Disclaimer: Nada ni nadie de la serie o de los comics me pertenece, si lo hiciera, otro gallo cantaría. No saco mayor beneficio que el entretenimiento puro.
Sumario: Jamás pensó que habría una razón de peso para volver allí. La muerte de Pete lo cambió todo. (¿Sexta temporada?)
Perdonar las erratas y zarpas que pueda haber.
Parte IX de "Desandando el camino recorrido".
Daryl vuelve a la palestra.
Daryl se obligó a mirar por la ventanilla, su frente apoyada en su puño cerrado ahí donde se había golpeado con la puerta cuando había salido tras Beth. Había pensado que estaba sufriendo algún tipo de ataque y… Y sí había sufrido algo parecido a un ataque pero no esperaba eso. No imaginó ver el trozo de tela blanca de su ropa interior deslizándose hacia sus rodillas dándole casi un primer plano de su trasero.
Aaron al menos tuvo la decencia de no reírse de él cuando se metió de nuevo en el asiento del copiloto con el rostro enrojecido, no por efecto del calor precisamente.
Desvió su mirada hacia el espejo retrovisor viendo en él el reflejo de Beth sentada a su espalda con la cara pegada a la ventanilla cerrada. Había sonreído, lo había visto. Por un instante creyó que Grady había sido un muy mal sueño, que nadie le había disparado, que no la habían dejado atrás dándola por muerta. Pero ya no sonreía, simplemente miraba con sus ojos bien abiertos, girando su cabeza para poder ver más allá sin demasiado éxito (su ceño fruncido le delataba).
Daryl se giró y coló su brazo entre la carrocería y el asiento hasta alcanzar la manilla para poder bajar la ventanilla. Beth se apartó al sentir su brazo colarse entre su cuerpo y el coche mirando con curiosidad su mano. Parpadeó confundida, alternando su mirada curiosa entre sus dedos, su rostro enrojecido por la postura complicada; pero pronto sus ojos se clavaron en el espacio abierto que la ventanilla iba dejando.
Primeró estiró su brazo derecho, mirándole de reojo a él.
- Vamos. Adelante.- Le animó él asintiendo colocando su propia mano sobre el hueco dejado con la ventanilla casi completamente bajada.
Beth apoyó su mano sobre el canto del vidrio y acercó su cara, apartándola hacia detrás sorprendida por el golpe del aire. Agitó la cabeza intentando apartar los pelos que caían sobre sus ojos.
- Acércate de nuevo y se apartarán.- Le aseguró mirándole con la confianza que ella parecía buscar en esos ojos azules que se había acostumbrado a mirar durante días y que creyó que no tardaría en olvidar con el paso del tiempo.
Se humedeció los labios y acercó su cabeza de nuevo al hueco, hincando sus dedos con más fuerza sobre el vidrio, atrapando bajo su meñique y anular el meñique de Daryl quien no apartó la mano a pesar de que cada parte de su cuerpo le gritaba que lo hiciera. Sus ojos parpadeaban con rapidez intentando luchar por mantenerlos abiertos a pesar del polvo que levantaban los neumáticos a su paso.
Pronto Beth no tardó en ladear la cabeza lo suficiente para asomar su frente por la ventanilla y mirar hacia el cielo. Otra vez esa sonrisa estaba ahí.
- Es azul.- Le dijo a Daryl mirándole unos segundos, su mano aún sobre la de él.
- Lo sé.- Comentó él atreviéndose a rozar con la yema de su pulgar el dorso de su mano cuando se deslizó sobre la suya.
- Es… ¿Bonito?- Preguntó con cierta duda en su voz pero el brillo de sus ojos fijos en él, alejaba cualquier duda real.
Beth cerró los ojos apoyando levemente su mejilla sobre su mano, apresando la de Daryl bajo su mentón; sus labios curvados en un amago de sonrisa.
Sus dedos tamborileaban sobre la puerta mientras veía ante él un paisaje que comenzaba a reconocer a cada milla que avanzaban. Estaban cerca de Alexandría.
Su pulgar no tardó en terminar en el borde de su boca, sus dientes mordisqueando un pellejo suelto.
- ¿Has pensado cómo quieres hacerlo?- La pregunta de Aaron le sacó de su ensimismamiento.
- ¿Hacer el qué?
Aaron lanzó un vistazo al retrovisor donde ambos podían ver a Beth con la cabeza aún apoyada en la ventanilla y los ojos cerrados.
Daryl suspiró con calma, negó con la cabeza mirando de nuevo a través del parabrisas. Se estaban quedando sin tiempo ni espacio entre ellos y el asentamiento para pensar en ello.
No había planeado nada cuando la había visto en aquel despacho, con vida, frente a él. No había pensado en nada más que llevársela con ellos, con su familia, con su gente. Aquellos eran unos desconocidos aunque…
Se rascó la mejilla.
Ellos también lo eran.
- No lo sé.- Confesó en un murmullo sin mirarle, aunque podía sentir su mirada sobre él. – No… Cuando estábamos allí sólo…
- Querías traerla de vuelta.- Terminó Aaron por él.
A falta de palabras, Daryl asintió.
- Es complicado, va a ser… complicado.- Comentó Aaron rascándose la sien pensativo.- Algo así no es sencillo de digerir de buenas a primeras. Cuando os fuisteis de allí, ninguno pensabais que…
- No.- Se apresuró a negar él.- Era… Si creyera en Dios te diría que es un jodido milagro suyo.
- No hace falta ser creyente para ver que ella,- echó un vistazo hacia el asiento trasero,- lo es.
- Ella era… Es fuerte.- Se corrigió con vehemencia.
- Para superar algo así debe serlo.- Soltó una breve risa.- El sólo imaginar a…- Sus palabras murieron en sus labios antes de ser pronunciadas.
Sabía lo que iba a decir, y podía intuir la clase de sentimiento, la sensación que había recorrido su cuerpo en esos segundos imaginando esa posibilidad. Imaginando a alguien que le importaba pasar por algo semejante.
- Pocos han sufrido algo así y han vivido para contarlo. Y mucho menos ahora. - Añadió tras un breve silencio.- Ella… ¿Es la hermana de Maggie, me dijiste?- Daryl asintió.
- Sólo quedaban ellas de su familia hasta el Hospital.- Aaron asintió ante ese trozo de información.- Después fue…
- Entiendo. Va a ser una auténtica sorpresa, creo que ni todas las Navidades juntas de su vida podrían llegar a algo como esto.- Volvió a echar otro rápido vistazo al espejo retrovisor. – Pero no va a ser sencillo. Lo sabes, ¿verdad?
- Me hago una idea, sí.- Contestó él apartándose el pelo de la cara.- Deanna querrá hablar con ella y…
Miró a Beth por encima de su hombro, su boca ligeramente entreabierta. Parecía que se había quedado dormida.
- Rick probablemente también este ahí.- Dijo Aaron intentando apaciguarle ante la idea de dejar a Beth a solas con Deanna.
Ella no le conocía, no sabía nada de ella. Solamente vería en ella… ¿Qué verían? Daba igual. Eso no importaba. Y Rick… Rick en ese momento, su mente estaba turbada todavía aunque pareciera haberse tranquilizado un poco antes de su partida.
No podía entrar en Alexandría con Beth a su lado como si nada. Ellos estarían allí probablemente, o no tardarían en buscarle una vez supieran que habían vuelto. Sería demasiado para ella. Demasiada gente, demasiada cercanía, demasiado contacto que dudaba ella pudiera soportar sin un mínimo de preparación o aviso. No podía arriesgarse a que ocurriera algo similar a lo que le pasó a él en el despacho. No tenía un abrecartas a mano pero no dudaba de que usaría cualquier cosa si fuera necesario y creyera que podían hacerle algún daño.
- No podrá con todos a la vez.- Comentó mirando a Aaron.
- Demasiado en muy poco tiempo.- Corroboró Aaron.- Tal vez podríamos…- Se pellizcó el labio inferior.- Podría entrar yo solo en Alexandría y… buscar a Rick o a quien creas más conveniente y traerlo conmigo donde te haya dejado con ella.
Daryl sopesó en silencio su plan. No era mala idea y le daba un cierto margen para intentar hacerle comprender a Beth la situación real en la que iban a zambullirse.
- No creo que sea buena idea traeros a Maggie.- Dijo Aaron mirándole de reojo.- Es mejor que alguien más sepa lo ocurrido y esté ahí para ayudaros a los dos cuando la vea.
Daryl aceptó con un mudo asentimiento su idea. Realmente no sabía quién podría ser la mejor opción.
¿Carol? La Carol de ahora… No sabía cómo podría reaccionar. Sabía que su relación con Beth había sido buena siempre, cuidando de Judith, cuidándose la una a la otra, y en el hospital…
Rick. Quería confiar en él con algo tan importante como eso. Realmente quería hacerlo pero…
Maggie. Aaron tenía razón con respecto a ella.
"Toda vida es preciosa, Daryl."
- Morgan.- Dijo sin titubear mirándole.- Trae contigo a Morgan.
Daryl se apoyó contra el coche a su espalda, su mirada vuelta al cielo despejado. Miró hacia la carretera que Aaron había seguido a pie hacía varios minutos.
Beth continuaba dormida en el asiento trasero aunque estaba seguro no tardaría en despertarse de un momento a otro.
La ballesta descansaba en el suelo junto a su pierna, su mano izquierda rozaba de forma automática el mango de su cuchillo.
- ¿Daryl?- Escuchó la suave y ronca voz de Beth llamándole desde el interior. Se volvió hacia ella.- ¿Agua?- Le pidió humedeciéndose los labios.
Hacía rato que no habían tomado nada y mucho menos comido; bajo aquel sol no le extrañaba que estuviera sedienta.
Daryl metió la mano por la ventanilla y abrió su bolsa. Cogió un botellín de agua y se lo tendió a Beth quien lo cogió con prontitud, bebiendo largos tragos de la misma.
- Suave, Beth. Hay…
Una fuerte tos le hizo rodar los ojos, pero no tardó en volver a cerrar sus labios junto al cuello de la botella, bebiendo de nuevo.
El ruido de la gravilla siendo pisada atrajo su atención. Cuando miró hacia el camino que llevaba a Alexandría, vio la silueta de Aaron acercándose. No lo hacía solo.
Daryl cambió el peso de su cuerpo de un pie a otro, inquieto. ¿Habría sido la elección correcta?
Podía verles conversar en voz baja, la mirada del nuevo miembro de Alexandría saltaba de Aaron a Daryl, y de él al coche. Echando un rápido vistazo a Beth que parecía entretenida haciendo girar en el interior de la botella el agua que aún no se había bebido, Daryl se alejó varios pasos del vehículo yendo a su encuentro.
- Aaron me dijo que querías que viniera.
Daryl asintió intercambiando una mirada con éste. Se mordió el interior de la mejilla apuntando la ballesta al suelo junto a sus pies.
- El médico no ha venido con nosotros.- Morgan asintió.
- Lo sé, Aaron me lo dijo.- Daryl bajó la mirada al suelo unos segundos antes de mirarle de nuevo.
- Pero hemos traído a… alguien.- Comentó viéndole mirar por encima de su hombro en dirección al coche.- Es…- Tragó grueso sintiéndose incapaz de decir su nombre por un momento, porque sabía que su nombre no significaría nada para él.
- Se llama Beth.- Intervino Aaron acercándose a ellos.- Es la… Hermana pequeña de Maggie.- Morgan miró con detenimiento a Aaron, antes de volverse hacia Daryl.
- Pensaba que Maggie sólo tenía a… ¿Glenn?- Comentó visiblemente confundido.
- Así era pero…
La puerta lateral crujió al ser abierta tras varios intentos. Los tres se volvieron hacia la silueta saliendo del coche, parpadeando molesta por la luz del sol, la botella de agua aún en su mano. Con paso inseguro por el terreno ligeramente irregular y la falta de movilidad mientras conducían, Beth se acercó a ellos, quedándose quieta varios pasos por detrás de Daryl.
- ¿Aaron?- Preguntó estrujando la botella entre sus manos, sus ojos curiosos pero alerta mirándoles a los tres.
- Éste es nuestro amigo Morgan. Es un recién llegado, como tú.- Añadió en tono tranquilizador indicándole con un gesto de su mano que se acercara al pequeño círculo que habían formado.- Morgan, ella es Beth.- Les presentó.
Morgan extendió su mano derecha en su dirección, una sonrisa afable en su cara.
Podía ver los engranajes del cerebro de Beth intentando comprender lo que estaba sucediendo, lo que esa mano extendida quería decir. Soltando una de sus manos de la botella, Beth extendió su mano hacia la del hombre, posándola sobre ella antes de apartarla.
- Encan… Encantada de conocer…te.- Dijo arrugando el rostro intentando que la frase saliera por completo de sus labios.
Daryl apartó la mirada de ella unos segundos.
- El placer es mío, Beth.- Aseguró Morgan con esa mirada serena que le había dirigido aquel mismo día tras salvar sus vidas en aquella trampa.- ¿Tienes una herida en la cabeza?- Daryl dio un paso al frente queriendo intervenir pero Beth le ahorró la molestia al asentir a su lado.
- Dis…Disss… Disparo.- Dijo tras unos segundos.- Él…- Señaló a Daryl con el dedo índice.- Creía… que yo… que yo… estaba… Muer… muerta.- Dijo humedeciéndose los labios.
Podía sentir la mirada de Morgan sobre él, un millón de preguntas en la punta de su lengua. Aaron se acercó a Beth con su expresión cordial habitual.
- ¿Tienes hambre Beth?- Cuando le vio asentir de nuevo apoyó su mano sobre el codo de ella empujándola en dirección al coche.- Vamos a buscarte algo de comer.
Daryl y Morgan quedaron solos viéndoles alejarse hacia el vehículo. El cazador se volvió hacia él.
- Creíamos que había muerto. Estábamos seguros. Lo… Vi cómo la disparaban delante de mí.- Intentaba explicarle.- Su sangre…- Cerró los ojos sintiendo el fantasma rojo de su sangre salpicando sus labios y su cuello.- Salimos de aquel maldito hospital con ella pero… Una horda apareció y…
- Es un milagro.- Dijo con cierta ensoñación Morgan sin despegar sus ojos de Aaron y Beth conversando junto al maletero, aunque más bien era él quien hablaba.
- Cuando regresamos, nos dijeron que estaba allí. Con vida.- Soltó una carcajada hueca, incrédula.- Pensaba que estaba alucinando cuando la vi.
- ¿Se encuentra bien?
Daryl exhaló un suspiro recorriendo la figura de Beth de los pies a la cabeza, deteniéndose sobre el vendaje y su ceño arrugado.
- Está viva. Pero… No recuerda nada. Ya no es que, no nos recuerde a nosotros si no…
- ¿Es como un niño aprendiendo de nuevo?- Comentó Morgan con simpatía.
- Algo así. Pero es fuerte.
- No lo dudo, sólo hay que mirarla.
Guardaron silencio unos segundos viendo a Aaron enseñándole a desenvolver una barrita energética sin tener que usar los dientes. La curiosidad en el rostro de Beth era palpable, su rostro prácticamente rozando las manos del hombre para poder ver con más claridad.
- ¿Cómo puedo ayudaros?
- Necesito que te lleves a Maggie contigo para poder ver a Deanna y a Rick a solas.
- Es su hermana…
- Y ella no le recuerda.- Atajó Daryl.- Maggie la verá, pero antes tiene que, saber que está viva.
- Comprendo. – Apoyó su mano sobre su hombro.- Puedo hacerlo.
Daryl asintió agradecido. Parecía que tenían un plan.
Estuve pensando largo y tendido quién era la persona idónea para que formara parte de ese petite comité, descarté varias opciones hasta que pensé que Morgan, siendo alguien "neutral" y con ese positivismo zen del que ahora hace gala, sería un buen aliado en la causa.
Me quitáis un peso de encima cuando me decís que a pesar de lo "rocambolesca" que puede resultar esta idea, os está gustando. Sigo teniendo mis dudas a cada cosa que escribo pero me ayudáis a seguir adelante con ella. ¡Gracias!
Aún no lo sé pero puede que el siguiente capítulo sea otra vez de Daryl, ya veré cómo lo hago, ¿de acuerdo?
Como siempre, cualquier comentario, sugerencia, petición, idea, chillido de delfín será más que bien recibido.
