovechó para saludarla, para demostrarle a Hiccup que, con o sin memoria, debía atreverse a hablarle.

Como un tierno dragón con enormes ojos y pupilas dilatadas, se puso al frente de Astrid y demandó caricias, algo que hizo reír a Stormfly ya que en su idioma le explicó entre gruñidos lo que pretendía.

Astrid al verlo, dudó un poco por un momento, pero motivada por la dragona, levantó su mano para acariciarlo, se le hacía extraño, ya que lo conocía como humano y le resultaba indiferente, pero en su forma normal se le hacía tan tierno que era irresistible no tocarlo. Entre caricias, Toothless terminó olvidando su objetivo y se dejó llevar por los mimos, que mejoraron, cuando Stormfly también se unió a las caricias.

El brann veía con los ojos entrecerrados, como su extasiado dragón era mimado por la nadder y su esposa, eso lo puso celoso y caminó hacia ellos para separarlos y hacer de una buena vez el vuelo matutino.

— ¡Ya Toothless!, Deja a las señoritas irse. —gruñó entre dientes.

Toothless, con toda su lengua expuesta, lo invitó con su cabeza a no quejarse y mejor participar en los mimos, algo que irritó más al brann, ya que él prefería recibir los mimos de su esposa, y de preferencia en privado.

—Creo que te hablan Toothless. —Se burló Astrid tomando al dragón por la cabeza para acariciar su nariz, un punto de debilidad del furia nocturna.

—Sí, sí. —espetó Hiccup molesto. — ¿Sabías que te llamó bruja recién se convirtió en humano?

En ese momento, la neutral cesó lo mimos e incriminó con su mirada al dragón, quien molesto con la indiscreción de su hermano, le dio un coletazo para tumbarlo y vengarse.

— ¿Quieren contarme? —Preguntó Astrid interesada por saber esa historia.

De un momento a otro el ambiente se empezó a tensar, las chicas presentes estaban que se mordían la uñas, estaban expectantes de lo que fuera a decir Hiccup, que seguía en el piso sobándose la cabeza y Toothless haciéndose el desentendido.

—Ya te contaré Astrid. —Se levantó Hiccup adolorido. —Yo hablaré contigo después de Nero.

— ¿Nero? —repitió sin saber porque tenía que hablar con alguien que ya conocía.

—Sí, y cuando llegue mi turno responderé todas tus preguntas.

Para evitar que viera su sonrojo, ordenó a Toothless acercarse, el dragón dando por terminado su intento de acercamiento, obedeció y se dejó montar para después alzar el vuelo en dirección contraria a donde las chicas irían.

—Ese brann es muy extraño. —dijo Astrid en voz alta.

—Sí, lo es ¿Por qué será? ¿Acaso será porque…? —insinuó la gemela dando una risita maliciosa

Mientras que todas las chicas rogaban y decían que no con la cabeza para evitar que abriera de más la boca.

— ¡Es Hiccup! —Exclamó la vinter bromeando, haciendo que a las demás casi sufrieran un paro cardiaco.

—Bien Astrid, es tu primer vuelo desde que despertaste… ¿Estás lista? —Preguntó la nerviosa Stormfly para cambiar el tema de conversación.

La neutral respiró hondo, observando que todas las chicas que ya montaban a su respectivo compañero. Entonces asintió y se preparándose mentalmente para algo que no recordaba que ya había hecho.

La nadder al verla lista, comenzó a transformarme, una vez con su forma original, la invitó a subir a su lomo. Astrid, lo hizo con inseguridad, y volvió a respirar hondo cuando Heather dio la orden de emprender el vuelo.

Al momento de despegar, Astrid sintió que las entrañas se le revolvían conforme iban ascendiendo. Stormfly era muy rápida y a pesar de creer que era su primera vez volando la sensación del viento sobre su cara, la adrenalina, todo lo sintió extrañamente familiar cómo si su cuerpo supiera que ya lo había experimentado, y también comprendió, por qué la insistencia de Danger, así como el de las chicas porque lo experimentara.

— ¡¿Verdad qué es increíble?! —Preguntó Heather poniéndose a su lado junto con Windshear.

— ¡Sí! —Gritó Astrid emocionada. —¡Y las nubes no son algodones! ¡Danger me mintió! —refunfuñó molesta, pero a la vez feliz, al estar "tocando" las nubes.

—Eso parece. —Rio la vinter ante su inocencia e ingenuidad. —Y mira lo que puedo hacer…

En ese momento, la de cabello negro se lanzó de Windshear y comenzó a volar por su propia cuenta, algo que le había costado dominar después de haber despertado. Después, Ruffnut también la imitó y se lanzó de la cabeza de su dragón dejando a Camicazi al mando del cremallerus.

— ¡Vinters! —Se burló Gema de sus amigas.

Al ver a esas chicas volar, provocó en Astrid una sensación extraña. De repente, le dio la tentación de querer saber qué se sentía, y sin siquiera pensarlo, sus manos se zafaron del manubrio de la silla de montar de Stormfly, y se dejó caer de lado hacia el vacío.

— ¡Astrid! —Gritaron todas las chicas espantadas al verla caer.

Pero la neutral estaba sumida en sus pensamientos, la caída libre la envolvió en una extraña adrenalina; y consideró que tal vez si estaba tan loca como los gemelos, y también que lo había experimentado con ellos.

¿O lo había experimentado con alguien más? Pensó con sus ojos cerrados, el vértigo de repente se mezcló con la tristeza y el miedo, aunque no por mucho porque luego se volvió feliz. ¿Por qué? No lo entendía, solo sentía que no estaba cayendo sola, que había alguien más con ella.

Aunque luego se sintió algo extraño, abrió los ojos y vio que ya no estaba cayendo, estaba flotando. Heather y Ruffnut con su poder la estaban manteniendo a flote, y la hicieron volver al lomo de Stormfly.

— ¡Astrid! ¡¿Acaso estás loca!? ¿Quieres morir? —Regañó Camicazi espantada.

—No… sólo quería saber que se sentía. —respondió esta apenada.

— ¿Y te gustó al menos? —Preguntó la gruñona Ruffnut montando a su respectiva cabeza de dragón.

—Sí.

Las chicas resoplaron cansadas.

—Está bien. Nada grave pasó. —tranquilizó Heather a todas. —Pero recuerda Astrid, los neutrales o portadores del vacío, como quieras decirle… "caen" de forma libre a menos que tengas un ridículo traje como el de Hiccup que te permita disque volar.

— ¿Un traje como el brann? —repitió esta confundida.

Sin embargo, algo en esa oración alertó a las chicas, algo que Spinel les advirtió que pasaba.

—Sí, es un traje raro que fabricó con pedazos de escamas de dragón, piel de yak y otras cosas raras… creo que a alguien más le corresponde contártelo. —explicó Heather evadiéndose así de más preguntas.

Sin embargo, todas las preguntas no contestadas o contestadas a medias no pasaban por desapercibidas por Astrid, quien suponía que algo le ocultaban, pero no quería atosigarlas, ya que aún no sentía la suficiente confianza con ellas como para interrogarlas a su agresivo estilo.

—Una última pregunta. ¿Con ustedes volé por primera vez? —preguntó con seriedad.

Otra pregunta incomoda.

No, fue con Hiccup. —Respondió Stormfly nerviosa. —Creo que a alguien más…

—Le corresponde contármelo, ya lo sé. —Completó Astrid tratando de no hacer notar su notorio fastidio.

De repente se empezó a sentir excluida del grupo, y ya no le encontró algún fin de toda la organización que se habían armado sus disque conocidos para hacerla recordar.

La molestia fue notada por las chicas, y no supieron cómo abordarla, así que a Heather no le quedó de otra más que cambiar por completo el tema a uno referente al de la boda.

—Y dime Astrid… ¿Irás con alguien a la boda? —Trató de sonar animada.

Astrid resopló sonrojada.

—No, se lo iba a pedir a Nero… pero mejor no.

Gema se alteró al escucharla, y no pudo evitar sentir celos, algo que era muy normal, después de todo llevaba saliendo con Nero un par de meses, y con Astrid desmemoriada, sentía algo de competencia, algo que la hizo sentir estúpida e inmadura; sin embargo, le tenía confianza a Nero y no creía que Astrid quisiera algo con él, solo era que ellos eran buenos amigos.

— ¿Por qué no? —Preguntó Ruffnut. —Hay muchos que valen la pena…por ejemplo Hiccup.

"Ruffnut… siempre tan directa" pensó Heather queriéndose dar de topes contra una pared.

Pero Astrid sólo rio ante su sugerencia.

— ¡Claro que no! No lo creo posible…a nadie le gustan mis atributos. —siguió riendo para confusión de la nadder que recordó algo en particular.

"Hiccup dice que por ser neutral a nadie le gustan mis atributos"

Eso fue lo que le dijo cuando fueron atrapadas en Ciudad Topacio.

Disculpa Astrid… ¿Dónde escuchaste eso?

Astrid se sobresaltó por la pregunta; sin embargo, ni ella sabía porque había dicho eso.

¿Dónde lo había escuchado?, ¿Por qué dijo eso? Comenzó a cuestionarse, al mismo tiempo que el corazón le empezó a latir con rapidez, trayendo consigo una inexplicable ansiedad.

—No lo sé. No sé porque lo dije…

Tal vez el corazón recuerda lo que la mente no puede.

— ¿Por qué mi corazón recordaría algo así? —contradijo Astrid con el ceño fruncido. —Si es muy molesto y también ofensivo.

La nadder prefirió ya no indagar, porque en sí era un comentario ofensivo el que le había hecho el brann; sin embargo, creyó que también esas palabras guardaban algo especial, algo que Astrid indirectamente atesoraba en lo más profundo de su ser.

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Después de unas largas horas de vuelo, las chicas y sus compañeros llegaron a la Ciudad de las nubes.

En la ciudad, se reencontraron con los padres de Heather, quienes habían vuelto a su hogar después de que su hija se había despertado y recuperado. En un inicio habían planeado regresar junto con ella, pero Heather ya tenía a su propia familia en Bertrol y respetaron su decisión cuando esta decidió quedarse en aquel lugar.

Pasaron toda la semana en la ciudad, disfrutando cada uno de sus lugares como todas unas turistas, al mismo tiempo que ayudaban a la futura novia. Al final de la semana, Heather pudo conseguir un vestido de novia tradicional de los vinter, el cual era con un estilo muy acogedor y nada apretado, algo que Ruffnut calificó como "Hippie", era de color blanco para apegarse a la tradición de Noytrol y tenía una falda larga de encaje, al igual que las mangas que tenía encajes de flores, que se complementaba con el famoso velo vinter que se vería bien junto con la tradicional corona de flores de los jorden.

Una vez que acabaron con todos los mandados y disfrutar de sus últimos momentos de soltería, Heather y las demás regresaron a Bertrol, juntos con los padres de esta.

OOOOOooooOOOOOOO

Después de dos largas semanas de trabajo; Bertrol estaba más que preparado para una boda a lo grande.

En el altar de una pequeña capilla, esperaba el impaciente Spinel, el cual vestía un saco oscuro al mero estilo de Noytrol, que combinaba con una camisa blanca que estaba ajustada a un corbatín color verde. Se había cortado el cabello, su larga coleta se había reducido una pequeña que apenas se mantenía quieta con una pequeña liguita.

Fishlegs y Gema lo acompañaban en representación de su familia, pero también el rey junto con Gothi darían la ceremonia, el primero como favor a su amigo y la seid para darle más seriedad al rito.

Mientras tanto, los demás esperaban la llegada de la novia, Hiccup estaba sentado junto con Toothless y sus padres del lado de los amigos del jorden y cada vez que podía veía a Astrid que estaba de lado contrario con sus padres; no podía dejar de verla, en especial porque esta estaba arreglada con un vestido típico de Noytrol, algo que obviamente la incomodaba, podía notarlo a lo lejos; sabía que a ella no le gustaba vestir así, pero de igual manera eso no le quitaba lo hermosa que veía con ese vestido color azul oscuro que resaltaba bellamente todos sus atributos.

—Cuidado, deja espacio para la cena. —le susurró Stoick entre risitas.

—¿Cómo? —balbuceó este sonrojado y poniendo su vista de nuevo en el altar.

—Sí Hiccup, te la comes con la mirada. —bromeó la risueña Valka.

—Ay no puedo creerlo.

—Y yo no puedo creer que aún no te dignes a hablar con ella, así que más vale que la invites a bailar más al rato.

—Pero… papá… es que…

—¡Es que nada! —regañó el brann mayor. —Si tú no lo haces, lo haré yo.

Hiccup tragó saliva, mas ya no le dio tiempo de seguir discutiendo, pues el ruido de las puertas abriéndose llamó la atención de todo el público presente.

La novia había entrado, y junto con ella a su lado izquierdo estaba su padre biológico, y de lado derecho su padre adoptivo Tuffnut. Ambos hombres habían peleado por tan honorable puesto, y como Heather no quería herir los sentimientos de ninguno de ellos, aceptó ser escoltada por ambos. Aunque luego Kaiser también quiso participar, alegando que a Toothless le habían dado tal honor en la boda de Hiccup y Astrid, así que también se acopló y felizmente iba cuidando los pasos de su novia, como un galante perro guardián, que hasta corbatín llevaba.

Mientras tanto, la pareja de enamorados no podía dejarse de ver a los ojos, ambos estaban realmente emocionados y con sus corazones palpitándoles a mil por hora. Cuando la novia llegó al altar junto a su futuro esposo, el lloroso Tuffnut le cedió la mano de su hija adoptiva a su amigo, mientras que su padre se la entregó después de darle un beso a su hija en la frente.

Los novios entonces se tomaron de la mano, y volvieron su mirada hacia los que auspiciarían la ceremonia.

Después de unas breves lecturas, un sermón y los votos de amor, vinter y jorden se unieron para siempre, siendo enlazados de 6 formas distintas, pues Windshear y Kaiser también unieron sus frentes como en la anterior boda.

Las criaturas lo hicieron, sin importarles que aquello podían conllevar a una división de enlaces. Aunque después, los dragones les explicaron que los ojos de sus amigos y ellos no presentaron signos de un enlace doble. Lo que los hizo pensar que tal vez era porque Astrid era el quinto elemento o simplemente porque los dioses o el destino quisieron que el enlace del brann y la neutral fuera diferente.

Luego, llegó el momento de la recepción, ahora los vinter, jorden y vann sabrían lo que significaba divertirse al estilo neutral/brann pues estos unidos hicieron un fiestón a lo grande con mucha comida, bebida y música.

Todos parecían estar felices, brindaban, bailaban y comían; sin embargo, dentro de toda aquella felicidad, había dos personas solitarias que no tenían el mismo ánimo.

Para Hiccup, el haber asistido a la boda de sus amigos lo tenía nostálgico, ya que a través de ellos rememoró la propia y también lo que siguió después de eso. Ese había sido el día más feliz de su vida, a pesar de la guerra, y ¿ahora? Ahora estaba solo, con su bebida en mano viendo como todos se divertían y se la pasaban bien, y su esposa… lejos de él.

Por otro lado, en una mesa separada a la del brann, estaba Astrid.

Esta estaba feliz por haber presenciado tan bella boda, pero ahora que se encontraba en la fiesta se sentía fuera de lugar. Estaba sola.

Desde minutos atrás, Stormfly se había desaparecido con Toothless.

Nero y Gema bailaban felices por una parte de la pista, algo que realmente extrañaba a Astrid, ya que no concebía aún que su amigo tuviera una novia.

Gustav y Snotlout, peleaban por la atención de Ruffnut, y esta a pesar de que era novia del brann, los ignoraba para hacerlos refunfuñar.

Fishlegs se le veía hablando animosamente con una chica brann que tampoco parecía serle indiferente.

Tuffnut, él estaba con el padre de Heather llorando, cantando y brindando con unos tarros con licor por la felicidad de su hija.

Camicazi y Eret, ellos se habían retirado a dormir junto con los niños, ya que dijeron que, al día siguiente, a primera hora de la mañana, regresarían a su natal Ciudad Aqua, saber que la seid se iría, puso nostálgica a Astrid.

—Disculpe, señorita… ¿Me concedería está pieza?

Astrid se sobresaltó al escuchar aquella voz tan gruesa, al levantar la mirada vio que se trataba de un hombre alto y barbón, era el padre del brann, lo reconoció, ya que sus padres se lo habían presentado el día que se había levantado.

—Muy amable señor, gracias. —aceptó tomando su mano, no queriéndole hacer un desplante a un aparente socio de su padre.

Mientras que, a lo lejos, Hiccup veía todo perplejo, su padre se había atrevido a algo que él no, eso era tener valor.

—No seas tarado y ven a bailar.

De repente sintió un golpe en su cabeza, como siempre, su madre no tenía tacto, y sin esperar una respuesta lo jaló de su mano para arrastrarlo a la pista de baile.

—Mamá… pensé que ya te habías ido a dormir. —susurró Hiccup entre dientes mientras hacía como si la escoltara y no lo contrario.

—La fiesta está muy buena, ¿por qué debería dormir? ya descansaré cuando me muera. — bromeó.

—Que graciosa. —musitó Hiccup con sarcasmo.

Ya en el centro de la pista, tomó a su madre de la cintura para juntos empezar bailar con los pasos raros que tenían en Noytrol

—Pero y… ¿tú? ¿Que no piensas hablar con Astrid? Te he visto alejado de ella desde que despertó.

—He querido encontrar la manera de hacerla recordar y cuando planeo algo, alguien ya lo hizo por mí. —recordó molesto.

—Tal vez no has pensado en todo hijo. Tal vez haya algo que puedas hacer… algo que sólo ¡TÚ! puedas hacer.

—Puede ser, pero…—Se detuvo en medio de la pista y apretó sus labios contra su boca.

— ¿Qué? —incitó Valka a que continuara.

—Lo he estado pensando mamá. Y si Astrid no me recuerda y tampoco quiere saber nada de mí después de que le diga la verdad… yo. —exhaló. —Yo…me…me iré de Bertrol.

La brann se espantó y se separó un poco de su hijo, sin creer lo que este decía.

— Estás bromeando, ¿verdad?

—No bromeo mamá. —la acercó Hiccup nuevamente hacia él para fingir que bailaban. —Y es que ya no puedo con toda esta situación, y si ella no me quiere… no sé.

La preocupada Valka comenzó a temer por la estabilidad de su hijo que, aunque no lo demostrara, estaba sufriendo demasiado, y su dolor le hacía tomar decisiones precipitadas, y lo peor es que quería huir de todo lo que lo tenía así.

De reojo vio a su nuera, que indiferente al dolor de su hijo, seguía bailando amenamente con su marido, al parecer, ambos también estaban conversando.

—Hiccup, atrévete… ve a donde tu padre y ella están, ¡háblale!… pídele que baile contigo, no es mucho pedir.

—No mamá, ya no… estoy cansado, mejor me voy.

Y dejándola en medio de la pista, el brann se alejó de su madre y se retiró de la fiesta.

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—Creo que haber juntado las tradiciones de Noytrol y Berk fue una magnífica idea. —Opinó Stoick, mientras trataba de bailar al ritmo de la música.

—Sí, aunque no me han dicho porque el cambio, dicen que alguien le corresponde contármelo. —Contó Astrid frustrada.

—No te desanimes muchacha, espero que alguien ya te lo cuente. —Dijo para hacerse el desentendido. —Lo único que creo que es que a los neutrales les hace falta más ritmo en sus canciones.

—¿Disculpe? —musitó Astrid con un tono ofendido, pero a la vez divertido, ya que ella como una orgullosa ciudadana de Noytrol, tenía que defender el honor de su antiguo reino.

—No lo digo como ofensa muchacha —Aclaró el jefe entre risitas. —Pero hay una canción en particular que nos gusta bailar, bueno… es especial para mi esposa y para mí.

— Ah, ¿sí? Eso es muy lindo.

—Sí, y tiene buen ritmo, empieza así… "Por bravo mar navegaré…, ahogarme yo no temo".

Ese canto, Astrid se sobresaltó al escucharlo, tanto, que se paralizó y fue incapaz de seguir danzando.

—¿Estás bien muchacha? —preguntó Stoick al verla pálida, y temió que hubiera errado de algún modo, aunque este también desconocía que su hijo había hecho aquella canción suya y de su esposa.

—Disculpe, necesito algo de aire. —se despidió Astrid dando una rápida reverencia, para después alejarse rápidamente del recinto.

.

.

— ¿Qué me pasa?, ¿Qué me pasa?

Se decía Astrid una y otra vez sin entender porque se había alterado tanto con esa canción.

Sin darse cuenta, había salido a uno de los balcones que estaban fuera del salón de fiesta, ahí, respiró y exhaló cuantas veces pudo, ya que no podía pensar con claridad, y más cuando a su mente sólo le llegaba la frase "Amarme por la eternidad". Estaba demasiado confundida.

— Disculpa… ¿Te encuentras bien?

—¿Qué? —se espantó al ver que no estaba sola en ese balcón.

En la esquina, escondido entre las sombras, se encontraba el brann elegido, que preocupado, salió de su escondite para acudir con ella.

—Sí, sí… lo siento… no quise interrumpir, sólo necesitaba algo de aire. —Se excusó tratando de controlar el latir de su corazón.

—Descuida, no me interrumpes.

Estando ahí solos, el brann sintió la necesidad de decirle la verdad, después de haberle revelado a su madre sus intenciones, ya no tenía la paciencia para esperar a que Nero hablara primero con ella, necesitaba respuestas y las quería ya; sin embargo, notó que Astrid estaba ansiosa, por como se masajeaba su pecho, eso lo hizo desistir por un momento.

— ¿De verdad estás bien?

—Sí, sí. —Resopló esta fastidiada. —Sólo un fue un pequeño desliz, nada que no pueda superar.

Hiccup quedó boquiabierto, ya que aquella frase se lo había dicho el día en que le propuso matrimonio, y todo parecía indicar que no era la primera vez que pasaba. Ya que Stormfly le había contado lo que había dicho acerca de sus "atributos", pero, aun así, optó por no molestarla, ya que ella se veía demasiado inquieta como para perturbarla más.

—Bonita noche… ¿no? —Preguntó mirando al cielo para amenizar un poco la plática.

Astrid, un poco más calmada, no respondió, sólo fijó su vista al cielo el cual era cubierto por muchas estrellas, así como con una impresionante luna llena.

—Sí. —Suspiró.

Entonces, un ligero viento helado se hizo presente en el ambiente, Astrid titiritó de frio y se trató de cubrir con sus brazos. Al verla, Hiccup rápidamente se retiró el saco que le habían prestado y se lo ofreció poniéndoselo por encima de sus hombros.

—Muchas gracias. —susurró Astrid apenada, sintiendo extraño aquella prenda que traía consigo toda la calidez que el brann emanaba.

En ese momento, ambos se vieron a los ojos, uno anhelante y otro confundido. Hiccup empezó a sentir de nuevo aquel nerviosismo que solía invadirlo en aquellas penosas situaciones y estúpidamente alzó su mano izquierda (pues es zurdo) diciéndole: "Es un placer".

"¿Es un placer?" ¿Es todo lo que se le había ocurrido decir? casi podía escuchar a Tuffnut diciéndole aquello.

Sin embargo, por parte de Astrid, esta no sabía si era una conducta de cortesía de donde él venía, así que extendió su mano para alcanzar la del brann y al contacto con su palma…

— ¡Ouch! ¡Me quemaste! —Se quejó agitando su mano para quitar la sensación de ardor.

Hiccup enrojeció por su estupidez y más se acaloró.

—No, no. Lo siento, lo siento… es que a veces no puedo controlar mi calor corporal.

Astrid no respondió nada, con el entrecejo y boca fruncida, miró su palma donde aun se podía sentir un leve ardor que poco a poco se fue apagando. Cuando el ardor desapareció, vio con curiosidad aquella otra cicatriz en su mano izquierda. No le costó mucho deducir que había sido por una quemadura, lo único que desconocía era cómo o quién se la había provocado.

Mientras tanto, Hiccup seguía rascándose el cabello tratando de tranquilizarse y bajarle a el calor que lo invadía, cuando notó que Astrid estaba perdida en sus propios pensamientos y también en la quemadura que tenía en su mano.

—Esa cicatriz…esa cicatriz…—balbuceó, pero estaba decidido a decirlo.

Pero no pudo.

Sus nervios lo estaban matando. El brann sintiéndose desesperado, pasó frenéticamente la mano por todo su cabello para tratar de controlarse.

Mientras que Astrid, solo aguardaba en silencio, viéndolo con curiosidad, se le hacía tan extraño como actuaba, mas tampoco quería preguntar; ya había tenido suficiente con el episodio extraño que experimentó en la pista de baile como para indagar en cosas que probablemente no le concernían.

Sin embargo, algo en él llamó su atención de repente. Al ver como el brann pasaba su mano por su cabello vio que este tenía puesto el anillo que estaba en su cajón.

¿Habría ido por él? ¿Y en qué momento? Se cuestionó confundida. Pero otra cosa importante pasó por su cabeza, viendo aquel anillo bien, no era uno común y corriente, era argolla matrimonial. Lo que eso significaba que…

¿Él estaba casado? Quedó boquiabierta al pensarlo, pero más pronto se angustió al cuestionarse otra cosa. Si él estaba casado. ¿Dónde estaba ella? En ese momento, pensó lo peor y se compadeció del nervioso muchacho, pensando que este había perdido a su esposa durante la guerra. Mas no sabía si era prudente preguntar, aunque la curiosidad también la mataba.

—Yo lo que quiero decir es…—seguía balbuceando Hiccup, ignorante de todo lo que pasaba por la cabeza de su esposa. —Astrid, yo soy…t…

Astrid se aferró más al abrigo sintiendo de repente un presentimiento extraño; sin embargo, un fuerte silbido que resonó por la parte baja del palacio los distrajo. Ambos preocupados por aquel ruido, se asomaron por el balcón, viendo que era Windshear, la cual perseguía a una escurridiza Heather.

— ¿Qué habrá pasado? —Se preguntó Hiccup preocupado.

—No lo sé… creo que debería ir con ella.

Astrid se dispuso a seguir a la vinter, pero al dar unos cuantos pasos recordó que aun llevaba puesto el saco del brann.

—No hay problema. Puedes quedártelo. —dijo este antes de que se lo pudiera quitar.

— Eh…Gracias…—Titubeó. — Eh… Hiccup… ¿Podemos… hablar… después?

El brann sonrió, sin poder creer que lo había llamado por su nombre y sin podía creer que la iniciativa hubiera sido por parte de ella, estaba feliz que asintió como todo un tonto. Astrid, en respuesta le sonrió como antes solía hacerlo y se marchó dejándolo solo en el balcón; sin embargo, Hiccup estaba más que feliz, y a la vez anonado, por lo que optó por entrar a la fiesta ya que necesitaba buscar tanto a Spinel para saber qué había pasado y de paso tomar algo para tranquilizarse.

.

.

Corriendo a toda la velocidad que le permitían los molestos zapatos y aferrándose al saco, Astrid salió del palacio en busca de la escurridiza novia, a quien no le fue difícil de encontrar debido a todo el ruido que hacía su compañera de enlace.

La vinter se encontraba en los jardines, arrinconada junto a un árbol dándole la espalda a todos.

— Heather… ¿Estás bien? —se acercó preocupada a su amiga.

—No, no… no, no lo estoy —respondió esta mostrando lo alterada que estaba. —Estoy… muy… muy nerviosa, por lo de esta noche y…y… Camicazi y Phelma intentaron hablar conmigo antes…pero estaba tan nerviosa que no les presté atención.

Astrid no pudo evitar sonrojarse, sabía lo que seguía después de que uno se casaba, más no cómo hacerlo, y viendo a su amiga en aquel estado se sintió completamente inútil.

—No…no sé… ¿qué hacer?, ¿Cómo debo hacerlo?... ¿qué debo decir?

—Ay Heather, como me gustaría ayudarte. —Consoló Astrid sin saber qué decirle.

—Y a mí cómo me gustaría que recordaras así sí me ayudarías…—Soltó Heather nerviosa, aunque pronto se dio cuenta de su impudencia y abrió de más los ojos, totalmente espantada y hasta Windshear lo dejó a notar pues tenía todo el pico abierto.

— ¿A qué te refieres Heather? —Preguntó Astrid confundida.

— ¡Ay! ¡¿ya ves?! ¡ya no sé ni lo que digo! —dramatizó esta ocultando su cara de espanto contra el árbol.

—Bueno. No te preocupes, sólo te puedo decir que es muy bonito. —Consoló Astrid dándole un masaje en la espalda.

Aquel comentario desconcertó a la vinter, y comenzó a cuestionarse si su amiga ya había recordado o si había hecho algo con Hiccup, o algo peor… ¿y si lo había hecho con alguien más? Aunque luego se dio un tope contra el árbol, pues pensó que no era más que paranoia de su parte.

— ¿Por qué lo dices Astrid? —Preguntó para cerciorarse.

La pregunta sobresaltó a la neutral, quien, pensándolo, ni sabía porque lo había dicho.

—No lo sé… pero ustedes se quieren ¿no?

Heather asintió.

—Entonces no hay nada que temer. ¿verdad?

Inexplicablemente Heather se sintió más tranquila con sus palabras, dejó en paz al tronco del árbol, diciéndose así misma que no tenía nada de que preocuparse. Decidida a dejar el nerviosismo de lado, dio un paseo con sus mejores amigas antes de acudir con su esposo. Cuando llegó el momento, Astrid la acompañó hasta donde les dijeron que el jorden esperaba, luego ella se retiró.

Heather entró lentamente a la habitación que a partir de ese momento compartiría con su esposo, viendo que Spinel ya estaba ahí, y la esperaba parado enfrente de la ventana donde veía atentamente hacia un árbol que había justo frente a la habitación.

—Spinel, yo… siento haberme ido así.

—Descuida. —comprendió este sonriente, sin poder dejar de ver por la ventana. —Ven… acércate. —Le extendió su mano para que lo acompañara.

Heather tragó saliva y con paso lento lo alcanzó y tomó su mano para acompañarlo en lo que tanto veía.

— ¿Ves aquel árbol?

Heather le prestó atención a lo que apuntaba sin notar nada en particular en aquel árbol.

— ¿Qué tiene?

— Pasa mi amor que… ¡QUE HAY UNOS MIRONES AHÍ!

Y con tremendo grito, el árbol comenzó a sacudirse, de ahí cayeron Toothless y Stormfly dándose un buen golpe en el suelo; sin embargo, al ver al amenazante jorden, huyeron tomados de la mano muy lejos de ahí.

—¡PARA QUE SE LES QUITE LO MIRONES! —se burló el jorden al ver como los dragones huían, cuando estos perdieron de su vista cerró la ventana de golpe y la cubrió muy bien con las cortinas.

Heather, estaba impactada y boquiabierta, sin creer que esos dragones estuvieran ahí para… se sonrojó.

—Esos dragones siempre nos están espiando, los tontos no saben que puedo sentir sus vibraciones a lo lejos. —Contó Spinel bufando. —Se los había pasado antes, pero en esto no.

Heather se dio un golpe en la frente, ahora comprendía porque algunos comentarios de la nadder como "¿En dónde se habían metido?, Los estamos buscando".

—Déjalos, no te enojes. Lo que pasa es que son muy curiosos. —Comprendió esta. —Pero también tienes razón, esto no.

Estar hablando con tanta tranquilidad sobre "eso", hizo que ambos se sonrojaran. Ambos seguían tomados de la mano, dudando quien debía dar el primer paso. Sin embargo, al mirarse a los ojos, sólo se dejaron llevar por sus deseos.

Lentamente acercaron sus rostros iniciando con un lento beso que poco a poco se fue convirtiendo en un más pasional, de un momento a otro, el jorden pasó al cuello de su esposa queriendo recorrer todo su cuerpo con sus labios, mientras que sus manos empezaron a jugar con las cintas traseras de su vestido. Heather sólo suspiraba, y pronto sus manos recorrieron el cuerpo de su esposo por encima de las prendas, que lentamente también le iba desabotonando.

De poco en poco, él le fue quitando el vestido, así como ella se deshizo de las prendas de él. Entre besos y caricias se acostaron en la cama, deshaciéndose de las últimas prendas finas que los cubrían, y quedaron totalmente expuesto ante los ojos del otro y después de una excitante exploración de los cuerpos de cada uno se unieron.

"Trátala con cuidado", "Se gentil" recordó Spinel las palabras de su amigo y las aplicó a la perfección con su esposa mientras se movía dentro y fuera de ella. Queriéndola hacerle sentir lo mucho que la amaba con cada beso que le daba y con cada caricia hacerle saber lo inmensamente feliz que lo hacía.

Mientras que Heather, enredada en el cuerpo de su marido, sintió nuevas sensaciones que nunca había sentido, así como pudo sentir todo el amor que su esposo le profesaba, sus acciones la hicieron recordar el "No te preocupes, es muy bonito", las palabras que la seid alguna vez le había dicho a Astrid y que inocentemente esta se las había dicho a ella, y ahora que lo estaba experimentando estaba totalmente de acuerdo, era algo hermoso y eso que sólo era el comienzo de cosas totalmente nuevas.

OOOOOoooooOOOOO

Lejos de la recamara de los recién casados y en sí de Bertrol, dos dragones humanos se encontraban sentados en la orilla de un acantilado.

—Nos atraparon. —Se quejó Stormfly, quien seguía quitándose las ramitas que se le había quedado en el cabello.

—Sí, ¿ya qué? —Bufó Toothless. —Como quiera no es algo que nosotros no sepamos y no es algo que no podamos hacer, aunque no sean temporada de apareamiento.

— Lo sé. —Se sonrojó su acompañante. — ¿Qué? ¿quieres cortejarme ahora?

El dragón quedó boquiabierto con su indirecta invitación, y aceptando rápidamente se transformó en dragón, para comenzar a bajar y subir la cabeza, haciendo su danza de cortejo.

— ¡Sí! Toothless. Me gusta cuando me cortejas.

Sonrió la emocionada Stormfly, quien también se transformó en dragón para alzar el vuelo junto con el furia nocturna y cortejarse, y tal vez algo más.

OOOOOOooooOOOOOO

Después de haber dejado a Heather en su recamara, Astrid volvió a lo que quedaba de la fiesta.

Muchos de los invitados ya habían caído de borrachos y otros se habían retirado a sus casas o respectivas habitaciones; era muy tarde, sin embargo, el motivo por el cual había vuelto era porque algo le decía que debía de terminar de hablar con el brann, así que fue en su búsqueda.

Rodeando todo el salón, dio con él a lo lejos. Lo encontró sentado junto con Tuffnut quien al parecer ya se estaba cayendo de borracho pues lo tenía abrazado por los hombros y se veía que desvariaba. No le importaba interrumpir y se dispuso a ir hacia donde él estaba, sin embargo, una mano sobre su hombro la detuvo.

Se giró para ver quien había sido, encontrándose sorpresivamente de que se trataba de Nero.

—Qué bueno que te encuentro Astrid. Te había estado buscando.

—Ah… sí, es que estaba con Heather… ya sabes, la pobre estaba muy nerviosa. —Rio sintiendo pena ajena.

—Sí, algo nos contó Hiccup, y antes de que Spinel se volviera loco con su huida lo tranquilizó y lo aconsejó un poco, para… ya sabes.

Astrid no supo que decir, sin embargo, se dio cuenta de que sus suposiciones entonces eran correctas; el brann sí estaba casado, aunque se sintió inquieta al pensar que estaba viudo pues desde que despertó sólo lo veía acompañado por su dragón y el resto del equipo o sus familiares.

— ¿Astrid? Me escuchaste. —preguntó Nero sacándola de sus pensamientos.

—¿Eh?...no… lo siento, ¿dijiste algo?

—Sí, te decía que mañana me toca conversar contigo y hay algo importante que debo decirte.

Astrid parpadeó un par de veces sin comprender del todo a su amigo.

—Pero primero quisiera que me acompañaras a escoltar a Eret y Camicazi hasta su hogar en ciudad Aqua… ¿quieres ir?

—¿Ciudad Aqua? ¡Seguro! —aceptó de inmediato.

—Bien, entonces te veo al amanecer en el muelle ¿Está bien?

Astrid asintió, curiosa por saber que tenía que decirle su amigo y también por conocer un nuevo lugar.

Cuando Nero se marchó, miró de reojo al brann que luchaba porque Tuffnut no se le cayera encima, y probablemente el gemelo no lo dejaría, por lo que decidió posponer su plática; al fin y al cabo, le tocaría conversar con él después de hablar con Nero, así que ya tendría su oportunidad para hablar, y despreocupada regresó a su habitación para dormir pues se tendría que levantar muy temprano.

Continuará.

Editado 30 de junio de 2019

Comentarios 2015.

Bien pues el siguiente capítulo se llamará "Vann" y como se pudo apreciar Nero se llevará a Astrid con él para "platicar" este será el penúltimo capítulo del final alternativo y porque hay dejar lo mejor para el final el último se llamará "Brann."

Sección de comentarios y dudas:

Alexa HSGS: momentos cursis, lo pensaré, aunque quien sabe si pase algo bueno al final muajaja ok no, con la otra pareja qué esperabas al fin pudieron culminarlo como se debe XD. Saludos.

Seteffani: Pues en sí fue rápido, pero ya habían hablado en el pasado e incluso se habían casado durante el sacrificio así que para qué esperar más, los momentos Hiccstrid créeme que los estoy guardando para el final XD, si es que las cosas salen bien. Con respecto a tu duda el Nema es oficial, aunque no lo demuestren mucho, tal vez quedé aclarado mejor en el próximo capítulo. Saludos.

MAYU: Sería más fácil sí, pero luego no hay historia XD, además que se atravesaron diferentes circunstancias, el enlace sigue ahí y si se notó lo sintió Astrid al ya mostrar preocupación por Hiccup, así como recordar una que otra frase. Saludos.

Maylu liya: Ese Spinel es un loco, y ya atrapó a los dragones mirones, espero te haya gustado el capítulo ya que se necesita algo de risa en medio de tanto drama. Saludos.

Jessy Brown: Gracias por estar al pendiente del fic, en sí puede que haya posibles insinuaciones Nero X Astrid en el siguiente capítulo ya lo leerás. Aunque hubo poco momento Hiccstrid espero te haya gustado. Saludos.

Navid: Así es, Astrid no recuerda nada, aunque ya dio indicios ahora siguen los dos importante ahora a esperar que tanto le dirá Nero.

SAM ARCHER: Te falló será Nero el que hablará primero ahora sólo queda esperar para ver que le dice y cómo se lo dice, espero que te haya gustado el mini momento hotcake de la otra pareja lo tenía contemplado, aunque ya estoy media seca de ideas con aquellas escenas, espero de allá gustado. El del Hiccstrid, no lo sé, no lo tengo contemplado. Saludos.

Mad fine: XD sí lo sé, por eso decidí en un inicio que este sería el alternativo ya que parece fic del fic, faltan dos capítulos para que sepas si recuerda o no. Saludos.

Tris: Pues no recuerda a grandes rasgos, la boda no se me hizo precipitada ya que de una forma u otra ya estaban casados, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Diane: Spinel y Ruffnut son los locos, ahora que atrapó a Toothless hasta yo me reí en escribir esa parte, ya faltan dos capítulos para que se sepa si recuerda o no, espero te haya gustado. Saludos.

Unbreakablewarrior: Gracias, espero este capítulo también te haya gustado. Saludos.

DragonViking: XD, espero te haya gustado el capítulo como se puede apreciar no sólo a algunos se le suelta la lengua si no a todos, aunque esos comentarios indirectamente están ayudando a Astrid. Saludos.

Dragonaj: XD, está bien y contestando a tu pregunta pues el ganador fue Nero y ahora se la llevara para poder conversar con Astrid, sólo a esperar que tiene que decirles. Saludos.

Dragons: Con lo que dijo Camicazi quise referirme a cuando una persona pierde la memoria se decide por una nueva vida dejando el pasado a pesar de que se lo cuenten, a eso se refería Camicazi, la charla pues más o menos se dio e indirectamente Astrid ayudó, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

HeiMao3: Ya se Hiccup siendo el más acusado incluso más que Nero, pues sólo falta ver que planeará cuando le toque su turno, espero te haya gustado el capítulo. Saludos. PD que mal lo de tu proyecto L

Seguidores, favoritos y lectores anónimos hasta el lunes. Saludos.

25 septiembre de 2015