¡Hoy traigo el capítulo tan a tiempo como de costumbre!

Por fin vuelvo a coger el ritmo :D Influye bastante el haber podido arreglar los asuntos pendientes en la universidad (MUAHAHAHAHAHAHA... no iban a ganarme ù_ú).

Así que sin más dilación y mientras preparo el capítulo de mañana,

Besos & Abrazos.


Capítulo 56 – Para llegar a ser jounnin.

Naruto llegó a la mansión Uchiha cuando el sol casi tocaba la línea del horizonte y las estrellas ya se adivinaban en el morado cielo. Se quedó un instante en la entrada, admirando el atardecer, pensando en cómo había terminado su conversación con Hiashi Hyuga y aceptando que estaba más confundido que nunca, pero extrañamente aliviado. Se encogió de hombros y estaba dispuesto a tocar cuando una voz a su espalda lo detuvo.

- ¡Naruto!

El hombre sintió un escalofrío recorrerle la espalda hasta llegar a su nuca. ¿Qué había hecho ahora para enfadar a la rubia?

- ¿Qué sucede, Ino? – preguntó, casi con miedo.

- ¿Puede saberse dónde diantres te metes? Llevo buscándote casi toda la tarde – puso los brazos en jarra.- Olvídalo, no quiero saberlo – interrumpió al rubio al notar que éste iba a responder.- Ya he terminado de preparar el regalo de Hinata-chan. Por cierto, déjame decirte que ha sido muy irresponsable por tu parte haber comenzado tan tarde con este proyecto. Si lo hubieras pensado antes podrías habérselo dado el día de la fiesta – le reprochó.

- ¿No dicen que más vale tarde que nunca? – sonrió con cierto nerviosismo, encogiéndose de hombro ante los ojos azules que lo miraban acusadores.

- Sí, supongo que sí. Lo he dejado en tu mansión... Konohamaru me ha abierto la puerta – respondió a la pregunta que el rubio se estaba haciendo.- Nos vemos, Naruto, seguro que le va a gustar. Piensas con retraso, pero tienes buenas ideas – le guiñó un ojo y se dio la vuelta para irse.

¿Puede saberse qué diantres significa eso?

Te acaban de decir estúpido de la forma más suave que he escuchado nunca.

Gracias, Kurama.

De nada, chico.

Su mansión... Las palabras de Ino le recordaron que tenía una propiedad que había sido construida después de la guerra en el mismo distrito donde se asentaban los grandes clanes. Una mansión que no solía utilizar a menudo porque era tan grande como la del Uchiha y él no soportaba tan bien la soledad como su teme mejor amigo. Sin embargo, solía pedirle a Konohamaru que le hiciera compañía de vez en cuando y esta había sido una de esas veces. Sonrió, el chico se habría sorprendido al recibir a Ino con el regalo de Hinata.

Recordando el regalo estaba justo cuando Sasuke y Hinata aparecieron por la puerta. El rubio los miró largamente.

- ¿Naruto-kun? – lo llamó la joven, acercándose a él.- ¿Qué haces aquí fuera? ¿Estás bien? – preguntó, llegando hasta él.

Los ojos azules de Naruto parecían ausentes mientras seguía la trayectoria de sus movimientos hasta que acabó posicionándose a su lado y los zafiros se detuvieron en las perlas. Pudo leer la preocupación en ellos, pero era incapaz de reaccionar.

¡Naruto! ¡Despierta, idiota, vas a hacer que se preocupe aún más!

- Eh, dobe, ¿sucede algo?

El pelinegro llegó a la altura de ambos y entonces Naruto recobró de golpe el sentido.

- No, no. Sólo es cansancio acumulado – sonrió, pero dicha sonrisa no se reflejó en sus ojos y los casi hermanos pelinegros se miraron entre sí.- Estoy aquí porque he venido a hablar con ambos sobre mañana, tengo algo importante que comunicaros.

- ¿Ha sucedido algo malo? – preguntó preocupada, pero Naruto negó con la cabeza.

- Será mejor que pasemos dentro, estaremos más cómodos y podremos hablar con más seguridad – comentó Sasuke, extrañado por la actitud del rubio, ¿qué le estaba pasando por la cabeza al Hokage más torpe de la historia?

- Felicidades por recuperar tu Sharingan, teme, Sakura-chan ha hecho un trabajo increíble – comentó mientras pasaban al interior de la casa, consiguiendo el efecto deseado en el Uchiha: un muy leve sonrojo y que éste desviara la mirada a cualquier parte de la sala menos a sus ojos.

- Sí, la verdad es que sí – aceptó con sequedad.

- Bueno, Naruto-kun, dinos de qué quieres hablar con nosotros.

- Es sobre la misión jounnin que hemos escogido Sakura-chan y yo para ti, Sasuke. Debes saber que ha sido una aventura muy exhaustiva buscar una misión jounnin dentro de la aldea, pero finalmente lo hemos conseguido gracias a mi increíble ingenio, por supuesto...

Hinata sonrió divertida, pero Sasuke lanzó un cojín a Naruto que el rubio esquivó con maestría.

- Me saca de quicio que esquives mis golpes.

- Lo sé, ¿no es genial? – al sonreír las marcas de sus mejillas se acentuaron.

- ¡Ve al grano de una vez, Naruto!

El rubio dio un salto cuando el Mangekyo Sharingan se activó de nuevo por su cuenta. Hinata soltó un suspiro, ¿es que no había forma humana de volver a controlar esa dichosa cosa? Jaló de la camisa de Sasuke para obligarlo a sentarse a su lado, donde estaba originariamente, ya que se había levantado ante el reto de Naruto.

- Pero, Hinata...

- Nada de peros – señaló sus propios ojos y Sasuke comprendió, desactivó su línea de sangre al instante, le costaría un poco volver a tener el control sobre el Mangekyo Sharingan, pero lo conseguiría, a fin de cuentas había nacido con él.

- La misión para ascender a jounnin, Sasuke, es proteger a Hinata-chan dentro de la aldea mientras yo llevo a cabo mis deberes como Hokage y me centro en estar con los Kages. Tu misión habrá terminado cuando yo me reúna con ella a la hora de los fuegos artificiales.

El silencio reinó en la sala.

- ¿Esa es tu gran misión jounnin? – Sasuke alzó una ceja.

- Hinata-chan es ahora mismo una persona muy importante en el estatus de la villa. Va a venir gente de todo el mundo ninja, así que simplemente no podemos dejarla desprotegida y tú eres el más indicado para cuidarla. No creemos que suceda nada, pero por si acaso.

- Bueno, me parece bien – aceptó el Uchiha, cruzándose de brazos.

- ¡Eh, un momento! – la pelinegra se alzó indignada y Naruto pensó que se veía preciosa con el cabello alborotado y las mejillas encendidas debido al enfado.- Para empezar no habléis de mí como si no estuviera delante y para terminar no quiero tener guardaespaldas; sé cuidarme muy bien solita.

- Lo sabemos, Hinata-chan, pero es lo único que se me ha ocurrido – Hinata abrió la boca para replicar.- Y tu padre está completamente de acuerdo – la muchacha cerró la boca.

- Yo no tengo ningún problema.

Hinata lo miró sorprendida.

- Oh, genial. El padre paranoico, el hermano controlador y el Hokage posesivo; me ha tocado el lote completo – masculló la muchacha e infló los mofletes en gesto indignado mientras dejaba caer los brazos a ambos lados de su cuerpo, estaba demasiado cansada para luchar contra aquellos dos.

- ¿Hermano controlador?

- ¿Hokage posesivo?

El rubio y el pelinegro se miraron entre ellos y se encogieron de hombros al unísono. La chica Hyuga iba a estar bajo vigilancia quisiera ella o no, así que no valía la pena perder el tiempo discutiendo el asunto.

- Dejando a un lado la misión. Hinata-chan, venía a decirte algo a ti también – la joven subió los ojos hasta él consiguiendo que se pusiera nervioso en el acto.- Bueno, eh... verás, me gustaría saber si querrías venir esta noche a mi casa...

La Hyuga parpadeó sorprendida no sólo por la invitación, sino por el lugar en el que se iba a llevar a cabo la misma. Bien era sabido en toda la aldea que el Hokage no adoraba especialmente su mansión aunque había dado encarecidamente las gracias a toda la villa cuando se la obsequiaron.

- Claro, Naruto-kun... – aceptó, aún en shock.

El rubio sonrió y se despidió de los dos, dejándolos solos de nuevo sumidos en el silencio.

- Hinata, ¿estás bien? – se arrodilló delante de ella al verla casi en posición fetal mientras se masajeaba las sienes.

- Creo que este ha sido el día más largo de mi vida desde que terminó la guerra – comentó en un susurro, casi como si fuera un secreto.

Sasuke sonrió suavemente y le acarició con suavidad el cabello para transmitirle ánimos.


Misión comunicada a los dos shinobis y por fin sabremos en el siguiente capítulo el regalo que Naruto ha guardado desde el día de la fiesta.

¿Qué tal? :D Espero que les haya gustado, deseo saber sus opiniones.

Buenos días & Buenas tardes & Buenas noches.