Capítulo 54
Dificultad
―Comience ―le dijo elevando su mano.
― ¿Qué le hicieron a Kou-chan? Usaron un somnífero, eso fue obra de Kayson ¿Verdad?
Él no se sorprendió ni un poco de que adivinara.
―Por algo te consideran como una persona de intelecto formidable ―dijo con una sonrisa torcida.
―Responda… ―exigió.
―Está bien, no hace falta que te pongas dura ―suspiró― estaba cerca de descubrir algo muy importante… Ese Sinbad se está pasando de la raya ―rio levemente.
― ¿Eres David? ¿Verdad? Pero ocupas el cuerpo de Sinbad-san ―murmuró.
Asintió.
―El mismo, pariente de sangre de que amado Aladdín, es mi nieto ―sonrió de una forma más amable.
―Ya lo sé ―replicó en seco.
―Oh, así que mi nieto te lo contó…
―Digamos que sí ―desvió la mirada―. Vayamos al grano David-san…
―Que franca eres.
Hizo caso omiso y continuó.
― ¿Por qué adormecieron a Kou-chan? ―dijo seriamente.
―Me alegra de que te dieras cuenta, eso me da alivio de que eres una gran adquisición para Jahat.
Ese comentario la molestó bastante.
―Tengo dos cosas que decir ―alzó un dedo― primero que nada, no hable de mí como un objeto. Y segundo ―levantó otro dedo― en la herida parecía haber un somnífero, de los que Kayson tiende a usar… Es un viejo truco de su parte que usó demasiado en mí como en mis amigos.
―Vaya, vaya ―suspiró― Kayson deberá cambiar sus modas, se está volviendo… Predecible ―la miró por el rabillo del ojo.
―Responde ―exigió.
― ¿Qué quieres saber? ―no recibió respuesta― si es por tu amiga, la princesa, ella estuvo a poco de enterarse de algo crucial para la perduración del reino.
― ¿A qué te refieres? ¿Qué planeas? ―arqueó una ceja.
― ¿Crees que lo contestaré? Respondí a tu duda… ―contestó sonriendo.
―Ya me la esperaba ―pensó revoleando la mirada― al menos dime algo que yo ignore, pero los demás no ―le pidió.
Se quedó en silencio.
―Me enteré de tu existencia hace unos días, digamos que no sé demasiado del asunto ―explicó tomando asiento, suponiendo que esto le llevaría tiempo.
―Si me lo pides, está bien, tenemos algo de tiempo ―respiró hondo y apoyó sus manos sobre su barbilla―. Empecemos por mi querido, digo nuestro querido Aladdín.
Eso la exaltó.
― ¿Creíste que no estaría al tanto de la relación de ustedes? ―entrecerró los ojos― es de mi sangre, debo saber de él. Volviendo a mi nieto, él es la llave para obtener el poder del palacio sagrado.
Bastante confundida, le lanzó una mirada desentendida.
― ¿Para qué quieres eso?
―Para liberar las cadenas que nos atan a ti, a mí. A todos ―dijo relajadamente.
―Eres realmente sádico, te estás regocijando en lo que haces ―se puso de pie.
―Es parte del juego, imagina que todos somos piezas de ajedrez, y que lentamente a medida que las cosas pasan movemos nuestras piezas. Cada jugada debe ser calculada y asegurada para la victoria.
―Pero ―apretó los puños― no siempre se pueden ganar.
―Exacto mí querida Tsuna ―asintió― por eso está el dicho: lo más importante no es ganar, sino divertirse. Eso mismo hago, mientras avanzo en el tablero, armo un panorama dicho de mi agrado. Ahora, puedes irte… Ya te he dicho más que suficiente ―con la mano hizo un gesto para que se fuera.
Ella saludó formalmente y agradeció la reunión, luego se retiró a cuidar de su amiga que quedó al cargo de las sirvientas hasta que despertara.
―Kou-chan, Kou-chan ¿Estás bien?
Se levantó lentamente.
―S-sí… Pero todo fue muy raro con el rey ―entrecerró los ojos, preocupada.
Parecía que no quería tocar el tema, luego de eso ella le hizo un chequeo para ver que todo estuviera bien. Después fue a comunicarse con el emperador mientras la maga iba a ver a los magos de la élite. Tenía que decirles lo que había descubierto, corrió hasta llegar al lugar. Al llegar tomó el pestillo para empujar la puerta pero la voz de Aladdín y Alibaba la detuvieron.
―Entonces dentro de unos días planean revelarse ―dijo el rey sorprendido.
―Precisamente ―dijo Erix― todo este tiempo hicimos las cosas mal, pensamos corregirlo, lo que menos soporto son los manipuladores ―su voz era severa.
―Ya veo, permítanos hacer los primeros arreglos, en un día los contactaremos de nuevo ―informó el magi.
―Bien, magi-sama, Alibaba-sama hasta la próxima ―se despidió Maia y Agar cordialmente.
Luego los amigos se despidieron y Tsuna abrió la puerta.
― ¿Oye, qué pasó? ¿Dónde estabas?
―Con Kougyoku, luego de eso ―hizo una pausa― fui a hablar con el rey.
Todos quedaron estupefactos.
― ¡¿Hablaste con él?! ¿¡Quién es!?
―Sinbad, el antiguo rey de Sindria ―tomó asiento.
― ¡No jodas! ¡¿En serio?! ―exclamó Erix.
Ella asintió.
―Tenemos que avisarles a Aladdín-san y Alibaba-san ―dijo Agar.
―Tsuna, nos hemos contactado con ellos ―informó Maia― en tres días haremos lo que debimos hacer desde el principio.
―Detener a Jahat ―dijo la jefa con voz fuerte.
Solo se limitó a asentir.
―Me pregunto que estarán pensando Aladdín, Kari-chan y los demás... ―pensó con incertidumbre en su ser.
En ese momento, en Balbadd, el magi y el rey les estaban platicando a todos lo que la élite acababa de decirles. Además, llegaron a comunicarse a tiempo con Kougyoku que les contó todo lo que había pasado en la reunión.
― ¡Al fin! ¡Hora de patear traseros! ―exclamó Karissa entre carcajadas de emoción― ¡Yo les mostraré lo que es un mundo de dolor!
―Karissa, cálmate ―dijo de reojo Sphintus.
― ¡Yo no me calmo! ¡Estoy ansiosa! ¡Aladdín! ―reparó en él― ¿Crees que pueda usar mi equipo djiin al fin?
―Lo más probable es que sí ―sonrió.
―SIIII ―dio algunos saltos― pero ¿Cómo lo haré?
―Pequeño detalle que se nos olvidó, ella no tiene ni idea ―acotó el de Heliohapt.
― ¡No te preocupes Karissa! ―dijo con entusiasmo Alibaba― yo te enseñaré.
Asintió varias veces.
―Gracias ¿Haré a tiempo?
―Seguro que sí ―le respondió― tienes mucho potencial.
― ¿Y si no llegas? ―preguntó divertido Judal― ¿Qué harás? Decepcionarás al Chibi ―soltó unas risitas.
Hizo caso omiso a lo que él dijo, lo ignoró y se dio cuenta. No le agradó demasiado y la fulminó con la mirada, al final hizo lo mismo. Era una escena digna para soltar una buena risa, pero conociendo a los protagonistas de la misma no era muy conveniente. Al de Heliohapt, aún que fastidiaba que ella y él se pelearan a cada rato. Después de todo Sphintus solo quería que descargara su furia de esa forma en él y no en alguien más. A Alanna le parecía muy tierna la idea por parte del muchacho, al que le lanzaba pícaras miradas.
Luego de aquello comenzaron a planear el ataque. Aladdín, Alibaba y Karissa entrarían por una de las puertas de servicio del palacio las cuales Maia y Agar les habilitarían. Mientras que, como distracción; Alanna, Sora y Zeth irrumpirían por la entrada del palacio para que la gente se centrara en ellos. Luego los tres primeros se reunirían con Erix y Kougyoku para enfrentar al rey, Sinbad. Después de eso, Judal como Olba y los demás estarían pendientes a las órdenes de Alibaba en caso de que algo malo pase y necesiten refuerzos. Además también revivirán apoyo de la Alianza Internacional y la compañía Sindria, por lo que estarían bien respaldados. Después de eso no sabrán que pasará hasta que estén en batalla. Dentro de un día la batalla final por la paz definitiva del mundo estaba por ser realizada. Ellos estaban dispuestos a sacrificarlo todo y recibirían el apoyo del resto del mundo para lograrlo. El medio de transporte que utilizarían no será un globo aerostático, un carruaje o un barco. Prefirieron escoger la tele-transportación, ya que si no se levantarían demasiadas sospechas.
―Bueno, ahora pueden irse ―dijo Alibaba― pero ni se les ocurra volver a hablar de esto hasta la fecha... Dick está rondando y aún no sabemos bien quién es ―frunció el ceño.
Todos asintieron y se retiraron, Sora caminaba por los pasillos, pensativo. En su mente estaba la imagen de su familia; su padre, su madre y... Su hermana.
― ¿Estará bien? ―se preguntó en voz alta.
―Quien sabe ―respondió alguien.
Sorprendido se volteó a ver, era Dick que estaba parado a unos pasos de distancia de él.
― ¿Qué ha dicho? ―preguntó extrañado.
―Dije, quien sabe, tu hermana es un poco extraña ―respondió desinteresadamente.
Retrocedió un poco.
― ¿Quién eres en realidad? ―frunció el ceño― ¿Qué sabes de ella?
―Mucho más de lo que crees ―en un chasquido de dedos su apariencia cambió, al ver cómo era en realidad el muchacho exclamó su nombre.
― ¡KAYSON!
―Por favor ―dijo tratando de calmarlo― no seas tan ruidoso, es fastidioso.
― ¡¿Qué haces aquí?! ¡Eres un espía!
―Vaya, vaya... Solo me invades con preguntas... Estoy aquí y allá, estoy pendiente de Jahat y Balbadd. Pero necesito algo de ti antes de explicártelo todo, solo necesito dos cosas y te daré algo a cambio ¿Aceptas?
― ¿De qué van esas cosas?
―Que listo ―se rio― no respondiste hasta saber las condiciones, astuto, astuto ―lo aplaudió―. La primera es que guardes silencio.
― ¿Y la segunda?
―Que hagas todo lo que te diga, eso implica que puedas traicionarlos.
― ¡¿Estás loco?! ―alzó la voz― ¿¡Crees que traicionaré a los que me salvaron la vida!?
―No, no, lo harás... Porque si no ella ―pasó su pulgar que estaba frente de su cuello de un lado a otro de forma horizontal― se muere.
N/A
TAN TAN TAAAAAAAAAAAAAAAAAN XDDDD
Kayson amenazando a muerte a la gente desde tiempos inmemorables o3o ¿Qué creen que hará Sora? ¿Lo ayudará? ¿O buscará la forma de rebelarse? Pos ya lo descubrirán 7u7
Hasta la próxima ^^/
Noami-chan
