50. So…

Sentado en la silla, frente al retrato de Pandora, colgado en la pared.

Con su harpa, posando delicadamente, con media sonrisa dibujada en los labios.

Relamió sus labios.

La figura de la pintura se veía borrosa y deformada por efecto del exceso de alcohol.

La dulce cara sonriente de Pandora comenzó a reírse.

Primero una risa suave y dulce, de una mujer serena y tranquila.

Pero luego esa risa se tornó cruel…sádica.

La expresión de la mujer se volvió diabólica y fue dejando caer sus ropajes.

Frente a él, Pandora se mostraba desnuda, mostrando su voluptuoso cuerpo y entre las risas, llamaba a su juez.