Ni Teen Wolf ni los personajes, excepto los que no conozcan son mios.

Todo es de Jeff Davis y su respectivo equipo.

La historia es producto de mi loca y mentalmente desorientada cabeza.

¡Y hola, por cierto! ahora si actualice rapido :P y es todo lo que tengo que decir aparte de que... hum, Nik, as cosas sobre Francis se iran dando xD

ahora si, ¡a leer!

Por cierto, comentar no les mataria :P


51

─ Y eso es todo-terminó de contar Rubí apoyándose más en el agujero que sus poderes habían hecho. Atrajo sus rodillas a su pecho.-Aun con mi extraña visión y aquel cristal en mi vista… pude verla y nunca había visto a una mujer como ella. ¿Qué piensas?-la miro, mientras ella pegaba su vista al atardecer.

Llevaban como 20 minutos hablando y casi una hora de estar disfrutando su compañía y el simple hecho de estar una del lado de la otra. Normalmente llevarían más tiempo hablando o demorarían más en contar algo, pero por alguna razón ninguna se sentía en ánimos de explicar mucho o de interrumpir cada cinco minutos.

Sentía su garganta seca y no dudaba que Rubí estaba igual o peor. Cuando Rubí acaba de morir (o casi morir) siempre se despertaba con una sed y hambre extrema. Era como si nunca hubiese bebido o comido nada en su vida.

─ Pienso si esto no tiene que ver conmigo o el pasado que desconozco.-dijo al fin Killa en un suspiró.

Rubí frunció el ceño— No todo es sobre ti, Clarke… ¡McCall!-se corrigió rápidamente- Ay Dios-dijo por lo bajo

─ Respira Rubí…

─ Lo que quiero decir-tomo una gran bocanada de aire-Es que de las dos, yo tengo la cola más larga. En menos de 3 años me hice de más enemigos que Superman en toda una vida de héroe.

Killa tomo el trisquel y lo comenzó a mover contra sus dedos. Rubí sabía que pensaba con la misma facilidad con la que las estrellas se dejaban ver en el cielo, Killa no creía que fue atacada por un enemigo suyo. Fue atacada por alguien que pudo desaparecer en cuestión de segundos, si dejar rastros. Necesariamente fue una wicca o bruja o como quiera que se llamen hoy en día.

─ ¿Alguna vez sientes que tus visiones son reales?-preguntó Rubí tomándole la mano.-¿Qué… son más reales y lógicas que el mundo en el que vives?

Killa apretó su mano. — Todo el tiempo.-confesó con una mueca-Las visiones se sienten más reales que nada. Hace rato tuve una tocando el trisquel-dijo levantándolo y luego dejándolo caer- Era mi madre viéndolo mientras mi padre o lo que sea que se parecía a mi padre la atemorizaba y le decía que estaba embarazada. Y esa visión fue más real de lo que acaba de pasar contigo o el hecho de que tu mejor amigo gay acaba de hacerme un cambio de look. Esto es nuevo…-suspiró-¿Por qué tú pregunta, Rubí?

─ porque la visión que tuve me pareció tan real…. casi me sentí ahí-confesó-Es tan extraño. Sentí las emociones, sentí la melancolía y la tristeza de Marvin, Dean y Clayton. sentí que algo raro entraba y salía de mí.

─ eso fue el cuchillo con el que te atravesó- aseguró Killa—Aparte, ¿Qué haría Marvin y Dean juntos en una especie de habitación bajo tierra? ellos ni se conocen…. No se conocen, ¿verdad?

─ No hasta donde yo sé-aseguró Rubí con una mueca

─ ¿entonces…?-canturreó Killa separándose y volviendo su cuerpo para quedar de frente a su costado.

─ quiero creer que fue una ilusión que la tipa que me ataco provoco-dijo volviéndose también y quedando así frente a frente.-Sino, ¿por qué Clayton estaba ahí?

─ N lo sé-aseguró Killa mirando sus pies cruzados. Levantó el rostro rápidamente-¿Quién es Clayton?

Rubí suspiró—El mejor amigo de Abby. Murió hace unos meses mientras se enfrentaba al alfa de una manda rival.

─ ¿Era hombre lobo?

─ Entiendo tu sorpresa… ¿Abby mejor amiga de un hombre lobo?-Rubí negó- mm-h… ni en nuestras más locas pesadillas.

─ Que tanto me he perdido de este año…

Rubí rió por el tono tan dramático con el que sonó la voz de Killa.

─ ¡No es juego! recuerdo pequeña cosas. Pistas, ¡pero no todo!

─ Te hare un remix de las mejores cosas de este año, ¿qué tal?-propuso Rubí.

─ ¡Empieza con lo de ese tal Clayton!-suplico- ¿Es el tipo con el que Abby según se acostó o al que le hacías bullyng por ser mujeriego?

─ Cielos-gimió moviendo su cabeza mientras despertaba.

Le dolía mucho la cabeza y apenas era capaz de recordar algo. ¿Dónde estaba? lo último que recordaba era que recibió una llamada de Francis y…. ¡Francis! se dijo abriendo sus ojos de golpe y tratando de despertarse, sin embargo, de inmediato su cuerpo se hizo para abajo. Algo estaba atado alrededor de sus tobillos y muñecas, evitando que se moviera mucho.-

─ ¿Qué?-pronuncio volteando a cada uno de sus lados y moviendo sus manos. unas cadenas estaban alrededor de sus muñecas y tobillos. Las cadenas eran largas y estaban unidos a sus miembros por grandes y gruesos anillos, por lo que sus miembros se podían mover lo suficiente sin que fuese incomodo, pero no podía enderezar su cuerpo.- ¡aperirem!-exclamó y en lugar de que hechizo abriera los anillos, el hechizo afecto las cadenas, jalándolas y estirando más sus miembros.

Grito. Primero de dolor y después de furia.

─ Definitivamente estás mal de la cabeza, Francis.-bufó con los dientes apretados.

Descontando su pequeño momento de desorientes, por fin recordó lo que paso.

Gruñó. Francis no era un brujo, sólo era un estúpido telepata, casi sin poderes más haya de poder andar de metiche en las mentes de los demás y aun así la encontró distraída un segundo para secuestrarla.

─ Te matare en cuanto me libere de esto-juro jalando una vez más las cadenas.

Las jalo hasta cansarse y moviendo la cabeza para quitarse el cabello de la cara vio el lugar donde estaba.

Se encontraba en una especie de habitación subterránea… lo suponía por las paredes de tierra a su alrededor. Sobre ella estaba un techo de madera con líneas dibujadas con jis. Líneas que bajaban hasta las paredes de tierra… siguió las líneas y vio que las raíces, no, ramas… ramas salían de las paredes y parte del techo, hasta un árbol seco en una de las esquinas, cuya copa parecía estar dentro de la pared y cuyas ramas avanzaron hasta cubrir varias partes de la habitación.

Un… no, no podía ser, se dijo viendo el lugar. A pesar de ser una habitación sencilla, con raíces y ramas cafés oscuro algo seca y solo unas cuantas maderas clavadas en forma vertical en la pared para poner cosas sobre ella… sabía dónde estaban. Pero, ¿cómo era posible?

De repente oyó la voz de Francis diciendo "lo sé", más no sabía de donde venía.

─ ¡No es mi culpa!-lo oyó gritar y su voz era tan fuerte que supo de donde venía su voz… Venía desde el otro lado de la pared. Se recostó en uno de sus costados y vio la puerta que estaban en una de las paredes… Francis no se veía, por supuesto, pero desde la posición donde estaba esperaba poder tener una buena vista cuando se acercara. En cuanto entrara quería darle su mejor mirada asesina.- ¡No puedo acércame a ella! ¡Él me puso un alto!-Francis ni siquiera bajaba su voz ni disimulaba su enojo- Me puedo acercar a Joséphine, a Dago, Bryce, a la manada del alfa verdadero y hasta a Tana, cosa que no hare a menos de que sea mi última opción para salvar a esos chicos—a pesar de su enojo hacia el telepata, Bryce podía imaginarlo moviendo sus manos enfrente como haciendo una señal de stop, expresión llena de terror y, sólo pensarlo, le provoco un sentimiento de lastima hacia Francis. No porque fuera buena persona y sentía lastima por todos los pobres diablos o estúpidos, no, sólo era que sentía lastima por todos los que tenía a Tana de enemiga. Por algo prefirió hacer casi todo sola—; ilusión o no, Tana es peligrosa de cualquier manera…-«Ni cómo negarlo-pensó Bryce y luego endureció un poco la expresión.-¿Ilusión?-En fin-Francis suspiró-, puedo acércame a todos menos a Killa, Linus y Rubí. Ellos… son los únicos miembros reales y permanentes de este mundo… fue creado para ellos, no debes de extrañarte de que haya una pared cada vez que me hacer que a ellos. –pausa- ¿Cómo? ¡Por supuesto que Rubí cuenta! Independiente de que Killa se lo uso, Rubí sale siempre embarrada. A veces creo que esa niña boba es su propia enemiga. ¿No sabe lo peligroso que es meterse en un mundo que no comprende? Y por favor-endureció su voz-, ¿puedes decirle a la tonta Balam que se calle? Aun en una pared interdimensional puedo oír lo poco halagadores de sus pensamientos. Dile de una jodida vez que fue culpa de su hermanito al meterse en lo que no debía, y que fue ella quien ayudo a Killa a meterse en esto... dile a Erick y su estúpida manada que fue culpa de ellos por no vigilarla. ¿Qué creían que haría? ¡Su mejor amigo estaba muriendo y la única forma de salvarlo era que alguien lo sacará de aquel bloqueo psíquico en el que se metió por su impulsividad! ¿Quién se enfrenta a un cazador de brujas?... ¿solo? SI, si… ¡No, nos vemos!-un ruido resonó en el lugar haciendo que Bryce saltara de susto. Estaba tan concentrada en la conversación que aparentemente Francis tuvo consigo mismo que olvido por un momento donde estaba- Bryce por fin despertó y de por sí ya tiene pensamientos poco halagadores de mí, no quiero que "loco" este en la lista… Genial, demasiado tarde, ya está. Si, pronto volveremos a hablar… sí… ¿Sabes? Pregúntale a Erick donde está.

Si Francis dijo algo más ya no pudo escucharlo. Hubo un pequeño silencio y al final escucho sus pasos acercarse. En menos de un minuto Francis apareció por la puerta, cerrándola tras suyo y mirándola con una expresión de disculpa.

Francis siempre le había parecido una persona con porte y físico aristocrático, sin embargo, esta vez se veía menos aristocrático que más normal. Sus cabellos dorados estaban desordenados y se pegaban a su frente, el sudor bajaba de sus patillas y se internaba debajo de su barbilla y algunas manchas de suciedad estaban en sus mejillas sonrosadas por el calor.

Se volvió a preocupar, no pudo evitarlo. Se negaba a pensar que no lo conocía después d tantos siglos; por lo mismo sabía que cuando estaba así es que estaba usando sus poderes y estaba enfrentándose a un gran bloqueo telepático. ¿Algo estará bloqueando sus poderes?

─ Lamento que hayas…

─ Al diablo con eso-interrumpió Bryce acomodándose boca arriba y jalando sus cadenas. No debo preocuparme, se dijo. No lo merece, se volvió a decir.- Te ordeno que me sueltes-le dijo con voz brusca, pero sin mostrar mucha más exaltación.

─ Lo hare si prometes que no me dé atacaras con tus poderes y me escucharas-Bryce frunció ligeramente. ¿Por qué su voz sonó como un jadeo?

Bryce lo miro con expresión taciturna. —Lo prometo.

Él suspiro y se sobo la frente, quitándose el sudor.

─ No necesito leer tu mente para saber que mientes. –farfulló con voz cansada.

─ ¡Es que estás loco en creer que lo hare!-le espetó Bryce, exaltándose- ¡Me encadenaste!-jalo las cadenas- ¡me secuestraste fingiendo que estaba sufriendo algún tipo de dolor y me hiciste presenciar tu acto de locura!

─ ¡No fue un actor de locura!

─ ¿No? ¿Entonces como se le llama al hecho de hablar sólo?

Francis carraspeó—Nos conocemos desde hace un muy largo, LARGO, tiempo y valiéndome de eso, puedo decirte que sabes muy bien que yo nunca hablo solo.

Bryce enarcó una ceja — ¿Tratas de decirme que estabas hablando con alguien en uno de tus raros enlaces mentales?-Francis asintió mientras se apoyaba en la pared y se arrastraba hacia abajo, raspando la espalda con la pared de tierra. De repente se sentía tan cansado. Él no debía de estar ahí, él no debía de estar haciendo esto, pero todo se estaba yendo a la mierda por unos adolescentes que no midieron sus acciones. Acaba de enterarse el porqué de su presencia… no podía creer que ese chaman-cabello-largo-estúpido lo metió ahí. Al parecer, el estúpido rey lo metió a un mundo diferente. Dentro del mundo diferente. Mientras todos vivían en fantasías hechas lindas, el repetía una y otra vez sucesos que ya habían pasado con un toque más futurista. Y aunque poco a poco comenzaba a sospechar, el chamán-cabello-largo-estúpido lo saco de ahí de forma más rápido cuando descubrió que podría ser la clave para terminar con todo.

— Te advertí sobre entrar al plano con la luna azul-chilló agarrándose los extremos de la cabeza. Un dolor agudo le recorrió la cabeza- Se los advertí y me ignoraron. Caímos en una espiral y ahora somos uno más en un mundo que no existe. ¿Sabes que pasara si Killa es sacrificada en este mundo?-le preguntó viéndola. Francis se sentía vagamente sorprendido, no podía creer que Bryce estuviese callada.

— La respuesta es más que obvia-dijo Bryce volviendo su rostro a un lado para mirarle-Las puertas se abren y Laqha podrá salir a hacer su mierda. La apocalipsis provocada por un dios. El rey maldito… jum…-bufó- llamarle el rey sólo pro su sobrenombre siempre se me ha hecho estúpido.

— No lo llamo rey por esa razón-contradijo Francis. Con la mirada Bryce le preguntó: ¿entonces porque?-Por la leyenda.

— La leyenda lo llama el rey maldito. el hermano mayor de la luna que se llenó de ira cuando el padre todo poderoso eligió a la más joven de sus hijos, que había decido vivir una vida mortal, para ser la reina y diosa de la luna.

— Esa no es la leyenda y lo sabes-chilló Francis. ¿Hasta el recuerdo de la historia de Laqha se le fue reescrita? ¡Laqha no era un dios! a pesar de que sus poderes tuvieron un origen "divino".

Miro la habitación subterránea donde estaban. Paso sus ojos por cada esquina hasta llegar a la pared donde el árbol se unía a la pared. Hace unos siglos el lugar donde estaban era un nemeton, el inició del rey y el lugar donde ahora toda esta pesadilla tenía lugar.

De no ser por su cansancio, le hubiera gritado al chaman-cabello-largo-estúpido que era su culpa lo que pasaba. Él la metió a este mundo después de todo.

— ¡Francis!-le gritó Bryce

— ¿Qué?-agitó la cabeza, saliendo de todo espejismo de sus pensamientos-¿Qué me decías?

— Que fue muy divertido estar encadenada-movió suavemente las cadenas-Pero ya me canse. ¡quítamelas!-exigió-¡aperirem!-un ruido parecido al de una carretilla andando sonó por el lugar por el lugar, las cadenas se alagaron, estiraron un poco, bailaron de una forma muy curiosa (con florituras y todo) y de repente Bryce terminó sentada.-Carajo…-canturreó al notar lo que acababa de pasar-¿Acaso estás cadenas fueron hechas por Hefestos?

— Algo así-respondió.-Fueron hechos por una de la bruja más hábil que conozco.

— Yo no las hice-replicó Bryce.-Estas cosas del mal no son producto de mi magia.

— aunque seas la mejor bruja que conozco, nunca has sido muy hábil hechizando objetos.-Bryce le mando su mejor mirada de desdén- Concéntrate en la magia en la cadenas y dime quien las hizo.

— Ahórrame el gasto de mí preciado tiempo y dime.-Francis negó. Bryce suspiró y miro a las ramas del árbol seco. No quería hacerle caso, pero una parte de sí le pedía a gritos que lo hiciera para saber porque rayos estaba en esa situación.

Todo era extraño. Nada de lo que ha hecho Francis hasta ahora tenía sentido y se negaba a creer que estuviera con Joséphine o Laqha… ante todo Francis era un hombre de principios, incapaz de lastimar a personas significativas para aquellos que alguna vez amo.

Cerró los ojos un momento y se concentró en las cadenas. Su oído aguzado percibió las corrientes de aire moviendo las cadenas, tintineándolas como cadenas y casi al mismo tiempo sintió que la magia que fluía de las cadenas a sus muñecas, bloqueando su magia.

— Esto no puede ser-dijo con la voz anonadada y abriendo los ojos-¿De dónde las conseguiste?-le espetó. Francis movió la cabeza para los lados, sin dejar de mirarla fijamente, dándole un aspecto de un búho moviendo la cabeza- Estás cadenas las hechizo Adeleine-espetó con más fuerza-¿Cómo es posible que las tengas? Para ti sólo fue la hija mimada de tu mejor amigo, ni en sueños hubiese hechizado unas para ti.

— muchas cosas cambian cuando ayudas a alguien a fingir su muerte-musitó con voz ronca y sin titubeo a pesar del que sudor se acrecentó en su rostro.

— ¡Eres un mentiroso!-gritó-Adeleine no está viva

— En este mundo no.

— ¿Qué? ¿Qué quieres decir con eso?

— Dime la leyenda de Laqha. dime para que sirven las llaves.

— No, respóndeme lo que te pregunte.

— Tú primero.

— Es estúpido. Tú te la sabes de memoria. ahora mismo lo vez en mi mente-siseó

— lo único que veo en tu mente son las muchas cosas que me harías si estuvieras sin las cadenas. Por favor, no hagas eso último.

— Si me quitas las cadenas, lo pensare-le dijo con tono afilado.

— Responde a mi pregunto y yo responderé a la tuya.

— Bien-dijo de mala manera-Pero la resumiré. Lo más importante es que era un dios que se revelo, casi causa una guerra en las que provoca que se haga un nuevo Big Bang y que la diosa madre fue quien lo venció, cortando su cuerpo en muchos pedacitos y encerrándolo en un plano donde ningún humano podrá entrar. Pero el mal nunca pierde sus poderes y siempre él ha estado moviendo hilos para salir. Lamentablemente para hacerlo ocupa la sangre de la sacerdotisa que se sacrificó para darle más poder a la diosa y Killa lamentablemente le toco esa suerte. En sus venas corre la llave de la libertad de un dios y sin importar que destruyamos las demás llaves, si la sacrifica se liberara. Ahora tu responde a mi pregunta.-le ordenó mirándolo con más desdén si era posible.

— No-le dijo levantándose y acercándose a la salida

— ¿Cómo?-le gritó-Yo ya te respondí, ahora tú respóndeme.

— de acuerdo.-dijo Francis dándose vuelta-El rey maldito terminó muerto y sin quedar nada de él, sin embargo dejo un objeto donde tenía sus poderes y hace unos 1000 años un rey otomano encontré el objeto, envenenándose por su poder oscuro y terminando cayendo en las manos de la brujería. Laqha era un rey mortal que adopto otro nombre, solo eso…

— ¿Qué?-preguntó Bryce sin entender- ¿De qué jodidos hablas?

— quiero liberarte Bryce-le aseguró Francis quitándose el sudor de la frente, de nuevo-Pero no puedo mientras no tenga la seguridad de que dejaras de planear vías de escapes o me trataras de matar. ¡Si veo lo que piensas!-la señalo con el dedo índice- y más que nada ocupo que recuerdes que la leyenda que tú sabes es falsa y la que te acabo de decir es…-se le trabo la lengua y bufó. increíble que a pesar de decirle la leyenda, su lengua se trabara ahora. El poder del rey atravesó la barrera magia del lugar donde estaba. Suspiró – Piensa en lo que acabo de decirte.

— No tiene sentido pensarlo y no lo pensare. Es una mentira lo que dices. No explica…

— ¿Dónde queda Killa en todo esto? – completó Francis-Es la descendiente de uno de sus amigos, la más próxima a una diosa que su naturaleza la hace odiar y, por supuesto, es vulnerable.

— ¿Vulnerable?

— No hay nada más vulnerable que una joven bruja que conscientemente ignora sus poderes.

— ¡¿Qué?!

— ¡volveré cuando este lugar te haya hecho ver la verdad!

— ¡No!-gritó Bryce-¡Francis, trae tu trasero acá!—jalo las cadenadas- ¡FRANCIS!

Mientras una muy enojada Bryce estaba gritándose hasta de lo que se iba a morir a cierto rubio de ojos rojizos, en el otro lado del país estaba una Killa y una Rubí no disfrutando una fiesta con altos volúmenes de música, buenos especímenes del sexo opuesto (a pesar de que ellos no estaban en sus lista de preferencia. ¡Lástima!), y viendo por momentos hombres y mujeres con cuerpos aceitado, bailando al estilo hawaiano en un improvisado escenario por momentos (ahora una música muy moderna y tecno sonaba). Ninguna se sentía con alguna animo mayor al de echarse un buen taco de ojo o bajar la mirada cada vez que una mujer le mandaba señales de querer estar en lo oscurito con alguna de ellas (¡pobre Killa!) y susurrar por lo bajo, ¿desde cuándo le intereso tanto a las lesbianas?

Sin embargo, una persona no estaba de acuerdo con eso y ahora mismo estaba tratando de convencerlas (ordénales más bien) de salir de su zona de #Estoyenun agujerodemierda, #Soyunaemo

¡Sonrían, vamos!-gritó Declyn poniendo sus manos en su cintura, al propio estilo de una madre regañona, en el son del regaño. Ya habían casi tres horas después de que comenzó la fiesta y habían bajado y aún no habían salido de su zona #Estoyenun agujerodemierda, #Soyunaemo. Killa miro mal a Rubí, sino hubiese puesto eso en Facebook, nunca Declyn se hubiera enterado de que estaban en las barras desde hace dos horas. Hace solo 15 minutos estaba muy ocupado restregándole el trasero a un tipo con falda de paja, cejas pulcramente depiladas y pecho muy aceitada y sin vello en pecho. Rubí le sonrió con disculpa- ¡Están en una fiesta, no en un funeral!

Killa y Rubí intercambiaron una mirada, Rubí levantó una de sus cejas y Killa estiro una de las comisuras de sus labios. Hasta un extraterrestre sabría que acaban de comunicarse sin palabras.

Estuvieron sólo una media hora hablando y otra media hora estando con un David que parecía entre preocupado y con ganas de esconderse de su peor pesadilla. Rubí no estaba segura si su pesadilla era Braulio (ahí se enteró que fue a la estación amenazarlo si le hacía algo) o la putilla de su ex. Después fue el turno de uno de los abejorros ir a buscarlos y no tuvieron de otra que bajar, comenzar a atender a las personas y hacer huelga después de 100 pisotones en menos de 10 minutos y varias pellizcadas en el trasero.

El lugar realmente parecía un luau hawaiano con ciertos toques electros por la música y las luces, y… bueno, habían muchos hombres y mujeres con buen cuerpo y piel aceitada que serían la fantasía de cualquier gay o lesbiana.

Era demasiado aceite, cejas depiladas y pechos sin vello para el gusto de las dos.

─ En mi defensa, todo lugar con música que me reviente los tímpanos y luces que pintan mi piel como si fuese un avatar de distintos colores es un funeral-dijo Killa lo suficientemente fuerte como para oírse sobre la música.-Aparte odio que mujeres me pellizquen el trasero… ¡tengo novio!-Declyn y Rubí la miraron con mucho interés-O algo así-agregó algo cohibida.

Rubí rió con los labios apretados.

Killa la fulminó con la mirada.

─ Es lo que… ¡Dios mío!, ya o importa lo que quiero decir… sólo…-tomo su piña colada-No me gustan que me pellizquen el trasero.-y comenzó a sorber la bebida por el popote.

Declyn la miro con ojos entrecerrados y la miro de arriba abajo. Estaba hermosa, su trabajo había sido un éxito, pero lamentablemente sin importar cuanta diamantina pusiera en sus pómulos para que brillara más sobre la música, su expresión ni sus ojos brillaban. ¿Por qué su mejor amiga debía de tener una mejor amiga que parecía tan poco enamorada de la vida?

Bufó y miro a Rubí. Pensó que su chica estaria como toda una provoca pasiones, pero cuál es su sorpresa al notar que su chica sólo se puso la parte de arriba de un bikini oscuro, la falda y los adornos. Sus rebeldes risos estaban sujetos con una pinza, dejando algunos a los lados y tenía un maquillaje muy natural. Podía aceptar que estuviese sencilla, de hecho su tono moreno brillaba dorado al contraste de las luces, haciéndole parecer una estrella humana, pero lo que no podía aceptar era el hecho de que su amiga estuviese recargada en la barra con un expresión digna de un funeral.

─ Acepto lo que sea de ti, pequeña Alicia-la señaló con el dedo índice. Killa frunció el ceño; ¿Alicia?-, tengo un debilidad por tus grandes ojos de gato, tus labios hinchados y rojos y tu expresión de emo que denota siempre que no sabes que rayos haces aquí. (Realmente no sé qué hago aquí-musitó Killa por lo bajo). Pero no de ti, perra- ahora señaló a Rubí que no mostro ningún signo de exaltación en su rostro- ¡deberías de estar bailando con todo los clientes!-exclamó moviendo sus caderas de forma muy exagerada.

Para Killa, parecía una licuadora.

─ Por favor, deja de hacer eso.-suplicó Killa

─ ¡No! quiero que comiencen a ser perras y bailen y lleven las piñas coladas a los clientes.

─ deja de fastidiar, morí y reviví hace sólo un par de horas-bufó Rubí sentándose en la banquillo.

─ ¡Sólo porque una suripanta este con el príncipe encantador, tu no debes de estar como una anciana que le vale la vida!

Rubí bufó. Ya había olvidado lo mucho que le molestaba que David trajera a su ex novia a la fiesta. Movió la cabeza a un lado, imitando el movimiento de la chica del exorcista hasta tener en su campo de visión a David y a la estúpida suripanta de su ex. Como toda una putilla lo tenía bailando muy cerca de él. Era difícil ver donde comenzaba él y donde comenzaba ella. De repente dieron vuelta, pudiendo ver el rostro de David y no sabía si sentirse bien o mal de ver que no disfrutaba mucho bailar con ella de esa manera.

─ De verdad moriste-dijo Declyn- En otro momento, ya estarías gritándole sobre la música lo putilla que es y le preguntarías. "¿a qué horas vas a tu esquina?"

─ De hecho le preguntaría "¿a qué hora vas a la orgia?"

─ ¡Y porque no vas y le dices!-gritó Declyn de nuevo. La música había aumentado y casi no se podía hacer oír-Bajate de eso banquillo, ve hacia ella, jálale de sus cabellos artificiales y di "es mi hombre, putilla"

Rubí miro a Killa como diciéndole: ayúdame con esto. Pero Killa, al son de la traición, comenzó a ver sus pies desnudos y a pensar que pasaría si la loseta se convirtiera en chocolate.

«Traidora», pensó Rubí.

─ No estoy con ánimos de nada, Declyn, por favor… déjame hundirme en mi espacio post muerte.

Declyn bufó y se fue diciendo algo sobre lo contagioso que es estar con chicas emos.

─ Y yo que pensaba que los gays eran más dramáticos con sus salidas.-musitó Killa haciendo reír a Rubí.

Killa sonrió. Aunque Declyn interpreto mal lo que dijo sobre su muerte (de hecho no murió, pero no iba a gar tiempo en pensar en cómo llego a salvarla en un momento crítico, sin necesidad), de algo tenía razón: parte de su "depresión" tenía que ver con la "putilla esa", también tenía que ver mucho con lo que hace sólo un par de horas ocurrió y de lo que hablaron en el techo. Casi morir por una mujer con ojos rojos llenos de satisfacción no era algo de todos los días o que se tomara bien.

Menos lo de la visión.

Junto los labios y comenzó a revolver la piña colada —muy dulce, demasiado licuada y sin nada de alcohol. «¿Enserio?»-dijo cuándo se le dieron-ni por mi identificación falsa o porque mi amiga es casi una alcohólica me dan una piña colada con alcohol ¡Quiero emborracharme hasta no recordar quien soy!»— concentrándose en las espirales que se hacía en el líquido.

Aunque minutos antes de que llegara David ésta había admitido que la única opción viable era que la mujer que la ataco puso la visión en su cabeza, sabía que era mentira. Rubí no lo creía y le molestaba mucho a verla tenido y aún más no poder a ver visto los rostros de las personas en las camillas de madera.

─ ¿Quieres irte?-le preguntó Killa dando vueltas a medias con el asiento del banquillo y siguió viendo las espirales que ella misma hacía con el popote.

─ No…-Rubí se bajó del asiento y se inclinó sobre la barra para sacar una botella de ron- Lo que quiero es emborracharme y actuar como lesbiana toda la noche.-se empino el ron.

─ no puedes emborracharte.-musitó Killa viéndola asombrada por como su amiga continuaba bebiendo

─ Pero puedo actuar como lesbiana-repuso haciendo una rara mueca con los ojos cerrados y agitando la cabeza- Increíble que a muchos les guste esta cosa.-dijo viendo la botella con una mueca de asco y después volviéndosela a empinar

─ Y…aun así no dejas de tomarla.

Rubí separo sus labios de la botella. —Quiero ver cuánto de estás-agitó la botella- puedo tomar si sentirme ligeramente mareada o poder emborracharme bonito- dijo tomando otro rápido trago. Se apartó la botella de los labios cuando oyó un grito desde el otro lado… volteó en cámara lenta y… Killa podía jurar que los ojos de Rubí se salían de sus orbitas.

─ ¡Hey, chica!-gritó Killa interponiéndose en la mirada asesina que su mejor amiga le mandaba a la ex novia de David- ¿Y si bailamos?-le propuso moviendo mucho sus caderas, haciendo que su falda se moviera y comenzó a hacer pequeñas olas con sus brazos, imitando el baile de las hawaianas

─ Killa…-La forma en la que Rubí pronuncio su nombre le indicó sin lugar a dudas de que se debatía entre la pena y la risa. ella era un asco bailando. hasta un ciego se daba cuenta.

─ ¿Qué? –dijo sin dejar de moverse-Dijiste que querías emborracharte y actuar como lesbiana una noche, pues…-puso su mano alrededor del cuello de la botella, jalándola y rápidamente se deslizo de los dedos de Rubí. Killa puso sus labios sobre la boca de la botella, le dio un gran trago, y separó la botella de sus labios rápidamente, comenzando a toser.

─ ¡Killa!-exclamó Rubí sobre la música (innecesario ya que se oían perfectamente) y se paró para poder darle palmadas en la cama-Es asqueroso, ¿no?

─ Es mejor que el tequila.-dijo tosiendo. Puso una mueca y le tomo la mano. Ignora lo que vaya a pasar y vamos a esa pista a mover el culo y a actuar como lesbianas.

─ Killa…

─ ¡Nada!-exclamó jalándola y zigzagueando entre los demás meseros.- El karaoke esta por empezar y necesito bailar o algo así… ¡dejar de pensar!

─ ¿Tú dejar de pensar?-repitió Rubí sorprendida- ¡Eso es imposible!

Killa hizo caso omiso de ese comentario… por unos segundos.

Cuando llegaron al centro de la pista, Killa se detuvo la soltó y la miro con ojos entrecerrados—Ha, ha-rió sarcásticamente.-Comienza a mover ese lindo cuerpo y actuemos como lesbianas ebrias…-Killa comenzó a pegarse a su cuerpo y a moverlo al ritmo d la música-Y puedes tocarme el trasero si quieres, en la esquina hay una chica que se me aventó en el baño y tengo miedo que me haga algo malo.

─ Y teniendo una "novia" servirá de algo para que deje de follarte con los ojos-le preguntó comenzando a mover su cuerpo junto al suyo… estaban bastante pegadas.

─ Hazlo…-dijo tomando una de sus manos y poniéndolo en su trasero-Y calla.

─ No.

─ Por favor… piensa que sólo así evitaremos que seas arrestada por matar a la hija de una policía.

─ Y piensa que esto solo causa más mirada de las chicas y mi tío Braulio-puso una mueca de asco

─ prefiero no pensar en la pervertida mente de tu tío, cuyos ojos ciento en mi espalda y trasero. Por favor, baila-le suplico restregándose de nuevo.

Rubí rió mientras comenzaba a moverse y pegaba a Killa más a sí, poniendo sus dos manos en su trasero.

Aun había muchas cosas que le incomodaban, pero debía de admitir que ver a su amiga haciendo algo tan improvisado y loco solo para evitar que ella se desquiciara o cometiera un homicidio, era lo mejor.

A lo lejos Declyn las vio y por el micrófono pidió que todas las vieran… si no fuese porque seguían tomando de la botella y Killa estaba más interesada en olvidar y hacer que su amiga olvide y que se sentía caliente por la temperatura del lugar, se hubiese dado cuenta que su collar quemaba contra su pecho y su celular vibraba contra su tobillo.

— Sigue ignorando mis llamadas-le dijo Scott a Stiles la mañana del jueves, mientras caminaban por los pasillos de la escuela.

— No me mires-se apresuró a decir-, tampoco a mí me habla. A veces es tan detestable lo infantil que es.

Scott bufó.

— Por suerte vendrá en unos días a para navidad, y no creo que pueda evitar hablar conmigo esos días.

— ¿De verdad?-bufó Stiles acercándose a su casillero- ¿Quieres que te recuerde la vez que decidió no hablar con nadie en 3 días y se comunicaba por medio de las notas de su iPod? no dudes que haga lo mismo. Si ahora sabemos que aun respira gracias a los mensajes que nos manda cuando nos damos por vencidos con las llamadas. Juro que me se el mensaje de su buzón de memoria.

— No ayudas Stiles.

— No quiero ayudar—replicó Stiles sacando un cuaderno. en el transcurso casi se le cae algo que estaba en una funda negra

— Debes estar bromeado. ¡Lo dejaste en la escuela!

— En mi casa no está seguro-se defendió Stiles metiendo bien la funda-¿Y quién revisara mi casillero?

— No lo sé… Tal vez la bruja loca que tenemos como maestra.

— si no hablas más despacio se enterara que encontramos algo en un casillero que era de una chica que lleva como 40 años muerta.-susurró Stiles cerrando su casillero y empezando a caminar.

Scott lo alcanzo y se le quedo mirando unos momentos. Stiles lo ignoro.

— saliendo de clases lo dejaremos con Deaton, quizás nos ayude a saber cuál es el mensaje-dijo cuando entraron al salón.

— lo que digas, Scotty.

Stiles se sentó atrás de Lydia y se inclinó para ver que hacía.

— ¿Teníamos tarea de algebra?

— algo así-pronunció Lydia

— ¿Sabes dónde está Malia?-le preguntó-Quede en prestarle mis apuntes de economía.

— ¿Malia?

— Si, Malia tu novia, una chica con deficiencias en la sociabilización.

— ¿Mi novia?-repitió Stiles extrañado

Lydia estaba por decirle que dejara de ser un estúpido cuando entró el entrenador y los mando a callar con su silbato.

Lydia le dio vuelta a la hoja para apuntar lo que el entrenador iba diciendo, cuando un raro sonido le lastimo los oídos y la sensacion de que caía en un vacío la lleno por completo.

— Lydia-alguien comenzó a agitarla pata atraerla a la realidad. cuando Lydia reacciono Malia estaba alado de ella.-¿Tienes los apuntes?