Los personajes pertenecientes a Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos, personajes originales son míos así como la trama, el fic es sin ánimo de lucro, y el único fin es de entretener al lector.

Cap.55 CLUB 2

Era por la tarde y Angelo no paraba de hablar y sacar ropa de del clóset. Parloteaba como guacamaya, yendo de un lado a otro de la recamara, ni siquiera sabía de qué le estaba hablando, lo único que Bella quería era una tarde tranquila de peliculas y palomitas. Pero su suerte no era nada buena.

—¿Me estás escuchando Bella?—Volvió a la realidad cuando él comenzó a regañarle y a decirle que había herido sus sentimientos, sacó un pañuelo y se sonó estrepitosamente la nariz, llorando a mares por su indiferencia.

—Yo, que ahora debo protegerte, ¿me pagas así? Yo que te encontré en una tienda de ropa de pésimo gusto y a pesar de todo te ayudé. Es que sólo soy un juguete de la gente, una marioneta que manejan a su antojo y capricho. Pude haberlo esperado de Jasper, ese rubio desgraciado que me ama pero no quiere reconocerlo, pero tú Bella, mi mejor amiga y confidente, la única que sabe todo de mí, a quien le he dedicado mi vida entera—hizo una pausa y corrigiendo

—bueno desde que te conozco te he dedicado mi vida entera. Y sólo merezco indiferencia.
Le miró apenada. Ángelo cuando quería era totalmente dramático, una real drama queen. Y ahora Bella se sentía culpable con él por ello. Ángelo la miró entre fingidas lágrimas y supo que había ganado.

—Demuéstrame que me quieres Bellita linda…—Ella lo miró y suspiró derrotada.

—¿Qué quieres que haga? ¿Te hago una cita con Jasper?—a pesar del tono irónico, Ángelo la miró decidido.

—Eso lo dejaré para otra ocasión aunque en realidad es muy tentadora la oferta. No, Bellis quiero que salgamos a bailar y tomar la copa.—ella lo miró como si fuera un extraterrestre recién llegado a la tierra.

—¡Estás loco! Sabes que no me gusta salir Ángelo, no quieres ver una película, te juro que veremos la que te guste a ti…—pero él ya estaba decidido.

—No. Quiero salir y eso es todo. Punto final de la discusión. No pienso estar aquí encerrado como la hermosa princesa de cuentos de hadas que sé que soy, quiero ir a buscar a algún príncipe que me haga ponerme azul y no precisamente de la emoción. Quiero adrenalina Bella.

—Te puedo arrojar desde la azotea, eso si te llenaría de adrenalina antes de caer —el tono malévolo en la voz de Bella, solo hizo que él riera sarcásticamente.

—Jaja. No Bellis, gracias. Me debes muchas y quiero cobrarmelas ahora. Y no repliques. Mejor ponte este vestido azul que esta de muerte, si quieres infartar a los hombres y que no te olviden, ponte ese vestido, porque déjame decirte que no tienes sentido de la moda, ni de que tienes un cuerpo de infarto que puede poner loco a cualquiera. Todavía me acuerdo cuando te conocí. Qué ropa tan horrorosa llevabas, haces que recuerde lo que pensé al momento: "si yo fuera hetero y te viera con eso, jamás te invitaría a salir". ¿Te das cuenta lo suertuda que eres Bellis de haberme conocido? —Bella suspiró derrotada, cogió el vestido y se cambió, después de una sesión de maquillaje y que le restaba dos puntos a Ángelo, finalmente Bella quedó lista. Cómo le recordó a Alice, eso hizo que el corazón le doliera ante su sólo recuerdo.

Ángelo se tuvo que cambiar, un pantalón negro que parecía una segunda piel en sus poderosas piernas, y una camisa blanca que lucía espectacular en él.

No sirvió de nada que le dijera que no tenía dinero, que no había gasolina en el coche, mucho menos que no quería salir.

Todo el camino Bella intentó hacerlo cambiar de opinión y que regresaran o cuando menos comprar una película y encerrarse en casa. Nada valió para él.
Finalmente llegaron al club. Y a pesar de querer pedir el número telefónico a muchos galanes, tuvo que conformarse con hacer el intento de ser guardaespaldas. Muy galante le acercó la silla a Bella, y en una canción que le gustaba mucho, no lo pensó dos veces para arrastrar literalmente a Bella hacia la pista de baile.

Bella hacia lo que podía, pero esos tacones la iban a matar. ¿Cómo pudo dejarse convencer? Al terminar la canción, lo mejor era ir al baño, algo se le tenía que ocurrir para salir de ahí, ese ambiente la asfixiaba, era demasiada gente y no le gustaba llamar la atención.

—No te vayas a lastimar Bella, porque aún con una pierna rota, te saco a bailar…—la sonrisa de Angelo le daba a Bella las ganas de golpearlo, finalmente y con cuidado llegó sana y salva al baño.

Unos minutos ahí, le dieron a pensar, que podía poner en práctica su plan, sentirse mal del estómago, todo un clásico pero siempre funcionaba. Salió despacio del baño, meditando cuales serían las mejores palabras para convencer a Ángelo, y de pronto, un golpe en el hombro, la mandó a casi estamparse en la pared. Pero lo que la congeló, fue la voz.

Esto no podía estar pasándole a ella. Era oficial, mataría a Ángelo en cuanto salieran de ahí. No le importaba la cadena perpetua. Alegaría demencia.

—Bella

—¡Tú!—no podía correr bajo en riesgo de luxarse un tobillo. Qué perra suerte tenía.

—¿Estás bien Bella?— Una mano la sostuvo y vio con alivio que era Ángelo, tal vez no lo mataría, dejarlo inválido era una buena opción.

—Si, vámonos de aquí.— Angelo al mirar a Edward no pudo evitar ver lo guapo que era. Sin embargo había que ayudar a Bella.
Edward no dijo nada y vio cómo aquél hombre tan parecido a Emmett en lo musculoso, se llevaba a Bella. No podía quedarse así. Corrió a la mesa de Logan y le dijo rápidamente que lo siguiera, materialmente lo arrastró a la mesa de Bella, quien sorprendida los vio llegar.

—Mucho gusto soy Edward Cullen…—le tendió la mano a Ángelo mientras se sentaba con total desparpajo. Logan, Bella y Angelo se miraron unos a otros mientras Edward hacia la presentación de su amigo. Logan con algo de incomodidad vio que era una situación muy difícil, pero estaba para apoyar a su amigo. Esto iba a ser muy difícil.


Bueno mitad de semana, pero aquí andamos, al rato subo otros capi al igual que mañana, espero que lo disfruten.

Gracias a: Elizabeht Valero, me, Caresme hermosa, kristal,