POV Bella.

Muchas gracias… - Charlie estaba esperando a que le dijera su nombre para que le pudiera agradecer correctamente.

Oh disculpe – se rio bajito – pero que descortés he sido en no presentarme – se acercó mas a nosotros.

Soy Esme Cullen – le tendió su mano esperando a que mi padre la estrechara entre las suyas – madre de Edward – le dirigió una mirada a su hijo.

Un gusto señora Cullen – mi padre tomo su mano y le dio un leve apretón – lamento las circunstancias en las que nos hemos conocido – mi padre estaba avergonzado.

No se preocupe – rio Esme – le quiero presentar a mi esposo – por la puerta entro Carlisle – Carlisle – se dirigió al padre de Edward – él es Charlie Swan, el padre de bella – los presente.

Así que usted ahora es mi consuegro – Edward y yo nos pusimos rojos mientras que mi padre se tensaba en su lugar – era broma – y comenzó a reírse mientras que Esme le daba un ligero golpe en el hombro – lo siento sé que no es la situación pero no lo pude evitar – mientras que mi padre trataba de recomponerse Carlisle seguía riendo.

Supongo que si lo somos – mi padre dijo después de unos minutos de silencio – aunque quien sabe todo puede pasar – mi padre siempre de celoso.

Papá – esta situación si que era vergonzosa.

Lo siento cariño – sonrió un poco – solo era para seguir el juego, aun les queda mucha vida por delante y solo quiero que seas feliz sea con quien sea – esos pequeños momentos en los que Charlie se abría ante mi hacían que mi corazón se enterneciera.

Gracias papá – solté una vez mas a Edward para ir a sus brazos que me estaban mandando la invitación de un fuerte abrazo.

Awww! – escuchamos que dijeron varios en la oficina haciendo que mi padre y yo nos sonrojáramos.

Ya vi de donde salió bella – dijo muy feliz Emmett con los ojos rojos.

¿De que estas hablando? – le pregunto algo confundido Jasper.

De que su padre se sonroja igual que bella – con eso soltó una carcajada estruendosa – los dos parecen unos farolitos en navidad – mi padre se sonrojo aun mas y eso ocasiono que Emmett se siguiera riendo – lo siento – dijo cuando logro tranquilizarse.

No te preocupes muchacho, nos vemos después bella – se despidió de mi con un beso en la frente y salió de la oficina en la que ahora yo me estaba volviendo claustrofóbica con tantas personas ahí dentro en un lugar tan pequeño.

Adiós papá –logre decir antes de que saliera completamente de la oficina.

¿Cómo es que supieron que estábamos aquí? – pregunto Edward por mi ante la duda que tenia.

Yo les llame – dijo una avergonzada Alice.

Y no podíamos dejarlos aquí – dijo en tono maternal Esme – además ahora bella es como de la familia – me sonrió.

Pero si la acabas de conocer – se quejo Edward.

Si, pero si ella es la que te hace feliz es como si fuera parte de nuestra familia – dijo Esme con dulzura en todo momento – y si no fuera tu novia también lo seria – me sonroje – es una chica encantadora y es fácil quererla – mi sonrojo iba en aumento.

No sabes lo que dices Esme – se burlo Emmett – es un pequeño demonio – le fruncí el ceño.

Emmett – Edward no estaba de acuerdo con eso – ella no es un demonio – me tomo por la cintura – es un hermoso ángel – esas palabras ocasionaron que mi sonrojo aumentara mas si es que eso era posible.

Déjala en paz Emmett – me defendió Jasper y con la mirada se lo agradecí, el solo me sonrió y ya no dijo nada mas así como Emmett que se quedo callado pensando en no sé que cosa.

Pequeña – se acercó Esme a darme un fuerte abrazo – has hecho lo correcto, estoy muy orgullosa de ti cariño – me susurro al oído.

Gracias por todo – le rodee la cintura con mis brazos.

No tienes nada que agradecer cielo – nos separamos las dos y ella limpio lo que restaban de mis lagrimas.

¿Cómo te encuentras? – se me acercaron las chicas.

Mejor – les dije con la mejor sonrisa que tenía para ellas.

Lamento mucho lo que pasaste – las dos tenían los ojos rojos debido al llanto que habían soltado hace unos momentos.

No se preocupen – hice una mueca – ya ha pasado, ahora solo les pediría de favor que ya no volvamos a hablar de eso – las dos asintieron de acuerdo conmigo y me abrazaron.

No sabes lo feliz que me hace que estés con nosotras, como ya lo dijiste por algo pasan las cosas – me dijo Alice.

Concuerdo con ella y gracias por todo lo que has hecho – no entendía a que iba con eso pero lo deje pasar por ese momento.

¿Chicas? – Nos hablo Esme – ¿Nos vamos? – pregunto con una sonrisa maternal.

Bella viene conmigo – Edward se adelanto a sus padres logrando que ellos se rieran por lo que había dicho – ¿Qué? – pregunto al ver que no paraban de reír.

Sabemos que bella va a ir contigo, no era necesario que lo dijeras así – se rio Carlisle de como su hijo se iba sonrojando.

¿Por qué no te llevas a Alice y a Jasper contigo? – Esme tenía un sonrisa picara en el rostro.

Si hijo – secundo Carlisle – y nosotros nos llevamos a Emmett y Rose – los cuatro estaban con una expresión diferente en el rostro, pero estaba segura que les gustaba la idea que había propuesto Esme.

Vámonos entonces – dijo Edward mas emocionado que antes – siempre voy a estar junto a ti bella – me susurro al oído cuando pase a su lado.

¿Qué significa eso? – pregunte al momento de tomarlo de la cintura y abrazarlo.

Estaba despejando las dudas que tu padre había metido, siempre estaré junto a ti, todo el tiempo que me lo permitas – me dio un casto beso en los labios.

No sabes que feliz me hace escuchar esas palabras – aspire su olor – también estaré siempre contigo.

Es mejor que nos vayamos, si no queremos que vengan por nosotros – Edward y yo comenzamos a caminar a la salida tomados de las manos.

Ya iba a ir por ustedes – nos dijo cuando salimos de la oficina – espero que no te propases con mi pequeña hermanita he – miro amenazadoramente a Edward y este le regreso la mirada cargada igual.

Solo estábamos hablando un poco – intervine ante sus miradas.

Si, bueno ya tenemos que ir – el cambio de humor en Emmett fue tan drástico.

Vamos – tome nuevamente la mano de Edward y comenzamos a irnos a la salida para poder irnos a su casa, Jasper y Alice iban muy callados y eso era lógico ya que ellos no se hablaban, pero eso era lo que iba a cambiar en menos de lo que ellos esperaban, eso me recordó algo.

¿Oye Jasper? – el aludido levanto la vista del suelo.

Dime – me miro con curiosidad.

¿Por qué cuando llegue Emmett y tú no estaban con Edward y las chicas? – se sorprendió un poco pero al final de cuentas me respondió a la pregunta que le había hecho.

Es que estábamos a fuera con Kate e Irina – Alice apretó sus pequeños puños.

Si me lo habían dicho – despegue mi vista de los puños de Alice – pero la pregunta aquí sería ¿Qué estabas haciendo? – sus ojos se agrandaron – no me malinterpretes es solo que tengo curiosidad, ya sabes lo que paso ayer – Alice me observaba atenta para ver que mas le decía.

Solo querían decirnos que van a salir de viaje – su mirada esquivo la mía.

¿Es todo? – sabia que me estaba ocultando cosas, no era por ser chismosa pero después de lo que esas arpías les habían hecho no se merecían que todavía les hicieran caso, es mas, yo pensé que ya hasta planeaban terminar con ellas, pero por lo visto eso aun no lo han hecho, son mis amigos porque yo los considero como tal y es por eso que no me gusta verlos con alguien que ni siquiera los valora y que solo les mienten para que estén con ellas.

Bueno exactamente nos dijeron que sus padres estaban de viaje y que les habían mandado unos boletos de avión para una cena, la verdad se me olvido la fecha – sus ojos se enfocaron en Emmett – y nos dijeron que eran dobles porque sus padres nos querían conocer – eso si que me desconcertó, ¿Cómo era posible que todavía tuvieran el descaro de llevarlos con sus padres?, quizás los señores no tuvieran la culpa de las locuras que estaban haciendo sus hijas, pero tenían que ponerle un alto.

¿Van a ir? – Alice tenia la vista fija en él esperando a que respondiera, claro que de esto Jasper ni cuenta se dio porque volvió a bajar la mirada al suelo, con eso me estaba esperando lo peor.

Les dijimos que no – lo dijo en un susurro pero si lo alcance a oír y por obviedad Alice que estaba mas cerca de él también lo escucho ya que formo una sonrisa en su rostro, una que también fue contagiado en mi rostro y con más emoción seguí hablando.

¿Y ya terminaron? – me atreví a decir.

¿Qué? – La sorpresa predominaba en su rostro – no – me dijo un poco más relajada y Alice nuevamente apretaba los puños, supongo que lo que quería tener entre ellos era el cuello de esas chicas, ok no creo que mi imaginación se excedió.

Trato de entenderte – me miro aséptico – pero me es difícil.

¿Qué es lo que tratas de entender? – me pregunto.

Si no eres feliz con ella – me corto en pleno discurso.

Ok ya entendí, es que así no son las cosas, no en ese momento tenemos que hablar y quiero respuestas – Alice y yo lo estábamos mirando sorprendidas.

Concuerdo con Jasper – fue la primera vez que hablaba Edward y lo mire sorprendida – ¿Qué?, no me miren así – nos dijo así como si nada.

Explícate – yo no entendía porque no terminaban y ya.

Es solo que ellas son muy explosivas, no se toman las cosas a la ligera – me miro directamente en los ojos haciendo que me derritiera en ellos.

Tanya no hizo nada cuando terminaste con ella – recordé eso.

Si, bueno eso es lo que mas me sorprendió yo no estaría tan seguro de eso – paso una mano detrás de su nuca.

Nos vemos en la casa – nos dijo Esme sin darme tiempo de seguir con esa platica.

Si – dijimos los cuatro a coro, Edward me abrió la puerta del copiloto y espero a que yo entrara para poder cerrarla, Jasper hizo lo mismo con Alice cosa que hizo que ella se sonrojara un poco.

¿Qué quiere decir con que no estas tan seguro de eso? – lo cuestione cuando ya estábamos dentro del auto.

Veras Tanya y sus hermanas no son de las que se quedan con los brazos cruzados – hizo una mueca.

Y menos si no consiguió lo que ella quería – intervino Jasper.

¿Sexo? – hasta la pregunta ofendía ante lo obvio del asunto.

Si – hizo una mueca mas –creo que si.

Pero ella no te podía obligar a hacer cosas que tu no quieres – me cruce de brazos, no iba a permitir que Tanya se metiera en mi relación con Edward bastante hemos pasado los dos por separado como para que esta loca se quiera entrometer, ya que MI Edward no quiso tener relaciones sexuales con ella, este lugar si que era de locos.

No claro que no, pero ella piensa que debe de tener todo lo que ella quiere – le fruncí el ceño.

No lo voy a permitir – dije un poco molesta por la actitud que Tanya tenia, yo no le había hecho nada como para que a ella se le ocurriera molestarme con algo así, aunque claro el termino "Molestar" queda demasiado corto cuando se trata de ella y sus hermanas, ¿Es que acaso estas chicas no tienen nada mejor que hacer que estar viendo a quien le joden la vida?, yo no soy de esas chicas agresivas pero tampoco me dejo de nadie, yo defiendo lo que es mio, y que quede claro que no estoy diciendo que Edward sea una cosa, solo que no permitiré que una arpía se entrometa en mi relación así como no lo permití con Jessica, ni con la chica esa que conocimos en el súper y esta claro que Tanya no va a ser la excepción.

Sé que no lo harás – me dedico una sonrisa picara que me dejo sin aliento – te quiero y no permitiré que nada ni nadie me separe de ti.

También te quiero Edward – y nuevamente quede prendada de sus hermosas esmeraldas.

En el transcurso del camino me quede dormida, habían sido muchas emociones en el día y mi cuerpo ya estaba agotado solo sentía el ronroneo del auto, pero nada de ruidos incluso Edward y Jasper estaban callados, me imagino que había sido por que estaban en un silencio incomodo, tanto que no sabían ni como tratar de disipar la tensión de la que estaba cargada la atmosfera del auto, lo sentía mucho por Alice pero es que mis ojos se cerraron involuntariamente, por mas que trate de mantenerme despierta me fue imposible. Me desperté al sentir que ya no estaba tocando el asiento del copiloto sino que estaba en los brazos de alguien, me empecé a mover pidiendo que me bajaran pero solo recibí la sonrisa musical de Edward en mi oído.

Duerme bella – me susurro – estoy contigo no pasa nada – y así lo iba a hacer esta que escuche la voz de una chica a lo lejos que no me era conocida y llamaba el nombre de Edward.

Edward – se escuchaba melosa pero no podría decir si era verdad, ya que aun seguía un poco adormilada – Edward que bueno que te encuentro – la chica siguió hablando.

¿Se te ofrece algo? – pregunto Edward como siempre en tono cortés.

Es solo que me entere que ya no andabas con Tanya – a pesar de que tenia los ojos cerrados podía sentir que le estaba coqueteando descaradamente, no se como Edward me estaba cargando sin que eso significara un esfuerzo al quedarse a hablar con esa chica.

Estas atrasada – le dijo Edward y yo reí en mi interior.

¿Es que acaso has regresado con ella? – gruñí y Edward me atrajo mas a su pecho.

No Jane, no regrese con ella – soltó un suspiro.

¿Entonces? – bueno es que esta chica no veía que Edward me iba cargando.

Jane, me estoy cansando – se quejo Edward – así que ve al grano.

Bueno si, solo quería pedirte una cita – suspire sobre el cuello de Edward y esto hizo que se riera – ¿De que te ríes? – le pregunto molesta.

No es nada – la voz de Edward fue dulce – ¿Qué decías? – me reí una vez mas al ver que no le había puesto atención a lo que esa chica le dijo.

¿Quieres salir conmigo si o no? – pregunto desesperada.

Lo lamento pero no – Eso fue lo que esperaba de MI novio.

¿Pero porque? – ya me estaba cansando de esta chica, es que acaso siempre me iba a tener que encontrar con una chica diferente a la vuelta de la esquina esperando a que Edward se fijara en ellas, me di una bofetada mental al descubrir que así era, solo estaban esperando un mínimo error de mi parte para lanzarse como leonas tras de él. Rabia me daba solo de pensar que no tenia nada que ofrecerle, solo mi amor y sé que eso por este momento es suficiente pero si es que él y yo llegamos a compartir un futuro juntos ¿Qué le voy a dar?, n se si sea lo suficientemente buena para él, pero sé que me a elegido a mi entre todas ellas, sé que yo soy ahora su chica y que solo tiene ojos para mi, pero como cualquier chica también tienen sus momentos de inseguridad.

Porque tengo novia – dijo exasperado, este era el momento indicado para hacer mi aparición.

Edward – hable con la voz ronca, claro debido al sueño y un poco sobreactuada.

No pasa nada aquí estoy – me aferre mas a él.

Edward – volví a hablar.

¿Quién es ella? – pregunto esa chica que respondía al nombre de Jane.

Duerme no pasa nada – Edward la ignoro.

Edward por favor – una lagrima salió involuntaria de mi ojo, pero creo que funciono, no quería que se alarmara pero esa chica se tenía que ir.

Bella – me acerco mas a su cuerpo, si eso fuera posible – amor aquí estoy contigo – me susurraba al oído – no pasa nada, duerme amor.

¿Amor? – ¿bueno que esta chica no se iba a ir y dejarnos en paz?

Si Jane, ahora si me permites me tengo que ir, MI novia – recalco el mi – tiene que descansar.

Tampoco es como si fuera tu esposa – se burlo ella.

Algún día lo será – ¿Qué había dicho?, esas palabras hicieron que mi corazón empezara a latir como un colibrí.

Edward – suspire, más que nada fue por lo que había dicho.

Duerme corazón – me volvió a susurrar.

¿Qué tiene esa chica que yo no tenga? – al parecer las preguntas aun no se acababan lo sentía por Edward que era el que me estaba cargando.

Tiene todo lo que te falta a ti – era la primera vez que estaba a Edward molesto, claro con una chica, ya que siempre trataba de ser un caballero con ellas.

Edward – escuche la voz de Alice – venia a ver porque aun no has entrado a la casa.

Me entretuve en algo – me quería reír de ella en su cara, Edward prácticamente le había dicho cosa.

Si me di cuenta – el tono despectivo de Alice me gusto, creo que no debería de sentir eso, ya que esta chica no tenia la culpa de que Edward ya tuviera novia, ósea yo, pero bueno era para dejarle en claro que el no esta disponible, ni para ella ni para nadie mas hasta que este conmigo, ya cuando no andemos, cosa que ahora me duele pensar eso, el podrá ser feliz con cualquier otra que le pueda dar lo que a mi me falte, claro estoy hablando metafóricamente, ya que yo planeo estar con Edward por mucho mas tiempo – entra ya – ordeno Alice – que bella necesita descansar.

Si gracias Alice – Edward se escuchaba mas relajado.

Edward espera – nuevamente esa chica, creo que ni Alice ni yo logramos que se fuera.

¿Qué es lo que pasa ahora? – pregunto desesperado.

Cuando estés disponible – no bueno ahora esta chica ya se le estaba insinuando.

Edward vamos a dormir ya – me queje y el solo se rio.

Lo siento pero como veras no podre por mucho tiempo – volvió a reírse – creo que mi mujer – enfatizo esa palabra – ya necesita que los dos descansemos.

¿Te estas acostando con ella? – su grito hizo que me sobresaltara, pretexto para hacer que me despertó.

¿En donde estamos? – ignore a la chica abriendo poco a poco los ojos.

Genial – escupió las palabras Alice – ¿Vez lo que ocasionas? – le recrimino.

¿Edward, amor en donde estamos? – levante un poco la cabeza para verlo a los ojos.

Estamos en casa – me dedico una sonrisa dulce – ahora mismo iba a llevarte a la habitación para que siguieras durmiendo, pero has despertado dormilona – su voz era aterciopelada y eso me encantaba.

Ya vámonos a dormir Edward – recargue mi cabeza en su hombro soltando mi respiración en su cuello logrando que Edward volviera a reírse – tenemos que descansar y no planeo dejar que te levantes hasta el otro día – un grito ahogado salieron de los labios de la pequeña rubia que se encontraba frente a nosotros.

Lo que tu digas bella – dio media vuelta y yo satisfecha porque por fin nos íbamos volví a recostar mi cabeza cerrando los ojos para poder volverme a dormir, Llegamos a su habitación y hasta ese momento me di cuenta que Alice nos estaba siguiendo porque escuche su voz.

¿Es esta tu habitación? – pregunto.

Si – dijo Edward un poco confundido.

Esta muy ordenada – lo mismo pensé cuando entre, Edward soltó una pequeña risa.

¿Me puedes ayudar Alice? – pregunto Edward.

Claro dime que hago – dijo muy emocionada.

Solo levanta las cobijas por favor – se escuchaban sus pequeños pasitos y el pequeño ruido que hacia al acomodar las almohadas.

Listo – aplaudió.

Muchas gracias – Edward volvió a avanzar conmigo en brazos como si no pesara nada.

¿No bajaras a comer? – pregunto Alice al momento que me depositaba en la cama y me quitaba los zapatos.

La verdad es que no – sentí que del otro lado de la cama se hundía – voy a velar su sueño y quizás me duerma – me rodee para poder abrazarlo.

Que lindo – la voz de Alice se quebró – desearía que – se quedo callada abruptamente.

Desearías que Jasper hiciera lo mismo – Alice permaneció en silencio, hasta que pensé que ella ya se había ido, pero no fue así.

¿Cómo lo sabes? – pregunto, creo que me eh metido en un problema.