Disclaimer:Ningún personaje me pertenece, todos los personajes aquí mencionados son completamente de J.K. Rowling
Pareja:James Potter & Narcissa Black
Recuerden que yo los quiero mucho c:
Después de que Narcissa se fuera, James llevó a Harry a la sala, lo rodeo con sus juguetes mientras él iba por unas cosas de su trabajo. Regresó y no encontró a Harry sentado.
-Demonios- dijo James- ¿Harry, donde estás?
No había respuesta. James dejó sus cosas sobré el sofá y comenzó a buscar a su hijo. Debajo de la mesa, atrás de las puertas, debajo de las camas, en los closets, en el garaje. Nada. Harry no estaba por ningún lugar. James se comenzó a preocupar. En eso escuchó unas risas provenientes del jardín, James se asomó y vio que Harry estaba jugando con un perro. James se acercó a su hijo y al perro.
-¿Sabes que me espanté al no ver a mi hijo en donde lo dejé?- preguntó James
Harry miró a su papá y se le acercó con las manitas levantadas.
-Papi, arriba- pidió Harry
James sonrió y cargó a su hijo. El perro se transformó en Sirius. James fue a saludar a su amigo.
-Perdón, no quería espantarte- dijo Sirius- ¿Estás ocupado?
-No, pensaba adelantar algo del trabajo, pero puede esperar- dijo James
-Perfecto ¿Está mi prima?- preguntó Sirius
-No, ella salió ¿verdad, Harry?- preguntó James
-Mami no ta- dijo Harry sonriendo
-Perfecto, necesito que me acompañen, una tarde de chicos- dijo Sirius
-¿Va a ir Remus?- preguntó James
-Él ya nos está esperando- dijo Sirius-
-Entonces deja voy por un suéter para Harry- dijo James.
Sirius acompañó a James hasta el cuarto de Harry. James dejó a Harry dentro de su cuna, en lo que el buscaba un suéter.
-Esa cuna le queda chica a Harry- dijo Sirius
-Sí, tenemos que comprar una nueva- dijo James sacando dos suéteres- ¿Cuál le queda mejor?- preguntó levantando uno azul.- Este que dice "Hola, soy tierno" o este- dijo levantando uno gris- que dice "Yo me porto bien"
Sirius miró a James y después a Harry.
-James, es solo un niño, ponle cualquier suéter y vámonos- dijo Sirius
-Eres un amargado- dijo James poniéndole el suéter morado a su hijo- Siempre tienes que vestir bien, Harry
-Si papi- dijo Harry sonriendo
James, Sirius y Harry bajaron. James ya se dirigía a la chimenea junto con Harry, Sirius iba atrás de ellos.
-Iremos a Las Tres Escobas- dijo Sirius
James asintió y se llevó a su hijo por medio de los polvos Flu. James sintió como Harry se pegaba más a él, en eso recordó que era la primera vez que hijo viajaba por ese modo. Cuando llegaron vieron que el lugar estaba casi vació, así que rápidamente pudo localizar a Remus. James y Harry se acercaron a la barra, James sentó a Harry ahí y le sacudía la ceniza.
-¿Por qué tan solo Lunático?- preguntó James sentándose a su lado y frente a Harry
-Ustedes siempre son impuntuales- dijo Remus sonriendo- Hola Harry
-Hola- dijo Harry sonriendo.
Al poco rato llegó Sirius que se sentó con ellos. Sirius les contó que había conocido a una chica en el trabajo, que era muy atractiva. Remus solo escuchaba. James le decía que quería conocerla.
-¿Quién subió a este niño aquí?- preguntó la voz de una mujer.
James asomó su cabeza y vio a Madame Rosmerta.
-Mi querida Rosmerta, tanto tiempo sin vernos- dijo James- Este guapo niño es mi hijo, Harry. Saluda, hijo
-Hola- dijo Harry algo penoso.
-Solo por ser tú, James Potter, puedes dejar a ese niño ahí- dijo Madame Rosmerta
James sonrió. Los tres amigos platicaron por horas. Harry estaba sentado frente a ellos, hasta que pidió de comer le dieron. Se tuvieron que cambiar de lugar, ya que Harry tomaba una siesta después de comer, así que improvisaron una cama con dos sillas. Remus les contó que creía que jamás tendría una familia, pero James y Sirius sabía que sí tendría y que ellos estarían en el momento que el decidiera casarse.
-Papi, quiero casa- dijo Harry despertándose
-Ya nos vamos, hijo- dijo James- Creo que me tengo que ir, en un rato llega Narcissa
James se despidió de sus amigos.
-Despídete Harry. – dijo James
-Adiós Sirius. Adiós Remus- dijo Harry haciendo un ademán con su pequeña manita
-Adiós Harry, cuida bien a tu padre- dijo Sirius
-Nos vemos después, amigos- dijo James
James se volvió a llevar a su hijo devuelta a su casa. Estaba a punto de oscurecer. Cuando llegó, dejó a su hijo sobre el sofá.
-¿Quieres algo de comer, Harry?- preguntó James
-No papi, quiero a mami- dijo Harry
-Ya casi llega, hijo, después iremos a pedir dulces- dijo James
Con tan solo la pequeña mención de los dulces, Harry se emocionó y comenzó a aplaudir. James sonrió y le quitó el suéter a Harry.
-Vamos, campeón, hora de la ducha- dijo James
James subió hasta el baño junto con Harry, ahí comenzó a llenar la tina del baño. Harry estaba sentado en la taza del baño jugando con un dragón de juguete.
-Papi, quiero uno- dijo Harry levantando su dragón
-¿Uno de verdad?- preguntó James, Harry asintió- Un día te llevaré a Rumania, podrás ver uno bebé ¿Te parece?
-Si- dijo Harry sonriendo
James metió a la tina a su hijo. Mientras Harry jugaba con sus juguetes de baño, James se encargaba de bañarlo. Cuando terminaron, James envolvió a Harry en una toalla.
-Ahora a ponerte ropa limpia- dijo James
James cargó a su hijo y se lo llevó hasta su habitación. Lo vistió con una camiseta y un pequeño pantalón. Después de lo llevó a la sala donde su chimenea estaba prendida.
-Yo no prendí la chimenea- dijo James en voz baja.
-¿No, papi?- preguntó Harry
-Shh, no digas nada, Harry- dijo James en voz baja sacando su varita- ¿Quién anda ahí?
No hubo respuesta. James abrazó más fuerte a Harry. Su corazón le latía muy rápido.
-Es un gusto volvernos a ver, James- dijo una voz conocida por James.
James reconoció esa voz enseguida. Abrazó con fuerza a Harry y se volteó. Ahí estaba, con la misma capa negra de siempre y su capucha tapándole el rostro: Voldemort
-¿Qué haces aquí?- preguntó James apuntando a Voldemort
-Vengo a matarlos, por supuesto- dijo Voldemort.
-Tú no tocarás a mi hijo- dijo James
-Por eso te mataré primero a ti- dijo Voldemort. – Tal vez tu hijo haya nacido el 1 de agosto, pero no puedo dejar cabos sueltos.
-¿Papi?- lo llamó Harry.
James no sabía qué hacer. Debía llamar a la Orden. No podía desaparecer, ya que Harry no aguantaría
-¡Reducto!- gritó pero apuntó a los pies de Voldemort.
Eso sirvió para distraerlo. James corrió escaleras arriba. Se encerró en la habitación de Harry, lo metió en su cuna.
-Harry, todo va a estar bien- dijo James- Te amo, hijo, no dejaré que nada te pase
James no escuchaba nada afuera de la habitación. Estaba a punto de conjurar su patronus cuando la puerta explotó. Con su cuerpo, James, trato de proteger a Harry, lamentablemente dejando caer su varita.
-¡Avada Kedavra!- gritó Voldemort
El hechizo le dio de lleno en el pecho y después….después todo se volvió negro.
PERDOOOOOOON! Pero tenía que hacerlo! u.u No me regañen, todo esto pasa por algo!
Los quiero. C:
Mish'
