CAPITULO 55: NECESITAMOS ENTRENAMIENTO DE LAKI.

Pom, pom, pom.

"¡Embry, sé que estás ahí!" Oí gritar a mi madre airada.

Pom, pom, pom.

"¡Abre la puerta de una vez!" Me dijo. "¡¿Qué estás haciendo?!"

Miré la puerta y luego al despertador de mi mesilla para ver que eran casi las 10 de la mañana.

"Oh, coño." Murmuré. "Me he quedado dormido."

Entonces recordé todo lo de la noche y miré entre mis brazos. Holly seguía durmiendo apaciblemente, así que sonreí hasta que mi madre volvió a llamarme golpeando la puerta. Entonces suspiré y solté con cuidado a Holly tapándola mejor con la ropa de cama para protegerla de que la vea mi madre y tiro un par de cojines y la manta extra al suelo sobre la alfombra moviéndola con el pie para dar la impresión de que alguien había dormido allí.

"¿Te importa, mama?" Le digo mientras abro la puerta. "Estaba durmiendo."

"¿Se puede saber por qué has cerrado la puerta?" Me dijo.

"Shhhh... baja la voz, por favor." Le digo con voz baja. "Holly llegó anoche, estaba muy asustada, así que le he dejado mi cama y yo he dormido en la alfombra."

"¿Holly está aquí?" Me dijo.

Con cuidado me aparto un poco para dejarle ver la cama.

"Estaba muerta de miedo, tiene ratas en su casa, así que le dije que podía pasar la noche." Le dije.

"Por dios... pobre chica." Me dijo. "Parece que todo le pase a ella."

"¿Venías a despertarme?" Le dije.

"Tus amigos han venido a verte." Me dijo señalando al salón donde pude ver que efectivamente, allí estaban Jake y Quil esperándome y me hicieron un gesto de saludo.

Con cuidado cerré la puerta de mi habitación antes de ir hacia ellos.

"Buenos días." Me dijeron.

"Buenos días." Contesté. "¿Queríais algo?"

"Veníamos a decirte que habíamos decidido comenzar a entrenar en serio por si aparecen de nuevo buscando camorra con nosotros." Me dijo Jake. "Y esta vez iba a decirte que había que llevar a las mujeres a alguna sesión. Solo falta avisar a Seth."

"A Holly dejarla al margen." Les dije.

"Precisamente ella es la que más interesa que vaya." Me dijo Quil. "Si van a por alguien ahora va a ser a por ella."

Eso tenía sentido, pero... no, ella podía defenderse con su magia, claro que si pudiese supongo que no tenía razones para estar tan asustada como anoche.

"Y nosotros la defenderemos." Le dije.

"Claro, pero si la pillan cuando no estemos..." Me dijo Quil.

"Ayer por ejemplo, salió sin nadie." Me dijo Jacob. "Podrían haberla atacado y no habríamos estado para protegerla."

"Vale, sí, pero no le pasó nada." Les dije.

No, sí hubiese podido hacer algo, había tenido miedo y me había aparecido de la nada en el regazo. Si la hubiesen atacado o los churruscaba vivos o desaparecía en la nada o a saber qué.

"No sé." Les dije. "En fin, vayamos a ver lo de entrenarse. Mamá, voy a salir, vuelvo para comer ¿vale?"

"Vale." Me dijo. "No te preocupes, yo me encargaré de todo."

"Gracias, eres la mejor." Le dije dándole un beso en la cabeza antes de ir a la puerta. "¿Qué, salimos?"

"Vamos." Me dijeron.

(Salto espacio-temporal)

"Bueno, pues entonces estamos todos de acuerdo ¿no?" Dijo Sam. "Vamos a entrenarnos. No sabemos qué hay fuera pero han vuelto a desaparecer campistas en el bosque y nosotros somos los responsables de acabar con ello."

"Eh, no te olvides de nosotros." Dijo Laki. "Nosotros no seremos los protectores de la reserva, pero sabéis que somos cazadores y para nosotros, la caza del frío es un auténtico deporte."

"Sí, que ya hemos visto que tenéis hasta medallas y todo." Dijo Paul con desprecio refiriéndose a un par de cosas parecidas a medallas colgadas de una especie de vitrina en la entrada.

"Eh, eso son conmemorativos de la última cacería." Dijo antes de sonreír con esa sonrisa tan propia suya que te helaba la sangre. "Además, no es culpa nuestra que vosotros tengáis amistad con ellos."

"Te recuerdo que ahora vosotros tampoco podéis tocar a los Cullen." Le dijo Jake. "Ni a sus hijos."

"Hija." Dijo ella levantando un dedo. "Y tranquilo, que no le voy a poner un dedo encima, sobrino."

"Al menos parece que ya te has hecho a la idea de que ambos nos queremos." Le dijo Jacob.

"No." Sentenció. "Me he hecho a la idea de que parece ser unilateral, pero como se os ocurra ir por ahí procreando o... a saber qué, te aseguro que yo misma os arranco los corazones con las garras desnudas y os los haré tragar, eso si ella tiene uno, claro."

Jake se puso a hervir la sangre y Seth intentó hacer que ella se callase ese tipo de comentarios, pero por desgracia, creo que aún no había nacido la persona que le hiciese a la 'dama dragona' tragarse sus palabras, aunque Seth estaba demasiado cerca de conseguirlo, y eso me hizo sonreír.

"Parece que lo del bombo no te ha relajado ni un poquito ¿no?" Le dije bromeando.

"Eh, con mi feto no te metas ¿oyes?" Me dijo.

"No me tomes a mal." Le dije. "Era una broma, y era por ti. Estoy seguro que tu 'feto' va a ser una ricura que llore, duerma y os fabrique toneladas de caca y mocos."

"Mira, en eso tienes parte de razón." Dijo suavemente antes de cambiar de gesto de nuevo a mosqueo leve. "Eh, que es mi futuro hijo o hija, deja ya de meterte con él o ella."

"Era broma mujer." Le dije. "Deberías cultivar un poco ese sentido del humor. No solo los chistes de vampiros que acaban mal son buenos ¿sabes?"

"A ver, centrémonos un poco." Dijo Sam poniendo orden de nuevo. "Estamos todos de acuerdo con que tenemos que entrenar ¿no? Bueno, pues vamos a hacerlo."

"Podéis usar nuestras instalaciones." Nos dijo Seth. "Hay campos de entrenamiento en bosque, en pared y en campo, todos vallados y protegidos de la vista de civiles."

"Eso suena bien." Afirmamos.

"Bueno, pues en marcha." Dijo Jacob. "Vamos a empezar cuanto antes para estar preparados."

"Deberíais llamar a vuestras costillas." Nos dijo Laki suspirando.

"¿A quiénes?" Dijimos confusos.

"A las chicas." Nos dijo Seth. "Es que me he enterado que entre la gente como ella les llaman así en vez de improntas."

"¿Costillas?" Le dije. "¿Costillas como las de cerdo?"

"Costillas como la de Adán, Eva salió de una de sus costillas ¿sabéis?" Me dijo Laki con los brazos cruzados y esa sonrisa que siempre ponía cuando se alegraba por saber o poder hacer algo que el resto no podíamos o sabíamos y que te daban unas ganas de retorcerle el cuello a pesar de Seth y lo cachas que se había puesto desde que estaba con ellos allí. "Usamos ese término para referirnos a nuestra pareja fuerte, como vuestras improntas pero más... a nuestro estilo." Afirmó levantando una comisura con ironía volviendo a cruzar los brazos tras gesticular un poco acompañando a sus palabras.

"Yo sigo pensando que eres un tío disfrazado de tía." Le dije bromeando con cara seria.

"Los machos no parís crías, idiota." Me dijo gruñendo.

"Bueno, pues nuestras 'costillas' no las vamos a traer porque algunas no saben aún qué somos y también porque a saber lo que nos haces hacer tú."

"Queréis estar preparados, y como habéis venido a mí supongo que es porque queréis hacerlo a nuestra forma." Nos dijo.

"Pero sin matarnos." Le dijo Jacob. "Tus entrenamientos son criminales."

"Tranqui, sobrino." Le dijo ella con ironía. "Esos se los reservo a mis chicos. No, con vosotros haremos un poco de vista gorda y no seré tan exigente. Y ya puestos, os enseñaré a usar algo más que estas para matar." Afirmó moviendo las manos y los dedos frente a su cara oscureciéndolos un poco solo y con su sonrisa de que se lo estaba pasando de muerte riéndose de nosotros. "Aunque sé que no sois asesinos ni soldados así que os haré solo lo básico."

"Y es..." Dijo Jared.

"Lo básico, un poco de manejo de armas a distancia, tiro de proyectiles manualmente, algo de esgrima aunque no os veo tanto de filo... y desde luego artes marciales. Arriba."

"Para qué." Le dijimos.

"Quiero ver una cosa." Nos dijo tirándonos de los hombros a unos tras otros para ponernos de pie. "Brazos estirados a los lados... hum..." Dijo pasándose entre nosotros y evaluándonos como si fuésemos simples animales o trozos de carne; no, trozos de carne desde luego que no, le habíamos visto mirar trozos de carne incluso cruda y desde luego no era la misma mirada, ni se relamía ni era la misma mirada. "Creo que vais a tener que hacer también algo de acondicionamiento."

"¿Ya sigues tus propios consejos?" Le dijo Paul molesto soltándose para llevarse una patada que lo dejó clavado en la pared.

"Laki, te he dicho que nada de pasarte." Le dijo Seth cogiéndola por los brazos y abrazándola.

"Ha sido él." Le susurró ella haciéndole una caricia en la cabeza por lo que la soltó antes de girarse a nosotros. "¿Alguna duda de que sigo entrenando aunque este canso no me deje hacer todo?"

"Creo que no." Negamos.

"Tía, tienes que enseñarme cómo haces para clavar a alguien con nuestra estructura ósea en un armario." Le dije.

"Fuerza y entrenamiento." Afirmó. "Está todo en el ángulo del golpe y de proyección del cuerpo. Pero ya lo aprenderéis."

"Yo voto por hacerlo." Dije levantando la mano. "Si me enseña a hacer eso con vampiros me apunto."

"Y te enseñaré a volarles la cabeza de un golpe." Me dijo divertida.

(Salto espacio-temporal)

"Dios... eres un demonio..." Gemimos cuando regresamos con Laki a su escuela puesto que la gente estaba comiendo y nosotros habíamos hecho eso antes de ir a entrenar.

"¿Quieres matarnos?" Le dijo Paul jadeando tan pesadamente como nosotros.

"Vergüenza debería daros, yo con bombo y os gano." Nos dijo sonriendo divertida y doblada por lo que Seth que había estado en el comedor hasta que debió vernos llegar se le acercó y se pusieron a hablar entre ellos.

"Eh, ahora vamos a ir a empezar con el entrenamiento de lucha." Nos dijo Laki secándose el agua que se le había caído por la comisura de la boca tras beber y sonriendo divertida.

"¿Con tus chavales?" Le dijimos.

"No." Dijo ella. "Conmigo. Ellos tienen carrerita, historia la darán cuando caiga la noche, ahora hay que aprovechar las horas de sol."

Era rara de narices, los horarios cambiaban como le daba la gana para ajustarse a lo que ella decía 'horas de sol' por algún motivo que no alcanzábamos a entender.

Nos llevó a una de las áreas de entrenamiento con tamaño cancha de baloncesto cercanas donde además había unos troncos horizontales.

"¿Vamos a luchar aquí?" Le dijo Sam frunciendo las cejas.

"No, ahí arriba." Afirmó señalando los troncos que parecían un sistema de vayas de atletismo pero bastante altas. "Os he visto luchar, podéis pelear ahí arriba. Hasta mis hijos pueden, claro que ellos a veces se caen cuando se pelean con los mayores..." Dijo más bien como para ella misma.

Hombre, aunque cuando la oías hablar parecía que a sus hijos los maltrataba te dabas cuenta de que probablemente no habría una madre más protectora que ella en la capa de la tierra.

Así que comenzamos a pelearnos, lo de que los lobos no podíamos volar era una bola increíble, no hacíamos más que caernos con las tortas que nos metía. Y la verdad es que no esperabas que embarazada como estaba fuera tan fuerte.

Y estábamos peleando cuando saltamos a otro poste y antes de caernos nos fuimos al bosque por lo que la pelea fue peor.

Sin embargo, había algo peor que una hembra agresiva embarazada y que nos entrenase por la forma dolorosa de entrenamiento.

"¡¡¡Ahhh!!!" Oí gritar en ese volumen de grito de Holly que solo los animales y nosotros podíamos oír.

Corrí hacia donde salían los gritos y la encontré con que Laki estaba tirándole golpes con cara de confusión y Holly los estaba esquivando sin problemas.

"¡Para de una vez!" Le dije sujetando a Laki por la espalda con los brazos en alto sabiendo que me iba a ganar un golpe y sorprendiéndome cuando este no llegó.

"Joder con la muñequita." Dijo soltándose de mí dándome un pisotón y un golpe en la nariz para separarme y mirando a Holly con cara de sorpresa, cosa que no se veía demasiado a menudo en ella.

"¿Tú sabías pelear, Holl?" Le dijo Sam.

"No..." Dijo ella suavemente claramente mintiendo.

"Joder, pues para no saber la leche cómo esquivas." Le dijo Jared.

"Es... sé esquivar, un poco." Dijo.

Me fijé un poco más en ella, no parecía tener ningún daño visible, como si aquella loca no le hubiese alcanzado o algo. Luego me fijé en el resto, hoy iba vestida con unos vaqueros pegados o pitillo y la camiseta del conejito blanca que parecía de niña pequeña pero a ella le quedaba ancha en los hombros cubiertos con su pelo mientras llevaba manoletinas saliéndole de debajo de unos calentadores blancos a juego ambos y la cinta que llevaba en la cabeza mientras que llevaba una botella de agua con tapón-biberón en la mano lo que me hizo pensar que quizás estaba allí por error.

"¿Estás bien?" Le pregunté. "¿Te ha hecho daño?"

"Estoy bien." Afirmó. "No me ha rozado..."

"¿Se puede saber qué hacías tú aquí?" Le dijo Sam con un gesto bastante protector a lo padre o algo así.

"Estaba... he salido a andar y... me dijeron que estarías aquí así que... solo me pasé a veros." Dijo casi vomitando palabras.

"Eh, deja en paz a la dama Uley." Le dijo dándole un capón que resonó y todo. "Lo siento, es solo que me has dejado alucinada. No pensaba que alguien como tú pudiese tener esa agilidad y los reflejos."

"Oh, es… no es…" Dijo suavemente.

"Estábamos entrenándoles." Le dijo. "¿Y si te unes?"

"Yo no…" Dijo suavemente. "No peleo."

"Laki, ella no pelea, es…" Comencé.

"Es pacifista." Dijo Quil. "De las que prefieren el silencio a la disputa."

"Tsk… lástima de chica." Dijo Laki. "En fín… ¡No bajéis esa guardia!" Nos dijo tirándonos un golpe.

"No te preocupes." Le dije sonriendo a Holly. "En seguida acabaremos, no te muevas de aquí, creo que es más seguro vernos desde aquí."

"Hum." Asintió. "Ten cuidado."

"No te preocupes, lo tendré." Afirmé sonriéndole y dándole un beso en el pelo como despedida y para tranquilizarla antes de saltar al poste y trepar con problemas.

"Ya te ha costado." Me dijo Laki cuando se tiró a por mí según subía por lo que salté y que quedé colgando del poste de suelo antes de trepar a este para encontrarme a Laki que me calzó un golpe solo que se lo sujeté impidiéndoselo aunque me acabó calzando el golpe igualmente haciendo gemir debajo de dolor a Holly.

"Procura no darme demasiado fuerte mientras esté ella cerca." Le dije.

"Me parece que un chupasangres no tendría esa consideración contigo." Me dijo ella con una sonrisa de ironía mientras Paul y Jared le caían encima y ella se los quitaba con una facilidad pasmosa para su estado.

Fue curioso, porque después de un rato peleándonos oí un gritito que me hizo desconcentrar y me costó que Laki se me tirase encima y me tirase con cierta fuerza contra el suelo, por suerte me pude enganchar a un poste y bajé quemándome los dedos por la fricción lo que no hizo que no me golpease pero sí que lo frenó un poco.

"¡A ver si nos concentramos!" Me gritó desde arriba Laki.

"¡Holly!" La llamé para verla que se había quedado congelada con uno de los gemelos en brazos y el otro casi sobre ella que parecía que habían estado los tres jugando a algo y se habían quedado congelados, ella al menos con cara de susto.

"Embry, estás…"

"Está bien." Le dijo el gemelo malo mirándome con cara seria antes de ponerse a golpearle la cara con la suya suavemente como haría un perro en vez de un crío humano que solo le faltaba darle un lametazo en la nariz. "Lo que pasa es que los chicos de la reserva son un poco flojos."

"Eh, a ver si aprendes modales de una vez." Le dije para que me cayera la madre frente a mí entre ellos y yo.

"¿Tienes algo en contra de mis hijos?" Me dijo.

"Mamá, déjamelo a mí." Le dijo su hijo llendo a intentar empujarla para apartarla sin éxito casi.

"Cielo, yo puedo…" Comenzó Laki.

"Que no, se ha metido conmigo, Seth me deja encargarme solo." Le dijo.

"Creo que Seth te malcría." Le dijo ella apartándose. "Vale, vale, todo tuyo, hombre de la casa."

"Qué tienes tú que decir de mí ¿eh?" Me dijo.

"Que a ver si mejoras tus humos, chaval." Le dije. "Que no está bien ir por ahí metiéndote con tus adultos y llamando a la gente 'blandos'."

"Qué, ahora me dices que no lo sois ¿no?" Me dijo. "Hasta yo trepo antes por la pared que tú."

"¿No me digas?" Le dije. "¿No será porque tú tienes unos dedos con garra y nosotros no?"

"Embry, vale ya." Me dijo Holly viniendo a meterse en medio mientras el chaval me intentaba intimidar dándome toques pecho con abdominales puesto que no llegaba al mío. "Por amor de dios, mírate, le pasas unos cuantos años."

"Holly, apártate." Le dijo el chico. "Esto es una cosa entre hombres."

"No me parece bien que os peleéis cuando hay tanta diferencia de todo." Le dijo.

"No soy un crío." Le dijo él separándola de nosotros.

Entonces Holly hizo algo increíble, lo cogió por la cintura y lo levantó para ponerse a hacerle cosquillas.

"Pues si ya eres un adulto no pienso volver a jugar contigo." Le dijo ella parando. "Porque los adultos no juegan con chicas y además, una chica tiene que protegerse de los chicos malos, así que jugaré con tu hermano que no es un adulto como tú."

Vale, ahora era cuando el chaval se enganchaba otra de sus rabietas de 'yo soy mayor, yo tengo que defender a las chicas y a mi familia' y o su madre le daba un capón al chaval o se lo daba yo como intentase hacer algo a Holly; pero me quedé con las ganas.

Como Holly se había girado y había cogido al otro gemelo, al gemelo bueno en brazos y le estaba haciendo cosquillas y demás, entonces fue a ella y le tiró de la camiseta hacia abajo para que ella girase un poco la cara para mirarle aún sin muestra alguna de haber dejado de estar seria.

"Yo también quiero." Le dijo suavemente rascándose la nariz.

"No, tú eres demasiado mayor para jugar con nosotros." Le dijo ella volviendo a darle la espalda mientras todos flipábamos.

"Vale, no soy tan mayor." Le dijo frotándose la nuca y luego la cara como si le produjese frustración. "Yo también quiero jugar con vosotros…"

"¿Entonces ya no eres tan mayor como él?" Le dijo ella mirándole sin cambiar el gesto pero con una chispa de alegría en los ojos.

"No, ellos son ya casi unos viejos." Le dijo mirándonos con ironía y volviendo a poner carita de niño bueno y arrepentido. "¿Puedo volver a jugar con vosotros…?"

"Vale." Le dijo ella cogiéndolo también en el otro brazo junto a su hermano. "Pero entonces deja de meterte con los mayores, y haz caso… te lo dicen por tu bien."

Aquello era flipante, hasta la propia madre tenía cara de '¿Qué?' mientras Holly tenía a los dos gemelos agarrados como si fuesen críos de teta a su cintura ya que con el tamaño de chavales de 9 años, ella solo les pasaba entre 25 y 34 centímetros, no sabría decir exactamente cuanto, y parecían más bien hermanos que una chica adulta jugando con dos críos.

"Esto…" Dije.

"¿A quién más le parece raro esto?" Dijo Jake.

Todos levantamos la mano, incluída Laki que no podía parar de mirarlos y pasó de la cara de confusión a la de sonrisa que creo que no solía sacar casi nunca y… no, creo que solo la había visto una vez muy de pasada.

Así que esa era la mítica cara sonriente normal y femenina de Laki…

"Holly era ¿no?" Le dijo Laki.

"Oh, lo siento, es… estamos molestando ¿no?" Dijo ella.

"No mujer." Le dijo Laki. "Te iba a decir que ya que estabais juntos y parecéis llevaros tan bien podías echarles un ojo. Son mis hijos, ellos te pueden acompañar por aquí si quieres ir a algún lado."

"Ah." Dijo ella dudando.

"¿Os importa, chicos?" Les dijo la madre a los hijos.

"Claro que no." Dijo Rómulo mientras Remo sacudía la cabeza e intentaba hacerle cosquillas a Holly y entonces ella le intentaba hacer a él y al final, mientras volvíamos a pelearnos, vi que estaban los 3 haciendo una pelea de cosquillas en el suelo.

Y el prestarles atención hizo que me callesen algunos golpes, no solo de Laki sino de otros puesto que íbamos todos contra todos.

"¡Demasiado despistado!" Canturreó Jared saltando alejándose de mí.

"¡Ahora verás!" Le dije.

(Salto espacio-temporal)

"Uffff…" Suspiré cuando acabamos de entrenar y bajamos de nuevo a suelo firme. "Eh. ¿Y Holly?" Pregunté al mirar alrededor.

"Se fue hace un rato con mis hijos a la escuela." Me dijo Laki. "Y por cosas como estas es por lo que hasta mis hijos os llaman blandos. Si fueses un buen guerrero no te hubiese hecho falta verlo para saber que se iban rumbo al edificio de la escuela."

"Me da igual lo que digas." Le dije. "Te hemos alcanzado al menos 3 veces."

"Sí, en grupo y para cuando me habéis pillado por primera vez os había pillado yo unas 30 a cada uno." Me dijo. "Tenéis que mejorar, pero bueno, con entrenamiento y algo de tiempo supongo que os pondréis al día enseguida. Bien, a tiro."

La verdad es que en tiro tampoco vimos a Holly, y no nos la cruzamos hasta la hora de cenar que volvió con los gemelos y Seth acompañados del pelotón de dementes sudados.

"Venga, a las duchas y a cenar." Les dijo Seth. "Y al que apeste se volverá a duchar y perderá el turno de comida. ¿Le enseñáis a Holly dónde puede ir para asearse, chicos?"

"Por aquí." Le dijeron cogiéndola de una mano cada uno y tirando de ella.

"¿Os importa?" Les dije.

"Tú a las duchas de chicos." Me dijo el gemelo malo empujándome con la mano libre y haciendo que Holly tirase de la que le sujetaba para tirarlo contra ella y hacerle una envolvente para que él se librase riéndose.

"Eh, que podemos ducharnos todos." Le dije.

"No está bien que te bañes con una mujer que no es tu esposa." Me dijo.

Maldito crío… por lo que se veía ni Seth había sido capaz de quitarle esas ideas de 'padre anticuado' de la cabeza.

"Eh, déja en paz a la señorita y mis hijos." Me dijo Laki dándome un capón.

"Lo siento Embry." Me dijo Seth. "Lo de los modales de cortesía son algo que tampoco pretendo quitarle de la cabeza."

"Pues qué bien." Murmuré. "Ni que no nos hubiésemos visto…"

"¡¿Perdona?!" Me dijo Laki.

"Nada." Dije rápidamente.

"Cielo, te recuerdo que tú te bañabas desnuda y te daba igual quién mirase." Le dijo Seth sonriendo. "Según tú era lo natural."

"Y no digo que no lo sea." Le dijo ella. "Es solo que dudo mucho que alguien tan femenino haga eso hoy en día contando con que por lo que se ve todas las casas tienen agua corriente y caliente."

"Sí, y ahora somos más modernos." Le dije.

"Mira, ya sé que sois como animales y cuando estáis en celo es que estáis en celo de verdad." Me dijo. "Pero como se te ocurra hacerle algo malo te juro que lo tomaré como algo personal."

"Tú siempre te lo tomas como algo personal cuando atañe a nuestras chicas." Le dijo Sam.

"Será porque necesitan que se las proteja de vosotros." Nos dijo como si fuese evidente que era cierto. "Y ahora venga, a las duchas que vosotros también estáis empapados de sudor."

"Mandona." Le dije.

Yo hubiese preferido ir con Holly y ducharnos juntos, pero no, el gemelo malo tenía que acaparar hasta a mi propia novia.

Me duché recordando que algunas duchas estaban ya cogidas aunque no tuviesen cartel y cogiéndome otra de las otras para ducharme rápidamente.

"Cada vez odio más a ese puñetero retaco." Le dije a Quil mientras me sacudía antes de ponerme a secarme.

"¿Qué te ha hecho ahora?" Me preguntó.

"Pues que ya no solo está en plan protector con la madre sino también con mi chica." Le dije molesto.

"Con la tuya y con cualquiera se le acerque." Afirmó uno de los alumnos.

"¿Qué pasa?" Les dije. "Que aquí las conversaciones no son privadas ¿o qué?"

"Pues si no quieres saberlo nada." Me dijo otro.

"No, no, dínoslo." Le dijo Quil.

"Que esos dos son protectores con las chicas." Dijo el chaval. "En general. La jefa les ha educado para que no le pongan un dedo encima a una chica indefensa."

Me quedé con ganas de que Holly les hiciese algo en el baño, pero por lo que se ve, no hubo suerte.

Cuando entramos al comedor, los niños y ella estaban ya allí sentados en la mesa, con Holly con un secador secándose el pelo y los gemelos que parecían unos pompones cuando les echaba aire sonriendo.

"Jo, parecen hermanos." Dijo Seth divertido.

"A ver, chicos… ese secador fuera del comedor, ahora mismo." Les dijo Laki.

"Perdona ha sido... culpa mía." Le dijo HOlly.

"No les riño, les digo que el aparato fuera del comedor." Le dijo Laki. "Por cierto, me tienes que enseñar cómo hacías lo de antes."

"¿El qué?" Le dijo Holly.

"Lo de esquivarme así." Le dijo Laki. "Es… una persona normal no te acertaría."

Eso la hizo sonrosar y dijo algo pero demasiado bajito y no pude oírlo.

"¡¿En serio?!" Le dijo Laki asombrada a lo que Holly asintió. "Pues tienes que venir, te enseñaré más."

"Pero yo no… no quiero hacerlo." Le dijo Holly suavemente.

"¿No quieres proteger a los tuyos?" Le preguntó Laki suavemente en Quileute.

Aparté la vista de ellas antes de notar que Holly me miraba.

"Claro que sí, pero… no soy capaz de hacer daño, es… no puedo." Dijo Holly.

"No es hacer daño, es defenderte y defender a los tuyos." Le dijo Laki. "Eso es algo que todas las mujeres deberíamos saber."

Defenderse y defender a los suyos. En Laki no sonaba tan raro, pero en Holly… ellas eran como el día y la mañana.

"Está bien." Acabó diciendo Holly suavemente. "Es… intentaré venir algún día."

"Eso suena mucho mejor." Le dijo Laki. "Ya verás, cuando acabemos podrás defender a los tuyos."

"No sé de lo que hablabais pero Holly ya es capaz de proteger a los suyos." Le dije pasándole a Holly la mejor tajada de todo lo que había cogido por dos para darle a ella lo suyo.

"Eso déjame decidirlo a mí." Dijo Laki. "Porque que sea capaz de esquivar un par de golpes míos no quiere decir que sea capaz de hacerlo con el resto de seres. Le hubiese acertado si hubiese querido."

"Ya, seguro." Le dije.

Fue algo instantáneo, Laki fue a darle un toquecito con el dedo a Holly sin mirarla siquiera y ella levantó la cuchara de postre parándoselo con un gritito de susto haciendo que Laki se quedase pasmada.

Desde luego, si Laki pretendía haberle dado Holly se las había arreglado para evitarlo.

Cuando acabamos, acompañé a Holly a casa pero no pude hacer gran cosa por hablar con ella sobre la tarde y cómo había conseguido evitar a Laki y sus ataques suaves tantas veces ese día, nos acompañaron hasta la puerta y cuando me dejaron, esperé unos minutos antes de asegurarme que no estaban cerca y salir por la ventana de mi cuarto para entrar a casa de Holly y encontrarla echada en su cama tranquilamente, supongo que porque al entrar había ido hablando para que supiese que era yo y no cualquier loco.

Por desgracia, en cuanto estuve con ella se quedó sopa en nada y tampoco pude enterarme de todo.