CAPITULO 50
UNA PRUEBA DEFINITIVA
Albert y la tía abuela llegaban a la mansión, George salía a su encuentro. Albert se retiraba su saco y la tía abuela su sombrero.
-buenas tardes George, ya llegaron los jóvenes- decía Albert con una cara seria.
-si William los están esperado en la biblioteca- George respondía con solemnidad.
-iré a verlos- decía la tía abuela- encaminándose a la biblioteca.
-espera tía en un momento voy con usted por que no pide a Doroty que lleve te a la biblioteca- miraba a su tía- y que baje Candy para platicar con ella- le regalaba una sonrisa la tía abuela se disponía hacer lo que Albert le decía.
-George confirmaste nuestras dudas regente a Annie y Archivald- decía solemne Albert
-si William y las sospechas fueron ciertas- dijo moviendo la cabeza- la Srita Annie esta embarazado y por los anillos en sus brazos se casaron-
-dos niños en casa mi tía se volverá loca de felicidad- decía Albert sonriendo y abrazando a George.
-solo faltan los tuyos William con la Srita. Candy- le sonreía- esta casa volverá a tener sus buenos tiempo-
Sonreía Albert- eso espero el tío se ha quedado rezagado mis sobrinos llevan la delantera- rieron ante la observación.
-pudiste ver lo de Lord André- decía amas serio.
Soltando a George- si amigo y no son buenas noticias quiere a mi pequeña- se cara cambio.
-entonces las investigaciones que motivo tenia- decía George preocupado- no me digas que quiere casarse con ella?
-no George ese no sería tan malo- suspiro Albert- Candy es una Estuardo- dijo fríamente- y ella quiere de vuelta con ellos.
George no pudo pronunciar una palabra cuando Archie salía de la biblioteca al encuentro de los dos caballeros.
-Tío William- decía con una sonrisa.
-hablaremos luego George- en un susurro mientras George asentía con la cabeza- Archie que gusto verte – lo abrazaba; mientras una tía abuela bajaba las escaleras
- y para mí no hay un abrazo muchacho- estirando las manos con una sonrisa
-claro tía abuela hace tanto que no nos vemos- dijo Archie y fue a abrazar a la tía abuela- siempre es un gusto verla
- y la joven Annie Britter donde esta? - decía la tía abuela buscando a la morena- y su dama de compañía-
Archie suspiro y miro a su tía abuela- no he venido con ella tía abuela-
-como Archivald, Annie Britter era tu novia- tocándose la frente- que locura as hecho muchacho a qué clase de muchachita as traído-
- a ninguna muchachita tía abuela- dijo Archivald muy serio haciendo una deman para que saliera Annie de las sombras, se acercó a ella y la abrazo- solo que he venido con mi esposa la Sra., Cornwall Andrew
La tía abuela palideció iba a decir algo cuando Doroty entraba a la estancia- disculpe señor William, pero tiene un mensaje de la mansión del Duque de Granchester- Doroty rompió en llanto.
-que pasa Doroty- se acero Albert preocupado
-habla muchacha que paso? - decía la tía abuela
-la Srita. Candy sufrió una recaída, se desmaño – decía aun Doroty entre sollozos
Albert vio a su tía y su mirada fue de pánico, se congelaron y en esos momentos entraba Elisa- tío necesita irse para ver qué le pasa a Candy- de pronto esa frase lo saco del schok
-William- dijo la tía abuela con una voz de preocupación.
- en seguida voy – dijo mientras el mozo le traía su saco- George- alcanzo a decirle
George asentó la cabeza mientras los dos se dirigían a la puerta.
-santo dios Candy- decía la tía abuela
¿Ante el asombro por el estado de Elisa Archie se acercó a ella – que paso? -
Entremos a la biblioteca les contare todo- decía Elisa preocupada pues había visto de primera mano cómo habían estado preocupados tantos días por ella desde que llego de América y lo pesado que fue todo- tenemos que hablar tía abuela- le dijo mirando a la tía
-si Elisa, Archie Annie les contare todo- dijo caminando para la biblioteca.
Candy- dijo Annie después de la sorpresa
-descuida amor ya averiguaremos que le pasa a la gatita- dijo mientras entraban detrás de la tía abuela a la biblioteca.
Mientras en la mansión de los Granchester el doctor Bach salía de la habitación que se había dispuesto para Candy.
-como esta, doctor? - decía El duque mientras Terry se acercaba
-efectivamente fue una recaída duque el sr. Andrew ya fue avisado? - preguntaba el galeno.
-si doctor no tardara en venir – decía Terry mientras se acercaba- como esta?
Yo preferiría que estuvieran todos para decirles la situación de la Srita- decía el doctor mientras limpiaba sus lentes un Albert junto con George llegaban
-descuide doctor ya estamos aquí? Decía mientras Albert llegaba y Eleonor detrás de ellos
- qué bueno señor Andrew, efectivamente fue otro infarto pulmonar este fue pequeño – los miro fijamente- el problema que fue muy pronto, si tuviéramos más información de su familia según mis sospechas puede ser un mal familiar- explicaba el Galeno- por ahora está fuera de peligro, pero no puedo asegurar que n se presente otro ataque-
¿La cara de aterrados de todos se hacía notar, Eleonor tomo el mando de la situación- y por ahora que recomienda hacer doctor? -
Le aplique un medicamento en un rato más despertara, pero yo sugiero que chequen para llevarla a un clima más cálido como lo había dicho antes- los miro- escocia en esta época es cálida puesto que un viaje en trasatlántico no lo aguantaría, vigilancia y tener cuidado con sus medicamentos-
-descuide doctor partimos mañana por la tarde para Escocia- dijo Albert aproximándose al Galeno- cree que pueda viajar Candy?
-si sr. Andrew no veo problema lo bueno que fue un ataque muy pequeño por ahora descansa yo sugería que la dejes descansar por una hora o más para que haga efecto la medicina-decía el doctor mientras se retiraba dejando a todos en la estancia.
-William no te preocupes Candy puede quedarse el tiempo que sea necesario mi casa es tu casa- decía el duque de Granchester mientras se acercaba a palmear la espalda de Albert y él le sonreía. Un mozo se acercaba adonde Terry, Eleonor, George y Albert estaban
- ¿Disculpe milord, pero tiene una visita? - dijo muy solemnemente.
-A estas horas y sin avisar- Terry veía a su padre sorprendido- quien podrá ser'
Entraba a la estancia un hombre rubio de porte recto, con traje gris. Ojos fijos y a lado un hombre de mayor edad con el cabello castaño y pintando en canas su traje era negro con camisa blanca y una bata de médico, en su mano derecha un maletín.
-Buenas noches Duque de Granchester- decía André acercándose – Disculpe mi intromisión, pero me informaron que alguien muy importante para mí se encuentra delicada en esta casa y he venido a verla- ante el asombro de las personas André Estuardo entraba a la estancia con la arrogancia de todo un diplomático.
-Milord no es un buen momento- decía Albert con un dejo de furia en su mirada- Son cuestiones muy personales que. -
-No lo tome a mal Sir William- lo miraba con ojos calculadores- pero personal o no me importa un bledo-
-Milord no es costumbre que en mi casa se insulte a mis amigos así que- decía el duque de Granchester mientras Terry se aproximaba.
-yo creo que no es costumbre de la aristocracia inglesa no dejar a ver a un padre a su hija- la bomba se dejó caer de inmediato- no quisiera informar al Rey que uno de sus altos Lores no permite que vea y sea a tendida mi hija y única heredera- lo dijo sin chistear sin duda André era un hombre de pocas palabra- o yo lo tomaría como un insulto personal duque de Granchester-
-pero que locuras está diciendo usted- decía Terry aproximándose- la que esta haya arriba es una mujer muy bella pero sola en este mundo, es un Ángel y no permitiré que- Albert lo detuvo del brazo.
-Al parecer amigo- dijo con la Cara de vencido- tiene razón Lord André Estuardo es el padre de Candy- dijo fríamente- pero no veo el caso de ventilar la información aun hasta que haya podido hablar con ella- lo miro con inquisidores ojos.
-Sir William, la que esta haya arriba es m i hija aun no la conozco, pero es mi más grande tesoro- decía con una mirada de tristeza.
-Señores no veo la necesidad de hacer tanto drama- decía Eleonor entro a la conversación- si el caballero quiere verificar el estado de Candy no veo el drama en ello si me permite yo lo llevare a la habitación- dijo sujetando la mano de Richard adelantándose a los caballeros y con una sonrisa les hizo un ademan para que lo siguieran- por aquí-
-Ely- dijo el duque con angustia.
-Descuida Richard – le dio una sonrisa- yo atenderé a tus invitados mientras les sugiero que tomen un poco de Brandy para calmar los ánimos- Al duque no le pareció la idea por él los hubiera echado de la su casa, pero esa mujer, ese ángel sabio como salir de la situación.
-sin duda la Sra. Becker es muy ágil para solucionar situaciones complicadas- esbozo George ante la mirada atónita de los tres caballeros.
-sin duda George- dijo Terry más calmado- mi madre es un ángel y tiene un buen temperamento- se acercó a su padre- asta es capaz de dejar callado a un Alto Lord inglés y tomar la situación en sus manos o no padre? - sonrió
-sin duda Terry ella es – bueno suspiro por algo se había enamorado de esa mujer su temperamento dulce y calculador para las situaciones era magnifico-perfecta- suspiro- pero bueno pasen a la biblioteca mientras este circo termina tomaremos un poco de Brandy y nos contaras muchacho como es que la dulce Candy es hija de ese hombre-
-es una larga historia Richard- suspiro encaminándose a la biblioteca.
-pues habrá tiempo para escucharla mientras bajan de la habitación- decía Richard observando como aun subían por las amplias escaleras estilo Luis XV de su estancia.
La habitación tenía poca luz, el tono de las paredes era de azul pastel con toque es blanco, una ventana que daba al jardín de la propiedad, la cortina de satín se movía mientras el viento entraba en una ráfaga diminuta, la luna se había estacionado, el cuarto constaba de muebles en tonos blanco con azul, una cómoda con un espejo completo, la cama tenía cuatro pedestales con finas sedas para cubrirla, la alfombra era tersa y suave, en el fondo una chimenea prendida, la puerta de caoba se habría dejado ver la luz del pasillo de inmediato Eleonor busco encender la luz mientras entraban. Con la luz encendida el paso de André fue firme pero corto se aproximó a la cama vio algo que lo dejaría sin palabras.
Una mujer casi una niña a sus ojos, recostada sobra finas sabanas de seda, un camisón de color blanco, sus ojos cerrados y su cabello rubio disperso, labios que tuvieron tinte de rojo ahora eran azulados muy finamente, pero se observaba él se aproximó a ella
-mi niña eres igual de bella al dormir que lo fue tu madre- sus lágrimas corrían de sus ojos sin sentirla- que hubiera dado yo por arroparte cada noche y verte creer – se inclinó y ante los ojos atónitos de Eleonor y del Doctor- perdóname mi niña, mi amor por no haberte encontrado antes perdóname Melody por no haberla recuperado antes- sus lágrimas salían de sus ojos y de pronto limpiándose las lágrimas dirigió su mirada al galeno- revísela Campriche por favor- su mirada era de súplica.
Minutos pasaran y Eleonor como André estaban observando como el doctor revisaba a Candy con minuciosidad, al terminar la revisión su cara fue de serenidad y dijo- André sin duda es el mismo mal, lo que pensábamos era cierto, tu hija sin duda- dijo acomodando la bata- es la enfermedad de los Estuardos- el silencio se hizo presente ante la mirada atónita de Eleonor al observar la sonrisa de André dibujada en su cara sin duda esto confirmaba que Candy era una Estuardo de nacimiento.
