WORAAAAALEEEES, QUE PADRISIMO YA VAN MAS DE 450 REVIEWS, SOY MUY FELIZ, MIL GRACIAS POR SUS COMENTARIOS TAN CHIDOS, EN FIN, PUES AQUI LES MANDO OTRO CAPI, ESPERO LES GUSTE Y DISCULPEN LA TARDANSA PERO PUES LUEGO NO TENGO TIEMPO, POR OTRO LADO PUES YO CREO QUE ESTO SEGUIRA SIEMPRE Y CUANDO USTEDES QUIERAN. SALUDOS.


Capitulo 56

Le contamos a Haymitch todo lo sucedido con la llamada con Paylor, incluso todo lo que nos dijo del distrito 13, él se vio molesto cuando comentamos eso y nos dijo que si era necesario el también podía declarar, ya que varias veces discutió con Coin por decisión que tomaba al respecto de nosotros, nos dijo que él nunca supo si se había sometido a debate o se hiciera alguna consulta el que chicos como Prim o específicamente ella, fueran parte del equipo médico de la zona de guerra.

-Cuando menos cuenta nos dimos ya estaba en ese… aerodeslizador, de hecho tu madre no supo nada hasta que yo le dije – comento Haymitch.

En ese momento vinieron miles de sensaciones a mi, me enoje, me entristece, me frustre…el giro que había dado la conversación me estaba afectado mucho, pero afortunadamente Peeta se dio cuenta y tomo una de mis manos y la beso.

-Tranquila Kat, podemos cambiar de tema – Haymitch abrió mucho los ojos al darse cuenta que sus comentario me afectaron.

-No, es solo… - respire profundo – eso es algo que no he hablado con mi madre, no sabía nada de eso, lo suponía, pero aun así es difícil – solté el aire.

-Tu madre estaba muy saturada en esos días, tratando de ayudar lo mas posible – dijo Haymitch – había muchos heridos y pues no pudo darse cuenta, ya que Prim también estaba ayudando mucho dentro del hospital, por lo que no se entero hasta muy tarde que ella estaba en el campo de batalla –

-Lo se – dije muy seria, era muy difícil hablar de Prim y todo lo que paso, pero aun así a Haymitch no le importaba, él trataba de tomar el tema de lo mas natural.

Peeta le siguió platicando a Haymitch el asunto de las votaciones intentando cambiar de tema, pero Haymitch lo interrumpió.

-Se que estas tratando de cambiar un poco el tema, pero Katniss tiene que aprender hablar del asunto, sobre todo para enterarse muy bien de cómo fueron las cosas – él me veía muy serio – en verdad preciosa debes estar orgullosa de tu madre y tu hermana, porque a su manera, aportaron a que ahora estemos tranquilos, se que fue muy injusto y si, yo no dudo que Coin lo haya hecho con toda la intención, pero también Prim tuvo sus razones –

-Pues si, ella siempre quería ayudar, pero pudo ser desde el hospital, como mi madre – por increíble que parezca no estaba llorando.

Peeta se levanto y se sentó a mi lado para abrazarme – Prim fue victima de Coin, desafortunadamente, no sabemos muy bien como estuvieron las cosas, pero…-

-Es por eso que yo si estoy de acuerdo en que hagan esas investigaciones – Haymitch interrumpió a Peeta – si esa gente del 13 no esta de acuerdo en como se esta llevando el sistema y de la sentencia de Katniss, entonces también la gente necesita saber quien era esa Mujer –

-Creo que todo eso sería muy doloroso para todos – dije abrazando fuerte a Peeta – seria como volver abrir las páginas de un libro que todos quieren olvidar, la guerra, los juegos, los que perdieron a sus seres queridos, en fin –

-Pero la gente debe de saber tus razones Katniss, el porque de las cosas – Haymitch se veía enfadado.

-Creo que la gente a pesar de todo estima a Katniss – Peeta me tomo del mentón para levantar mi rostro hacia el suyo – saben que es nuestra liberadora de años de opresión, de hambre y de injusticia, para muchos es nuestra heroína – esto ultimo lo dijo en un susurro, ya que nuestros rostros estaban muy cerca.

-No digas eso – le dije apenada por su comentario, pero sin dejar de ver sus hermosos ojos – todos pusimos nuestro granito de arena, en especial tu – sonreí.

Justo cuando nuestros labios estaban a punto de unirse Haymitch carraspeo y hablo – chicos, hey aun estoy por aquí –

Yo no le preste atención por lo que tome el rostro de Peeta que estaba apunto de voltearse a ver a Haymitch, y lo bese, quería sentir sus labios, su calor; en esta ocasión no me importo que Haymitch estuviera presente, después de todo cuantas veces bese a Peeta enfrente de tantas personas.

Peeta sin dudarlo me respondió el beso y tomo mi rostro entre sus mano, fue un beso tierno y corto para mi gusto, pero Haymitch tosió para tratar de llamar nuestra atención.

-mm creo que fue peor que los desenmascarara, ahora no tendrán una pizca de decencia frente de mi –

-Oh vamos, no digas tonterías – le dije ya mas tranquila recargándome del pecho de Peeta, al parecer los besos y atenciones de Peeta me reconfortaban mucho.

-Si, a parte es un beso, cuando lo hicimos en frente de las cámaras no dijiste nada – complemento Peeta.

-Pero era diferente, aquí bueno… ustedes… - era muy gracioso ver a Haymitch nervioso y sin saber que decir – simplemente no lo hagan, de acuerdo –

-¿pero por qué? – Peeta me abrazo y se río – te da envidia ¿verdad? –

-A parte como si nunca nos hubieras visto besarnos – yo también empezaba a disfrutar esto.

-Nada de eso, simplemente… ¿Cómo que me da envida? No digas tonterías chico –

-¿Entonces por qué no lo podemos hacer? Ahora mas que nunca es una nación libre – Peeta se encogió de hombros divertido.

-P… pero eso no significa que… bueno ustedes… se tengan que estar besuqueando a cada rato –

-¿Por qué? si nos nace hacerlo y somos felices así, y no nos besuquemos, nos besamos – yo abrace con fuerza a Peeta, en verdad estaba disfrutando mucho ver como Haymitch se incomodaba, cosa que era muy extraño después de todo lo que vivimos y después de todas sus burlas.

Continuamos hablado de nuestra llamada con Paylor y la promesa de que mientras este en sus manos mantendrá a Plutarch lejos de nosotros. De vez en cuando Peeta y yo nos besamos solo para molestar a Haymitch, a lo que él solo rodaba los ojos.

En esta ocasión decidimos comer juntos y por la tarde le enseñamos Haymitch lo que llevábamos del libro, pidiendo su opinión, cosa que nos dio muchos ánimos, ya que nos dijo que era un excelente trabajo, que Peeta estaba haciendo unos dibujos muy buenos y a mi me dijo que escribía muy bien, que tenía una redacción muy buena; ese comentario me alentó mucho, tanto para mi trabajo con el libro, como con el regalo de Peeta. Yo le pedí que hiciera alguna aportación para escribir, para que el libro tuviera su sello.

-No preciosa, será mejor que tu escribas, a mi… a mi posiblemente ya se me olvido, a parte tengo una letra espantosa – Haymitch empezaba a verse ansioso, ya que comenzaba a dar vueltas por la sala.

-Como quieras, yo quería que pues esto tuviera digamos tu firma, algo mas directo –

-Pues puede tener solo su firma al final de cada párrafo o de la hoja – dijo Peeta concentrado en uno de sus bocetos. Él estaba sentado en la alfombra recargado de mis piernas.

-Por qué no al final de todo pongo mi firma, para no tener que estar poniéndola a cada rato –

-Bueno, pero no te escaparas de una dedicatoria o algo que sea con tu puño y letra – dije

-Eso lo veremos mas adelante –

Haymitch me estuvo relatando muchas cosas, incluso fue como tomar un dictado de la personalidad de alguno de los tributos, el problema era que de repente saltaba de un tributo a otro sin terminar de definir como eran o lo que hicieron. Al final tendría que compilar todo y escribir un resumen o algo que llevara una mejor secuencia.

Sin darnos cuenta, la tarde se nos fue, avanzando bastante con el libro, lo que también se ponía difícil ya que pronto empezaríamos con las personas que estaban mas allegadas a nosotros, con la sección de familia.

-Ha sido una tarde bastante productiva - dijo Peeta mientras se levantaba del piso y Haymitch entraba al baño.

-Si, creo que hoy avanzamos mucho, Haymitch aporto bastante con varios tributos – dije abrazándolo por la cintura.

-Sabes a pesar de todo creo que él, pues a su modo…-

-Nos estima mucho – termine la frase.

-Yo no diría eso Kat, yo diría que nos quiere, somos ahora su familia – Peeta acomodaba un mechón de cabello detrás de mi oreja, enviando un cosquilleo por mi cuerpo.

-Bueno, si tienes razón, a su modo, pero nos quiere, ya ves, nos saco vivos dos veces de esos horribles juegos, somos… su gran logro – sonreí para luego aceptar un fugaz beso de Peeta, fue solo un roce.

- Pues si y sabes, estos días me ha sorprendido con su sobriedad –

-Si la verdad es que si, es increíble, ¿crees que… bueno este intentando… dejarlo? –

-Mmm, eso se me hace tan difícil bonita, seria genial, pero creo que en verdad esta tratando de racionar su licor, no creo que lo quiera dejar –

-o posiblemente este tratando de hacer meritos para impresionar a esa misteriosa mujer que le envía su dotación – dije juguetonamente.

-Ja, pues ojala lo consiga, pero para empezar esa mujer si no quisiera que tomase, pues no le enviaría semejante dotación –

-Aun me intriga mucho quien es, espero que algún día lo sepamos –

Yo me acerque a Peeta y junte nuestros labios, cada vez era mas mi necesidad de estar cerca de él, de sentir sus cálidos labios, de sentir sus brazos a mi alrededor, protegiéndome como siempre y a la vez haciéndole saber que todo iba estar bien, que nadie lo alejaría de mi.

-¡Oh vamos! – dijo Haymitch al regresar a la sala -¿Qué no pueden estar un segundo separados? –

En un principio me sorprendió su voz, pero tanto a Peeta como a mi no nos importo y no interrumpimos nuestro beso.

-Pues no – le contesto Peeta una vez que nos separamos – así que vete acostumbrando –

-Son imposible, mejor me voy, a parte no me siento del todo bien, será mejor que me vaya a recostar –

-O mas bien será que vas por tus preciadas botellas, enviadas por una esa misteriosa mujer – le dije negando con la cabeza – lo que ahora entiendo porque son tan preciadas para ti –

-No insistas con eso, el que tu tengas pareja no significa que todos debemos tener, entendido – esta vez lo había conseguido, había hecho enojar a Haymitch, mis burlas por fin habían dado resultado.

-Vamos Haymitch no te enojes – dije algo sarcástica, tratando de imitar el tono que en alguna ocasión había utilizado conmigo.

-Bah, mejor me voy y… mas vale que controlen esas hormonas – nos sentencio con el dedo y viéndonos muy serio, Peeta y yo negamos con la cabeza divertidos – hablo en serio y chico… bueno – él estaba algo dudoso de hablar - ojala puedas pasar a verme un día de estos, necesitamos hablar –

Esta vez Haymitch se veía muy serio al hablar, tanto que a Peeta y a mi nos extraño un poco su comentario, dejándonos algo desconcertados, ya que eso fue lo último que nos dijo antes de salir.

Peeta no tardo en irse, ya que se sentía algo cansado, lo que me hizo llegar a la conclusión que cuando le daba una crisis o en este caso, cuando estuvo cerca de una, lo agotaban mucho.

Para mi fue una noche difícil, ya que el hablar con Paylor sobre todo lo sucedido con Coin, hizo que nuevamente volviera a soñar con la muerte de mi hermana, así como también empecé a tener pesadillas de los demás tributos convirtiéndose en mutos, debido a que toda la tarde hablamos de ellos. Por lo que lejos de descansar, me sentí mas cansada por la mala noche que pase, pero aún así decidí salir temprano a cazar, pasando a ver a Peeta para avisarle que me iba al bosque temprano, necesitaba ir a mi refugio para tranquilizarme y tratar de continuar con la canción de Peeta, cosa que se estaba convirtiendo en mi nueva terapia de relajación y mas aun por el comentario de Haymitch, me sentí mas segura al escribir.

Estando en el bosque, pensé mucho sobre la conversación de Paylor y también de todo lo que dijo Haymitch acerca de Prim el día anterior. De todos los cabos sueltos que había con respecto a ella, sintiéndome nuevamente muy culpable por todo, ya que cada vez estaba mas convencida de que la utilizaron como arma en mi contra.

Por mas que lo intente no puede concentrarme para sacar algo bueno para la canción, por lo que mejor regrese una vez que tuve algo en mi bolsa de casería, que pase a dejar a Sae, para después irme directo a mi casa.

Se podría decir que hoy era uno de eso días, un día difícil, ya que en cuanto estuve en mi casa me fui directo al sofá y comencé a llorar, tratando de no ver a mi alrededor ya que todo me recordaba a mi hermana. Daba gracias que no estaba en mi antigua casa, en mi casa de la veta, ya que seria mucho peor, porque cada rincón de esa pequeña casa me recordaría a mi Patito.

Sin darme cuenta me quede dormida, hasta que sentí que unas manos me sujetaban e intentaban abrazarme, a lo que me rehusé en un principio, puesto que estaba teniendo una pesadilla donde corría a tratar de salvar a Prim, pero esas manos no me dejaban avanzar para ayudarla.

-Hey, hey tranquila, soy yo, tranquila bonita –

Cuando abrí los ojos empapados en lágrimas, lo primero que vi fueron esos ojos azules preocupados, Peeta me sujetaba del rostro para que lo reconociera y así dejar de manotear.

-¿Peeta? – me lance a sus brazos un poco confundida – es que yo… - no sabía ni me decir, lo único que hice fue esconder mi rostro en su cuello inhalando su aroma para ver si de esa manera me tranquilizaba, debido a que estaba temblando.

-Fue solo una pesadilla, todo va estar bien – él soltó el aire, pareciera que lo hubiera estado reteniendo por mucho tiempo – me has pegado un buen susto – en cuanto Peeta dijo esto me aferro con fuerza, no había un solo espacio entre nosotros.

-Lo… lo lamento… ¿Por qué te asuste? – le dije aun sollozando y confundida por su comentario.

-Bueno pues apenas había tocado la perilla cuando escuche que gritaste, pensé que… - el dudo – bueno que alguien te estaba haciendo daño y mas porque no pasaste hoy a la obra, sabía que habías regresado porque pase al quemador antes de venir para acá, pero me sorprendió mucho oír tu grito de… bueno de desesperación –

-Lo siento, lamento haberte espantado, es que bueno… -

-Kat ¿pasaste mala noche, no es así? –

-Si, las pesadillas no me dejaron y pues dormí muy poco, la verdad es que… - no sabía si contarle de lo mal que me había sentido todo el día.

-¿Qué bonita? –él levanto mi rostro para vernos fijamente.

-Bueno es que hoy no ha sido un buen día, incluso por eso no pase a la obra –

-Pero hubieras pasado o me hubieras enviado un mensaje con Steven, para que te viniera hacer compañía, no creo que sea bueno que estes sola cuando te sientes mal –

-Pero tu no me permites estar cerca de ti cuando… hay una crisis, al contrario tu me…-

-Eso es distinto, eso es porque te puedo hacer daño, pero ese no es el asunto, tu sabes que cuentas conmigo para lo que sea – Peeta acariciaba mi cabello, quitándome de la cara algunos mechones.

- Gracias, lo se, pero tu también tienes cosas que hacer y no es justo que por… un mal día mío, tengas que interrumpir tus actividades –

-No digas eso – él acuno mi rostro entre sus manos – sabes que tu no interrumpes nada, que tu… bueno tu eres mas importante que cualquier cosa –

Al escucharlo decir eso, hizo que en verdad me sintiera mucho mejor, provocó que un hormigueo me recorriera por mi cuerpo y parara en mi pecho, sentí un alivio al saber que no estaba sola, que a pesar de todo lo que me había pasado tenía alguien tan maravilloso a mi lado; yo tome su rostro para acercarlo al mió y de esa manera unir nuestras bocas, empezando por un leve roce, Peeta aprisiono mi labio inferior entre sus labios varias veces, liberándolos para después ser yo quien aprisionara sus labios, no quería despegarme de él, pero la falta de aire hizo que nos alejáramos un poco, dejando nuestras frentes unidas.

-Gracias, por estar siempre conmigo, por hacerme sentir siempre bien –

-Sabes que es mutuo y no dudes nunca en pedirme nada -

Le conté a Peeta mis pesadillas, tanto las de la noche anterior como la de esta tarde, yo estaba recostada en su regazo, mientras el frotaba cariñosamente mis brazos. Incluso llego el momento que ya nadie dijo nada, simplemente permanecimos así durante un buen rato.

-¿Peeta? –

-Mmm – él se escuchaba muy tranquilo, si no fuera porque frotaba mi brazo, hubiera creído que se estaba durmiendo.

-Necesito otro favor –

-Dime bonita – él ladeó su rostro para poderme ver.

-Acompáñame arriba a… a entrar a la habitación de Prim –


N/A: COMO VEN, ESPERO QUE LE HAYA GUSTADO, XD. Y PUES YA TENGO LA CANCION DE PEETA, YA ESTOY DECIDIDA JEJEJE A VER QUE TAL LES PARECE CUANDO KAT SE LA CANTE A NUESTRO CHICO DEL PAN. SALUDOS Y NO OLVIDEN DEJAR UN COMENTARIO. BYE