¡Buenas tardes!
Mañana tengo un bonito examen de Nietzsche (no os hacéis una idea de lo que me ha costado aprender a escribir el nombrecito), pero, como me encanta su filosofía, me lo sé de carrerilla, del derecho, del revés y en zigzag. Así que aquí estoy.
Gracias a Anna, Mery Vedder, Julietaa, Laina.1994, Ariadna Simonds y Cristinapor los reviews del drabble anterior.
En respuesta a Anna: Lo de los voyers me tuvo riéndome veinte minutos. Mi madre empieza a asumir que estoy loca... Ah, por cierto: Tom y Lisbeth estaban dos pisos bajo el Gran Comedor, por lo que no es muy probable que alguien pase por ahí, y lo de los cuadros... yo creo que en los pisos "bajo tierra" de Hogwarts no hay cuadros. Al menos, siempre me lo he imaginado así... Pero me sigo riendo cada vez que me acuerdo. Y antes de que se me olvide: hay una Zabini pululando por ahí, ya caerá (no te digo dónde que si no se te quita la ilusión).
Bueno, y aquí estamos, al principio de la tercera y última vuelta a todos los personajes. Aviso, aunque creo que ya os habéis dado cuenta: ya no son niños. Pese a que este drabble no tiene nada especial, yo lo digo para que quede escrito y tal.
Después del concierto
Teddy es el único hombre al que el hechizo de un octavo de veela de Victoire no afecta.
Ha reflexionado sobre ello, y ha llegado a la conclusión de que el motivo es que la conoce desde antes de tener uso de razón, y por eso el cambio que la muchacha experimentó en su tercer año (quinto de él) no cambió su forma de verla, a diferencia del resto de los chicos de Hogwarts. Para él, Victoire siempre ha sido guapísima, y además es inteligente y valiente.
Teddy la ha invitado a pasar unos días en su casa. A su abuela le cae muy bien Vic, y lleva pidiéndole que se lo proponga varios días. Él accedió a la primera, aunque sus intereses distan mucho del deseo de satisfacer a Andrómeda Tonks.
Victoire lleva media hora en el cuarto de invitados cambiándose. Ése es uno de los defectos que Teddy ve porque puede mirar más allá de su belleza: Vic es demasiado presumida. Se supone que van a ir a un concierto conmemorativo de Las Brujas de Macbeth, pero al paso que van Teddy opina que llegarán cuando haya acabado.
-¡Vic, date prisa!-le grita desde el exterior de la habitación.
-¡Ya lo hago!-replica ella desde dentro-. ¡Pero no me gusta cómo me queda la blusa con la falda!
-¡Te queda bien todo!-dice Teddy, exasperado. Odia que su amiga se ponga dramática.
Tras casi media hora discutiendo a voces a través de la puerta, Victoire se digna a salir. Lleva un mono vaquero de pantalones cortos y unas botas con algo de tacón, y se ha recogido su larga melena rubia en dos largas trenzas.
-¿Estoy bien?
Teddy pone los ojos en blanco, pero no responde. En lugar de ello, toma la mano de Victoire (ya que ella todavía no puede desaparecerse, tiene dieciséis años) y se desaparece hacia el estadio donde se celebra el concierto.
El resto de la noche se puede resumir en música, empujones, gritos y una maldición de Victoire a un idiota que le ha tocado el culo. Cuando el concierto termina, ambos están afónicos. Salen del estadio sonriendo, todavía con las canciones vibrando en sus oídos.
-Podríamos repetir-comenta Victoire. Su voz parece la de un camionero acatarrado. Teddy se echa a reír al oírla, y ella no puede evitar unírsele. Las trenzas se le han deshecho.
Se desaparecen de nuevo rumbo a la casa de Teddy. Entran de puntillas para no despertar a Andrómeda (ya que son las seis de la madrugada y deberían haber vuelto a las tres) y Teddy se sienta sobre la mesa de la cocina mientras Vic se bebe unos seis vasos de agua de golpe.
Luego, la muchacha se acerca a Teddy y se abraza a su cuello. Él le devuelve el abrazo, suponiendo que está cansada.
O al menos, supone eso hasta que Vic levanta la cabeza y lo besa.
Lo único que acude a la mente de Teddy en ese momento es: ¿Por qué no antes?
Cuando se separan, el joven es consciente de que su pelo habitualmente azul se ha vuelto más rojo que el de Dominique.
-Podríamos repetir-comenta tras una pausa. Vic suelta una risita y lo besa de nuevo en respuesta.
Notas de la autora: Vic no es santa de mi devoción, pero al lado de Teddy es... *.* (espero que lo hayáis comprendido).
¿Reviews? :)
