When All is Lost, One is Found. En Español.

Autora: Rinoaebastel

Capítulo 43: Como un Guerrero

Disclaimer: Harry Potter no es mío y no gano nada con esto, solo practicar en la escritura. Harry Potter es propiedad de JK Rowling.

AN: Esta historia puede contener escenas de los libros y de las películas de Harry Potter, pero no con el dialogo exacto, este ha sido reescrito u omitido. No está señalado.


Octubre, 1996

Sentado en uno de los sofás de la sala de profesores, sus ojos se centraron en la figura del director. Escuchaba a medias lo que sus compañeros estaban comentando. No le importaba si un estudiante transformaba mejor a una rana.

Si se prestaba atención se podía ver que el anciano estaba pálido, e incluso podrían percatarse del temblor que en ocasiones aparecía en el brazo.

Había intentado romper la maldición con algunas pociones experimentales, pero todas habían sido inútiles. Sería más fácil si el director colaborase con él. Necesitaba comprobar los síntomas del hombre para ajustar la dosis de la poción que le quitase el dolor, y una muestra de la sangre del anciano también sería útil.

Cada vez que un temblor aparecía, los ojos del director se entrecerraban. Era un milagro que nadie se percatase de cómo se estaba deteriorando, de cómo estaba perdiendo la vida poco a poco. Dumbledore moriría antes de que pudiera matarlo sí no encontraba una forma de ralentizar la maldición. Se sentía como si fuera un completo fracaso. No quería matarlo a pesar de que el anciano lo había manipulado durante casi toda su vida.

Su cuerpo se tensó cuando los ojos azules se centraron en él.

—Severus. —la conversación a su alrededor se detuvo. —¿Hay algo que quieras añadir? Parece que vas a estrangular a alguien.

Él hombre sabía perfectamente el porqué de su enfado.

—¿En que difiere eso de mi expresión normal? —bromeó antes de que pudiera detenerse. Todos los ojos de la habitación se ensancharon, pero los ignoró completamente. —No. No tengo nada que añadir.

El anciano asintió y Severus cruzó sus brazos.

—Entonces debo felicitaros a ti y a Minerva. He oído que la señorita Granger ha sido la primera en realizar un hechizo no verbal en tu clase. Supongo que esto significa que se está recuperando.

Quería decirle que no estaba del todo en lo cierto. El director era muy seguro pero no había visto la mano de la muchacha temblando.

Ser incapaz de realizar magia era una vergüenza.

—Después de ella, otros también lo lograron pero desafortunadamente, no con la misma habilidad. —respondió con un tono frío.

—Estupendo. No esperaba menos de ti, Severus. Con Tom aumentando su poder necesitamos preparar los niños.

Severus mantuvo su rostro neutral pero por dentro estaba lleno de incredulidad. Albus nunca había tocado el tema del Señor Tenebroso en las reuniones de profesores.

Un silencio incómodo llenó la habitación hasta que McGonagall se movió en la silla. Sus ojos se volvieron hacia ella. La anciana parecía estar preocupada.

—Albus ¿Crees que es posible que nos ataquen? —preguntó finalmente la mujer.

—Es posible. Tenemos Aurores alrededor pero no serán suficientes sí decide atacar con todas sus fuerzas. —el director puso ambas manos encima de la mesa y su cuerpo se inclinó hacia ellos. —No podemos negarlo. Ahora, este es el lugar más seguro y tenemos que estar preparados para esa posibilidad. —a pesar de la seriedad de la conversación esbozó una sonrisa amable. —¿Puedo contar con todos vosotros? —la afirmación silenciosa de todos fue la única respuesta. —Entonces hemos terminado. Sois libres de volver a vuestras clases. Severus sé que quieres hablar conmigo así que quédate un momento.

Sus labios se volvieron una fina línea cuando escuchó las últimas palabras. ¿Finalmente el anciano estaba teniendo algo de sentido común en su cerebro respecto a su bienestar?

Cuando todos se marcharon, Dumbledore se dejó caer en la silla y se encogió con torpeza.

Severus se movió al lado de Dumbledore. El anciano cerró los ojos y le ofreció el brazo. Severus agarró la muñeca del hombre con cuidado, tocándole lo más suave que podía con la punta de sus dedos.

Remangó la túnica del anciano y dio una bocanada de aire ahogada. La oscuridad lo cubría hasta el hombro.

—Señor, necesito ralentizar esto o solo vivirá durante cinco meses más.

Pudo ver como el anciano esbozó una sonrisa triste.

—¿Señor?

—¿Le duele? —Severus se mantuvo centrado en el tema.

—Empieza a hacerlo. Lo suficiente como para no estar seguro de si puedo vivir tanto como prevés.

—¿Tiene algún otro síntoma aparte del dolor y los temblores?

—Por ahora no. ¿Asumo que necesitas mi sangre?

—Sería lo más inteligente si quiere que intente detener esto. La poción que use estaba designada para la maldición de Granger, así que era de esperar que no durase. —soltó la mano del director.

Retiró su capa, cogió un vial vacío de uno de sus bolsillos y lo destapó. Con su otra mano tomó su varita y apuntó a la mano negra de Dumbledore. Una pequeña incisión apareció y la sangre cayó dentro del vial hasta que estuvo lleno. Agitó su varita y curó la herida.

—Por ahora, esto será suficiente para buscar algo que ralentice la maldición. —murmuró para sí mismo, sin estar satisfecho con la situación. —Después puedo intentar detenerla.

—No, Severus. No voy a dejar que hagas tal cosa. Solo te pondrá más en peligro.

Severus gruñó ante la respuesta calmada y lo miró con furia.

—Es usted un majadero. Podemos detenerlos. Curarle y detener a Draco. —Severus golpeó la mesa, provocando que vibrara por unos segundos.

—Ni si quiera puedes hablar con el chico, Severus, y seamos realistas, hiciste un juramente inquebrantable. Soy viejo y desechable. Harry es el único que tiene que sobrevivir y tú eres la clave para ello. Tienes la información que lo ayudará y que lo salvará de numerosos ataques que acontezcan. —el hombre sonrió cuando notó como su puño temblaba. —Te necesita a ti, no a un viejo e ingenuo mago cuya vida y magia está desapareciendo. Esto es una maldición del Señor Tenebroso, Severus. No importa lo que hagas, no voy a sobrevivir. Necesitas aceptar ese hecho.

El estúpido anciano tenía razón. Él era el único que podía ofrecer ayuda al chico desde las sombras. Engañar al Señor Tenebroso y ayudar a Potter y a sus amigos a esquivar sus trampas. Al menos, la mayoría de ellas. Odiaba cuando todas sus manipulaciones cobraban sentido.

—Empezaré a trabajar en reducir el dolor y en ralentizar la maldición. A pesar de lo que piense, aún es útil. Mantiene a raya al Señor Tenebroso.

—Ya no, mi querido chico. Quiere matarme, así que creo que ese miedo hacia mí y a este lugar han desaparecido. Todos debemos hacer nuestro cometido y mi tiempo en esta guerra está llegando a su fin. Esta vez, tú serás el héroe, Severus.

Esquivando los ojos del anciano se alejó de él y se marchó de la sala. No podía soportar su presencia incluso cuando admiraba su determinación.

Dumbledore quería caer como un guerrero y no como un mago senil e inútil, que era tan estúpido como para dejarse maldecir por una tentación. Sabía lo terco que era ese hombre, y por ello haría lo que le pedía, porque entendía ese sentido del honor.

Él también querría morir como un guerrero.


AN: Como se puede apreciar Severus está mostrando su "ira" de una forma fría con Dumbledore por manipularlo, pero a veces, incluso muestra su humanidad. Es un humano derrotado con sus deseos. Espero que hayáis estos pequeños capítulos. Ya me diréis lo que pensáis. Nos vemos el sábado.