Higurashi no Naku Koro ni Matsuri: P&F
Introducción
Este documento son los arcos adicionales de los juegos Higurashi no Naku Koro Ni Matsuri y Higurashi no Naku Koro Ni Kizuna, adaptados los que se puedan a esta historia.
Agradezco con antelación a Ez116 por prestarme a sus OCs y algunas partes de su historia "Cómo llegaste a Nosotros" para poder situar bien algunos de los arcos.
Higurashi le pertenece a Alchemist, Ryukishi07 y 07th Expansion. Phineas y Ferb a Disney, Dan Povenmire y Jeff "Swampy" Marsh. Mikael the Cat le pertenece a Darkblue y la Dra. Victoria a mí.
Arco de las Sillas Musicales
(Music Chairs Chapter)
Extra 02: Ejecutando el Verdadero Festival – Parte 01
(Maple Drive, Casa de Phineas y Ferb)
- ¿Quién es?
- Soy yo… Per… Percy… necesito que ayudes a tu hermana…
- ¿Percy? ¿Quién eres… que quieres de mi hermana?
Ferb nunca había oído en su vida a un tal Percy, era normal que dudase. ¿Sería acaso un extorsionador? ¿O acaso… era algún problema que ella tenía?
- Tienes que ayudarla… está en muy graves problemas…
- ¡Necesita de Phineas! ¡Él es su verdadero hermano!
- ¡No Ferb! ¡No necesita de Phineas! ¡Necesita de ti…!
- ¿Eh?
- No hay tiempo para cuestionarse nada… tienes que ayudarla… porque… tu hermana sufre… un cuadro grave de Meningitis Mielomatosa… y necesitamos tratarla de inmediato…
- ¿Pero… acaso ella… no…?
- ¡No hay tiempo para llamar a nadie! ¡Ferb, tienes que ayudarla, su actitud se ha vuelto muy violenta! ¡Tienes que tratarla tu mismo!
- ¿Y cómo puedo hacer eso…?
- Necesitarás usar un medicamento… yo te lo daré todo, así que escucha con atención…
Ferb recibió las instrucciones. En su mente siempre pensó que Candace era una chica… algo peculiar, pero nunca pensó que pudiera estar poseída por un transtorno tan grave… por lo que no se sorprendió cuando le dieron las instrucciones de donde encontrar los materiales, dado que Percy no se dejaría ver, sólo dejándole un maletín con una nota y los implementos, cerca de un callejón específico en la ciudad.
Ferb salió a la calle… era de tarde… y se podía oír el canto de las cigarras por las áreas verdes que había en la zona. El peliverde tenía apuntada la dirección en su mano… y se dirigió finalmente a ese callejón… un callejón cercano a un fast food y que mucha gente en el ritmo natural de esa ciudad simplemente pasaba intentando evitar.
No había nada de mágico en un callejón cercano a un fast food, por el contrario, el hedor de las moscas y las hamburguesas podridas, que tal vez por la noche serían roídas por los animales o por algún triste indigente, impidieron por un momento a Ferb el adentrarse en el callejón. Pero su preocupación era más poderosa que su nariz… hasta que casi al fondo del callejón, se encontró con una especie de maletín. Ferb lo abrió y encontró tanto una jeringa, un spray y una nota que decía algo en letras mal escritas:
"La distancia del gas pimienta es de 1 metro… apuntale a la cara… y luego inyéctale el antídoto de inmediato… sólo tienes una oportunidad…"
- ¿Porqué… porqué todo tiene que ser así? – dijo Ferb – Candace… ¿Dónde estás?
En el otro extremo de la calle… se podía ver a un ornitorrinco caminando en dos patas mirando melancólicamente hacia el callejón donde estaba Ferb.
- Lo siento Ferb… - pensó Perry – No puedo luchar contra el destino… por eso tengo que inventarme un nombre tan poco original como Percy… por eso… no merezco ser su mascota… por favor… acaben con todo esto… porque yo ya no puedo…
(Doofenshmirtz Bodega Abandonada)
Isabella estaba presa del pánico de la risa de Candace. Pero ese ritual de desesperación todavía seguía para colmo de ella.
- Dime Isabella… ¿Eres responsable de Louis y Jeremy?
- Yo… yo…
- ¡RESPONDEEE!
- ¡Eeeek! ¡Baljeet… y Bufford… me dijeron de Oyashiro-sama! ¡Ellos son los que…!
- ¿Ah? ¿Acaso ellos también saben? ¡Pues tendré que ir a entrevistarlos!
- ¡Candace, espera! ¿Me vas a dejar aquí encerrada?
- Pues traeré una botella de agua, tienes que durarme estos días Isabella…
- ¡Candace! ¡Por favor! ¡No…! ¡NOOOO! ¡Alguien! ¡Déjenme salir!
Pero Candace ya se había ido, dejando solo a una Isabella triste llorando por su suerte en esa celda… porque estaba sola… porque estaba encerrada y porque estaba segura que nadie le ayudaría. Si el cuerpo de Suzy ya era presa de las aguas servidas… ¿Acaso el suyo no sería el próximo en la lista?
Pero Candace no había salido de la Bodega… sino que se dirigió a la zona donde estaba la oficina de la misma… en un lado cerca de la salida, porque ahí tenía uno de los elementos para su venganza… el asustar a Phineas mediante una llamada telefónica. Pensó un momento… y supo que si hacía lo que pensaba… un teléfono público sería más apropiado.
Ya anochecía para cuando Candace salió de la Bodega Abandonada, de modo que su única forma de comunicación segura sería el uso de un teléfono público. La ventaja era que la señal era anónima y podría soltar las pistas que ella necesite para asustar a Phineas.
- Aay… ¿Cuál es la forma de retornar? Creo que me perdí…
Candace reconoció esa voz enseguida… era Baljeet. Supo entonces que el destino le había puesto una de sus presas cerca… por lo que se preparó, tomó el táser y caminó hacia él.
- ¡Baljeet! – dijo Candace - ¿Qué casualidad?
- Candace… ¿Puedes ayudarme? Estoy perdido… y pues yo…
- Claro… yo te guiaré… por aquí… - dijo guiándolo hacia un lado de la calle.
- Gracias Cand…
No pudo continuar porque sintió una punta de acero en su cuello. No pudo girar, pero era Candace sosteniendo un trozo de alambre filudo.
- Obedece… y no te abriré el cuello como el animal que eres… parpadea si me entiendes…
Baljeet petrificado del miedo no pudo responder nada… salvo parpadear por su propia seguridad. Candace entendió ese parpaedeo como que el chico estaba a su merced y que podía pedirle lo que sea. Sonrió maléficamente y dio sus órdenes.
- Responde a mis preguntas… ¿Sabes algo de la maldición de Oyashiro-sama?
- Yo… sólo es una leyenda… de tiempos antiguos…
- ¿Ah? ¿Una leyenda de tiempos antiguos? ¿¡UNA LEYENDA DE TIEMPOS ANTIGUOS ACABÓ CON MI AMADO JEREMY?
- Eeeeekk… - dijo Baljeet temblando - ¡Lo siento, lo siento!
- ¡Dí la verdad o morirás! ¡DILAAAAA!
- ¡Bufford! ¡Él sabe todo… a mi no me hagas daño! ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Lo siento, lo siento!
Candace se sorprendió ante esa declaración… ¿Cuánta gente estaba involucrada en el tema de Oyashiro-sama? ¿Bufford? ¿Y ahora como sabría quien de todos tenía a Jeremy? No le importaba, tendría tiempo para vengarse de cada uno de ellos, con toda la calma del mundo.
- Baljeet… - dijo Candace – Más te vale que no me estés engañando con eso… porque sino, sabes… esto irá a peor para ti…
- Lo siento… lo siento… yo no sé donde está Jeremy… lo siento…
- ¿Tienes un celular contigo?
- S… sii…
- Muy bien, envíate un mensaje de texto a tu casa o a tus padres. ¿Haz entendido?
- Claro… ¿Qué mensaje…?
- Escribe lo que te voy a dictar…
"A todos los que me oyen. No llamen a la Policía. No llamen a nadie, sólo esperen a que la ira de Oyashiro-sama se calme. Alguien… alguien ha profanado su santuario. Y ese alguien debe pagar…
No soy yo el que les habla. No es Baljeet Patel quien habla ahora… es la presencia sagrada de Oyashiro-sama que se ha poseído del cuerpo de este chico.
No llamen a nadie. Ni a la policía. ¿Por qué realmente pueden detener los designios de Dios? Su hijo está en una prueba… y de ella saldrá purificado como el oro… o corroído como la paja.
¿Saben algo? Todos los pecadores morirán… todos… porque cuando profanaron el Santuario, cuando dejaron de celebrar el día… Oyashiro-sama se enfureció.
¡Ay de ustedes, que tenían a un demonio viviendo con ustedes! Pero regocíjense, ese demonio ya no está con nosotros. ¡Ha sido arrancado de aquí por la poderosa mano de Oyashiro-sama! ¡Tiemblen pecadores y afronten el destino que les espera."
- ¿Candace… porqué…?
- Envía el mensaje… ¡Ahora!
- Y… ya está… - dijo Baljeet temeroso - ¿Porqué…? ¿Qué significa todo esto…?
- Oficialmente… acabas de ser raptado por Oyashiro-sama… ¡Escoria!
Y diciendo eso le aplicó el táser en el cuello, de modo que el cuerpo de Baljeet cayó al suelo. No fue nada difícil para Candace cargarlo hacia la bodega Abandonada, donde lo tiró cerca de la jaula de Isabella y tomando el cable coaxial, le ató la pierna a la celda de Isabella.
- ¿Qué estás haciendo…? – dijo Isabella temorosa.
- Estoy asegurándome… - dijo Candace - … de que le sacaré las respuestas a este tipo…
- Candace por dios… ya no… sigas con esto… ¡Por favor!
- ¡Pues habla de una vez y dime donde está mi Jeremy! ¡Vamos, habla!
- Eeeek… yo… yo…
- Bueno, si no sabes o es que te haces la boba… pues seguiremos con esto… - respondió Candace.
- ¿¡Qué piensas hacer?
- No es algo que te incumba… - dijo Candace saliendo nuevamente de la Bodega.
- ¡Eh! ¡Eh! ¡Candace!
Candace ignoró los gritos de Isabella y se retiró hacia la oficina de la Bodega. Tenía en su mano el celular de Baljeet… y pensó en estirar la soga hacia Phineas para poder forzarlo a confesar o a que aparezcan los responsables.
¿Debía llamarlo? Era lo natural… pero si llamaba a su celular, se darían cuenta enseguida por el remitente de llamada y su plan se arruinaría. ¿Qué manera tenía para llamar de forma anónima? ¡El teléfono fijo de su casa! Era imposible que vieran el remitente desde un teléfono fijo, por lo que ella se sonrió y decidió que podía marcar a Phineas.
En ese momento recordó que secuestró a Baljeet, y que la policía inspeccionaría las llamadas. Así que no, ese celular no era la mejor forma de darse a conocer… por lo que salió de la Bodega y se dirigió al teléfono público que había cerca de la misma. Metió mano en su bolsillo… todavía tenía monedas que podía usar… y decidida, marcó el número de su casa.
Esperó los timbrazos… uno… dos… tres… y…
- ¿¡QUIEN ES? – gritó el asustadísimo Phineas.
Candace se sonrió. A esas alturas ya debía haber recibido noticias de Baljeet y su desaparición, era por eso que sonaba tan paranoide. Las cosas iban tal como las planeaba… si presionaba más… tal vez todos los que supieran algo empezarían a cantar sus verdades.
- Phineas… me he enterado… Victoria y Fred fueron asesinados… me enteré en la mañana…
- ¿¡Candace? ¡Hermana! ¿¡Donde estás?
- Estoy escondiéndome… ellos me están buscando…
- ¿Ellos…?
- Los adoradores de Oyashiro-sama… fueron por Victoria y David… no dudo que yo soy la siguiente en su lista…
- ¡Candace! ¿¡Porqué tu… estarías…?
- Los ví… gentes extrañas siguiéndome en las mañanas… todo esto está conectado… porque esos fanáticos van a intentar asesinarnos…
- ¡Hermana, tienes que volver a casa! ¡Esto está cada vez más raro! Y justo ahora…
- ¿Baljeet? He escuchado ese rumor… que él también ha desaparecido… como vez están desapareciendo tus conocidos… por eso yo podría ser la próxima…
- ¿¡Qué vamos a hacer? ¿Haz hablado ya con alguien de esto?
- No… nadie lo sabe… eres el primero…
- ¡Candace! – dijo Phineas asustado - ¡Tienes que venir a casa, tienes que ayudarnos asalir de esto! ¡Yo no tengo nada que ver!
- ¡¿Cómo que no tienes nada que ver? ¡Fuiste tú y tu hermano que entraron a la Cueva de Oyashiro-sama! ¡Tienes que decirme a quienes más les dijiste todo esto!
- Yo… ¡A Bufford! ¡A Baljeet! ¡Candace, por favor tienes que volver! ¡Mamá te dejó a cargo… y esto… si es una emergencia… están desapareciento todos…!
- ¡Escucha Phineas, no salgas de tu casa! ¡No llames a nadie, ni siquiera a Isabella! Tenemos que dar tiempo a que esto se calme… por favor… yo me comunicaré con ustedes…
- ¡Isabella ha desaparecido! ¡Baljeet ha desaparecido! ¿¡Cómo quieres que me calme si mis amigos están desaparecidos? ¡Esto es una emergencia… tienes que volver como mamá indicó…!
Candace se hartó de fingir preocupación y le colgó a Phineas sin decir una sola palabra.
- Oh, cállate idiota… después de todo, que todo se haya ido al diablo no es más que tu culpa…
Entonces recordó que el otro que supuestamente sabía algo… era Bufford. Por lo que tomó ahora el celular de Baljeet para enviarle un mensaje. Esta vez no importaba, porque no era una llamada telefónica… era un e-mail.
"Bufford… responde a este mail inmediatamente… tienes que esconderte por los captores de Oyashiro-sama… ya han desaparecido otras personas…"
Y le envió el mensaje. Pensaba regresarse, porque sólo envió ese mensaje para crear ambiente de pánico a Phineas. Si Phineas no recibía contacto de nadie, salvo de su hermana, sería más fácil hacer ciertas cosas…
Y justo en ese momento…
"¿Baljeet? ¿Por qué te escondes? No sabes que bajo ningún concepto la Tropa de Exploradoras nos haría daño… nosotros estamos asegurados…"
Candace sintió que el mundo le daba vueltas a leer ese texto. ¿¡La Tropa de Exploradoras en realidad… era los que ejecutaban la Maldición? No… eso sería que Isabella era la responsable máxima de la desaparición de Jeremy… pero ese muchacho también sabía algo… algo que Isabella podría no decirle, por lo que decidió también secuestrarlo.
Y respondió con el siguiente email:
"Bufford… ¿Sabes que Isabella está desaparecida? Tenemos que vernos… por favor… tienes que ir a la Bodega Abandonada en la Zona Industrial… yo te estaré esperando…"
Envió el mensaje y esperó una confirmación… y casi en pocos minutos:
"¿Isabella ha desaparecido? Eso no estaba en los planes… ¡Voy enseguida!"
Candace se guardó el celular de Baljeet y sonrió…
- Jejejee… pronto serán menos… y al fin Jeremy… expondré a todos esta gran farza que es la Maldición de Oyashiro-sama… pronto… todos los pecados serán revelados… y te encontraré…
El estómago de Candace sonó… como involuntariamente. Era que tanta presión… tanta planificación hacia mello en su fisiología… y ahora necesitaba alimentarse. No podía descuidar nada… así que se vio forzada a buscar en los botes de basura. Por primera vez, podría agradecer que mucha gente tiraba comida casi comestible dentro de los contenedores…
Los contenedores de la zona industrial eran dos clases, orgánicos e inorgánicos. En el orgánico encontró muchas cosas, como cajas de rosquillas y un fiambre envuelto en una bolsa de plástico que un trabajador habría tirado por las prisas. Candace necesitaba energía para su venganza, así que sin ningún reparo, sacó dichas cosas del contenedor y comenzóa comerlas… sentía su estómago llenarse de los vitales alimentos… cuando una voz interrumpió esa situación:
- ¡Baljeet! ¡Baljeet!
Candace se escondió tras el contenedor y vio que efectivamente, era Bufford el que venía.
- ¿¡Baljeet? ¡Eeeeehhhhhh!
Candace sacó el táser y lo preparó para dar su ataque… era sólo cuestión de tiempo que Bufford pasase por donde el contenedor… y atacaría. Con él, su grupo de interrogados era más que suficiente, porque tenía… hasta donde tenia conocimiento, a los 3 peces gordos de ese asunto.
- ¡Baljeet! ¡Si te haz metido en los contenedores para hacerme una broma, no es divertido!
En ese momento, Bufford pasó por el contenedor… y Candace salió de sorpresa y le aplicó el táser, de modo que el gordo cuerpo de ese sujeto cayó al suelo.
- Jejeje… ya te tengo, panzón de pacotilla…
Candace terminó su bocado, para luego jalarlo de las piernas hacia la Bodega Abandonada. Ahora con eso 3 podría responder a todas sus preguntas… finalmente, el culto de Oyashiro-sama, que ahora estaba más convencida que nunca que era obra de la Tropa de Isabella y sus amigos, sería expuesto finalmente… y al fin obtendría sus ansiadas respuestas.
Cuando Candace ingresó a la Bodega con Bufford, vio que el chico por su actitud podría ser un peligro si se liberaba, de modo que se dirigió con él a la polea, planeando una forma de obligarlo a confesar. Ya no esperaba a nadie más, podía empezar el interrogatorio.
- ¿¡Que estás haciendo? – dijo Isabella - ¿A Bufford también?
Candace no le hizo caso… y llevó a Bufford hacia la polea, donde, con un trozo de cable coaxial amarró sus manos por detrás de la espalda… y luego usando la cadena de la polea, rodeó su cuello, dando un espacio de la misma. Ahora sólo con girar la polea, esa cadena subiría o bajaría, aprentándole más o menos fuerte, si es que coperaba con su interrogatorio.
- ¿¡EEEEHH? – dijo Isabella - ¿¡Qué estás haciendo?
- Lo que vez… ya sé que son ustedes 3 los que andan haciendo toda esa mierda…
Candace se dirigió a Baljeet, que todavía seguía inconsciente por el táser y lo desató de donde lo tenía. Luego extendió sus brazos, y amarró cada uno de ellos, a un barrote de la jaula que tenía a Isabella, de modo que lo tuviera de algún modo de pie, pero amarrado, para que vea que es lo que iba a hacerle a Bufford.
- ¿¡Candace? ¿¡Qué significa todo esto? – dijo Isabella desesperada.
- Ya lo entendí todo… - dijo Candace acercándosele – Entendí todo esto que llaman Maldición de Oyashiro-sama… ¿Acaso no me dirás que Jeremy ya está muerto?
- Es… posible… - dijo Isabella tapándose el rostro con la mano, como lamentándose – No creo que haya otra forma…
- Isabella… ¿Tú… supiste de su muerte…?
- No… tal vez fue algo que se hizo a mis espaldas… ¡Si lo hubiera sabido, lo hubiera salvado! Si es que era inevitable, me hubiera puesto en medio para salvar su vida…
En ese momento Candace tuvo un flashback respecto al Ducky Momo. Si Isabella hubiera querido salvarlo… hubiera entregado el peluche a Suzy, de ese modo salvando a Jeremy. ¡Un modo tan simple, un modo tan inocente… y todo empeoró por el berrinche de esa chica enamorada! ¡Mentía! ¡Claro que sí… al único que iba a salvar era a Phineas! ¡No a Jeremy!
- ¡ESO ES MENTIRAAAAAAAAA!
Candace se tiró contra la jaula golpeando los barrotes una y otra vez, como queriendo romperlos… como queriendo romper ese espacio entre Isabella y ella, para matarla… con sus manos por ser ella la que precipitó todo el odio de Jeremy hacia ella por el Ducky Momo.
Isabella vio el rostro de odio… el rostro que Candace le ponía, en el que intentaba destrozarla con la mirada y tuvo miedo, miedo añadido por los golpes que hacía a la reja… como rompiéndola.
- ¡GAAAAAAAHHHH! ¡SÁLVALO! ¿PORQUÉ MIERDA NO LO SALVASTE? ¡PUDISTE HACERLO! ¡TENÍAS EL PODER PARA SALVARLOOOOO! ¿¡PORQUÉ…? ¿¡PORQUEEEEEEEEEEEE?
Isabella solo se puso en posición fetal, retrayéndose por el temor que tenía de ver a Candace actuar de forma tan psicótica… y lo peor era que no tenía respuestas para esas desesperadas demandas de ella…
(Zona Industrial – Danville)
Era ya de noche… y sólo se podía ver la sombra de los autos y de los animales que acompañan la noche. Pero unos pasos rompían el absoluto silencio del lugar… era un peliverde que cargaba una maleta… así es… se trataba de Ferb.
El chico llegó a una esquina desde la cual podía divisar la Bodega Abandonada… y temblaba un poco por la tarea que la había asignado este tal Percy. Pero estaba preocupado por lo que le dijeron que pasaría si fallaba…
"Por favor… no falles, porque si fallas… no quiero que se repita el pasado futuro…"
Ferb no lograba entender lo que significaba esa frase. Pero no había tiempo… llevaba en sus bolsillos… la jeringa y el gas pimienta que necesitaba para poder forzar la inyección del antídoto contra la supuesta "Meningitis Mielomatosa" de su hermana.
- Lo siento… Phineas… pero si está enferma… hay que curarla…
Y diciendo eso, se aventuró hacia la Bodega Abandonada.
(Doofenshmirtz Bodega Abandonada)
En ese momento, Candace escuchó sonar las cadenas… era que Bufford se despertaba…
- ¿Eh? Pero mira quien tenemos aquí… es Bufford… jejejee…
- Candace… yo…
- ¡Despierta, bravucón inútil!
Y diciendo eso, Candace le pegó una patada.
- ¿Porqué estoy atado…? ¿Qué es esto?
- Mejor será que me digas la verdad si no quieres que te mate… - dijo Candace - ¿Qué pasó en el año pasado? ¿Ese tal Louis?
- No sé… yo…
Candace subió un eslabón a la cadena. Bufford intentaba liberarse, pero sus manos estaban atadas y la cadena empezaba a elevarse comprimiendo su cuello.
- Por favor… detente Candace… yo no sé que es…
- Error… - dijo Candace subiendo otro eslabón más. Bufford tuvo que ponerse de pie, porque la Cadena ya comprimía su cuello…
- ¡Candace! ¡Para, por favor! – le rogó Isabella.
- ¡Tú te callas! ¡Mira bien lo que le pasa a este, así veremos como te va con tu turno!
Isabella sentía que cada momento no se podía volver peor. Baljeet estaba atado a su celda, y Bufford estaba apunto de ser colgado por la cadena. Y lo peor, es que le pedían algo que ella no podía saber… la ubicación de Jeremy.
- Dime… Bufford… ¿Qué fue ese mensaje? ¿Qué fue eso de que Baljeet no debe preocuparse porque la Tropa está a cargo? ¿Eh? ¡RESPONDE!
- No se nada… yo no se nada…
- ¿No crees que voy en serio? – dijo Candace y subió los eslabones una vez más.
- No, Candace… por favor…
Bufford tuvo que ponerse de puntillas para no ahogarse por como la cadena comprimía su cuello. Se podía ver su rostro de sufrimiento por la deprivación de oxígeno y sobre todo… por el esfuerzo que hacía por mantenerse de pie.
- ¿Quieres que te deje ahí colgado? ¿O cooperarás?
- ¡Cooof! ¡Candace…!
- ¿Ah? Veo que al fin hablarás…
Y bajó la cadena hasta el final, para que Bufford respire. El chico cayó de bruces junto con la cadena y tosió un buen rato por la asfixia de esa tortura.
- Candace… la Tropa… si… fue la responsable de Louis…
- ¡Bufford! – gritó Isabella - ¿¡Porqué?
- … a Louis… lo implicaron… con el escándalo Scout… y por eso… la Tropa lo ajustició…
- ¿Así que Isabella fue la que dio la orden?
- Ella… fue la que expulsó a Louis de la Tropa… y marcó su entorno como aquellos… que eran unos traidores… o espías… de los Scouts…
- ¿Quieres decir que además le hizo bullying?
- Si… podría decirse – respondió Bufford.
- ¿Y ella fue quien lo mató, verdad?
- No fue… una orden directa… - respondió Bufford - Isabella… dijo que era necesario enseñarle una lección… pero luego dijo que se les pasó la mano…
- ¡Jajajajaa! – se rió Candace - ¿Esos son los métodos de Isabella García Shapiro? ¿La extorsión? ¿El asesinar mandado a un escuadrón? ¡Cobarde, si te vengas, cóbrate la venganza como yo ahora! ¿Qué les parece…? De perseguidos… su raza se ha erigido en verdaderos perseguidores… ¡Jejejeje! ¡Con razón a los tuyos siempre andan errantes por el mundo! ¡Por eso tu madre se compró la nacionalidad Mexicana… porque prefiere ser Mexicana antes que ser uno de esas…!
- ¡Candace! – dijo Bufford, cortando el insulto – Tienes que saber algo más…
- Podré insultar luego… ¿Qué cosa se supone que debo saber…?
- Es sobre Jeremy y la Tropa…
El corazón de Candace dio un salto al oír esa frase. ¿Sería que al fin la verdad de Jeremy le sería revelada a Candace? ¿Sería que su venganza tendría un propósito?
- Te escucho… - dijo Candace.
- Jeremy… era invitado por la Tropa para cantar en el Festival de Medio Verano… ellos nada tuvieron que ver con su desaparición de esta semana…
- ¿Conque ahora estás tapando a Isabella? ¿Acaso tiene amenazada a tu familia? Porque no importa… si no sales vivo de aquí no la podrás defender… jejejejee…
- Te lo juro Candace… no estoy mintiendo… la Tropa nada tuvo que ver…
- ¿En serio? – dijo incrédula ella – Sabes… ¡NO TE CREO! ¡ELLOS SON LOS QUE EXPANDIERON ESA MALDITA LEYENDA!
- ¡No! ¡No! ¡La Tropa… no creó la maldición este año! ¡Es más… nadie planeaba usarla ahora!
- ¿¡Eh? – dijo Candace - ¿No iba a ejecutarse ninguna maldición? ¿Y qué diablos son las muertes de Victoria y Fred? ¿¡Qué son?
- Isabella no las mandó ejecutar… ¡Lo juro! ¡Ella no!
Candace entendió que bien Bufford le decía la verdad o estaba protegiendo a alguien más que no fuese Isabella. A juzgar por su tono y el único que había en la Bodega Abandonada, tuvo una idea.
- ¿Y si yo preguntase a… este hindú dormido?
- ¡No! ¡Candace, te diré lo que sea! – dijo Bufford - ¡No le hagas nada! ¡Por favor! ¡A él déjalo en paz, porque lo protege el Código del Bravucón!
- ¡Jajajajjajajaja! ¿Ahora los bravucones tienen códigos?
Candace se dirigió a Baljeet, que estaba como crucificado, pero más bien amarrado y con la cabeza caída… y le dio un sonoro bofetón.
- Eh… señor hindú… hágame el favor de despertar… sino tendré que tomar medidas drásticas…
Baljeet seguía inconsciente. Candace empezó a pensar que pasó lo mismo que con Suzy.
- ¡No! ¡Tú no te me vaz sin que te interrogue! ¡Tú no! – dijo pateándolo.
- Eeeeh… aaay… ayy…
- Oh vaya… se supone que despiertas… jejejeje… ¿Sabes? Tengo un amigo que dice que se rige bajo el Código del Bravucón… hazle calidad de vida en estas últimas horas…
Candace se acercó a Bufford y de una patada muy fuerte, le rompió un tobillo.
- ¡Aaaaahhhh! ¡Awwwwwghhhhh! ¡Mi tobillo! ¡Aaaawwwgg!
- Provecho con tus últimas horas… idiota… ¡Jejejejeje! ¡Jajajajaja!
Y diciendo eso subió la cadena 5 eslabones, dejando a Bufford de puntillas y colgado de la cadena. El dolor era intensísimo por su tobillo roto, pero Bufford se aferraba a la vida todo lo que podía. Pero cuando su cuerpo ceda por el dolor del tobillo, moriría asfixiado sin remedio. Era una venganza… apropiada para un bravucón… porque si bien este ahoga a otros en el laberinto de su ego… ahora ahogarlo en una cadena era parecido a las cadenas emocionales a sus víctimas.
¡Pooom, Pooom!
Al oír ese ruido, al inicio Candace pensó en Oyashiro-sama, pero se dio cuenta que ese ruido no era el típico de las pizada… era algo… como quien violenta una puerta de metal. ¡Alguien estaba intentando entrar a la Bodega Abandonada! ¡Candace no podía permitirlo si no quería que su plan se descubriese por completo! ¡Ya sólo quedaban 2 personas de las cuales vengarse!
¡Pooom, Pooom!
La chica se acercó hacia la entrada de la Bodega y escuchó que los golpes contra la puerta seguían. Guardó el táser en el bolsillo, ya lo sacaría si era necesario… y abrió la puerta.
- ¡Candace!
- Ferb… que sorpresa… - dijo ella.
- ¿Todo bien? ¿Qué haces en un sitio como este?
- Pues yo… Ferb… verás… tenía que en ensayar con una banda… y ese sitio es acústico… y…
Candace esperaba que en cualquier momento Ferb se descuidase para atacarlo con el táser. Si… sería un sacrificio más… pero… ¿Porqué no?
- Candace…
- ¿Eh? ¿Si Ferb?
- Lo siento… - dijo casi murmurando.
Y sacó de su bolsillo el spray de gas y roció el rostro de Candace con el mismo.
(Punto de Vista de Candace)
¡Aaaaaaah! Sentí un terrible dolor en mis ojos… era terrible… como si me los sacaran y volvieran a poner… caí al suelo gritando… maldiciendo… y tapándome con ambas manos como método de defensa… supe que en ese momento… me habían atacado…
De repente siento, que me jalan por las piernas y que Ferb se pone encima de mí. ¿Qué quiere hacerme? ¿Acaso… va a terminar conmigo? ¡No! ¡Aún no he acabado con mi venganza!
¿Porqué Ferb hace esto? No tiene sentido… ¿Porqué atacaría a su única hermanastra? En ese momento lo entendí… Ferb también de alguna forma era parte de la conspiración. Era lógico… sino porque intentaría matarme. ¡No me dejaría vencer! Al fin y al cabo solo es un recogido de Londres, ni siquiera es mi verdadero hermano. ¡Se va a enterar el recogido ese!
Pero en esta situación… estoy en desventaja. No reaccione rápido y siguen los efectos del gas pimienta que me echó. ¡Maldita sea, sólo puedo estar a la defensiva por ahora!
Pude en un momento abrir los ojos y ver que traía entre manos… sip… veo el spray… ¿¡Pero que es eso? Es… una jeringa…
Esto es verdad… aquí alguien intenta matarme. ¿Qué será… que clase de droga? ¿Acaso fue como Fred se tiró al lago y se ahogó? ¿Lo drogaron con alguna sustancia creada en el verano? ¡Sabía que no podía confiar en ese recogido de Londres! ¡Está claro que va a por mi vida! Pero no… yo Candace Flynn no caeré sin luchar… si tengo que convertirme en un demonio… pues lo haré gustosa con tal de no perder mi vida…
Cielos… este Ferb tiene buenos puños… no puedo liberarme. Pero yo soy más grande, de modo que uso mi pie y golpeo su espalda una vez… dos veces… hasta que le falta el aire y cae para un costado tosiendo. ¡Es mi oportunidad! Lo empujo violentamente y le golpeó en el costado varias veces… ¡A ver si se mete conmigo!
- ¡¿A qué mierda te crees que haz venido, eh?
Antes pensaba que podía dejarme picar con la jeringa, y llevármelo de encuentro luego… pero al ver ese violento ataque, creo suponer que la droga es un veneno de acción inmediata.
Ferb estaba tosiendo y cogiéndose el costado en dolor. Me acerqué gritándole:
- ¿A qué diablos te haz venido aquí? ¡Si no te mueves, yo iré por ti!
Aproveché que tenía cerca el látigo de cable coaxial y le asesto dos golpes en la espalda, de modo que Ferb cae al suelo de bruces, y no se levanta. ¡Es la oportunidad! En ese momento me abalanzo, le arrebato el spray y lo lanzo lejos. No quiere dejarse quitar la jeringa…
- ¡Jodido adoptado! – dije mientras lo pateaba hasta que soltó la jeringa.
Y cuando la tengo en mis manos, lo volteo para que me vea el rostro y le clavo la jeringa en el brazo violentamente. Ya no hay que ser amables… atrás quedó eso… ahora sólo busco venganza.
Ferb convulsiona… hace un rostro de dolor agudo. Se supone que es el veneno que iba a darme… es probable que se caiga muerto en cualquier momento. Debo estar atento a cualquier movimiento. No sé como reaccionará…
- ¡Jajajajajaja! ¡Mira que pena das, retrazado! ¿Creíste poder derrotarme? ¡Pues piénsatelo mejor!
De cualquier modo, aún con las convulsiones, Ferb se levanta. ¡Maldita sea! ¿Porqué no lo ataqué con mi táser! Bueno… no importa, está al nivel máximo… la próxima vez no se escapa…
Ahora que lo veo, da lástima… levantándose como un viejo, que no puede nisiquiera mantener el equilibrio. Se agarra de la pared y lo que encuentra para no caer. ¡Estoy segura que nunca pensó que le saldría mal su plan!
- ¡Jajajajajaa! ¡Esto es de lo mejor! Pero si vas a vomitar… pues ve afuera… ¡Jajajaa! ¡Me voy a divertir viendo como te retuerces hasta morir! Ah espera… pero ese quiere decir que me quedaré sin el gusto de torturarte… y yo que pensaba clavarte 10 clavos en tus manos. Si vomitas ahora, te ahogarás en tu vómito y no podré vengarme… ¡Ya está decidido! Vamos… es hora de presentarte al resto de los invitados…
Encedí el táser y me acerqué. En ese momento, Ferb saca una especie de broca de taladro de su bolsillo. ¿Acaso está… planeando usarla como arma? ¡Jajajajaaja!
- ¿Oh? Todavía quieres luchar? ¡Jajajajajaja! Esto me divierte todavía más… hay mucho que quiero preguntarte… asi que te sugiero que te rindas… o pensándolo bien, pelea… igual te venceré y me daré el doble placer de torturarte… ¡Jejejeje!
- Lo siento… pero rechazo tu invitación, maníatica de la tortura… ¿Crees que no sé que es lo que pasó aquí?
- Vaya… no me esperaba menos de ti… ¿Pero podrás pelear en ese patético estado? Ni siquiera puedes pararte… no eres una amenaza para nadie…
- Tienes razón… pero si vas a torturarme, prefiero salir yo mismo del escenario…
- ¿Salirte? ¡Jajajajajaaja! ¡Adelante, muéstramelo!
Nos miramos con miradas diabólicas. No hay que fingir… somos dos que luchamos en la noche del Festival… la noche en la que los Demonios escapan del Lago Barbafea y vienen a nuestros cuerpos… hoy no somos humanos… hoy somos la reencarnación de demonios. Si Ferb intenta escapar, no saldrá vivo de esto…
El toma la broca y la pone en posición de ataque, yo preparo mi táser.
Ahora… lo pone a la altura de su cabeza… en la pared… ¿Qué está haciendo? ¿Es un ataque? ¿Es un ardid? ¿Qué es…?
- Hasta nunca hermanota sádica… no te daré el placer de matarme…
Y Ferb balancea su cabeza… y sin decir nada, se lanza del cuello hacia la broca de la pared.
¡Plaaaasssshhh! La sangre de la herida salpica la pared. Nunca vi sangre tan viva… pero sigue vivo, de modo que vuelve a lanzarse a la broca.
Siempre pensé que la sangre era más oscura… pero esta es sangre roja… un color vivo… un canto a la vida que se va… el banquete perfecto para un demonio. Miro a Ferb, su mirada… no es de este mundo, también es la mirada de un ser del Inframundo… estando pálido, ensangrentado y con una mueca terrorífica.
No necesito espejo para decir que estoy igual que él… todo mi cuerpo, cada vello… todos erizados como un gato furioso…
Y Ferb sigue golpéandose… coge la broca y se la pasa por donde está la herida, para hacerla más grande… mientras gruñe y grita. Esto es una danza… es una maravillosa ejecución del baile para morir… esto es belleza… esto es arte…
Ferb finalmente cae muerto al suelo. Pero para mí… su público al ver tan maravillosa ejecución del acto de la vida que es morir, me pongo a gritar… a gritar de admiración… como el público que se vuelve loco por su músico favorito. No digo nada… sólo grito, aullo si me es posible… porque somos animales… que como todos los animales nos matamos el uno al otro cruelmente… y mientras la víctima muere, el depredador sólo puede rugir en felicidad.
Mi cuerpo lleno está de felicidad… ¡Esto es la muerte! ¡Esto es la verdad! ¡Este es el mejor veredico de Justicia… y lo tengo en frente a mí!
Los demonios gritan, lloran y rujen… pero ya se deleitaron lo suficiente en mi cuerpo, de modo que mi voz de Candace regresa… porque como demonio puedo gritar, rugir… pero como Candace sólo puedo reír… porque ha perdido…
Ferb ha perdido… en el piso su cadáver y borbotones de sangre. Y por su boca y nariz puedo ver las burbujas de sangre, que indican que se ahogó en su propia sangre antes de caer muerto.
La broca que usase como su arma final ya está en el suelo, tirada por un lado.
- Ohhh… ¡Jejejejejejee..! ¡Uwaaaahhhh! ¡UWAAAAAHHHH!
Se ha ido… Ferb Fletcher ya no existe más. Estoy llena de una gran emoción y me apego a la pared.
- Wooooh… ¡WOOOOH!
Y lanzé un rugido de victoria, de triunfo porque esa es mi ovación a ese baile final.
- ¡Gané! ¡Gané! ¡Los he derrotado! ¡Los he derrotado! ¡A los malditos que querían matarme! ¡Jajajajajaa! ¡WAAAAAAAAAAAHHHHHH!
Suzy ya está muerta… Ferb ya está muerto… Bufford debe haber muerto por la cadena ya… sólo faltan 2… Isabella y Baljeet, y mi venganza está completa. Yo era tan feliz que pateaba el suelo de felicidad… como un baile.
Y dentro de la bodega se podían oír dos llantos… el primero es del Baljeet, porque Bufford ya debió haber muerto y el otro es de Isabella… porque ya sabe quien murió y a juzgar por los gritos, ya habrá deducido la horrible muerte que le tocó vivir. Pero en comparación con mis gritos… esos llantos eran como el sonido de un cachorrito.
- ¡Aprende lo que es la valentía! ¡Aprende, exploradora idiota! ¡Yo soy más poderosa que su secta tonta de adorar dioses de siglos! ¡Te mataré Isabella! ¡Te mataré de la forma más retorcida que se me pueda imaginar! ¡Será mejor que recuerdes tu vida, porque no morirás nada fácil! ¡Jajajajajaa! ¡Jajajajajajjajaaja! ¡Gané! ¡Gané!
Los gritos de llanto se tornaron en gritos de "Nooo" que resonaban por toda la bodega… eso para mí es música a mis oídos… un himno de reconocimiento, en el cual reconocen que ya no existe esperanza para nadie.
Poco a poco me fui calmando… y vi que tenía que limpiar ese desorden… por lo que jalé el cadáver hacia el foso del alcantarillado.
- ¡Detente! ¡Detente! ¡Candace, ya no más! ¡Ya no más! – gritaba Isabella.
- ¡JAJAJAJAJAJAJA! ¡Esto recién empieza, exploradora tonta! ¡Esto no acaba todavía! ¡Desea no haber nacido, porque te lo hare sentir con lujo de detalles!
- ¡Noooo! ¡Nooo! ¿¡Qué fue lo que te hice?
No respondí y finalmente arrastré el cadáver de Ferb al alcantarillado y lo lanzé por ahí, que el agua y los animales se lo coman y no dejen nada en el mismo, que su cuerpo se convierta en carroña, que las aves y las bestias lo devoren…
Porque el demonio que pierde ante otro… es que no tenía derecho a existir…
