Apreciable lector:

Hola, ha pasado mucho tiempo, pido disculpas por dejar abandonado el fic, sé que se merecen una explicación y siento mucho no poder dárselas. Solo resta decir que lamento la demora y aprecio que me hayan tenido paciencia (espero que alguien lo lea y que disculpen la calidad y extensión de los capítulos, pero ya no quería seguir retrasándolo XD).

Nada me pertenece, sin ánimo de lucro, esto es solo por mera diversión.

Advertencias: Posibles spoiler, serán una serie de drabbles sin conexión entre sí o tal vez si, no lo sé, podrá haber slash en algunas, en otras tal vez femslash posibles OCC, cambios en algunos acontecimientos, frases incoherente y sin sentido, otras cosas. Disculpen las faltas de ortografía.

Personajes: Gwaine/Merlín (no correspondido), mención de otros personajes (Continuación de ¿Y mis flores?)

Tú y las flores I

No paso mucho tiempo desde que Gaius se fue, cuando la puerta se abrió otra vez.

-¿Y encontraron a la persona?-pregunto Merlín sin alzar la mirada

-¿Qué persona?- pregunto Gwaine

-Gwaine-dijo Merlín sorprendido- a la que me regala flores, pero ya no tengo las flores y tal vez ya no me den- dijo con mucha tristeza.

-Qué cosas dices Merlín, por supuesto que aun vas a recibir flores, y ¿por qué dices que ya no tienes flores?-

-Gaius las tuvo que usar para medicina, y las que me dieron hoy son necesarias para seguir el tratamiento, por eso Gaius fue hablar con el rey, para encontrar a la persona que me las da.

-Entonces que hacemos aquí, vamos por esas flores- dijo Gwaine entusiasmado

-Gwaine tenemos que esperar a que regrese Gaius con la información del lugar donde crecen esas flores-

-No, no necesitas esperar, yo sé donde crecen esas flores moradas- dijo descuidadamente.

-Tú, ¿cómo sabe que eran moradas las flores que me dieron?- pregunto Merlín

-¿A? porque vi cuando las traías para acá-dijo nerviosamente - además ya le dije a Gaius que se donde crecen, como lo vi saliendo todo apresurado le pregunte y me dijo que necesitaba las flores que te habían dado hoy, el fue a buscar los demás ingredientes-

-mmm pues vamos entonces-separo de la silla-Gwaine ¿sabes quién es la persona que me da las flores?

-Merlín primero lo primero, vamos por las flores y cuando regresemos hablamos sobre lo que sé.

Ambos se encaminaron en busca de las flores moradas, al llegar, el lugar estaba repleto de ellas, era una hermosa imagen, Merlín se quedó un rato contemplando la hermosa vista. Gwaine a tras de él le dijo

-Merlín, yo soy quien te dio las flores moradas de hoy- soltó sin más, Merlín se voltio rápidamente para verlo a los ojos, mientras Gwaine seguía hablando -Como decían las notas, Merlín yo te amo mucho, mi amor por ti es más puro que los unicornios, es como el fénix inmortal e infinito- tomo aire y continuo- el primer momento en el que me di cuenta de este sentimiento fue cuando a Gwen le di aquella pequeña flor, y a pesar que debía estar pendiente de las reacciones de ella, mis ojos no se apartaron de ti, luego te vi sentado, rodeado de todas esas flores y escuche que te gustaban, así que decidí darte todas las que encontrara, pero no podía dártelo de manera directa, porque a lo mejor te lo tomabas como broma- suspiro-y luego estaban las otras personas que te regalaban también flores, no me preguntes quienes son porque no lo sé, eran igual de escurridizos que yo jejejeje- ríos lastimosamente- Y te lo quise decir aquí, rodeado de todas estas flores, por que sentí que si no te lo decía ahora, no te lo diría nunca- tomo aire- Merlín te amo, solo quiero que lo sepas, y sé que pido demasiado, pero espero que nuestra amistad no cambie si decides que no me amas como yo te amo- termino de decir con una sonrisa rota.

Merlín no sabía que decir, ahí estaba Gwaine frente a él, terminando de confesar su amor, y él no sabía cómo decirle, pero Gwaine se merecía su honestidad así que solo tomo aire y dijo:

-Gwaine, yo, yo te aprecio mucho como amigo, te amo mucho y me alegra que me dieras las flores y me dijeras cómo te sientes- apretó sus manos-pero yo no te amo de esa manera- desvió la mirada- lo siento mucho, yo quiero a otra persona- le dolía tener que rechazar a su amigo, porque sabía que lo estaba lastimando. Sintió como unos brazos lo envolvían-Merlín porque lloras si el rechazado fui yo-le dijo en tono de broma- anda solo prométeme que nada va a cambiar entre nosotros- Merlín sollozo más fuerte-pero prométeme también que si la persona que te gusta no te corresponde, y sé que pido mucho ¿me darás una oportunidad?- Merlín se aferró a Gwaine y solo asintió, se quedaron abrazados un largo tiempo, después recolectaron todas las flores que necesitaban, antes de marcharse, Gwaine agarro la mano de Merlín y le dio una flor blanca –Toma, siempre te daré flores- y Gwaine le sonrió, como siempre, Merlín solo quería llorar de nuevo, - Bueno Merlín en mi pueblo hay un dicho que dice más vale pedir perdón que pedir permiso- terminando de decirlo jalo a Merlín y lo beso, aprovecho que sería el primero y último que le diera, Merlín entendió así que le correspondió con la misma intensidad- WOW más le vale a ese, te corresponda porque si no, no sabe de lo que se va a perder- le sonrió coqueto, el resto del camino fue relajado, fueron platicando de diversas cosas, bromeando y Merlín evitaba tocar el tema de la confesión y el beso, cuando llegaron donde Gaius, le dieron las flores, Gwaine se despidió de Merlín, se dirigió a la cantina, hombre que lo acababan de rechazar, se tocó los labios y recordó el beso, deseaba que el imbécil correspondiera a su amigo, aunque para ser sinceros no sabía cómo lo podía amar era tan pomposo, pero bueno en el corazón no se manda, recordó otra vez el beso, sonrió y se fue a la cantina que la noche era joven.

Merlín sabía que Gwaine se estaba aguantando para que él no se sintiera mal, y se lo agradecía, era el mejor amigo que podía desear, contemplo la flor que le había dado Gwaine y recordó el beso que le había dado, sonrió, guardo la flor y la protegió con magia, aunque el destino del mundo dependiera de aquella flor jamás la daría, porque era de Gwaine, y representaban los sentimientos sinceros de una persona muy honesta. Sonrió ahora solo faltaba saber quiénes eran las otras dos personas.