¡Chicas! (porque creo que sois mayoritariamente chicas...) No sé que ocurrió ayer domingo pero se multiplicaron las visitas y los reviews, así que mil gracias! ^^ Que subidón esta mañana al ir a subir el capítulo del 5º día de la semana mágica! En cuanto a algunos reviews, gracias a las que estáis siempre siempre ahí, que dejáis tantas lineas de comentarios y no os saltáis un solo capítulo sin comentar. :) Y gracias a las recién llegadas que os tomáis la molestia de escribir y decírmelo. Por ejemplo, Duchess of MistHaven, no me has aburrido para nada, al revés! Leer algo así es un inyección de energía! :)

En ocasiones, me daba miedo que la visión de Emma os aburriera porque era "repetir" de alguna forma, pero como dice Leylay, parece que no! ^^ Y me ha hecho muy feliz ir descubriéndolo día a día!

Sobre la continuación... Cada vez va tomando más forma... así que puede ser que haya una... quien sabe! A ver si todo sigue así, de reviews y de todo, y mi inspiración definitivamente vuela camino a una segunda parte más allá del beso! :)

Por cierto, ya aprovecho estos avisos taaaaaan largos y os recomiendo que, si os gusta esta historia, os atreváis con la de Tú, yo, Nunca Jamás! También de nuestra pareja favorita y también tenéis lectura para rato :) Solo que aquí la historia no termina justo con el beso precisamente... :P Y no diré más!

En cuanto a este episodio, como más de una ya se ha supuesto (como Vinny! XD), se acerca el momento aislamiento... Así que me callo ya (se nota que estoy mejor de la gripe, eh?) y a leer! :)


28 de octubre

Escucho ruidos. Como siempre. Pero no son los de siempre. Parecen ruedas, un par de puertas, cierto ajetreo, alguna voz mezclada con el jaleo de varias personas. O alguien ha convocado una fiesta en mi habitación o no entiendo nada.

No me encuentro mal, ni la gente a mi alrededor parece alterada. Descarto cualquier posible emergencia. Intento rescatar alguna pista, dejo que las voces hablen para intentar identificar quienes son o qué dicen. Hay un par de comentarios banales, tres o cuatro frases de terminología médica y, por fin, Whale, dando órdenes y diciéndome lo que necesito escuchar.

"¿Está lista? Perfecto. Aislarla y que nadie entre sin mi permiso en la UVI"

"¿Hasta cuándo?"

"Hasta que yo lo diga. Averiguaremos por fin qué hace reaccionar a nuestra paciente favorita…"

¡¿UVI?! ¡¿Aislamiento?! ¡¿Qué?! ¡No, no, no! Whale, para, por favor, ¡no! Regina, Henry, ¿les has informado? No pueden estar de acuerdo con permitir esto, no es posible…

¿Quieres saber a qué reacciono cada noche y me alejas de ello? Dios, ¿eres consciente tan solo de la gran estupidez que estás cometiendo? UVI suena a vigilancia continua, a seguridad, a cámaras… a todo lo opuesto a visitas clandestinas a media noche. No vas a lograr que reaccione, Whale, al revés. Sólo lograrás hacer de mi vida un infierno de verdad. Aislada, sin nada, sin nadie, lejos del contacto con Regina, de las conversaciones con Henry… dejando que el tiempo aquí se me haga eterno.

¡¿Es que nadie va a hacer nada?! ¡Por favor! ¡POR FAVOR!

Escucho una última puerta. Suena hermética, casi sigilosa. Y a continuación se terminan las voces, el ruido de las ruedas, el ajetreo. Todo es silencio, absoluto y aterrador silencio.

¡Dios, por favor, no!

Continuará…