Echado sin miramientos de su propio despacho.

Severus bajó las escaleras a fin de advertir a la gárgola para impedir que nadie pudiera subirlas. Acto seguido volvió a la puerta del despacho que se hallaba bloqueada por un hechizo. Paseó arriba y abajo por delante de esa puerta, sorprendido de sentirse más angustiado que cuando temía por la vida de Potter. Insensata, loca. ¿Qué se le habría pasado por la cabeza?

Ningún sonido salía tras la pesada puerta. Snape sólo podía imaginar y sólo imaginaba cosas terribles.

Aún sin tener el consentimiento de la muggle, había transformado sus encuentros en intercambios animales y fríos, borrando cada emoción, cada beso, cada ansiedad que le provocaba su ausencia o su presencia... para que el Lord no supusiera que ella pudiera tener alguna relevancia para él... o viceversa.

Se sentía tentado a tocar la marca para que ella sintiera su (preocupación) enfado y pusiera fin a esa tontería. Le retenía el temor de aumentar la tortura que supondría para ella tener que soportar además de los descalabros del Lord, su propia impaciencia.

Intentó dominarse, si seguía pasándose las manos por el pelo no tendría que preocuparse por la grasa, se quedaría calvo, y optó por permanecer de pie junto a la barrera invisible que, junto con su prudencia de espía, le impediría echar abajo esa puerta.

Dentro, tras un tiempo interminable para ella, él Lord se hastió de manejarla y cesó el hechizo.

_Creo que comienzo a comprender el por qué de la atención que te presta Severus. A Lord Voldemort le complace que le haya mostrado esta peculiar forma de someterte, muggle irrespetuosa. Espero que te sirva de lección.

Demons asintió, conteniendo sus brazos para no intentar cubrir su desnudez.

El Lord dió por terminada la... audiencia..., avisando de que le pasarían unos minutos antes de que se pudiera abrir la puerta y le aconsejó que los empleara para vestirse, y abandonó el castillo de la misma forma que había llegado.

Con lentitud, con los músculos protestando, la muggle comenzó a moverse recogiendo del suelo lo que quedaba de su túnica y trató de vestirse con ella. Desde la pared, Dumbledore le dirigió una mirada compasiva.

La muggle se la devolvió con furia, no necesitaba compasión y así se lo hizo saber.

El mago la miró un segundo: si ella no necesitaba consuelo, él sí necesitaba un compromiso por su parte, quizá pudieran llegar a un acuerdo. Habló exigentemente.

_Severus... Severus no debe saber que la varita...

_¡Cállese! ¡No tiene ningún derecho a hablar de él! Usted... siempre lo ha sabido. ¡Usted tenía la varita! y le pidió que le matara para que él fuera el siguiente propietario y alejarla de las manos de cualquier mortífago.

Ella le miró con un odio profundo y continuó usando sílabas hirientes.

_ Aún no ha contestado la pregunta que le hice. ¿Por eso pidió al señor Snape que acabara con su sufrimiento?

_Lo hice para proteger a Draco, el muchacho no había corrompido su alma aún, Severus en cambio...

_¿Y por qué vale más la vida de Draco que la de Severus? No mienta. Lo hizo porque sabía que llegado el momento, Severus aceptaría...¡oh, Dios, me da usted naúseas! Hasta el Lord sería más compasivo de lo que ha sido usted, maldito viejo arrogante.

_¿El Lord? ¿compasivo? ¿puede decir eso después de cómo la ha tratado?

La muggle tragó saliva, no era suficente con haber sido humillada de esa manera sino que además tenía que suceder delante de los retratos de todos los benditos directores de Hogwarts.

_Él,.. a Severus,.. aprecia sus servicios y los recompensa.

_Los recompensa con usted, supongo,_hablaba con tanta naturalidad como si hablara del té_ con lo que queda de usted después de que él...

_¡Conmigo, sí!¿Qué recompensa le va a dar usted aparte de una fría tumba?_la muggle casi gritaba.

_¡Él no necesita recompensa!_ expresó Dumbledore con vehemencia_, todo lo que ha hecho ha sido por el amor a Lily, ¡así me lo confesó!.

_Y usted ha sostenido ese amor como un latigo sobre su cabeza, ¡chas!_exclamó imitando el gesto_, esclavizándolo

La muggle golpeó la mesa del despacho con el mismo ímpetu que lo hacía Snape y continuó mientras su pecho respiraba bruscamente

_ Le pidió que lo matara... pero la varita tenía que pasar a ser propiedad de Potter, ¿verdad?. Confiaba en que el "amor" de Potter por usted le indujera a vengar su muerte, a enfrentarse a Severus y a obtener así la varita... Severus no le haría daño a Potter... sería un fácil adversario. Ni siquiera haría falta que ninguno de los dos llegara a empuñarla. Con el mismo combate la varita reconocería a su dueño... Sí, sé eso, he escuchado las confesiones de Ollivander.

_¡Harry no hubiera matado a Severus!. El chico no es como piensa, bastaba con que le desarmara...

_¡Así que lo reconoce!,_ ni el triunfo de arrancar la confesión del mago aplacó su ira_ planeó todo esto...¿y no hubiera sido más fácil informar de sus planes a Severus?

_Señorita Demons, hay un poder natural en la forma en que se hacen las cosas, los actos que realizamos cargan con una magia poderosa si se realizan con amor y para el bien...

_¡Y una mierda!. Se ha aprovechado de Severus, le ha utilizado todos estos años y le ha condenado a muerte_paró un momento antes de pronunciar los términos de esa condena_ La varita la tiene el Lord, no Potter.

_¡Pero Severus debe hablar con Harry antes!. En esa ocasión deberían enfrentarse y Harry ganaría la varita aunque esta estuviera en posesión del Lord.

_Lo ha pensado todo hasta el milímetro, hasta la última posibilidad, ¿eh?. Pero el Perturbado no es tonto. Sabe cómo funciona la lealtad de una varita y como no ha podido vencerle a usted, querrá vencer al que le derrotó. A Severus. Y le matará.

_Y si tanto le importa, y si ya le llama Severus en lugar de señor Snape... si sabe ya responder si le ama o no, ¿por qué no intentar usar su "influencia" sobre "su señor"? ¡Pídaselo usted!, que no le mate, explíquele que no es necesario una muerte para que la varita sea suya.

No cabía más odio en los ojos castaños de la muggle que seguía increpando al cuadro con fiereza.

_¡Ja!, ¡ja y ja!. ¿Ahora pretende hacer conmigo lo mismo que hizo con él?.¡No!, si el amor es esa moneda de cambio que utiliza para chantajear a la gente, puedo asegurar sin dudarlo que ¡no le amo!. No cuente conmigo para sus chanchullos, ¿No ha aprendido ya de sus errores? Ni siquiera serviría, como no sirvió con Lily. El Lord comprende igual que usted, que los actos que realizamos cargan con una magia poderosa...incluso los que nacen del odio y para el mal. Todo tiene su reverso. No cuento con que le perdone la vida.

_Y claro, usted no sería capaz de morir por él como hizo Lily por su hijo.

Lily, Lily...siempre Lily...

_Por supuesto,¿qué quiere?¿que me lance entre él y el Perturbado gritando "nooo" para interceptar un rayo mortal? Tiene razón, yo no moriría por él...pero no le quepa duda de que mataría por él. Usted no ha querido nunca ayudarle, no me tome el pelo, así que contaré sólo con mis propios_ y escasos reconoció ante sí misma_medios.

Un click volvió a oirse en la puerta y ambos callaron. Severus entró el en despacho, frenando en seco al ver el aspecto de la muggle.

_¿Qué le ha hecho esta vez?

Ella no contestaba y Snape se volvió a Dumbledore el cual suspiró largamente y con cara compasiva miró de nuevo a la muggle: "no diga ni una palabra" pedía en su mirada, pero él la ignoró.

_Ha usado... un hechizo con ella, ha dicho que tú le has mostrado la manera de someter a una muggle irrespetuosa...

Así que había usado sus recuerdos para encontrar la manera..."él solo se satisface si causa dolor" le había dicho ella, y él había puesto las herramientas para hacerlo en su mano.

_Ha sido culpa mía, señor Snape, no se ponga tan serio,_ ni de lejos iba a dejar que el viejo usara también la culpa, la responsabilidad sobre lo que le pasara a ella para someterle también a su tiranía_ me ha hecho pasar cosas peores. Ha sido más humillante que doloroso.

Snape no contestó, pero vió las marcas de las uñas en la piel de la muggle y cerró los ojos resoplando. Había usado un imperius, y eso había sido idea suya en aquella ocasión.

_Déjeme ver_pidió intentando abrir la túnica o los restos de ella aunque Demons se lo impidió.

_Aquí no, ya me han visto desnuda y..bueno, ya sabe haciendo qué_dijo señalando con la cabeza los retratos_. Suficiente espectáculo para una noche.

Dumbledore iba a tomar la palabra, pero Snape no pensó ni en escucharle. Tomando a la muggle de la mano se desapareció con ella para ir a sus habitaciones.