Capitulo 55

Por fin me has capturado…

Una semana ha pasado desde que el dúo de investigadores regresó a Londres, después de su exitoso paso por Tokio. La reputación de ambos creció después de lograr encarcelara a uno de los mafiosos más poderosos de oriente: Maximilian Drake, quien fue condenado a 50 años de condena en prisión.

Pero no todo fue felicidad…

Mientras Eriol recibía las felicitaciones por parte de los más altos funcionarios del gobierno, Syaoran decidió tomarse un tiempo de vacaciones para descansar y pensar. Decidió ir al su lugar favorito, a un lago escondido dentro de las colinas de Escocia, donde tenia una pequeña cabaña donde podía descansar o entrenarse con tranquilidad. Intentaba buscar la paz interior que tanto anhelaba pero solo podía pensar en Sakura.

Recostado bajo la sombra de un frondoso árbol, mientras su caña de pescar esperaba por su presa con tranquilidad, dormitaba el joven lobo sin tonar que alguien se le acercaba sigilosamente.

-Syaoran…

Una voz dulce sacó al detective de su letargo, una sombra cubría el rostro de Syaoran quien tardó en reconocer a quien se había acercado a hablarle.

-¿Sakura...? –dijo el joven completamente sorprendido.

-Si Syaoran… soy yo…

Allí estaba ella, Sakura, en frente del hombre que amaba, quien rápidamente se levantaba y se acercaba para abrazarla. Aunque la niña aun usaba los vendajes en varios lugares de su cuerpo, el más notorio aquel que le cubría su ojo izquierdo, pero aún así para el joven se veía tan hermosa como siempre.

-Pero… ¿Cómo? –decía Syaoran con dificultad-. Pero… ¡pensé que estabas muerta!

-Por poco lo estuve…

La flor de cerezo le relató todo lo ocurrido; cuando ambas espadas chocaron el impacto fue tan violento que el arma de Fuuma se partió en dos partes, recibiendo el ataque en el cuerpo del dragón de la tierra. Con ello, Sakura había logrado ganar el combate pero también su cuerpo había llegado al límite de su resistencia y caía desmayada en el lugar.

Cuando recupero el conocimiento, estaba en un lugar desconocido parecido a un templo. Su cuerpo ya había recibido atención médica, aunque aún no había recuperado fuerzas. Una sacerdotisa poco después le contó que el mismo Fuuma la había traído allí. Sakura no podía creerlo, el dragon le había salvado la vida.

-Pero… ¿Por qué? -preguntó Syaoran confundido.

-Por haberle cumplido su deseo de pelear con Estrella Negra. –contestó la muchacha-. Cuando me recuperé lo suficiente, vine a buscarte.

-¿Por qué…? Sabes que soy un detective y que jure atraparte.

-Ya lo hiciste, atrapaste mi corazón y ahora no puedo vivir sin ti…

-¿Por qué lo dices…?

-Porque te amo tonto… -le dijo antes de besarlo dulcemente en sus labios.

Y bajo la sombra de aquel árbol, Sakura y Syaoran no dejaron de besarse apasionadamente. Los corazones de ambos jóvenes latían fuertemente y al mismo tiempo, por fin los dos podían estar juntos, sin preocuparse de su pasado y esperando el futuro con esperanza.