CAPÍTULO 52 LA MEJOR NOCHE
Lo sentía de veras por James, pero no podía ir a ese baile. Era superior a mis fuerzas. La sola idea de enfrentarme a la parejita feliz hacía que mi tensión se disparara. James, sin decirle ni una sola palabra, entendió lo que me pasaba. Me dio un beso en la mejilla y me dio las buenas noches. Cuando le vi alejarse me sentí mal con él. Le había dado plantón a James y a mis amigos...pero no podía hacer otra cosa por esta noche. No podía enfrentarme a esa fiesta sabiendo que Edward iba a estar allí con la chica que de verdad deseaba. Esa...guarrona...
Subí las escaleras y me quité el vestido negro que tanto me había gustado. Lo colgué en una percha y lo envolví en su funda...ahí se iba a quedar de momento...¿Qué esperabas? Tenías muy claro desde el principio a qué te exponias cuando aceptaste las clases...Dios, tenía que haber renunciado a esta locura cuando empecé a sentir lo que siento por Edward. Sabía que no iba a salir nada bueno de esto...Ahora tenía el corazón echo trizas por su culpa...
Cada uno habíamos cumplido nuestra parte del trato. Edward había quedado con Tanya, se había acostado con ella y aparentemente todo había salido bien...tan bien que, al parecer, Tanya estaba encantada.
Me puse el pijama de ositos y la bata, me fui a la cocina y me hice un montón de tortitas para mi sola. El azúcar y el chocolate nunca fallaban y yo esta noche me iba a poner como una cerda. Cogí mi plato – con cinco tortitas – el sirope de chocolate y la nata y me fui al salón a hacer maratón de películas románticas y lacrimógenas. Empecé con Romeo y Julieta, la versión antigua...como me supo a poco seguí con Titanic. Sí, Titanic...joder, no lo podía evitar. Era masoquiste, también. Ver a DiCaprio en su mejor época y destilando amor por los cuatro costados me estaba costando ya el quinto jodido paquete de pañuelos...
Llamaron a la puerta en el momento en el que Jack estaba dibujando el cuerpo desnudo de Rose. ¿Quién coño podía ser a estas horas? De mala gana me levanté mientras me sonaba la nariz. Y al abrir la puerta me quedé con la boca abierta. Ahí estaba la persona a la que menos había esperado ver. Era Edward. Estaba frente a mi apoyado en mi puerta con ese estúpido traje con polainas.
- ¿Qué ...qué demonios haces aquí? Deberías estar en el baile con Tanya – dije tras recuperarme del impacto inicial.
- Hola, Bella – dijo irónico - ¿No vas a dejarme pasar?
Me hice a un lado haciendo que su perfume se me colara en la nariz. Cerré los ojos brevemente guardando en mi memoria ese dulce aroma.
- ¿Estás viendo Titanic? De ahí la nariz roja y los pañuelos, ¿no? - preguntó con una ceja alzada – Hace un par de horas que deberías de estar en el baile, Bella.
- No pienso ir, así que si has venido por eso estás perdiendo tu tiempo...a Tanya no le gusta que le hagan esperar.
- Arreglate y ven conmigo...no tardarás nada. Ya estás maquillada y peinada...- dijo señalándome - los chicos están allí esperándonos – dijo ignorando mis palabras.
- No, no pienso ir, Edward...Le he dado platón a James, no pieses que voy a ir ahora contigo...De verdad, vete...No soy la mejor compañía esta noche...Tanya te estará esperando...
- ¡Al demonio Tanya! – gritó – Estoy aquí por ti, Bella...- le miré a los ojos – No...no quiero estar allí si tu no estás...- susurró.
- ¿Qué...?
- He hablado con James...bueno, más bien él ha hablado conmigo...Me...me ha dicho lo que sientes por mi y...yo...¡joder! Me...he enamorado de ti, Bella. Si no te lo digo reviento...
- Pero...pero estuviste con Tanya – negó rápidamente con cara de ¿asco?
- No hice nada con ella salvo aguantar un beso por su parte...te juro que mantuve la boca cerrada y la lengua quieta – le miré sin entender – Ella no eres tu...no huele como tu, ni me mira como tu...y ese beso que me dio no se puede ni comparar a los de tus labios...
Oh, Dios...oh, Dios...Le miré a los ojos, esos ojos verdes que desde hacía tiempo me cortaban la respiración. Yo debía de parecer tonta ahí, en medio de mi salón mientras en la tele Jack y Rose echaban un kiki en las bodegas del Titanic y con la boca tan abierta como un buzón de correos.
- Quizás he hecho mal en venir...supongo que James estaba equivocado en lo que me ha dicho...no...no debería de haber venido...- agachó la cabeza y se giró para irse, pero le cogí del brazo a tiempo.
- ¿A dónde crees que vas? Es que...lo que menos me esperaba era esto...
- Lo siento, Bella...siento sentir lo que siento...
- No lo sientas, Edward...- suspiré – James te ha dicho la verdad...Llevo más tiempo enamorada de ti del que quiero reconocer – confesé – Yo...yo no he sentido nunca algo así...contigo he compartido tantas cosas, Edward...no concibo estar con alguien que no seas tu...- Edward suspiró con satisfacción y ensanchó su sonrisa.
- ¿Entonces puedo hacer lo que me muero por hacer? - le miré sin entender.
No me dio tiempo a nada más, ya que Edward se abalanzó sobre mis labios. Cuando me quise dar cuenta tenía su deliciosa lengua en mi boca y sus manos sobre mi cuerpo. Ah, mi chico impulsivo...Me levantó del suelo sin aparente esfuerzo para que enroscara las piernas alrededor de su cuerpo y así lo hice. Caminó conmigo encima hasta mi habitación, allí me dejó con cuidado en el suelo. Me quitó la bata que llevaba y sonrió.
- ¿Pijama de ositos, Bella? - dijo divertido – Quién lo diría...
- ¿Disfraz con leotardos, Edward? Quién lo diría – sonrió de lado por mis palabras – Si hubiera sabido que ibas a venir a decirme estas cosas me hubiera dejado puesto el vestido para el baile...es explosivo – susurré.
- Ahora no hay tiempo...- volvió a besarme deseperado mientras me quitaba pa camiseta del pijama. Joder, cómo lo había echado de menos...- Aunque no me importarúa que más tarde me hicieras un pase privado...
Sonreí mientras le quitaba la chaqueta y la capa del disfraz. Le desabroché botón a botón la camisa que llevaba puesta mientras él hacía un camino de besos por mi cuello. Cuando me tuvo sólo en braguitas me cogió de nuevo y me tumbó sobre la cama. Él aún conservaba esas apretadas y reveladoras mallas, pero no por mucho tiempo.
Agachó la cabeza hasta mi pecho dejándome sentir su cálido y enloquecedor aliento. Se centró en mi pezón perforado. Lo acarició con la lengua hasta hacerme gemir para luego cogerlo con los dientes y tirar suavemente.
- ¿Te gusta, eh? - dijo con esa sonrisa ladeada que me volvía loca.
- Y a ti también, pervertido – me reí.
- ¿Me has llamado pervertido? - me miró con fingido pesar - Vale, has herido mis sentimientos...me marcho – se levantó para irse aunque se lo impedí enrollando mis piernas en sus caderas mientras me frotaba contra él – Y yo soy el pervertido, ¿no? - jadeó.
Le bajé los benditos leotardos y acaricié ese bulto que se había formado bajo los boxers y que me estaba volviendo loca. Edward me acarició la cara, la boca, los labios...hasta que le cogí un dedo y me lo llevé a la boca y lo chupé, lo chupé como si estuviera lamiendo otra parte de su cuerpo. Edward me miró y cerró los ojos mucho. Cuando los volvió a abrir sus ojos estaban casi negros.
- Te juro – jadeó – que tenía intención de hacer esto despacio...romántico y dulce...pero va a ser que no. Primero follamos y luego ya veremos – me reí a carcajadas – ¿Le tienes mucho cariño a estas braguitas?
Apenas me dio tiempo a negar nada, de un tirón de las arrancó de mi cuerpo. Oh, Dios...esto prometía...Bajó su boca hasta mi ombligo para dar un lametazo y después soplar. Me estaba matando, literalmente. Tenía su boca a escasos centímetros del lugar que reclamaba su atención y si no hacía algo pronto íbamos a tener problemas. Abrí un poco más las piernas ofreciendole mis mejores vistas y una indirecta muy directa. Se mordió el labio de manera totalmente pecaminosa y paseó sus manos por el interior de mis muslos, tan cerca, tan cerca...y se paró frunciendo el ceño
- Edward, por Dios...
- ¿Era chocolate lo que tenías en el salón? - asentí sin entender - ¿Y nata?
- Sí, pero...
- En seguida vuelvo.
Gemí de desesperación. ¿Qué demonios iba a hacer ahora? Tenía encima un grave caso de excitación máxima en el cuerpo y corríamos peligro de combustión espontánea...hasta que llegó a la habitación con el bote de chocolate en la mano y una gran erección entre las piernas.
- Cariño, este – dijo señalando el chocolate – tu y yo nos lo vamos a pasar de lujo.
- Joder – murmuré.
- Sí, eso también.
Tuve que morderme el labio para no gemir como una histérica cuando Edward se quitó la única prenda que le quedaba. Ahí estaba ese pedazo de carne gloriosa que era enteramente para mi. Sólo para mi. Caminó con andares lujuriosos hasta la cama, me abrió las piernas y de rodillas se colocó entre ellas.
- Es una pena...vamos a manchar las sábanas de chocolate...- dijo chasqueando la lengua.
- A la mierda las sábanas – dije haciéndole sonreir – Si vas a hacer algo con ese chocolate te aconsejo que lo hagas ya.
- Tus deseos son órdenes para mi – me susurró al oído – Vamos a probar nuevas texturas, amor.
Oh, mierda...Cerré los ojos fuertemente cuando sentí el chocolate sobre la piel de mi cuello, mis pezones, mi ombligo...me abrió aún más las piernas y dejó caer un rastro de chocolate líquido por toda mi intimidad. Nunca había sentido nada parecido. Edward cogió un poco de chocolate de la zona más sensible de mi cuerpo y me lo pasó por los labios para después lamer toda la zona. Una vez, dos...le cogí de la nuca para profundizar el beso haciendo que el chocolate se extendiera y mezclara por nuestros cuerpos.
Edward separó nuestras bocas para empezar a lamer el dulce. El muy capullo se tomó su tiempo en no dejar ni rastro, desde mi cuello hasta el ombligo. Cuando llegó a la unión de mis piernas paró. Tenía los labios manchados y las mejillas sonrosadas, pero esta vez no era por vergüenza, era por la excitación.
- ¿Sigo? - preguntó sonriendo.
- Si no sigues te vas a buscar una buena – le amenacé.
Mi amenaza hizo su efecto ya que Edward puso su cabeza entre mis piernas. Sentí como me separaba los labios haciendo que ese líquido espeso se extendiera aún más...y al fin su lengua hizo contacto con mi piel sensible. Sus caricias eran lentas, saboreando, como él mismo dijo, las nuevas texturas. Yo estaba que explotaba, así que llevé mis manos a su pelo, acariciando, tirando de sus mechones, guiándolo contra mi cuerpo. Separó su boca de mi piel y subió hasta mis labios para besarme; el sabor de su boca era una mezcla extraña entre el sabor de mi propio cuerpo y el chocolate, totalmente erótico y sexual. Chillé fuertemente cuando metió de golpe dos dedos en mi interior.
- ¿Te...te gusta? - jadeó.
- Mmmm.
Sí, estaba de un comunicativo que tiraba para atrás, pero es que el placer que Edward me estaba dando con sus manos eran tal, que si abría la boca era para volver a chillar. Y lo hice, claro que lo hice cuando su pulgar me acarició el clitoris haciendo que mi orgasmo explotara y se extendiera por mi cuerpo de manera maravillosa.
- Por lo más sagrado, Edward – jadeé – Tus manos...son increíbles...
- Tuve buena maestra.
- Te quiero debajo. Ya.
Me puse a horcajadas sobre Edward y le miré. Dios, estaba enamorada de él hasta los topes. Le cogí la cara con las manos y le acaricié con suavidad; sus cejas, su nariz, sus labios...su incipiente barba me hacía cosquillas sobre la palma de mi mano y su respiración calentaba mi piel. Le besé, esta vez con toda la ternura que reuní mientras sus manos me volvían a dedicar caricias, esta vez suaves y sutiles, tiernas. Cuando nos separamos ambos sonreimos como idiotas.
- Yo también quiero probar nuevas texturas – dije contra sus labios.
- Pues ya estas tardando, preciosa – dijo mientras ponía las manos detrás de la cabeza – Soy todo tuyo, puedes hacer conmigo lo que quieras.
Cogí el bote del chocolate – le iba a hacer un altar – e hice la misma operación que minutos antes había hecho conmigo. Me esmeré cuando llegué a su pene; siseó cuando sintió la espesura contra su piel sensible de la punta. Tiré el dichoso bote hacia atrás sin mirar hacia donde caía y me centré en el trabajo que había hecho. Edward estaba todo embadurnado de chocolate y yo me lo iba a comer enterito.
- No se por donde empezar – dije mientras me mordía el labio.
- Te puedo dar ideas – dijo moviendo las caderas hacia arriba.
No me lo pensé dos veces. Descarté la idea de torurarle y comencé por el plato fuerte. Me llevé a la boca su erección, lamiendo cada gota de chocolate que se resbalaba por su longitud. Edward se agarró con fuerza a las sábanas mientras respiraba con dificultad. Y tuve la satisfacción de oirle maldecir cuando me metí todo lo que pude en la boca. Sus dedos se enredaron en mi pelo acompasando el ritmo que él mismo quería. Sus gemidos estaban haciendo que mi cuerpo se volviera a humedecer y me sorprendí a mi misma jadeando sobre su miembro.
- Para, para – gimió Edward – quiero estar dentro de ti.
No tuvo que decirmelo dos veces; con un fluído movimiento me puse sobre él y me senté sobre su erección. Ambos gemimos a la vez. Estabamos pegajosos por el chocolate y sudorosos por la actividad, pero nos daba lo mismo. Este momento era nuestro, sólo de nosotros. Me apoyé en su pecho mientras subía y bajaba mis caderas con ese ritmo que sabía que le volvía loco. Edward no dejaba sus manos quietas, mientras subía y bajaba por su cuerpo él no hacía más que tocarme con delicadeza, con cariño...hasta que se cansó y quiso acción de la buena.
Nos giró a ambos con fuerza y sin separarnos, siguió arremetiendo contra mi cuerpo, ese ritmo candente que me encendía hasta extremos insospechados. Por un momento cesó sus movimientos y me miró. Y la sonrisa que me dedicó hizo que mi corazón explotara como si fueran fuegos artificiales de mil colores diferentes.
- Te...quiero – susurró. Me podía doler la cara de la enorme sonrisa que tenía.
- Como yo a ti.
Sonrió de lado y volvió a embestir contra mi cuerpo mientras besaba mis labios de manera dulce. Yo estaba cerca, sentía los espasmos en mis musculos interiores, así que le clavé las uñas en ese culo perfecto haciendole jadear, animandole a ir más deprisa. Cuando el orgasmo azotó mi cuerpo grité como nunca lo había hecho. Me agarré con fuerza al cuerpo de Edward mientras él gritaba su propia liberación. Ambos jadeamos en busca de aire.
- Uff...– dijo pegando nuestras frentes.
- Increíble – susurré – Me moría de ganas por estar de nuevo así contigo...
Sin separar nuestros cuerpos Edward nos giró. Retiré esos mechones rebeldes de su pelo mientras me miraba embobado. Frunció el ceño y parpadeó varias veces.
- ¿Qué te pasa?
- Creo...- se rió – Creo que he perdido una lentilla, no se...puede que luego tenga que mirar entre tus muslos a ver si la encuentro – me reí a carcajadas – Sí, riete...pero de esta manera no puedo ver con claridad tu cara. Estás preciosa después de un orgasmo – susurró con esa sugerente voz.
- Idiota – dije mientras le golpeaba en el pecho.
- Te quiero - dijo mirándome de nuevo a los ojos.
- Podría estar escuchando esas dos palabras durante todo el día, Edward...
- Oh, Isabella Swan se vuelve cursi – bromeó.
- ¿Quieres que te demuestre lo cursi que soy? - dije moviendo las caderas en circulos. Sentí que se volvía a endurecer aún en mi interior.
- Demuestramelo, preciosa...
Me desperté cuando sentí la mano de Edward sobre mi pecho izquierdo, ¿qué le pasaba con esa teta en concreto? Con mucho cuidado me giré y le observé. Dormía como un bebé. Sus labios sonrosados estaban entreabiertos y esas magnificas pestañas oscuras casi acariciban sus mejillas aún manchadas de chocolate. La tenue luz que se colaba por la rendija de la persiana hacía que su pelo reflejase esos extraños matices cobrizos que tanto me encantaban...Había caido hasta el fondo, estaba enamorada de Edward hasta cotas inalcanzables.
Le acaricié despacio la masculina linea de su mandibula; su incipiente barba me hacía cosquillas en la palma de la mano y su aliento rozaba mi piel...era perfecto para mi incluso antes de cambiar. Su cambio fisico había sido grande y alucinante...pero él mismo, su esencia...su inocencia inicial era lo que me había cautivado.
Me levanté con cuidado de no despertarle. Me puse la camisa que había llevado anoche – por muy poco tiempo – y me la puse para bajar a la cocina para prepararle el desayuno. Debia de coger fuerzas después de la noche apasionada que habíamos tenido. Además, me encantaba llevar puesta la ropa de Edward porque me encantaba envolverme en su olor.
Cuando bajé al salón vi las tortitas que me habían sobrado de anoche y la peli de Titanic que se había atascado en pleno hundimiento. Negué con la cabeza mientras iba a la cocina. Saqué huevos, bacon...vamos, un desayuno contundente. Estaba tan concentrada en mi cocina que no oí como la puerta se habría...espera, ¿la puerta se estaba abriendo? Quité la sartén del fuego y empuñé la cuchara de madera como si fuera la mejor arma del mundo. Y me sentí la tía más gilipollas cuando la puerta al fin se abrió y vi que eran mis padres. ¿Mis padres? Arggg.
- Hola hija – gritó mi madre mientras me abrazaba.
- Eh...¿hola? ¿Qué haceis aquí? - ¿por qué de entre todos los días del año habeis tenido que venir precisamente este? ¿por qué justo cuando tengo en el piso de arriba a un Edward muy desnudo entre las sábanas de mi cama?
- Hemos querido darte una sorpresa y...¿por qué tienes puesta una camisa de hombre? - preguntó mi padre con el ceño fruncido.
- Bueno...yo...vereis...
- ¡Beeellaaa! - canturreó Edward desde el salón. Cerré mucho los ojos – Mira lo que tengo...¡nata! – su voz se oía cada vez más cerca...- Te voy a untar nata por todo ese precioso cuerpo y te voy a co...¡coño! - espetó cuando al fin entró en la cocina. Ups...
Bueno, bueno...estos dos se declaran su amor...y aparecen los padre de Bella...¿Qué os ha parecido el capítulo? ¿Cómo creeis que reaccionarán sus padres?
Muchisimas gracias por todos vuestros comentarios
Little wishes Pxa: =) Un beso! BarbyBells: jeje, menuda noche la que tuvieron estos dos...Un besoQ Kell Masen: bendito James y sus palabras, jeje! Un beso y gracias! Chio hemoxa: jeje, era un poco desesperante...Un besote! Guadi-fics: jeje, aún tienen que hacer de las suyas estos dos...Un beso! Lory24: James es un amor, se merece ser feliz...Un beso! Julie Black Lautner: gracias por tus palabras, no he alargado nada, he escrito la historia según la tenía en mi cabeza. Un beso! AglaeeCullen810: Vicky y el directos se lo merecían...Un beso! Z-Li: jeje, directamente pasaron a la acción, un beso! Minafan: muchas gracias! Tendremos noticia de Mr Potato, jeje...Un beso! Costanza rojas: jeje, muchisimas gracias! Lástima que va acabando ya...Un besote! Cris Cullen Black: muchisimas gracias por tus palabras, un beso enorme! Dulce sangre azul: sí, el pobre se merece un altar, jeje...Un besote! Kathow16: muchisimas gracias! Me alegro de que te gustara, un beso! Ashley Reid: jeje, la pobre Bella lo pasó mal...aunque tuvo su recompensa...Un beso! Ale89: mmm, menudo recibimiento el de Bella! Un beso! Luzmarina: jeje, gracias, un beso! Kelly hale cullen: James es sin duda la revelación de este fic...Un besote y gracias! Romiina: muchas gracias! Antes leía muchisimo, pero entre unas cosas y otras...Un besote enorme! Karla Cullen Hale: jeje, un besote! Maya Cullen Masen: la verdad es que sí...Tanya, puaj! Un beso! Ap19: muchisimas gracias, de verdad! Un beso enorme! Julissa de Pattinson: muchas gracias! Pues como tres capítulos más...Un besote! Cata06: menuda reconciliación tuvieron, jeje...Un besote! Vane: jeje, muchas gracias! Hubo pasión...y aún queda un poco, jeje...Un beso! Lexa0619: muchas gracias, un beso! JeniZuluCullenM: sí, al principio todos desconfiabamos de James...Un besote enorme! Cullen-lemmon: jeje, tendremos noticias de Tanya...Un beso! Orisweetcullen: jeje, les ha costado un poco! Un besote! Rubii: muchisimas gracias, un beso! Laubellacullen94: jeje, Eddie hizo mucho más que eso...ejem...jeje! Un besote! Ligia Rodriguez: muchas gracias! Menos mal que ahí estaba James...Un besote! TheDC1809: jeje, por fin, por fin! Un besote! Viivii alice: el más esperado...Un besote! AnaBen23: Tanya pasó a la historia, jeje! Un beso! Janalez: jeje, menos mal que Eddie se quitó de encima a Tanya...Un beso! AnaisDifi: jeje, me parece que a estos dos les dura poco la cursilería...son más de acción, jeje! Un beso! Kimjim: muchas gracias! James es lo más...Un beso! Rommycullen: jeje, le ha costado un poco, pero lo ha conseguido! Un beso! Dis potter: ya era hora de que se supiera todo! Un beso! Patty Miranda: menos mal que James le abrió los ojos...Un beso! Gpattz: jeje, le tenemos que hacer la ola a James...Un besote enorme! Anilu-Belikov: jeje, la noche de Edward acabó mucho mejor de lo que empezó...Un besote y gracias! Lukiis Cullen: menos mal que le abrieron los ojos a mi Eddie...Un besote! Laura Katherine: el capi más esperado, jeje! Un beso! ILOVECRESPUSCULO99: muchisimas gracias, un besote! Amanda Cullen Salvatore: jeje, por fin! Tu lo has dicho, se alinearon los planetas! Un besote! Yolita: muchisimas gracias, de verdad! Un besote enorme! Butterfly Hale: muchisimas gracias! Sí, están haciendo la adaptación ;) Un besote! DiAnA: James se merece lo mejor...Un besote! ChrisCullenHale: jeje...James es muuy dulce...y no lo parecía! Un besote! Vero de Masen Cullen: muchisimas gracias, no sabes lo que me animas! Un besote enorme! BonyMasen: menos mal que todo va arreglándose, jeje...Un besote y gracias! Yolanda dorado: gracias por tus palabras! La verdad es que me apetecía hacer una Bella deshinibida y libre...Un besote y gracias! Sully YM: muchisimas gracias a ti, un besote! Keimasen86: jeje, le recuperaran...si los padres de Bella les dejan, jeje! Un besote! Lax gabytaxx: se arreglaron de la mejor manera, jeje! Un beso! ErandiLina: jeje, la reconciliación fue a lo grande! Un besote! Maria Carlie Cullen: por fin, se merecían ya estar juntos...Un beso! Marytwilight22: muchisimas gracias, un beso! Go men123: ya queda poquito :( Un beso! Deysi Maria: James tendrá su ración de felicidad. Y sí...a mi me gustaría ver a Eddie con ese disfraz, jeje! Un besote y gracias! Shaolyn: jeje, mejora, mejora...Se acabó el sufrir! Un besote y gracias! Vikkii Cullen: muchas gracias, un beso! MariLauCullen: si, si...por fin! Jeje, un beso! Nithaxx: salió demasiado bien...si no fuera por los padres de Bella habrían seguido, jeje...Un besote! NessieCullen92: muchisimas gracias, de verdad! un besote enorme! Mentxu Masen Cullen: Bella le recibió con los brazon abiertos, ejem...jeje, un beso! Jocelynne-Cullen: sí, al principio parecía que James escondía algo...menos mal que nos salió bueno, jeje! Un besote enorme y gracias! PRISGPE: jeje, menos mal que James les dio el empujón necesario! Un beso! Miraura21: por fin, por fin! Jeje, un beso!
Muchisimas gracias por todos estos comentarios, no sabeis lo que me animan a seguir! Ya queda poquito para el final, tres capítulos...Me da un poco de pena, pero por otro lado tengo ganas de subir el nuevo fic...Nos leemos el sábado, un besote enorme a todas!
EN EL PRÓXIMO CAPÍTULO
Allí, frente a nosotros, estaban todos nuestros amigos, incluído James. Oh, Dios...James había demostrado ser el mejor amigo que se puede tener...
- ¿Dónde coño os habiais metido anoche? - preguntó Emmet.
- Cariño - murmuró Rose - No le preguntes a Edward donde "coño" estuvo anoche - James sofocó una risilla...
