Los personajes y escenarios principales pertenecen a J. K. Rowling a excepción de Evelyn Morgan y algún que otro personaje más que son originales.
Esta historia contiene escenas de violencia y sexo, además de lenguaje fuerte.
Algunos detalles, diálogos, o escenas pueden estar inspirados o tomados de las películas/ libros u otras fuentes.
Para cualquier duda y/o sugerencia estoy a disposición de quien quiera
Capítulo 50
El gran comedor, abarrotado como cada noche, guardó silencio en el momento en el que Dumbledore se puso en pie y caminó unos pasos hasta pararse frente a todos los alumnos pidiendo que le prestaran atención. En el momento en el que ocurrió, el mago de pelo cano comenzó a hablar.
-Otro años más... ¡Cómo pasa el tiempo, ¿verdad?! Y como, a pesar de que se nos escurra de entre las manos tan rápida y velozmente, nosotros seguimos recordando todo y a todos los que una vez pasaron por nuestras vidas. –El mago guardó silencio mientras la multitud meditaba aquellas palabras con un deje de melancolía en sus rostros, Dumbledore, que pronto reconoció este sentimiento volvió a tomar la palabra. –Este año Hogwarts ha vivido momentos muy difíciles tras las muertes de muchos compañeros, hermanos, hijos y amigos a raíz de la lucha contra Voldemort y sus seguidores, quienes tomaron las riendas tras su caída.
Evelyn suspiró aliviada al saber que Dumbledore no mencionaría que era su hermana quien provocó todo el desastre posterior a Voldemort. De nuevo, una vez tranquila, centró su atención en el director.
-Pero, a pesar de todo el sufrimiento, siempre los recordaremos, aunque haga años de que ellos ya no se encuentran aquí, pues fueron valientes que entregaron su vida para darnos a todos un futuro feliz, sin incertidumbre. Gracias a todos ellos, y a los que os encontráis aquí esta noche, podemos decir con orgullo que lo hemos conseguido, y por ello y por las nuevas amistades y lazos que se han forjado entre muchos de nosotros, me gustaría aconsejaros que no os entristezcáis, pues siempre se gana algo a pesar de perder mucho. –Comentó mirando a Snape leve y fugazmente con una sonrisilla, haciendo que el profesor de Pociones se incomodase automáticamente, aunque en su interior correspondiera su sonrisa sin poder evitarlo.
Dumbledore continuó hablando, está vez, anunciando el ganador de la copa de la casa, haciendo que automáticamente después de sus palabras la mesa de Gryffindor estallara en sonoros gritos de alegría mientras el gran comedor se decoraba con grandes estandartes y banderas de los colores de la casa. Tras el cese de la euforia y los últimos agradecimientos y congratulaciones del director, los presentes se dispusieron a cenar por última vez aquel año en el castillo, disfrutando como nunca de los suculentos manjares, pues otro curso más había llegado a su fin.
Después de la extraordinaria cena, los alumnos y profesores abandonaron la gran sala dirigiéndose a sus dormitorios, para terminar de preparar el equipaje, pues la mañana siguiente siempre se presentaba triste y perezosa como para trabajar y pensar que pasarían de nuevo varios meses hasta volver a aquel lugar mágico, donde todos eran tan felices al rodearse de los suyos.
Evelyn caminaba junto a Snape hacia sus respectivos dormitorios, en silencio, mientras a su alrededor iban y venían alumnos constantemente, cuando la voz de Jarek llamando a la mujer hizo que se pararan y giraran observando al rubio.
-Venía a despedirme, mañana saldré muy pronto para Estonia, el ministerio me requiere, ya sabes. –Comentó con una jovial sonrisa mientras observaba el rostro de su amiga, algo ensombrecido ante la noticia.
-Creía que te quedarías por aquí, al menos algún tiempo más.
-Sí, yo también, pero las cosas no van bien por allí, me necesitan.
-Está vez mantendremos el contacto. Ya no hay por qué esconderse.
-Eso espero ¿eh?. –Dijo señalando a la mujer con un dedo mientras ensanchaba su sonrisa.
-Muchas gracias por todo lo que has hecho, Jarek. Nunca podré agradecértelo lo suficiente. –Habló Evelyn sinceramente mientras fijaba sus ojos en los de él, y acto seguido, ambos se abrazaban con fuerza, cómo si aquella fuera a ser la última vez.
Minutos después ambos se separaron y el rubio se acercó a Snape, ofreciéndole la mano. El moreno, tras unos segundos, la aceptó estrechándola con indiferencia mientras le miraba a los ojos.
-Gracias por haberla mantenido a salvo tanto tiempo, Snape. –Comentó solemnemente Kalinac, con el rostro serio mientras Severus continuaba manteniéndole la mirada, asintiendo levemente.
-Cuídate mucho. –Se despidió Evelyn cuando ambos hombres se separaron, volviendo a abrazar a su amigo, está vez, de forma más rauda.
-Tú también, aunque sé que te dejo en buenas manos. –Murmuró lo bastante fuerte como para que Severus lo escuchara, mirándolo de nuevo, pero está vez, con una sonrisa.
Acto seguido, el rubio comenzó a caminar en dirección contraria ante la mirada de la pareja, quienes le siguieron hasta perderlo al doblar una de las esquinas que conectaban con su pasillo.
La mujer suspiró resignándose, tratando de disipar su tristeza, pues el mago volvía a su hogar, con su familia , y esta vez podría saber de él cuando quisiera.
-Estará bien, sabe cuidarse. Es un buen mago. –Comentó Snape fríamente, haciendo que Evelyn se diera la vuelta con sorpresa ante la afirmación.
-Cada día me sorprendes más. ¿Qué va a ser lo próximo, Severus? ¿ Vas a adoptar un gatito? –Se mofó la mujer dibujando en sus labios una sonrisa maliciosa, mientras el hombre alzaba una ceja, manteniendo su semblante serio y altivo.
-Ya veo que tanta tristeza no te quitan las ganas de seguir incordiando, Morgan.
-Por supuesto que no, ya lo sabes. –Rrespondió con una sonrisa, acercándose más al hombre, mirándolo fijamente. -¿Qué vamos a hacer ahora que ha terminado el curso? –Dijo cambiando de tema, poniéndose seria.
-Continuar rivalizando, aunque sea en otro lugar me parece una opción más que deseable. Aún tengo mucho repertorio para seguir humillándote.
A la respuesta de Severus la mujer rió con ganas, centrándose en los ojos negros del mago.
-Me muero por conocerlo. Ven conmigo, a mi casa. –Soltó a bocajarro sin apartar sus ojos de los de él, ahora sorprendidos. –No tiene que ser algo permanente, sólo temporal, por favor.
Tras unos segundos de silencio en los cuales Snape caviló sobre aquella oferta, respondió no muy convencido, manteniendo su papel de hombre frío y carente de emociones, haciendo que la mujer, embargada por la emoción, se agarrara a su cuello abrazándole para besarle fugaz pero pasionalmente.
-¡Morgan! Haz el favor, ¿quieres? –La riñó apartándose de ella segundos después, agarrando sus muñecas.
-Oh, vamos, ¿Acaso crees qué la gente es imbécil o están ciegos? Todo el mundo lo sabe, se nota, Severus. –Intervino de nuevo al observar el rostro compungido y temeroso del hombre, que no entendía aquello si nadie lo había comentado.
-Espero que lo que acabas de decir no tenga ningún fundamento. Tengo una reputación que mantener.
-Tranquilo, tus alumnos seguirán pensando que eres el mismo profesor terco y rancio de siempre, eso ni siquiera yo lo puedo cambiar.
-Bien, espero que así siga siendo. Creo que deberíamos irnos a dormir ya, o mañana no podremos atender los cientos de reclamaciones de alumnos insatisfechos. –Dijo él mientras comenzaba a caminar lentamente, seguido de Evelyn, quien se paró frente a él.
-¿Sabes? Creo que podrán esperar unos minutos, y así tú y yo podemos invertir algo de nuestro tiempo en algo mucho mejor que dormir.
Tras el comentario de la mujer, Severus la contempló alzando una ceja, para después aceptar su oferta, siguiéndola hasta su cuarto donde pronto ambos comenzaron a besarse con frenesí, desnudándose mutuamente.
